Coca-Cola vuelve a Fuenlabrada

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Símbolo de la resistencia de los trabajadores al cierre de varias plantas de Coca-Cola en España, la factoría de Fuenlabrada (Madrid) ya no fabricará refrescos, pero reanuda su actividad como centro logístico de la multinacional. Será la única planta que vuelva a la vida en la nueva ‘Coca-Cola Europa’, que afronta un nuevo proceso de fusión y reestructuración de sus embotelladoras en el Viejo Continente.

Foto: VÍCTOR LERENA/EFE

Un grupo de trabajadores a la entrada de la fabrica de Coca Cola en Fuenlabrada, en la mañana del lunes. / Víctor Lerena/EFE

La planta de Coca-Cola en Fuenlabrada, propiedad de la empresa española CC Iberian Partners, ha vuelto a abrir hoy sus puertas. De madrugada y bajo la lluvia. Lo hace con un fin muy diferente al que tenía hasta hace poco más de año y medio. Ya no será la principal fábrica de refrescos de la multinacional para el interior de la Península, sino un centro logístico desde el que distribuir sus productos. Tendrá una plantilla significativamente menor, pero para los sindicatos su reapertura es una victoria.

La factoría madrileña se convirtió en el símbolo de la resistencia de los trabajadores en contra de un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que, inicialmente, a principios de 2014, afectó a 1.200 trabajadores. La cifra de despidos se rebajó hasta 840 personas e incluyó a los empleados de las cuatro plantas españolas que Coca-Cola no consideraba estratégicas, situadas en Madrid, Baleares, Asturias y Alicante.

Tras meses de protestas y actos en contra del cierre, el futuro de la instalación de Fuenlabrada se despejó la pasada primavera. El Tribunal Supremo anuló en mayo el ERE, al entender que la compañía había vulnerado el derecho de huelga de los trabajadores, e instó a la empresa a readmitirlos. En su opinión, Iberian Partners vulneró los derechos de su plantilla al minimizar el impacto de la huelga incrementando la producción y la distribución desde otras fábricas españolas, para que los consumidores no percibieran la falta de productos como consecuencia del paro.

Pese a la anulación del ERE, no todos los trabajadores despedidos volverán a sus puestos de trabajo. En este año y medio, más de 300 empleados han aceptado las condiciones propuestas por la empresa. Coca-Cola Iberian Partners, además, ha asumido la reapertura de la instalación madrileña pero no la de los otros tres centros de producción clausurados. Quienes trabajaban esas tres fábricas deberán encontrar una alternativa laboral en las otras ocho plantas de refrescos que la compañía mantiene abiertas. A ellas se suman, además, seis manantiales de agua mineral y una envasadora de zumo concentrado.

En el caso de Fuenlabrada, tras la reapertura, sólo volverán a ella 85 trabajadores, los que se dedicaban a labores logísticas antes del cierre. Queda por saber qué ocurrirá con los otros 135 empleados, los que se dedicaban a producir el refresco y que, de nuevo, confían su futuro a los tribunales. En este caso, a la Audiencia Nacional, donde en los próximos días se resolverá si el regreso de los trabajadores diseñado por la empresa es irregular, como aseguran los sindicatos.

Una integración progresiva

La historia de las embotelladoras de Coca-Cola en España está marcada por un continuo proceso de integraciones. La compañía llegó a la Península en 1951 cuando la familia Daurella, la misma que hoy controla Iberian Partners. se hizo con la primera licencia para producir en Cataluña refrescos a partir del concentrado inventado en Atlanta. Se dice que, antes de Daurella, el millonario mallorquín Juan March rechazó ser el licenciatario de Coca-Cola, al no ver futuro al refresco.

En sólo dos décadas, se multiplicaron los licenciatarios regionales de la fórmula, hasta superar los 40. Unas licencias que siempre se ha vinculado a apellidos de renombre: los Gómez Trenor, Víctor Urrutia, Jaime Castellano o las familias Comenge, Mora-Figueroa, Bohórquez, Sáenz de Vicuña y Álvarez de Estrada han estado, o están, ligados a la historia del refresco en España.

En la foto, un trabajador y su pareja celebran la vuelta al trabajo. EFE/Víctor Lerena

En los 90, bajo el auspicio de la multinacional, el número de envasadoras se redujo a 13 y, después, a siete: Casbega, Colebega, Rendelsur, Norbega, Begano, Asturbega y Cobega. Esta última, la de los Daurella. En 2013, desde Atlanta se impulsó la fusión de las siete empresas españolas. Un proceso similar al que ya se había realizado en otros países, con el objetivo de reducir costes y simplificar procesos. Nació, así, Iberian Partners con una facturación de cerca de 3.000 millones de euros.

The Coca-Cola Company buscaba ahorrar pasos e interlocutores en el proceso de producción. El grupo opera en todo el mundo de forma dual. Por un lado, gestiona sus propias filiales que, básicamente, se centran en el márketing, la publicidad y en la gestión de grandes clientes. Por otro, cede la licencia de su receta de refrescos a socios locales por un periodo de tiempo determinado, aunque también tiene sus propias embotelladoras. La fusión de las empresas españolas se planteó como condición indispensable para que la compañía dirigida por Muhtar Kent volviera a ceder su fórmula a sus socios ibéricos.

La nueva Coca Cola Europa cotizada en España

La integración de las siete embotelladoras y el ERE posterior no es el último paso de la integración. Ahora toca hacerlo a escala europea. En agosto, el grupo estadounidense propició la fusión de Coca-Cola Enterprises, que operaba en Reino Unido, Francia, Países Bajos y Escandinavia con sus homólogas de Austria y Alemania (Coca-Cola Erfrischungsgetränke AG), además de Iberian Partners. El nuevo fabricante de refrescos producirá para 13 países y más de 300 millones de potenciales consumidores. Las ventas consolidadas de la nueva Coca-Cola European Partners alcanzarán los 12.600 millones de dólares (cerca de 11.300 millones de euros) y su Ebitda (resultado bruto de explotación), los 2.100 millones de dólares.

Cotizará en Madrid, Amsterdam y Nueva York, con una valoración que se situará en torno a los 28.000 millones de euros (20.000 millones si se excluye su deuda). Iberian Partners será uno de los accionistas de referencia de la nueva compañía, con el 34% de las títulos, mientras que Coca-Cola Enterprises, que ya cotiza en Nueva York, será el principal socio del nuevo grupo, con el 48% del capital. Aunque Sol Daurella, presidenta de Iberian Partners, ocupará el mismo cargo en la nueva compañía, la toma de decisiones sobre el negocio ibérico ya no se decidirá desde las oficinas en Madrid sino en Londres, donde tendrá la sede el futuro embotellador. Por el momento, no se ha comunicado cómo se conseguirán los ahorros previstos con la nueva integración, que se estiman entre 350 y 370 millones de dólares. El cierre de más plantas planea sobre las fábricas europeas, también las españolas.

El primer desplome global ‘made in China’ para los mercados

wallstreet

De Este a Oeste y de Norte a Sur, un terremoto bursátil está azotando desde hace semanas a los mercados, pero este lunes ha vivido su mayor sacudida con epicentro en China. El Ibex 35, el índice de las 35 mayores empresas españolas, se ha desplomado un 5%, hasta 9.756 puntos, en su mayor caída desde agosto de 2012. No ha sido el peor índice de la foto: el EuroStoxx 50 y el Cac francés se dejaron cada uno un 5,35%. 

De Este a Oeste y de Norte a Sur, un terremoto bursátil está azotando desde hace semanas a los mercados, pero este lunes ha vivido su mayor sacudida con epicentro en China. El Ibex 35, el índice de las 35 mayores empresas españolas, se ha desplomado un 5%, hasta 9.756 puntos, en su mayor caída desde agosto de 2012. No ha sido el peor índice de la foto: el EuroStoxx 50 y el Cac francés se dejaron cada uno un 5,35%. Wall Street comenzó la jornada con caídas del 5% al 6%, aunque se recuperaba (hasta el -1%) a media sesión. El índice Dow Jones registró su mayor caída en puntos de toda su historia (más de 1.000).

Las bolsas asiáticas se han llevado la peor parte con China a la cabeza. El índice Shanghái Composite perdió esta madrugada un 8,5% y acumula un descenso del 40% desde mediados de junio, cuando comenzó el mercado bajista en el gigante asiático. Los inversores se han protegido del desplome bursátil en las monedas del Viejo Continente: el euro empezó la sesión en la zona de 1,137 dólares y subió durante la jornada hasta los 1,169 dólares, un avance próximo al 3% y completamente inusual en un tipo de cambio.

El Ibex 35, frente a las mayores caídas de su historia.
El Ibex 35, frente a las mayores caídas de su historia.
  • ¿Ha cambiado algo?

Los mercados se han agitado este lunes como nunca en los tres últimos años. “La realidad es que no hay nada nuevo. Los analistas aluden al miedo a la desaceleración de la economía china, al temor que puede provocar en términos de la inestabilidad de los mercados. Al final, el principal riesgo para los mercados es el propio mercado, con un elevado apalancamiento de los inversores en activos de riesgo”, explica por email el economista jefe de Citigroup en España, José Luis Martínez-Campuzano.

  • ¿Qué ocurre con China?

El temor del mercado viene por una doble vía, la debilidad de la economía del gigante asiático y el pinchazo de su burbuja financiera. Hasta este año, ambos factores se movían con una baja correlación, pero esto ha cambiado tras este desplome. La causa de esta distancia eran las restricciones que las autoridades tenían puestas para la inversión en bolsa de los particulares, tanto nacionales como extranjeros, que provocaba que el movimiento del dinero no fuese necesariamente en la misma dirección que la economía. En los últimos trimestres, las autoridades del país decidieron abrir las puertas de sus distintas bolsas, lo que permitió una fuerte entrada de capitales al inicio del año.

El dinero entraba, el mercado subía y todos los inversores disfrutaban de la apreciación de sus activos,  en tanto que la economía del país se iba enfriando al mismo tiempo. El índice Shanghái Composite se disparó más de un 150% en menos de un año hasta superar los 5.100 puntos en junio. Pero los días felices se acabaron y el dinero empezó a salir de la bolsa con la misma facilidad con la que entró. Todo el desplome del mercado de los dos últimos meses se ha producido con un gran volumen de cotización, que duplica (o incluso triplica) a cualquier día que vaya desde 2011 hasta septiembre de 2014 (cuando las medidas de apertura del mercado empezaron a calar)

En definitiva, una oleada de ventas que ha superado cualquier esfuerzo de China para frenar el desplome de su bolsa. “Hay que tener en cuenta que las autoridades no pretenden evitar las caídas, sino amortiguarlas”, remarca Javier Santacruz, economista e investigador asociado a la Universidad de Essex. Todas las medidas adoptadas no han podido evitar que el desplome de la Bolsa de Shanghái casi alcance el 40%, ni que hoy cayera un 8,5%. “Las autoridades contribuyeron a crear esta burbuja de los mercados para crear efecto riqueza”, explica Francisco Vidal, analista de Intermoney, “con una bolsa hinchada a base de compras a crédito y con salidas a bolsa que se encarecían de forma artificial”.

De esta forma, Pekín pretendía estimar el consumo interno gracias al aumento de los ingresos de los ahorradores. “Si se creen más ricos, van a consumir más y así crearon esta burbuja en los mercados”, indica Vidal. La novedad principal es que esta ha sido la primera ocasión en la que el desplome de la bolsa de China ha tenido un impacto tan grande en los mercados desarrollados, lo que es una buena muestra del peso que ha adquirido el país para la economía mundial. El ejemplo perfecto ha ocurrido en Japón con el inesperado descenso de su PIB del segundo trimestre del año (se contrajo un 1,6% anualizado) por la menor demanda de China. La influencia de China llega ya a dominar una de las grandes economías mundiales desarrolladas.

  • ¿Subirá tipos de interés la Fed?

El desplome de China lleva ya más de dos meses azotando al mercado y algo parece estar cambiando. Los años de baja volatilidad y subidas aceleradas de las bolsas al calor de los estímulos monetarios de los bancos centrales empiezan a dar paso a la incertidumbre. Larry Summers, quien fuese el principal rival de Janet Yellen a ocupar el puesto de presidente de la Reserva Federal (Fed), ha alertado hoy de que “como en agosto de 2007 y 2008, podemos estar en las primeras fases de una situación muy seria”.


Con estas palabras, Summers deja ahora la pelota sobre el tejado de la que fuese su rival (y ganadora) en la carrera hacia el trono de la Fed, Janet Yellen. La entidad tiene previsto subir los tipos de interés oficiales este año por primera vez en casi una década, situación que mantiene en alerta a los mercados. ¿Cómo reaccionará la débil economía mundial a este cambio en el precio oficial del dinero? Esta incertidumbre es la que quita el sueño a los inversores y que está golpeando con fuerza a los mercados.

Las bolsas vuelven a pedir estímulos monetarios para evitar una corrección que tiene sentido si se valora la incertidumbre que rodea a la economía global: ¿quién será el nuevo motor del mundo con China y los emergentes en plena desaceleración? Este escenario apunta a que la primera subida de tipos de la Fed podría retrasarse hasta la última parte del año, o incluso 2016. “No está claro que el próximo movimiento de la entidad sea restrictivo”, advirtió hoy Summers, que deja caer la posibilidad de que, lejos de retirar los estímulos monetarios, la Reserva Federal pueda aumentarlos.

  • El pinchazo del petróleo

Los datos oficiales de China apuntan a un crecimiento de su economía del 7% interanual (dato del segundo trimestre del año), pero los datos no oficiales apuntan a una situación mucho más complicada. “Las cifras de consumo de energía no encajan con los buenos datos oficiales del sector industrial y lo mismo pasa con el consumo de cemento y los datos inmobiliarios”, explica Vidal. La preocupación sobre la situación económica va mucho más lejos de la información que publican las estadísticas de Pekín.

Uno de los ejemplos que refleja la debilidad del crecimiento chino es el desplome del precio del petróleo. El precio del barril de Brent, referencia europea, ha caído hoy por debajo de los 44 dólares, la primera vez que pierde esta cota en el año y su nivel más bajo desde 2009. Este descenso -que roza el 60% en doce meses- está provocando un desplome en las petroleras que está también en la base de la caída de las bolsas occidentales, tanto por su elevada capitalización, como por la profundidad de sus descensos. Exxon Mobil, la gran petrolera estadounidense, acumula ya un desplome superior al 16% desde el pinchazo de la burbuja china. En España, Repsol acumula un descenso superior al 25%.

El pinchazo del petróleo tiene una segunda derivada sobre la economía global: el deterioro de la balanza de pagos de los países exportadores de crudo. Estos grandes vendedores del oro negro se acumularon miles de millones de dólares en reservas internacionales que destinaron durante los años de la crisis en comprar deuda de los países desarrollados para financiar sus déficits. Grandes fondos soberanos, como los de Arabia Saudí o de Noruega (el mayor del mundo con más de 800.000 millones de euros bajo gestión, lo que equivale al 80% del PIB español) han sido un importante apoyo financiero para Europa y EEUU. ¿Qué pasará cuando estos países dejen de acumular reservas y no puedan aumentar, o tengan que reducir sus posiciones en el mundo occidental?

Vende 600 euros por segundo y vale 100.000 millones en bolsa

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La permanente presencia de Amancio Ortega como la mayor fortuna de Europa y la segunda del mundo recuerda que hay una empresa española entre las líderes mundiales de su sector. También en los rankings de valor en bolsa. Industria del Diseño Textil (Inditex), madre de Zara, Bershka, Pull&Bear, Stradivarius, Oysho, Massimo Dutti o Uterque, ha superado los 100.000 millones de euros de valor en bolsa.

Que la de Amancio Ortega sea la mayor fortuna de Europa y la segunda del mundo recuerda que hay una empresa española entre las líderes mundiales de su sector. También en los rankings de valor en bolsa. Industria del Diseño Textil (Inditex), madre de Zara, Bershka, Pull&Bear, Stradivarius, Oysho, Massimo Dutti o Uterque, ha superado los 100.000 millones de euros de valor en bolsa, el equivalente al 8% del PIB español o igual a la suma de Iberdrola, Repsol, Endesa y Gas Natural Fenosa.

Solo lo habían conseguido antes Telefónica y Banco Santander. Fue en 2007, antes de la crisis, por eso cobra una mayor mérito que una empresa enfocada en el consumo de particulares haya logrado este hito. La escalada de Inditex hasta la cima de los 100.000 millones de euros (club en el que no hay ni 100 empresas en todo el mundo) se ha producido después de uno de sus mejores años en bolsa. Desde enero las acciones de la compañía textil se han revalorizado un 35% y es el segundo valor del Ibex 35, el índice de referencia de la bolsa española, que más sube tras Gamesa (+96%).

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Vende 60o euros por segundo

Con la subida desde enero, Inditex ha engordado en 27.000 millones de euros su tamaño bursátil y le lleva a multiplicar por más de 10 su tamaño desde que debutó en mayo de 2001. Desde aquel estreno, el gigante gallego ha multiplicado por 8 veces sus beneficios y casi 6 veces las ventas del grupo, al tiempo que ha quintuplicado su número de tiendas en todo el mundo hasta extender su imperio por cerca de 90 países.

En 2015, según las estimaciones de los analistas, se prevé que roce los 7.000 comercios físicos, supere los 19.000 millones en ventas y 2.700 millones en beneficios. Si se echa la vista un poco más atrás los guarismos y multiplicaciones de sus principales números son todavía más impresionantes. Desde 1996 sus beneficios se multiplicado por 37 veces, por 18 sus ventas y por más de 12 su número de establecimientos. La rentabilidad de cada una de ellas ha crecido casi un 50% en estas dos décadas, hasta 2,7 millones de euros anuales.

La marca Zara sigue siendo su buque insignia. Dos tercios de los ingresos de la cuenta de resultados de Inditex dependen de ella y nutren una caja (lo contrario de tener deuda financiera) que alcanzará a principios de 2016 los 5.000 millones. Una posición de solvencia asentada en su poderosa maquinaria logística que le permite diseñar, fabricar, transportar y vender sus colecciones de ropa en cuestión de semanas. Hacerlo más rápido y más eficiente que sus competidores por todo el mundo es su fórmula de su éxito.

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El hombre más rico de Europa

Al frente de la compañía se han situado dos ejecutivos distintos. De 1997 a 2005 fue José María Castellano quien llevó el timón como consejero delegado. Pilotó la salida a bolsa en 2001 y logró cimentar el crecimiento internacional de la compañía. A partir de 2005 fue Pablo Isla quien tomó el relevo como consejero delegado, ascendiendo en 2011 a la posición de presidente ejecutivo tras la retirada del discreto patrón y señor de Inditex.

Fue precisamente con la salida a bolsa de Inditex hace catorce años cuando cristalizó la mayor fortuna española. Amancio Ortega Gaona tiene un patrimonio de 60.000 millones de euros solamente ligado al 59% de las acciones del grupo que todavía están en su poder. Su hija Sandra tiene otros 7.000 millones en títulos de la empresa a través del hólding Rosp Corunna. Padre e hija encabezan la lista de fortunas españolas, pero Amancio ocupa un lugar de honor a nivel mundial.

Es el hombre más rico en Europa y el segundo del mundo tras Bill Gates, el fundador de Microsoft. En 2014 su fortuna superó a la del legendario Warren Buffett, creador del hólding inversor Berkshire Hathaway y bien conocido por su consideración como mejor inversor del último siglo. Además de Inditex, Ortega dispone de otros 7.000 millones de euros en patrimonio financiero y edificios a través de Pontegadea Inversiones. Su fortuna seguirá creciendo a golpe de dividendo de Inditex. Solo desde 2010 se ha quedado con el 60% de los 6.600 millones que ha pagado el grupo textil a sus accionistas.

El nuevo gigante ‘Coca Cola Europa’ cotizará en la Bolsa española

Fusión a tres bandas para crear una embotelladora única en Europa para Coca-Cola. El nuevo gigante del refresco suma unas ventas netas de 12.600 millones de euros y un beneficio bruto de explotación (ebitda) de 2.100 millones. Por primera vez en toda su historia, Coca-Cola cotizará en la Bolsa española a través de su embotelladora europea, que también seguirá en las Bolsas de Ámsterdam y Nueva York.

En la imagen, Sol Daurella, entre Muhtar Kent (i), presidente de The Coca-Cola Company, y John Brock (Coca-Cola Enterprises)

Sol Daurella, entre Muhtar Kent (i), presidente de The Coca-Cola Company, y John Brock (Coca-Cola Enterprises)

Fusión sobre fusión. Coca-Cola Enterprises, la embotelladora de la conocida marca de refrescos en Reino Unido, Países Bajos, Francia y Escandinavia, se fusiona con sus homólogas en Austria y Alemania (Coca-Cola Erfrischungsgetränke AG), además de la embotelladora CC Iberian Partners (España y Portugal), resultado de otra fusión de ocho empresas que finalizó hace dos años.

La unión de las tres empresas creará una nueva empresa denominada Coca-Cola European Partners que fabricará refrescos para un mercado potencial de 300 millones de europeos en 13 países. El nuevo gigante del refresco suma unas ventas netas de 12.600 millones de euros y un beneficio bruto de explotación (ebitda) de 2.100 millones. La operación fue adelantada hace siete días por The Wall Street Journal.  

El nuevo gigante -que embotella y comercializa en exclusiva en Europa refrescos como Coca-Cola, Fanta o Aquarius- estará presidido por Sol Daurella, una de las grandes fortunas catalanas con 1.500 millones de dólares. Además de accionista principal de la empresa española Coca-Cola Iberian Partners es la socia de Nespresso (Nestlé) para España y consejera desde hace pocos meses de Banco Santander. La presidenta del banco, Ana Patricia Botín, es consejera de la matriz de Coca-Cola en Atlanta. Junto a Daurella se sentará en la dirección de la empresa europea Victor Rufart, que ha sido designado responsable de fusión (Chief Integration Officer).

Una empresa que aspira al Ibex 35

El reparto accionarial de la nueva ‘Coca-Cola Europa’ quedará de la siguiente manera: la filial española (Iberian Partners) tendrá el 34% de las acciones, mientras que los accionistas de Coca-Cola Enterprises -que ya cotiza en bolsa- mantendrán el 48% del capital. Un 18% de los títulos se quedarán en manos de la matriz The Coca-Cola Company, dueña de la marca y la famosa fórmula secreta de la bebida azucarada.

Por primera vez en toda su historia, Coca-Cola cotizará en la Bolsa española a través de su embotelladora europea, que también seguirá en las Bolsas de Ámsterdam y Nueva York. La nueva empresa tendrá un tamaño bursátil superior a los 20.000 millones de euros en función de su volumen de beneficios y ventas proforma (sumando las cifras de las tres empresas que se unen). Con este nivel se situará al nivel de empresas como Endesa, Gas Natural o Repsol, todas ellas pertenecientes al exclusivo club bursátil.

La nefasta fusión de Iberian Partners

Según sus datos, Coca-Cola Iberian Partners tiene 396.000 clientes en hostelería y llega a 131 millones de clientes, de los que el 56% serían turistas que visitan la Península Ibérica. La compañía comercializa actualmente 17 marcas diferentes, cuenta con nueva fábricas de refrescos y seis manantiales de agua mineral en explotación en los que trabajan 4.380 empleados en España y Portugal. Precisamente su relación con trabajadores y centros de producción ha abierto una herida todavía sin cerrar ni cicatrizar en el pasado reciente.

En 2012, las ocho embotelladoras familiares (siete españolas y una portuguesa) se fusionaron. Se creó Coca-Cola Iberian Partners, la mayor empresa de alimentación en España con unos ingresos anuales de 3.000 millones de euros en 2014. Pero en el marco de ese proceso, las compañías plantearon un reducción de plantilla y el cierre de cuatro plantas de producción que puso en pie de guerra a los trabajadores y provocó un amplio rechazo social. También pasó a la acción la justicia: la Audiencia Nacional anuló el ERE (Expediente de Regulación de Empleo) que afectaba a 1.000 trabajadores y dictó su readmisión inmediata. Coca-Cola recurrió al Tribunal Supremo y volvió a perder.

Abril-Martorell, el rey de los despidos

Es experto en ejecutar el trabajo sucio en tiempos de crisis. Lo mismo cierra un negocio, vende una filial, pilota una salida a bolsa o refinancia un conjunto de créditos. Pero su especialidad es reestructurar, despedir y poner patas arriba a empresas de gran tamaño para salvarlas de su desaparición o quiebra. Nadie, probablemente, tiene un historial como el suyo.

En la imagen, Fernando Abril-Martorell, presidente de Indra.

Fernando Abril-Martorell, presidente de Indra.

Es experto en ejecutar el trabajo sucio en tiempos de crisis. Lo mismo cierra un negocio, vende una filial, pilota una salida a bolsa o refinancia un conjunto de créditos. Pero su especialidad es reestructurar, limpiar, despedir y poner patas arriba a empresas de gran tamaño para salvarlas de su desaparición o quiebra. No hay un historial como el suyo.

Fernando Abril-Martorell, de 53 años, va camino de firmar como ejecutivo un récord difícil de valorar: 14.000 despidos en tres empresas distintas (Telefónica, Prisa, Indra) en los últimos quince años. Justo ahora, afronta su tercer plan de bajas masivo al frente de Indra, la multinacional española de defensa y tecnologías de la información que tiene cerca de 40.000 empleados en todo el mundo.

Hijo del que fuera vicepresidente económico con Adolfo Suárez, Abril-Martorell es un banquero de inversión de larga trayectoria que comenzó su carrera en JPMorgan y ha liderado también la filial en España del suizo Credit Suisse. Es el hombre de confianza de la gran banca y de algunas de las mayores fortunas españolas cuando tienen grandes problemas que solucionar.

Un accionista: “No eche a nadie a la calle”

“Señor presidente, permítame que le dé mi opinión: no eche a nadie a la calle. Salvemos entre todos esta sociedad, tanto los administradores, la plantilla y los accionistas. Porque la congoja que tendrán 1.500 familias debe ser gorda. Yo le pido a ustedes que, posiblemente con ese 20% que va a disminuir (la retribución) del consejo y a los trabajadores, que lo analicen y que a veces merece la pena ganar menos con tal de que nadie se vaya a la calle”. Abril-Martorell sabe que no va a ser posible, por eso ni pestañeó ante las palabras de Ángel Cereceda, un veterano y habitual protagonista en las juntas de otras empresas del Ibex 35 (Mapfre, Enagás, Bankinter…).

Inauguró el turno de intervenciones en la pasada Junta General de Accionistas del 25 de junio, que fue copada por los sindicatos. Todavía falta negociar con los representantes sindicales, pero el máximo responsable de Indra ha puesto sobre la mesa una plan de bajas para 1.850 empleados solo en España, la mayoría del área de consultoría y en sus sedes centrales en Madrid. Es el 8,5% del equipo en el país (21.800 trabajadores), que supone a su vez casi la mitad de su plantilla global.

Sus grandes reestructuraciones

Sin embargo, el de Indra será el menor de sus tres grandes trabajos como reestructurador. Hasta 2013 fue consejero delegado de Grupo Prisa. El grupo de medios de comunicación acumuló una deuda de 5.000 millones de euros tras la compra de Sogecable y estuvo al borde de la quiebra. Abril-Martorell aterrizó allí de la mano de los acreedores de la mayor parte de ese dinero (Telefónica, Santander, Caixa, HSBC…) para salvar el barco. Entre las medidas que planteó estuvo la venta de Canal+ a Telefónica, de Santillana a Pearson, la refinanciación de la deuda de 5.000 millones, la conversión de parte de esos préstamos en acciones de la sociedad… y el temido ERE.

Hoy la empresa sigue en pie, pero se ha quedado irreconocible. Antes de su plan, las familias fundadoras Polanco y Pérez controlaban el 70% del grupo. Ahora apenas tiene un 10% de la empresa. También tuvo que despedir a más de 2.000 empleados, en su mayoría periodistas  de El País, Cadena Ser, As o Cinco Días.

No ha sido la primera, ni la última vez que había recibido esa clase de encargo. El ex banquero de JPMorgan y Credit Suisse también realizó esa labor para empresas terceras como, por ejemplo, en el ERE de Deoleo (SOS Cuétara) tras la crisis provocada por sus anteriores dueños (los hermanos Salazar) y antes de su venta al fondo de capital riesgo CVC. La banca, una vez más, volvió a recurrir a Abril-Martorell para salvar la actividad de una empresa al borde del abismo.

Stocks options’ y el ERE de Telefónica

Con Prisa e Indra, Abril-Martorell vuelve a repetir el trabajo del ‘Señor Lobo’, ese personaje que en Pulp Fiction encarna Harvey Keitel y que sabe en todo momento lo que hay que hacer, aunque no sea apto para todos. Su ‘gran trabajo’ en la sombra se produjo en Telefónica entre finales de los años 90 y principios de los 2000. Entonces se registró el que está considerado como el mayor ERE (Expediente de Regulación de Empleo) de la historia en España. Fueron 10.000 empleados los que salieron de la operadora entre jubilaciones anticipadas, bajas voluntarias y despidos.

Abril-Martorell -contaba entonces  38 años- comenzó a diseñar aquel plan como director general financiero de Telefónica a las órdenes de Juan Villalonga, el entonces presidente de la mayor empresa española. Después lideró una de las filiales en su salida a bolsa (TPI), pero dimitió de su cargo poco tiempo antes del cese de Villalonga. Su sucesor, César Alierta, volvió a llamar a la puerta de Abril-Martorell (junio de 2000) para terminar el trabajo iniciado desde la posición de consejero delegado de Telefónica (2000-2003).

De nuevo, el encargo fue reestructurar, vender y sanear, en este caso, la herencia que había dejado Villalonga en Telefónica. La compañía firmó unas pérdidas récord de 5.600 millones de euros en 2002 por las desorbitadas inversiones que se habían realizado en Terra Lycos o las licencias móviles en Europa. Fue además uno de los cerebros -como máximo responsable del área financiera- detrás de las famosas ‘stock options‘ de Telefónica, que trascendieron a los círculos económicos por la cuantía de las mismas. También para aquello hubo que buscar soluciones. Y Fernando volvió a ser  el solucionador.

Caídas controladas de las bolsas y el euro tras el ‘oxi’ griego

Se celebró el referéndum. Ganó el ‘no’ de Grecia a la ‘troika’ y las condiciones de rescate negociadas hasta la fecha. Las posibilidades de una ruptura de la eurozona y la salida de uno de sus miembros se acrecientan tras la consulta. Así lo reflejan los mercados, pero con una reacción contenida y sin pánico. Los analistas de UBS, en un comentario a sus clientes, han calificado la reacción al ‘greferéndum’ como de “impresionante calma”. Un sosiego intranquilo porque poco ha cambiado desde el viernes: el corralito griego sigue activo y la Bolsa de Atenas está cerrada hasta nuevo aviso.

  • El euro cae con moderación frente al resto de divisas principales. En concreto, la moneda baja un 0,3%, hasta 1,107 dólares, tras el cierre de las bolsas europeas. Llegó a depreciarse un máximo del 1,7% durante la noche, hasta 1,095 dólares.
  • Las primas de riesgo de los países periféricos (con España e Italia a la cabeza) suben algo más del 10%, hasta 160 puntos, movimiento contenido también pese a que la falta de resolución de la crisis de Grecia y su capacidad para contagiar a la deuda de los países más vulnerables.
  • Al cierre de la sesión del lunes, el Ibex 35, el índice de referencia de la  bolsa española, bajó un 2,22%, hasta 10.540 puntos. Los bancos -principales inversores en deuda pública española- lideraron los descensos con Bankia, Banco Popular, Caixabank, Sabadell y Santander a la cabeza de las caídas (entre el 3,7% y 2,7%). La foto es similar a la que se registró en el Eurostoxx 50, el Cac 40 francés o el Dax alemán, aunque con bajadas que oscilaron entre el 1% y 2%. El MIB italiano y el PSI portugués cedieron entre un 3,7% y 4%, respectivamente.
  • El Banco Central Europeo (BCE) vuelve a situarse en el centro del escenario. De su decisión de mantener, incrementar o retirar la línea de liquidez de emergencia (ELA) a los bancos griegos dependerá si el ‘corralito’ sigue vigente. En cualquier caso, el BCE puede remover esa situación y también calmar a los mercados. El pasado viernes amplió su capacidad para comprar bonos de grandes emisores europeos como las empresas estatales de ferrocarril SNCF o Adif, entre otras.

Nuevo escenario sin Varoufakis

La salida de Grecia de la eurozona es uno de los caminos abiertos tras la consulta en las urnas. También la adopción de una nueva moneda. Tendría un coste directo de hasta 230.000 millones de euros para Europa (el 2,3% del PIB). Sin embargo, todo parece indicar que tanto el Eurogrupo como el Gobierno de Alexis Tsipras volverán a sentarse a negociar en las próximas horas para alcanzar un acuerdo que permita eliminar el corralito y poner en marcha un nuevo rescate en mejores condiciones que el anterior.

La dimisión del ministro de Finanzas, Yanis Varoufakis, supone la eliminación de un obstáculo para alcanzar ese objetivo de acuerdo entre Grecia y Europa. “Es esencial que el gran crédito obtenido por el NO en las urnas se invierta inmediatamente en un SÍ a la solución adecuada”, señala la cara visible de los negociadores griegos. Vaourafakis no ha desaprovechado la ocasión para recordar su incómodo papel en el culebrón griego. “Portaré con orgullo el odio de los acreedores”.

¿Y ahora qué?

El escenario base que manejan los grandes inversores es todavía un acuerdo entre el Eurogrupo y Grecia, que implicaría una reestructuración de la deuda (con alargamiento de los plazos de devolución, quita de hasta el 20% del global de la deuda e inyección de nuevo dinero). Sin embargo, cada vez son más importantes las voces que claman contra el ‘riesgo moral’ que emerge del impago de Grecia a sus acreedores. El próximo 20 de julio, los helenos tienen que devolver 3.500 millones de euros al BCE.

“Existen tres posibles vías en estos momentos: la primera es un acuerdo blando que supondría darle la razón a las demandas griegas. No lo vemos muy factible, pues daría aire a los partidos populistas del resto de Europa. La segunda, un acuerdo duro que no dé concesiones a los griegos –complicado de digerir a corto plazo por Tsipras después del “No”- y, en último lugar, la salida de Grecia del euro, que es el camino que ha quedado abierto el domingo si no se produce el acuerdo. Esta tercera opción sería muy mala para los griegos, pero no tanto para Europa”, explica Joaquín Casasús, director general de Abante Asesores.

Es una de las fechas claves en el calendario. La incertidumbre sigue siendo máxima, pero en lo que sí coinciden una mayoría de analistas es que el próximo paso de los países de la eurozona puede implicar un llamamiento a unificar de forma decisiva la unión política, fiscal y bancaria en el euro. Los responsables del Eurogrupo, el BCE y el Consejo Europeo se reúnen entre hoy y mañana con Grecia de nuevo como asunto prioritario.

Pánico en Europa por el cerrojazo bancario de Grecia

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Con la instauración de un corralito, el Gobierno griego toma el control temporal de una base de depósitos de más de 120.000 millones de euros que pertenecen a las familias y a las empresas del país. ¿Puede el Gobierno usar esos depósitos? No. ¿Puede convertirlos? Sí. Aquí todas las claves.

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El corralito en Grecia ha comenzado. ¿Pero qué es exactamente un corralito? Supone, precisamente, la creación de una serie de vallas en sus flujos financieros, comerciales y bancarios para restringir la libre circulación de dinero. Sin embargo, el Gobierno de Alexis Tsipras (Syriza) ha ido más allá con un cierre patronal de los bancos y bolsas durante seis días laborables con una limitación de 60 euros diarios por cliente y día en las retiradas de efectivo en los cajeros automáticos. Según Mastercard, uno de los principales intermediarios de pagos, esta limitación solo afecta a las tarjetas emitidas por bancos griegos y no toca, de momento, a los turistas extranjeras visitan el país. La drástica medida llega después del fin de semana de pánico entre los griegos y las largas colas en las máquinas expendedoras de dinero.

El objetivo de Tsipras es evitar un colapso financiero antes de que se celebre un referéndum el próximo 5 de julio para votar una hipotética aceptación del rescate del Eurogrupo. No obstante, las negociaciones se han roto y no se sabe todavía cuál es la pregunta puesto que no hay propuesta formal sobre la mesa. Grecia busca a toda costa una reesctructuración y quita (descuento, perdón o rebaja) del volumen global de su deuda de 320.000 millones de euros, agigantada en los últimos años por la crisis y el colapso de su economía en forma de desempleo y caída del PIB (-30% desde 2007).

Los depósitos, en riesgo

Célebre desde la crisis de deuda de Argentina en 2001, el corralito supuso entonces restricciones iniciales en la retirada de efectivo o en la realización de transferencias para más tarde acabar en una pesificación de su economía tras el abandono de la paridad del peso argentino con el dólar. El Estado intervino los depósitos y pagó a los ahorradores en bonos de deuda canjeables a lo largo de los años. Para la mayoría de los argentinos, aquello fue la ruina.

Con la instauración de un corralito, el Gobierno griego toma el control temporal sobre una base de depósitos de más de 120.000 millones de euros que pertenecen a las familias y empresas del país.

¿Puede el Gobierno usar esos depósitos? No ¿Puede convertirlos? Sí. En el caso de Grecia abandone la zona del euro y comience a usar una nueva moneda, los depósitos pasarían a estar denominados en esa moneda que podría recuperar el nombre de dracma. También su deuda. En ambos casos se vería rebajado su valor. Tsipras lanzó un mensaje de tranquilidad el domingo que apenas ha servido.

A la espera del cortafuegos

Países como España o Italia se pueden ver severamente afectados por la caída de Grecia. Con los mercados griegos cerrados, las bolsas española e italiana se han colocado en el punto de mira de los inversores, que han comenzado a vender a manos llenas. Unos motivados por el miedo y para reducir la exposición a estas bolsas. Otros haciendo su agosto con las posiciones cortas o bajistas, que se benefician de la caída del precio de un activo.

Al cierre, las caídas fueron de órdago. El Ibex 35 cayó un 4,56%, hasta los 10.853 puntos. Llegó a caer cerca del 5% en los primeros compases de la sesión. Fue el tercer índice de referencia que más cedió, solo superado por el portugués PSI 20 (-5,2%) y el MIB italiano (-5,17%). Aunque no mucho más que el resto de sus homólogos europeos (Cac francés, Dax Alemán, Mib italiano), que cedieron más del 3,5%. Los mayores movimientos, sin embargo, se dieron en las primas de riesgo. La española -que mide su diferencial con la deuda alemana- se dispara un 40% hasta los 158 puntos. La italiana se mueve hasta cotas similares y la de Portugal sube hasta los 238 puntos. El euro llegó a caer hasta los 1,101 dólares, pero terminó el día por encima de 1,12.

Pese a los bruscos movimientos de las pantallas, el terremoto financiero griego no coge por sorpresa a la eurozona, que desde hace un par de semanas contempla una crisis como la actual y la adopción de medidas cortafuegos que protejan a los países rescatados (Irlanda, Portugal, España) de un empeoramiento de sus condiciones financieras. Todos ellos tienen abultadas deudas públicas y problemas para pagarlas.

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Manifiesto de ‘los Cinco presidentes’ de Europa y cierre de filas ante la crisis de Grecia

europe2unionSerá tan pronto como la semana que viene. El 1 de julio puede arrancar una nueva fase de integración entre los países miembro de la Unión Económica y Monetaria (UEM) en Europa, según una propuesta encabezada por el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker.

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Son las horas más oscuras de la crisis de Grecia, pero también lo son para los mecanismos de decisión que rigen la Unión Europea (UE). La solución del caso griego parece difícil, pero en lo segundo todos parecen estar de acuerdo: hay que avanzar cuanto antes. Será tan pronto como la semana que viene. El 1 de julio puede arrancar una nueva fase de integración entre los países miembro de la Unión Económica y Monetaria (UEM) en Europa, según una propuesta encabezada por el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker.

“Los ciudadanos y los mercados necesitan ver que la zona del euro prosperará. Esta visión a más largo plazo necesita que las medidas a corto plazo sean ambiciosas”, señala el documento impulsado por Juncker y firmado también por los presidentes del Parlamento (Martin Schulz), del Eurogrupo (Jeroen Dijsselbloem), Consejo Europeo (Donald Tusk) y del Banco Central Europeo (Mario Draghi).

Euforia bursátil pese al no-acuerdo

El informe -que circula a toda velocidad desde el domingo- estuvo detrás de la potente subida bursátil y euforia de los inversores por un hipotético acuerdo para desbloquear los 7.200 millones de euros que necesita Grecia antes del 30 de junio. Finalmente no se produjo, pero hubo un serio acercamiento después de que el Gobierno de Tsipras propusiese recortes en pensiones, gasto militar y subida del IVA al 23%.

El Ibex 35 se disparó un 3,87%, hasta 11.368 puntos, movimiento similar al que registró la bolsa alemana e índices europeos como el Eurostoxx 50. La prima de riesgo española -que mide el diferencia de la deuda ibérica con la teutona- se derrumbó cerca del 20%, hasta 120 puntos.

En “Completar la Unión Económica Europea”, como han titulado la presentación, sus autorizados e ilustres autores dibujan una hoja de ruta de tres etapas hasta 2022 para “completar la integración económica europea” en el terreno de la fiscalidad, presupuestos públicos y banca, tres de los puntos débiles de la actual Unión. Es lo que piden los inversores: más y mejor integración. Una unión real y no solo de monedas.

Invitación a cerrar filas

‘Los Cinco’ han invitado explícitamente al Consejo europeo a que “respalde estas propuestas a la mayor brevedad”. Se reúne el jueves con Grecia sobre la mesa, después de que hoy no hubiese ningún acuerdo, salvo el incremento de la ELA (línea de liquidez de emergencia) a los bancos griegos por parte del BCE.

Juncker, Tusk, Draghi, Dijsselbloem, Schulz proponen “hora de ruta ambiciosa, pero pragmática” hasta 2025 dividida en tres fases. La primera de ellas comenzaría el 1 de julio y se extendería hasta junio de 2017. Ahora bien, ¿qué proponen? Primero, una declaración de buenas intenciones por “la convergencia, el empleo y el crecimiento”. También una mayor atención al empleo y las políticas sociales. Las dos proposiciones de mayor calado e impacto a corto plazo tienen que ver con la unión bancaria y el control de presupuestos públicos.

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Jean-Claude Juncker

Más Unión financiera y bancaria

Es la madre del cordero para evitar los actuales desequilibrios financieros entre unos países y otros cada vez que surgen dudas sobre alguno de los Estados miembro. El documento propone dotar de fondos temporalmente al futuro FROB europeo (Mecanismo Único de Resolución- MUR), un fondo de reestructuración bancaria de ámbito comunitario que permita actuar en casos de quiebras. En marzo de 2014 se aprobó su creación con 55.000 millones de euros, pero todavía sigue sin munición.

También apunta la creación de un Sistema Europeo de Garantía de Depósitos, una de las medidas más razonables para neutralizar el vuelo masivo de capitales de un país a otro cada vez que se produce una crisis como la actual. Otra de las ideas del documento que impulsa Juncker es la puesta en marcha de la Unión de Mercados y Capitales, que permita invertir en bolsa, bonos o realizar una transferencia dentro de la eurozona como si se produjese dentro de un único país.

Más Unión fiscal y política

El manifiesto sugiere la creación de un nuevo Consejo Fiscal Europeo. “Este Consejo proporcionaría una evaluación pública e independiente, a escala europea, de la manera en que los presupuestos, y su ejecución, se atienen a los objetivos y recomendaciones económicos establecidos en el marco de gobernanza fiscal de la UE; sus dictámenes deberían tener en cuenta las decisiones adoptadas por la Comisión”, explican sus autores.

En último lugar, los Cinco presidentes del documento buscan obtener de los líderes europeos una declaración política que respalde la autonomía de las propias instituciones comunitarias. Bajo el epígrafe “responsabilidad democrática, legitimidad y consolidación institucional”, se busca dotar de una mayor interacción al Parlamento europeo con las distintas cámaras de representación nacionales. También reforzar el poder del director del Eurogrupo y buscar una voz única europea en materia de política exterior.

Al Ibex 35 no le gusta el resultado, pero menos le gustó el de Rajoy

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La implacable memoria del mercado no olvida la cercanía de líderes como Pablo Iglesias o Ada Colau a las tesis griegas de Tsipras y Varoufakis de reformar el mercado hipotecario, suspender la ejecución de desahucios, renegociar la deuda pública o dejar de pagar parte de ella. La Bolsa ha caído 2 puntos pero cuando ganó el actual presidente del Gobierno cayó un 3,4%.

Es oficial. Las encuestas han dado paso a los resultados electorales. Los inversores toman nota del cambio electoral en España. También de la irrupción de Podemos, Ciudadanos y del giro a la izquierda en Madrid (Manuela Carmena) y en Barcelona (Ada Colau) con dos plataformas de unidad popular.

El Ibex 35, que agrupa a las mayores compañías españolas, ha reaccionado este lunes con una caída del 2%, hasta 11.322 puntos. Es su mayor caída postelectoral desde que Rajoy ganó las generales el 20 de noviembre de 2011. Entonces bajó un 3,4%. También es menor el roto que cuando tras las autonómicas catalanas de 2010 (-2,3%) o el 15 de marzo de 2004 cuando Zapatero accedió por sorpresa a Moncloa.

Hoy el Ibex se ha visto arrastrado por el descenso de los valores bancarios. El Banco Popular caído un 3,5% y más del 2% Caixabank, Santander y BBVA. Bajaron con fuerza las eléctricas como Endesa (-4%) e Iberdrola (-3,5%), pero también las constructoras y concesionarias. La prima de riesgo -que recoge el diferencial entre la deuda alemana y la española- se mantiene estable en los 117 puntos.

El mar de fondo tiene el foco en la Grecia de Alexis Tsipras, que amenaza con el impago un préstamo de 1.600 millones que vence en junio. Pero el nuevo aspecto del mapa electoral en España será un factor de cotización en los próximos meses. Sobre todo si se traslada a las elecciones generales.

“Hay que verlo en perspectiva. Hace algunos meses había temor a la aparición de Podemos, pero ese soufflé se ha desinflado tras las elecciones en Andalucía. Ahora todo el mundo sabe quién es y el efecto es menor (…) “Hoy es un día un poco extraño para la bolsa por los festivos. El otro día en Londres los aviones estaban repletos porque todo el mundo se iba de puente””, explica Joaquín Casasús, director general de la gestora de fondos Abante Asesores.

El efecto de los festivos

No obstante, la actividad en el mercado es reducida hoy debido a los días festivos: Memorial Day en EEUU y Pentecostés en Alemania y en Reino Unido. Las principales bolsas de influencia en España (Wall Street, Fráncfort y Londres) permanecen cerradas en las próximas horas y evitarán movimientos más abruptos en la jornada de digestión electoral.

“El resultado electoral ha sido muy decepcionante. Por un lado, se añade incertidumbre sobre la mesa. Por otro, la percepción generalizada entre los operadores es que los pactos llevan a la moderación”, explica Daniel Lacalle, economista y autor del libro Nosotros, los mercados. “No veo un efecto directo del resultado electoral en la Bolsa. Hay que tener en cuenta que mayo es un mes habitual de toma de beneficios y la Bolsa ha subido mucho”. El Ibex 35 acumula un ascenso del 10% desde que comenzó 2015 y del 70% desde el verano de 2012.

El ejemplo griego

Y sin embargo la implacable memoria del mercado no olvida la cercanía de líderes como Iglesias (Podemos) o Colau (BCN-Comú) a las tesis griegas (Tsipras y Varoufakis) de reformar el mercado hipotecario, suspender la ejecución de desahucios o renegociar la deuda pública o dejar de pagar parte de ella. Todo eso ha estado sobre la mesa en el pasado y puede volver a estarlo en cualquier momento.

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La llegada de dos partidos nuevos a las alcaldías de Madrid (5.936 millones de euros de deuda en 2014) y Barcelona (978 millones) puede remover la estabilidad en que se encuentra el mercado de deuda en España por la confianza en la recuperación y sobre todo por la mano visible del Banco Central Europeo (BCE), que sigue manejando los precios periféricos y ha hundido en rentabilidades negativas la mayoría de los bonos públicos.

Según datos difundidos hoy por el Banco de España, la emisión bruta de deuda -incluidas renovaciones y financiaciones- se elevó durante 2014 a 239.500 millones de euros y el endeudamiento neto se amplió en 57.000 millones. Ese dinero es el que necesita el Estado para satisfacer el permanente estado de déficit público (mayor gasto que ingresos). Son cifras muy similares a las registradas en 2013, pero continúan mostrando un aumento de la hipoteca total.

El Tesoro mantiene un saldo vivo de emisiones por valor próximo al billón de euros y un interés medio del 3,56%. Es decir, paga intereses por valor de 35.000 millones. “Es muy difícil que se toque el tema de la deuda en España porque sería contraproducente. El coste de financiación ahora es completamente asumible y dejaría de serlo si pones en contra a los mercados”, añade Casasús.

Todos los expertos coinciden en una cosa: el 24M es sólo una piedra de toque antes de unas elecciones generales cuya repercusión bursátil sí sería mucho mayor.