El senador imputado de Bildu sobre Hipercor: “La policía se negó a desalojar”

Captura de pantalla 2015-09-30 a las 19.42.19

Al igual que muchos de sus colegas de Bildu, Goioaga nunca ha condenado el terrorismo de ETA. Su discurso apenas se ha movido desde el inicio de la Transición. Esa actitud quedó clara durante un coloquio que se celebró el 10 de febrero en el Teatro del Barrio.

Iñaki Goioaga ejerció durante años como abogado de varios presos de ETA e ingresó en prisión en 2009 acusado de ayudar a fugarse a dos presos de la banda en un plan disparatado que incluía un helicóptero y pretendía llegar a Portugal. Ni siquiera pasó dos años en la cárcel. Salió después de pagar una fianza de 60.000 euros y fue elegido senador por designación autonómica en enero de 2013.

El Supremo anunció este miércoles que abrirá una causa contra Goioaga a petición de la Audiencia Nacional, cuyo juez Eloy Velasco llegó a la conclusión de que aprovechaba su condición de abogado para mantener controlados a los presos de ETA y difundir sus consignas en prisión.

No se trata de una acusación nueva. José Miguel Latasa Getaria –que ayudó a su colega Kubati a asesinar a la ex etarra Yoyes en 1986 y luego fue expulsado de ETA por buscar la reinserción ocho años después– la formuló en esta entrada de su blog Arabatik:

Desde que entré en la cárcel ya me pusieron al día que era él, el abogado de Gestoras que mandaba en el colectivo. Después, con el tiempo, ya fui viéndolo con mis ojos que este elemento era quien movía los hilos entre los presos y ETA. El venía con las órdenes concretas, quien, al menos conmigo, Kubati y alguno más decía cuándo había que hacer huelga de hambre ; plante o las dos cosas y se permitía , incluso en el ínterin, decirnos que tenía esa noche sidrería. Su chulería sobrepasaba los límites de lo normal.

Hoy Goioaga es senador y sólo puede juzgarle el Tribunal Supremo. Así cabe explicar la exposición razonada que el juez Eloy Velasco envió desde la Audiencia Nacional al alto tribunal, que ahora abre una causa que podría desembocar en su imputación por los delitos de pertenencia a organización terrorista, financiación de terrorismo, blanco de capitales y fraude a la Seguridad Social.

Al igual que muchos de sus colegas de Bildu, Goioaga nunca ha condenado el terrorismo de ETA. Su discurso apenas se ha movido desde el inicio de la Transición. Esa actitud quedó clara durante un coloquio que se celebró el 10 de febrero en el Teatro del Barrio y sobre el que escribimos aquí.

Se trataba de glosar la obra Las guerras correctas, que retrata la entrevista que Iñaki Gabilondo le hizo a Felipe González en los tiempos de la ofensiva judicial para esclarecer los crímenes de los GAL. Acompañaban al senador el periodista Pedro J. Ramírez y la jurista Manuela Carmena, que por entonces no había anunciado su candidatura a la alcaldía de Madrid.

La impunidad fue uno de los asuntos clave del coloquio, que se puede ver entero aquí. La impunidad de los GAL y la de muchos crímenes de ETA que quedaron por esclarecer.

Los tres invitados criticaron el enjuague que propició los indultos de Rafael Vera y José Barrionuevo. Pero Goioaga se desmarcó de los demás al hablar del atentado de Hipercor, en el que fueron asesinadas 21 personas el 19 de junio de 1987. “Fue un resultado terrible y no deseado”, dijo el senador de Bildu. “Se fue a hacer un desalojo dos horas antes de que estallaran los coches bomba y el director y el comisario Francisco Álvarez se negaron y dijeron que era una falsa alarma. Se podría haber evitado. Quién colocó el coche bomba está claro. Pero la verdad es amplia y tiene muchos parámetros”.

Las palabras del senador suscitaron estupor entre los presentes. “¡No, si será culpa de las víctimas!”, gritó desde la quinta fila David Moreno, que se definió como una persona que “cree en la democracia” en su presentación. “La verdad no tiene muchos parámetros sino muchas excusas. Excusas para matar a niños y a embarazadas como hizo ETA”.

Sobre el escenario retomó el asunto Pedro J. Ramírez, que matiza las palabras de otro espectador: “Aquel día ETA no envió el coche bomba para matar a la gente de Hipercor. Pero expresó tal desprecio por las personas estaban en Hipercor que arriesgó sus vidas dejándolas al albur de una situación límite que ellos mismos habían creado. Responsabilizar luego al mal funcionamiento de las autoridades es una vileza. La responsabilidad es de ETA y de nadie más”.

“Jamás un Estado se va a juzgar a sí mismo”, dijo Goioaga al hablar de la violencia policial en el País Vasco. “Ahora los condenados por terrorismo no pueden ser maestros. Pero sí pueden el violador, el pederasta, el pedófilo y el de la violencia de género. ¡Eso es no creer en la reinserción!”.

Hubo otro espectador que le reprochó al senador sus palabras sobre el atentado de Barcelona: “Cuando un tipo llega a Hipercor y deja un coche cargado de explosivos, no viene a regalar bombones”. La respuesta fue muy similar:

ETA hizo autocrítica con el tema de Hipercor. Fue la primera vez en que yo vi a dos personas pedir perdón a los familiares. En Hipercor está condenado el Estado y eso fue un error. Cualquier daño es inadmisible. Otra cuestión es qué se produce y habrá que ver las causas. El que efectúa el daño quizá es porque no tenía otras salidas. Yo me alegro de que seas español. El problema es que los planteamientos de españolidad no se imponen y la pregunta es si hay o no la suficiente libertad para que todas las opciones se puedan expresar con claridad. Sentimos la necesidad de una segunda Transición y de la depuración de los cuerpos franquistas. En 1975 me detuvo la Brigada Político-Social y dos años después me detuvieron los mismos policías, que me dijeron que se habían convertido en demócratas. Es fundamental el reconocimiento del daño. Se ha producido ese daño y el problema es que el Estado no reconoce el daño y tampoco la existencia de víctimas. Colocan árboles con el nombre de su familiar fallecido y la Guardia Civil los arranca. En esos parámetros no hay resolución posible de un conflicto que no se reconoce que existe y que ha generado mucho sufrimiento en el Euskal Herria y en el Estado español. 

El Ayuntamiento de Madrid obliga a una interina recién operada de cáncer a opositar por su plaza

foto_1La psicóloga interina municipal Mari Mar Alcalá estaba inmersa en una oposición cuando le diagnosticaron cáncer de mama. El cansancio crónico, los mareos, o las quemaduras de la radioterapia no han sido razones para que el Ayuntamiento retrase su examen. Desde el Consistorio aseguran que podrá volver a su puesto, pero la funcionaria interina niega haber sido notificada.

La psicóloga Mari Mar Alcalá, este martes en su domicilio. MOEH ATITAR / EL ESPAÑOL

Mari Mar Alcalá, este martes en su domicilio. MOEH ATITAR / EL ESPAÑOL

El cansancio crónico, los mareos, las náuseas, el insomnio e incluso las quemaduras por la radioterapia posterior a una mastectomía no han sido razones suficientes para que el Ayuntamiento de Madrid retrasara el examen que tenía que realizar el pasado 3 de septiembre la psicóloga Mari Mar Alcalá para consolidar su puesto de trabajo en el Consistorio dirigido por Manuela Carmena.

“Llevaba todo la semana sin dormir, sin fuerza ninguna, pensando en el examen, pero sobre todo imaginando la situación en la que me quedo si no consigo la plaza. Tendré que cesar y me quedaré en el paro”, explica a EL ESPAÑOL la funcionaria interina que acumula más de nueve años de experiencia en uno de los centros de atención a la infancia del Consistorio de Madrid.

A las 15:00 del citado día la esperaban los examinadores para realizarle la prueba, pero en ese momento se encontraba en el hospital porque tenía sesión de radioterapia. “¡Cómo iba a ir en estas condiciones, no puedo ni sostener el bolígrafo”, afirma Alcalá, quien dice no entender cómo el Ayuntamiento de Madrid “no ha escuchado” sus “súplicas” para retrasar el examen o resolver la convocatoria dejando libre la plaza que actualmente ocupa.

En su lugar, acudió su hermano para transmitir al tribunal que “lo que están haciendo con Mari Mar es inhumano” porque “no se encuentra en condiciones de examinarse”. “Necesita tranquilidad y nada de estrés y esta situación no está contribuyendo nada a su recuperación y todo esto es consecuencia de un error del propio tribunal”, reza el acta.

El origen del calvario

El error al que hace referencia el hermano de Alcalá es el origen de su calvario en forma de oposición que comenzó en 2014. El área de Economía convocó la posibilidad de consolidación de 30 plazas de interinos temporales. Entre ellas, la que ocupa Mari Mar. A partir de ahí, convivió con su fibromialgia y pilas de apuntes con la meta de convertirse en funcionaria “de pleno derecho”. “Podía conseguir el puesto”, recuerda.

Con esa premisa se presentó a su primer examen el 5 de marzo del pasado año. Allí, un cuadernillo con 60 preguntas, una hoja de respuestas y supuestamente 70 minutos extra de adaptación por su discapacidad reconocida del 34%.

Y aquí “el error”.

“No me respetaron el tiempo extra, no me dio tiempo a pasar las respuestas a la hoja final, y las tenía bien”, parece excusarse Alcalá mientras enseña los documentos.

Una situación de indefensión en el examen que posteriormente reconoció el tribunal -a su juicio, “llegó tarde”-, por lo que volvieron a convocar a Alcalá para que repitiese el examen el 15 de junio de 2015. Marcó la fecha en el calendario de asuntos pendientes, pero un mes antes del día señalado le diagnosticaron un cáncer de mama.

Seis días antes de la prueba le realizaron una mastectomía radical (extirpación de la mama y de los ganglios adyacentes). Alcalá recuerda esos días “como una pesadilla”, el insomnio llenaba sus noches, la ansiedad sus amaneceres y las náuseas y el agotamiento el día: “Cuando supe que me iban a operar presenté los informes médicos pero no suspendieron el examen, tuvo que ir mi padre y al día siguiente tuve que acompañar justificante de que me encontraba en el hospital en el momento del examen”.

Informes médicos y temarios

Con este escenario, el departamento de Economía decide convocar de nuevo a la aspirante a consolidar su plaza dos meses más tarde -“dos meses, dos meses”, repite-: el 3 de septiembre. A partir de ahí, los informes sobre la mesa se mezclan entre el temario:

“El tratamiento de radio y quimioterapia presenta efectos secundarios frecuentes de intensidad severa y se prevé dure hasta 2016 […] por lo que difícilmente la paciente se encontrará en situación de someterse al examen”, dicen desde atención primaria.

“La paciente con tratamientos de esta índole está incapacitada para desarrollar ninguna actividad laboral y profesional, debe permanecer tranquila y en reposo”, advierten desde la Fundación Jiménez Díaz.

Y una sola respuesta. Dos días antes recibió una notificación de la subdirectora general de selección en la que simplemente decía remitir la documentación al tribunal calificador -cuando Alcalá acompañó todos los informes, como tiene acreditado, a ambos organismos-: “Me dió la risa, surrealista lo que están haciendo”.

-Pero, ¿y qué pasa con los demás opositores que esperan a que se resuelva el proceso y esperan que no se dilate más?

-Yo los entiendo. Es un proceso largo y son compañeros, pero creo que la solución es que resuelvan la oposición dejando libre mi plaza para que cuando me recupere de la baja me pueda incorporar.

A esta petición parece haber accedido el Ayuntamiento cuatro días después de la fecha del examen. Según aseguran a este periódico desde la Alcaldía, se comprometen a mantener la plaza de Alcalá como funcionaria interina “para que en un futuro, si lo desea, pueda consolidar su puesto”:  “Así se lo hemos notificado en una resolución firmada el día 7”, insisten, pese a que ayer la funcionaria afirmaba con rotundidad que no ha recibido ninguna notificación del Ayuntamiento.

“Me veo vendiendo mi casa, con dos gemelos y en la calle. ¿Dónde va una mujer de 51 años hoy día a buscar empleo?”, se pregunta Alcalá, quien promueve su caso en change.org para recoger firmas -2.500 hasta el momento- que le permitan “ser escuchada”.

Inquisidores del callejero

Ada Colau

ERC quiere ‘desterrar’ a Felipe VI y sus antepasados de Barcelona, a lo que la CUP ha replicado pidiendo que se arríe la bandera española del Ayuntamiento y que se replantee la presencia del Ejército en la Ciudad Condal. Ambas propuestas se han formulado después de que Ada Colau ordenara la retirada del busto de Juan Carlos I del salón de plenos. La estrategia de independentistas y gobiernos de unidad popular es coincidente: adecuar la Historia según los propios intereses y desterrar los símbolos de unidad nacional.

La intención anunciada por ERC de eliminar del callejero de Barcelona toda referencia a la dinastía borbónica y la propuesta subsiguiente de la CUP de retirar la bandera española del Ayuntamiento y “replantear la estancia” en la Ciudad Condal de responsables del Estado y del Ejército forman parte de una misma estrategia: desterrar cualquier símbolo de unidad nacional y alentar un clima de crispación que favorezca su pulso al Estado.

Ambas iniciativas son coherentes con el empeño típicamente nacionalista que tan agrios frutos ha dado históricamente, según el cual el pasado debe ponerse al servicio de sus intereses y mitologías. También es consecuente con las primeras decisiones adoptadas por los autodenominados “gobiernos de unidad popular”, que han encontrado en la revisión de los símbolos la forma de desenterrar la dialéctica de vencedores y vencidos. Cualquiera diría que la nueva política surgida del 24-M exige también un nuevo callejero y un nueva Historia para, junto a los independentistas, jugar la carta de la división y el revanchismo.

No es casual que la supresión del nomenclátor de toda referencia a la Monarquía se formule en el preámbulo de las elecciones catalanas y tan sólo un mes después de que Manuela Carmena, en Madrid, y Ada Colau, en Barcelona, prendieran polémicas similares; una con su plan para expulsar del callejero de la capital a referentes verdaderos o ficticios de la Dictadura, y otra con la retirada de un busto del Rey Juan Carlos I del salón de plenos municipal.

Estas iniciativas van mucho más allá de la Ley de Memoria Histórica. La arbitrariedad y el maniqueísmo con que independentistas y gobiernos de izquierda radical purgan el callejero y retiran bustos y símbolos sólo persigue envenenar la convivencia y borrar de un plumazo lazos de unión que se han construido durante siglos de historia compartida. En esa tarea inquisitorial sus impulsores suplen la falta de rigor intelectual con vehemencia: lo de menos es que Calvo Sotelo, asesinado antes de que estallara la Guerra Civil, no tuviera siquiera tiempo de convertirse en franquista; o que Muñoz Seca, lejos de ser un represor, acabara sus días junto a otros 2.000 ajusticiados en Paracuellos; o que ni uno solo de los borbones a los que ERC quiere borrar para siempre de Barcelona haya tenido algo que ver con la represión del catalanismo o de las instituciones de autogobierno (más bien lo contrario en el caso de Felipe VI y de su padre). Lo principal es generar un espacio de confrontación entre Cataluña y el resto de España, establecer una división entre buenos y malos y acabar con cualquier referencia a la concordia y la fraternidad.

A cualquier persona mínimamente formada le resultarán esperpénticas las maniobras del independentismo para catalanizar a Cristóbal Colón y Teresa de Ávila, o para expulsar a Felipe VI y todos sus antepasados de Cataluña mientras se dedican calles a terroristas de Terra Lliure. Pero sólo es un paso más en la escalada de quienes hace tiempo que presentan la Guerra de Sucesión y la Guerra Civil como preludios de una lucha por la independencia aún por ganar. Por ahora, lo único que pueden conseguir estos profesionales de la revisión de parte es volver locos a turistas y servicios postales con sus cambios sumarísimos del callejero. Pero el esperpento está llegando demasiado lejos.

Foto: Barcelona en Comú / Flickr

Así ha saltado por los aires el socialismo madrileño

Foto: Candidatura Carmona

Una semana. Eso es lo que ha durado la calma en el PSOE de Madrid. El pasado domingo, la nueva líder de los socialistas en la comunidad, Sara Hernández, salió a saludar a los militantes junto a su rival, Juan Segovia. Tras ellos, un gran cartel con un lema ante el que muchos fruncían el ceño: “Y ahora, unidos”. Las claves de la destitución de Antonio Miguel Carmona.

Una semana. Eso es lo que ha durado la calma en el PSOE de Madrid. El pasado domingo, la nueva líder de los socialistas en la comunidad, Sara Hernández, salió a saludar a los militantes junto a su rival, Juan Segovia. Tras ellos, un gran cartel con un lema ante el que muchos fruncían el ceño: “Y ahora, unidos”.

La candidata preferida por la dirección nacional del PSOE había ganado las primarias al sector más cercano a Tomás Gómez, fulminado en febrero por Pedro Sánchez como líder regional.

Este lunes, el descabalgado era Antonio Miguel Carmona, portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Madrid tras un desastroso resultado electoral que lo obligó a apoyar a Manuela Carmena como alcaldesa.

El “hermano político” de Tomás Gómez

El naufragio del PSOE en las urnas no es sino un factor en la ecuación. De haber sido determinante, Carmona no habría sido portavoz durante dos meses. La decisión se ha tomado tres días después del congreso del PSM, marca del partido en Madrid, que pretendía marcar el fin de la era de Tomás Gómez como líder. Es una decisión tomada justo después del congreso extraordinario, por la nueva dirección y como un mensaje a navegantes.

Carmona nunca ha ocultado su cercanía a Gómez, depuesto en febrero por Sánchez para hacerse con el control del partido y colocar a Ángel Gabilondo como candidato a la Comunidad de Madrid. No dudó en estar a su lado en la rueda de prensa en la que fue llamado “hermano político” por su antiguo jefe de filas, que lo apoyó como candidato a la alcaldía y lo animó a presentarse para liderar el partido. El cese de Carmona pretende ser, también, el carpetazo a una etapa.

Un partido abierto en canal

“Yo soy amigo de Tomás Gómez. Yo soy amigo de Juan Segovia”. Esa ha sido una de las frases más repetidas por Carmona desde su destitución. Tras meses de discreción, el hoy concejal raso señala la profunda división del PSM. Es marca de la casa.

Si Gómez lideró una lucha sin cuartel contra Alfredo Pérez Rubalcaba, Carmona, Gómez y Segovia se preparan para hacer lo propio con Sara Hernández. En otras palabras, lucharán para “cambiar la dirección del partido”, incluyendo a Pedro Sánchez, como ha anunciado Carmona.

Los datos indican que los críticos en el PSM son numerosos. Hernández fue elegida por el 57% de los votos en unas elecciones primarias con muy baja participación. En el congreso que siguió a las primarias, la nueva dirección cosechó un apoyo del 55% de los delegados. Es decir, un par de puntos menos. En la nueva ejecutiva regional no ha obrado el “ahora, unidos”, que rezaba el cartel. No ha habido integración. Fuera se quedan muchos militantes, que ponen la mirada en Carmona y en Juan Segovia para una cruzada que trasciende las fronteras de la política regional. José Luis Rodríguez Zapatero y Eduardo Madina, dos de los críticos de Pedro Sánchez, le brindaron su apoyo durante las primarias. También lo hicieron Felipe González y Javier Solana.

La división del PSM se expresó en la votación con la que el grupo municipal destituyó a Carmona, pese a sus desastrosos resultados electorales y el mandato del partido a todos los niveles. Cinco votaron a favor de la destitución, cuatro en contra.

Causapié, la nueva portavoz

La nueva portavoz, Puri Causapié, es una militante del PSOE con una larga trayectoria en políticas de Igualdad y servicios sociales. Ocupó la secretaría de Igualdad en la Ejecutiva de Rubalcaba, pero mantiene una buena relación con Carmona y se ha cuidado mucho de ser enmarcada en ningún bando. Es poco probable que desde el Ayuntamiento contribuya a la guerra interna del partido en Madrid.

Sin embargo, muchos dudan en el partido de que tenga el perfil de liderazgo necesario para un ayuntamiento tan complejo. El PSOE apoya a Ahora Madrid, que en las elecciones lo desbancó como segunda fuerza tras el PP. Pero al mismo tiempo, los socialistas deben controlar a Carmena e ir recuperando poco a poco la confianza de un electorado que le ha dado la espalda. Hasta ahora, Causapié ha trabajado en un segundo plano. Ahora tendrá que demostrar que puede brillar bajo los focos que comparte con Carmena y Esperanza Aguirre.

La batalla está en Ferraz

Tras las elecciones del 24 de mayo, pocos socialistas pensaban que en Madrid se celebraría un congreso extraordinario, ya que a principios de 2016 deberá celebrarse uno ordinario en el que se renovará de nuevo el partido y su dirección. Su convocatoria, por sorpresa, fue vista como un intento de Ferraz de asegurarse el control de una de las federaciones más agitadas. El movimiento fue visto con escepticismo desde Sevilla, donde Susana Díaz renunció a destronar a Sánchez antes de las generales sin aclarar qué hará si el PSOE no llega a la Moncloa.

La elección de Sara Hernández, considerada la candidata de Ferraz, coincidió en el calendario con el primer aniversario de Sánchez y su equipo al frente del PSOE. Esta nueva convulsión es un recordatorio al líder del PSOE de que no ha pacificado el partido. Sánchez no tiene asegurada una segunda oportunidad. Si no logra gobernar tras las elecciones generales, volverá la tormenta.

Carmena trituró a Carmona

Las guerras intestinas no ocultan un problema de fondo en el PSOE. Pese a acercarse mucho al PP en porcentaje de voto, los socialistas naufragaron en las grandes ciudades, empezando por Madrid, pero siguiendo por Barcelona, Valencia, Zaragoza o Bilbao.

La debacle de Carmona ha sido especialmente significativa por la relevancia simbólica de Madrid. La campaña electoral, planteada por Esperanza Aguirre como una elección entre el PP y Podemos, estrujó las expectativas del PSOE. El ascenso fulgurante de Carmena, con mucha mejor imagen que el socialista, hizo el resto.

Pero el carácter y gestos de Carmona también le perjudicaron, en opinión de muchos. En el municipio de Madrid, el candidato socialista a la comunidad, Ángel Gabilondo, cosechó 415.715 votos, 166.563 votos más que su colega Carmona en las mismas mesas. Si Carmona hubiera tenido un buen resultado electoral, probablemente no se hubiera convertido en “la chica de ayer” (canción que le gusta) de la política madrileña.

Foto: (Candidatura Carmona)

Además, en EL ESPAÑOL:

Sánchez afianza su control del PSOE con la victoria en primarias de su candidata en Madrid

Sara Hernández

Sara Hernández, alcaldesa de Getafe y candidata preferida por la dirección del PSOE, será la nueva líder del partido en Madrid tras imponerse al diputado regional Juan Segovia. Con la victoria de Hernández, Sánchez afianza su ascendencia sobre la siempre convulsa federación madrileña de donde él mismo procede. Hernández, abogada de 38 años, lleva 13 militando en el PSOE y ha trabajado como cajera de supermercado y taquillera, según ha dicho en varias ocasiones.

Sara Hernández, alcaldesa de Getafe y candidata preferida por la dirección del PSOE, será la nueva líder del partido en Madrid tras imponerse al diputado regional Juan Segovia. Hernández logró el 57% de los votos frente al 42% de su rival en unas elecciones con baja participación. A partir de la semana que viene tomará las riendas del PSM de manos de la gestora que sucedió a Tomás Gómez, fulminado por Sánchez antes de las elecciones municipales y autonómicas.

Con la victoria de Hernández, Sánchez afianza su ascendencia sobre la siempre convulsa federación madrileña de donde él mismo procede. El líder del PSOE cumplió este domingo un año al frente del partido y vive su momento más dulce. Tras meses de dudas sobre su liderazgo y coqueteos de Susana Díaz con la idea de un salto a la política nacional, Sánchez se ha consolidado al frente de la organización y repunta en las encuestas. El partido ha recuperado altas cotas de poder institucional en ayuntamientos y comunidades, gracias a pactos que dejan en un segundo plano una histórica caída en votos.

Es la primera vez que el PSM elige a su líder a través de primarias, mecanismo utilizado habitualmente para decidir los candidatos a cargos institucionales. Hernández, abogada de 38 años, lleva 13 militando en el PSOE y también ha trabajado como cajera de supermercado y taquillera, según ha dicho en varias ocasiones.

Paz provisional

La victoria de Hernández es clara, pero no definitiva. Hace semanas, nadie tenía en su agenda unas primarias. Su convocatoria, antes de las elecciones generales, fue interpretada por muchos como un intento de Sánchez de afianzar el control de una federación que siempre ha sido un polvorín.

Sin embargo, a principios de 2016 deberá celebrarse otro congreso del PSM, esta vez ordinario, en el que deberá renovarse la dirección. La victoria de Hernández es sólo provisional.

Sólo un 43% del censo socialista madrileño participó en la elección de su líder: 6.571 de los 15.000 militantes de la federación. La abstención fue alta en agrupaciones del centro de Madrid con un gran número de militantes. La fecha, en el ecuador del verano, y la percepción en algunos sectores de que las primarias eran una operación de Ferraz son argumentos esgrimidos por los críticos con la dirección nacional.

Segovia, que llamó a Hernández “candidata oficial” en todo momento, ha recibido muchos apoyos de los cercanos a Tomás Gómez, el líder del PSM desde 2007 y hasta febrero. Aunque ambos crecieron a la sombra de Gómez, Hernández se ha ido distanciando de él. Cuando fue depuesto, no dudó en integrarse en la gestora dirigida por Rafael Simancas.

Durante la campaña para estas primarias, Segovia recibió el aval de Felipe González y el apoyo de José Luis Rodríguez Zapatero, Javier Solana y Eduardo Madina, candidato este último vencido por Sánchez en la pugna por el control del PSOE. En otras palabras: aunque la derrota fue clara, los apoyos fueron significativos y podrían servir como base para construir una nueva candidatura en el futuro.

La asignatura pendiente de la integración

En la noche del domingo, Segovia compareció junto a la ganadora y aseguró que Hernández tiene el apoyo del “100% de compañeros”. La nueva secretaria general le ofreció, por su parte, integrarse en la nueva ejecutiva regional. En realidad, no había grandes diferencias entre ambas candidaturas.

Los dos prometieron en campaña un tiempo nuevo y una apertura a la sociedad, pero las discrepancias se limitaron fundamentalmente a los cauces de una mayor participación de las bases en las decisiones del partido.

Que Hernández logre ahora integrar a su rival será clave a la hora de cerrar las heridas de un partido, que ambos candidatos asumen como alejado de los ciudadanos y mermado por la pujanza de Podemos.

A diferencia de Segovia, Hernández no es diputada regional y por lo tanto no podrá consolidarse como la alternativa visible a Cristina Cifuentes en los debates parlamentarios. El portavoz es el exministro Ángel Gabilondo, un independiente cuyo futuro en la asamblea es una incógnita.

Por si fuera poco, Hernández gobierna Getafe, una de las ciudades más grandes de la región (con 173.000 habitantes), en minoría y gracias a un pacto de investidura con Ahora Getafe, candidatura apoyada por Podemos, e Izquierda Unida. A partir de ahora, tendrá que compatibilizar ambos cargos.

Las frágiles mayorías de Cifuentes y Carmena

El tablero político madrileño podría verse sacudido en cualquier momento, brindando una primera prueba a la nueva dirección. En la Asamblea de Madrid, Cifuentes gobierna en solitario y sus escaños, junto a los de Ciudadanos, sólo aventajan en uno a la suma de PSOE y Podemos.

La presidenta regional afronta un cataclismo interno por la posible imputación de al menos dos de sus diputados, Bartolomé González y Jaime González Taboada, como adelantó en exclusiva EL ESPAÑOL al revelar el testimonio de un actor clave en la trama Púnica.

En el Ayuntamiento de la capital, escándalos como el de los tuits de varios concejales o la web Versión Original dan alas a los que auguran que Manuela Carmena podría tener que enfrentarse a una moción de censura tarde o temprano. El papel del PSOE, tercera fuerza en el consistorio bajo el liderazgo de Antonio Miguel Carmona, sería en ese caso decisivo.

Foto: PSOE Getafe/Twitter

El Club de Campo que quiere Manuela Carmena

En la carretera de Castilla, muy cerca de la Casa de Campo y del Palacio de la Moncloa, se localiza el Club de Campo, un recinto del tamaño de 180 campos de fútbol, de propiedad municipal reservado para unos pocos. El único movimiento que se ha producido desde el equipo de Manuela Carmena es el nombre de los siete miembros de Ahora Madrid que serán consejeros. Los abonados pueden respirar tranquilos: no se transformará en una granja escuela.. pero se estudia de qué manera los escolares de Madrid puedan hacer deporte en este recinto VIP.

En la carretera de Castilla, muy cerca de la Casa de Campo y del Palacio de la Moncloa, se encuentra el Club de Campo, un recinto del tamaño de 180 campos de fútbol y de propiedad municipal pero reservado para unos pocos. En teoría puede entrar todo el mundo, sea socio o no. Pero las tarifas son tan elevadas para el que no lo es que entran pocas personas no abonadas.

Los 28.000 abonados del Club tienen el miedo en el cuerpo desde que el 24 de mayo Manuela Carmena ganó las elecciones y se filtró que convertiría el recinto en una granja escuela. Los interesados pueden respirar tranquilos: por ahora lo único que se plantea el equipo de Ahora Madrid es aprovechar las instalaciones de lunes a viernes para que alumnos de colegios municipales puedan utilizarlas para hacer deporte. Sin embargo, no hay todavía ninguna decisión cerrada. “Ya iremos viendo de qué forma vamos convirtiendo en realidad esa idea”, confirman fuentes municipales a EL ESPAÑOL.

La iniciativa puede sonar a nueva, pero no lo es. El equipo directivo que todavía dirige el Club cedió las instalaciones el año pasado a cuatro cursos de Educación Infantil y a otros cuatro de Educación Primaria del Colegio Loreto; a dos clases de Primaria del Colegio Obispo Moscoso; a otros tres de Infantil y a cinco de Primaria del Colegio Mater Inmaculata.

El acuerdo, y aquí está la diferencia, es el precio. Hasta ahora, los centros educativos pagaban por reservar el espacio acordado: zona infantil, patinaje y gymkanas. Un lugar que sólo se podía alquilar “entre semana y previa reserva”, según han confirmado a EL ESPAÑOL fuentes internas del Club. Para el curso 2015-2016, el colegio Sagrado Corazón ha reservado espacio para tres cursos. El programa electoral de Ahora Madrid recogía en un apartado lo que haría con las instalaciones si la formación liderada por Manuela Carmena ganaba las elecciones: “Los espacios del Club serán accesibles al disfrute de todos”.

El Club, que depende del área municipal de Cultura y Deportes del Ayuntamiento de Madrid (propietario del 51% del recinto) no tiene ánimo de lucro, se mantiene con ingresos propios y funciona como una institución privada en suelo público. El otro 49% restante, el minoritario, se reparte entre Patrimonio del Estado (24,5%) y la Real Sociedad Hípica (24,5%).

De momento, el único movimiento que se ha producido desde que el equipo de Manuela Carmena tomara las riendas del Palacio de Cibeles es el decreto del 17 de julio en el que la alcaldesa nombra al representante del Ayuntamiento en el Club y propone a siete miembros de Ahora Madrid para ocupar los puestos de consejeros en la Junta Extraordinaria que previsiblemente se celebrará la semana que viene.

Los nuevos consejeros de Ahora Madrid

Al presidente, José Manuel Berzal, que ocupa desde junio un escaño en la Asamblea de Madrid, lo sustituirá como “representante” y no como presidenta la concejal de Cultura, Celia Mayer. Le acompañarán en el consejo de representación del recinto VIP Inés Sabanés, José Enrique Martín Arahuetes, Francisco Javier Odriozola, Carlos Sánchez Mato, Marta Fernández-Pirla y José Antonio Haro Lozano. Sustituirán al mencionado Berzal, a Patricia Lázaro, Isabel Martínez-Cubells, Luis Miguel Boto, Alberto Merchante, Santiago Ruedas y Jaime Morate. Todos del PP.

La futura representante del Ayuntamiento en el Club y el coordinador general del Consistorio, Luis Cueto, ya se han reunido con el gerente del Club, Alfonso Segovia, para conocer de primera mano cómo funciona el recinto. La primera imposición del nuevo equipo de Gobierno fue eliminar por completo las polémicas tarjetas VIP, pases preferentes que se daban de forma discrecional a políticos, empresarios, deportistas o periodistas, casi todos afines al PP. El revuelo que provocó el escándalo, que salió a la luz gracias a la investigación que UPyD hizo en el Ayuntamiento de Madrid, se zanjó con “la eliminación total” de estos pases VIP, según han confirmado a este diario fuentes del recinto deportivo.

Una concesión por 13 años

Los terrenos de la Casa de Campo sobre los que se ubica el Club los cedió inicialmente el Ayuntamiento de Madrid en los años 60 durante 13 años que se prorrogaron hasta 1984. Entonces era punto de encuentro de la alta sociedad madrileña: 7.000 de sus 20.000 socios eran militares.

Fue el alcalde socialista Tierno Galván quien decidió crear una sociedad anónima, participada con el 49% por la Real Sociedad Hípica Española Club de Campo. Posteriormente, la Dirección General del Patrimonio del Estado compró la mitad de las acciones de la Real Sociedad Hípica. La idea que tenía en la cabeza Tierno Galván era convertirlo en una instalación pública, algo parecido a lo que quiere hacer ahora Carmena. Sin embargo, las elecciones de 1989 las ganó el PP y su sucesor, José María Álvarez del Manzano, prorrogó el estatus de club privado hasta 2026. Alberto Ruiz Gallardón lo volvió a ampliar antes de que acabara el plazo hasta 2034.

 

Mientras Manuela Carmena decide cómo ‘democratizar’ el Club para que todos los madrileños puedan utilizarlo, los 28.000 abonados, que desembolsan una cuota anual de 730 euros, quieren saber cuanto antes las decisiones que tomará la nueva directiva… y saber si deben pagar (o no) la cuota anual.

Payasos y jabalíes

El discurso del 30 de julio de 1931 ante las Cortes Constituyentes con el que Ortega perdió, según sus propias palabras, la “virginidad parlamentaria”, quedó en la memoria política por aquellas “tres cosas que no podemos venir a hacer aquí”. A saber: “Ni el payaso, ni el tenor, ni el jabalí”. A la vista del percal que lucen hoy los grandes ayuntamientos, la enumeración sigue vigente.

Nadie recuerda en cambio las advertencias que precedieron a esa frase celebrada y aplaudida: “Nada de divagaciones ni de tratar frívolamente problemas que sólo una labor de técnica difícil puede aclarar; sobre todo, nada de estultos e inútiles vocingleos, violencias en el lenguaje o en el ademán”.

El estilo es el carácter, vino a decirnos Ortega. Ténganlo muy en cuenta Carmena o Colau. Por eso lo que prendió y se extendió como un reguero de pólvora fue su denuncia de quienes utilizaban la tribuna de las Cortes para “hacer el jabalí”. Todos entendieron que se refería a los diputados del grupo radical socialista que esgrimían la demagogia agresiva, y a menudo el zafio insulto, como santo y seña.

Su portaestandarte era el ministro de Justicia Álvaro de Albornoz que enarbolaba lemas como “no más abrazos de Vergara, no más pactos del Pardo… si creen que pueden hacer la guerra civil, que la hagan” para justificar la disolución de la Compañía de Jesús, la supresión del presupuesto de Culto y Clero y demás medidas contra la Iglesia.

Cuando ya en el 31 se produjeron los incendios de los templos, su coequipier el Director General de Seguridad Ángel Galarza describió lo sucedido como un “espléndido empuje de sana protesta popular”. La nueva alcaldesa de Madrid ha quedado por tanto lejos de ese baremo, al tildar sólo de “acción feminista” la profanación de la capilla, liderada por su ahora portavoz Rita Maestre al grito de “arderéis como en el 36”. Es cierto que la tea no llegó a prender esta vez en el altar.

En el grupo de los “jabalíes” figuraban también individuos como Samblancat y Barriobero que habrían de hacerse tristemente célebres por su papel en la organización de los Tribunales Populares de Barcelona; el aviador Ramón Franco que tras asegurar que su hermano era capaz de “asesinar a nuestra madre”, se adhirió a su sublevación; el primer diputado comunista Balbontín o el extravagante Pérez Madrigal que pasó sucesivamente del radicalismo revolucionario al lerrouxismo, la CEDA y el carlismo más integrista.

El estilo es el carácter, vino a decirnos Ortega. Ténganlo muy en cuenta Carmena o Colau. Por eso lo que prendió y se extendió como un reguero de pólvora fue su denuncia de quienes utilizaban la tribuna de las Cortes para “hacer el jabalí” 

“El jabalí es el cerdo salvaje, blindado contra las asperezas del bosque, carente de razón pero dotado de espléndidos colmillos”, escribió en 1933 Domingo de Arrese. Pero a los propios aludidos les gustaba la analogía. En una de sus crónicas El Caballero Audaz habla de “esa manada incivil de jabalíes, como gustan llamarse a sí mismos los radicales socialistas”.

“Voy al Parlamento a hacer el jabalí”, habría dicho uno de ellos al salir de Barcelona. “Voy al Ayuntamiento a hacer el jabalí”, sería la versión actualizada. Cuando quiso acusar de tibieza a algunos de sus compañeros de viaje, Balbontín llegó a tacharles de “jabalíes de cartón piedra, jabalíes de pega”. No en vano el principal semanario humorístico de la derecha, Gracia y Justicia, publicaba por entregas el Diccionario del Perfecto Jabalí.

Según Ossorio y Gallardo era una denominación “familiar y amistosa”, que hoy cuadra con el talante de todos esos miembros de las candidaturas de unidad popular y demás mareas que han entrado en los ayuntamientos con la retahíla de sus latas de ominosos tuíts, delatoramente enganchada a su carroza de recién casados con “el pueblo”.

Hemos aprendido y olvidado sus nombres superpuestos, pero tenemos todavía en lo alto del ranking al concejal que hacía chistes con las cenizas de los judíos de Auschwitz y las niñas asesinadas en Alcasser como fuente de “recambios” para las piernas de esa otra niña nuestra que para todos será siempre Irene Villa. Le siguen el concejal que quería probar a ver qué pasaba “torturando y matando” a Gallardón, como si se tratara de un coleóptero ensartado en un cruel alfiler adolescente; y el concejal que proponía “empalar” a Toni Cantó, según el ritual  fálico de la isla rousseauniana del señor de las moscas; y el concejal que lamentaba, “joder, que no exista el GRAPO para darles su merecido a estos fascistas”; y el concejal que proponía “machacar a la derecha hasta en sus casas, como supo hacer el movimiento vasco”; y la proyecto de concejala “feminazi” que lamentaba que Botín no hubiera sido ahorcado en la “lanterne” de la Plaza de la Villa; y la concejala que vitoreó a los asesinos de Terra Lliure; y el concejal con la palabra “odio” tatuada en la nudillera de acero, lista para romper mandíbulas; y la concejala a la que cada vez que suena el himno nacional le da una bajada de tensión, vulgo jamacuco, y sueña con huesos y cunetas.  Para qué seguir.

payasos_jabalies
Ilustración: Javier Muñoz

¡Qué divertido es el humor negro! ¡Ni un paso atrás, camaradas! ¡Qué siga la conga de los ediles moñas (perdón, quise decir maños)! ¡Qué todo el año sea carnaval en Cádiz! ¡Saquemos en procesión a San Fermín Salvochea, hermano lego de la orden de Koprotkin, patrono de lo divina anarquía, e inspirador del Kichi, antes de que se nos caiga de nuevo de la cama! ¡Qué los amigos de los asesinos de Tomás Caballero ocupen el asiento municipal de Tomás Caballero para que no quede el equívoco! ¡Esta es la nuestra! ¡Sí se puede, sí se puede! Así claman, encendidos, los aleves turiferarios del desquite social y las ajadas cheerleaders de la revancha política que emergen en los medios bajo la máscara de periodistas, mientras dos personajes oscuros se frotan las manos asomados en el antepalco.

Es curioso que de los tres epítetos de Ortega ni el de “tenor”, ni el de “payaso”, cundieran como el de “jabalí”. En el primer caso por sobreabundancia de oradores con ínfulas castelarinas; en el segundo porque aquello dejó enseguida de tener gracia. Las “palabras como puños” -feliz título de una obra colectiva sobre la “intransigencia política” en la Segunda República- se transformaron enseguida en puños contra las palabras. Galarza propuso en las Cortes que “el derecho al voto no lo tenga más que una clase, la clase trabajadora, intelectual o manual, y que el parásito, hombre o mujer, no tenga derecho a intervenir en la legislación del país”. Albornoz insistió en el Ateneo en que “las guerras civiles son necesarias para el crecimiento de los pueblos”. La derecha golpista y una parte significativa del Ejército pensaban lo mismo.

Ochenta años después sólo hemos pasado aún de las palabras a los tuits. Las palabras se las lleva el viento y los tuits se pueden borrar de cien en cien, como ha hecho la propia Carmena para dar ejemplo al equipo municipal. Pero ha bastado una semana de ayuntamientos podemitas para sentar dos axiomas inquietantes que están originando entre las clases medias el mismo gran miedo -“la grande peur”- de las semanas iniciáticas de la Revolución Francesa.

El primero implica que es lícito complementar la labor institucional con la coacción al adversario desde la calle o las tribunas. Lo que le pasó a Villacís cuando la amenazaron con la guillotina, al teniente general insultado en la toma de posesión de Colau o a los cargos del PP a los que impidieron acceder al recinto en Zaragoza está ya torrencialmente relatado en El Primer Naufragio.

El segundo axioma es el restablecimiento de la ley del embudo: tan ancho como para que estar imputada por un delito contra la libertad de culto, como le ocurre a Rita Maestre, sea una medalla al activismo social que realza al cargo público; y estar imputada por adjudicar 1.800 euros al mes a una empresa de internet con múltiples clientes privados, como le ocurre a Lucía Figar, convierta a una política honrada en una corrupta que debe ser extirpada de la vida pública. A partir de ahora no hay imputados, sino imputados e imputados y son Carmena e Iglesias quienes trazan el círculo de tiza caucasiano.

El otro “tenor” que sonríe taimado junto al líder de Podemos es Rajoy. Son socios en esta huida hacia adelante de la bipolarización extrema de España. “La grande peur” alimenta su “in fear we trust” y pronto lo reflejarán los sondeos. Hasta la derecha liberal ha denunciado en portada esa estrategia del miedo. Todo funciona de acuerdo con unas previsiones egoístas, basadas en la destrucción del poder territorial del PP y el castigo en trasero ajeno de las traiciones, corrupciones y mentiras propias.

Cada uno añadía deudas personales a la factura, pero a fin de cuentas Fabra ha pagado por la subida de impuestos, Luisa Fernanda por la contrarreforma del Poder Judicial, María Dolores de las Mentiras por el respaldo a la zapateril Ley del Aborto, Pedro Sanz por las excarcelaciones de etarras, Monago por la caja B de Génova, Rita por los sobresueldos y Esperanza por los SMS de apoyo a Bárcenas que en cualquier democracia habrían acabado fulminantemente con el remitente y aquí sirvieron para acuchillar al cartero.

El otro “tenor” que sonríe taimado junto al líder de Podemos es Rajoy. Son socios en esta huida hacia adelante de la bipolarización extrema de España. “La grande peur” alimenta su “in fear we trust” y pronto lo reflejarán los sondeos

Cada montón de escombros, cada concejal boskimano, cada payaso y sobre todo cada jabalí es ahora un poste repetidor del mensaje único del marianismo atrincherado: o yo o el diluvio de la mugre. Sin asumir ninguna responsabilidad, sin cambiar un ápice, sin comprometerse a nada. Le ayudan sus comisarios políticos en los medios, grandes responsables de la putrefacción del centroderecha y de la destrucción del legado de esa transición que tanto invocan.

Produce vergüenza ver mancillado un indomable recinto tipográfico que fue escenario de batallas memorables con la tesis lacayuna de la “reinvención” del Estafermo. Total porque Hernández y Floriández van a ser reemplazados por los tres simpáticos sobrinos del Pato Donald: Jorgito, Pablito y Andreíta. Pero parece, ¡ay!, que el que habla como un pato, anda como un pato y miente como un pato, ha dejado de ser un pato, después de tantos años de zoología aplicada.  Yo no soy Rodrigo Caro pero “del gimnasio y las termas regaladas, vuelan (ya) cenizas desdichadas”.

“¿Se imaginan un PP con un candidato a la presidencia elegido democráticamente, joven, profesional y limpio?”, se preguntaba en Twitter mi colega Angel Vico, uno de los 5.624 accionistas de El Español convocados a la histórica Junta General del próximo sábado. Yo tengo ese sueño. Cayetana Álvarez de Toledo también. Incluso, al parecer, parte de los directivos de ABC; y desde luego millones de españoles con ellos. Pero puesto que el sueño tendrá que esperar, añadamos otra pregunta a la ecuación: ¿Se imaginan un PSOE que a la menor jabalinada o payasería recupere la centralidad, impulsando mociones de censura en aquellos ayuntamientos en los que imperen los “inútiles vocingleos” o no digamos las “violencias en el lenguaje o en el ademán?”. A ver si lo dice hoy Sánchez.

Así se siguió en Twitter el debate que coronó a Carmena

archivo6

Uno de los puntos álgidos de las pasadas elecciones en Madrid fueron los debates electorales televisados a través de la cadena pública Telemadrid. El momento de mayor impacto de los cuatro celebrados fue el 19 de mayo, el duelo entre Manuela Carmena y Esperanza Aguirre. Explicamos qué sucedió en Twitter durante el mismo.

El momento de mayor impacto de los cuatro debates celebrados en Telemadrid fue el 19 de mayo, durante el duelo entre Manuela Carmena y Esperanza Aguirre. #debateTM consiguió un pico extraordinario de audiencia del 9,8% de ‘share’ en Telemadrid y ser Trending Topic mundial con más de 500 tuits por minuto.


 

Uno de los puntos álgidos de las pasadas elecciones en Madrid fueron los debates electorales televisados a través de la cadena pública Telemadrid.

El formato elegido por la cadena pública para los cuatro espacios de debate “Madrid Decide” fue impuesto por Esperanza Aguirre frente al resto de candidatos, ya que abogó por utilizar el mismo formato de 2011 cuando Aguirre era presidenta de la Comunidad de Madrid. Consiste en debatir por parejas entre los candidatos en debates de 21 minutos de duración divididos en varios bloques.

El primero de los debates, el 11 de mayo, fue con candidatos a la Comunidad de Madrid mientras que los tres siguientes (18, 19 y 20 de mayo) lo fueron con candidatos a la alcaldía de Madrid. Los programas comenzaron a las 21:30h aunque los días 19 y 20 hubo un programa previo a las 19:15h con el candidato de VOX frente al resto de fuerzas políticas.

Los debates del 11 y 19 de mayo fueron los que captaron mayor atención tanto en redes sociales como en televisión. El duelo Carmena-Aguirre causó la mayor expectación y llegó a generar 540 tuits por minuto, además de un pico de audiencia histórico en Telemadrid.

Este ritmo de publicación por minuto en temas políticos en Twitter es muy alto y más siendo un tema local. #debateTM llegó a ser trending topic mundial los días 11 y 19 de mayo. Un trending topic mundial por la mañana en España se puede conseguir con 200 tuits por minuto.

Entre los usuarios con mayor número de RTs en esa noche se encuentran @iescolar, @ManuelaCarmena, @radiocable, @diostuitero, @PodemosPeriodis y @elespanolcom.

En este gráfico puedes ver la reacción en Twitter durante la emisión de los debates en televisión. Se muestra el número de tuits publicados con el hashtag #debateTM y la cuota de pantalla de Telemadrid por minuto.

archivo1-587

Entre las 22h y las 22:45h se emitieron más de 16.336 tuits con el hashtag #debateTM. El ‘minuto de oro’ en Twitter fue a las 22:25h mientras que en televisión lo fue a las 22:14h con el 9,8% de share.

Para Javier López, analista en la empresa de comunicación Barlovento, “llegar a un 9,8% de cuota en Telemadrid es algo extraordinario”. La media de Telemadrid en mayo (hasta el 27 de mayo) es del 4,0%, igual cifra si contabilizamos la media anual de 2015. El año pasado, la media de Telemadrid fue del 4,2%.

En torno a ese momento era el turno de palabra de Carmena, quien recriminó a Aguirre: “Esa actitud tuya de no reconocer el gran mal que has causado a la democracia2. Le contestaba el usuario @SebastianVeraLB con un “Bien Carmena!!!! Dale fuerte!!!” al que nadie hizo caso. Muy diferente fue la repercusión del comentario de @iescolar “Estaría genial que la moderadora del #DebateTM moderase a Esperanza Aguirre. No deja hablar a Carmena. Es terriblemente maleducada”. Este tuit tuvo más de 1.000 RTs.

archivo2-587

15.290 usuarios participaron en al menos un debate durante el tiempo de emisión en directo. Esta cantidad se redujo a 2.813 para los que participaron en dos debates y a 860 para los que lo hicieron en tres. Tan solo 172 usuarios tuitearon durante los cuatro debates televisados. Entre ellos destacan un grupo de las bases de Podemos y otro de UpyD.

En este grafo se puede ver los RTs entre los usuarios más persistentes.

archivo3-587

¿Cuál fue el volumen de retuits?

Lo habitual en Twitter es que un pequeño porcentaje de usuarios acapare la mayoría de los RTs recibidos. En el siguiente gráfico se puede ver la cantidad de RTs que recogieron los distintos grupos. Los altavoces fueron los más retuiteados. Tan solo siete usuarios del grupo altavoz alto sumaron 23.437 RTs. Los 43 usuarios del grupo altavoz medio consiguieron 33.882 Rts y los 592 usuarios del grupo de altavoz bajo obtuvieron 39.282 Rts.

archivo4-587

(Pulsa sobre la imagen para acceder al gráfico interactivo)

Para ver cómo se distribuyeron los tuits, clasificamos los usuarios según su impacto y forma de tuitear de esta manera:

– Aislado: no ha realizado ni recibido ningún RT
Altavoz: el número de RTs recibidos ha sido cuatro veces mayor que el volumen de tuits emitidos. Hay tres grupos: el altavoz alto formado por los usuarios con más impacto que acapararon el 20% de los RTs, los altavoces medios son los siguientes usuarios más retuiteados que obtuvieron un 30% de los RTs y los altavoces bajos el resto
Networker: con actividad alta y el número de tuis publicados-recibidos está balanceado
Retuiteador: con actividad alta y con más RTs que tweets propios
Monologista: actividad por encima de la media y el número de RTs recibidos bajo
Normal: resto de los usuarios que no cumplen estos patrones de comportamiento

¿De dónde vinieron los retuits?

Los RTs suelen provenir de un porcentaje grande de usuarios pero en los casos especiales de los debates o de generación de hashtags aparece la figura del retuiteador. En este caso 4.878 usuarios de este tipo generaron 74.815 RTs, más de la mitad de todo el volumen de propagación.

archivo5-587

(Pulsa sobre la imagen para acceder al gráfico interactivo)

Teniendo en cuenta todos los tuits del hashtag #debateTM, tanto durante la emisión en TV como en los comentarios posteriores, podemos ver como se distribuyeron los RTS.

Generalmente el RT circula entre los grupos afines creando comunidades cerradas y distanciadas entre sí. Esto es debido a que son muy pocos los usuarios que hacen RT a más de una opción política. No obstante, se puede observar una mayor cercanía entre las fuerzas de izquierda que en el resto de las opciones.

En el siguiente grafo de RTs se puede observar todo el movimiento generado en Twitter alrededor del debate.

archivo6

Los otros Trending Topic

Con la excepción de #debateTM, ningún otro hashtag utilizado durante la campaña llegó a los 300 tuits por minuto. Ni siquiera #DesmontandoACiudadanos, #EspañaPideCambio, #HagamosHistoria24M o #VotaPP. Incluso un Trending Topic tan sonados en los últimos meses como “león come gamba” generó un máximo 200 tuits por minuto en horario de prime time en un programa de televisión nacional.

El único hashtag con mayor impacto fue #eleccion2015 utilizado por partidos políticos, medios y usuarios de Twitter la noche electoral. Este hashtag generó medio millón de mensajes y llegó a un máximo de 1.251 tuits por minuto a las 10:53 de la noche, cuando el escrutino rondaba más del 90% en muchos municipios.


 

Metodología: La captura de datos se ha hecho con API REST de Twitter con el método GET/search/tweets. Este método no proporciona la totalidad de los tuits pero si da una muestra representativa sin sesgo. Los datos se han elaborado con herramientas de t-hoarder para medir las frecuencias de tuits por minuto y la generación del grafo de RT. Los nodos del grafo corresponden a los usuarios que hicieron al menos un RT de los tuits del hashtag #debateTM. Los arcos son los RT de un nodo A a un nodo B. El tamaño de las etiquetas de los nodos es proporcional al número de mensajes retransmitidos.

Las bolas del Estafermo

Arponero-Estafermo-finalex

¿Cómo es posible que un ignoto monje benedictino llamado Íñigo Gómez de Barreda que publicó sus reflexiones políticas en apoyo del padre Feijoo a mediados del XVIII, emboscado en el seudónimo de Ignacio de la Erbada, retratara a Mariano Rajoy con tan premonitoria clarividencia?

¿Cómo es posible que un ignoto monje benedictino llamado Íñigo Gómez de Barreda que publicó sus reflexiones políticas en apoyo del padre Feijoo a mediados del XVIII, emboscado en el seudónimo de Ignacio de la Erbada, retratara a Mariano Rajoy con tan premonitoria clarividencia?

“Es un estafermo que fabrica una fantasía inquieta, una pasión inmoderada, una ambición mal corregida, una credulidad necia, una ligereza mal fundada, un voluntario engaño del deseo, un tributo de la flaqueza, un censo de la ansia, un embuste de la codicia, un latrocinio del tiempo, un desliz del entendimiento, un tropiezo del gusto, una ira del deseo, una impaciencia del apetito, una moneda que todos la deben conocer por falsa, pues pretenden deshacerse de ella”.

Tengo en mi biblioteca una primera edición de la obra principal de Erbada a la que pertenece este fragmento. Fue publicada en Salamanca en cuatro tomos entre 1761 y 1763. Se titula Las fantasmas de Madrid y estafermos de la Corte. Alguien puede decir que si los espectros que se le aparecían al benedictino eran femeninos -“las fantasmas”- también estaba vaticinando el advenimiento de Carmena y la evaporación de Aguirre. Pero el subtítulo viene a centrar el tiro al anunciar una “obra donde se dan al público los errores y falacias del trato humano para precaución de los Incautos”. Y al escribir esta última palabra con mayúscula el monje estaba sugiriendo que trataba de protegernos de un engaño masivo.

Erbada contempla la política como “un teatro de representación falsa” en el que “aparece un astuto y redomado haciendo el papel de ángel; y el hipocritón y falaz representando el papel de santo”. Pero detrás del decorado descubre a un “fantástico estafermo que habla halagüeño y espanta a los necios y crédulos, un embuste que abulta lo que no hay”. Cuando más adelante añade que ese émulo de Tartufo “vive en continua meditación, haciendo de estafermo en los corrillos y visitas porque siempre está pensando en lo que ha de adquirir”; y sobre todo cuando sentencia que es “un estafermo que espanta porque se mueve, una pintura feriada a mucho precio, una estatua conservada a grave costa… una imagen artificiosa que estando muerta parece que tiene vida”, es inevitable levantar los ojos del vetusto libro polvoriento y suspirar: Mariano, te han pillado.

Estafermo por aquí, estafermo por allá. Exhumando este documento vengo a reconocer la falta de originalidad del remoquete que endilgué hace meses a este individuo que, como acabo de explicar en una entrevista, “saldrá completamente de mi vida el día que deje de ser presidente”. En otro momento Erbada habla, de hecho, en plural de “aquellos politicones, fantasmones de tablero, estadistas de rebozo, celadores de las pragmáticas antiguas, estafermos de pasadizo, estorbos de puerta de calle”. Esta última expresión me parece la más atinada y grave. Todo un hallazgo: al Estafermo siempre lo tenemos ahí, “estorbándonos” a la vez en la puerta de la economía y en la calle de la política.

Pero la glosa de Erbada me sirve también para demostrar la pertinencia del símil entre el gobernante acomodaticio y ese muñeco con apariencia humana, a veces pasmado homínido con aire de maniquí, que utilizaban los caballeros medievales en justas y entrenamientos. Máxime cuando, al mostrarse inicialmente tan satisfecho por la debacle electoral de su partido en las municipales, Rajoy estaba celebrando que el tremendo impacto sobre su escudo pudiera convertirse, por mor de la inercia giratoria del estafermo, en el impulso prestado que le lleve a golpear por la espalda al adversario, con la maza o las bolas de hierro que penden de su otra mano, para alzarse así con un triunfo personal en las generales.

Carente de genio y de carisma, del menor garbo o luz interior, patoso e indolente, incapaz de generar empatía o tan siquiera complicidad, después de haber engañado a muchos, después de haber decepcionado a todos, Rajoy es ya carne de desolladero.

Si lo del Estafermo ha cundido como la pólvora en las redes sociales es porque tiene base. Rajoy pretende hacer de la aniquilación de Aguirre, Fabra, Bauzá, Rudi, Monago, Zoido, De la Riva, Teófila Martínez, Ignacio Diego o la propia Cospedal, buenos y malos mandatarios, arcaicos y renovadores, jovenzuelos y vejestorios, la fuente de su propia supervivencia. El secreto a voces se le escapó al trujimán Arriola, tal y como lo ha reflejado ECD: “Nos interesa perder las elecciones“.

Está claro por qué. Cuando, pese a disponer de mayoría absoluta para hacer y deshacer a voluntad, un gobernante lleva tres años y medio atascado entre el 2 y el 2,5 de valoración, es que ya es imposible depositar en él expectativa alguna. Carente de genio y de carisma, del menor garbo o luz interior, patoso e indolente, incapaz de generar empatía o tan siquiera complicidad, después de haber engañado a muchos, después de haber decepcionado a todos, Rajoy es ya carne de desolladero.

Ilustración: Javier Muñoz
Ilustración: Javier Muñoz

Sólo el baldón que supondría convertirse en el primer presidente de la democracia incapaz de repetir mandato, la perspectiva de no poder volver a salir literalmente de casa sin que se le caiga la cara de vergüenza después de haber dilapidado el mayor capital entregado jamás a un gobernante de centro derecha, el horizonte de pasar a la historia no como un malvado o un inepto sino simplemente como un piernas, como un babieca o como un gil, sólo ese prurito de casino provinciano frente al qué dirán a la hora del chamelo le ancla en el empecinamiento de imponer su candidatura. Salga el sol por Antequera, la única verdad teológica, el único dogma de fe en un partido desmochado de convicciones y creencias es que, impasible el ademán, lo ha dicho ya treinta y tres veces, el autodesignado Mariano Rajoy Brey tiene que aspirar por cuarta vez a la Moncloa.

El único esquema viable para ello pasa por presentarse como alternativa no ya a la inestabilidad y el caos sino a las furias desatadas del averno. De ahí que lo que más le incomode sea la moderación de Albert Rivera, convertido ahora en líder nacional. De ahí que le haya convenido mucho la derrota o equivalente pírrica victoria de tantos candidatos del PP, todos ellos dispares entre sí pero doblegados por el común lastre de la decepcionante gestión gubernamental. Son la carne de cañón con la que Rajoy alimenta ese último obús que disparará contra las hordas bolivarianas y la chusma marxista leninista cuando, tras implantar el comunismo municipal, se apresten a asaltar su Palacio de Invierno.

Por eso se frota las manos al imaginar a Ada Colau invadiendo entidades bancarias con la vara de alcaldesa en ristre, por eso le encanta que sea Carmena y no Carmona la que vaya a profanar, cual Lola Gaos en la escena de los mendigos de Viridiana, las estancias de diseño del Palacio de Cibeles, por eso disfruta con cada nueva ocurrencia de Esperanza Aguirre para hacer frente a la situación de emergencia termonuclear, en angustiosa fase de código rojo, que súbitamente se abate sobre los madrileños.

Si el riesgo es de tal calibre que justifica que un PP con 21 concejales entregue el ayuntamiento a un PSOE con nueve o suplique que se forme un gobierno de concentración que impida la creación de “sóviets de barrio”, ¿cómo no va a estar justificado hacer de tripas corazón y tapándose la nariz o poniéndose directamente la mascarilla antiséptica volver a votar en noviembre al inútil de Mariano -je, je, je (risas a la hora del sudoku)- antes de que los coletudos desorejados empiecen a asaltar nuestras viviendas, violar a nuestras hijas o quién sabe si subirnos los impuestos casi tanto como Montoro?

Si en la disyuntiva de que el brazo tonto del Estafermo esgrima una contundente maza o las bolas con púas heredadas por los guerreros medievales de los gladiadores reciarios, Javier Muñoz y yo nos hemos inclinado por las bolas, ha sido pensando en el esclarecedor equívoco -pobre arponero, qué sería de él sin sus socorridas paradojas- que proporcionan las diversas acepciones del término. Porque las bolas con que Rajoy nos golpea a todos por la espalda son las bolas de sus promesas electorales (independencia judicial, bajada de impuestos, firmeza ante el terrorismo y el separatismo) y las bolas de sus mentiras “corrupcionales” (en el PP nunca entró dinero negro, en el PP nunca se pagó nada en B, cuando mandé los SMS no sabía lo que supe luego).

Llevamos casi dos años atascados en el “Luis sé fuerte”. En cualquier otra democracia aquella portada habría puesto punto y final a la saga fuga del falsario. Aquí prevalecen los Hernández y Floriández, pero esas bolas para enanos con grandes tragaderas -vulgo grupo parlamentario- son ya las “bolas de nieve que más grandes se vuelven cuanto más ruedan” en las que Lutero veía encarnada la mentira.

Rajoy no ha estado cómodo dentro de su propio cuerpo ni el día de su boda, pero la sucesión de tics, ansiedades, latiguillos y desasosiegos que ahora supura en cada sesión de control cual eczema delator sólo puede entenderse con la ayuda de Séneca: “Qué mayor desdicha que vivir siempre sobre suposiciones falsas, no reparando lo mucho que cuesta haber de mentir a todas horas y haber de inventar muchas para mantener en crédito a una mentira; que como tienen contra sí el tiempo, no siempre cubren a la primera”.

Llevamos casi dos años atascados en el “Luis sé fuerte”. En cualquier otra democracia aquella portada habría puesto punto y final a la saga fuga del falsario.

Cercado por ese tupido bosque de Birnam de bolas y más bolas, trolas y cabriolas, mentiras enramadas que se contradicen entre sí, dispuesto a apuñalar ya hasta a su Lady Macbeth de El Bonillo, Rajoy sólo puede salir de esta por… bolas. O sea por sus santísimos cojones, tal y como nos ilumina Cela, citando en su Diccionario Secreto a Samaniego: “En tanto, el cardenal, que estaba a solas con Príapo, sintió que se estiraba el cutis arriesgado de sus bolas…” Y añadiendo el elocuente brindis de Ventura de la Vega: “Brinda tú a mi virote/ del que cuelgan dos bolas/ henchidas de placeres/ que a tu contacto brotan”.

Ha sido al darse cuenta de que en definitiva Rajoy pretende mantener su candidatura porque sí, por huevos, para demostrar sus redaños, sin tan siquiera someterla a debate alguno, cuando Juan Vicente Herrera ha pedido, como solución extrema, que por favor le traigan un espejo. No para que sea consciente, en pleno fragor de la batalla, de que, como le pasó al conde de Salisbury (Enrique VI, Primera Parte), “te han arrebatado un ojo y una de tus mejillas”. No para que se reencuentre con ese desvanecido “espejo de los reyes cristianos” (Enrique V) al que en el otoño de 2011 todos seguían “con los talones alados como Mercurios”. Ni siquiera para que se haga las preguntas rituales en el ocaso del poder (Ricardo II) antes de estrellar el vidrio contra el suelo: “¿Este rostro es el de aquel que mantenía bajo su techo a mil hombres? ¿Es este el rostro que como el sol cegaba a todos cuantos le contemplaban? ¿Es el rostro que hizo frente a tantas locuras…?”

No, Juan Vicente Herrera no busca poner en evidencia a Rajoy obligándole a romper el espejo. Bien poco le conozco o lo que de verdad pretende es provocar una confidencia íntima ante una luna de cuerpo entero, de manera que cuando la mirada del Estafermo aletee de soslayo por debajo del ombligo, como quien se asoma a ver qué es lo que hay, sea consciente de que todos los españoles sabemos ya que los tiene cuadrados. Tan cuadrados como los dados de un cubilete, las piezas del cubo de Rubik o las balas con alerones helicoidales de la carabina de Ambrosio.

21 reflexiones a vuelapluma sobre las elecciones del 24M

Ciutat-Vella-42

Las reacciones de Ada Colau, Manuela Carmena, Juan Vicente Herrera y Mariano Rajoy, la campaña de Esperanza Aguirre, el hundimiento de IU y de UPyD o el “daño” que ha hecho Juego de Tronos a la política española. Así queda el país tras los apasionantes comicios del 24M.

Ciutat-Vella-42
Ada Colau en campaña en Barcelona. Foto: Guanyem Barcelona.

1. Dice Ada Colau que un hipotético pacto de CiU con ERC y PSC para desalojarla de la alcaldía sería “un fraude de ley” y una alianza “contra natura”. Sorprende que una mujer teóricamente progresista recurra a un argumento tan reaccionario y meapilas como el del “orden natural de las cosas”. Nada más ordenadamente natural, por lo visto, que la superioridad moral de la izquierda. O que un enfermo de ébola sangrando por los ojos mientras los coágulos obstruyen sus órganos vitales. Habría que preguntarle a Ada si el más que probable pacto entre Badalona en Comú, PSC, ERC e Iniciativa para arrebatarle la alcaldía de Badalona al ganador Xavier García Albiol, que ha doblado en concejales al segundo más votado, es también un “fraude de ley contra natura” o algo mucho más ajustado al trino de los gorriones y los biorritmos de la madre Gaia.

2. Manuela Carmena, de 71 años, ha dicho que Esperanza Aguirre, que carga con 63 primaveras sobre sus hombros, es una “niña caprichosa” con “pataletas infantiles”. ¡Menuda condescendencia gastan las adolescentes de hoy en día! Como Carmena se cruce con Albert Rivera le pellizca los mofletes y le regala un Tigretón.

3. Ni la pérdida de 531 mayorías absolutas y de dos millones y medio de votos logró alterarle el pulso a Rajoy este lunes. Tuvo que ser Juan Vicente Herrera, el presidente de Castilla y León, el que forzara una reacción del jefe del Ejecutivo Nacional al pedir más o menos explícitamente su renuncia a presentarse como candidato a las futuras elecciones generales. Es fácil entender la frustración de Herrera y de buena parte de los barones del PP: cualquier día de estos Mariano se despierta de la siesta y descubre con sorpresa, tras leerlo en el Marca, que el presidente del Gobierno es él y no Alberto Contador.

4. El PSC y el PP están en Cataluña a un solo paso del extraparlamentarismo. Para el PP la noticia es mala, pero para el PSOE es catastrófica. Sin el voto catalán, el PSOE jamás volverá a ganar por mayoría absoluta unas elecciones generales en España.

5. Tras leer con atención el programa electoral de Ada Colau para Barcelona, que básicamente consiste en el exterminio de las fuentes de ingresos de una amplía mayoría de los barceloneses de clase media, es inevitable especular sobre quién va a pagar toda esta apología de la comuna y la autarquía de inspiración franquista. ¡Si hasta quieren crear una moneda local! Como decía un alto funcionario británico del muy austero Ghandi: “Si supiera este hombre la cantidad de dinero que nos cuesta mantenerle en la pobreza”.

6. Para Pablo Iglesias, el PSOE ya no es casta. Ahora son de los buenos. Como mucho, y si me apuran, castita. Una castita pequeñita. Nada grave. Pelillos a la mar. ¡Susana mon amour!

7. Cristina Cifuentes es en mi pequeño imaginario nihilista y liberal una Esperanza Aguirre 2.0. Una versión joven, moderna, corregida, mejorada, aumentada e infinitamente más cool que cualquier otro posible aspirante al trono de Rajoy. A diferencia del aburrido Alberto Núñez Feijóo, que viene a ser más de lo mismo y encima gallego para más déjà vu, Cifuentes es eso que los anglosajones llaman una game changer. Es decir alguien capaz de cambiar por completo las reglas del juego y sacar a la competencia del tablero a patadas. Así la describía Manuel Jabois en el diario El País hace un par de meses (cito de memoria): “Malasañera tatuada, republicana y agnóstica, partidaria del matrimonio homosexual, va a las asambleas del 15-M, partidaria de la cadena perpetua revisable, no entiende que el sistema penal esté enfocado a la rehabilitación del delincuente, habría prohibido la acampada en Sol”. Hay en esa simple descripción más programa de gobierno que en todo el PP de la última década. Aún mejor: en su partido, y especialmente en el sector más capillita del mismo, la odian. Lo cual la honra. Yo mismo la habría votado si fuera madrileño.

8. Hablando de Jabois. Esto dijo de él Salvador Sostres a raíz de una columna publicada en El País: “Los absurdos elogios de Manuel Jabois a Manuela Carmena representan la última estación del columnismo frivolón y falto de cualquier inteligencia, tan propio de los que se creen transgresores y graciosetes cuando en realidad no son más que vieja caspa políticamente correcta, carraca para entretener a chachas y peluqueras”. Si yo fuera Jabois, me lo tatuaba en la espalda con letras góticas un día antes de que me hicieran entrega oficial de mi sillón en la Real Academia.

9. La campaña de Esperanza Aguirre ha sido casi tan lamentable como la filtración de su declaración de la renta. Caótica, inconexa, confusa, desquiciada… Jaleada solo por sus fans más irredentos, Aguirre ha caído en la caricatura de lo peor de sí misma. Veremos cómo sale de ésta.

10. La práctica desaparición de IU, arrasada y fagocitada por un macho alfa mucho más joven y agresivo, no ha provocado más que indiferencia entre los españoles. Harían bien en no engañarse en IU con el éxito de las candidaturas de confluencia: su partido es ya un zombi político.

11. ¿Recuerdan cómo nos reíamos del Rajoy de la pantalla de plasma y de esas ruedas de prensa sin preguntas a las que los periodistas asistían con el único objetivo de tomar notas al dictado y reproducirlas como cotorras en sus medios? Por suerte, las cosas han cambiado. A peor, como suele suceder en este país. Aguirre propone un pacto para desbancar a Carmena de la alcaldía y Antonio Miguel Carmona responde, con gran respeto por el ciudadano, vía Twitter. Un poco más y Carmona dibuja la respuesta con plastidecores tras echarse una partidita a la Xbox y comerse un bocadillo de Nutella. Y el periodismo de este país, encantado y reproduciendo el tuit con entusiasmo. Tenemos lo que nos merecemos.

12. A Rajoy le ocurre como a Robert Neville, el protagonista de la novela ‘Soy leyenda’, escrita por Robert Mathison en 1954. En el libro, Robert Neville es el único superviviente de una pandemia que ha convertido al resto de los seres humanos en vampiros a los que él da caza. Al final de la novela, Neville comprende que en ese nuevo mundo apocalíptico habitado por seres extraños y amenazadores, el monstruo es él. De Rajoy sorprende esa constante defensa de la “normalidad” y la “previsibilidad”. Ese reaccionar a cualquier propuesta de sus adversarios o incluso de su propio partido con un “esto es un lío”. Porque cuando todos a tu alrededor son extravagantes e imprevisibles… es que el friki eres tú. Cuando Rajoy abandone el cargo ni siquiera disfrutará de esa extraña forma de reconocimiento que es el odio. Tanta indiferencia dejará como indiferencia ha demostrado hacia los ciudadanos del país que preside.

13. Las dificultades rocambolescas de Susana Díaz para formar gobierno en Andalucía van a parecer peccata minuta cuando Podemos y Ciudadanos, que a fin de cuentas han quedado sensiblemente por debajo de los resultados que les auguraban sus mejores encuestas, empiecen a conceder y denegar apoyos en función de sus intereses electorales de cara a las próximas elecciones generales. A día de hoy, ninguno de los dos partidos sabe si le conviene apuntalar al PSOE y al PP o hacerse los estrechos. O cómo hacerlo sin que se note demasiado. Y es que resulta difícil eso de mantener una apariencia prístina y virginal mientras te paseas por el patio político con las bragas en la mano.

14. El radicalismo de Podemos es “el conservadurismo de mañana inyectado en los asuntos de hoy”. Al tiempo. La frase no es mía sino de Ambrose Bierce.

15. UPyD ha conseguido lo impensable: que decenas de miles de españoles sientan pena por un puñado de políticos. Yo mismo estoy por adoptar a uno o dos de ellos.

16. Es probable que muchos en el PP crean sinceramente que lo que ha impedido que los españoles se percaten de los éxitos económicos logrados por el gobierno durante los últimos tres años ha sido su pésima política de comunicación. Hay antecedentes. En 2011 el sueldo de los consejeros de las 100 empresas más importantes de Gran Bretaña aumentó un 55% mientras que la riqueza de los 1.000 británicos más ricos lo hacía en un 20% (tras haber aumentado el año anterior un 30%). ¡Y tampoco nadie se lo agradeció a su gobierno! En España, por suerte, somos mucho más respetuosos con la privacidad financiera de nuestros caciques que los bárbaros británicos y por eso no disfrutamos de estadísticas similares.

17. Juego de Tronos ha causado estragos entre la clase política española y muy especialmente en su sector derecho. Monjas violadas, quema de iglesias, el fin de la civilización occidental, tertulianos colgados de ganchos, vivas a Cristo rey, la democracia en peligro, los distritos de Madrid convertidos en soviets… Cualquier día vemos un muro de hielo de doscientos metros de alto separando Serrano del resto de Madrid.

18. Cada vez es más habitual ver por las calles españolas carteles electorales en los que los candidatos han escondido a conciencia el logo de su propio partido. Uno no sabe ya si admirarles la vergüenza torera, la jeta morrocotuda o el cacao mental.

19. A ver lo que le dura la ilusión a los que creen que Carmena o Colau van a convertir Madrid y Barcelona en el paraíso del proletariado. No voy a ser yo el que les afee esas primeras semanas en las que darán rienda suelta a su afán de venganza (al menos una parte de sus víctimas se merecerán la que les va a caer encima). Pero veremos qué ocurre cuando tengan que empezar a gobernar de verdad y a gestionar la recogida de basuras. Ahí se verá si más allá del rencor y de un puñado de reclamaciones de puro sentido común hay ideas suficientes para administrar dos ciudades y cinco millones de habitantes.

20. Parece ser que de las cifras del paro sí que se ha acordado alguien. Dos millones y medio de ciudadanos, más concretamente. También es mala suerte para el PP que lo hayan hecho justo el día de las elecciones. ¡Ya se podrían haber acordado el lunes!

21. Yo voté por Carina Mejías, de Ciudadanos. Supongo que es de ley que los lectores lo sepan. Los motivos tienen menos que ver con su programa electoral (desastroso en algunos puntos) que con el hecho de que es la única candidata con la que he mantenido alguna que otra conversación interesante por email. Hay motivos peores para votar a alguien.


 

TAMBIÉN EN EL ESPAÑOL: 21 reflexiones a vuelapluma sobre las elecciones andaluzas