Los eurodiputados españoles discuten por email sobre Cataluña con copia a todos los demás y ninguno responde

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El eurodiputado Ramon Tremosa con Artur Mas y Duran Lleida durante la campaña de 2009. / UDC

Los eurodiputados españoles se han enzarzado en una guerra de correos electrónicos sobre las elecciones catalanas con copia a los otros 750 miembros de la Eurocámara. Ningún parlamentario de otro país ha entrado en la cadena de respuestas. 

Los eurodiputados españoles se han enzarzado en una guerra de correos electrónicos sobre las elecciones catalanas en la que han tratado de implicar (sin éxito) a los demás parlamentarios europeos.

El intercambio lo inició el representante de Convergència, Ramon Tremosa, con un correo en inglés titulado “Elecciones catalanas: mayoría absoluta clara para los partidos proindependentistas”. El correo lo envió a las 10:21 del martes a los otros 750 eurodiputados y a sus asistentes y contenía cuatro gráficos para apuntalar sus tesis. Tremosa decía que los comicios fueron “el referéndum (sobre la independencia) que el Gobierno español no quiso autorizar” y distinguía entre tres grupos: la coalición proindependentista con el 48% de los votos, los unionistas de PP, PSOE y Ciudadanos con el 39% y la coalición “federalista y pro-referéndum” de Catalunya Sí que Es Pot con el 12%.

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El eurodiputado de Convergència esgrimió además que el Gobierno español recurrió al miedo y a las amenazas como táctica electoral e hizo “todo lo posible” para impedir que votaran los catalanes que viven en el extranjero. Esos catalanes, dijo Tremosa, “están particularmente a favor de la causa independentista y con su apoyo probablemente los partidos pro independencia se habrían quedado cerca del 50% del voto”. El correo electrónico concluía anunciando que si el Gobierno español no acepta un referéndum “el pueblo catalán procederá de manera pacífica y democrática hacia la independencia”.

La primera réplica a Tremosa partió del eurodiputado del PSOE Enrique Guerrero, que es vicepresidente del grupo socialista en la Eurocámara. “Magnífica manipulación. Extra, extra size”, escribió con ironía Guerrero en un escueto correo de respuesta con copia también al resto de parlamentarios europeos. 

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Enseguida se sumó a la cadena la eurodiputada de UPyD Maite Pagazaurtundúa, en un correo remitido a las 12:29 horas con gráfico incorporado para desmentir a Tremosa. Al igual que Convergència, UPyD es un partido adscrito al grupo liberal en la Eurocámara (ALDE). “Como respuesta a la información manipulada, un detalle clave para entender los resultados de las elecciones catalanas: pro-independencia, 47,78% de los votos; anti-independencia: 51,69%”, explicaba la eurodiputada.

Pocos minutos después, Guerrero puntualizaba en otro correo que además el Gobierno catalán saliente de Artur Mas había obtenido el 39% de los votos.

El eurodiputado Enrique Calvet, expulsado de UPyD y que también pertenece al grupo liberal en la Eurocámara, se declaró “indignado” por la “intoxicación y manipulación” del correo electrónico de Tremosa y se ofreció a dar explicaciones detalladas a cualquier colega que estuviera interesado en las elecciones catalanas.

La cadena ha continuado este miércoles con otro correo remitido a las 10:08 horas a todos los parlamentarios por el eurodiputado de Ciudadanos Javier Nart.

Nart sostiene que el resultado de las elecciones catalanas es un “fracaso” de los separatistas, que no han obtenido la mayoría aplastante que esperaban. Recuerda que la CUP ha dicho que no apoyará como presidente a Artur Mas y relata a sus colegas los casos de corrupción en los que se ha visto implicada Convergència.

Ante esta avalancha de réplicas, Tremosa ha contestado a sus detractores con un análisis del Guardian sobre el resultado de las elecciones catalanas y con un nuevo gráfico para defender sus tesis. El parlamentario de Convergència insiste en que Iniciativa y Podemos no pueden sumarse al campo del no porque parte de sus miembros apoyan la independenciaEn cuanto a la corrupción, señala: “Las acusaciones contra nuestro partido no se han probado y yo no estaría tan orgulloso de un estado que lleva a un presidente electo como el señor Mas a los tribunales por organizar una votación”.

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Por ahora el intento de implicar a los eurodiputados de otros países en esta guerra de correos electrónicos ha fracasado. Ningún parlamentario de otros países se sumó a la cadena de correo electrónico. Ni siquiera para pedir más información. Eso no quiere decir que lo que está pasando en Cataluña no interese en la Eurocámara. Los diputados de otros estados miembros sí que se están preguntando a sus colegas españoles sobre su interpretación de los resultados electorales, aunque siguen considerándolo un asunto interno. “Se ha comentado mucho más el gran resultado del (partido de extrema derecha) FPO en las regionales austriacas”, aseguraba recientemente un representante de uno de los grandes partidos en el Parlamento Europeo. 

UPyD contraataca: cambiará la estrategia, la imagen y las caras antes de las generales

635767284484271473wLa dirección del partido magenta ha puesto en marcha un calendario y una serie de modificaciones de fondo para voltear las encuestas. Primero las bases elegirán candidato a la Presidencia del Gobierno y después se celebrará una conferencia política para redefinir la línea de actuación. La prioridad es poner en marcha otra forma de comunicar su mensaje.

En la imagen, Andrés Herzog y Rosa Díez el pasado 1 de septiembre. / EFE

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Andrés Herzog y Rosa Díez el pasado 1 de septiembre. / EFE

La dirección de Unión, Progreso y Democracia (UPyD) no se rinde. El futuro del partido magenta se decidirá en las próximas elecciones generales. Tanto los últimos resultados en las urnas como las encuestas no son halagüeños para la formación. Por ello, su líder, Andrés Herzog, y el resto del Consejo de Dirección trabajan para intentar voltear los pronósticos. Su intención consiste en aprobar una serie de cambios de fondo antes de los comicios que se celebrarán en diciembre. Además de redefinir e implementar una nueva estrategia, pretenden introducir otras modificaciones de carácter estético, como crear un nuevo logo, apostar por otros rostros como portavoces y hasta retocar la definición de sus siglas.

Una vez concluido el plazo para presentar candidatura a las elecciones generales, el próximo 12 de septiembre se celebrarán las primarias para elegir aspirante a la Presidencia del Gobierno. Habrá media docena de aspirantes, pero quien tiene todas las papeletas para lograr la victoria es Andrés Herzog, nombrado líder del partido en sustitución de Rosa Díez en el congreso extraordinario celebrado el pasado julio. Cuando sea elegido, pondrá en marcha un calendario que detallan a EL ESPAÑOL fuentes del partido magenta.

“El abogado defensor de los españoles”

Los planes de Herzog consisten en convocar una conferencia política que se celebraría en el tercer fin de semana de septiembre, los días 18 y 19. En dicho cónclave, se plantearían los cambios de fondo que el portavoz y sus colaboradores consideran necesarios para conseguir la supervivencia del partido, abocado a la marginalidad o incluso la desaparición según todos los sondeos. En UPyD confían en que finalmente los españoles garantizarán con sus votos la existencia de sus siglas. Unas siglas que no cambiarán, pero que pueden ser “mejoradas”, según las citadas fuentes. Habrá sorpresas, por tanto, en la definición del partido. Los dirigentes magentas también quieren mejorar su estética con un cambio de logo. En suma, un cambio total de la imagen corporativa.

Ahí se enmarca el cambio más profundo de UPyD, que tiene que ver con su estrategia electoral. Desde su creación, casi ocho años atrás, el partido magenta ha estado ligado indefectiblemente a la figura de su fundadora y primera portavoz, Rosa Díez. Una vez que ella ha renunciado como consecuencia de los últimos resultados electorales, es obligado un cambio en la forma de reclamar el voto. La exportavoz hará campaña, sí, pero en un segundo plano.

La idea consiste, por tanto, en potenciar el perfil público de su nuevo líder, Andrés Herzog, según confirman a este diario fuentes oficiales del partido. UPyD quiere presentar a su portavoz como “el abogado defensor de todos los españoles”. Y es que Herzog es letrado de profesión y su carrera política se ha disparado en los últimos meses por su trabajo en las diversas causas judiciales emprendidas por los magentas contra la corrupción, como el caso Rato, el de las tarjetas black o las denuncias contra los Pujol.

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“Huir de personalismos”

En la crisis interna que ha padecido UPyD en los últimos seis meses -desatada tras los malos resultados en las elecciones andaluzas de marzo- una constante han sido las críticas cruzadas sobre “problemas de comunicación”. La dirección que encabeza Herzog también se ha propuesto mejorar en esta línea estratégica. Y una de las primeras medidas ha sido cambiar a los portavoces del partido que van a los medios. La propia Rosa Díez o Carlos Martínez Gorriarán han dejado la primera línea mediática, aunque la primera sigue siendo el rostro del partido en el Congreso. Lo mismo ha ocurrido con Irene Lozano, que encabezó la candidatura alternativa a la de Herzog en el congreso de julio y ha quedado en una posición un tanto extraña, puesto que sigue siendo diputada del partido pero sus relaciones con el resto del grupo parlamentario no son las mejores.

El plan es “huir de personalismos” porque, como suele decir Herzog en privado a sus compañeros, “sin equipo no hay partido”. Ahora la eurodiputada Maite Pagaza, el diputado Julio Lleonart y el parlamentario vasco Gorka Maneiro son las nuevas caras visibles de la formación en los medios. Estos tres cargos públicos y el propio Herzog son los encargados de vender en las televisiones el mensaje de UPyD. Un mensaje que, según remarcan en el partido, no va a cambiar en el fondo, pero sí en la forma de presentarse.

Pese a los malos augures, la dirección quiere ser optimista. Y apuntan a dos motivos. El primero es aritmético: UPyD necesitaría un 3% de votos en Madrid para obtener un diputado y, recuerdan, en las últimas autonómicas, pese a la crisis del partido, consiguió un 2,4%, por lo que concluyen que “no es tan complicado mantener representación en el Congreso”. En segundo lugar, creen que en los sondeos “ya se ha tocado fondo” y ahora empezarán a repuntar. Todo ello, afirman, “con un liderazgo más amable” destinado a evitar la debacle que auguran las encuestas.

Un año después, ni rastro de los cabeza de lista en la Eurocámara

Pleno del Parlamento Europeo

Un año después de las elecciones europeas es prácticamente imposible encontrar en sus puestos a los candidatos que encabezaron las listas en España. La Eurocámara ha servido como primer eco de la convulsión del sistema político español. Sólo uno de los líderes de partidos que lograron más de dos diputados continúa al frente de su formación, y por poco tiempo. Se llama Pablo Iglesias.

Un año después de las elecciones europeas es prácticamente imposible encontrar en sus puestos a los candidatos que encabezaron las listas en España. La Eurocámara ha servido como primer eco de la convulsión del sistema político español. Sólo uno de los líderes de partidos que lograron más de dos diputados continúa al frente de su formación, y por poco tiempo. Se llama Pablo Iglesias.

Los cambios se asumen con naturalidad en los pasillos de Estrasburgo, donde conviven políticos en el inicio o el ocaso de su carrera junto a pesos pesados en horas bajas. La Eurocámara diluye en los trabajos del día a día las intrigas nacionales. Los pactos de toda naturaleza son habituales en el pleno de la institución, que esta semana celebra los 30 años de la firma del tratado por el que España selló su entrada en la Unión Europea.

Esta es la lista de cambios menos de 12 meses después de que comenzara la legislatura, que dura cinco años:

PP: Cañete a la Comisión. No sin intrigas (y cuñados atragantados), el cabeza de lista del PP se convirtió en comisario de Energía y Acción Climática, abandonando el liderazgo de los 16 diputados del partido. Le sucedió su número dos, Esteban González Pons, que asegura estar encantado con su desembarco europeo. Aunque suena para volver y ayudar a un PP en horas bajas, él se autodescarta. Por el momento.

PSOE: Valenciano, una diputada más. De ser la todopoderosa número dos del PSOE, Elena Valenciano pasó en poco tiempo a ser una diputada más. La derrota del PSOE (muy relativizada con el paso del tiempo) aceleró la marcha de Alfredo Pérez Rubalcaba. Pedro Sánchez escogió para liderar el PSOE en Bruselas a Iratxe García, otra veterana eurodiputada. Valenciano tardó en asumirlo, pero ahora disfruta dedicándose a la política exterior y a la presidencia de la comisión de derechos humanos.

IU: Willy Meyer no llegó ni a tomar posesión. En junio se descubrió que Willy Meyer, eurodiputado durante una década, había participado en un plan de pensiones privado gestionado por una SICAV en Luxemburgo. Se fue y lo sucedió Marina Albiol como jefa de unas filas donde también están Javier Couso, Paloma López y Ángela Vallina. En el grupo se vive la división del partido: Couso y Albiol tienen simpatías por Alberto Garzón, Vallina y López por la IU más tradicional.

Podemos: Tic-tac para la marcha de Pablo Iglesias. El líder de Podemos asiste regularmente a los plenos pero por poco tiempo, ya que con toda probabilidad será el cabeza de lista a las generales. Podemos tuvo cinco diputados: Carlos Jiménez Villarejo no volvió tras el verano. Teresa Rodríguez y Pablo Echenique se fueron para presentarse en Andalucía y Aragón. Sólo una de las iniciales resiste junto a Iglesias: Lola Sánchez.

UPyD: La marcha de Sosa Wagner y la implosión del partido. UPyD tuvo en Europa su primer foco de rebelión. El candidato, Francisco Sosa Wagner, abandonó su escaño criticando amargamente a Rosa Díez y la dirección. Después dejarían el grupo (no el escaño) dos de los cuatro miembros de la delegación, más próximos a Ciudadanos: Fernando Maura y el recién llegado Enrique Calvet. Resisten Beatriz Becerra y Maite Pagazaurtundua.

Ciudadanos y Esquerra Republicana mantiene a sus dos diputados. Los demás (PNV, Convergencia, Unió, Compromis-Equo, Bildu) vuelan por libre en diversas familias políticas europeas.

TTIP, nuevo tema estrella

Pleno del Parlamento Europeo

Esta semana, en el Parlamento Europeo, se celebraron los 30 años de la firma del tratado de adhesión que España firmó el 12 de junio de 1985 (entró el 1 de enero del 1986). Pero los eurodiputados tuvieron poco tiempo para celebrarlo, enfangados en una compleja refriega sobre el tratado de libre comercio entre EEUU y la UE conocido como TTIP.

No hay unanimidad entre los parlamentarios con los que EL ESPAÑOL ha podido hablar en Estrasburgo como parte de un grupo de periodistas invitados por la institución a seguir la sesión plenaria.

El texto, que se negocia en secreto, puede crear millones de empleos o destruirlos, relanzar la economía europea o convertirla en una colonia de Washington. Depende de a quién se pregunte. Otros diputados, según es posible constatar en la Eurocámara, no tienen claro que haya un informe realmente indicativo del impacto, que Bruselas cifra en el 0,5% del PIB europeo y en 400.000 empleos.

Por un lado está el Partido Popular Europeo, ardiente defensor de la alianza. Por otra, los partidos más a la izquierda de la cámara y la extrema derecha, que lo rechazan de plano. En medio, socialdemócratas y liberales pugnan por lograr un acuerdo sin ceder soberanía ni derechos. Los puntos más comprometidos son los derechos laborales, el respeto a las exigentes normas medioambientales europeas o el veto a los alimentos transgénicos vigente en varios países.

Por encima de todos esos escollos está la resolución de conflictos, especialmente cuando sea una empresa la que litigue contra un Estado. Las negociaciones, que transcurren a espaldas del Parlamento, entre EEUU y la Comisión Europea, plantean un tribunal de naturaleza privada que podría pisar a la Justicia y leyes de países europeos, algo considerado por la izquierda como un atentado a la democracia.

Aunque una mayoría de parlamentarios se oponen a este tribunal de conflictos, el conjunto del acuerdo genera múltiples controversias, por lo que la Eurocámara ha pospuesto la votación de su posición al menos hasta el mes que viene.

El Parlamento Europeo no es parte negociadora pero, una vez concluida la negociación, tiene el poder de tumbarlo en bloque. Por esa razón quiere fijar antes sus propias líneas rojas.