Reproducimos aquí el ‘Prospecto’ con el que el intelectual José María Blanco White abrió el primer número de ‘El Español’, que se editó en una imprenta londinense el 30 de abril de 1810. El periódico alcanzó un impacto formidable desde el primer día. Hasta el punto de que el embajador español en la capital británica ordenó incautar los ejemplares del primer número, que viajaban a bordo del buque ‘Los dos hermanos’ y que según el diplomático esparcían “pestífero veneno contra el Gobierno”. A continuación transcribimos la declaración de intenciones de Blanco White en aquel primer número. Hemos mantenido la grafía del texto tal cual. No se sorprenda pues el lector de lo que podría interpretar como barbarismos del editor de este blog”.

No es el prometer mucho lo que puede llamar la atención ácia ninguna obra, ni mucho menos ácia un periódico español en Londres. Seria una vanidad ridícula que un extrangero quisiese competir en ilustración ó en noticias con los papeles nacionales que casi inundan á esta capital immensa; ó que exagerando su patriotismo pretendiese aparecer como un nuevo y temible atleta en las contiendas políticas de Europa. Es verdad que el autor se gloria de tener algún derecho al título de amante de la causa española; pero confiesa que ni quando escribió en España la parte política del SEMANARIO PATRIOTICO, ni ahora que piensa seguir una carrera semejante baxo el amparo de una nación con quien tiene las mas estrechas relaciones de origen *, nunca ha intentado otra cosa que oponer á la injusticia de Bonaparte el pequeño obstáculo que sus fuerzas le permiten, difundiendo en la opinión pública las maxîmas que hacen aborrecible todo género de tiranía. No es menester valerse de preocupaciones, ni es necesario arraigar errores para hacer odioso el sistema del emperador de los Franceses, ni para hacerle la guerra de opinión que puede contener los progresos de sus armas. Los principios mas puros de la sana filosofía, los mismos que tanto boato hicieron resonar los Franceses al empezar su revolución desgraciada, prestan los argumentos que condenan a Bonaparte.

Estos son los que pretende el editor continuar exponiendo á la consideración de sus compatriotas, desde la capital de la nación Inglesa, su aliada. La timidez, por no decir la malicia, de un gobierno ignorante y suspicaz, le obligó a escribir con ataduras en España, y al fin à cesar de todo punto; ahora que se halla en medio de la única nación libre de Europa; espera que manifestando abiertamente quales son sus deseos respecto de su patria podrá, sino instruir, al menos excitar a sus paysanos al estudio y conocimiento de los principios en que está cifrada la esperanza de una libertad futura. No porque la situación en España sea mui triste al presente se han de cerrar los ojos á la esperanza. La España renacerá mas gloriosa si no se dexa apagar el fuego de patriotismo, que aunque sin dirección y esparcido, penetra todas sus venas. Luces necesita la España; que valor nace con sus naturales, y deseo de venganza lo suministrarán sin intermisión los Franceses.

pdf1bwPero hay otra España libre que debe llamar la atención de todos los enemigos de la tirania Francesa. Los Españoles de America necesitan nuestros consejos, hijos de una amarga experiencia. Es justo que les pintemos lo que sufrimos, es justo que conozcan a los malvados astutos, que despues de haberse cebado en la sangre de sus hermanos de España, estan queriendo engañar á los del Nuevo Mundo para disfrutar exclusivamente sus riquezas. Los mares no los ponen á cubierto de la intriga Francesa, y aun quando no puedan intentar allí una conquista, intentarán que prenda el fuego de la discordia en las vastas regiones adonde no alcanzan sus armas.

Estos son los objetos del periódico que se ofrece al público. El editor espera que la nación Inglesa mirará con ojos benévolos un papel que intenta cooperar con sus miras generosas, y que por el hecho de publicarse en una lengua extrangera es un nuevo testimonio de que la Inglaterra es el unico y seguro asilo que nos ha quedado a los desgraciado habitantes del continente.

Este periódico se publicará una vez al mes, y estará dedicado á tres objetos, que lo dividirán en otras tantas secciones. La una política, en que se trate de todo lo que tenga relación con los asuntos del día, y especialmente con la causa de España; otra en que se extracten los papeles extrangeros; y otra literaria en que se dé á conocer la literatura Española; sin excluir la Inglesa según alcancen nuestros conocimientos. Pero como las dos secciones primeras son las mas importantes, excluirán á la tercera en algunos nùmeros. En una palabra el plan de este papel no desecha nada de quanto pueda hacerlo vario é interesante.

El Editor espera que los Ingleses mas particularmente adictos à la causa de la libertad Española le favorecerán con sus noticias y producciones, las que se publicarán traducidas al Español, sino exceden los limites del periòdico: en este caso se darán en extracto. Este favor lo espera con mucha mas razón de los Españoles que se hallan en Inglaterra.


* El Editor de este papel, Mr. White, conocido en España por la traducción de su apellido en Blanco, es de una familia Irlandesa establecida en Sevilla.