Una locomotora naranja en la estación de Sants

Ciudadanos eligió como sede para la noche electoral un hotel construido sobre una estación. En el primer piso se congregó la locomotora naranja, cuyos militantes hicieron mucho ruido porque tenían muchas cosas que celebrar. 

Ciudadanos eligió como sede para la noche electoral un hotel construido sobre una estación. En el primer piso se congregó la locomotora naranja, cuyos militantes hicieron mucho ruido porque tenían muchas cosas que celebrar. Entre otras cosas, que su partido ya es la segunda fuerza política de Cataluña. O que con sólo nueve años de vida la formación liderada por Albert Rivera ha adelantado por la izquierda a PP y PSOE. O que ha triplicado el número de votos obtenidos en 2012. O que ha irrumpido en Girona y Lleida, tradicionales feudos independentistas en los que hasta ahora no tenía representación.

Todos esos factores convirtieron a Ciudadanos en la triunfadora absoluta de la noche y provocaron el delirio en la atestada sala de convenciones del hotel Barceló Sants. Los presentes entonaban cánticos que dotaban a la sala del ambiente de un campo de fútbol. “Yo soy español, español, español”, “España unida jamás será vencida” o “Cataluña es España” fueron los estribillos más coreados.

Una multitud esperó paciente la salida de Albert Rivera y de Inés Arrimadas, los dos grandes artífices de este éxito. Fueron los últimos en comparecer.

Cuando Artur Mas apareció en pantalla, el público pidió su dimisión y coreó  “¡Tres per cent, tres per cent!” en referencia a las comisiones ilegales que cobraba presuntamente su formación. A Pablo Iglesias le dedicaron un innovador “Vaya cagada, coleta morada”. Los abucheos a los rivales eran interrumpidos por aplausos en cada oleada del escrutinio.

Al final apareció el tándem que le ha dado la vuelta al panorama político catalán: Albert Rivera e Inés Arrimadas. Tomó la palabra la jerezana, que llegaba muy justa de voz a la cita. Agradeció el apoyo de más de 700.000 catalanes y enumeró las tres opciones que según ella tiene Artur Mas: “Dimitir, dimitir y dimitir”. Le sumó una cuarta: “Lo que también puede hacer es irse a su casa”. Una propuesta que fue secundada por el público al grito de “Dimisión, dimisión”.

Para entonces, el suelo ya temblaba como si los trenes de la estación de Sants hubiesen tomado la sala. Arrimadas, que era interrumpida por un cántico diferente a cada frase, aseguró que los catalanes habían apostado “por la convivencia y por la unión”.

Plena de confianza y espoleada por los resultados, retó a las formaciones independentistas a una nueva pelea: “Lo que tienen que hacer es convocar unas nuevas elecciones en las que todos nos presentemos como partidos, con nuestras siglas y nuestros programas, que es algo que ellos no han hecho”.

Como en el fútbol

Los asistentes coreaban “Campeones, campeones”. En esa tesitura Arrimadas le dio el relevo a Albert Rivera, el gran artífice de que una plataforma cívica nacida en 2006 sea ya segunda fuerza en el Parlament.

Arrimadas se refirió a Rivera como “el único líder nacional que está aquí, apoyando a su partido en Cataluña”.  Ésa puede ser una de las claves del éxito de la formación naranja: Rivera ha jugado en casa. Es el único presidente catalán de todos los partidos nacionales y se ha volcado con la campaña catalana más que ningún otro.

Rivera ha demostrado ser un estratega: ha concedido mucho protagonismo a Arrimadas, que se defendió bien en los careos que mantuvo contra políticos mucho más bregados. No la ha eclipsado pero tampoco la ha dejado sola. La foto de Rivera ha aparecido en los carteles electorales. Su cara estaba en las marquesinas de la paradas de bus.

Rivera no ha bailado, como Iceta y Sánchez. Tampoco ha hablado como un indio ni ha prometido sexo con látigo como Pablo Iglesias. El líder de Podemos no aparecía en los carteles porque comparecía con una marca blanca como la de las municipales. Igual que Mas y Juqueras, que además se han escondido detrás de un recién llegado como Romeva.

Rivera tampoco grabó un spot con acentos impostados, como han hecho en el PP. Ni ha ido cambiando de portavoz en los debates, como la CUP, despistando a los votantes indecisos. Rivera ha optado por ser fiel a unas siglas, a una imagen y a un programa. Los votantes lo han interpretado como un ejercicio de responsabilidad. Rivera no recurrió a frivolidades durante la campaña. Anoche botó a petición del publico, bromeó y hasta parafraseó a Lola Flores (“Si me queréis, callarse”). Pero sólo se lo ha permitido cuando ha tenido la victoria en el bolsillo. Hasta entonces ha preferido trasmitir la imagen de seguridad que confiere un político bien valorado en las encuestas. El resultado ha sido una campaña brillante.

El broche 

Rivera cogió el micro y puso el colofón a la noche. Se desbordó el júbilo. Unos gritaban “Ahora a La Moncloa” y otros entonaban el cohesionador “Viva España y Visca Catalunya”. Rivera mantuvo el ambiente futbolístico creado por los presentes: “”Os dije que había partido y lo acabamos de demostrar. No ha sido el PP ni el PSC ni Podemos. Hoy ha sido Ciudadanos el partido que ha evitado la ruptura de este país”. Rivera anunció el funeral “de la vieja política”, y aventuró el principio de una nueva era “que comienza esta noche”.

“Artur Mas ha sido el que ha querido que pasemos de tres a 25 diputados”, dijo Rivera, que planteó estos comicios como una previa para la gran pelea: las elecciones generales.

La derrota del vencedor deja en el aire a Cataluña

Junts pel Sí ha ganado aritméticamente las elecciones autonómicas, pero se trata de una victoria pírrica. Tanto el número de  escaños como el porcentaje de votos obtenidos (47%) son un freno para el proyecto separatista de Mas.

Junts pel Sí ha ganado aritméticamente las elecciones autonómicas, pero se trata de una victoria pírrica. Tanto el número de  escaños como el porcentaje de votos obtenidos (47%) son un freno para el proyecto separatista de Mas.

Las elecciones catalanas dejan una Cataluña partida por la mitad y un escenario de manifiesta ingobernabilidad. Partida, porque los afines a la inpedendencia recogen el 47% de los votos. Ingobernable, porque Artur Mas no puede plantear la secesión con el resultado obtenido ni puede presentar un programa de gobierno o aprobar unos presupuestos de la mano de la extrema izquierda y los radicales antisistema.

Si Artur Mas tuviera un ápice de responsabilidad debería presentar hoy mismo su dimisión. Ha sometido a Cataluña a una enorme tensión en los últimos cinco años, con la convocatoria de tres elecciones en ese tiempo, un simulacro de referéndum y sucesivas Diadas y cadenas humanas para agitar la calle. Con todo a favor -el control de los resortes del poder y la unidad de fuerzas por encima de ideologías en torno al sueño independentista- no ha logrado su objetivo.

La candidatura de Junts pel sí (Convergència, ERC y colectivos de izquierda) gana las elecciones, pero consigue 62 escaños, seis menos de los que dan la mayoría absoluta y nueve menos de los que CiU y ERC sumaron en las últimas autonómicas: 71.

Es cierto que con los 10 escaños de la CUP, los partidarios de la secesión alcanzan los 72, que son, aritméticamente, cuatro más de los necesarios para ganar una votación en el Parlament. Pero incluso con la CUP, este bloque obtuvo más escaños en 2010: 74.

La realidad es que si estos comicios hubieran sido un plebiscito, que es el espíritu con el que Artur Mas los convocó, los independentistas lo habrían perdido con menos del 48% de los votos. Es decir, ni tiene margen legal para intentarlo ni ha conseguido el respaldo moral que perseguía.

Aunque intente presentar ahora los resultados como una victoria, la verdad es que, en aras de su apuesta independentista, ha acabado entregando a la extrema izquierda un partido que durante décadas defendió los intereses de la burguesía tradicional catalana. El balance que puede presentar es desolador: Mas tenía 62 escaños en 2010; cinco años después tiene los mismos, pero para lograrlos ha debido de  movilizar desde Lluís Llach a Pep Guardiola, y esos escaños ya no son sólo suyos: los comparte con Romeva y Junqueras.

Mas puede caer en la tentación de decir que el “procés” continúa, pero para seguir hinchando ese globo necesita el aire de la CUP, un partido que quiere sacar a Cataluña de la UE y de la OTAN y que ya anuncia que “desobedecerá” cualquier ley qque no sea de su agrado.

Los grandes derrotados en estas elecciones, junto a Mas, son los populares y Catalunya sí que es pot, la coalición en la que participaba el partido de Pablo Iglesias junto a ICV. El PP pierde ocho escaños y se queda como quinta fuera política con 11 escaños. Los partidarios de Iglesias obtienen otros tantos, pero ICV por sí sola, sacó 13 en 2012.

El batacazo del PP debería llevar a Rajoy a renunciar a ser el candidato de su partido en las generales de finales de año. Ya acumula tres fracasos históricos en 2015: el de las andaluzas, el de las muncipales y autonómicas, y ahora el de las catalanas. ¿Irá a por el cuarto?

Enfrente, el gran ganador es Albert Rivera y Ciudadanos. Este partido triplica sus apoyos y se convierte en la segunda fuerza política en Cataluña, con 25 escaños. Se trata de un resultado histórico que supone un trampolín para Rivera de cara a las generales.

El éxito de Ciudadanos contribuye a hacer más evidente la derrota del ganador aritmético, Artur Mas, para quien, desde hoy mismo comienza su cuenta atrás. Ni ha obtenido la pretendida mayoría absoluta ni la mayoría de votos para su proyecto rupturista. Aunque la CUP se abstenga en segunda votación, sus 62 escaños son uno menos de los que podría aglutinar Arrimadas en torno a la idea de convocar nuevas elecciones que facilitaran la gobernabilidad.

Todo sigue en el aire en Cataluña.

El recuento enfría la fiesta soberanista

Supporters of secessionist group Junts Pel Si (Together for Yes) react after polls closed in a regional parliamentary election in Barcelona, Spain, September 27, 2015.  Separatists have won a clear majority of seats in Catalonia's parliament, an exit poll showed on Sunday, in an election that could set the region on a collision course with Spain's central government over independence.     REUTERS/Andrea Comas

Andrea Comas / Reuters

La celebración de los resultados de Junts Pel Sí ha perdido fuerza a medida que avanzaba el escrutinio. Lo que al principio era una euforia desatada se ha convertido en una victoria agridulce al constatar que el soberanismo no se imponía en votos.

La celebración de los resultados de Junts Pel Sí ha perdido fuerza a medida que avanzaba el escrutinio. Lo que al principio era una euforia desatada se ha convertido en una victoria agridulce al constatar que el soberanismo no se imponía en votos.

Cualquiera podría decir que se trataba de una celebración de un título del Barça o de un concierto de fiesta mayor, pero era la noche electoral de Junts Pel Sí. Unas 2.000 personas se han acercado a los aledaños del mercado del Born para celebrar, en un ambiente de euforia y alegría, la victoria de la coalición que reúne a ERC, CDC y miembros de la sociedad civil.

“¡Hemos ganado en escaños y en votos, y tenemos una mayoría más que suficiente para tirar adelante este proyecto!”. El líder de ERC, Oriol Junqueras, desataba la euforia entre los presentes al pronunciar estas palabras con un 70% de votos escrutados. A medida que avanzaba el recuento, sin embargo, se constataba que las fuerzas soberanistas no obtenían más del 50% de los votos y algunos empezaban a dudar de la bondad del resultado.

Supporters of secessionist group Junts Pel Si (Together for Yes) react after polls closed in a regional parliamentary election in Barcelona, Spain, September 27, 2015.  Separatists have won a clear majority of seats in Catalonia's parliament, an exit poll showed on Sunday, in an election that could set the region on a collision course with Spain's central government over independence.     REUTERS/Andrea Comas
REUTERS/Andrea Comas

Familias enteras, grupos de gente joven y algunos turistas se han agolpado alrededor del escenario montado delante del mercado. A partir de las ocho han empezado a llegar los primeros simpatizantes, la mayoría de ellos ataviados con esteladas y todo tipo de objetos soberanistas. Los congregados han seguido de cerca la conexión en directo de TV3, que se emitía a través de una pantalla gigante.

Entre el mar de esteladas se encontraban personas como Iván Villanueva, un peruano que lleva 15 años viviendo en Barcelona y que llevaba una camiseta de la ANC y una estelada a modo de capa. También había familias enteras como los Ballús-Carrius, que no se querían perder un “momento histórico” y han optado por seguir el escrutinio en directo desde la plaza y no desde el sofá de su casa. Otros, como Frank Scothson, un británico de visita en Barcelona, pasaban por allí y decidieron entrar.

Después de Junqueras ha comparecido Artur Mas, que ha empezado celebrando la victoria en catalán, castellano, francés e inglés. El president de la Generalitat en funciones ha reafirmado el carácter plebiscitario de los comicios destacando la alta participación (más del 77 %) y ha pedido a los que han perdido que respeten el resultado.

A medida que avanzaba el escrutinio y los líderes acababan sus discursos, las dudas sobre el proyecto soberanista asaltaban a muchos de los presentes. En los corrillos los seguidores de Junts pel Sí comentaban si el resultado era bueno o malo y cada uno hacía su propia interpretación. Algunos restaban los votos de CSP del bando unionista para afirmar que también se había ganado en votos. Otros consultaban los resultados de 2012 para ver cuántos diputados alcanzaba el soberanismo en la anterior legislatura. Una mayoría despreocupada no atendía al escrutinio y bailaba y cantaba los hits que un DJ pinchaba desde el escenario.

Supporters of secessionist group Junts Pel Si (Together for Yes) react after polls closed in a regional parliamentary election in Barcelona, Spain, September 27, 2015.  Separatists have won a clear majority of seats in Catalonia's parliament, an exit poll showed on Sunday, in an election that could set the region on a collision course with Spain's central government over independence.     REUTERS/Andrea Comas
REUTERS/Andrea Comas

Cuando TV3 ha empezado a proyectar los discursos de las otras formaciones, la gente ha abucheado la comparecencia de Inés Arrimadas. También han celebrado los malos resultados de Unió y han gritado “botifler” (traidor) al ver la comparecencia de Duran.

Los aledaños del mercado del Borne se vaciaban paulatinamente. Mucha gente no acababa de saber si el resultado era bueno o malo. Al final TV3 ha retransmitido la comparecencia del líder de la CUP, Antonio Baños. Lo primero que ha dicho ha sido que requerirán un “plan de choque de rescate ciudadano” antes que cualquier otra cosa. “Después hablamos de lo que sea”. La gente ha empezado a aclamar a Baños al ver las imágenes del Casino de l’Aliança del Poblenou, donde se celebraba la noche electoral de la formación anticapitalista.

Dos jóvenes con esteladas empezaban a enfilar el camino hacia su casa sobre las 11 y media de la noche. Preguntados por qué no se quedaban, uno de los dos se ha sincerado: “Hoy la fiesta estaba en la sede de la CUP”.

Los griegos validan en las urnas el giro de Tsipras

Syriza obtiene una victoria clara con una diferencia mínima con respecto al resultado con el que llegó al poder hace ocho meses. Repetirá coalición con los Griegos Independientes.

Former Greek prime minister and leader of leftist Syriza party Alexis Tsipras waves to supporters after winning the general election in Athens, Greece, September 20, 2015. Greek voters returned Tsipras to power with a strong election victory on Sunday, ensuring the charismatic leftist remains Greece's dominant political figure despite caving in to European demands for a bailout he once opposed. REUTERS/Michalis Karagiannis

Lo ha vuelto a hacer. Alexis Tsipras ha ganado su tercera apuesta en menos de ocho meses. Los griegos han revalidado en las urnas el giro que el líder de Syriza dio en julio cuando aceptó firmar un duro acuerdo con los acreedores tras triunfar en los comicios de enero bajo la bandera de la antiausteridad y ganar más del 60% de los votos en un referéndum en julio contra el pacto con la troika. Su formación obtiene el 35,5% de las papeletas, con una diferencia mínima con respecto al resultado con el que llegó al poder hace ocho meses. No es la mayoría absoluta que el primer ministro pidió en agosto cuando decidió apostar por el adelanto electoral después de aprobar en el Parlamento el tercer rescate financiero a Grecia y sufrir la salida de 25 diputados de su partido, pero es una victoria clara para un líder que pedía a los electores una bendición para el cambio que se había visto obligado a asumir. “En Europa, hoy Grecia y el pueblo griego son sinónimos de resistencia y dignidad, y esta lucha continuará otros cuatro años”, ha reivindicado Tsipras.

En contra de las expectativas de las últimas semanas y de las encuestas que han vuelto a fallar como ya hicieron en julio, no ha habido que esperar al recuento del último voto para saber quién era el ganador de la quintas elecciones de Grecia desde 2009. Cuando aún se había escrutado apenas un 20% de los votos, ha sido el mismo líder del partido oponente, el conservador Nueva Democracia, el que ha reconocido la derrota y felicitado la victoria a Tsipras pidiéndole que formara pronto un Gobierno.

Syriza repite socio de Gobierno

El líder de Syriza no ha perdido tiempo. En lugar de apostar por una alianza con el centrista To Potami o el Pasok, como auguraban muchos analistas, ha salido al estrado con Panos Kammenos, el líder de los Griegos Independientes (ANEL), escenificando la repetición de la coalición de su primer Gobierno. ANEL es un partido nacionalista y muy distante ideológicamente de Syriza y sería un aliado contra natura si no fuera porque se ha demostrado un socio fiable, incluso cuando se trató de votar el nuevo memorándum en contra de la línea oficial del partido.

Juntos, Syriza, con 145 escaños, y ANEL, con 10, tienen una mayoría suficiente para gobernar sin sobresaltos (la mayoría absoluta es de 151). Y esto siempre que Tsipras logre acallar las voces críticas que aún hay en Syriza ante los votos cruciales de octubre, cuando el nuevo Parlamento tendrá que aprobar los presupuestos y, sobre todo, la reforma de las pensiones. Pero la victoria de este domingo es también un mensaje para la disidencia interna: Unidad Popular, la formación surgida de la escisión del partido en agosto, no ha conseguido superar la barrera del 3% necesaria para entrar en el Parlamento. De hecho, aunque tenga menos escaños que tras las elecciones de enero (162), Tsipras cuenta ahora con un mayor control sobre su partido. “Tenemos dificultades por delante, pero pisamos terreno firme”, ha afirmado el líder de Syriza.

graficoescanosAWESOME

Si en enero el apoyo al carismático líder izquierdista había sido un desafío a Europa, con el voto de este domingo, los griegos, a pesar de las contradicciones de estos meses y por paradójico que parezca, han expresado un deseo de estabilidad. Esto no podía podía pasar por entregar el poder a manos de los partidos tradicionales, que no han sabido en estos años cambiar el rumbo del país. La campaña de Syriza centrada en la oposición entre la nueva y la vieja política ha funcionado. Vangelis Meimarakis, el líder ad interim de Nueva Democracia, no ha podido obrar el milagro y el partido se prepara para la batalla por el liderazgo de una formación que sale de tres sonoras derrotas.

Pero para Tsipras no habrá luna de miel: el dato de participación mucho más bajo que en anteriores ocasiones es también el síntoma del cansancio de la población que, en su mayoría, se hubiera ahorrado esta nueva ronda electoral.

Y si desde Bruselas no ha habido los mensajes amenazantes de otras ocasiones sino más bien cálidas felicitaciones es porque los socios europeos creen que el nuevo Gobierno cumplirá lo pactado. El tercer rescate no permite otros giros.

Así lo hemos contado en directo.

Scytl y Tecnocom le ganan las elecciones generales a Indra

elecciones1Un consorcio formado por la catalana Scytl y la madrileña Tecnocom ha doblegado a Indra en el concurso para el recuento de las elecciones generales en España del próximo mes de diciembre. El gigante semipúblico no será el contador oficial de votos en unas generales por primera vez en las últimas dos décadas.

elecciones

David vence a Goliath. Un consorcio formado por la catalana Scytl y la madrileña Tecnocom ha doblegado al gigante semipúblico Indra en el concurso para el recuento de las elecciones generales en España del próximo mes de diciembre. El importe de la operación es inferior a los 15 millones de euros, según el pliego del concurso, si bien marca un hito para Indra, el contador oficial de votos en esta cita electoral durante, al menos, las dos últimas décadas.

Según fuentes próximas al concurso, que pidieron anonimato, un consorcio formado por Scytl, participada por el cofundador de Microsoft Paul Allen, y Tecnocom, presidida por el periodista Lalo Azcona, se ha preadjudicado el escrutinio de las elecciones que se celebrarán a mediados de diciembre, según la previsión planteada esta semana por Mariano Rajoy. El desembolso será inferior a citas anteriores. En 2011, el contrato se situó en los 14 millones de euros, un 27% más que en 2008; cuando su importe fue de apenas 11 millones.

indra_cosecha_elecciones

Desde los años 90, a través de su actual y anteriores marcas, siempre se lo había quedado Indra, pero esta vez, la empresa semipública ha caído tras la apertura de los sobres, según publicó El Confidencial el viernes. Participada por la estatal SEPI, la familia March (C.F. Alba) y Telefónica, Indra se tendrá que contentar con las elecciones catalanas del próximo 27 de septiembre, contrato valorado en un millón de euros, según señaló este sábado elboenuestrodecadadía.  Es la única buena noticia para la compañía en un año negro marcado por la llegada de Fernando Abril-Martorell a la presidencia y la puesta en marcha de un duro plan de reestructuración en forma de despidos masivos y venta de activos.

Junto a Scytl formará tándem en el recuento de las elecciones generales en España otra empresa poco conocida entre el gran público, pero con poderosos socios como es la madrileña Tecnocom, que cotiza en bolsa al igual que Indra. Dirigida y participada en un 20% por el periodista Lalo Azcona, fundador de la consultora Estudio de Comunicación, cuenta entre sus socios principales con el venezolano dueño de Abanca y Novagalicia, Juan Carlos Scotet, y la multinacional holandesa Getronics.

La ‘startup’ puntera en voto electrónico

La consecución del contrato en las generales se convierte en un ‘espaldarazo’ para Scytl, cuya historia se ha convertido en paradigma para las tecnológicas en España. Fundada en 2001 en la Universidad Autónoma de Barcelona por el investigador Andreu Riera, fallecido en 2006, Scytl lleva más de una década desarrollando soluciones electorales ‘con’. A su fundador se le ocurrió poner en marcha el proyecto después de ver la chapuza en el recuento electoral de las elecciones presidenciales de 2000 en EEUU entre George W. Bush y Al Gore.

Durante la última década se ha convertido en una de las firmas más valoradas y con mayor proyección internacional del ecosistema tecnológico español bajo la dirección de Pere Vallés, que tomó las riendas de la empresa tras la pérdida de Riera. Hoy Scytl es la niña bonita de las tecnológicas españolas. Desde 2007, la compañía ha recibido el respaldo de varios fondos de capital riesgo nacionales e internacionales, que controlan actualmente el 80% de sus acciones. Primero fue Spinnaker, vinculado al grupo financiero Riva y García, junto al referente del capital riesgo Nauta Capital. En 2010, el fondo británico Balderton Capital respaldó su proceso de internacionalización, que le ha llevado a poner la pica en distintos procesos electorales en 35 países de Europa y América, algunos polémicos que han acabado en litigios con las autoridades como en México.

Desde EEUU y Alemania llegaron en 2014 los principales inversores de la empresa en la actualidad tras aportar más de 90 millones de euros (104 millones de dólares) en diversas rondas de financiación. El más destacado es Paul Allen, cofundador de Microsoft y dueño del fondo Vulcan Capital, cuya aparición atrajo a otros cuatro fondos internacionales como el alemán SAP Ventures (fondo de la mayor empresa de software europea) y tres especialistas en invertir en ‘startups’ no cotizadas antes de que salgan a bolsa (Vy Capital, Industry Ventures y Adam Street). Ese es el destino de la empresa de Barcelona. De aquí a 2017 tiene previsto salir a cotizar en el Nasdaq estadounidense, el mercado por excelencia de las empresas tecnológicas.

Grecia grita ‘no’ a la UE


El “no” ha arrasado en el referéndum griego sobre si aceptar o no las condiciones de la UE y el FMI para seguir recibiendo préstamos, según los datos oficiales. El futuro de Grecia en la zona euro está en juego. Te lo hemos contado en EL ESPAÑOL desde Atenas, Bruselas y Madrid. Si te pierdes, lee la pieza explicativa de Juan Sanhermelando.


El “no” ha arrasado en el referéndum griego sobre si aceptar o no las condiciones de la UE y el FMI para seguir recibiendo préstamos, según los datos oficiales. El futuro de Grecia en la zona euro está en juego. Te lo hemos contao en EL ESPAÑOL desde Atenas, Bruselas y Madrid. Si te pierdes, lee la pieza explicativa de Juan Sanhermelando.

La deuda les pasa factura a los alcaldes

parla1

Parla, Jerez, Reus, Jaén y León son las cinco ciudades de más de 100.000 habitantes donde más ha subido la deuda por habitante desde 2011. En todas ha perdido concejales el partido del alcalde y en todas se puede producir todavía un cambio de gobierno.

Parla, Jerez, Reus, Jaén y León son las cinco ciudades de más de 100.000 habitantes donde más ha subido la deuda por habitante desde 2011. En todas ha perdido concejales el partido del alcalde y en todas se puede producir todavía un cambio de gobierno.

El Gobierno de Mariano Rajoy aprobó en 2012 el Plan de Pago a Proveedores (PPP), un mecanismo dotado con 10.000 millones de euros para que autonomías y ayuntamientos pudieran hacer frente a las facturas que no habían pagado a autónomos, pequeñas empresas y grandes concesionarias de los servicios básicos como el agua, la electricidad o las basuras.

Miles de ayuntamientos se vieron obligados entonces a reconocer las facturas que no habían pagado y a presentar un plan de ajuste si querían recibir estos fondos. Así fue como esas cifras pasaron a engordar las cifras de deuda de los municipios. Sus principales acreedores eran los grandes bancos y el Instituto de Crédito Oficial (ICO). A continuación examino los resultados del 24M en Parla, Jaén, León, Reus y Jerez de la Frontera: las cinco ciudades de más de 100.000 habitantes donde más ha subido la deuda por habitante desde 2011. En todos se puede producir todavía un cambio de gobierno.

1. Parla: la sombra de la corrupción

parla1

¿Por qué creció la deuda? 

La deuda por habitante aumentó un 662% entre 2011 y 2013. En mayo de 2014, el concejal de Hacienda, Fernando Jiménez, dijo que no tenía una explicación concreta a lo ocurrido con la deuda. Añadió que Parla era uno de los municipios menos endeudados en términos bancarios aunque omitió recordar el volumen de facturas impagadas en el cajón. 

En febrero de este año, la alcaldesa socialista, Beatriz Arceredillo, reconoció que el ayuntamiento tenía una deuda de 550 millones de euros y admitió que en 2014 no pagó la Seguridad Social de sus trabajadores. En esta cifra no está incluida la deuda del polémico tranvía de Parla, que ronda los 180 millones de euros. Debido a esto, el ayuntamiento tiene retenidos los ingresos por el Estado. Arceredillo relevó en noviembre al anterior alcalde, José María Fraile, detenido en la operación Púnica.

El portavoz popular Miguel Ángel López dijo en 2014 que el ayuntamiento arrastraba una gran deuda con sus proveedores desde la época del anterior alcalde, Tomás Gómez, que fue destituido como secretario general de los socialistas madrileños en febrero de 2015 después de las investigaciones emprendidas por la fiscalía por el sobrecoste del tranvía de Parla, considerado como un monumento del despilfarro municipal. Estos sobrecostes se están investigando ahora en los tribunales.

Resultados del 24M

parla

El PSOE, en el poder desde 1979, se ha desmoronado en estas elecciones al conseguir tan sólo cinco concejales, seis menos que en 2011. El PP ha ganado las elecciones con apenas siete ediles mientras dos partidos nuevos (Mover Parla y Cambiemos Parla) han irrumpido en el escenario político con seis concejales cada uno.

Mover Parla es un movimiento vecinal liderado por la actual alcaldesa y ex socialista Beatriz Arceredillo. Cambiemos Parla es una unión de varios movimientos vecinales y políticos entre los que se incluye Podemos Parla. 

Aunque todavía no hay ningún pacto definido, hay rumores que apuntan que Ana Ferreira de Cambiemos Parla podría ser la nueva alcaldesa con el apoyo del PSOE (cinco concejales) e Izquierda Unida (tres concejales). A pesar de que Mover Parla fue el segundo partido más votado (con seis concejales y 19.4% del voto), la cabeza de este partido es la alcaldesa en funciones y ex socialista Beatriz Arceredillo, lo que podría dificultar un acuerdo entre Mover Parla y los concejales del PSOE. 

En una conversación telefónica, Ana Ferreira, candidata de Cambiemos Parla, aclara que todavía no se ha tomado ninguna decisión: “El domingo pasado tuvimos una asamblea de consulta con los ciudadanos donde se decidió un programa de mínimos y unas condiciones que se deberán tomar en cuenta a la hora de pactar con otros partidos. Estas condiciones incluyen la auditoría de la deuda y el asunto de los desahucios”.

2. Jerez de la Frontera: una alcaldesa investigada

jerez1

¿Por qué creció la deuda?

La deuda por habitante de Jerez aumentó un 433% desde 2011. “En 2012 el ayuntamiento destinó la totalidad de los préstamos del ICO al pago de facturas de concesionarias y proveedores”, afirma el concejal de Economía saliente, Enrique Espinosa de la Calle, durante una conversación telefónica. “En total eran 15.000 facturas y algunas tenían una antigüedad de 12 años”.

Según Espinosa de la Calle, el ayuntamiento ha tenido que pagar lo que no se había pagado antes.

Mientras la deuda crecía exponencialmente, dos ex alcaldes de Jerez han tenido que enfrentarse a los tribunales. La socialista Pilar Sánchez volvió a los juzgados en abril para declarar como imputada por el caso Mercajerez, que investiga un fraude de 142.000 euros en el desarrollo de dos cursos de formación de la Junta de Andalucía que se impartieron en 2011. Se trata de la cuarta causa judicial abierta contra Sánchez.

El otro ex alcalde con problemas judiciales es el andalucista Pedro Pacheco, condenado en 2014 a cuatro años y medio de cárcel por la contratación ilegal de dos asesores municipales cuando era delegado de Urbanismo en 2005. Pacheco sigue en prisión.

Resultados del 24M

jerez

La candidata popular María José García Pelayo ganó las elecciones con 15 concejales en 2011. Ahora perdió cuatro ediles y la mayoría absoluta. El PSOE ha conseguido siete escaños, Ganemos Jerez cinco, Ciudadanos Jerez dos y IU-CA otros dos, por lo que una coalición de izquierda podría privar al PP de la alcaldía. La actual alcaldesa, García Pelayo, está siendo investigada por la Audiencia Nacional debido a una adjudicación que pudo amañar en su municipio a favor de la red Gürtel.

Una portavoz de Ganemos Jerez, una agrupación de distintos movimientos sociales entre los que se incluye Podemos, me explica que abordaron la posibilidad de pactar en una asamblea que se celebró el jueves pasado y que la opinión mayoritaria era apoyar como alcaldesa a la socialista Mamen Sánchez y mantenerse luego en la oposición. Santiago Sánchez, candidato a la alcaldía por Ganemos Jerez, afirma que “aunque esta es la posibilidad con más fuerza”, el partido no se ha pronunciado oficialmente sobre el tema porque prefiere esperar a reunirse con el resto de partidos. 

3. Jaén: en manos de Ciudadanos

jaen1

¿Por qué creció la deuda? 

La deuda por habitante aumentó un 271% desde el 2011. El concejal de Hacienda, Miguel Contreras, reconoció en 2013 que la deuda del Ayuntamiento ascendía a 430 millones de euros. Una cifra que supone más del doble del presupuesto municipal. Casi la mitad de ese dinero se debía a las entidades bancarias a través del plan de pago a proveedores.

Fuentes del PSOE de Jaén aseguran que el PP ha estado gastando ingresos ficticios. “En 2014 el PP dijo que los ingresos patrimoniales rozarían los 4,9 millones de euros pero en realidad fueron 743.581 euros. Tampoco han estimado correctamente los impuestos directos. En 2014 dijeron que se recaudarían 36 millones y sin embargo sólo se recaudaron 29 según los datos de 2014″.

Resultados del 24M

jaen

Las elecciones de 2011 las ganó el PP con 16 concejales. Al igual que en Jerez, el partido ha perdido ahora la mayoría absoluta. El PP ha conseguido 12 ediles, el PSOE nueve, Ciudadanos tres y Jaén en Común (una agrupación formada por miembros de Podemos, IU y Equo) otros tres. 

El actual alcalde y candidato del PP, José Enrique Fernández de Moya, tendrá que pactar con alguno de los otros partidos o gobernar en minoría. En un comunicado a la prensa, Ciudadanos ha hecho entrega de un listado de condiciones que serían esenciales para apoyar la investidura del Partido Popular. El miércoles 3 de junio Ciudadanos también se reunió con el partido socialista, a quien también presentó su lista de condiciones. En cualquier caso, Ciudadanos ha reiterado su promesa de no entrar en el Gobierno municipal.  

4. Reus: el ‘caso Innova’

Captura de pantalla 2015-06-05 a las 14.30.40

¿Por qué creció la deuda? 

Entre 2011 y 2013, la deuda por habitante subió un 109,28%. En noviembre de 2013 la Generalitat pagó a Reus los 64 millones de euros que le debía. Con ellos el ayuntamiento pagó a su vez a medio millar de pequeñas y medianas empresas y a autónomos a los que debía dinero. Reus es el epicentro del caso Innova, el escándalo sobre la corrupción en la Sanidad catalana que incluye facturas falsas, sobornos, blanqueos de dinero y adjudicaciones a dedo.  

Resultados del 24M

reus

En 2011, CIU ganó las elecciones con 10 concejales. En los comicios de mayo sacó siete. La CUP, el partido del concejal que denunció el caso Innova, se ha situado como segunda fuerza política y ha sido la gran sorpresa con seis ediles (en 2011 consiguió uno). Ciudadanos obtuvo cuatro concejales, el PSC otros cuatro y Esquerra Republicana de Catalunya, el PP y Ara Reus dos. 

El ahora alcalde Carles Pellicer (CiU) lo tendrá difícil para formar gobierno. El líder de Ciudadanos ha aclarado que está abierto a pactos puntuales pero que descarta formar parte de cualquier pacto de gobierno. El PSC aclaró en una rueda de prensa que no hará un Gobierno de coalición con CIU y que apoyaría la investidura del concejal de la CUP David Vidal si éste se postula como alcalde. Mientras tanto, ERC ha declarado este martes que sólo respaldará un futuro Gobierno soberanista con CiU y la CUP pero no ha desvelado a quién apoyarían sus concejales en la investidura. 

5. León: un PP sin mayoría

Captura de pantalla 2015-06-05 a las 14.30.15

¿Por qué creció la deuda? 

La deuda por habitante subió un 168,17% entre 2011 y 2013. El Ayuntamiento de León niega que haya aumentado la deuda y afirma que bajó de 440 millones en 2011 a 300 millones en 2013. Fuentes del PSOE leonés afirman que gran parte de la deuda del ayuntamiento son cantidades que el consistorio no había reconocido y que afloraron en 2012 con el plan de pago a proveedores, que fue financiado por el ICO, hoy por hoy el mayor acreedor municipal.

La distorsión en las cifras financieras de León se debe a que existían facturas sin pagar desde mediados de los años 90, según dice el grupo municipal del PSOE. En concreto, la administración local debía 150 millones a 10 grandes proveedores como ACS en servicios básicos como el agua o la basura.  

Resultados del 24M

leon

Las elecciones de 2011 las ganó el PP con 15 concejales. Esta vez el candidato popular Antonio Silván se ha quedado con 10 escaños y ha perdido la mayoría absoluta. El PSOE obtuvo ocho y Ciudadanos cuatro. Las coaliciones de izquierdas de León Despierta y León en Común han sacado dos concejales cada una  y los leonesistas de la UPL uno.

Ciudadanos decidirá quién forma gobierno. Si sumara sus cuatro ediles a los 10 del PP, ambos superarían la suma de los ediles del PSOE, León Despierta, León en Común y la UPL.

Gemma Villarroel, campeona de squash y candidata a alcaldesa por Ciudadanos en León, me explica su posición: “Nosotros tenemos unas líneas rojas a la hora de hablar con cualquier partido”. Estas líneas rojas incluyen no dialogar con ningún partido que tenga imputados en sus listas y la firma del pacto anticorrupción que Ciudadanos ha propuesto en toda España.

Villarroel ha detallado una condición antes de cerrar cualquier acuerdo: que el PP deberá traer la documentación que demuestre que se ha revocado la imputación del popular Javier García Prieto,imputado por su gestión como consejero al frente de Caja España. Ciudadanos León se reunirá durante esta semana con el PP y con el PSOE. 

El escrutinio de las municipales del 24M no cuadra

burgos

Al escrutinio provisional del Minsterior del Interior no le salen las cuentas. En 19 municipios de más de 10.000 habitantes los votos a cada partido y los nulos/blancos no suman la cifra total de votantes.

También en EL ESPAÑOL: Consulta todos los resultados

burgos
(Foto: PSOE)

Los datos del escrutinio provisional de las elecciones municipales que ofrece la página web del Ministerio del Interior no cuadran en  lo más básico. En varios casos, dos y dos no suman cuatro. Es lo que ocurre en los resultados de 19 de los municipios de más de 10.000 habitantes. En todos ellos, desde Melilla a Badalona, los votos asignados a los partidos no dan como resultado la cifra total de votantes tras restar el voto en blanco y el voto nulo.

En Burgos, por ejemplo, la suma total de los votos repartidos entre las nueve formaciones que se presentaron es de 87.719. Pero si tomamos el número total de votantes (91.339) y le restamos el voto nulo y el voto en blanco (que suman 3.696 votos), nos sale un total de 87.643 votos a distribuir entre los partidos, un número algo menor. Esto es, hay 76 votos que se han asignado a partidos pero no están en la suma de votos válidos. O, lo que es lo mismo, los porcentajes de voto de cada formación no suman cien, sino algo más.

Lo mismo ocurre en ciudades como Sevilla (60 votos asignados que no estaban contabilizados en el total de válidos), Melilla (36), Jaén (30), Vitoria-Gasteiz (19), Huesca (17), A Coruña (17), Tarragona (15), Ceuta (14), Alcobendas (13), Torrent (7) y Badalona (1).

La situación contraria es la que se puede encontrar en el escrutinio provisional de otras siete ciudades. En estos casos, la suma total de los votos asignados a cada partido es menor al total de votos contabilizados una vez restados nulos y blancos. Es decir, las distintas formaciones, en total, reciben menos votos de los efectivamente contabilizados y hay algunos que se quedan en el aire. Es lo que ocurre en Talavera de la Reina (Toledo): los votos a repartir -emitidos menos nulos y blancos- son 39.545, pero si sumamos los que se han repartido por partido obtenemos una cifra menor, 39.537. Hay ocho votos que se contabilizaron, no fueron nulos ni blancos y no están asignados a ningún partido. O, lo que es lo mismo, los porcentajes de voto de cada formación no suma 100 sobre el total, sino algo menos.

Esta situación se vive en el escrutinio de otras ciudades como Santander (5 votos sin asignar a ninguna formación política), Avilés (4), Pamplona (2), Candelaria (1), Marratxí (1) y Mérida (1).

En tres de las 19 localidades en las que no cuadran los números (Tarragona, Candelaria y Marratxí) el escrutinio no está al 100%, pero eso no explicaría las diferencias entre la suma de las candidaturas y el total de votos válidos contabilizados. En concreto, en 58 municipios de los más de 8.000 no se ha finalizado el escrutinio (van desde el 44,75% escrutado en Los Arcos hasta el 99,84% en Barcelona) y para otros ocho municipios el recuento no ha comenzado (o no se ha publicado, aún, en la página web oficial).

Puede que existan más errores -o no- en el escrutinio provisional publicado por el Ministerio del Interior en su página web, pero lo que sí sabemos es que en muchas localidades las cifras publicadas no cumplen un criterio básico en las comprobaciones de resultados: que la suma de los porcentajes sea 100%.

Los datos analizados conforman el escrutinio provisional, realizado por Indra desde la noche electoral. Los resultados definitivos no se han publicado aún y pueden diferir de éstos pero en algunos casos, como ocurrió en las elecciones andaluzas y publicó El Confidencial, se han utilizado estos datos provisionales como definitivos y no se han comprobado si coincidían con los sobres que firman y envían las mesas electorales, tal y como obliga la ley.


Nota: los resultados fueron extraídos de la página web oficial la mañana del 31 de mayo y pueden sufrir cambios desde entonces. Puedes consultar la tabla completa y las desviaciones aquí.


 

Este artículo está publicado también en el sitio El BOE nuestro de cada día, de la Fundación Civio.

Por qué esta vez no acertaron en todo los sondeos

Madrid

No todos los resultados del 24M son una sorpresa. A continuación rastreo esas sorpresas comparando los resultados del domingo con los sondeos de semanas anteriores. El resultado es algo así como un detector de sorpresas imperfecto pero cuantitativo.

Un propósito de las elecciones es cambiar algunas cosas algunas veces. Ahora veremos gobiernos que cambian de color, caras nuevas en los ayuntamientos y partidos emergiendo en muchos parlamentos. Pero no todos esos cambios serán una sorpresa. Ya dábamos por hecho que el PP perdería votos y gobiernos, que el PSOE no viviría su mejor noche y que dos nuevos partidos —Podemos y Ciudadanos— llamarían a la puerta. Pero si ya sabíamos todo esto, ¿cuáles fueron las sorpresas del 24M?

A continuación rastreo esas sorpresas usando datos. Lo que haré es comparar los resultados del domingo con los sondeos de semanas anteriores. Tendremos algo así como un detector de sorpresas imperfecto pero cuantitativo.

Madrid, Barcelona, Zaragoza y Sevilla

Primero voy a comparar los resultados y los sondeos de los ayuntamientos de Madrid, Barcelona, Valencia y Sevilla. Después veremos lo que ha ocurrido en las comunidades autónomas. En todos los casos uso un promedio de encuestas. Mi consejo es que deis un vistazo al lugar que os interese y desde ahí vayáis directos al final, donde comento los resultados en general.

Madrid

Madrid

En la ciudad de Madrid los resultados de Esperanza Aguirre fueron los previstos pero los sondeos infraestimaron (mucho) a Ahora Madrid. Una explicación posible es que durante la última semana los votantes abandonaran sus primeras opciones -el PSOE, IU y hasta Ciudadanos- para apoyar la candidatura de Manuela Carmena. Habría habido una (legítima) coordinación alrededor de la opción con más posibilidades de vencer a Esperanza Aguirre.

Esto implica una paradoja: las encuestas en Madrid habrían contribuido a su propio fracaso. Son las encuestas quienes señalizan al segundo y por tanto hacen posible la coordinación.

Barcelona

Barcelona

El promedio de encuestas en Barcelona estuvo mejor que en Madrid. Sin embargo, fallaron con el primer puesto, que acabó siendo trascendental. (Mi predicción, por ejemplo, daba una probabilidad del 30% al hecho de que Ada Colau fuese la más votada, como finalmente ocurrió.)

Como en Madrid, la hipótesis de la coordinación alrededor del segundo es plausible también en Barcelona. Especialmente en el caso de los votantes del PSC, que quizás decidieron apoyar a Barcelona en Comú viendo que esa plataforma era la que se estaba disputando la alcaldía con CIU.

Valencia

Valencia

En Valencia la gran sorpresa fue Compromís. Las encuestas le situaban disputando el segundo puesto con PSOE y Ciudadanos, pero sus resultados fueron muchísimo mejores. En este caso, además, la teoría de la coordinación es más debil. Sí se observa que Valencia en Comú se desinfla relativamente con respecto a las encuestas. Pero habría que explicar por qué esa coordinación se hizo alrededor de Compromís y no en torno al PSOE o a Ciudadanos.

Por otro lado, y al contrario de lo ocurrido en Madrid o en Barcelona, en Valencia las encuestas sí sobreestimaron al PP.

Sevilla

Sevilla

En la capital andaluza es donde más precisos estuvieron los sondeos. Casi clavaron la ventaja del PP sobre el PSOE. Fallaron con Participa Sevilla, pero era un caso difícil dado que esa formación y Ganemos Sevilla se habían escindido hacía pocas semanas. En la capital andaluza también se sobrestimó a Ciudadanos, algo que fue una constante en casi todas partes.

Cuatro comunidades autónomas

A continuación repetimos el mismo ejercicio pero con cuatro comunidades autónomas: Madrid, Comunidad Valenciana, Aragón y Asturias. Recordad que estamos comparando los resultados reales del domingo con las estimaciones de los sondeos de las semanas anteriores.

c madrid

Comunidad de Madrid

En la comunidad, las encuestas cometieron errores similares a los del ayuntamiento de Madrid. Los sondeos fueron precisos con los votos al Partido Popular pero infraestimaron al partido que acabó segundo, que en este caso fue el PSOE. De nuevo es posible una hipótesis de coordinación entre votantes de Podemos, IU y Ciudadanos alrededor del candidato del PSOE, el ex ministro Gabilondo. Aunque en este caso los votantes de IU habrían sido más reacios a abandonar sus siglas.

c valencia

Comunidad Valenciana

Los resultados de la Comunidad Valenciana recuerdan también a los del ayuntamiento. El PP fue sobreestimado, lo mismo que Ciudadanos y Podemos. En cambio, Compromís acabó logrando unos resultados mucho mejores de los que presagiaban los sondeos. En este caso, la tesis de la coordinación de última hora tiene poco sentido porque el partido de Mònica Oltra partía como quinta fuerza. Si los votantes de la comunidad hubiesen querido concentrarse frente al PP, cabe pensar que lo habrían hecho alrededor del PSOE.

c aragon

Aragón

Las encuestas en Aragón estuvieron muy precisas con los dos primeros y acertaron el orden de los cuatro primeros. Pero se desviaron con los partidos emergentes: Podemos logró con Pablo Echenique mejores resultados de los previstos y Ciudadanos bastante peores.

c asturias

Asturias

En Asturias ocurrió algo similar. Las encuestas estuvieron precisas con el PSOE y el PP pero se desviaron con el resto. Foro Asturias cayó más de lo esperado. Ciudadanos se quedó en un 7% aunque las encuestas le daban alrededor de un 12%. A los partidos de izquierdas, en cambio, les fue mejor de lo que decían los sondeos, especialmente en el caso de IU.

Lo que cambió de los sondeos a las urnas

En los datos de las cuatro ciudades y cuatro autonomías hay algunas cosas que se repiten. Se pueden observar en la siguiente tabla. En ella represento la diferencia entre los resultados reales de cada partido y la media de los sondeos (en % de votos).

resumen

Lo primero que vemos es que los sondeos fueron bastante precisos con el PP. Las únicas excepciones son Valencia y la Comunidad Valenciana. Ésa es una de las sorpresas de la noche: el retroceso del PP en Valencia fue mayor del previsto, que ya era grande respecto a 2011. En Valencia hubo otra sorpresa: ver a Compromís mejorando mucho sus encuestas.

Los sondeos no infraestimaron a las coaliciones de izquierda de Valencia o Sevilla, pero sí a Ahora Madrid y Barcelona en Comú. Aquí tenemos otra noticia: la fuerza con que Carmena y Colau batieron a los sondeos fue sin duda una de las sorpresas de la noche del domingo.

También sorprendió Ciudadanos. Aunque el partido emergió con brío (fue tercero o cuarto en casi todas las comunidades y muchos grandes ayuntamientos), sus resultados estuvieron por debajo de las previsiones. Ésta es la paradoja de las expectativas. Si uno ignora las encuestas, la sorpresa con Ciudadanos es su avance con respecto a las europeas. Pero lo cierto es que la opinión pública sí atiende a las encuestas y por lo tanto la sorpresa es la opuesta: Ciudadanos no alcanzó las previsiones.

¿Se concentró el voto en los segundos?

Una teoría para explicar el fallo de las encuestas en Madrid y en otros lugares es apuntar a un efecto coordinación. La idea es que los votantes podrían haber cambiado su voto en la última semana para renunciar a su opción preferida en favor del candidato que tenía más posibilidades de derrocar al partido en el gobierno. En el caso del Ayuntamiento de Madrid, por ejemplo, esa coordinación habría sido en favor de Carmena y en detrimento del PSOE, IU o Ciudadanos.

Pues bien, los datos apoyan esa hipótesis sólo relativamente (los podéis consultar en la parte inferior del gráfico anterior). Efectivamente, en Madrid y Barcelona los partidos que más crecieron con respecto a las encuestas fueron los que marchaban segundos: las plataformas alrededor de Carmena y Colau. También en la Comunidad de Madrid hubo un efecto parecido alrededor del PSOE. Pero no pasó lo mismo en todas partes. En Valencia, Aragón y Asturias fueron dos partidos alejados del segundo puesto los que más mejoraron con respecto a los sondeos: Compromís y Podemos. Una alternativa es pensar que el efecto coordinación solo se activó alrededor de partidos emergentes de izquierdas. Pero entonces la excepción es el PSOE en la Comunidad de Madrid.

Coda: sondeos y escepticismo

Hay personas que confían (aunque sea un poco) en las encuestas y personas que no. Si uno es de los primeros, las desviaciones de los sondeos pueden interpretarse como una mezcla de dos cosas: errores y cambios. Quizás una encuesta no capturó bien la intención de los ciudadanos porque había errores en su muestra o en sus hipótesis. Pero también puede ocurrir que la encuesta fuese precisa en su momento y que la desviación se deba a cambios que ocurren después. La ley impone seis días sin encuestas antes de unas elecciones y los electores pueden variar sus intenciones en ese periodo.

¿Pero y si uno es un escéptico de los sondeos? En ese caso los datos de arriba deberían servir para serlo un poco menos. Es evidente que los sondeos se equivocan, pero es todavía más evidente que no son una ficción total. Basta revisar los gráficos para comprobarlo. Incluso en unas elecciones donde las encuestas no han estado bien, lo cierto es que los resultados se parecen mucho más a las encuestas que a los resultados de 2011 o las elecciones europeas del año pasado.

Imaginad ahora que alguien no creyese realmente en las encuestas. Esa persona debería estar hoy sorprendidísima con el crecimiento de Podemos o la aparición de Ciudadanos. Pero esa persona no existe. Estos dos partidos no son una enorme sorpresa… entre otras cosas porque las encuestas venían avisándolo. Tenemos ahí otra paradoja: las encuestas despiertan suspicacias al mismo tiempo que conforman nuestras expectativas. Por eso las sorpresas de una jornada electoral se miden respecto a los sondeos, aunque no seamos conscientes de ello.

Por qué Rita Barberá perdió la alcaldía de Valencia

dupli2

Mi primera hipótesis es que la participación ha beneficiado a los partidos emergentes y sobre todo ha perjudicado al PP.  La segunda es que tanto la incorporación de Compromís como la de Ciudadanos al mapa electoral siguen pautas muy relacionadas con el nivel económico de los votantes.

Si había en España una ciudad considerada como del PP, ésa era Valencia. Al igual que en Madrid, los conservadores llevaban gobernando desde 1991. Pero al contrario que en la capital, en mi tierra natal gobernó la misma persona de manera ininterrumpida. Rita Barberá es la alcaldesa más longeva de las seis mayores ciudades españolas. Su dominio parecía incontestable desde hace mucho. Demasiado, para algunos votantes.

Esos votantes afrontaban estos comicios con una mezcla de esperanza (“al fin es posible”) y temor, pues las encuestas daban a Barberá como ganadora. No con mayoría absoluta pero sí con una mayoría suficiente como para hacer temer un pacto con Ciudadanos.

Al igual que en ocasiones anteriores, la oposición socialista no presentaba una alternativa fuerte ni en perfil ni en aparente intención de voto. Compromís y VLC en Comú (la candidatura apadrinada por Podemos) se intuían según las encuestas como alternativas sin el impulso suficiente y Esquerra Unida luchaba por no quedarse fuera del consistorio. Cuál no fue la sorpresa de todos, y aquí me incluyo, cuando el escrutinio empezó y acabó con Compromís segundo (23.28% del voto), muy cerca de un PP tan debilitado (25.71%) que simplemente no podría hacer nada contra una hipotética coalición de izquierdas. Ciudadanos fue el tercer partido con 15.38%, y el PSPV se vio relegado a un humillante cuarto puesto con su 14.07%. VLC En Comú entró en un modesto quinto lugar con 9.81%.

Entre la alegría de unos y la tristeza de otros por la caída de la alcaldesa, la duda se imponía en la mente de los más curiosos: ¿qué ha pasado exactamente?

Los datos disponibles para intentar responder esa pregunta son aún escasos. Aun así, vale la pena jugar un rato con los resultados de 2015 y de 2011 a nivel de distrito para intentar identificar algunas tendencias. Es importante resaltar que al emplear tal método no se pueden extraer conclusiones sólidas. Entre otros problemas, se corre el riesgo de caer en lo que se llama una falacia ecológica atribuyendo a individuos las características observadas en un conjunto. Sin embargo, es un buen punto de inicio para explorar qué ha sucedido en Valencia.

Mis hipótesis de partida son sencillas. La primera es que la participación ha beneficiado a los partidos emergentes y sobre todo ha perjudicado al PP. La segunda es que tanto la incorporación de Compromís como la de Ciudadanos al mapa electoral siguen pautas que están muy relacionadas con el nivel económico (renta y riqueza) de los votantes. Tres destacan sobre las demás.

  • Compromís recibe más apoyos allá donde el nivel económico es más bajo.  Ocurre algo similar con el PSOE: son partidos de barrios obreros. Ésta ha sido la puerta de entrada de la formación de Mónica Oltra a la ciudad.
  • Ciudadanos cosecha sus victorias en barrios de mayor estatus, siguiendo e incluso superando al PP en su perfil de partido de clase alta.
  • VLC En Comú, por último, anda algo más desligada de esta dimensión.

Quién fue a las urnas y a qué

Lo primero que llama la atención es el incremento generalizado de la participación, que no baja en ningún distrito. Es cierto que los cambios en la participación son extremadamente ambiguos y sensibles a la interpretación: una menor abstención puede querer decir que los votantes jóvenes o quienes no habían votado en otros comicios se han incorporado para apoyar a las nuevas candidaturas emergentes. Pero también puede indicar que los votantes conservadores desencantados con el PP son menos de los esperados y no se han quedado en casa. Los dos gráficos que reproduzco a continuación parecen indicar (con toda la cautela necesaria) que la participación ha perjudicado al Partido Popular antes que beneficiarlo.

image1

En el eje vertical se representa el cambio en el porcentaje de votos a cada partido en cada distrito entre las municipales de 2011 y las de 2015. Un -0.5 significa que los votos a se partido se han desplomado a la mitad: por ejemplo, del 50% al 25%. El eje horizontal, por el contrario, representa el incremento en puntos porcentuales en la participación global en cada distrito: por ejemplo, un 0.05 representa un incremento del 70% al 75%).

Cada punto en el gráfico es un distrito situado en función de su posición en ambos valores. La línea que cruza el gráfico indica la tendencia lineal de la relación. En el gráfico de la izquierda, hay una tendencia descendente: es decir, a mayor incremento de la participación en un distrito, más grande es la caída del PP.

El voto conservador se ha retraído en mayor medida allá donde más ciudadanos han acudido a las urnas. Pero el gráfico apunta que este voto se ha dispersado algo más allá de los partidos emergentes, que tienen una relación algo más débil con los cambios en la participación. Esta relación se intuye por el nivel de inclinación de la línea de tendencia, menos pronunciada en el gráfico de la derecha que en el gráfico de la izquierda.

¿Dos Valencias?

Bajar al nivel de barrio permite una aproximación más afinada.

Los 85 barrios que conforman Valencia tienen valores catastrales medios que van desde los 120 euros por metro cuadrado de Cases de Bàrcena-Mauella o los 180 del más urbano Fonteta de Sant Lluis hasta los 500 del Pla del Remei. Mientras en el primero el PSOE llega al 25.1% del voto y Compromís se queda en el 20.1%, en el exclusivo barrio del Eixample valenciano (exclusivo más allá del valor catastral) el PP obtiene su único resultado por encima del 50%, la coalición valencianista se queda en el 8% y el PSOE no llega ni al 5%.

El siguiente panel ofrece un análisis más sistemático. En el eje vertical, se incluye el valor catastral medio de un barrio como aproximación (muy imperfecta pero disponible al nivel geográfico analizado) al nivel económico de sus habitantes. En el eje horizontal, se refleja el porcentaje de votos obtenido por cada candidatura en 2015. Esto permite dibujar un perfil de voto-renta por aproximación para cada partido.

dupli

Otro aspecto fundamental que merece la pena observar es cómo ha evolucionado esta relación con el vuelco electoral. En el panel inferior se incluye la misma relación pero comparándola con 2011 en aquellos partidos que ya se presentaron entonces.

dupli2

Hay muchas cosas que comentar. La relación entre el nivel económico y el voto al PP parece positiva pero no demasiado sólida: los puntos no están muy ajustados a la línea y eso indica que la tendencia puede estar decidida por unos pocos casos y no determinada por la mayoría. Merece la pena comparar ese gráfico con el que mostraba el voto a Ciudadanos, donde la nube de puntos que representa a los barrios se agrupa organizadamente en torno a la línea de tendencia. Es esto lo que mide el valor R2 indicado en cada gráfico: hasta qué punto se ajusta esa recta indicativa al conjunto de los casos individuales. Por eso para Ciudadanos esa cifra es mucho más alta que para el PP: los votantes del partido de Albert Rivera parecen ser más de clase que los del Partido Popular.

El cambio de 2011 a 2015 para el PP es tan pequeño que poco cabe interpretar. Algo similar ocurre con el PSOE, aunque muestra unos valores más consistentes para cada año y con un sentido invertido: sacan más votos en aquellos barrios con un supuesto menor nivel económico. La Ciudad del Artista Fallero, Beniferri o la Fuensanta, zonas de corte obrero, son buenos ejemplos, todos ellos con un 22-23% de voto al PSPV.

Es con Compromís donde las cosas se ponen interesantes. En 2011 la relación entre voto y nivel económico era inexistente. Esta vez es muy relevante. El enorme incremento en los apoyos recibidos por Compromís proviene en mayor medida de barrios con rentas mucho más bajas, si bien la relación no es tan fuerte como en el caso del PSPV-PSOE. La relación negativa entre incremento de votos y nivel económico viene a corroborar esta impresión.

Por último y respecto a los dos partidos de nuevo cuño, la relación positiva y continua entre nivel económico y voto a Ciudadanos no podía ser más estrecha. Cuanto más arriba está un barrio en la escala económica, más tienden sus habitantes a votar a Ciudadanos.

El ejemplo extremo es el 31% que ha recibido en Penya-roja, la zona de nueva construcción junto a la Ciudad de las Artes y las Ciencias. Para VLC En Comú, sin embargo, el nivel económico del barrio no parece ser determinante. Compromís y sobre todo el PSPV parecen aglutinar un mayor peso en el voto de clase.

Se podría decir que Compromís y la ‘marca blanca’ de Podemos luchaban en gran medida por un tipo de electorado similar, que unía protesta y pérdida si no de poder adquisitivo, sí al menos de expectativas durante la crisis. Por si el volumen global de votos no fuese suficiente, estos datos vienen a apuntalar la idea de que ha sido Compromís quien ha vencido en la segunda batalla.

Una conclusión abierta

El presente análisis no es sino un ejercicio exploratorio. Hacen falta datos a nivel individual para poder confirmar las dos hipótesis de este artículo: que quienes tienen mayor nivel de ingresos, tienen más probabilidades de votar a Ciudadanos o al PP y que quienes tienen menor nivel tienen más probabilidades de dar su apoyo a Compromís o al PSPV. Es más: en un mundo ideal estos datos deberían indicar la renta actual y pasada de un mismo grupo de individuos (ahora y en 2011) así como su voto en ambas ocasiones. Sólo eso nos permitiría observar los cambios precisos en la relación entre las dos variables. Como siempre, sin embargo, tenemos más prisa por saber que información disponible.

Por eso es necesario dejar la conclusión abierta: parece que el PP ha perdido con la participación en contra, y sobre todo por un voto de clase que el PSPV no ha sabido rentabilizar, quedándose huérfano de urbanitas.

Los socialistas obtuvieron en las autonómicas 54.644 votos en la ciudad de Valencia: unos 3.000 menos que en las municipales. En Madrid, por el contrario, los datos sugieren que mucha gente ha combinado en sus sobres los nombres de Manuela Carmena y Ángel Gabilondo. Un detalle que sugiere que tal vez Carmena ha recibido apoyos socialistas de prestado por ser una alternativa viable. No así en Valencia. El voto urbano ha abandonado al socialismo valenciano en un contexto en que era posible aprovecharlo por la brutal e insólita bajada del PP. Alguien en Ferraz debería preguntarse seriamente por qué y continuar la presente exploración de manera mucho más seria.