El Banco de España aflora 1.000 millones de deuda oculta en Cataluña

Artur Mas, the acting head of Catalonia's regional government, speaks during a meeting at the regional government headquarters in Barcelona, Spain, September 29, 2015. Catalonia's Supreme Court has indicted Mas for carrying out a non-binding referendum on independence last November, facing preliminary charges for disobedience, abuse of authority, and usurping authority, according to court documents released on Tuesday. REUTERS/Stringer

Las ‘facturas ocultas’ elevan la deuda pública de Cataluña casi un 2%, por encima de 67.800 millones de euros e imposibilitan al Gobierno cumplir el Programa de Estabilidad.

Foto: REUTERS/Stringer

Artur Mas, the acting head of Catalonia's regional government, speaks during a meeting at the regional government headquarters in Barcelona, Spain, September 29, 2015. Catalonia's Supreme Court has indicted Mas for carrying out a non-binding referendum on independence last November, facing preliminary charges for disobedience, abuse of authority, and usurping authority, according to court documents released on Tuesday. REUTERS/Stringer
Arturo Mas, presidente en funciones de la Generalitat./ REUTERS/Stringer

La pesadilla de las deudas sin contabilizar vuelve a revivirse este año. El Banco de España saca a la luz facturas ocultas del último año en Cataluña por valor de 1.042 millones de euros. Este pasivo no contabilizado hasta ahora procede de deudas de asociaciones público-privadas. En concreto, se refieren a dos grandes bloques de deuda: uno con fecha en diciembre de 2014 y un segundo, de junio de este año, que superan los 1.000 millones de euros. Estas facturas contra el erario público afloran justo cuatro días después de la celebración de las elecciones catalanas, por lo que no han influido en el voto de los ciudadanos.

Dos picos que elevan el pasivo de Cataluña hasta los 67.855 millones de euros, un nivel nunca antes visto, y que llevan la ratio de deuda sobre el PIB de la comunidad hasta el 33,9%. En total, un avance de 1,1 puntos del PIB que deja a Cataluña en el tercer puesto de autonomías más endeudadas, por detrás de la Comunidad Valenciana y Castilla-La Mancha.

Ratio deuda/PIB de las comunidades autónomas (%)

Fuente: Banco de España. Datos hasta junio.

Cataluña, que ya era una de las comunidades que tenía más problemas por el volumen de su deuda, empeora su situación de un plumazo. La Comunidad tiene ya el 27% del pasivo de todas las autonomías. En el extremo opuesto se sitúa la Comunidad de Madrid, para la que el Banco de España ha revisado a la baja su volumen total de deuda. En concreto, ha ajustado su pasivo en 29 millones el pasivo de la región, hasta dejarlo en 26.312 millones, lo que supone un 13,3% de su PIB.

Rompe la promesa del Gobierno

Esta desviación de las cuentas de Cataluña, unido a la revisión a la baja del PIB realizada por el INE, hará imposible que España cumpla este año las previsiones de déficit y deuda comprometidas con Europa. Hacienda remitió a Bruselas en abril su Programa de Estabilidad para los años 2015-2018 en el que prometía que el endeudamiento público se quedaría en el 98,9% del PIB y que en ningún caso superaría el 100%.

Estas promesas son ya papel mojado con las nuevas cifras del Banco de España. La actualización de las cuentas financieras ha elevado el endeudamiento público en 1,8 puntos de PIB, hasta el 99,5%. De un plumazo el pasivo de España se ha colocado seis décimas por encima de lo comprometido por el Ejecutivo. En total, en torno a 6.000 millones de euros de desviación sólo hasta el mes de junio que tendrán una solución muy complicada en la segunda mitad del año.

España también tenía muy complicado cumplir el objetivo de déficit para este año marcado por Bruselas, pero con este nuevo pasivo carga sobre sus espaldas, ahora es prácticamente imposible que lo logre. El mandato europeo es cerrar el año con un déficit del 4,2% sobre el PIB y al cierre de julio ya contabiliza un desvío superior al 3%.

Las comunidades autónomas están siendo las más incumplidoras de todas las administraciones públicas. Si antes de esta revisión ya habían superado el límite de déficit para todo el año, ahora el escenario es mucho peor. El Ejecutivo central había marcado un objetivo de desviación máximo del 0,7% sobre el PIB, cifra que ya habían sobrepasado en julio. Con esta actualización del Banco de España, la desviación de las autonomías ya será superior al 0,8% del PIB.

Actualización del PIB

Una buena parte de la revisión al alza de la ratio de endeudamiento se debe a que el Banco de España ha incorporado la revisión a la baja del PIB español realizado por el INE. Esto significa que, como baja el tamaño de la producción española anual, el porcentaje que representa la deuda sobre ésta es mayor.deuda_nueva

El endeudamiento de todas las autonomías ha aumentado tras esta revisión, liderado por el avance de Cataluña, que aumenta 1,1 puntos de PIB. La Comunidad Valenciana ocupa esta dudosa segunda posición, ya que su ratio de endeudamiento aumenta en 0,7 puntos de su PIB y Castilla-La Mancha ocupa el tercer puesto, con un avance de 0,6 puntos.

Bruselas exige a Rajoy que cambie los Presupuestos de 2016 porque incumplen el déficit exigido por la UE

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La Comisión Europea sopesa acelerar las multas contra el Gobierno español por endeudarse más de lo exigido. Bruselas calcula que España tendrá este año un déficit del 4,6% y uno del 3,5% en 2016. 

La Comisión Europea pedirá al Gobierno de Mariano Rajoy la semana que viene que introduzca recortes extra durante la fase final de la tramitación parlamentaria de los Presupuestos Generales del Estado de 2016. Bruselas considera que las cuentas públicas españolas incumplen las recomendaciones de la UE y que no permitirán alcanzar los objetivos pactados de reducción del déficit público.

Si Rajoy decide ignorar este aviso, disuelve las Cámaras y se presenta a las elecciones con el actual proyecto de Presupuestos, el Ejecutivo comunitario sopesa proponer ya en noviembre sanciones para España por déficit excesivo, según ha explicado a EL ESPAÑOL un alto funcionario europeo. Las sanciones podrían alcanzar un máximo del 0,2% del PIB. Es decir, unos 2.000 millones de euros.

“La Comisión publicará la semana que viene una opinión muy crítica con los Presupuestos españoles de 2016 e invitará al Gobierno y al Parlamento a hacer modificaciones”, ha señalado el alto funcionario. “No estamos satisfechos porque no se ajustan a las recomendaciones” de la UE para corregir el desfase presupuestario, ha agregado.

Tras evaluar el proyecto español de cuentas públicas, el Ejecutivo comunitario ha llegado a la conclusión de que las previsiones económicas que maneja el Gobierno de Rajoy son “demasiado optimistas”. Esta euforia excesiva afecta no sólo a los datos de crecimiento sino también a las previsiones de ingresos, mientras que los gastos están infravalorados.

UE

Las dudas de Bruselas afectan ya al actual ejercicio 2015. Calcula que el déficit público se situará este año entre el 4,5%-4,6% del PIB, en lugar del 4,2% que el Gobierno español ha acordado con sus socios europeos. El Ejecutivo comunitario acaba de revisar al alza su previsión de crecimiento para España. La sitúa en el 3% del PIB, dos décimas más de lo que había calculado en primavera. Pero ni con esta mejora se podrán cumplir los objetivos presupuestarios. La cifra de la Comisión sigue siendo en todo caso más pesimista que el 3,3% que el Ministerio de Hacienda utilizó como base para elaborar los Presupuestos.

Además, el déficit de España en 2014 se ha revisado al alza del 5,8% al 5,9% (incluyendo las ayudas a la banca). Al empeorar el punto de partida, se complica lograr la meta de 2015.

Sin ajustes adicionales en el proyecto de cuentas públicas, en 2016 el desvío presupuestario respecto a la meta pactada con la UE será mucho mayor: el déficit llegará al 3,5%, en lugar del 2,8% exigido, según la estimación de Bruselas. Precisamente 2016 es el año en el que el Gobierno de Rajoy se ha comprometido a corregir el déficit excesivo. Es decir, a situarlo por debajo del umbral del 3% que marca el Pacto de Estabilidad y Crecimiento. España se encuentra sujeta al procedimiento sancionador de la UE por déficit excesivo desde 2009 y ya se ha beneficiado de varias prórrogas de la UE para corregirlo.

Los Presupuestos de 2016 se están tramitando en estos momentos en el Senado, cuyo pleno tiene previsto aprobarlos en la semana del 13 al 15 de octubre. La ratificación final en el Congreso está prevista para la semana del 19 al 23 de octubre.

El Ejecutivo comunitario ha mantenido intensos contactos con el ministerio de Economía durante las últimas semanas para elaborar su dictamen. Por lo que le ha comunicado el Gobierno español, no tiene ninguna esperanza de que vaya a seguir sus recomendaciones y corregir los Presupuestos. De hecho, desde el ministerio de Economía han asegurado a EL ESPAÑOL que para cumplir el objetivo de déficit de este año “no hay ningún problema”. “En cuanto al año que viene, los Presupuestos son prudentes, como en años anteriores, y siempre hemos cumplido”, añaden.

Ante esta negativa, Bruselas se prepara ya para los próximos pasos, que tiene previsto dar durante el mes de noviembre. El problema que se le plantea es que para entonces las Cámaras estarán ya disueltas y el Gobierno estará en funciones. 

Dos son los escenarios que maneja Bruselas. En primer lugar, la Comisión podría pedir multas inmediatas contra España por desoír las recomendaciones de la UE. Un paso que hasta ahora no se ha atrevido a dar, ni siquiera contra Francia, pese a que amagó con ello el año pasado. La otra opción es dirigir un ultimátum al Gobierno que salta de las urnas en diciembre para que “corrija de inmediato” los Presupuestos de 2016.

La evaluación que hace Bruselas de las cuentas públicas nacionales tiene su origen en las nuevas normas de control y vigilancia presupuestaria que entraron en vigor hace dos años para mejorar la coordinación entre los países de la eurozona y prevenir futuras crisis de deuda como la que estuvo a punto de destruir la moneda única en 2012.

Según el procedimiento normal, los estados miembros tienen de plazo cada año hasta el 15 de octubre para remitir a Bruselas su proyecto de Presupuestos. La Comisión los examina y publica su opinión sobre todos ellos durante el mes de noviembre, antes de que sean aprobados por los parlamentos nacionales. Puede pedir cambios si considera que incumplen el Pacto de Estabilidad, aunque no tiene poder para imponerlos. Sí puede proponer sanciones para los infractores. El procedimiento se ha adelantado en el caso de España por la pretensión del Gobierno de Rajoy de aprobar los Presupuestos antes de las elecciones.

Si en 2014 Italia y sobre todo Francia fueron los peores alumnos en este ejercicio presupuestario, este año el expediente más conflictivo en Bruselas es el del presupuesto español.

Los demás partidos han criticado por electoralista la presentación temprana de los Presupuestos de 2016 por el Gobierno de Rajoy y la imposición de esas cuentas públicas al ejecutivo que salga de las urnas en diciembre. Los presupuestos prevén una subida del sueldo de los funcionarios, un aumento del gasto en pensiones y una subida de las becas, de las ayudas al cine y de las subvenciones al fomento del empleo. Además, el Ministerio de Hacienda adelantó al mes de julio de este año la rebaja del IRPF y tiene previsto devolver en los próximos meses la paga extra que se les congeló a los funcionarios en 2012.

Cincuenta sombras de Mas

ALBERT GEA / REUTERS

Francisco de la Torre, inspector de Hacienda y responsable del programa fiscal de Ciudadanos, recurre a los números para desmentir la visión idílica que de una hipotética Cataluña independiente ofrecen los partidarios de la secesión.

“Le vamos a dar sexo a Mas, le vamos a dar látigo…”. Aunque la frase parece sacada de la novela Cincuenta sombras de Grey, en realidad la pronunció hace unos días Pablo Iglesias, líder de Podemos. Parece que en una campaña como la de las catalanas, completamente fuera de la realidad, Iglesias pretendía, por lo menos, que las fantasías fueran para adultos. Eso no siempre se aprecia debidamente y otro intelectual, el cantautor Lluís Llach, número uno por Girona de la lista de Mas, salió en defensa de su jefe y recomendó a Iglesias que arreglase sus problemas sexuales en el psicólogo.

Un ejemplo muy claro de que esta campaña está siendo de fantasía más bien infantil son las declaraciones de la número dos y ex presidenta de la Asamblea Nacional de Cataluña, Carme Forcadell, que prometía que las abuelas no tendrían que hacer de canguros de sus nietos en una Cataluña independiente. Lo que no aclaraba Forcadell es el estado de las negociaciones con Australia para traer los canguros necesarios.

En fin, todo esto es muy divertido pero no le va a solucionar los problemas a ningún catalán. Es más, parece que puede agravarlos porque gobernar sin ideas y sin programas sólo puede conducir al desastre. La sombra más evidente de la lista en la que Artur Mas se ha emboscado de número cuatro es su ausencia de programa y de ideas. Esto no es una forma de hablar, es literal: la mezcolanza de ex comunistas del PSUC como Romeva, la gente de Esquerra Republicana, independientes y Convergència, no presenta programa y sólo tiene una idea en común: la declaración unilateral de independencia. Eso para gestionar un presupuesto de gasto de más de 23.800 millones de euros, con centenares de colegios, centros de salud o institutos es una receta segura para el desastre.

La segunda gran sombra también pertenece al género del sadomasoquismo: los números del “expolio fiscal”, ahora rebautizado como “dividendo fiscal de la independencia”. Una declaración unilateral de independencia sería muy negativa para el resto de España, pero el estado de hastío con todo este tema es tal que muchos españoles estarían por aprobarla. Sin embargo, los mayores perjudicados serían los propios catalanes.

Hay una lista muy importante de perjuicios para Cataluña: las relaciones comerciales, los problemas financieros por la salida del euro, los aranceles, el restablecimiento de fronteras… Podríamos seguir. Pero según los apóstoles del secesionismo todo se arreglaría porque la Generalitat tendría más recursos.

Esto dista de estar claro pese al jaleo de balanzas fiscales, cuentas públicas territorializadas y otros oscuros cálculos económicos. Veamos. Según los datos de la Generalitat, los contribuyentes de Cataluña aportaron 17.362 millones de euros en 2013. La Generalitat recibió ese año recursos tributarios del modelo de financiación por un importe de 15.674 millones. La diferencia no son los tan cacareados y falsos 16.000 millones, sino sólo 1.688 millones de euros. Es decir, 223 euros por residente en Cataluña o un 7% del Presupuesto de la Generalitat. Aquí se puede acceder a los datos oficiales del gabinete del conseller Mas-Colell.

Estos datos corresponden al 54% de los impuestos recaudados por la Agencia Tributaria: el 50% de la recaudación del IRPF, el 58% de los impuestos especiales y un 50% del IVA, así como fondos adicionales del Estado procedentes de los demás impuestos. En total, algo más de 93.000 millones de euros repartidos a las comunidades autónomas.

Este modelo, que muchos consideran injusto, es el que Zapatero pactó precisamente con Artur Mas, incorporándolo al Estatuto de Cataluña, y que Rajoy y Montoro se han negado a modificar, pese a la mayoría absoluta del PP.

Después de la ansiada independencia, la Generalitat seguiría con déficit aun ahorrándose la solidaridad interterritorial

¿Por qué esta diferencia? Aunque sea la décima parte de lo publicitado por la Generalitat, no es un dividendo que un Gobierno catalán se pueda gastar en caso de secesión. En primer lugar, porque el déficit de la Generalitat es muy superior: por ejemplo, 3.860 millones en 2013 o 5.152 millones en 2014. Traduciendo, la Generalitat seguiría teniendo déficit, aunque no aportase un euro a la solidaridad interterritorial. No está de más recordar que este déficit lo está financiando el Fondo de Liquidez Autonómica (FLA). Es decir el Estado, a tipos cercanos a cero. El FLA, a estas alturas, ya ha adquirido más de la mitad de la deuda autonómica.

En segundo lugar, porque el nuevo Estado catalán tendría que cubrir un grave déficit en pensiones. Como ya explicamos en EL ESPAÑOL y en otros medios, hay un grave problema en la Seguridad Social porque las cotizaciones no cubren el importe a pagar por las pensiones y los subsidios.

En 2014 se recaudaron en España por cuotas de Seguridad Social 97.736,17 millones y se pagaron en subsidios y pensiones 111.938 millones. En una Cataluña independiente esas cifras serían peores. Durante décadas, Cataluña ha sido el territorio con menor natalidad. Las bases de cotización de sus trabajadores -ahora jubilados- están entre las más elevadas. En esta situación, si la Generalitat no pudiera destinar ingentes recursos a tapar el agujero, las pensiones no estarían garantizadas en una Cataluña separada de España.

En tercer lugar, queda por ver si el 46% de los impuestos que ahora recauda la Agencia Tributaria en Cataluña y que financia la Administración del Estado serían superiores o no a los que Cataluña tendría que emplear en gastos estatales que ahora no paga como la red de embajadas o el gasto militar. Esto no está claro, pero incluso aunque fuese así no podría compensar todo lo anterior. Lo que sí está claro es que en esa orgía de despilfarro y duplicidades algunos se iban a llevar más del 3%.

Por otra parte, los impuestos hay que recaudarlos, y eso no es fácil ni se improvisa. Mientras se establecen obligaciones de información y sistemas informáticos y se prepara al personal, el fraude se dispara y la recaudación se derrumba. Y ese mientras tanto son varios años. Pretender, como hace el Consell Assessor per a la Transició Nacional de la Generalitat en su informe, que todos los catalanes pagarían voluntariamente aunque no hubiese sistemas de control… forma parte de las fantasías más infantiles o es puro teatro.

La historia del ‘expolio fiscal’ es un mito que estoy dispuesto a discutir con cualquier economista de la lista de Mas

Es una lástima que no haya la más mínima manifestación de ningún alto cargo de la Agencia Tributaria o del Gobierno explicando esto. Por mi parte, estoy dispuesto, al igual que otros miembros del equipo económico de Ciudadanos como Luis Garicano o Toni Roldán, a discutir con cualquier economista de la lista de Mas los aspectos económicos de la ruptura con el resto de España. Los ciudadanos catalanes se merecen una explicación de las consecuencias económicas de los proyectos que se presentan a las elecciones.

Esta historia del “expolio fiscal” o del “dividendo” es un mito y debería llamarse la quimera del oro, igual que la novela de Jack London. Como relata este escritor, miles de mineros perdieron la vida en Alaska buscando un oro que muchas veces no existía. Los pocos que lo encontraron fueron expoliados por todo tipo de pícaros y malhechores.

Todo esto es una metáfora de muchas de las sombras de Mas y su lista: los depósitos en Liechtenstein, las cuentas ocultas en Suiza, el tres per cent, el caso Palau… hasta el padre de la patria Pujol ha confesado haber defraudado a Hacienda. Son decenas de casos de presunta corrupción salpimentados con alguna conversación secreta de alto voltaje sexual grabada con micrófono oculto para que no falte de nada… La súbita conversión al secesionismo de muchos convergentes -incluido su president Artur Mas- ha ido en paralelo a los descubrimientos de casos de corrupción.

Seamos honestos y tratemos al lector como adulto: todo esto no sólo pasa en Cataluña. De hecho, esto no habría pasado en Cataluña sin la connivencia de los sucesivos gobiernos españoles del PP y el PSOE. Pensemos, por ejemplo, en el ex fiscal jefe de Cataluña y anticorrupción, Carlos Jiménez Villarejo, que ha declarado que recibió órdenes de todos los fiscales generales de no investigar a Pujol.

Estas sombras no desaparecerán adentrándose más en la oscuridad del viaje a Ítaca, del viaje a la secesión, del viaje a ninguna parte. Estas sombras sólo desaparecerán con la regeneración. La crisis en Cataluña no es más que el reflejo y la reacción ante la gravísima crisis moral, económica e institucional en toda España. Como señala Albert Rivera, “no habrá una España unida, si no se regenera España”. Para esto, más que látigo y sexo, hacen falta proyecto, ideas claras y decencia. Dejemos la fantasía y el sado-maso para las novelas y el cine y no para la política. Nos irá a todos mucho mejor.

Francisco de la Torre Díaz es inspector de Hacienda del Estado, autor de ‘¿Hacienda somos todos?’ (Debate) y responsable del programa fiscal de Ciudadanos.

Economía feliz y ‘carpe diem’, la estrategia presidencial hasta las elecciones

Según el jefe del Ejecutivo “no habrá desacelaración económica”, el empleo “va a ir bien en los próximos meses” y la economía puede “aguantar mucho mejor las tarascadas que vienen de fuera”. El mantra de Rajoy se repite una y otra vez pese a las recientes advertencias de Luis María Linde.

Mariano Rajoy besa a Angela Merkel. (EFE)
Mariano Rajoy besa a Angela Merkel. (EFE)

No ve los nubarrones que se ciernen sobre la economía española. El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, se aferra a la receta del ‘carpe diem’ económico para relanzar su estrategia electoral antes del 27-S catalán y el “probable 20 de diciembre” en que se celebrará las elecciones generales. Eufórico tras su reciente visita a Angela Merkel en Alemania, el presidente ha concedido su primera entrevista en el reinicio del curso político a la cadena Cope.

Según el jefe del Ejecutivo “no habrá desaceleración económica”, el empleo “va a ir bien en los próximos meses” y la economía puede “aguantar mucho mejor las tarascadas que vienen de fuera”. El mantra de Rajoy se repite una y otra vez pese a las recientes advertencias de la máxima autoridad en la materia, Luis María Linde, que advirtió en el Congreso de lo vulnerable del feliz cuadro económico que está pintando el presidente. 

“Vivimos una situación bastante excepcional (…) Esta combinación, que se ha dado sólo en periodos muy cortos en nuestra historia económica de las últimas décadas, no garantiza, obviamente, por sí misma, su continuidad”, dijo Linde en una comparecencia a la que pocos dieron rango de advertencia, pero lo era y de grado serio. Este mismo jueves, el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, ha rebajado cualquier atisbo de optimismo económico en Europa por las turbulencias que se han desatado en los mercados globales.

Pero el Gobierno juega con el calendario y con los datos pasados, especialmente, los que se han registrado hasta junio. Fue en esas fechas cuando se encendió el colapso financiero en Grecia y pinchó la burbuja bursátil en China. Ha sido desde entonces cuando se han levantado las voces de alarma para persuadir a la Fed de EEUU para que no empeore las cosas y aplace su prometida subida de tipos de interés. En dos meses el horizonte soleado ha dejado paso a los vientos y nubes de tormenta en las principales economías emergentes.

Los datos que maneja el presidente

Una tras otro, los datos pasados que van llegando a Moncloa apoyan las tesis de la recuperación económica. El mercado de la vivienda, todavía una de las grandes despensas patrimoniales de los españoles, registra caídas interanuales de apenas el 1%, según Tinsa, y vislumbra un periodo de estabilización desde hace meses. Para muestra el PIB, que crece a ritmo del 3,3% interanual hasta junio y no parece que vaya a frenar su crecimiento en su comparativa respecto a la producción de 2014. El paro se reduce a razón de 500.000 empleos creados y la confianza del consumidor se sitúa en máximos desde 2009. Incluso Alemania felicita a España, según el mensaje que se trae de Berlín el presidente.

Todo suma para Rajoy, salvo las expectativas de una crisis financiera que se ha contagiado a la mayoría de países emergentes, entre ellos, algunos como Brasil en los que tienen su primer mercado multinacionales de la talla de Santander o Telefónica. Lo que el responsable del gobierno llama “tarascada del exterior”, en otro tiempo fue infravalorado por su antecesor Zapatero. También se creyó invulnerable a la crisis internacional -y le duró meses el autoengaño en 2008-, mientras manejaba los datos alcistas del sector financiero, la recaudación tributaria o la buena marcha de la demanda interna.

La foto económica seguirá fuerte en diciembre porque los principales indicadores se habrán fraguado en verano (tercer trimestre), récord para el turismo y la entrada de divisas en España; de abaratamiento de los costes energéticos y de la creación de empleo estacional. Seguirá, por tanto, el argumentario de la economía feliz hasta la Navidad electoral. Después, las urnas dirán.

Mariano Rajoy busca el ‘gordo’ de la reelección el 20-D

Rajoy“Saque usted ese titular: lo más probable es que el 20 de diciembre haya elecciones en España”. El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, reveló durante una entrevista este jueves con el periodista Carlos Herrera la fecha que maneja el Ejecutivo para celebrar las próximas elecciones generales, la fecha tope que marca la ley electoral. Es el penúltimo domingo del año. Dos días antes del sorteo del Gordo de la Navidad./ Foto: EFE

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Foto: EFE

“Saque usted ese titular: lo más probable es que el 20 de diciembre haya elecciones en España”. El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, reveló durante una entrevista este jueves con el periodista Carlos Herrera la fecha que maneja el Ejecutivo para celebrar las próximas elecciones generales, la fecha tope que marca la ley electoral. Es el penúltimo domingo del año. Dos días antes del sorteo del Gordo de la Navidad. Tradicionalmente, siempre se han convocado a los españoles para acudir a las urnas en otoño o en primavera, pero jamás se ha retrasado hasta el 20 de diciembre una cita electoral. ¿Cuánto se beneficia el Partido Popular de convocar unas elecciones generales en unas fechas tan próximas a Navidad?

En Génova, el cuartel general de los populares, han planeado exprimir la legislatura hasta la última gota para consolidar la recuperación económica y tener más margen para poder subir algún punto en intención de voto. Las encuestas vaticinan que el votante popular va reconciliándose cada mes un poco más con sus gobernantes, por lo que atrasar las elecciones supone depositar más confianza en el electorado. El politólogo Pablo Simón considera que poner esta fecha para abrir las urnas es una cuestión de estrategia básica, que poco o nada tiene que ver con la fiebre de las compras navideñas que atrapa a todos los españoles durante el mes de diciembre.

Rajoy quiere resurgir

“Cuando el ciclo económico está favor, hay que retrasar las elecciones todo lo posible. Si Rajoy pudiera celebrar las elecciones en marzo del año que viene, las retrasaría hasta entonces”, matiza. En la misma línea se muestra el consultor Emilio Serrano, que cree que el PP retrasa la cita electoral para dejar “atados los Presupuestos Generales del Estado. Si los populares no consiguen la llave de la gobernabilidad durante la próxima legislatura, los nuevos gobernantes no tendrán más remedio que gobernar durante un año con esos presupuestos aprobados ahora”.

Rajoy quiere resurgir de sus cenizas tras el descalabro del 24-M y aprovechará la recta final de la legislatura para vender su proyecto de estabilidad económica con la aprobación de los primeros Presupuestos de la recuperación económica. Es el as que se guarda bajo la manga para meter el miedo al electorado de que, si vienen los otros, la estabilidad económica volverá a tambalearse y España podría correr la misma suerte que Grecia.

El PP se ha guardado otra jugada maestra para dinamitar la campaña electoral catalana: la proposición de ley de reforma urgente del Tribunal Constitucional que el PP ha presentado esta semana y que permitirá multar a gobernantes y funcionarios que no cumplan sus sentencias y resoluciones. Una medida pensada para abortar una hipotética independencia de Cataluña tras los comicios del 27-S.

El consultor de comunicación Emilio Serrano apunta hacia estas dos claves para justificar la decisión del presidente del Gobierno de apurar al máximo el fin de la legislatura. “Que en Navidad se crea más empleo estacional y que el gasto se dispara por las compras navideñas es un hecho, pero es un dato irrelevante para conseguir votos”, añade. “Aprobar los PGE, reformar el TC y presumir de buenos datos económicos” son hechos que, a su juicio, beneficiarían al Partido Popular de cara a las elecciones.

El reparto de canales de televisión

Rajoy juega a su favor con otra baza: repartir los cuatro canales de televisión que ahora mismo mantiene en vilo al sector audiovisual. Una Comisión dependiente del Ministerio de Industria evalúa en estos momentos las nueve ofertas que hay encima de la mesa y, a partir del 9 de octubre, podrá tomar una decisión. Con esta herramienta, el presidente se asegura que los medios de comunicación pendientes de la resolución mantengan una posición menos combativa durante la campaña electoral con la esperanza de ser los elegidos.

A la espera de que Mariano Rajoy convoque definitivamente las elecciones, los expertos de comunicación consultados por este diario restan importancia a los que vaticinan que el PP retrasa las elecciones para beneficiarse del espíritu navideño. “Que los funcionarios cobren en diciembre la paga extra se notará en el consumo, y el PP intentará jugar esa baza. Pero no tendrá efecto sobre el voto”, comenta Simón, que sí encuentra otra diferencia en que las elecciones generales coincidan con la Navidad.

“Tradicionalmente, el PP desconfía de las campañas electorales. Los partidos de izquierdas siempre se han movido mejor durante los quince días que dura la campaña, así que si coincide con la precampaña navideña el PP puede jugar a la distorsión con sus votantes. ¿Tendría un efecto sobre el voto? No podría decir si positivo o negativo”, añade.

La realidad y los Presupuestos en tiempos de elecciones

MontoroLa tesis del autor es que las cuentas presentadas por el Gobierno para 2016 tienen una intencionalidad política: reforzar la imagen del PP de cara a las elecciones generales. Ese pecado de origen es lo que hace, según Francisco de la Torre, que las cuentas nazcan muertas, porque ni se basan en datos firmes ni responden a las necesidades del país. 

En la imagen el ministro de Hacienda Cristóbal Montoro./ EFE

Montoro-Rajoy
Mariano Rajoy felicita al ministro Montoro por su defensa de los Presupuestos para 2016./ EFE

“Hay un tiempo para cada cosa bajo el sol: un tiempo para plantar y un tiempo para arrancar lo plantado… un tiempo para demoler y un tiempo para edificar… un tiempo para callar y un tiempo para hablar…”; hay un tiempo para hacer presupuestos y un tiempo para hacer campaña electoral.

Cuando uno observa la presentación de los Presupuestos a principios del mes de agosto, con España entera de vacaciones, lo primero que le viene a la cabeza es la conocida cita del libro del predicador (Eclesiastés 3: 1-8), de que hay un tiempo para cada cosa; o bien, de forma aún más precisa, el refranero español: no por mucho madrugar amanece más temprano.

De hecho, contrastan las prisas de Rajoy para aprobar un presupuesto para 2016, ante una situación que se nos quiere vender como boyante, con la tardanza en aprobar los presupuestos en 2012 con España en situación crítica. En realidad, la causa de este comportamiento extemporáneo es la misma: la cercanía de las elecciones, andaluzas en un caso, generales en otro.

En 2012, la estrategia acabó con una derrota en las elecciones andaluzas -sí, una derrota porque el eterno aspirante Javier Arenas no pudo gobernar- y con un rescate de la economía española, también denominado “préstamo en condiciones favorables”, materializado en el famoso Memorándum of Understanding, documento que ha condicionado la política económica española durante años.

De cara a la política, lo más relevante de estos Presupuestos es que se presentan antes de tiempo y, sobre todo, que pretenden suplantar el papel de las Cortes Generales de 2016, que serán las que representen la soberanía popular y las encargadas de controlar el Gobierno y de aprobar un presupuesto. La Ley de Presupuestos es la única que tiene carácter anual por disponerlo así la Constitución, y precisamente por esa razón, intentar hurtar esta competencia a las futuras Cortes es un comportamiento que respeta muy poco la voluntad de los electores.

Señalaba Maquiavelo en El Príncipe que la única tarea de un político es elegir los tiempos. Obviamente, el adelantamiento de los Presupuestos tiene un objetivo político. Este objetivo no sólo es condicionar la política económica del siguiente gobierno si no lo preside Rajoy, sino también intentar evitar pagar un eventual peaje en un gobierno de coalición, por lo menos en los Presupuestos de 2016. Esto último, hasta puede parecer razonable, vista la experiencia de anteriores gobiernos de coalición del PSOE y del PP. Sin embargo, el socio que exigía este peaje, CiU (ahora más bien Convergència disfrazada en la lista única de Mas), lo que pretende exigir a cambio de apoyar la investidura de Rajoy no es dinero sino la “autodeterminación” de Cataluña.

El programa electoral del PP

En cualquier caso, no hay que tener especiales conocimientos para anticipar que Rajoy, aunque tuviese una mayoría simple -lo que no está nada claro-, tendría bastantes problemas para superar la investidura, y que este trámite presupuestario contra todas las demás fuerzas políticas no le va a ayudar precisamente.

Estos Presupuestos se han convertido en el programa electoral con el que el PP se presentará a las próximas elecciones generales. El origen de este planteamiento está en el programa de 2011. En ese programa, sabiendo la cúpula del PP que iba a gobernar y conociendo la gravedad de la situación de las cuentas públicas, hizo una serie de promesas imposibles, empezando por bajar los impuestos. Esto se empezó a incumplir a la semana de tomar posesión, con la mayor subida de impuestos de la democracia.

Ahora se pretende dar credibilidad a las promesas electorales vistiéndolas de Presupuestos con cuentas. Esto es intentar sustituir la política económica por la contabilidad, aunque como veremos, en muchos aspectos sea una contabilidad de la modalidad “creativa”.

Sorprende que el ministro marcado por la subida masiva de impuestos intente vender ahora su bajada

La primera consecuencia de todo esto, y que ha pasado desapercibida, es que el responsable del programa electoral del PP, y quien lo está defendiendo, está siendo Cristóbal Montoro. Puede resultar sorprendente -o no, que diría un gallego-, que un ministro marcado por la amnistía fiscal y por la subida masiva de impuestos, sea el que planifique y defienda unas cuentas que, de nuevo, vuelvan a intentar vender la bajada de impuestos. En cualquier caso, y pese a las críticas de Pedro Sánchez por que no sea personalmente Rajoy quien los defienda, no deja de ser toda una declaración de intenciones de con quién cuenta Rajoy si vuelve a gobernar.

Uno de los efectos de hacer los Presupuestos antes de tiempo es que se tiene menos información de la necesaria. Naturalmente, ése es un inconveniente si se quiere acertar con las cuentas, aunque a lo mejor no es tan relevante si se van a proponer las mismas medidas pase lo que pase. Esto se observa en primer término en el escenario macroeconómico previsto. Para bien o para mal, este escenario está marcado por la coyuntura internacional, que hasta hace poco era muy favorable.

Según el profesor Fernández-Villaverde -en mi opinión uno de los mejores conocedores de nuestra economía-, los vientos de cola que impulsaban la economía española eran: el bajo precio del petróleo, la devaluación del euro, la política monetaria expansiva del Banco Central Europeo, los bajos tipos de interés y el crecimiento moderado pero firme de la economía mundial.

El proyecto de Presupuestos parte de la base que todo se va a mantener indefinidamente; por ejemplo, que vamos a tener el barril a 60 dólares los próximos cuatro años. Ahora el barril está a 40 dólares, pero nadie sabe qué pasará dentro de cuatro años.

Sin embargo, lo que parece claro es que varios grandes países emergentes, empezando por China (que es la segunda economía mundial por PIB), están en una situación muy complicada. Esto se ha reflejado en la caída de las bolsas. El ministro Guindos ya ha afirmado que este hecho “no afectará a la economía española”. Es discutible, y si no que se lo digan a quienes han invertido en bolsa o a cualquier empresa que pretenda ampliar capital para abordar nuevos proyectos. Sin embargo, lo que no es discutible es que las causas que han provocado la crisis financiera en China claro que afectarán a la economía española, y de rebote a las previsiones presupuestarias: no vivimos en una burbuja.

Las previsiones de ingresos de las cuentas públicas están infladas y no se cumplirán

Aunque estas son unas cuentas netamente políticas, o precisamente por eso, su talón de Aquiles son las previsiones de ingresos, que están infladas y no se cumplirán. Así, nada menos que el gobernador del Banco de España, en su comparecencia ante la Comisión de Presupuestos, veía riesgos en la previsión de ingresos públicos, y también del cumplimiento del objetivo de déficit de 2015. Si esto es así, y bastantes indicadores lo corroboran, entonces el esfuerzo en recorte de gastos que queda pendiente puede ser considerable: prepárense que vienen curvas.

Previsiones casi imposibles

Un par de ejemplos de que las previsiones son de casi imposible cumplimiento: según los últimos datos disponibles de la Agencia Tributaria, la recaudación del IRPF, en términos homogéneos, estaba creciendo un 0,2%. Después de eso, Rajoy adelantó la rebaja del IRPF de 2016 a julio de este 2015. Por muy bien que vaya la economía, no es posible que la recaudación del IRPF, basada en un 85% en pensiones y salarios, crezca en 2016 un 5%, bajando a la vez los impuestos y sin ninguna medida para ensanchar bases y luchar contra el fraude.

El otro ejemplo obvio es la recaudación de cotizaciones. En el último año cerrado, 2014, se recaudaron cuotas de seguridad social por importe de 97.736 millones de euros. En los seis primeros meses, últimos datos disponibles, la recaudación de la seguridad social ha crecido a un ritmo del 1,32%. A este ritmo cerraríamos 2015 con una recaudación de unos 104.000 millones, y 2016 de unos 105.500 millones. En el presupuesto de 2016 se prevé una recaudación de 117.242 millones de euros. Esto supondría incrementar la recaudación un 10% anual acumulativo. En los siete primeros meses de 2015, este incremento ha sido del 1,23%..

En fin, hemos puesto dos ejemplos -aunque de los dos recursos más importantes del Estado: IRPF y cotizaciones-, pero en general, los Presupuestos no mejoran sustancialmente el programa del PP de 2011: ahora hay números, pero no son creíbles. Son unos Presupuestos en tiempo de elecciones.

“Hay un tiempo de nacer y un tiempo de morir”, y estos Presupuestos nacen muertos porque nacen prematuros, y no sólo no responden a las necesidades fundamentales de la economía española, sino que ni siquiera son viables, y cualquier próximo gobierno tendrá que enmendarlos sustancialmente, ya que si no, lo hará la realidad.

*** Francisco de la Torre Díaz es inspector de Hacienda del Estado, autor de ‘¿Hacienda somos todos?’ (Debate) y responsable del programa fiscal de Ciudadanos.

Fe de errores (8-9-2015): En el artículo original se utilizó la cifra prevista de recaudación por cuotas de la Seguridad Social de 2014 (102.840 millones de euros) en lugar de la recaudación efectiva a cierre de año (97.736 millones), lo que afectaba a las estimaciones de años posteriores, ya corregidas.

 

El gasto en pensiones públicas se dispara un 20% en la etapa Rajoy

030815_SorayaRueda4El Gobierno de Mariano Rajoy ha presentado el proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2016. Son los últimos de la actual legislatura. Las proyecciones de gasto crecen un 1,4%, hasta 264.217 millones de euros, con especial relevancia de la deuda pública, que supone el 27% del total presupuestado. 

El Gobierno de Mariano Rajoy ha presentado el proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2016. Son los últimos de la actual legislatura. Las proyecciones de gasto crecen un 1,4%, hasta 264.217 millones de euros, con especial relevancia de la deuda pública, que supone el 27% del total presupuestado. Otras dos partidas destacadas son el pago de las pensiones (alcanza el 31% del total) y los subsidios por desempleo (un 4,54%). Entre las tres suponen cerca de dos tercios (62%) del conjunto de dinero que necesitará el Estado para el año que viene.

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Las pensiones son el componente que sigue creciendo pese a que oficialmente es una partida casi congelada. Se revalorizarán un 0,25% en 2016, pero en términos absolutos crecerán un 2,8%, hasta 135.448 millones de euros. Para entenderlo de manera sencilla: 31 de cada 100 euros de las cuentas públicas se irán a pagarlas, el segundo mayor peso presupuestario de su historia solo por detrás del que alcanzaron en 2012 (32%).

La partida destinada a pensiones se ha elevado un 20% desde que en 2011 llegó al poder y un 48% desde 2007. En el mismo periodo, el número de pensiones activas se ha elevado un 11%, hasta 9,3 millones de prestaciones, mientras que la cifra de pensionistas creció  en la misma proporción, hasta 8,4 millones.

Las prestaciones por desempleo registran la mayor caída presupuestaria. De 2015 a 2016, el dinero destinado a los subsidios caerá un 21,6%, hasta 19.820 millones de euros. Esto ocurre por el menor número de beneficiarios de la prestación, el descenso de población y la progresiva creación de empleo registrada en el último año. En concreto, el dinero destinado al pago de la deuda pública (amortizaciones e intereses) ascenderá a 117.792 millones de euros, un 7,6% menos que en 2015. Los intereses en 2016 alcanzará los 33.500 millones de euros, equivalentes a casi el 3% del PIB.

La recaudación, mil y un impuestos

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Según la previsión del Gobierno, los ingresos tributarios totales crecerán un 6,2% respecto a 2015, hasta 193.520 millones de euros. La cifra incorpora las tasas cedidas a las autonomías, ayuntamientos y diputaciones. A ello contribuirá la mejoría de la actividad económica en España, que está creciendo a ritmos superiores al 3% en tasa interanual.

Según el resumen de ingresos de los Presupuestos:

  • La recaudación por IRPF (renta) decrecerá un 1,5%, hasta 39.610 millones de euros, mientras que el segundo tributo en aportación será el IVA (consumo), que cae un 3,6%, hasta 31.334 millones.
  • Por Impuesto de Sociedades (IS) se ingresarán 24.868 millones, un 5,5% más que en 2015 y su nivel más alto desde 2009 cuando se alcanzaron los 30.000 millones.
  • Los impuestos especiales (alcohol, tabaco, combustibles…) superan los 7.900 millones de euros de recaudación. Hay otras partidas fiscales destacadas como la tasa a las primas de seguros (1.457 millones) o los derechos de aduana (1.858 millones).

 

Deuda, desempleo y pensiones absorben el 62% de los Presupuestos

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El Gobierno de Mariano Rajoy ha presentado los últimos Presupuestos Generales del Estado de la actual legislatura. Las proyecciones de gasto crecen un 1,4%, hasta 264.217 millones de euros, con especial relevancia de la deuda pública, que supone el 27% del total presupuestado. Otras dos partidas destacadas son el pago de las pensiones (alcanza el 31% del total) y los subsidios por desempleo (un 4,54%).

El Gobierno de Mariano Rajoy ha presentado el proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2016. Son los últimos de la actual legislatura.

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Los cinco gráficos que Rajoy no quiere que veas

El crecimiento del PIB

Mariano Rajoy presentó este viernes ocho gráficos para demostrar hasta qué punto la economía había mejorado durante su mandato. La mayoría estaban mal dibujados, omitían detalles relevantes o destacaban datos erróneos. A continuación presentamos los datos del presidente bien presentados, acompañados de contexto y despojados de la propaganda oficial.

Mariano Rajoy presentó este viernes ocho gráficos para demostrar hasta qué punto la economía había mejorado durante su mandato. La mayoría estaban mal dibujados, omitían detalles relevantes o destacaban datos erróneos. A continuación presentamos los datos del presidente bien presentados, acompañados de contexto y despojados de la propaganda oficial.

1. Las exportaciones. 

¿Se han triplicado las exportaciones en España desde 2011? Así lo sugiere este gráfico del Gobierno español, que trunca el eje vertical en el 27% y presenta una subida mínima  como un aumento notable.

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La realidad es más compleja de lo que sugiere el gráfico del presidente del Gobierno. Las exportaciones españolas empezaron a subir durante el mandato de Zapatero y su crecimiento se ha frenado durante el mandato de Rajoy.

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2. El déficit.

El gráfico elaborado por La Moncloa sugiere que el Gobierno ha reducido el déficit público poco a poco desde 2011 e incluye un año que no ha terminado (2015) y tres que ni siquiera han empezado (2016, 2017 y 2018).

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La clave está en la letra pequeña del gráfico, que indica que sus cifras excluyen el impacto del rescate bancario de junio de 2012. Esas cifras sí están incluidas en este otro gráfico, que ofrece una visión más fiable de la realidad.

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3. El crecimiento.

El Gobierno destaca en este gráfico la previsión de crecimiento de varios estados desarrollados para 2015 y presenta a España como el país que más crecerá. La fuente de  estas cifras es la OCDE.

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Este otro gráfico ofrece más información sobre la evolución de la economía española desde el principio de la crisis. España está un 5% por debajo del PIB de 2007. La economía de otros países (salvo la de Italia) ha evolucionado mejor que la nuestra: Alemania ha ganado un 5% y Estados Unidos, un 8%. España no ha alcanzado el nivel de renta que tenía al principio del mandato de Mariano Rajoy.

El crecimiento del PIB

4. El gasto social. 

El Gobierno destaca que el gasto social supone un 53% de los presupuestos de 2016. Esa cifra la presenta sin desglosar el gasto en las pensiones y en la prestación por desempleo en esta tarta tridimensional.

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Este otro gráfico refleja la evolución del gasto social del Gobierno español desde 1980 y de la tasa de paro desde 1987. En este caso, el gasto social se expresa como un tanto por ciento del PIB y proviene del agregado de la OCDEAquí se aprecia la relación entre ambas variables durante la crisis de los años 90 y durante la recesión actual. El gasto social sube sobre todo porque sube el número de ciudadanos que solicitan la prestación por desempleo. 

El gráfico refleja además que el gasto social se ha mantenido estable desde el principio de la crisis y no ha aumentado desde que llegó al poder el Partido Popular.

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5. La evolución del PIB. 

Este gráfico enfatiza que España ha encadenado ocho trimestres consecutivos de crecimiento desde julio de 2013.

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Este otro gráfico presenta la evolución del PIB español desde 1996. España encadenó 50 trimestres de crecimiento antes de la crisis durante los mandatos de José María Aznar y José Luis Rodríguez Zapatero. evolucion-pib-trimestral

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