Diccionario satírico burlesco (XII)

La duodécima entrega del diccionario catalán abarca de la P a la S: arranca con Pep Guardiola y se cierra con  Seny. Dice Anna Grau del entrenador, que compendia las virtudes viriles catalanas: “delgadito, mono, elegantito y muy formalito”.

Pep Guardiola

Calvo objeto del deseo de todas las macizas de la raza, por lo menos antes de la llegada de Raül Romeva. Aparente compendio de todas las virtudes viriles catalanas: delgadito, mono, elegantito sin exagerar, muy formalito, con cara de no haber roto jamás un platito, del Barça (bueno, más que ser del Barça, él fue El Barça…), medio intelectual y todo: lee a Miquel Martí i Pol y está aprendiendo alemán. A las eternas disidentes, las de erotismo más díscolo y más botifler, siempre nos puso más Mourinho. No es sólo una cuestión de más o menos pelo. Es que tanta superioridad moral, tanto ser fraile antes que monaguillo, llega un momento que empalaga. Y hasta que no cuela.

Qatar

Emirato musulmán en Asia que hasta los años 40 era tan pobre que tenían que agujerear monedas de otros países y hacerlas circular como suyas, de repente se descubrieron ingentes reservas de petróleo y el resto es fácil de imaginar para todo el mundo. Uno de los más excelsos presidentes que haya tenido jamás el Barça (véase el fichaje de Neymar), Sandro Rosell, tomó la decisión de quitar de las camisetas azulgranas el venerable nombre de la Unicef para plantar el de la Qatar Foundation, por el módico precio de 30 millones de euros al año de aquí al 2016. Por si quedaba alguna duda, precisó que los valores de Qatar eran los del Barça. Sin duda se refería al conocido proverbio catalán (y qatarí) de que pagant, Sant Pere canta. Como nuevos ricos mundiales oficiales los qataríes no dan puntada sin hilo, y lo mismo patrocinan al Barça que -presuntamente- al ISIS. Pura cuestión de valores.

Raül Romeva

El cabeza de lista de Junts pel Sí es un hombre de empuje y de recursos (no es sólo una calva bonita) al que le interesa mucho la política desde bien pequeñito. Es verdad que él la ha practicado mayormente en el extranjero: trabajó para la Unesco en Sarajevo en años que todavía eran bastante de plomo allí. Ha sido eurodiputado de IC muchos años. Viene de la cepa de una izquierda para nada anticatalanista, pero tampoco lo que se dice nacionalista. Hace sólo quince, veinte años, la gente como Raül Romeva consideraba más urgente arreglar el mundo que helar corazones catalanoespañoles. ¿Qué ha pasado que no estás en la frontera húngara o alemana buscando soluciones para los refugiados? Quo vadis, Varufakis catalán? ¿En qué ha quedado el mundo sin fronteras de nuestra juventud?

Referéndum

Invento del profesor Bacterio que, como todas las creaciones de este insigne personaje de Ibáñez (¡igualito que Anacleto, agente secreto!), mantiene su misterio y su prestigio a condición de no ser usado jamás. Nunca. Su efecto disuasorio es mucho mayor y más interesante que el político. Interesante dilema para Mariano Rajoy o para cualquiera que en su lugar se hallara: ¿qué es mejor y más digno, permitir un referéndum ilegal, que corta en caprichosos quesitos la soberanía nacional y el sentido mismo del voto, pero que de celebrarse hace mucho tiempo habría dejado con el culo al aire y a la escocesa esta fantasía animada de que los independentistas son todos? ¿O bien oponerse tajantemente al desafío a la legalidad, permitiendo que se prolongue un peligrosísimo, enormemente corrosivo suspense político? Tic, tac, tic, tac…

Seny

Fabuloso, mitológico atributo catalán. Todo el mundo cree saber lo que es: una suma de buen juicio, moderación, amor por la templanza y por el término medio, etc. Visto desde dentro, ya me perdonarán, caben lecturas más tristes. Por ejemplo: ¿será casualidad que los catalanes hayan perdido todas, absolutamente todas, las guerras en las que jamás se han embarcado, y que eso haya laminado una raza que una vez fue generosa y heroica, dejando crecer y multiplicarse sólo los genes de los más timoratos y cobardes? Es una posibilidad. Otra es que los pacifistas catalanes sean pacifistas de esos que sólo buscaban zafarse de la mili. Vista la que está cayendo, o el seny ya no es lo que era, o no lo fue nunca. Pista: siempre se ha tenido la precaución, en plan ying y yang, de asociar seny y su supuesto complemento contrario, la rauxa. Algo que podríamos traducir por arrebato. Otra pista: Josep Pla, Salvador Dalí, gente así, no representaron nunca el seny sino lo otro. Es lo otro lo que hace rato que está en peligro y lo que hay que rescatar. Cierta capacidad para la grandiosidad existencial. Cierta épica de brazos abiertos.

A la caza del voto inmigrante: propaganda independentista en árabe, chino, urdú y guaraní

guardiolahabla

El arma secreta del independentismo es un díptico publicado en 16 idiomas que los partidarios de Junts pel Sí distribuirán en los próximos días en barrios con una fuerte proporción de inmigrantes. El objetivo es captar el voto de unos 130.000 inmigrantes: el 2,4% del censo electoral.

Hace 20 años el proyecto independentista de la provincia francófona de Quebec (Canadá) descarriló en el referéndum de autodeterminación por unos 50.000 votos que los sociólogos atribuyen en su mayoría a inmigrantes que acaban de adquirir la nacionalidad canadiense. La lista soberanista Junts pel Sí quiere evitar a toda costa que  esta vez suceda algo similar. De ahí que en los próximos días vaya a poner el énfasis en captar el voto de esos 130.000 inmigrantes (2,4% del censo electoral) que en la última década han adquirido la nacionalidad española y que por tanto pueden votar.

El arma del independentismo es un díptico publicado en 16 idiomas que en los próximos días los partidarios de Junts pel Sí van a distribuir en barrios con una fuerte proporción de inmigrantes. La traducción a varios idiomas europeos es excesivamente literal y contiene a veces algún error de sintaxis, pero se comprende.

Comparada con otras comunidades autónomas, Cataluña no ha ido la más respetuosa con la inmigración. Sobre todo con la musulmana, que es la más numerosa. Los ejemplos abundan. La Generalitat asumió hace 34 años las competencias en educación, pero no se enseñan en sus escuelas ni el islam ni el árabe pese a que en sus pupitres se sientan 75.841 alumnos musulmanes. En el País Vasco (6.065 alumnos musulmanes) y hasta en Cantabria (410 alumnos) sí se imparte esa asignatura de Religión aunque en esta última comunidad es el Estado el que abona los sueldos a los profesores. Barcelona es también la única gran ciudad europea con una importante comunidad musulmana en la que no hay una gran mezquita.

Pero esas contrariedades serán agua pasada después del 27S. Así lo anuncian los independentistas en el díptico, que dice que se empezará a construir “un nuevo país para todos” con “personas nacidas en más de 170 países diferentes que hablan más de 250 idiomas. Juntas construirán un nuevo país para mejorar nuestras vidas y la de nuestros hijos e hijas”.

El díptico se divide en dos partes. La primera presenta a seis candidatos de la lista soberanista y destaca a dos de ellos. El primero es Chakir el Homrani, de origen marroquí y concejal de Granollers por  Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), que figura en el puesto número 15 de la lista por Barcelona y que saldrá elegido. La segunda es Ana Surra, de origen uruguayo, también afín a ERC, que no será diputada porque ocupa el puesto 47. El “mejor entrenador del mundo”, Josep Guardiola, también aparece en lugar preeminente del díptico quizá porque es el más conocido de los candidatos aunque figura en el último lugar de la lista electoral.

La segunda parte del díptico es un decálogo de las ventajas que para el inmigrante supondrá una Cataluña independiente. El texto dice que se construirá “con la participación de todas las personas, hayan nacido donde hayan nacido”, que se crearán los “mejores puestos de trabajo”, que contará con “mejores escuelas”, con una “mejor Sanidad y un sistema de pensiones seguro”. Será “un país diverso, donde se hablan 268 idiomas y donde se respetará la lengua que hables, que sientes y que vives”.

AngelColomConInmigrantes

El díptico lo han elaborado la sección de inmigración de ERC, de la fundación Nous Catalans(Nuevos Catalanes, vinculada a Convergència Democrática de Catalunya), de la Assemblea Nacional Catalana, de Òmnium Cultural y de pequeñas asociaciones como Sí amb nosaltres (Sí con nosotros), fundada junio de 2014 por Ana Surra con la intención de atraer a los inmigrantes latinoamericanos al independentismo. La ley de consultas catalana permitió votar en la consulta del 9 de noviembre 2014 a los extranjeros no comunitarios con sólo tres años de residencia.

A diferencia de la campaña electoral de las autonómicas de noviembre de 2012, esta vez no es CDC la que más esfuerzos lleva a cabo por seducir al inmigrante que adquirió recientemente la nacionalidad española. Hace tres años el director de Nous Catalans, Àngel Colom, recorrió las mezquitas de Barcelona y Tarragona. Colom predicó entonces las virtudes del Estat propi. Entonces no hablaban abiertamente de independencia.

Ahora es ERC la que más se implica en esa tarea. A diferencia de CDC y de Unió Democrática de Catalunya –y en el otro bando del PP catalán-, sus dirigentes no han proferido frases despectivas sobre la inmigración. Aunque su apuesta por la autodeterminación del Sáhara occidental ha dificultado en ocasiones sus relaciones con algunas asociaciones marroquíes.

ERC es la única formación que ha presentado un candidato de origen inmigrante con posibilidades de obtener un escaño en el Parlament. Sufragará también el grueso del importe de una cena multitudinaria con cerca de 200 comensales que algunos cabezas de lista de Junts pel Sí celebrarán en Barcelona, en vísperas del 27S, con responsables de numerosas asociaciones de inmigrantes.

Guardiola contra sí mismo

Pep Guardiola

El entrenador que reventó las vitrinas del Camp Nou vuelve a casa para enfrentarse a su pasado: Messi. El jugador que crea ocasiones de la nada y que el propio Pep ayudó a convertir en milagro. 

El entrenador que reventó las vitrinas del Camp Nou vuelve a casa para enfrentarse a su pasado: Messi. El jugador que crea ocasiones de la nada y que el propio Pep ayudó a convertir en milagro. 


Superman: Hijo Rojo es una miniserie de cómics que hace ficción dentro de su ficción. Nos remite a tiempos de la Guerra Fría y el cambio sustancial consiste en estrellar la nave que vino de Krypton, la que cayó en Smallville (Kansas), en una granja ucraniana. Así pues, el protector más icónico y poderoso de América crece y madura en la URSS estalinista que, de esta guisa, toma la iniciativa en el conflicto dibujando un futuro imprevisible. Traducido al fútbol, esto es Pep Guardiola contra el FC Barcelona con el Camp Nou de testigo. Ocurrirá. En la realidad.

Con una diferencia. La semifinal es más pequeña porque implica a menos gente, pero atañe una complejidad superior. Existe una historia previa entre el héroe y su origen original que ningún guion, caprichoso o genial, puede borrar. Guardiola y el Barça se quieren. Se quieren muchísimo. Eso complica las cosas, pero a su vez las embellece. No es una guerra, son dos partidos de Champions entre locos del ganar que lucharán una semana entera y luego serán uno solo, hablando catalán o bávaro, por la conquista de Berlín.

Aclarado el punto, volvamos a la parábola del Hijo Rojo. En lo referente al juego, y nada más que al juego, sí es perfecta para nuestro caso. Guardiola surte a sus hombres de una serie de habilidades que se consagran en un poder imponente: la posesión del balón. La que siempre fue del Barça y hoy es del Bayern.

Juego de Posición

Los motivos no son etéreos sino casi científicos. Guardiola sublima el denominado ‘Juego de Posición’, un modelo basado en la repetición de ubicaciones, desmarques y pases que ayuda a sus pupilos en dos quehaceres capitales: la ocupación racional del campo y la toma de decisiones con balón. La colocación es perfecta porque Pep la ha dibujado y es fija. Como todo se repite, el jugador se familiariza con cada situación posible, se vuelve más listo y juega con más confianza y mejor. Y se queda la pelota. Prueba de contraste: la evolución en su día de Abidal.

El Barça de hoy no es tan meticuloso. Su orden parece más voluble y su fe en la posesión, menos firme. Aunque los hombres de Lucho la toquen con más clase, la arquitectura táctica de Guardiola da la iniciativa a Pep. Recuérdense aquellas pretemporadas en las que un Barça lleno de canteranos ignotos escondía el esférico a los más grandes de Europa. El de Santpedor reparte los papeles, define quién ataca y quién contragolpea. Pese a sus contratiempos.

Las lesiones de Robben y Alaba se han cargado medio esquema. Afectan demasiado a la salida desde atrás. Arjen es el único crack independiente que hay en la plantilla de Guardiola, el único que recibiendo a 50 metros del arco supone un peligro real; cuando se ausenta, dejarle huecos al Bayern apenas asusta: se le presiona con más fuerza, más gente y menos riesgo. Por su parte, Alaba es el saltapresiones oficial, con pases, controles o giros. Sin Arjen ni David, la salida del Bayern cojea.

La presión culé

Pero no queda claro que precisamente el Barça pueda apretarle con garantías. Aunque en fechas recientes se haya enaltecido su presión, hay truco (legítimo y elogiable). El Barça no presiona desde cero; lo que hace es aprovechar que los equipos se le encierran aposta, entonces ataca de maravilla, desborda al contrario y, cuando éste recupera el balón, lo hace atrás, cansado, desordenado y asustado. Y entonces es cuando el Barça muerde.

Es decir, emplea el desgaste físico, táctico y mental que su fútbol le inflige al otro para luego presionarle en ventaja. Si el Bayern ejerce de Pep Team, la película diferirá. No habrá repliegue intencionado. No habrá facilidad. Se notará que Messi, Iniesta y Neymar no son Drogba, Vieira y Eto’o.

En cualquier caso, lo dicho. Sin Robben, ir a morderle, no pillar cacho y dejarle correr tampoco tiene por qué matar. Sería un riesgo, digamos, moderado. Y quizá rentable. Sobre todo porque dificultaría lo que siempre pretenden el equipo de Guardiola: el Bayern, con el balón controlado, en campo de Ter Stegen.

Si el Bayern cruza la divisoria y se pone a tocar la pelota, feo. El diseño ofensivo de Pep será fantástico, pues ahí no falla jamás y los bávaros, aun con bajas, acopian talento. Las subidas de Bernat, Thiago entre líneas, Lahm sobre Alba o Müller contra Mascherano son armas con potencia de fuego. A corto, medio y largo alcance.

El sacrificio de Pep

Parece nítido, entonces; el Bayern crece en campo rival y el Barça mengua en su propia mitad. En consecuencia, como Guardiola decide, su fin y papeleta consistirán en vivir arriba. O no. O sí, es que no está claro. Existe otra arista, una que puede girarlo todo. ¿Y si hemos malinterpretado la traslación del Hijo Rojo? ¿Y si el Barça no es América ni Pep es Superman? ¿Y si Guardiola era el way-of-life y Messi, su protector? Dicen los que saben que el fútbol es de los futbolistas.

Y Leo no es uno más, él es un milagro. Crea ocasiones de la nada y requiere menos ocasiones que el resto para marcar el gol del triunfo. O se asimilan las devastadoras connotaciones de la simple frase anterior o no se le comprende. Dominar al Barcelona, obligarle a cosas que no quiere, mostrar sus miserias, no sirve. Varios lo han logrado y casi todos han perdido. Se trata de dominar a Messi. De poco vale chutar dos veces cuando Leo tira o asiste una, una sola, con cierta comodidad.

La posesión azulgrana comenzó su cuesta abajo el día en que Pep salió del Camp Nou. Quitarle el balón al Barça fue una opción factible desde entonces. Pero nadie se lo quiso quitar. Un Barça dominante da miedo, pero mucho menos que un Messi con espacios. Ni hablar de un Messi con espacios con Suárez y Neymar secundando la moción.

Durante cuatro temporadas, Guardiola entrenó a Lionel. Pensar más en potenciarse a uno mismo que en limitar al contrario estaba justificado. Sin embargo, el año pasado, el primero sin los mejores, mantuvo su sino y perdió 5-0 con el Real Madrid. Y este miércoles y el martes que viene, ante Messi, Suárez y Neymar, su inferioridad se presenta mayor si cabe. Aunque en Pep parezca casi impensable, se impone valorar un cambio de registro. Siquiera porque, con cualquier otro míster, el Bayern saldría a defender. Por eso y porque, contra Piqué, Alves, Busquets, Iniesta y compañía, aun teniendo los pases más preparados, el balón nunca se tiene siempre.

La noche de Iniesta

Guardiola cuenta con Xabi Alonso, que se sabe de memoria el único método que, con cierta constancia, ha frenado al ’10’: el que se inventó Mourinho. No meterle el pie para que no regatee, cubrirle la salida hacia su izquierda para llevarlo hacia la banda, escalonar ayudas detrás de cada defensor para cerrarle el paso si se va por velocidad, interponerse en la línea de su pase favorito –rosca desde la derecha hacia el segundo palo–, etcétera. El Madrid, que sigue estos pasos, ha sufrido cero goles y cero asistencias de Messi en juego en los tres últimos clásicos.

Pero lo avisado: dicho plan conlleva decisiones impropias de Pep. La primera, protegerse con mucha gente por detrás del balón, lo cual deriva en renunciar a su juego de posición y regalar parte de la posesión de la pelota.

Y en las últimas citas, cabe resaltar, el Barça está brillando con ella. Paris Saint-Germain, Espanyol, Getafe y Córdoba dan fe de lo sucedido. Como denominador común, que los cuatro se encerraron, que ninguno presionó. A partir de ahí, el concepto culé fue trasparente, Messi bajó hasta donde no había rivales –o sea, un montón– y así influyó sobre dos parejas magnánimas: Suárez y Neymar, e Iniesta y Busquets. Veamos cómo.

A Suárez y Neymar les dio espacios, los dejó solos en el frente del ataque. Tres carriles para dos hombres, cuatro defensas para dos puntas. La incesante movilidad de la dupla, con desmarques larguísimos y entrecruzados, bordó el fútbol, turbó zagueros y generó goles. Cuesta imaginar a Benatia y a Boateng, no digamos a Dante, sobreviviendo a tal juicio. Se insiste, la última posición de Messi, muy, muy retrasada, regaló espacios a Suárez y a Neymar.

También devolvió el protagonismo a Busquets y Andrés Iniesta. Iniesta es rosa y libro en la diada de Sant Jordi; simboliza pasión y cultura en un momento de orgullo. Cuando brilla, el Camp Nou se siente en paz y realza su influencia. Justo lo que está ocurriendo.

El detalle de Alves 

Por último, un verso suelto en el partido. A veces, Guardiola prescinde de los extremos y alinea tres centrales juntos, con la intención habitual de ganar un hombre extra para la salida desde atrás. Sin embargo, con el ajuste, los laterales del rival arrancan solos y en Europa el más listo es Dani Alves. Crearía un 4 por 3 en el medio, en favor del Barcelona. Lo hace siempre que se lo permiten. Y domina con razón. El 5-3-2 muniqués sería la invitación al control del brasileño.

La eliminatoria, habrá quedado claro, cruza mil argumentos. Por norma, la duda reside en el desenlace, pero en este caso incluso la introducción resulta un gran misterio. No obstante, la cadena de premisas sí parece definida:

  1. Colectivamente, ambos equipos son mejores con balón que sin él.
  2. Estructuralmente, el Bayern está más preparado para adueñarse del mismo.
  3. Individualmente, los atacantes culés se adivinan casi indefendibles si pueden correr.

Y el fútbol es de los futbolistas. En condiciones normales, el factor 3 prevalecería sobre los otros dos.

Pero piensa Guardiola. Proteger su legado debe preocuparle. El futuro de su pasado depende de su decisión. A toda costa, intentará preservar su estilo. Por eso, al final la previa se resume en una pregunta: ¿Cómo ve Guardiola a Messi? Es decir, hoy y ahora.

Sólo la mejor versión del ’10’, la que pese a su brutal rendimiento llevamos dos Champions sin ver, haría dudar sobre sí mismo a quien nunca se dio derecho a hacerlo. Donde todo lo aprendió, donde todo lo recordará. Donde vive su familia y en el fondo él.