Podemos aplaza el debate soberanista de su lista catalana hasta después de las generales

635784686459508039w

La coalición Catalunya Sí que es Pot (CSP), que integra a Podemos y a Iniciativa lleva en su programa de manera destacada el inicio de un proceso constituyente y tiene muchos puntos en común con el de la CUP. El partido de Pablo Iglesias, sin embargo, ha bloqueado cualquier negociación hasta después de las generales de diciembre.

La coalición Catalunya Sí que es Pot (CSP), que integra a Podemos y a Iniciativa lleva en su programa de manera destacada el inicio de un proceso constituyente y tiene muchos puntos en común con el de la CUP. El partido de Pablo Iglesias, sin embargo, ha bloqueado cualquier negociación hasta después de las generales de diciembre.

Catalunya Sí que es Pot (CSP) es la lista electoral en la que se integraron Podemos, Iniciativa, EUiA y Equo para las elecciones catalanas. Su programa defendía un referéndum pactado con el Estado e incluía de manera destacada el inicio de un proceso constituyente propio. Este proceso, asegura el programa, está fundamentado en la plena soberanía del pueblo catalán para decidir su futuro y no debe estar subordinado a ningún otro marco.

Varios miembros de CSP están molestos porque la lista liderada por Lluís Rabell se ha desmarcado de la invitación de la CUP para negociar este proceso constituyente. La hoja de ruta ideada por CSP tiene muchos elementos en común con las reclamaciones que plantea la formación anticapitalista. Diversos miembros del ala soberanista de la coalición aseguran, sin embargo, que hasta pasadas las generales de diciembre “no se moverá un dedo” en este asunto. Las mismas fuentes aseguran que Podemos ha pedido que se frene para no perjudicar las aspiraciones nacionales del partido en los comicios de diciembre.

Desde Podemos, que representa el 50% de la coalición electoral, aseguran que la CUP no ha hecho ninguna propuesta en firme. “No podemos desmarcarnos de algo que no se nos ha ofrecido”, explica un miembro del partido.

El líder de la CUP, Antonio Baños, tendió la mano a Rabell este martes y aseguró que se pondría en contacto con CSP para entablar negociaciones sobre el llamado proceso constituyente. Durante la campaña fue el propio Rabell quien apostó por un entendimiento entre la CUP y ERC para formar un frente de izquierdas. La respuesta de CSP ante los medios al ofrecimiento de Baños ha sido, por ahora, negativa. Rabell ha asegurado este miércoles que los movimientos de la CUP son una “operación de maquillaje” para acabar invistiendo a Mas.

9806
ALBERTO GAMAZO

La campaña más ambigua

En una campaña electoral dominada por el blanco o el negro, el gris se convirtió en el objetivo de todos los golpes. La ambigüedad de la confluencia le costó cara a CSP, que recibió reproches de todos los partidos tanto en los debates como en los mítines.

Xavier García Albiol e Inés Arrimadas acusaron reiteradamente a Rabell de ser independentista. La CUP y Junts pel Sí señalaron en repetidas ocasiones que votar a CSP significaba apoyar al bando constitucionalista y afearon a Rabell que lo fiara todo a un acuerdo con el Estado que nunca llegaría.

En la noche electoral, sin embargo, todo cambió. Ambos sectores se apresuraron a contar los 11 diputados de CSP en su bando. Junts se desdijo y ya no contó los votos de CSP en el lado unionista. PP, C’s y PSC sumaron los votos de la lista de Rabell a su bando para demostrar que el soberanismo no había ganado en votos.

El intento de evitar el marco plebiscitario y poner el énfasis del discurso en las políticas sociales se demostró un fracaso, y la coalición obtuvo un resultado muy por debajo de lo esperado.

Una pluralidad difícil

CSP nada entre dos aguas debido al gran número de corrientes que hay en la coalición. En el partido hay federalistas en un lado e independentistas en el otro pasando por un sector mayoritario que se define como confederalista. Es decir, partidario de convertir España en una confederación.

En Podemos existe un pequeño sector independentista, pero quien ha hecho más esfuerzos para que la formación se comprometa con ese proceso constituyente ha sido Compromís per la Independència (CxI), el sector independentista de ICV. Esta corriente representa a una minoría del partido pero aún tiene cierta influencia en el seno de la organización.

Dentro de la ejecutiva de Iniciativa (ICV) hay varios dirigentes de este sector que se han declarado abiertamente independentistas. Es el caso de su coordinadora Noe Ayguasenosa, los exdiputados Jaume Bosch y Laura Massana o el exconcejal barcelonés Ricard Gomà. 

En ICV quitan hierro a la capacidad de influencia de este sector dentro del partido. Los independentistas de ICV, sin embargo, se atribuyen la aparición en el programa de la apuesta por una “Cataluña soberana”, el inicio de un “proceso constituyente para decidir el modelo económico, social y político” y la celebración de un referéndum. “La existencia de esta hoja de ruta permitió que muchos nos quedáramos”, cuenta Sara Vilà, portavoz del sector independentista y número uno por Lleida de CSP.

Otros históricos del partido, sin embargo, no se sintieron cómodos y dieron un paso a un lado. A la fuga de Raül Romeva del pasado marzo se sumó la ausencia en esta campaña de dos veteranos del partido como Josep Maria Armengou y Enric de Vilalta. Este último defendió el voto para Junts y para la CUP. “Los de Podemos nos han alejado de los catalanes”, explica otro veterano de la formación. “Aquí mucha gente no se fía de Pablo Iglesias”.

El “cinismo” soberanista

Los independentistas de ICV no esconden su enfado con las formaciones independentistas por el trato que ha recibido CSP durante la campaña. “Ha habido mucho cinismo”, explica Vilà. “Hasta el día de las elecciones éramos los botiflers [traidores], después ya no”.

Vilà considera que se ha menospreciado la hoja de ruta constituyente que proponía CSP. “Para la ANC y Òmnium ha sido como si no existiera”, explica “y coincidía mucho con la hoja de ruta de la CUP”. Este martes los presidentes de Òmnium y ANC tendieron la mano a la formación liderada por Rabell, que mantiene buena sintonía personal con ambos dirigentes.

La portavoz de la formación reconoce que pocos soberanistas han visto CSP como el proyecto más útil para alcanzar la independencia y esto les ha perjudicado. Vilà, no obstante, sigue defendiendo que todo pasa por un referéndum pactado con el Estado. “La llave de la caja sigue en Madrid”, resume.

g1

Una coalición cuestionada

Los malos resultados en las elecciones catalanas han evidenciado la fragilidad de las costuras con las que se fabricó CSP. En ICV el descontento está extendido tanto entre las bases como entre muchos dirigentes. El descalabro que ha supuesto para la formación la confluencia con Podemos ha sido muy grande. De 13 diputados que obtuvieron en la legislatura anterior han pasado a 11 con la confluencia, de los cuales sólo 3 pertenecen a ICV.

Después de una reunión de cinco horas, la ejecutiva del partido decidió adelantar la asamblea nacional del partido para renovar la cúpula dirigente. Estaba prevista para mayo de 2017 y al final se celebrará a principios de 2016.

Tanto Rabell como el coordinador nacional de ICV, Joan Herrera, reconocieron que la apuesta no había funcionado como las listas de confluencia en las pasadas elecciones municipales. En la reunión de la ejecutiva del partido ecosocialista se acordó apostar por la continuidad de la lista común a la espera de que el consejo nacional lo ratifique este sábado.

Nueve claves que explican por qué Mas lo tiene cada vez más difícil para repetir

635790477455460896w (1)

Jesús Diges / Efe

Lejos de aclarar dudas, las elecciones del domingo en Cataluña han sembrado más incógnitas de las que había antes de la jornada electoral. ¿Cuántos votos hacen falta para ser president? ¿Se pueden entender la CUP y Convergència? ¿Quién será el elegido para conducir todo el proceso? A continuación intento responder a las preguntas más destacadas que han aparecido después de los comicios.

Radiografía del resultado: así votó Cataluña en su noche más decisiva

comarcas_indepen

Artur Mas convocó estas elecciones con la intención de impulsar el proceso soberanista. Pero menos de la mitad de los votantes ha respaldado a las dos listas que defendían abiertamente la independencia: Junts pel Sí y la CUP. Aquí una radiografía de la noche electoral: datos, análisis y contexto. 

Lejos de aclarar dudas, las elecciones del domingo en Cataluña han sembrado más incógnitas de las que había antes de la jornada electoral. El sector soberanista celebra la victoria y se siente avalado por la ciudadanía para continuar con el proceso de independencia. Las formaciones constitucionalistas consideran fracasado el plebiscito porque los independentistas no han alcanzado más del 50 % de los votos.

En el aire quedan cuestiones de vital importancia. ¿Cuántos votos hacen falta para ser president? ¿Se pueden entender la CUP y Convergència? ¿Quién será el elegido para conducir todo el proceso? A continuación intento responder a las preguntas más destacadas que han aparecido después de los comicios.

1. ¿Cuántos votos necesita Mas para ser investido?

Según el reglamento del Parlament, la sesión constitutiva del nuevo pleno deberá celebrarse antes del 26 de octubre. La sesión de investidura deberá celebrarse como muy tarde el 9 de noviembre.

Después del debate de investidura en el que intervienen los candidatos, se procede a una primera votación. Para ser investido presidente en esta primera ronda se necesitan 68 votos a favor. La lista de Mas tiene 62 diputados. La CUP ya ha anunciado que no votará a favor de Mas. Es decir, esta opción tiene pocas posibilidades de prosperar.

El propio Artur Mas especuló durante la campaña con la opción de ser investido en segunda vuelta gracias a una abstención de la CUP. Esta votación se celebra al cabo de dos días y al president le bastaría con una mayoría simple (más votos a favor que en contra) para ser elegido.

Tampoco esta fórmula parece que le pueda servir a Mas, por mucho que la CUP se abstenga. Los diputados de C’s, PP, PSC y Catalunya Sí que es Pot (CSP) suman 63 escaños, uno más que Junts pel Sí. Ninguno de estos partidos se abstendrá en una segunda votación. El líder de CSP, Lluís Rabell, ha afirmado esta mañana en la emisora RAC1 que sus diputados votarán en contra de la investidura de Mas.

Mas lo tiene muy complicado para ser presidente a no ser que la CUP cambie de criterio, cosa muy poco probable. El otro escenario es que Junts pel Sí se enroque en la defensa de Mas como candidato a la presidencia. En este caso cobraría fuerza la opción de unas nuevas elecciones.

635790468110077765w

2. ¿Cuáles son las alternativas a Mas?

Cualquier candidato alternativo debe ser refrendado por un acuerdo entre Junts pel Sí y la CUP. La formación anticapitalista ha deslizado en más de una ocasión que no le desagradan ni Raül Romeva ni Oriol Junqueras, si bien habría que ver cómo sentaría en CDC la designación de un presidente escorado a la izquierda. En este sentido la figura de Romeva tiene más posibilidades que la de Junqueras: está más cerca de representar lo que sería un candidato independiente mientras Junqueras es el líder de ERC.

La opción de escoger un candidato independiente que no fuera en las listas tampoco es posible ya que el presidente debe figurar en alguna lista electoral. En todo caso dentro de la lista de Junts Pel Sí hay muchos candidatos progresistas que podrían ser del agrado de la CUP.

Las fuerzas constitucionalistas no tienen suficientes escaños para pactar un presidente así que la opción de una candidatura alternativa tampoco es viable.

Durante la campaña, sobre todo desde CSP, se ha planteado la posibilidad de un eje de izquierdas que incluya CSP, la CUP y ERC. Los pobres resultados de la lista de Lluís Rabell, sin embargo, hacen imposible esta opción

3. ¿Ralentizará la CUP el proceso de independencia?

Se ha hablado mucho sobre el compromiso de la CUP de requerir más del 50% de los votos para seguir adelante con el proceso soberanista. Esa afirmación tiene un matiz importante. La CUP consideraba necesario ese porcentaje para hacer una declaración unilateral de independencia el 28 de septiembre. Pero no para seguir adelante con el proceso.

“Tenemos el mandato democrático que nos permite tirar hacia la república catalana”, ha afirmado esta mañana el líder de la CUP, Antonio Baños. Si Junts pel Sí y la CUP salvan el escollo del nombre del president y acuerdan algunas de las reclamaciones sociales de la formación anticapitalista, la CUP estará ahí.

4. ¿Abandona la CUP el proceso soberanista?

No. El partido liderado por Baños tiene una larga tradición de desobediencia y no será esta formación quién le ponga el freno al proceso. Al contrario. “La CUP es el acelerador del proceso de ruptura con España”, afirmó Baños ayer por la noche.

Queda por ver cómo llegarán ambas formaciones a un acuerdo sobre la cuestión europea. Junts pel Sí defiende la pertenencia a la UE como pilar básico del nuevo estado. La CUP, en cambio, aboga por salir de la organización.

5. ¿Cómo decidirá la CUP si apoyar o no a Mas?

La decisión ya está tomada. La CUP no votará a favor de la investidura de Artur Mas, aseguran en el partido. La candidatura anticapitalista ha anunciado esta mañana que comenzará una ronda de encuentros para articular un nuevo Gobierno. Estas conversaciones incluyen asambleas internas y contactos con distintos agentes políticos y sociales que no militan en la formación.

En el partido afirman que las reuniones anunciadas este lunes por la CUP están dirigidas a pensar quién puede sustituir a Mas y no si se apoya al líder de CDC como president de la Generalitat.

6. ¿Estaría dispuesta CSP a facilitar la investidura de Mas?

El líder de la coalición izquierdista CSP, Lluís Rabell, ha afirmado esta misma mañana en una entrevista en RAC1 que su formación votará en contra de la investidura de Artur Mas. “Para trabajar a favor de un referéndum nos encontrarán, para apoyar a CDC no”, ha dicho Rabell.

7. ¿Sería viable una candidatura de Arrimadas?

Las fuerzas constitucionalistas (C’s, PSC y PP) suman 52 diputados. Para que Inés Arrimadas fuera presidenta de la Generalitat, necesitaría el apoyo expreso de los 11 diputados de CSP en la votación. Lluís Rabell ha dejado claro esta mañana que tampoco apoyarán a la líder de C’s: “No investiremos a Artur Mas, y aún menos a Inés Arrimadas”.

635790469380843515w

8. ¿Pueden llegar a un acuerdo la CUP y Junts pel Sí?

El acuerdo Junts-CUP dependerá de la voluntad de consenso de ambas formaciones. Está por ver hasta dónde está dispuesto a ceder cada formación. Existen algunas reclamaciones de la CUP que pueden despertar simpatías dentro de la lista de JPS, dónde hay muchos diputados de tradición socialdemócrata. Otras, sin embargo, son inaceptables para una lista que en el fondo representa una buena parte del establishment catalán.

La CUP ha insistido en tres cuestiones: el final de los desahucios, el frenazo a las privatizaciones y la negativa a la figura de artur Mas o a cualquier otro miembro de CDC “que represente la corrupción o los recortes” como president de la Generalitat. Estas tres reclamaciones parecen escollos superables. Otros requisitos como la salida de la UE, la OTAN y el euro son inaceptables para Junts pel Sí.

A ninguna de las dos partes le interesan unas nuevas elecciones (Cataluña lleva tres en cinco años). Pero Junts pel Sí, con 62 diputados, tampoco está dispuesta a aceptar todo lo que le pida una formación que sólo ostenta 10 escaños.

9. ¿Anula el resultado el plan de los independentistas?

No. La candidatura de Junts pel Sí nunca pretendió tener más del 50% de los votos para iniciar el proceso hacia la independencia. En el primer párrafo de la llamada Hoja de Ruta ya habla de una mayoría de diputados y en ningún momento se refiere a los votos.

Evidentemente, obtener más de la mitad de los votos habría otorgado más legitimidad a la propuesta. Los soberanistas, no obstante, se sienten suficientemente legitimados con 72 diputados para iniciar este proceso de 18 meses en los que se prevé la desconexión de España y la celebración de unas elecciones constituyentes. La lista de Junts pel Sí también se apoya en la alta participación en los comicios (casi un 78%) para legitimar el Parlamento escogido en estos comicios.

Radiografía del resultado: así votó Cataluña en su noche más decisiva

comarcas_indepen

Artur Mas convocó estas elecciones con la intención de impulsar el proceso soberanista. Pero menos de la mitad de los votantes ha respaldado a las dos listas que defendían abiertamente la independencia: Junts pel Sí y la CUP. Aquí una radiografía de la noche electoral: datos, análisis y contexto.

Las cinco lecciones de la campaña

635788070734404372w

Acaba de terminar la campaña más importante para Cataluña desde 1980. Aquí van cinco lecciones de dos semanas de mítines, debates y momentazos.

¿Cómo votarán los catalanes? Una predicción del 27S a partir de las encuestas

seats

El próximo domingo se celebran unas elecciones transcendentales en Cataluña y muchas preguntas permanecen abiertas: ¿logrará Junts pel Sí una mayoría absoluta? ¿Quién será la segunda fuerza? Aquí Kiko Llaneras aborda esas preguntas usando un modelo estadístico de predicción. 

También en EL ESPAÑOL:

El promedio de las encuestas. El primer paso para la predicción hecha en este artículo.

Así son los catalanes que votarán el 27S: una radiografía en cinco gráficos. Una radiografía de los votantes del 27S según su edad, su origen, su nivel de estudios o su renta.

Radiografía de los votantes españoles (I). Donde María Ramos y yo analizamos la edad, profesión, nivel de estudios y la clase social de los votantes del PP, PSOE, Podemos y Ciudadanos.

Radiografía de los votantes españoles (II). Una radiografía similar a la anterior pero que responde otra pregunta: ¿cómo es la ideología de los votantes de cada partido?

Acaba de terminar la campaña más importante para Cataluña desde 1980. Aquí van cinco lecciones de dos semanas de mítines, debates y momentazos.

1. Los ‘shows’ cuentan.

El icono de la campaña será Miquel Iceta. Empezó bailando y acabó bailando. Son detalles a veces inocuos pero que han dado un foco a Iceta que, por ejemplo, Ramon Espadaler de Unió no ha logrado. Otros partidos criticaron su banalidad, pero vieron rápido que sonaban gruñones. ¿Hubo un asesor que pidió a Iceta que bailara? Probablemente no. La naturalidad fue su victoria: Iceta baila y cuando baila lo da todo. El mitin de final de campaña del PSC tenía el eslogan de “Ven a bailar con Iceta” y el hashtag #Icetalopeta.

Hubo también lenguaje de indios: “Grandes jefes venir reserva catalana para decir a indígenas lo que conviene votar”, dijo Artur Mas. Se refería a los líderes de PP, PSOE y Podemos y pedía para ellos “un corte de mangas”. Pablo Iglesias le respondió con una parrafada en indio. Sus mejores metáforas fueron “coleta morada”, “gran jefe plasma” y “pájaro naranja”. Las bromas llegaron a twitter.

Puede ser que algún mote quede. Pablo Iglesias no se conformó con este lenguaje. También se lanzó a versionar a Krahe. El baile de Iceta tuvo más éxito.

El tercer show fue el más serio. En la fiesta de la Mercè en el Ayuntamiento de Barcelona hubo una pelea de banderas. Aquí se cuenta bien qué pasó. Todos acabaron por pedir disculpas. Hay shows tan ridículos que pueden ser arriesgados. Pero la lección no es ésa sino esta otra: los votos se ganan de maneras muy distintas.

GRA487. BARCELONA, 23/09/2015.-El candidato a la presidencia de la Generalitat por la CUP, Antonio Baños, interviene en el acto político que se celebra esta noche en Cornellà de Llobregat (Barcelona), de cara a las elecciones del 27S. EFFE/Toni Albir
EFE/Toni Albir

2. Algunos líderes mueven (aún) pasiones.

Miquel Iceta destacó por su baile. Luego en los debates fue serio, pero era uno más. Si hubo alguien que destacó en la dialéctica fue Antoni Baños, de la CUP. Baños tiene ese aspecto de yo pasaba por ahí. Como si estar en la tele rodeado de famosos no fuera con él. Excepto los equilibrios sobre la investidura, ha hablado con poco control. Baños bromea con los periodistas (recuerda que lo fue) y coleguea con todos. Es difícil que Baños caiga fatal y que (más allá de ideologías) no se piense que es el tipo más normal. Si la CUP mejora aún más sus perspectivas, su candidato habrá tenido un peso.

Los otros líderes fueron resultones pero ninguno logró destacar con consistencia.

8926

3. Los líderes no autonómicos también mueven votos.

Ciudadanos y Catalunya Sí que es Pot han jugado con dos equipos. Los titulares (Inés Arrimadas y Lluís Rabell) han tenido unos sustitutos que han jugado casi más: Albert Rivera y Pablo Iglesias. El objetivo obvio de ambos es que sus votantes identifiquen a sus partidos con ellos.

Todos los candidatos de estas elecciones eran nuevos. Pero la marca previa de Ciudadanos y Podemos luce de momento más que la otras siglas tradicionales. El mejor modo de recordarlo a los votantes es que sus lideres estuvieran en todas partes. Eso explica su ubicuidad.

4. Las preguntas importantes siguen sin respuesta.

La lista que logrará más votos (Junts pel Sí) dio a estas elecciones un tono épico: “El voto de tu vida”. Veníamos de lemas como “ahora o nunca” o “ha llegado la hora”. Si Cataluña puede independizarse el día 28 de septiembre de repente, los ciudadanos que dudan debían tener más respuestas: ¿seguirían siendo españoles y europeos? ¿El euro sería aún la moneda y los bancos no tendrían problemas? ¿Las pensiones estarían garantizadas? ¿La liga sería solo catalana? Las preguntas no son aún sobre la calidad del “país nuevo” sino sobre la viabilidad de una transición.

[su_divider top=”no”]

El problema catalán en 21 fichas 

[su_divider top=”no”]

Las preguntas, al menos, han empezado a debatirse. Las disputas han sido cada vez más concretas y serias y culminaron en el debate entre Oriol Junqueras y el ministro García Margallo. Pero sigue sin saberse nada con certeza total. Unos insisten en que es obvio que irá bien porque no puede ir de otro modo y que sería absurdo poner trabas en el siglo XXI. Otros insisten que todo irá mal porque a quién se le ocurre levantar fronteras en el siglo XXI. Pero no hay nada pactado. La comunidad internacional no asumirá un cambio inmediato, definitivo pero con alfileres el 28 de septiembre.

A pesar de la épica y con una metáfora que usó Maiol Roger, de El País, en una charla en la radio, ahora “estamos en cuartos de final”. Quien gane pasará a semifinales. Las preguntas aún abiertas necesitan respuestas. Las respuestas necesitan que los votantes las reflexionen. La campaña electoral de las generales no será un momento de pausa para hablar, pero quizá luego sí. Sólo quizá. El año 2015 prometía sacudidas. Pronto todos tendremos ganas de que termine.

GRA444. OLOT (GIRONA), 14/09/2015.- El presidente de la Generalitat, Artur Mas, asiste a un acto de campaña de Junts pel Sí en Olot. EFE/Robin Townsend
Robin Townsend / EFE

5. El ‘president’ más probable no ha bajado del bus.

Estas elecciones tenían un tema principal y no era la gestión del último Gobierno. Se ha comentado mucho la jugada maestra de Mas para seguir si las encuestas aciertan como president sin tener que hablar mucho de recortes, corrupción o deuda. La lista de Junts pel Sí se mueve con otros códigos, llenos de deseos y emoción, pero lejos de políticas públicas específicas. No les que tocaba ahora, ha sido el argumento.

En junio el partido de Mas caía en las encuestas. La gestación de esta lista fue difícil. Hubo unos días en julio en los que la “lista sin políticos” ganó peso y Mas dudó si dejar que hicieran la lista sin él, como cuenta este magnífico reportaje de Crític. Al final se impuso y es probable que le salga bien su jugada: seguir de presidente. Si sólo le hubiera interesado la presidencia, la lista de la sociedad civil tenía mejores perspectivas electorales.

Si optó por este camino es porque no quería sacrificarse aún. Como dijo en una entrevista a Mónica Terribas, “después de todo lo que he hecho puedo pedir una reflexión” y tengo “el pequeño derecho de hacer propuestas”. Su propuesta fue usar a ERC, la Assemblea Nacional de Catalunya y Òmnium. Si no aceptaban, no había elecciones el 27 de septiembre.

También en EL ESPAÑOL:

Lee la serie ‘Espejos de Cataluña’:

El rey de los ‘castells’ / El decano de la Boqueria / La sobretituladora del Liceu / El retratista de la Rambla / El exportador de cava

9341buena

Un afrancesado a la sombra de Pablo Iglesias

9568

Lluís Rabell encabeza la lista de izquierdas de Catalunya Sí Que u Pot, que incluye a Podemos, ICV, EUiA y Equo. Amante de la ‘chanson’ francesa y ligado desde siempre a los movimientos de extrema izquierda, lucha por hacer oír su voz en una campaña polarizada por el proceso soberanista.

Reportaje gráfico: Alberto Gamazo

Lluís Rabell encabeza la lista de izquierdas de Catalunya Sí Que es Pot, que incluye a Podemos, ICV, EUiA y Equo. Amante de la ‘chanson’ francesa y ligado desde siempre a los movimientos de extrema izquierda, lucha por hacer oír su voz en una campaña polarizada por el proceso soberanista.

En julio de 2015 Josep Lluís Franco Rabell (Barcelona, 1954) recibió un ultimátum telefónico. Entonces presidía  la Federación de Asociaciones de Vecinos de Barcelona (FAVB) y se encontraba reunido en una junta de ese organismo. Desde la candidatura de Catalunya Sí Que es Pot (CSP) le dijeron que no tenía más tiempo para pensar. Debía decirles urgentemente si aceptaba ser el número uno de la lista de su formación.

Rabell era consciente de que no era ni el primero ni el segundo plato. Era la tercera o cuarta opción de los responsables de la lista y ya había rechazado la oferta en una ocasión. Su intención era seguir donde estaba y terminar su mandato al frente de la FAVB. Según explica, se decidió a presentarse por unas palabras de Artur Mas que hicieron que le hirviera la sangre.

Todo el movimiento que ha habido en la política catalana de los últimos 4 o 5 años ha venido por la enorme movilización del movimiento soberanista. ¿Y quién se está agrupando para el 27-S? El mundo del ‘Sí se puede’. (minuto 59 de este vídeo)

“Ese posado arrogante, de niño de casa buena, presentándose como el adalid de Cataluña y hablando con tono de menosprecio me hizo sentir realmente irritado”, rememora Rabell. Al colgar el teléfono consultó con los miembros de la junta de la FAVB. Algunos le dijeron que tirara hacia adelante. Otros, pensando en la pérdida que significaba para la entidad, optaron por no opinar.

9806

Reportaje gráfico: Alberto Gamazo

Una lista a contrarreloj

Quienes estuvieron en la mesa de negociaciones entre los partidos para elegir quién encabezaba la lista de CSP describen el proceso como “muy duro”. Agosto se echaba encima y todavía no tenían candidato. Las prisas hicieron que lo que tenía que ser una candidatura de base se acabara pareciendo más a un mero acuerdo entre partidos.

Podemos quería que el candidato fuera Albano Dante, el periodista que había ganado las primarias del partido. ICV apostaba por Joan Coscubiela, hasta entonces diputado en el Congreso. El partido Procés Constituent, que finalmente se cayó de las negociaciones, optaba por la monja progresista Teresa Forcades, pero su figura generaba muchos recelos. Al final se llegó a la conclusión de que lo mejor era designar un candidato independiente.

Se barajaron varios nombres. La principal apuesta era el economista Arcadi Oliveres. También se contempló la posibilidad de escoger a la periodista de El País Milagros Pérez-Oliva e incluso al televisivo Jordi Évole. Pérez-Oliva y Évole no se subieron al barco. Oliveres aceptó en un primer momento, pero después de consultarlo con Procés Constituent reculó alegando motivos de salud.

Sólo entonces se le ofreció el puesto a Rabell.

Marc Bertomeu, secretario general de Podemos en Barcelona, cuenta que Rabell se había ofrecido antes “para lo que hiciera falta”. Pero recuerda que les advirtió que no era ni Ada Colau ni Pablo Iglesias. “Voy a necesitar mucha ayuda”, les dijo.

9568

Un vecino más

“Presentarse a una lista a este nivel no estaba en el esquema mental de Rabell”, explica Joan Maria Solé, actual vicepresidente de su federación de asociaciones de vecinos. Solé cree que accedió a liderar la formación porque consideró que en ese momento se le necesitaba. He hablado con una docena de personas en el entorno de Rabell y todas coinciden en señalar que si le llegan a contar hace un año dónde estaría ahora no se lo habría creído.

Toda la gente que ha trabajado con él resalta su capacidad de diálogo y de generar consensos, fruto de trabajar en un movimiento como el vecinal, en el que se deben aunar distintas sensibilidades. “Es experto en acercar posiciones y buscar compromisos”, cuenta Joan Subirats, catedrático de Ciencia Política y uno de los impulsores de la candidatura de Ada Colau a la Alcaldía de Barcelona. 

En la federación de asociaciones de vecinos todos hablan muy bien de Rabell y resaltan la pérdida para la entidad que supuso su marcha. “Ha sido de los presidentes más carismáticos que hemos tenido”, dice Solé.

Como nota negativa, algunos cuentan en privado que peca de vehemencia y mal carácter cuando hay algo que no le gusta. También mencionan cierta seguridad que a veces parece impostada. “Es imposible que una persona delante de un reto como éste no presente dudas e inquietudes”, cuenta Bertomeu. “Rabell se lo queda todo para él”.

A Rabell se le ve muy cómodo en los mítines y actos de calle. Habla bien en público y tiene cierto carisma a la hora de articular sus discursos y relacionarse con la gente. En algunos mítines incluso se ha soltado y se le ha visto cantar.

 

Los allegados de Rabell explican que su pasión por cantar es compartida. Rabell toca la guitarra y forma un dueto de chanson francesa junto a su pareja, Sylviane. Cuentan que el candidato incluso compone algunas canciones y que ha actuado junto a su mujer en alguna ocasión.

Donde no se le ve tan cómodo a Rabell es en las entrevistas y en los debates televisados. No acostumbra a mirar a los ojos cuando responde y en algunos de los debates se le ha visto un poco ausente. “Es una persona que viene del mundo reivindicativo. No está acostumbrado a tener oposición a su discurso porque él siempre ha sido el opositor”, explica una persona de su entorno que prefiere no desvelar su nombre.

Años clandestino

En 1974 Rabell era un estudiante de Filosofía y Letras y de Ciencias Económicas en la Universidad de Barcelona. Militaba activamente en su universidad a través de la Liga Comunista Revolucionaria (LCR), de carácter trotskista, bajo el pseudónimo de Gerard. Un encargo de la organización le obligó a dejar los estudios y trasladarse a París.

Rabell no quiere explicar qué fue a hacer a la capital francesa durante tres años. “Como fue una petición clandestina de un grupo ilegal, entenderás que no lo quiera revelar”, contesta. “La vida del revolucionario, sobre todo durante la juventud, está llena de episodios interesantes cuyos detalles no tienen por qué explicarse”.

He hablado con varias personas que durante el tardofranquismo y durante la Transición militaron en la LCR y en la Liga Comunista (LC), una organización también trotskista que se escindió de la primera. Muchos de ellos hoy ocupan cargos de responsabilidad en grandes compañías, organizaciones empresariales o partidos y la mayoría de ellos no han querido que les cite en este perfil.

Todos coinciden en que el papel de Rabell en esos años era ejercer como enlace entre organizaciones, confeccionar y distribuir propaganda y tal vez infiltrarse en otras formaciones de izquierda de la época.

Los consultados describen a los miembros de la LCR y la LC como el sector más duro de la disidencia franquista en la universidad. “Nosotros éramos los de los cócteles molotov”, explica Josep Maria Rañé, exconsejero de Trabajo e Industria en el Gobierno del tripartito y exmilitante de la LC. “Abogábamos por el estilo de guerrillas mientras que los del PSUC eran más moderados en este aspecto”. Un exmiembro de la LCR que ahora tiene un cargo en el PSC también cuenta que en la LCR había cierta ambigüedad respecto al terrorismo de ETA. “Eran otras épocas”, añade.

A Rañé no le sorprende que a Rabell le mandaran dejar los estudios e irse al extranjero. “El concepto de militancia era duro. Te podían pedir cualquier cosa una vez estabas dentro”, explica. “Vi a mucha gente dejar los estudios e irse a trabajar a la obra sólo para organizar allí el frente obrero”.

En Francia Rabell hizo primero trabajos de traductor. Luego se licenció en Traducción e Interpretación en Montpellier. Su mujer es francesa y sus dos hijos nacieron en Francia. Al volver a Barcelona en 1987, Rabell se dedicó a Talleres Franco, su empresa familiar dedicada al mármol. La empresa cerró víctima de la crisis inmobiliaria durante el año 2010.

Desde su vuelta a Barcelona, Rabell formó parte de la Asociación de Vecinos de la Esquerra de l’Eixample y militó en partidos de extrema izquierda como el Partido Obrero Revolucionario (POR) y Revolta Global. Entre 2012 y 2015 presidió la FAVB.

9656

El azote de Trias

Durante los años al frente de la FAVB, Rabell se convirtió en uno de los grandes opositores a las políticas del alcalde de Barcelona, Xavier Trias (CiU).

Su mandato al frente de la entidad se caracterizó por un control férreo de la gestión municipal y por las críticas de muchos vecinos al modelo turístico de la ciudad. Rabell apoyó la movilizaciones vecinales en los barrios de la Barceloneta y la Sagrada Familia en contra del turismo y colaboró con la Plataforma de Afectados por la Hipoteca y con varias ONG. La entidad también impulsó una querella colectiva contra la familia Pujol después de que el expresidente de la Generalitat reconociera que había defraudado al fisco.

Después de unos meses de fuerte movilización vecinal en contra del alcalde, Trias insinuó en una entrevista en El Periódico que Rabell creaba agitación entre los ciudadanos para desgastar a su Gobierno ante un inminente salto a la política.

Los estatutos de la FAVB establecen que ningún miembro de la junta puede ir en una lista electoral. Rabell no estaba en ninguna candidatura pero participó activamente en la creación de Guanyem, el germen de la plataforma que al cabo de unos meses arrebataría la alcaldía a Trias. “Entre bastidores hacía lo que podía”, reconoce Rabell, que desliga esta actividad de su cargo al frente de la federación.

Las acusaciones de Trias y la actividad de Rabell generaron cierto recelo en la FAVB, que vio cómo su independencia se ponía en entredicho. La junta obligó a Rabell a enviar una carta a El Periódico dirigida a Trias. En el escrito Rabell aseguraba que “no formaría parte de ninguna lista en las siguientes elecciones [municipales] ni en cualquier otro tipo de comicios”.

Al cabo de un año Rabell fue presentado como candidato a la presidencia de la Generalitat.

El entorno de Trias no ha querido hacer ningún comentario sobre la disputa entre Rabell y el exalcalde para este reportaje.

La ausencia de Colau

Rabell no esconde que participó en la gestación del germen de la candidatura de Ada Colau mientras presidía la FAVB. Describe reuniones con Joan Subirats, con Ada Colau y con su segundo Gerardo Pisarello. “Cualquier proyecto político necesita lo que se llama cocina y yo estuve en la cocina”, explica.

“No se implicó personalmente pero sí que aportó muchas ideas”, recuerda Subirats.

Colau, sin embargo, no se ha significado a favor de Rabell, con quien le une una estrecha relación personal.  Las distintas sensibilidades respecto al soberanismo han impedido que le apoyara públicamente. “Guanyem es plural”, dice Subirats. “Dentro hay independentistas que pueden ser más próximos a la CUP”.

Los miembros de CSP consultados coinciden en que el apoyo de una figura como Colau habría sido determinante para una candidatura que no acaba de despegar en las encuestas. Rabell no esconde su decepción pero pide comprensión. “Hay que comprenderla y respetarla”, se lamenta. “Tenemos una buena alcaldesa, no la quememos antes de hora”.

9827

El problema de la independencia

La postura sobre el debate soberanista de CSP ha situado el partido en tierra de nadie. No están en el bloque soberanista pero tampoco se sienten cómodos en el bando unionista. Su postura es fiarlo todo a que Podemos gane en las generales de diciembre y permita un referéndum pactado.

Cuando entré a la entrevista con Rabell en la sede de ICV, me crucé con los presidentes de las dos grandes organizaciones independentistas: la ANC y de Òmnium. El calendario marcaba el 3 de septiembre y todavía se especulaba con la presencia de CSP en los actos de la Diada. En la mesa de la sala de reuniones quedaban bocetos con diferentes propuestas para situar a Rabell y a los suyos en el acto sin que se sintieran incómodos. En esa reunión, sin embargo, se decidió que el partido no estaría representado en la Meridiana.

“Se nos usa por un lado y por el otro. No puedo ceder a este chantaje de Mas”, se quejaba entonces Rabell. “Aun así hemos quedado que el 28 de septiembre nos sentaremos otra vez [con Òmnium y la ANC] porque habrá que hablar muchas cosas”.

El candidato de CSP, que votó Sí-Sí en la consulta del 9N, asegura que 2015 es el primer año que no participa en la Diada. “Yo ya iba antes de que las manifestaciones fueran masivas, cuando nos reuníamos cuatro gatos por la tarde”. La gente que acudía a esas manifestaciones recuerda cómo ahí sólo se juntaba la izquierda independentista más radical. A las juventudes de ERC se las había llegado a expulsar de la movilización en alguna ocasión porque se consideraba que sus miembros estaban demasiado cerca del establishment nacionalista.

Rabell asegura que no es independentista. Algo que desde el PP y C’s se le ha reprochado continuamente durante la campaña. “Soy soberanista, que es distinto. Creo en la autodeterminación de los pueblos”, matiza.

Otro aspecto que le reprochan es que cambiara su nombre de Josep Lluís Franco Rabell a Lluís Rabell escondiendo su primer apellido: Franco. “No me avergüenzo de mi apellido”, replica, “llevo muchos años firmando mis traducciones con el segundo en honor a mi abuelo materno, que fue quien me crió”.

Rabell se enmarca en el federalismo pero asegura que CSP también es una lista soberanista. En un artículo publicado en 2009 en la revista Viento Sur Rabell escribía esto:

Defendemos sin ambigüedad la perspectiva de una República Catalana: la realidad nacional del país y lo prolongado de la injusticia a que se ha visto sometido hacen insoslayable una salida basada en el pleno ejercicio de la soberanía democrática. A partir de ahí, cabe decir que ni somos independentistas ni estigmatizamos la soberanía democrática

En ese texto Rabell se desmarcaba del discurso que liga el nacionalismo con la burguesía catalana.

Conviene huir de cierto “jacobinismo” -muy extendido incluso en la extrema izquierda- que, cuando no puede negar la problemática nacional, la aborda como un engorroso vestigio del pasado o como una inevitable concesión de veleidades culturales de la “pequeña burguesía”.

9571

El gran desconocido

A Rabell se le considera un clásico del movimiento reivindicativo barcelonés. Fuera de este ámbito, no obstante, es un gran desconocido. Lo avala una larga trayectoria ligada a las luchas sociales, pero muchos ciudadanos no lo conocen a falta de menos de una semana para las elecciones.

“La poca trayectoria desde que se convierte en dirigente vecinal [en 2012] hasta que es candidato es uno de sus principales defectos”, explica Subirats.

“Es un hecho objetivo: soy desconocido”, reconocía Rabell al principio de la campaña. “Me tocará picar mucha piedra”.

En una era en que las campañas también se juegan en las redes sociales, Rabell pierde la partida en Internet. En el momento en el que escribo este perfil apenas tiene 7.300 seguidores en Twitter. Sólo Ramon Espadaler (Unió), tiene menos seguidores. Colau tenía unos 220.000 cuando lanzó su candidatura a la alcaldía de Barcelona.

Este desconocimiento también se aprecia en los mítines y actos de campaña, donde Rabell se ve eclipsado por Pablo Iglesias. En todos los actos a los que he asistido he podido apreciar cómo los corrillos y las peticiones de selfies y besos se dirigen a Iglesias o incluso a Íñigo Errejón.

Todos los consultados reconocen que la falta de tiempo y una precampaña en pleno agosto han jugado en contra de CSP. La gente no conoce a su candidato y en ocasiones ni siquiera la marca con la que se presenta. “El mayor problema que tendremos el 27-S es que la gente sepa cuál es la papeleta de Podemos”, ironiza en privado un miembro de ICV.

Por qué Junts pel Sí está ganando los votos de los catalanes de izquierdas

grafico1_parte1_ok-1

Lluís Rabell y la candidatura formada entre Podemos e Iniciativa no han conseguido mantener el peso que tenían en junio. Más exitosa ha sido la coalición formada por Convergència y Esquerra, que ha conseguido recuperar ciertos espacios entre los electores independentistas y de izquierdas sin perder apoyos a la derecha del tablero.

Gráficos: Patricia López

Como comentamos en este artículo, la oferta electoral de las elecciones catalanas presenta muchas innovaciones con respecto a 2012. Unas innovaciones que pueden haber alterado el apoyo que los distintos partidos reciben de los distintos sectores de la población.

A nivel social observamos bastantes movimientos sobre todo debido al auge y posterior caída de los apoyos a la confluencia creada entre Podemos e Iniciativa entre algunos sectores sociales.

Más allá de la distribución de los grupos sociales, es interesante ver cómo todos estos cambios se han traducido a nivel político. Es decir, como han evolucionado los apoyos de los ciudadanos según sus preferencias por el modelo social y nacional. Es un retrato que podemos hacer de nuevo con los datos de los barómetros de GESOP para El Periódico.

1. El fracaso de Podemos e Iniciativa.

Para empezar podemos ver cómo han evolucionado los apoyos a los partidos entre los ciudadanos que se sitúan en los distintos puntos del eje izquierda-derecha, uno de los indicadores de preferencias políticas que más se usan en la ciencia política.

Después de la caída sufrida en junio, las candidaturas independentistas han recuperado durante el verano parte de su espacio entre los votantes que se sitúan en el punto más a la izquierda. Suben a costa sobre todo de una pérdida del peso de la confluencia de izquierdas entre ICV y Podemos, que en junio conseguía entre este grupo un peso aún menor del que tenía en febrero antes de confluir.

No es fácil saber si este cambio se debe a decisiones tomadas por los distintos partidos: la elección de Raül Romeva o Lluís Rabell o el fin del periodo de luna de miel después de las municipales. Pero la dinámica es evidente. Existe, no obstante, un aumento del número de indecisos en este tramo, por lo que la confluencia podría quizá recuperar una parte de su cuota antes del 27S.

Esta dinámica de Junts pel Sí recuperando espacio y Catalunya Sí que es Pot (CSP) perdiéndolo es aún más evidente entre los votantes de centro izquierda. Pero entre los votantes que se sitúan entre centro y centro izquierda la lista conjunta parece no haber cambiado mucho las alianzas: el porcentaje de votos a la lista independentista es similar al que tenía en febrero Convergència i Unió. El hecho de que la lista conjunta esté manteniendo su porcentaje de votos en estos sectores es bastante significativo si tenemos en cuenta que una parte importante de los cabeza de lista presentados tenían un perfil poco afín a estas posiciones.

grafico1_parte1_ok-1

Gráficos: Patricia López

2. Junts pel Sí suma por la izquierda. 

¿Han afectado los cambios en las candidaturas a las alianzas entre los grupos del eje que seguramente tendrá más importancia en estas elecciones? Me refiero al eje nacional. Los gráficos muestran cómo entre junio y septiembre la coalición entre Podemos e Iniciativa perdió una importante parte del peso que tenía entre quienes no son independentistas en favor de los socialistas, pero sobre todo en favor de la abstención y de la indecisión.

Esta pérdida de peso entre los electores no independentistas no se compensa en ningún caso con un mayor peso entre sectores independentistas. Es decir, a pesar de haber escogido a un candidato con un perfil en principio favorable al independentismo, la coalición no ha sido capaz de penetrar en ese sector. Quizá porque el posicionamiento del partido era distinto y porque ya existían otras candidaturas que podían ocupar este lugar con un posicionamiento nacional más claro.

La coalición también ha perdido el poco espacio que tenía en febrero entre estos votantes. Los motivos podrían ser la creciente polarización y la construcción de una lista independentista con candidatos de la izquierda, junto con las dinámicas del partido a nivel español y europeo.

Desde febrero la candidatura de JxS ha conseguido aumentar ligeramente su poder de atracción de voto entre los independentistas más recientes en detrimento de la confluencia de izquierdas y de la CUP. En cambio, la coalición ha afectado relativamente poco el comportamiento de los independentistas de toda la vida. La CUP, por ejemplo, ha aumentado ligeramente su peso.

grafico2_parte1-1

3. El PP recupera terreno. 

Si observamos el comportamiento de los votantes según su identificación nacional encontramos dinámicas muy parecidas. Destaca la leve recuperación del PP entre los ciudadanos con una identidad española dominante sobre la catalana, y la pérdida de peso casi total de CSP entre estos ciudadanos en el barómetro de septiembre. Una pérdida de peso que contrasta con el porcentaje de voto (más del 10%) que conseguía en junio en ese sector.

grafico3_parte1-1

 

4. Albiol sostiene al PP.

Por último, podemos observar el comportamiento de los grupos según su recuerdo de voto en 2012. ¿Cómo han cambiado los distintos escenarios el comportamiento de los votantes de los distintos partidos?

Estos gráficos muestran la intención de voto en los tres periodos según el partido al que los ciudadanos recuerdan haber votado en las autonómicas de 2012.

La elección de Albiol como líder del partido ha ayudado al PP a mantener una proporción ligeramente superior de los votantes que tenía el partido en las elecciones de 2012. La intención de voto para los populares entre los antiguos votantes es mejor en septiembre de lo que era en junio aunque sigue estando por debajo de la de febrero. De todos modos, esta mejora no evita que la mitad de sus votantes de 2012 siga declarando que va a cambiar su voto esta vez.

Destaca por ejemplo porcentaje de votantes que declara que votará a Ciudadanos durante los tres períodos analizados. El porcentaje de votantes populares en 2012 que decía querer votar Unió si iba sola a las urnas en junio desaparece en septiembre. No obstante, este cambio tan notable podría deberse más al tamaño de la muestra que a cambios reales en la sociedad.

En septiembre aumentan bastante el número de antiguos votantes populares que declara no saber que votar aún. El aumento de los indecisos se encuentra entre los antiguos votantes socialistas o entre los de Convergència i Unió.

5. El posible ‘efecto Romeva’.

La lista impulsada por Artur Mas ha ayudado al president a retener a la mayor parte de los votantes de Convergència que en febrero mostraban unos niveles muy bajos de fidelidad. Aunque no queda claro qué es lo que produce el cambio ya que el porcentaje de antiguos votantes de CiU que decía querer votar ERC ya había bajado mucho en junio cuando la lista conjunta con ERC aún no era clara pero sí la división con Unió.

Como ya se intuía en el primer gráfico, rostros alejados del perfil de este electorado como Romeva o Lluís Llach no han evitado que el fenómeno Junts pel Sí consiga retener la mayoría del electorado del antiguo partido de Mas. Vemos además que a Unió le cuesta mucho mantener un porcentaje importante de los antiguos votantes de la coalición.

grafico4_parte1-1

 

El PSC ha conseguido mejorar notablemente su capacidad para retener a sus antiguos votantes. En parte gracias a la pérdida de peso de la confluencia de izquierdas entre sus antiguos votantes. La candidatura de Podemos e Iniciativa, que en junio conseguía captar a más de un 30% de los votantes socialistas, en junio apenas conseguía el voto del 10% de ellos.

Es probable que la elección de un cabeza de lista independentista como Lluís Rabell haya limitado la capacidad de la nueva marca para mantener la fuerza con la que Podemos e Iniciativa entraban entre los electores del PSC en junio. Aunque otras dinámicas a nivel nacional también pueden explicar el cambio.

En cuanto a los votantes de los partidos más pequeños en 2012, vemos que la coalición de izquierdas con Podemos ha permitido a Iniciativa recuperar buena parte de su espacio entre sus votantes de 2012. Sin embargo, el partido parece haber perdido cierta fuerza durante el verano. En parte por las fugas a Junts pel sí, vinculadas quizá a la elección de Romeva. La confluencia también pierde peso entre los antiguos votantes ecosocialistas por un importante aumento de los indecisos. Quienes votaron a Ciudadanos en 2012 apenas muestran dudas sobre su voto el 27S.

El gráfico también muestra cómo la lista de Junts pel Sí ha llamado la atención de más del 20% de quienes votaron a la CUP en 2012. Al mismo tiempo, sin embargo, la candidatura de confluencia de izquierdas ha perdido influencia entre los antiguos votantes de la CUP. Quizá porque se ha agotado la luna de miel después de las elecciones municipales y quizá porque los asuntos nacionales se han ido imponiendo en el debate. Podemos y sus aliados han perdido capacidad para atraer votantes entre quienes se abstuvieron en 2012.

grafico5_parte1-1

 

En conclusión, es difícil diferenciar los distintos elementos que pueden haber afectado el comportamiento de los catalanes en los últimos meses. Sin embargo, existen ciertas dinámicas que parecen claras a la luz de los datos presentados aquí. Lluís Rabell y la candidatura formada entre Podemos e Iniciativa no han conseguido mantener el peso que tenían en junio. La caída es bastante transversal. Pero en parte se debe a su pérdida de apoyos entre quienes se declaran más de izquierdas y se sienten menos independentistas. El efecto del candidato Rabell no ha sido positivo. En el barómetro de septiembre la coalición consigue apoyos iguales o menores a los que tenía la suma de los dos partidos en febrero de 2015.

Más exitosa ha sido la coalición formada por Convergència y Esquerra. Esta candidatura ha conseguido recuperar ciertos espacios entre los electores independentistas y de izquierdas sin perder apoyos a la derecha del tablero.  De nuevo, no es fácil saber hasta qué punto ha sido un efecto Romeva, un efecto ERC o un efecto división con Unió. Pero parece claro que la lista impulsada por Mas consigue ahora más apoyos de los que tenían los dos partidos juntos en junio en la mayoría de sectores decisivos.

Por último, la elección de Xavier García Albiol como candidato del PP ha permitido al partido mantener su influencia entre sus incondicionales y entrar ligeramente entre las bases electorales de los socialistas o de Ciutadans. Este efecto, sin embargo, es muy limitado y no le permite al partido recuperar la mayor parte del espacio perdido hacia la candidatura de Ciutadans, cuyos candidatos se mantienen en buen estado de forma a pesar de su cambio de liderazgo y la marcha de Albert Rivera a Madrid.

Cámbiame Cataluña: así deberían vestir los candidatos del 27S

De izquierda a derecha y de arriba abajo, Ramon Espadaler, Artur Mas, Pedro Sánchez y Miguel Iceta.

De izquierda a derecha y de arriba abajo, Ramon Espadaler, Artur Mas, Xavier García Albiol y Miguel Iceta. / EFE

Ni en Madrid ni en Barcelona hay mucha cultura de moda y la mayoría de políticos visten sin pensar mucho en lo que quieren transmitir. EL ESPAÑOL ha evaluado el estilismo de los principales candidatos junto a Jorge Redondo, uno de los blogueros de moda más influyentes de España.

La política es comunicación y la moda es un lenguaje. Una regla de marketing político que no ha calado en casi ninguna de las candidaturas que concurren a las elecciones catalanas del 27S. EL ESPAÑOL ha evaluado el estilismo de los principales candidatos junto a Jorge Redondo, uno de los blogueros de moda más influyentes de España. Ni en Madrid ni en Barcelona hay mucha cultura de moda y la mayoría de políticos visten sin pensar mucho en lo que quieren transmitir. “No es necesario que vistan de grandes firmas ni que tengan un armario más grande que el resto de los mortales”, dice Redondo. “Basta con sean más estilosos”. 

Mas y Romeva de luto

Los candidatos catalanes aprueban raspado e incluso hay alguno que suspende. Hay para varias ediciones del programa Cámbiame que emite a diario Telecinco. Patrycia Centeno en su libro Política y Moda (Península) apunta este pensamiento: “Con una buena imagen se puede vender una mala idea, pero con una mala imagen es imposible vender una buena idea”. 

Este capítulo le habría venido bien a Mas y a Romeva, principales valedores de Junts pel Sí. El president obtiene un 6 de nota:No puede convencer con esos trajes nada actuales que luce en los actos de campaña. Abusa de tonos oscuros en un mismo look que resta luz y fuerza al estilismo”, explica el experto. Pero no todo está perdido: Mas aún está a tiempo de vaciar el armario “de trajes de color negro y sustituirlos por azul marino o gris marengo además de regalar absolutamente todas las corbatas que tiene que lleven algo negro o gris. Son muy poco estilosas”.

arturmas
Artur Mas (Junts pel Sí). /ROBIN TOWNSEND / EFE

Romeva no puede creer que por ser alto y esculpir su cuerpo a ritmo de zumba y lambada lo tiene todo ganado. Su principal error son las gafas “de montura al aire de color flúor y la camisa marcando pecho que se quedó anclada en 2005 cuando Chayanne triunfaba en nuestro país. Uno no puede vestir como un quinceañero de por vida”. “La camisa negra tendría que estar prohibida en las instituciones”, apunta Redondo.

romeva
Raül Romeva (Junts pel Sí). / MARTA PÉREZ / EFE

Deberían independizarse las camisas negras del armario de Romeva y dejar paso a las blancas o azules, las únicas que tienen sentido en el armario de un trabajador elegante. Suspende el cabeza de lista de la coalición independentista con un 4 al igual que su otro socio, Oriol Junqueras, que de momento no pasa del 3. Su obsesión por combinar “camisas de sport con trajes de vestir de lo más riguroso” no tiene ningún sentido de la estética.

“Un político debe transmitir serenidad y con esas camisas de cuadros nada cobra sentido”, explica Redondo, que explica que Junqueras ganaría combinando un pantalón chino de diferentes colores con americanas de tonos más sobrios. 

Iceta y Albiol: el dandi y el desgarbado

Al candidato socialista Miquel Iceta se le da mejor bailar al ritmo de Queen que llenar el armario. Su excesivo uso de colores oscuros combinados con morados y lilas le abocan al suspenso. “Este estilo está bastante alejado de las tendencias y de los cánones del dandi que todos querríamos ver en política”, dice Redondo. “El cambio comenzaría por sus gafas, sin mucha personalidad y con menos estilo. Encontrarle unas diferentes que le sienten bien sería una táctica de marketing perfecta”.

iceta
Miquel Iceta (PSC). / SUSANNA SÁEZ / EFE

Quien se lleva un notable es el popular Xavier García Albiol, cuya altura hace que su imagen parezca algo desgarbada. “Es uno de los mejores combinando colores. No tiene miedo a los tonos claros pero le falta algo de gracia. Su cambio debería empezar por ajustar un poco mejor las tallas a su cuerpo para así conseguir una imagen más perfecta y transmitir orden”, propone el experto.

albiol
Xavier G. Albiol (PP). / ROBIN TOWNSEND / EFE

Arrimadas y Levy: castas que abusan de la bisutería

La candidata de Ciutadans cae siempre en el tópico de mujer trabajadora con vestido recto, cada día de un color. “Este perfil femenino no debería caer en los mitos del vestido por la rodilla y el traje de chaqueta porque si no España entera sería muy aburrida”, dice Redondo. “Con su silueta y su juventud puede lucir prendas de absoluta tendencia como unos jeans de pata de elefante con una blusa anudada al cuello y un blazer de tweed. Tiene mil opciones diferentes para atrapar a sus electores. De momento no pasa del 6”. 

arrimadas
Inés Arrimadas (Ciudadanos). / TONI ALBIR / EFE

Otro rostro femenino joven volcado en la campaña catalana es la vicesecretaria de Programas del PP, Andrea Levy, que abusa de los complementos. “No esta mal usarlos pero tienen que tener una de estas dos cosas: diseño o calidad”, dice Redondo. “No vale hacerse con toda la bisutería que ves sin ningún criterio porque nunca funcionará. Puede seguir con ese estilo colorido pero siempre cercano a las tendencias de la pasarela que en poco tiempo se encuentra en las tiendas low-cost”.

levy
Andrea Levy (PP). / MARISCAL / EFE

Rabell y Espadaler: manga corta y corbata ancha 

La peor puntuación se la lleva Lluís Rabell. Se cree que está todo el año de vacaciones en Benidorm”, dice Redondo. “Me parece una falta de respeto a todos los ciudadanos por los que, se supone, está trabajando. Las camisas de manga corta, hoy en día, no tienen ningún sentido en el armario masculino. Necesita ocultar el estilo veraniego con prendas de vestir. No pido que se vuelva loco con los trajes a medida pero camisas decentes y americanas y pantalones de su talla serían todo un acierto”.

Al candidato de Catalunya Sí que es Pot no le ha llegado a tiempo la guía de estilismo que Podemos repartió en primavera entre sus candidatos. Estas pautas internas recomendaban una vestimenta pulcra y correcta, nada que destacara. Los candidatos deben parecer vendedores de grandes almacenes pero low cost. Rabell lleva varias semanas vistiendo camisas de manga larga remangadas.

“Se cree que está todo el año de vacaciones en Benidorm”, dice el experto. “Me parece una falta de respeto a todos los ciudadanos por los que se supone que está trabajando. Las camisas de manga corta hoy en día no tienen ningún sentido en el armario masculino. Necesita ocultar el estilo veraniego con prendas de vestir. No pido que se vuelva loco con los trajes a medida pero camisas decentes y americanas y pantalones de su talla serían todo un acierto”.

espalader
Ramon Espadaler (Unió). / ROBIN TOWNSEND / EFE

El candidato de Unió, Ramon Espadaler, es otro de los políticos eternamente de luto que abusa de los tonos oscuros en su día a día. “Sus asesores no saben a estas alturas que estos tonos en la televisión donde sale a diario no transmiten nada”, dice Redondo. “Espadaler pierde atractivo y se convierte en un plano sin gracia. Debería cambiar las corbatas de cuadros y rayas por algunas de colores divertidos con flores, animales pequeños y algún logo sencillo. Así transmitiría una imagen mucho más dinámica y juvenil”. 

Voto en blanco

Hasta hace unas semanas los partidarios de la independencia vestían de luto. Ahora Mas y Romeva sólo usan camisas blancas a pesar de que las encuestas les otorgan casi la mayoría absoluta. Este fin de semana ha llamado mucho la atención ver a todos los candidatos catalanes e incluso a los líderes nacionales de sus partidos (véase Rajoy, Pedro Sánchez, Pablo Iglesias) lucir camisa blanca remangada en todos los mítines. ¿Casualidad o puro marketing?

De izquierda a derecha y de arriba abajo, Ramon Espadaler, Artur Mas, Pedro Sánchez y Miguel Iceta.
De izquierda a derecha y de arriba abajo, Ramon Espadaler, Artur Mas, Pedro Sánchez y Miguel Iceta. / FOTOS DE EFE / MOEH ATITAR

Sin duda tienen una clara intención: proyectar a una semana de la cita electoral. Honestidad, sencillez y confianza en el electorado. Quizás no es tan descabellado pensar que la independencia catalana arranca en el armario o que no están los resultados tan claros como quieren hacer ver. ¿A qué viene si no este repentino cambio?

Así ha evolucionado el voto catalán: el porqué del avance de Junts pel Sí

grafico4_parte2

La creación de Junts pel Sí parece haber ayudado a las dos grandes candidaturas independentistas (ERC y CDC) a recuperar parte del espacio perdido en junio. Sobre todo entre los ciudadanos de entre 45 y 59 años y entre los catalanes con un padre nacido fuera de Cataluña.

Gráficos: Patricia López

También en EL ESPAÑOL:

Hay muchos elementos que hacen de estas elecciones una cita especial: los temas de debate, el carácter aparentemente histórico de la decisión, la gran fragmentación que se avecina. Sin embargo, hay uno que me parece especialmente relevante por los efectos imprevisibles que puede tener sobre el resultado electoral: los cambios en la oferta electoral de los partidos respecto a 2012.

Son pocos los comicios en los que encontramos tal número de nuevas candidaturas y nuevos candidatos. En estas elecciones los ciudadanos podrán escoger, por primera vez desde 1978, entre los dos socios de la histórica coalición Convergència i Unió. Además, se encontraran con dos nuevas coaliciones entre partidos que hasta ahora nunca se habían presentado juntos: Junts pel sí (la lista creada por Convergencia, ERC y otras entidades independentistas) y Catalunya Sí que es Pot (surgida de la unión de Podemos e Iniciativa per Catalunya y sus socios). A estos cambios de alianzas hay que sumarle los cambios en los liderazgos de las distintas candidaturas: sin tener en cuenta la particular situación de Mas, ninguno de los candidatos que se presentan en estas elecciones repite respeto a los últimos comicios.

[su_divider top=”no” size=”1″]

También en EL ESPAÑOL:

[su_divider top=”no” size=”1″]

Estos cambios se han dado en muy poco tiempo. En los tres últimos barómetros realizados por GESOP para El Periódico (febrero, junio y septiembre), podemos captar casi todos los movimientos. En febrero Convergència i Unió aún parecía un actor estable que se presentaría a las elecciones en coalición y separado de otros partidos independentistas, y Podemos e Iniciativa aún mantenían sus proyectos separados. En el barómetro de junio, en cambio, ya parecía muy evidente que Unió se presentaría por separado y que Podemos e Iniciativa repetirían la opción que tanto éxito les acababa de dar en las municipales de Barcelona.

Sin embargo, aún no estaba claro si Esquerra acabaría uniendo fuerzas con Convergència y las entidades independentistas en una candidatura común ni quedaba claro quién encabezaría la mayoría de las listas. En este sentido, es probable que algunos nombres también hayan podido cambiar las percepciones e intenciones de voto de los ciudadanos. En especial, los nombres de Raül Romeva y el potencial impacto de su pasado en Iniciativa, el perfil independentista de Lluís Rabell para la candidatura de Catalunya Sí que es Pot y el relevo en el Partido Popular con la elección de Xavier García Albiol, personaje conocido por su duro discurso contra la inmigración.

Los efectos del cambio

Todos estos cambios son importantes porque pueden haber cambiado la forma en la que los ciudadanos perciben el escenario y las distintas opciones entre las que escoger. Es decir, tienen el potencial de cambiar las percepciones que los votantes tienen de las opciones entre las que deben elegir y por lo tanto pueden afectar la forma en que deciden su voto.

En este sentido, es interesante ver si los movimientos en la oferta electoral se han trasladado o no al comportamiento de los ciudadanos y han alterado algunas de las alianzas creadas entre partidos y los distintos grupos sociales. Con la precaución que pide el tamaño reducido de las muestras, y sin olvidarnos de agradecer a GESOP la apertura de los datos, podemos observar cómo han cambiado los apoyos de los distintos sociales en los tres últimos barómetros.

La evolución de los apoyos a las distintas opciones electorales evoluciona de forma muy similar entre hombres y mujeres. La confluencia entre Podemos e Iniciativa consigue mejorar mucho sus apoyos entre los grupos en junio, cuando la suma de los apoyos supera a los que tenían en febrero los dos partidos por separado. Pero cae fuertemente en septiembre, llegando incluso a niveles inferiores a los que tenían los partidos por separado en febrero. La lista Junts pel sí consigue en cambio aumentar sus apoyos de forma clara en septiembre mejorando la intención de voto que tenían Esquerra y el president Mas en junio, cuando se presentaban en listas separadas.

Existen algunas diferencias moderadas entre hombres y mujeres, como por ejemplo la caída de Ciutadans entre las mujeres en junio, mucho más débil entre los hombres. O los mayores niveles de indecisión entre ellas que entre ellos, sobre todo en septiembre. Pero en general los dos grupos siguen una lógica muy similar.

grafico1_parte2_ok

Gráficos: Patricia López

También entre los distintos grupos de edad la evolución de los apoyos sigue lógicas bastante parecidas. Más allá de las diferencias iniciales, los distintos grupos de edad muestran dinámicas muy paralelas. Destaca, la mejora de la intención de voto hacia las listas independentistas en septiembre sobre todo entre los catalanes de entre 45-59 años. Es en este grupo donde la confluencia entre Podemos e Iniciativa había conseguido sumar más apoyos en junio y donde ahora sufre su mayor caída.

La relativa fuerza del PP y PSC entre los mayores de 60 años es muy notoria, pero son dinámicas que no parecen haber cambiado en los últimos meses. Unió tenía cierta fuerza en junio entre los mayores de 60 años aunque en el barómetro de septiembre parece haber perdido gran parte de esta fuerza.

grafico2_parte2_ok

Si observamos los apoyos a las distintas opciones por nivel de estudios podemos observar cómo la caída de Catalunya Sí que es Pot en septiembre es especialmente pronunciada entre los ciudadanos con estudios post-obligatorios no universitarios. Precisamente el grupo en el que destaca el aumento de los apoyos de la lista por la independencia encabezada por Romeva. Este crecimiento del apoyo a los independentistas es, en cambio, muy moderado entre los ciudadanos sin estudios o con estudios universitarios.

grafico3_parte2_ok

Si consideramos las diferencias entre grupos según el lugar de nacimiento de sus padres o su lengua habitual, las variables sociodemográficas generalmente más relacionadas con el apoyo al proyecto independentista, también nos encontramos muchas diferencias.

Por ejemplo, el grafico muestra cómo Podemos (ya sea solo o en coalición) nunca ha conseguido entrar con mucha fuerza entre los ciudadanos con dos padres nacidos en Cataluña. Incluso en junio, cuando la confluencia de izquierdas tenía más de un 30% de los votos, conseguía menos de un 10% de los votos de los catalanes con padres nacidos en Cataluña. De hecho, el apoyo a estos ciudadanos apenas se ha movido desde septiembre más allá de los cambios debidos a la distribución de estos votantes entre CiU y ERC antes de que formaran coalición y se presentaran juntos. En este sentido es interesante señalar que en junio, sin Unió en su candidatura, una lista encabezada por Mas conseguía superar a ERC a diferencia de lo que ocurría en febrero.

La confluencia entre Podemos e Iniciativa ha perdido la fuerza que tenía entre los catalanes con los dos padres nacidos fuera de Cataluña o entre aquellos con uno fuera y otro dentro. Esta pérdida de influencia parece haberse diluido en la abstención y en la indecisión. Aunque no hay que ignorar el crecimiento de los apoyos a Junts pel Sí durante el verano entre este grupo.

grafico4_parte2_ok

La dinámica de los grupos según su lengua habitual se parece bastante a la observada en el anterior gráfico. Entre aquéllos que hablan catalán de forma habitual el apoyo a las candidaturas independentistas se ha mantenido muy estable a lo largo del año. El voto a otras candidaturas siempre ha sido muy marginal, incluso en junio después de las municipales.

Entre los que hablan castellano de forma habitual encontramos bastantes más cambios. Sobre todo debido al auge y posterior caída de la confluencia de Iniciativa y Podemos, que en septiembre consigue menos apoyos entre este grupo de los que tenían en febrero los dos partidos por separado. Este auge y caída se da, por lo general, sin afectar a los apoyos que reciben los otros partidos no independentistas: PSC, PP y Ciutadans crecen muy ligeramente en septiembre con respecto a junio.

El cambio de mayor calado se da en el aumento de los indecisos y de los abstencionistas. Además es interesante notar que la candidatura independentista no consigue mejorar de forma notable sus apoyos entre los castellanohablantes. Los apoyos a Junts pel Sí se sitúan incluso por debajo de los que tenían CiU y ERC por separado en febrero, aunque sí mejoran los resultados de junio.

Por último, entre los que utilizan las dos lenguas por igual nos encontramos unas dinámicas muy similares a los de los castellanohablantes, con Catalunya Sí que es Pot cayendo fuertemente de junio a setiembre en favor de la abstención y la indecisión, y con cierto crecimiento de los otros partidos no independentistas. La lista por la independencia Junts pel Sí consigue mejorar ligeramente sus resultados entre este grupo con respecto a junio, pero sin superar los resultados que tenían ERC y CiU por separado en febrero.

grafico5_parte2_ok

Los datos reflejan importantes diferencias en el comportamiento electoral de los distintos grupos de la sociedad catalana. Los distintos grupos también parecen haber reaccionado de un modo diferente a los cambios del tablero político catalán. En especial al auge y posterior caída de la confluencia entre Podemos e Iniciativa. Tanto el auge de junio como la caída de septiembre han sido transversales en todos los grupos pero ha sido más pronunciado en ciertos sectores: castellanohablantes, catalanes con al menos un padre nacido fuera de Cataluña, gente con estudios post-obligatorios y ciudadanos de entre 45 y 59 años.

Estos grupos respondieron con gran entusiasmo a la confluencia después de las municipales y se desmovilizaron durante el verano. Diferentes elementos pueden explicar esta caída: la elección de un líder poco conocido y con un perfil muy determinado, la caída de apoyos que parece estar sufriendo Podemos o la reaparición del debate nacional con la lista conjunta.

Por último, la creación de Junts pel Sí parece haber ayudado a las dos grandes candidaturas independentistas (ERC y CDC) a recuperar parte del espacio perdido en junio. Sobre todo entre los ciudadanos de entre 45 y 59 años y entre los catalanes con un padre nacido fuera de Cataluña aunque en pocos sectores consigue mejorar los resultados que tenía en febrero.

También en EL ESPAÑOL: