Hola, Plutón

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La sonda estadounidense New Horizons cumple un hito de la historia de la astronáutica. El martes se acercó al planeta enano a una distancia de su superficie de unos 12.500 kilómetros, lo más cerca que ninguna nave ha pasado de este remoto cuerpo celeste. [Actualizado]

La sonda estadounidense New Horizons cumplió el 14 de julio un hito de la historia de la astronáutica. Se acercó al planeta enano a una distancia de su superficie de unos 12.500 kilómetros, lo más cerca que ninguna nave ha pasado de este remoto cuerpo celeste. Han sido nueve años y medio de viaje desde que en enero de 2006 partiera de nuestro planeta. Los primeros datos enviados han entusiasmado a los científicos.

La máxima aproximación de la nave a Plutón sucedió a las 11:49 UTC (13:49 CET, hora peninsular española) del martes. El acontecimiento no se pudo seguir en riguroso directo: hay un retardo de al menos cuatro horas y media en las comunicaciones debido a la lejanía del ex-planeta respecto de la Tierra. Además, la antena de la New Horizons no estaba apuntando a nuestro planeta en el momento de la aproximación máxima, y la transmisión de datos llegan a una velocidad de tan sólo 1.000 bits por segundo.

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Imagen de Plutón tomada el 13 de julio de 2015. (NASA)

Así las cosas, los datos del momento de máxima aproximación irán llegando paulatinamente. Habrá que esperar hasta 16 meses hasta que toda la información recopilada por los siete instrumentos de los que dispone la sonda. Poca cosa en comparación con un viaje que ha durado más de nueve años y medio.

Valiosos datos

Las primeras imágenes enviadas desde el punto más cercano indican que el explaneta cuenta con montañas heladas. En una zona cercana a la base de la región en forma de corazón del planeta se ha detectado una cadena de montañas con picos de hasta 3.500 metros de altura sobre la superficie del cuerpo helado, informa la NASA. Unas montañas jóvenes, formadas hace no más que 100 millones de años, que sugiere que el Plutón puede ser geológicamente activo.

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Montañas heladas de Plutón en una imagen enviada por la New Horizons. (NASA)

La luna Caronte también parece tener actividad geológica propia a juzgar por los datos enviados por la New Horizonts. Ha sorprendido la aparente ausencia de cráteres en su superficie. Asimismo, ha podido observarse una franja de acantilados y valles de unos 1.000 kilómetros de largo que indica una posible  fractura generalizada de su corteza, “probablemente el resultado de procesos geológicos internos”, indica la agencia espacial estadounidense.

Tamaño

A medida que la sonda se ha ido aproximando a Plutón -que dejó de ser oficialmente un ‘planeta’ por decisión de la Unión Astronómica Internacional en 2006, al detectar que tenia menos masa de la que se pensaba- se fueron recopilando datos importantes.

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Evolución de las imágenes de Plutón desde 1930. (NASA)

Por ejemplo, poco antes de llegar se confirmó al fin que el anaranjado Plutón es más grande de lo que se pensaba: su diámetro alcanza los 2.370 kilómetros, 80 más de lo que se pensaba. Por tanto, en principio es mayor que Eris, un cuerpo celeste del cinturón de Kruiper descubierto en 1992 y cuyo tamaño fue el culpable de que Plutón perdiera su condición de ‘planeta’ para pasar a ser ‘planeta enano’.

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Plutón y su luna Caronte respecto de la Tierra. (NASA)

También se logró una estimación más exacta del tamaño de algunas de las cinco lunas conocidas de Plutón. La principal de ellas, Caronte, cuenta con un diámetro de 1.208 kilómetros, según confirman las imágenes de largo alcance.

En cuanto a las otras lunas, según datos enviados por la New Horizons, Nix cuenta con un diámetro de apenas 35 kilómetros, mientras que Hidra -con una forma irregular- mide 43 por 33 kilómetros. De momento, habrá que esperar un poco más para saber estos datos de las dos lunas más pequeñas, Cerbero y Estigia.

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Representación artística de la nave New Horizons. (JHUAPL/SwRI)

La nave, que pesa 480 kilos, es tras la sonda Voyager 1 el dispositivo lanzado desde nuestro planeta que viaja más rápido: se desplaza a una velocidad de cerca de 50.000 kilómetros por hora. Tras la aproximación a Plutón continuará su viaje, si todo sale bien. Su próxima misión será, precisamente, acercarse a otros cuerpos celestes del cinturón de Kruiper, más allá de Neptuno.

[su_box title=”La importancia de Plutón”]Plutón, como los demás planetas enanos, es una auténtica reliquia de nuestro Sistema Solar. Estos cuerpos celestes, de entre 200 y 2.000 kilómetros de diámetro, pueden aportar nuevos y valiosos datos sobre la formación de los planetas. En una entrevista publicada recientemente en El País, la astrofísica Noemí Pinilla-Alonso lo explica muy claro: “Precisamente porque no es un planeta”. “El material de los cuerpos pequeños, como los transneptunianos y planetas enanos, no sufre tanta transformación como el de los planetas o los asteroides (de regiones más calientes). Así ese material se conserva en un estado muy similar al que tenía al nacer el Sistema Solar”. Plutón, por tanto, puede arrojar más luz sobre el mismo origen de nuestro sistema.[/su_box]

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