La campaña catalana, en cinco despropósitos

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Todo es posible en las campañas electorales. Los candidatos participan en tantos actos, dan tantas entrevistas y son ayudados (o eso creen ellos) por sus respectivos partidos políticos en tantas ocasiones, que cualquier desliz puede darle un vuelco a sus expectativas electorales.

Todo es posible en las campañas electorales. Los candidatos participan en tantos actos, dan tantas entrevistas y son ayudados (o eso creen ellos) por sus respectivos partidos políticos en tantas ocasiones, que cualquier desliz puede darle un vuelco a sus expectativas electorales.

Eso es lo que esperaban y temían Junts pel Sí como el PP cuando acordaron un debate electoral entre Oriol Junqueras, número 5 de la candidatura independentista, y José Manuel García-Margallo, ministro de Exteriores. Y, sin embargo, no hubo daños colaterales y se convirtió en uno de esos debates que faltaban en una campaña llena de exabruptos.

1.- “Pues, eh… ¿y la europea?”

https://www.youtube.com/watch?v=OHebSDdmdW8

El periodista Carlos Alsina se convertía, muy a su pesar, en un icono de parte del independentismo, que celebró la manera en la que descolocó al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, con un sencillo recordatorio de la legislación vigente.

Al recordarle que el Código Civil (que desarrolla la Constitución) prevé que un ciudadano español de origen pueda conservar su nacionalidad si así lo desea, Rajoy titubeó y dio alas al independentismo. “Han mentido sobre tu nacionalidad. Las otras amenazas también son falsas”, reza un vídeo de Junts pel Sí en el que la candidatura reproduce el vídeo de la entrevista como una pretendida cesión de espacio electoral al PP.

La reacción en las redes sociales fue masiva. Para muestra, este tuit:

2.- “Coleta morada” y los indios reservistas

“Grandes jefes PP, PSOE, Podemos, venir reserva catalana. Decir indígenas qué conviene votar”, dijo Artur Mas en Tortosa. “Indígenes decir jefes Madrid PP, PSOE, Podemos, gran corte de manga, que en el lenguaje de la reserva, se dice gran butifarra”.

Su frase provocó una espiral de imitadores.

https://twitter.com/pnique/status/646072210331959297?ref_src=twsrc%5Etfw

“Yo no hablar comanche, hablar serio. Mas nos ha estafado”, dijo por su parte Miquel Iceta.

3.- Las frases fuera de tono

“Gilipollas”, dijo Meritxell Genao, candidata de Catalunya si que es pot, a una persona que en realidad la animaba en un mitin. Se acabó disculpando.

Pablo Iglesias llamó “tonto” a Mariano Rajoy por decir que “un vaso es un vaso y un plato es un plato”.

Son muchas las voces que han clamado contra el encasillamiento de la campaña catalana. Para empezar, por la dinámica de bloques planteada por Junts pel Sí en la que se convocaban unas elecciones plebiscitarias. Además, varios partidos, como Ciudadanos, Catalunya si que es pot o el PSC, han pedido que Artur Mas diese la cara y respondiese por su gestión. O que se hablase de temas que no fuesen la independencia de Cataluña.

4.- La bandera catalana

Es la última polémica de la camapaña. El portavoz de ERC en el Ayuntamiento de Barcelona, Alfred Bosch, desplegó una bandera catalana en el balcón del consistorio durante el acto institucional de las fiestas de la Mercè.

Acto seguido, el portavoz del PP, Alberto Fernández, hizo lo propio con la bandera española, ante los pitos de los asistentes.

https://twitter.com/electrofraude/status/647202487892635648?ref_src=twsrc%5Etfw

Alfred Bosch ha pedido perdón, Ada Colau ha lamentado el uso electoralista de las banderas (en un Ayuntamiento que en sus primeros compases ha retirado un busto del rey Juan Carlos) y la polémica no ha ido a más.

5.- El baile de Iceta

¿Fue espontáneo? ¿Fue preparado? De lo que no cabe duda es de que el baile del primer secretario del PSC, Miquel Iceta, fue una de las gotas de humor de la campaña electoral.

Era la puesta de largo de la campaña. A su lado, Pedro Sánchez sonreía, entre incrédulo y divertido. Y su baile se hizo viral. Después empezaron las teorizaciones. ¿Debe bailar un candidato a presidente de la Generalitat? Desde el PP criticaron que no era serio una demostración de entusiasmo público tan apasionada. “Con lo que está cayendo, sobra”, dijo Xavier García Albiol.

Otros, como Romeva, trataron de emularlo, quizás con más ritmo. O no.

Y finalmente el propio Iceta, considerado en su partido como uno de los cerebros más brillantes, acabó por quitarle hierro al asunto.

Así se hizo el vídeo del PP: “A mí me dijeron que me aprendiera unas palabras en catalán”

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El PP cierra la campaña en Cataluña con un vídeo improvisado en el que varios altos cargos del partido piden a los catalanes en catalán que voten por la unidad de España. Uno de sus protagonistas confiesa a EL ESPAÑOL que cinco minutos antes le enseñaron las pocas palabras que pronuncia en la filmación. 

El PP lanzó el vídeo en catalán el último día de campaña. Pero sus líderes lo improvisaron sobre la marcha durante un acto electoral celebrado el 12 de septiembre en Lloret de Mar. “A mí me dijeron que me aprendiera unas palabras en catalán para improvisar un vídeo”, dice uno de los catorce protagonistas de esta filmación, que en pocos minutos se convirtió en viral. “Aparecen unas personas sí y otras no [porque] surgió sobre la marcha”.

Con esta improvisación justifican la ausencia de la secretaria general del partido, María Dolores de Cospedal, que este viernes respaldó en el mitin de cierre de campaña al candidato Xavier García Albiol. Fuentes cercanas a la ex presidenta de Castilla-la Mancha quitan hierro al asunto asegurando que tampoco aparecen otros miembros del Comité de Dirección como Esteban González Pons o José Manuel Barreiro. La presencia de Cristina Cifuentes también encendió las alarmas por si Esperanza Aguirre, gran defensora de la unidad en España, no había sido invitada a participar en esta grabación. Fuentes cercanas a la presidenta del PP de Madrid se escudan en que no aparece ningún presidente de partido: “Ni siquiera Alicia Sánchez Camacho, que preside el PP catalán”.

Fue el PP catalán que preside Camacho el que improvisó la frase que diría cada dirigente dependiendo de su nivel de conocimiento del idioma y del cargo que ocupaba. Así, Mariano Rajoy cierra el vídeo diciendo sólo dos palabras: “Unidos ganamos”. Soraya Sáenz de Santamaría se atrevió con un “yo quiero a Cataluña y a los catalanes”. Cristina Cifuentes defendió en un catalán muy mejorable ese “no me imagino España sin Cataluña” y Alberto Núñez Feijóo (Galicia) insistió en que unidos se llegará “más lejos”.

En la filmación se incluyen también unas palabras del portavoz parlamentario Rafael Hernando, los vicesecretarios Pablo Casado, Javier Maroto, Javier Arenas, Andrea Levy y Fernando Martínez Maíllo y los ministros Alfonso Alonso (Sanidad) y Jorge Fernández Díaz (Interior). La penúltima intervención se reserva para el candidato catalán, Xavier García Albiol, que pide a los ciudadanos que no permitan que se “juegue” con su futuro porque, recalca, “es de todos”. En el vídeo también se echó en falta la presencia del ministro que más ha participado durante estos meses en el debate catalán: José Manuel García-Margallo.

Diccionario satírico burlesco (y XV)

 

Anna Grau concluye su particular diccionario satírico burlesco catalán con un apéndice en el que incluye algunas de las palabras que más repercusión han tenido en la campaña electoral, como es el caso de Botifarra o Corralet.

Borrell

Cuando era ministro y secretario de Estado de Hacienda, el catalán José/Pepe Borrell, según la confianza y los gustos, salía abundantemente en TVC. No siempre por el lado bueno, pero salía. Ha bastado que se siente a escribir un libro (Las cuentas y los cuentos de la independencia, Catarata) haciendo números de lo que costaría de verdad la secesión de Cataluña de España para que pase a ser inentrevistable, innombrable y hasta impensable. Vamos, es que ni en Blanquerna, la librería de la Generalitat en Madrid, le han dejado presentar el libro. (En confianza, yo también quería presentar uno ahí y me pusieron tantas pegas que desistí… ¿será la agenda el moderno índice de lecturas prohibidas?). En su estudio, Borrell tritura la fantasía de que una Cataluña que se va de casa se iría con 16.000 millones de euros extra. Qué va. Como mucho sacaría 3.000 millones y se tendría que gastar el triple para empezar a hablar de dotarse de los servicios normales que normalmente paga el Estado, desde el Ejército hasta Correos pasando por embajadas de las de verdad, con embajadores que presentan credenciales y todo… Eso sin contar el delicado tema de qué pasa con los pensionistas que han cotizado toda su vida en Cataluña pero al jubilarse e irse a su pueblo de origen han empezado a cobrar la pensión fuera… O con la deuda pública acumulada… ¿No les parece extraordinario que TVC considere que todos estos no son temas de interés durante la campaña electoral que nos ocupa? ¿Cuándo habría que hablar de ellos, entonces, y dónde? ¿El verano que viene en las fiestas de Sigüenza?

Botifarra

Embutido muy popular en Cataluña, sobre todo en los restaurantes de cocina étnica después de que Artur Mas desvelara sorpresivamente su ascendencia india. Para que luego digan que el mestizaje es un obstáculo que impide acceder a la presidencia de la Generalitat: pues los catalanes hemos tenido presidentes nacidos en Córdoba, y ahora uno que resulta que es medio Pocahontas. No se le notaba nada: la inmersión lingüística hace milagros. Uno de los más interesantes es explicar por qué la expresión castellana “corte de mangas” se traduce por “botifarra” en indio algonquín y en catalán. Sin duda la etimología catalana prefiere poner el énfasis en la mitad de la manga que, al cortarse, queda desafiantemente erecta. ¿Ven? Basta con una cucharadita de bilingüismo para hacer mucho más divertido cualquier tipo de órdago.

Corralet

Salen las entidades bancarias y de ahorro más serias de Cataluña y de España a decir que poca coña con esto de la secesión, que hay experimentos que ni con gaseosa (refresco barato, pero que tampoco se vende exacta ni completamente gratis…); sale el Banco de España a avisar del peligro de corralito a la catalana, de corralet, si alguien confunde la zona euro con un cajero automático en Bangladesh; y salen los que llevan tiempo viviendo de la mamandurria de la subvención o del tres per cent a decir que imposible y a poner el grito en el cielo. ¿A quién creería usted? Por cierto, ¿saben que ya ha habido corralet en Andorra? ¿Adivinan por culpa de quién? Fue poco después de que la Banca Privada d’Andorra resultase intervenida por orden del Tesoro de Estados Unidos a raíz de su entusiasmo blanqueador de capitales…

DUI

No es dispositivo intrauterino (DIU) mal escrito, pretende ser una manera compacta, informal y guay de referirse a la Declaración Unilateral de Independencia. Esa que todo el mundo coincide en que no tendría otro efecto jurídico que el de marear la perdiz, ni otro efecto político que el de marear la perdiz. Pues sí, por partida doble. Ganen o pierdan las elecciones los partidarios de declarar eso, no se va a notar mucho la diferencia, porque en cualquier caso podrán ampararse en el recurso de que no les dejan hacer lo que les da la gana como a ellos les da la gana, para ni hacerlo de una p… vez (y a ver qué pasa de verdad, qué pasa en serio) ni para admitir de una p… vez que no puede hacerse. Amagar y no dar… siempre unilateralmente, claro. Faltaría.

Margallo vs Junqueras

Combate, más que debate, del año. Vuelven los pesos pesados a bailar en la lona. En el PP catalán están de los nervios (pero allí siempre han sido carne de Prozac, para qué nos vamos a engañar) y hasta en Madrid cunden los despistados que creen que el ministro Margallo se metería en un jardín así (como aquel otro ministro que se reunió en su ministerio con Rodrigo Rato…) sin que Mariano Rajoy como mínimo diga: venga. Que igual no significa lo mismo que vale, pero incluso para un gallego se le parece mucho. Lástima que este tipo de debates sólo suelen calar en los ya convencidos. Todos los demás ven la tele, piensan y votan a balón parado. Pero sólo con que algún indeciso se quitara aquel día de la peli o del fútbol, podría quedar agradablemente sorprendido al ver dos de las mentes menos trilladas que se interesan por este conflicto frente a frente, moderadas por el periodista Josep Cuní en la televisión del conde de Godó, que a este paso se va a zampar con patatas lo que queda de TVC…

Cinco lecciones del debate entre Margallo y Junqueras

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El ministro de Asuntos Exteriores, Jose Manuel García Margallo, y el presidente de Esquerra Republicana y número cinco de la lista de Junts pel Sí, Oriol Junqueras, han debatido sobre una posible Cataluña independiente en la televisión privada catalana 8TV. Estas son las cinco lecciones principales del encuentro.

El ministro de Asuntos Exteriores, Jose Manuel García Margallo, y el presidente de Esquerra Republicana y número cinco de la lista de Junts pel Sí, Oriol Junqueras, han debatido sobre una posible Cataluña independiente en la televisión privada catalana 8TV. Estas son las cinco lecciones principales del encuentro.

1. Siempre tendrás una declaración a tu favor.

La futura presunta nacionalidad de los catalanes ha sido el tema inaugural. El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, no supo aclarar el martes si los catalanes seguirían siendo españoles y europeos en un hipotético estado nuevo.

Margallo ha recordado la ironía de querer ser un Estado nuevo para mantener los beneficios que daba la nacionalidad antigua: “Quieren salirse de España, pero quieren conservar la nacionalidad española, la pertenencia al mercado español, quieren salirse conservándolo todo. ¿De qué independencia estamos hablando?”. Ha puesto el ejemplo de Argelia, que fue un Departamento francés hasta su independencia. Junqueras ha agradecido “el ejemplo colonial” y ha citado a Albert Camus, que siguió siendo francés a pesar de haber nacido en Argelia. Pero no todos eran como Camus, ha respondido Margallo.

Era sólo una del puñado de citas enciclopédicas del debate. Margallo se ha agarrado a la declaración del presidente de la Comisión, Jean Claude Juncker, sobre la autoexclusión de Cataluña si se independiza –que luego no era tan clara por “un error interno”. Junqueras insistía que en había jurisprudencia de La Haya que decía lo contrario. Se iba el debate por el camino de la confusión. Josep Cuní, el presentador, les ha dicho que entraban en “un bucle”.

2. Katanga y los buques rusos.

“La viabilidad de una Cataluña como estado necesita de Naciones Unidas y la Unión Europea”, ha dicho Margallo. Si no es un Estado reconocido por Naciones Unidas, no podrá formar parte de la Unión Europea. Ha recordado que se necesitan nueve votos de los 15 miembros del Consejo de Seguridad, cinco de los cuales tienen derecho a veto. Maragllo cree que tendría a esos cinco de su parte. “¡Acabo de estar con Obama! Sé perfectamente lo que piensa de este tema”, ha añadido.

Margallo ha puesto ejemplos de presuntos estados sin reconocimiento completo: Palestina, la República Saharaui, Osetia del Sur, Abjasia y hasta Katanga, que fue una parte independiente de la República del Congo entre 1960 y 1963.

Junqueras no quería ir tan lejos: “Póngame ejemplos europeos”, ha pedido. Toda esa retahíla internacional no le servía porque Cataluña nunca iba a salir de la UE. Por si acaso, ha recordado que durante una temporada no dirán nada de Gibraltar y permiten a buques rusos de guerra repostar en puertos españoles. ¿El motivo? No mosquear a miembros con derecho a veto en el Consejo de Seguridad de la ONU.

3. ¡El paro más alto del mundo!

Las consecuencias económicas y comerciales para Cataluña si se independiza implicarán, según Margallo, un paro de 689.000 personas, “siete veces la población de Girona”. El paro se dispararía “hasta el 37% y sería el más alto del mundo”, ha añadido. La causa sería el “efecto frontera”, según Margallo: los estados nuevos pierden comercio con el exterior en los años siguientes a su independencia.

Junqueras ha llamado las hipótesis de Margallo “un cuento de la lechera a la inversa” y “profecías apocalípticas”. No tenía sentido, ha dicho, comparar el siglo XXI con lo que ocurrió en las repúblicas ex soviéticas porque “España no es la URSS ni Rajoy es Gorbachov”. Junqueras ha recordado que una Cataluña independiente debería parecerse más a Dinamarca y a Holanda, “que es el principal suministrador de Alemania”. El efecto frontera no se produciría, ha dicho Junqueras, porque nadie pondría nuevos aranceles porque a nadie le interesa: “España no tiene ningún interés en que haya aranceles y nosotros tampoco”.

Junqueras recordó que Cataluña había hecho récords recientes en inversión extranjera y exportación. Habían sido dentro de España, respondió Margallo.

4. Junqueras quiere amor y Margallo ofrece un piropo.

Las metáforas de Margallo sobre la independencia habían sido sobre todo negativas: “Si un amigo va a tirarse de un puente”, “si un vecino quema todo el edificio”, “dinamitar”. Junqueras se lo ha reprochado: “Use verbos propositivos”. Margallo ha aceptado y ha dicho “concordia”, “unidad” y ha lanzado una propuesta de amor: “¿No crees que yo quiero a Cataluña?”. Junqueras ha dudado: “No se ha notado mucho su amor”.

Han vuelto los momentos duros: alguien de Junts pel Sí que comparó a los catalanes con los negros de Alabama, se ha quejado Margallo, y por tanto a España con un Estado esclavista. También ha salido la acusación de llevar a jugadores del Barça a la selección para españolizarles. Junqueras ha respondido que iba en las dos direcciones: “Hubo un ministro [Wert] que quiso hacer una reforma educativa para españolizar a los alumnos catalanes”.

Margallo ha querido cerrarlo con un “yo lo que quiero es catalanizar España por este espíritu emprendedor, abierto” y, más al final, ha clamado “se os quiere, es muy antiguo, no lo rompamos”. Junqueras quería sentirse más querido. Margallo ha guardado un piropo pra el final: “Aquí el que manda es Oriol”, ha dicho en referencia a Junqueras, que no lo ha negado ni ha hecho ademán de responder. 

5. Ha habido pocos debates así.

El debate Margallo-Junqueras ha sido a ratos académico, intelectual, aburrido. Pero hasta ahora había sido difícil tratar cuestiones de peso en horario de máxima audiencia. Las conclusiones definitivas para los votantes quizá sean difíciles de sacar por el grosor del debate -“si hay algún ciudadano que tenga una duda puede consultar la jurisprudencia“, ha dicho Junqueras sin bromear-, pero seguro que hay más argumentos.

El debate sobre la nacionalidad de españoles en Cataluña, en cinco claves

PLENO COMPARECENCIA MARGALLO

¿Se verán los ciudadanos de una Cataluña independiente privados automáticamente de la nacionalidad española? Resumimos qué dice la Constitución, el Código Civil y los expertos. 

El problema catalán en 21 preguntas

¿Se verán los ciudadanos de una Cataluña independiente privados automáticamente de la nacionalidad española? En declaraciones a los medios, José Manuel García-Margallo ha explicado que “cuando uno se sale de un país es obvio que abandona todos los atributos que le da la pertenencia a ese país”.

Lo dijo este miércoles, horas antes de debatir con Oriol Junqueras, líder de ERC y número cinco de Junts pel Sí, en un insólito encuentro en televisión que destacados dirigentes del Partido Popular han criticado como inoportuno por los mismos motivos: someter a debate las consecuencias internacionales de una efectiva independencia de Cataluña y que el interlocutor del Gobierno sea nada menos que el titular de Exteriores.

Este martes, Mariano Rajoy titubeó sobre el asunto, pero siempre prestándose a hacer hipótesis sobre cómo sería vivir en una Cataluña independiente. En una entrevista en Onda Cero, el periodista Carlos Alsina le trasladó como afirmación retórica que los ciudadanos de una Cataluña independiente conservarían la nacionalidad. “Ah, no lo sé. ¿Por qué no la perderían? ¿Y la europea tampoco?”, replicó el jefe del Ejecutivo.

1.- ¿Dónde se regula la pérdida de nacionalidad?

Para empezar, en la Constitución. La norma básica lo incluye en su título primero, el relativo a los derechos fundamentales. El número 11 especifica que “ningún español de origen podrá ser privado de su nacionalidad”.

Pero una cosa es “ser privado”, como dice el artículo, y otra perderla. El mismo artículo de la Carta Magna prevé la adquisición, mantenimiento y pérdida del derecho y remite el desarrollo a otras leyes. La Constitución también prevé la doble nacionalidad con países “iberoamericanos” o que tengan “una particular vinculación con España”, pero siempre por acuerdo y siempre de manera bilateral con cada país concreto.

2.- ¿Cómo se pierde la nacionalidad?

Hay varios supuestos. El Código Civil, en su artículo 24, prevé que la pierdan los españoles que residan “habitualmente en el extranjero, adquieran voluntariamente otra nacionalidad o utilicen exclusivamente la nacionalidad extranjera”. Esa pérdida no es inmediata, sino que se demora tres años y puede evitarse si se pide explícitamente.

Por si fuera poco, esta norma no se aplica a “países iberoamericanos, Andorra, Filipinas, Guinea Ecuatorial o Portugal” por los especiales lazos con España.

3.- ¿Y en caso de conflicto?

Los juristas consultados por EL ESPAÑOL coinciden en que la secesión de un territoritorio no está prevista, ni en la Constitución ni en las leyes que desarrollan el artículo 11.

Sin embargo, el Código Civil tiene un apartado significativamente esclarecedor en el artículo que regula la pérdida de la nacionalidad. “No se pierde la nacionalidad española, en virtud de lo dispuesto en este precepto, si España se hallare en guerra”. Es decir, ni aún en caso de conflicto bélico abierto y declarado, por ejemplo una guerra civil, los que se situasen en un hipotético bando catalán perderían la protección de las leyes españolas.

4.- ¿Quiere Junts pel Sí despojar a los catalanes de la nacionalidad española?

No. Es más, esbozan una Cataluña en la que los ciudadanos que así lo deseen mantengan una doble nacionalidad. El propio presidente de la Generalitat, Artur Mas, ha asegurado estar “convencido de que la mayoría de los catalanes conservarán las dos nacionalidades, la catalana y la española”, según ha declarado a la agencia AFP. Cuando es preguntado por su decisión personal, la respuesta es otra pregunta: “¿Por qué no?”. En realidad, según Mas, la convivencia de las nacionalidades no es un problema ya que el objetivo principal, el de la independencia, habrá sido ya alcanzado.

5.-¿Qué dicen los expertos?

Entre los juristas y magistrados hay opiniones para todos los gustos. Todas comienzan por la advertencia de que el supuesto de independencia no ha sido previsto y, por lo tanto, no hay respuesta jurídica definitiva. Elementos como un posible acuerdo entre el Estado catalán en ciernes y el español o un nulo reconocimiento internacional de una república catalana alterarían el debate que Margallo ve ya zanjado.

No hay ciudadanos sin nacionalidad. Las leyes españolas contemplan la pérdida de nacionalidad en caso de que se adquiera otra, por lo que el reconocimiento de la UE y el resto del mundo la declaración de secesión sería un factor importante.

La nacionalidad no puede otorgarse y retirarse “por decreto”. Es una decisión “personalísima” que no puede hacerse “en masa” y de forma indiscriminada sino caso a caso, según fuentes jurídicas. En muchos países, incluido España, la concesión de nacionalidad a extranjeros comporta exámenes y hasta un acto solemne de aceptación de la Constitución y los símbolos nacionales.

Otros juristas coinciden con Margallo y argumentan que, del mismo modo que los ciudadanos de un nuevo Estado no serían españoles para pagar impuestos, tampoco tendrían por qué serlo a efectos de nacionalidad. Un posible precedente comentado en este debate es el de los ciudadanos del Sahara Occidental, durante años españoles de pleno derecho, que dejaron automáticamente de serlo, aunque se les permitió optar de nuevo a la nacionalidad española.

Foto: EFE/Alberto Martín

El problema catalán en 21 preguntas

Margallo en estado puro

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Habló José Manuel García-Margallo este jueves en Barcelona de “encajar el hecho catalán en términos constitucionales en la realidad hispánica” y de modificar un sistema de financiación cuyo modelo es “injusto”. En Madrid cayeron chuzos de punta. 

Habló José Manuel García-Margallo este jueves en Barcelona de “encajar el hecho catalán en términos constitucionales en la realidad hispánica” y de modificar un sistema de financiación cuyo modelo es “injusto”. En Madrid cayeron chuzos de punta. En principio, nada nuevo. Desde hace ya casi cuatro años, Margallo es ministro de Asuntos Exteriores a tiempo parcial y nuestro-hombre-en-Cataluña a tiempo completo.

Esta querencia por la cuestión catalana se justifica por una vieja pasión que arrastra desde 1973 (el sistema de financiación en España) y una igualmente antigua e intensa amistad personal, la que mantiene desde la década de los 80 del siglo pasado con Mariano Rajoy. También se debe a una particular forma de ser y de hablar que ha generado un nuevo término en español: “Margallada”.

Llámese pensamiento libre o verso suelto. A raíz de este último ejemplo de un Margallo en estado puro, los extremos del PP ironizaron sobre su pertenencia a Junts pel Sí y sobre su “rescate a los separatistas”. Lo normal. Lo que nunca había ocurrido es el correctivo público al que lo sometió Pablo Casado, el portavoz popular recién salido del horno: “Se trata de una opinión personal”. ¿Globo sonda o boca grande? Lo segundo con poco margen de duda, según conocedores de la política con mayúscula, ésos que sienten poca simpatía por el hecho cierto de que Margallo haya pasado media vida estudiando y escribiendo sobre la materia.

Hace justo un mes que John Müller escribió en El Mundo sobre el proyecto de reforma constitucional que Margallo ha elaborado para Rajoy y que éste guarda en La Moncloa desde el pasado otoño. Según Müller, que ya hablaba de las cosas de Margallo cuando pocos conocían en España a ese oscuro europarlamentario que acabó convertido en ministro, se trata de una “apuesta por un modelo federal sin tapujos” que incluye la reforma fiscal y el respeto al principio de ordinalidad tan caro para el Gobierno catalán. También en el verano concedió entrevistas Margallo a El País y a ABC para ventilar las bondades de su documento. La última, el pasado domingo en Expansión. Ahora le toca el turno a las televisiones: El Cascabel y La Sexta. Habrá más, mucho más, de aquí a diciembre. ¿O no?

“Una cosa es la academia y otra la política”, arguyen los que quisieran haber visto a Margallo más volcado en la condena del líder opositor venezolano Leopoldo López y menos pendiente de la reacción de su propio partido a sus palabras en Barcelona. “Han cambiado las circunstancias”, explican otros en referencia no sólo al comienzo de la campaña catalana sino a un hecho indiscutible que Margallo parece olvidar: que quizá debería tener en cuenta lo que Xavier García Albiol y Jorge Moragas tienen que decir al respecto. El próximo 23 de septiembre, Margallo vuelve a Barcelona. ¿Modulará sus enormes conocimientos sobre la cuestión catalana? Todo parece depender de una conversación que sólo él puede tener.

El Gobierno y los empresarios sacan la artillería para conquistar el mercado iraní

635767890971031632wTres ministros, casi 50 empresas y un viaje de tres días por Irán para hacer negocios. España buscará la semana que viene el cierre de contratos con sus empresas punteras en tecnología, turismo e infraestructuras.

Foto: EFE/Abedin Taherkenareh

EFE/Abedin Taherkenareh

Tres ministros, casi 50 empresas y un viaje de tres días. España quiere aprovechar las oportunidades que pueda ofrecer el mercado iraní tras el deshielo nuclear con una misión comercial, entre el 6 y el 8 de septiembre, en la que estarán algunos de los grandes nombres de las compañías del Ibex 35 y pesos pesados del Ejecutivo de Mariano Rajoy.

La delegación estará liderada por el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, junto con sus homólogos de Industria, José Manuel Soria, y Fomento, Ana Pastor, según han confirmado los departamentos de Exteriores y Economía. Con ellos, acudirán entre 40 y 50 empresas españolas, tal y como han confirmado a EL ESPAÑOL fuentes empresariales y del Ministerio de Economía que han pedido permanecer en el anonimato. Se espera que durante la semana se sume alguna compañía más.

En la lista de invitados están firmas como ACS, OHL, Sacyr, Cepsa (propiedad de Ipic, el fondo petrolero del emirato de Abu Dabi), Repsol, Seat (filial de la alemana Volkswagen); Grupo Antolin, Hotusa, Isolux, Indra, CAF, Talgo o las empresas públicas Paradores e Ineco, según confirman dichas fuentes empresariales. Constructoras, compañías de automoción, petroleras, empresas turísticas y de infraestructuras quieren posicionarse y, al mismo tiempo, adelantarse a competidores en un país que supera los 80 millones de habitantes.

Ya hay quien ha mostrado sus cartas. Sólo unos días después de que las principales potencias mundiales e Irán alcanzasen el acuerdo sobre su programa nuclear, la agencia española de viajes online Destinia anunciaba su salto al país de los ayatolás, autoproclamándose como la primera empresa occidental del sector en penetrar el mercado iraní. “Para nosotros es, sin duda, de todos los países [de la región] el menos explotado y es una gran oportunidad, demográficamente también”, afirma Ricardo Fernández, responsable de expansión internacional de la compañía puntocom, que visitará Irán en los próximos días por el convite del Gobierno.

Una intensa agenda

Con este viaje, España se embarca en una carrera a contrarreloj por el mercado local con sus socios europeos, como Francia, Alemania e Italia, que ya han enviado representantes. Exteriores, sin embargo, se ha negado en dos ocasiones a conceder una entrevista formal a EL ESPAÑOL antes del viaje. Asimismo, el saliente embajador español en Teherán, Pedro Villena, -el día 16 será sustituido por Eduardo López Busquets, actual director de la Casa Árabe en Madrid- declinó dos peticiones de entrevista respecto a los intereses de España en suelo iraní.

José Manuel García-Margallo junto a su homólogo iraní, Mohammad Javad Zarif.

Los ministros llegarán el domingo por la noche para iniciar una rueda de reuniones con diversos cargos iraníes, según la mencionada fuente de Economía. La agenda será intensa: Soria se reunirá con los titulares iraníes de Petróleo, Energía e Industria y con el vicepresidente de Asuntos Turísticos. Pastor hablará con el titular de Desarrollo Urbano y Vivienda y la Alcaldía de Teherán. Y Margallo, que ya visitó Irán en marzo del año pasado, se reunirá con su equivalente iraní, así como con los presidentes del Consejo de Discernimiento y el Centro de Investigación Estratégica. Los tres representantes españoles se verán además con el presidente de la República de Irán, Hasán Ruhaní, y el presidente del Parlamento, Alí Lariyaní.

Que llegue una misión comercial con más de 40 grandes compañías no significa que las empresas españolas empiecen en Irán desde cero. Firmas textiles como Mango, Adolfo Domínguez o la tienda de trajes de novia Rosa Clará cuentan con establecimientos en el país. La ingeniería Ineco también dispone de una oficina comercial e Indra -participada en un 20,1% por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI)- se adjudicó en julio un contrato para implantar su tecnología de control en el túnel de la línea 2 del Metro de Mashad, la segunda mayor ciudad del país.

Detrás de la aún reducida presencia de capital español en Irán está, sobre todo, el veto a cualquier tipo de tecnología que tuviera doble uso nuclear y, además, otras dificultades añadidas que, hasta ahora, han restringido las relaciones comerciales. Por ejemplo, 15 bancos iraníes fueron expulsados en 2012 del sistema SWIFT -la red de información interbancaria que utilizan las entidades financieras- por presión de Occidente, lo que ha obstaculizado las transacciones económicas.

Repsol y Cepsa

En la delegación estarán también presentes dos empresas petroleras: Repsol y Cepsa. En su caso, se trata de un regreso, ya que importaban crudo iraní hasta 2012, cuando se bloquearon las exportaciones de petróleo y ambas compañías tuvieron que buscar alternativas en otros países. En 2011, sólo las importaciones de crudo iraní de Repsol alcanzaban los 65.000 barriles diarios, según datos de la agencia Reuters.

Más allá del petróleo, Irán necesita mejorar sus infraestructuras, sus telecomunicaciones y su industria automovilística. En este último sector, allí ya están presentes corporaciones europeas como Renault, PSA Peugeot-Citroën o Fiat. Se trata de una industria anquilosada en modelos que acumulan muchos años a sus espaldas, dados los problemas para importar componentes de automoción (que podrían haberse usado con fines militares) con los que producir los modelos más innovadores.

Antes de las sanciones, e incluyendo los productos petrolíferos, Italia y España eran los países europeos con mayores volúmenes de importación, 5.000 y 4.000 millones de euros respectivamente, según datos del Icex. En 2013, las importaciones españolas se situaron en 68 millones de euros y las exportaciones al país de los ayatolás alcanzaron los 314 millones, según el organismo público. Sin embargo, la situación actual de Irán no permite lanzar rápidamente las campanas al vuelo. El 45,3% de la población iraní tiene entre 25 y 54 años y su renta per cápita en 2014 fue de sólo 5.940 dólares.

El acuerdo para limitar el desarrollo nuclear iraní llegó el pasado junio tras un largo tira y afloja entre Occidente y la República persa alrededor del secretismo de su programa de enriquecimiento de uranio. Entre las principales sanciones destaca un embargo de petróleo por parte de la Unión Europea en 2012 que propulsó la salida de compañías como Repsol y Cepsa. Ahora las sanciones internacionales se levantarán progresivamente si Irán cumple los compromisos acordados en Ginebra. “Si bien no forma parte del Grupo 5+1, el papel de España para llegar a ese acuerdo ha sido significativo, en relación a su peso dentro de la Unión Europea”, dice Kristina Kausch, responsable del programa de Norte de África y Oriente Medio del think tank patrio FRIDE. “Mi sospecha sería que lo que esperan es que la caída de precios del petróleo también ayude a reanimar la economía y a acelerar la recuperación”.