Cinco lecciones del debate entre Margallo y Junqueras

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El ministro de Asuntos Exteriores, Jose Manuel García Margallo, y el presidente de Esquerra Republicana y número cinco de la lista de Junts pel Sí, Oriol Junqueras, han debatido sobre una posible Cataluña independiente en la televisión privada catalana 8TV. Estas son las cinco lecciones principales del encuentro.

El ministro de Asuntos Exteriores, Jose Manuel García Margallo, y el presidente de Esquerra Republicana y número cinco de la lista de Junts pel Sí, Oriol Junqueras, han debatido sobre una posible Cataluña independiente en la televisión privada catalana 8TV. Estas son las cinco lecciones principales del encuentro.

1. Siempre tendrás una declaración a tu favor.

La futura presunta nacionalidad de los catalanes ha sido el tema inaugural. El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, no supo aclarar el martes si los catalanes seguirían siendo españoles y europeos en un hipotético estado nuevo.

Margallo ha recordado la ironía de querer ser un Estado nuevo para mantener los beneficios que daba la nacionalidad antigua: “Quieren salirse de España, pero quieren conservar la nacionalidad española, la pertenencia al mercado español, quieren salirse conservándolo todo. ¿De qué independencia estamos hablando?”. Ha puesto el ejemplo de Argelia, que fue un Departamento francés hasta su independencia. Junqueras ha agradecido “el ejemplo colonial” y ha citado a Albert Camus, que siguió siendo francés a pesar de haber nacido en Argelia. Pero no todos eran como Camus, ha respondido Margallo.

Era sólo una del puñado de citas enciclopédicas del debate. Margallo se ha agarrado a la declaración del presidente de la Comisión, Jean Claude Juncker, sobre la autoexclusión de Cataluña si se independiza –que luego no era tan clara por “un error interno”. Junqueras insistía que en había jurisprudencia de La Haya que decía lo contrario. Se iba el debate por el camino de la confusión. Josep Cuní, el presentador, les ha dicho que entraban en “un bucle”.

2. Katanga y los buques rusos.

“La viabilidad de una Cataluña como estado necesita de Naciones Unidas y la Unión Europea”, ha dicho Margallo. Si no es un Estado reconocido por Naciones Unidas, no podrá formar parte de la Unión Europea. Ha recordado que se necesitan nueve votos de los 15 miembros del Consejo de Seguridad, cinco de los cuales tienen derecho a veto. Maragllo cree que tendría a esos cinco de su parte. “¡Acabo de estar con Obama! Sé perfectamente lo que piensa de este tema”, ha añadido.

Margallo ha puesto ejemplos de presuntos estados sin reconocimiento completo: Palestina, la República Saharaui, Osetia del Sur, Abjasia y hasta Katanga, que fue una parte independiente de la República del Congo entre 1960 y 1963.

Junqueras no quería ir tan lejos: “Póngame ejemplos europeos”, ha pedido. Toda esa retahíla internacional no le servía porque Cataluña nunca iba a salir de la UE. Por si acaso, ha recordado que durante una temporada no dirán nada de Gibraltar y permiten a buques rusos de guerra repostar en puertos españoles. ¿El motivo? No mosquear a miembros con derecho a veto en el Consejo de Seguridad de la ONU.

3. ¡El paro más alto del mundo!

Las consecuencias económicas y comerciales para Cataluña si se independiza implicarán, según Margallo, un paro de 689.000 personas, “siete veces la población de Girona”. El paro se dispararía “hasta el 37% y sería el más alto del mundo”, ha añadido. La causa sería el “efecto frontera”, según Margallo: los estados nuevos pierden comercio con el exterior en los años siguientes a su independencia.

Junqueras ha llamado las hipótesis de Margallo “un cuento de la lechera a la inversa” y “profecías apocalípticas”. No tenía sentido, ha dicho, comparar el siglo XXI con lo que ocurrió en las repúblicas ex soviéticas porque “España no es la URSS ni Rajoy es Gorbachov”. Junqueras ha recordado que una Cataluña independiente debería parecerse más a Dinamarca y a Holanda, “que es el principal suministrador de Alemania”. El efecto frontera no se produciría, ha dicho Junqueras, porque nadie pondría nuevos aranceles porque a nadie le interesa: “España no tiene ningún interés en que haya aranceles y nosotros tampoco”.

Junqueras recordó que Cataluña había hecho récords recientes en inversión extranjera y exportación. Habían sido dentro de España, respondió Margallo.

4. Junqueras quiere amor y Margallo ofrece un piropo.

Las metáforas de Margallo sobre la independencia habían sido sobre todo negativas: “Si un amigo va a tirarse de un puente”, “si un vecino quema todo el edificio”, “dinamitar”. Junqueras se lo ha reprochado: “Use verbos propositivos”. Margallo ha aceptado y ha dicho “concordia”, “unidad” y ha lanzado una propuesta de amor: “¿No crees que yo quiero a Cataluña?”. Junqueras ha dudado: “No se ha notado mucho su amor”.

Han vuelto los momentos duros: alguien de Junts pel Sí que comparó a los catalanes con los negros de Alabama, se ha quejado Margallo, y por tanto a España con un Estado esclavista. También ha salido la acusación de llevar a jugadores del Barça a la selección para españolizarles. Junqueras ha respondido que iba en las dos direcciones: “Hubo un ministro [Wert] que quiso hacer una reforma educativa para españolizar a los alumnos catalanes”.

Margallo ha querido cerrarlo con un “yo lo que quiero es catalanizar España por este espíritu emprendedor, abierto” y, más al final, ha clamado “se os quiere, es muy antiguo, no lo rompamos”. Junqueras quería sentirse más querido. Margallo ha guardado un piropo pra el final: “Aquí el que manda es Oriol”, ha dicho en referencia a Junqueras, que no lo ha negado ni ha hecho ademán de responder. 

5. Ha habido pocos debates así.

El debate Margallo-Junqueras ha sido a ratos académico, intelectual, aburrido. Pero hasta ahora había sido difícil tratar cuestiones de peso en horario de máxima audiencia. Las conclusiones definitivas para los votantes quizá sean difíciles de sacar por el grosor del debate -“si hay algún ciudadano que tenga una duda puede consultar la jurisprudencia“, ha dicho Junqueras sin bromear-, pero seguro que hay más argumentos.

Así son los catalanes que votarán el 27S: una radiografía en cinco gráficos

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En Cataluña la disputa electoral tiene tres ejes: la ideología, el soberanismo y el contraste entre nueva y vieja política. Quizás por eso su sistema de partidos está más fragmentado: hasta ocho partidos pueden lograr escaños el 27S. ¿Pero cómo son los simpatizantes de cada formación? Hoy nos preguntamos a qué votantes está atrayendo cada partido, según su edad, su origen, su nivel de estudios o su renta.

También en EL ESPAÑOL:

En Cataluña la disputa electoral tiene tres ejes: la ideología, el soberanismo y el contraste entre nueva y vieja política. Quizás por eso su sistema de partidos está más fragmentado: ocho partidos pueden lograr escaños en las próximas elecciones y cinco de ellos superarán el 10% de votos según las encuestas.

¿Pero cómo son los simpatizantes de cada formación? Hoy nos preguntamos a qué votantes está atrayendo cada partido, según su edad, su origen, su nivel de estudios o su renta.

1. Los votantes catalanes: edad, sexo y población

El primer gráfico muestra el porcentaje de simpatizantes que logra cada partido entre diferentes grupos. Los datos provienen del Centre d’Estudis d’Opinió (CEO) y en concreto de su barómetro de junio. He decidido usar una encuesta previa a que se formasen las coaliciones coyunturales del 27S —Junts pel Sí y Catalunya Sí que es Pot— porque creo que eso hace que la radiografía sea más informativa.uno

En el gráfico vemos que CiU tiene un electorado envejecido: consigue tres veces más simpatizantes entre mayores de 50 años que entre menores de 34. Al PSC y el PP les ocurre algo parecido. Los jóvenes, en cambio, prefieren a Podem, ERC y la CUP. Desde una perspectiva generacional, de hecho, la CUP y CiU son perfectos opuestos.

También hay diferencias llamativas entre hombres y mujeres. Tres partidos tienen más simpatizantes mujeres, precisamente los tres tradicionales: CIU, PSC y PP. En ERC y los partidos nuevos dominan los hombres: con Ciutadans simpatizan siete mujeres por cada diez hombres, con las CUP entre seis y siete, y con Podem apenas seis.

CiU y ERC tienen también una gran ventaja en los pueblos mientras que en las grandes ciudades —entre las que dominan Barcelona y su cinturón— los partidos que despiertan más simpatía son Podem y PSC.

2. Los votantes catalanes: educación y renta

El siguiente gráfico muestra el porcentaje de simpatizantes que logra cada partido entre grupos de distinto nivel educativo y de renta familiar.tres

ERC, Podem y las CUP tienen más simpatizantes entre las personas con estudios superiores. En cambio el PSC se distingue por ser exitoso entre personas sin estudios o con estudios básicos. Estos datos se explican en parte por diferencias de edad: los jóvenes tienen más estudios y por tanto los partidos con simpatizantes más jóvenes tienen simpatizantes más educados.

También son claras las diferencias por renta.

ERC y CiU logran las simpatías del 18% y el 16% de las personas que declaran unos ingresos familiares de más de 1.800 euros. Pero sus apoyos entre familias de rentas inferiores a los mil euros caen al 8% y el 9% respectivamente.

El caso del PSC es opuesto y aún más acusado. Los socialistas catalanes son el partido preferido por las rentas bajas (17%), pero sólo el quinto para las rentas más altas (7%). También el PPC tiene un éxito escaso entre las familias de mayores ingresos.

3. Los votantes catalanes: origen y lengua

El siguiente gráfico muestra la distribución de simpatizantes según el origen de los encuestados y su lengua habitual.dos

A la izquierda muestro las simpatías políticas de los encuestados cuyos padres nacieron en Cataluña o fuera de ella.

Las diferencias son muy marcadas.

Entre los votantes cuyos padres nacieron en Cataluña hay sobre todo simpatizantes de CiU y ERC. También de la CUP. En cambio, el PP, Podem y el PSC consiguen más apoyo de los hijos cuyos padres no nacieron en Cataluña. El único partido que tiene el mismo éxito entre uno y otro grupo es Ciutadans.

La lengua habitual de los encuestados también puede relacionarse con su voto. Quienes tienen el catalán como lengua habitual simpatizan más con CiU, ERC y la CUP mientras que los castellanohablantes prefieren al PSC, Podem y Ciutadans. Podem es también el preferido de los catalanes que dicen usar el castellano y el catalán por igual.

4. Los votantes catalanes: radiografía laboral

El cuarto gráfico representa el porcentaje de simpatizantes que logra cada partido según la situación laboral de los encuestados.cuatro

Aunque ERC y CiU tiene muchos simpatizantes en todas las circunstancias, su éxito es menor entre parados y trabajadores temporales. Las personas desempleadas simpatizan más con Podem y los trabajadores temporales con la CUP.

El PSC, Podem y Ciutadans comparten una característica: los tres partidos despiertan más simpatías entre los trabajadores ‘precarios’ —parados y temporales— que entre autónomos o trabajadores fijos.

5. Los votantes catalanes: por provincias

El último gráfico muestra la distribución de los votantes en cada una de las provincias catalanas, Barcelona, Girona, Lleida y Tarragona.cinco

Girona y Lleida son las provincias con más simpatizantes independentistas (incluyendo ahí a todos los simpatizantes de CiU antes de la escisión de Unió). En las dos provincias los partidos con más apoyo son ERC, CiU y la CUP. En el otro extremo queda Barcelona, donde los partidos con más simpatizantes son Podem y el PSC.

 

Nota. En este texto he usado datos de simpatía por un partido. Esta variable es útil para los propósitos de este artículo, pero no es una buena predicción del voto. Entre cosas porque un 25% de encuestados no declara simpatía por ningún partido.


También en EL ESPAÑOL:

Coca-Cola vuelve a Fuenlabrada

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Símbolo de la resistencia de los trabajadores al cierre de varias plantas de Coca-Cola en España, la factoría de Fuenlabrada (Madrid) ya no fabricará refrescos, pero reanuda su actividad como centro logístico de la multinacional. Será la única planta que vuelva a la vida en la nueva ‘Coca-Cola Europa’, que afronta un nuevo proceso de fusión y reestructuración de sus embotelladoras en el Viejo Continente.

Foto: VÍCTOR LERENA/EFE

Un grupo de trabajadores a la entrada de la fabrica de Coca Cola en Fuenlabrada, en la mañana del lunes. / Víctor Lerena/EFE

La planta de Coca-Cola en Fuenlabrada, propiedad de la empresa española CC Iberian Partners, ha vuelto a abrir hoy sus puertas. De madrugada y bajo la lluvia. Lo hace con un fin muy diferente al que tenía hasta hace poco más de año y medio. Ya no será la principal fábrica de refrescos de la multinacional para el interior de la Península, sino un centro logístico desde el que distribuir sus productos. Tendrá una plantilla significativamente menor, pero para los sindicatos su reapertura es una victoria.

La factoría madrileña se convirtió en el símbolo de la resistencia de los trabajadores en contra de un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que, inicialmente, a principios de 2014, afectó a 1.200 trabajadores. La cifra de despidos se rebajó hasta 840 personas e incluyó a los empleados de las cuatro plantas españolas que Coca-Cola no consideraba estratégicas, situadas en Madrid, Baleares, Asturias y Alicante.

Tras meses de protestas y actos en contra del cierre, el futuro de la instalación de Fuenlabrada se despejó la pasada primavera. El Tribunal Supremo anuló en mayo el ERE, al entender que la compañía había vulnerado el derecho de huelga de los trabajadores, e instó a la empresa a readmitirlos. En su opinión, Iberian Partners vulneró los derechos de su plantilla al minimizar el impacto de la huelga incrementando la producción y la distribución desde otras fábricas españolas, para que los consumidores no percibieran la falta de productos como consecuencia del paro.

Pese a la anulación del ERE, no todos los trabajadores despedidos volverán a sus puestos de trabajo. En este año y medio, más de 300 empleados han aceptado las condiciones propuestas por la empresa. Coca-Cola Iberian Partners, además, ha asumido la reapertura de la instalación madrileña pero no la de los otros tres centros de producción clausurados. Quienes trabajaban esas tres fábricas deberán encontrar una alternativa laboral en las otras ocho plantas de refrescos que la compañía mantiene abiertas. A ellas se suman, además, seis manantiales de agua mineral y una envasadora de zumo concentrado.

En el caso de Fuenlabrada, tras la reapertura, sólo volverán a ella 85 trabajadores, los que se dedicaban a labores logísticas antes del cierre. Queda por saber qué ocurrirá con los otros 135 empleados, los que se dedicaban a producir el refresco y que, de nuevo, confían su futuro a los tribunales. En este caso, a la Audiencia Nacional, donde en los próximos días se resolverá si el regreso de los trabajadores diseñado por la empresa es irregular, como aseguran los sindicatos.

Una integración progresiva

La historia de las embotelladoras de Coca-Cola en España está marcada por un continuo proceso de integraciones. La compañía llegó a la Península en 1951 cuando la familia Daurella, la misma que hoy controla Iberian Partners. se hizo con la primera licencia para producir en Cataluña refrescos a partir del concentrado inventado en Atlanta. Se dice que, antes de Daurella, el millonario mallorquín Juan March rechazó ser el licenciatario de Coca-Cola, al no ver futuro al refresco.

En sólo dos décadas, se multiplicaron los licenciatarios regionales de la fórmula, hasta superar los 40. Unas licencias que siempre se ha vinculado a apellidos de renombre: los Gómez Trenor, Víctor Urrutia, Jaime Castellano o las familias Comenge, Mora-Figueroa, Bohórquez, Sáenz de Vicuña y Álvarez de Estrada han estado, o están, ligados a la historia del refresco en España.

En la foto, un trabajador y su pareja celebran la vuelta al trabajo. EFE/Víctor Lerena

En los 90, bajo el auspicio de la multinacional, el número de envasadoras se redujo a 13 y, después, a siete: Casbega, Colebega, Rendelsur, Norbega, Begano, Asturbega y Cobega. Esta última, la de los Daurella. En 2013, desde Atlanta se impulsó la fusión de las siete empresas españolas. Un proceso similar al que ya se había realizado en otros países, con el objetivo de reducir costes y simplificar procesos. Nació, así, Iberian Partners con una facturación de cerca de 3.000 millones de euros.

The Coca-Cola Company buscaba ahorrar pasos e interlocutores en el proceso de producción. El grupo opera en todo el mundo de forma dual. Por un lado, gestiona sus propias filiales que, básicamente, se centran en el márketing, la publicidad y en la gestión de grandes clientes. Por otro, cede la licencia de su receta de refrescos a socios locales por un periodo de tiempo determinado, aunque también tiene sus propias embotelladoras. La fusión de las empresas españolas se planteó como condición indispensable para que la compañía dirigida por Muhtar Kent volviera a ceder su fórmula a sus socios ibéricos.

La nueva Coca Cola Europa cotizada en España

La integración de las siete embotelladoras y el ERE posterior no es el último paso de la integración. Ahora toca hacerlo a escala europea. En agosto, el grupo estadounidense propició la fusión de Coca-Cola Enterprises, que operaba en Reino Unido, Francia, Países Bajos y Escandinavia con sus homólogas de Austria y Alemania (Coca-Cola Erfrischungsgetränke AG), además de Iberian Partners. El nuevo fabricante de refrescos producirá para 13 países y más de 300 millones de potenciales consumidores. Las ventas consolidadas de la nueva Coca-Cola European Partners alcanzarán los 12.600 millones de dólares (cerca de 11.300 millones de euros) y su Ebitda (resultado bruto de explotación), los 2.100 millones de dólares.

Cotizará en Madrid, Amsterdam y Nueva York, con una valoración que se situará en torno a los 28.000 millones de euros (20.000 millones si se excluye su deuda). Iberian Partners será uno de los accionistas de referencia de la nueva compañía, con el 34% de las títulos, mientras que Coca-Cola Enterprises, que ya cotiza en Nueva York, será el principal socio del nuevo grupo, con el 48% del capital. Aunque Sol Daurella, presidenta de Iberian Partners, ocupará el mismo cargo en la nueva compañía, la toma de decisiones sobre el negocio ibérico ya no se decidirá desde las oficinas en Madrid sino en Londres, donde tendrá la sede el futuro embotellador. Por el momento, no se ha comunicado cómo se conseguirán los ahorros previstos con la nueva integración, que se estiman entre 350 y 370 millones de dólares. El cierre de más plantas planea sobre las fábricas europeas, también las españolas.

Economía feliz y ‘carpe diem’, la estrategia presidencial hasta las elecciones

Según el jefe del Ejecutivo “no habrá desacelaración económica”, el empleo “va a ir bien en los próximos meses” y la economía puede “aguantar mucho mejor las tarascadas que vienen de fuera”. El mantra de Rajoy se repite una y otra vez pese a las recientes advertencias de Luis María Linde.

Mariano Rajoy besa a Angela Merkel. (EFE)
Mariano Rajoy besa a Angela Merkel. (EFE)

No ve los nubarrones que se ciernen sobre la economía española. El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, se aferra a la receta del ‘carpe diem’ económico para relanzar su estrategia electoral antes del 27-S catalán y el “probable 20 de diciembre” en que se celebrará las elecciones generales. Eufórico tras su reciente visita a Angela Merkel en Alemania, el presidente ha concedido su primera entrevista en el reinicio del curso político a la cadena Cope.

Según el jefe del Ejecutivo “no habrá desaceleración económica”, el empleo “va a ir bien en los próximos meses” y la economía puede “aguantar mucho mejor las tarascadas que vienen de fuera”. El mantra de Rajoy se repite una y otra vez pese a las recientes advertencias de la máxima autoridad en la materia, Luis María Linde, que advirtió en el Congreso de lo vulnerable del feliz cuadro económico que está pintando el presidente. 

“Vivimos una situación bastante excepcional (…) Esta combinación, que se ha dado sólo en periodos muy cortos en nuestra historia económica de las últimas décadas, no garantiza, obviamente, por sí misma, su continuidad”, dijo Linde en una comparecencia a la que pocos dieron rango de advertencia, pero lo era y de grado serio. Este mismo jueves, el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, ha rebajado cualquier atisbo de optimismo económico en Europa por las turbulencias que se han desatado en los mercados globales.

Pero el Gobierno juega con el calendario y con los datos pasados, especialmente, los que se han registrado hasta junio. Fue en esas fechas cuando se encendió el colapso financiero en Grecia y pinchó la burbuja bursátil en China. Ha sido desde entonces cuando se han levantado las voces de alarma para persuadir a la Fed de EEUU para que no empeore las cosas y aplace su prometida subida de tipos de interés. En dos meses el horizonte soleado ha dejado paso a los vientos y nubes de tormenta en las principales economías emergentes.

Los datos que maneja el presidente

Una tras otro, los datos pasados que van llegando a Moncloa apoyan las tesis de la recuperación económica. El mercado de la vivienda, todavía una de las grandes despensas patrimoniales de los españoles, registra caídas interanuales de apenas el 1%, según Tinsa, y vislumbra un periodo de estabilización desde hace meses. Para muestra el PIB, que crece a ritmo del 3,3% interanual hasta junio y no parece que vaya a frenar su crecimiento en su comparativa respecto a la producción de 2014. El paro se reduce a razón de 500.000 empleos creados y la confianza del consumidor se sitúa en máximos desde 2009. Incluso Alemania felicita a España, según el mensaje que se trae de Berlín el presidente.

Todo suma para Rajoy, salvo las expectativas de una crisis financiera que se ha contagiado a la mayoría de países emergentes, entre ellos, algunos como Brasil en los que tienen su primer mercado multinacionales de la talla de Santander o Telefónica. Lo que el responsable del gobierno llama “tarascada del exterior”, en otro tiempo fue infravalorado por su antecesor Zapatero. También se creyó invulnerable a la crisis internacional -y le duró meses el autoengaño en 2008-, mientras manejaba los datos alcistas del sector financiero, la recaudación tributaria o la buena marcha de la demanda interna.

La foto económica seguirá fuerte en diciembre porque los principales indicadores se habrán fraguado en verano (tercer trimestre), récord para el turismo y la entrada de divisas en España; de abaratamiento de los costes energéticos y de la creación de empleo estacional. Seguirá, por tanto, el argumentario de la economía feliz hasta la Navidad electoral. Después, las urnas dirán.

Sr. Sánchez, cinco dudas sobre si Europa quiere más Europa

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El Partido Socialista aprovechó este martes el debate sobre Grecia para presentar una propuesta de resolución ante la Mesa del Congreso que pretende un cambio de calado en la estructura de la Unión Europea y se resume en una frase: “Más Europa pero también otra Europa”. Bajemos a la tierra, ¿son factibles estas propuestas?

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El Pisuerga pasó ayer por el Congreso de los Diputados en el pleno dedicado a debatir el tercer rescate a Grecia, un acuerdo que implica avalar a escote otros más de 86.000 millones de euros en préstamos a la nación helena (10.000 millones por parte de España) que irán a recapitalizar su banca y cubrir las necesidades de financiación del Gobierno de Alexis Tsipras. El Partido Socialista aprovechó el encuentro para presentar una propuesta de resolución ante la Mesa del Congreso, tal y como había avanzado El País, que pretende un cambio de calado en la estructura de la Unión Europea y se resume en una frase: “Más Europa pero también otra Europa”. La formación que lidera Pedro Sánchez se quiere así colocar en línea con el movimiento liderado por François Hollande desde Francia y Matteo Renzi desde Italia en busca de recuperar el espacio perdido por la socialdemocracia durante la crisis con un cambio de política a nivel europeo.

Bajando a los puntos concretos de la propuesta de los socialistas españoles, ¿son factibles? ¿Quiere Europa una mayor unión? Hace tiempo que todos parecen de acuerdo en que el proyecto común no tiene mucho más tiempo ni hueco para más parches para solucionar los problemas con los que nació su estructura pero aquí van cinco puntos que los socialistas deberían tener en cuenta para hacer una proposición realista que no suene a grandes titulares de etapa electoral.

1. Igualar los impuestos a las empresas: la bicha

Dice el documento socialista:

La fragmentación tributaria en la Unión Europea constituye una fuente permanente de fraude y elusión fiscal (…) y provocan la percepción ciudadana de que el esfuerzo fiscal y tributario en los diferentes Estados no es homogéneo (…). Es necesario avanzar hacia la armonización del tipo mínimo del impuesto de sociedades.

Armonizar el Impuesto de Sociedades en Europa, es decir, poner un impuesto mínimo igual en todos los países que se cobre a las empresas por su beneficio, es el ejemplo de libro a la hora de hablar de intereses divergentes de los miembros de la Unión Europea. Es la línea roja que se atrevió a trazar Irlanda, con amenaza incluida de salirse del euro, cuando negociaba las condiciones de su rescate. Aceptaba básicamente todo menos que le tocasen su flamante impuesto del 12,5% que atrae a tanta multinacional (en España está actualmente al 28%). Como además tenía el respaldo del Reino Unido, el impuesto irlandés no se tocó.

Si un país con la espada de Damocles de un rescate puede plantear semejante pulso y ganarlo, quién puede albergar esperanzas de una armonización máxime cuando los impuestos directos (y el de sociedades está entre ellos) exigen unanimidad de los Estados para su modificación. Ese sueño tiene además una larga historia.

Como recuerda Francisco de la Torre, inspector de Hacienda y responsable del programa fiscal de Ciudadanos, “Europa no ha sido capaz en casi 15 años de ponerse de acuerdo ni siquiera en una propuesta de base imponible armonizada común”. Es decir, no ha logrado aprobar ni qué se considera beneficio empresarial tributable y cómo se define el reparto de impuestos entre países cuando una misma empresa opera en varios Estados miembros (propuesta de Directiva de armonización de la base consolidada común, o BICCIS, a cuya aprobación también hace referencia el documento socialista).

Como explicó De la Torre ante el Comité Económico y Social Europeo en 2014, al que acudió en calidad de experto, “lo que hay que hacer son planteamientos de mínimos, como establecer normas comunes contra los paraísos fiscales, es decir, lograr que al menos el dinero se quede en Europa”.

Y hay que reconocer que se está avanzando en frenar la competencia desleal entre Estados pero por otra vía que no es la armonización y gracias a un motivo claro: la presión, tanto de la opinión pública como de EEUU. Para empezar, la Comisión Europea la preside hoy Jean Claude Juncker, primer ministro de Luxemburgo cuando se firmaron buena parte de los acuerdos secretos con multinacionales para minimizar su factura fiscal destapados por el Consorcio Internacional de Investigación Periodística (ICIJ) y contados en España por El Confidencial. Para seguir, Estados Unidos se ha cansado de que sus multinacionales usen a países europeos (como Holanda o Irlanda) para crear puentes a paraísos fiscales gracias a los que no pagan impuestos prácticamente en ningún sitio. El caso Apple fue un antes y un después.

De ahí vienen un buen número de investigaciones abiertas pero también los acuerdos de intercambio de información entre países (a nivel europeo y también mundial) que pretenden dar herramientas a las agencias tributarias para investigar si las empresas pagan por lo que ganan en cada país o si los Estados cierran acuerdos secretos con multinacionales que supongan competencia desleal con otras arcas públicas comunitarias. España tiene ya lista, a falta de aprobación en Consejo de Ministros, la normativa para que las multinacionales con sede en este país informen de sus datos país por país a partir de 2016.

2. Para las cajas alemanas no hay MUS

Dice el documento socialista:

La unión bancaria es un elemento fundamental de la unión monetaria para reforzar el sistema financiero, garantizar que contribuya al crecimiento de la economía real y hacer frente a futuras crisis financieras. (…) Se asienta sobre tres pilares: regulación europea, supervisión y resolución únicos para la zona euro.

Uno de los grandes orgullos que exhiben los gobiernos derivado de la crisis financiera y dirigido a estrechar lazos en la Unión Monetaria es el Mecanismo Único de Supervisión del Banco Central Europeo (BCE), el MUS, al que también alude el documento de los socialistas españoles recordando que “ya está en funcionamiento”. Ni mención hacen al alcance limitado del mecanismo.

Este policía común de la banca, que es el reconocimiento explícito de que los supervisores nacionales no son lo bastante independientes, existe para supervisar directamente a las entidades financieras, los riesgos que asumen, la calidad de sus órganos de gobierno y los procesos de toma de decisiones. Pero no mira a todas las entidades y no es casualidad. Como no lo es que fuesen Alemania y Austria quienes pusieran más empeño en defender que el BCE no iba a ser capaz de abarcar con la suficiente diligencia la supervisión de las miles de entidades financieras que operan en Europa (como si las cajas de ahorros no tuvieran capacidad de liarla parda).

Son precisamente el equivalente alemán de las cajas de ahorros españolas, las sparkassen, las que quedaron fuera del umbral fijado para pasar a control directo del BCE. Dicho umbral implica, a saber: tener bajo gestión activos con un valor superior a 30.000 millones de euros, representar el equivalente al 20% del PIB del país o haber recibido ayuda del Mecanismo Europeo de Estabilidad, es decir, haber sido rescatado.

El resultado de ese umbral es que, aunque Alemania por tamaño es el país que más entidades pasan a estar supervisadas por el MUS (21), ha logrado que el 48% de su sistema financiero quede fuera de la supervisión directa.

No son pocas las voces que han señalado los desequilibrios que este juego de tamaños puede generar a medio plazo.

3. Deuda común cuando más pesa la deuda

Dice el documento socialista:

Proponemos la creación de un Tesoro Europeo para la zona euro (…) con capacidad para emitir eurobonos y mutualizar parcialmente la deuda pública de los Estados miembros.

El de los eurobonos es otro de los temas recurrentes que ha mantenido dividida a Europa y en el que, hasta la fecha, ha resultado vencedora la posición en contra, con Alemania en cabeza. El economista jefe del Nomura, Richard Koo, entre otros, ha pasado años alertando a Europa de lo que estaba ocurriendo por el hecho de tener bonos de diferentes países emitidos en la misma moneda. Su explicación es sencilla: cuando un gran fondo de inversión reduce o aumenta su exposición a deuda pública en dólares lo único que puede hacer es vender o comprar títulos del Tesoro de EEUU. Sin embargo, reducir o aumentar su exposición a deuda pública denominada en euros puede hacerse vendiendo todos los bonos de un país y refugiándose en los de otro sin salir de la moneda única. Ese arbitraje, que ya fue dañino al comienzo de la crisis, es incluso más lógico ahora que la recesión y las medidas adoptadas han disparado los niveles de deuda sobre PIB de numerosos países. Alemania se negó incluso a la propuesta del prestigioso think tank Bruegel, con sede en Bruselas, de crear eurobonos (o bonos con respaldo europeo) que cubriesen solo hasta el equivalente al 60% del PIB de cada país cuando muchos países (incluida España entonces) no alcanzaban ese nivel y mucho menos el actual.

La propuesta de mínimos planteada desde diferentes círculos económicos en este punto se refiere a emitir deuda común para fines concretos, como los planes de inversión destinados a estimular la economía.

4. Salario Mínimo común… ¿sólo?

Dice el documento socialista:

El mercado de trabajo, al menos en la zona euro, debe estar más integrado (…). Ello implica construcción de un mercado de trabajo integrado en la zona euro que incluya la portabilidad de las contribuciones a la Seguridad Social, el desarrollo de políticas activas de empleo de dimensión europea y el establecimiento de un salario mínimo para la zona euro en base al salario mediano de cada Estado.

Para José García-Montalvo, catedrático de Economía de la Universidad Pompeu Fabra, no tiene sentido ponerse a plantear medidas comunes en el mercado laboral cuando los europeos no consideran que Europa sea un mercado laboral único. “En los países del sur se sigue tomando como un drama salir a trabajar a otro país y países del norte, como Alemania, legislan para que quien va a buscar trabajo se tenga que volver a su país de origen si en un plazo determinado no lo encuentra”.

Pero además son los propios sindicatos los que durante la crisis han pedido que no se ponga el foco de forma aislada en los costes laborales sin atender al resto de factores que influyen en la economía, ¿no sería esta una medida en la misma dirección y sentido inverso?

El ejemplo más claro de lo que ocurre cuando te centras aisladamente en todo lo que afecte al coste laboral es el sector del automóvil español, que en la última década ha tenido que ir renunciando a un número cada vez mayor de sus conquistas en materia laboral para lograr atraer producción a sus fábricas. La lucha por el coste laboral, además de la calidad de las líneas de producción, se ha encontrado un obstáculo constante en el precio de la electricidad en España o la mala conexión para el transporte de mercancías (en el país con más kilómetros de AVE por habitante). En un mundo en que las fábricas de una misma compañía compiten por hacerse con producción, modificar un parámetro sin atender al resto puede ser más perjudicial que beneficioso.

5. Es la política, estúpidos

El documento del PSOE repasa toda una serie de argumentos que han creado grietas entre las dos ideologías predominantes en Europa, como “la reforma del BCE para incorporar objetivos de crecimiento económico y creación de empleo, en pie de igualdad con los de inflación”; “armonizar la edad de jubilación en la zona euro” o establecer “un seguro de desempleo europeo”. Sin embargo, ¿no sería necesario avanzar ideologicamente en la visión de Europa para ver si hay recorrido hacia una mayor unión económica?

Javier Flores, jefe de Estudios de Asinver, señala que el problema que hay que solventar en Europa no es económico sino político y tiene su origen, de nuevo, en la propia creación de la Unión. “Francia la apoyó para recuperar la grandeur, para colocarse en el centro de una moneda capaz de ser reserva nacional y defender los ideales que históricamente había abanderado. Alemania pretendía participar en la creación de un área de comercio e influencia. Cuando la economía acompañaba no hubo conflicto entre ambas ideas. Ahora ambos deben darse cuenta de que no hay ideales que defender sin una economía fuerte ni Europa sin defensa de unos derechos comunes”. Y eso no se consigue “llevando a la opinión pública visiones nacionalistas”, como que el norte es una panda de usureros y el sur un montón de vagos, y utilizándola en los procesos electorales. “Hay una labor enorme que hacer desde la educación para hacer que Europa se una”.

A la tecnología por el patinete

Redacción

El Arponero Ingenuo y su visionario cómplice Javier Muñoz se han ido de vacaciones pero yo me he quedado en nuestra sede de la Avenida de Burgos, frente a las cuatro torres emblemáticas de este Madrid achicharrado y torrefacto, animando a nuestro equipo de ingenieros a cazar las evasivas ballenas de la tecnología y empezando a probar las herramientas editoriales con algunos compañeros de EL ESPAÑOL.

Reportaje gráfico: Dani Pozo.

UN AGOSTO EN LA AVENIDA DE BURGOS (I)

Queridos Accionistas y Suscriptores.

El Arponero Ingenuo y su visionario cómplice Javier Muñoz se han ido de vacaciones, pero yo me he quedado en nuestra sede de la avenida de Burgos, frente a las cuatro torres emblemáticas de este Madrid achicharrado y torrefacto, animando a nuestro equipo de ingenieros a cazar las evasivas ballenas de la tecnología y empezando a probar las herramientas editoriales con algunos compañeros de EL ESPAÑOL.

No puedo desconectarme de la actualidad política. El cobarde nombramiento a hurtadillas de Wert, de forma que nadie lo supiera antes de la rueda de prensa de Rajoy, la grotesca escenificación de Mas al convocar sus terceras elecciones autonómicas en cuatro años como si estuviera firmando la declaración de guerra a la Alemania nazi en un salón lleno de espejos, el error del PSOE al defenestrar innecesariamente a Carmona por el balcón de la señá Carmena o la propia encuesta del CIS con los primeros frutos del in fear we trust marianista hubieran dado de sí para suculentos arponazos literarios. Pero quiero aprovechar estas semanas en las que nos hemos quedado solos para daros información de la cuenta atrás en el lanzamiento de EL ESPAÑOL. “Hagámoslo juntos”, os dije, y de momento quiero teneros al tanto de todo.

Merece la pena insistir en lo que ya hemos conseguido gracias a vosotros: tenemos 5.624 accionistas y 8.854 Suscriptores Fundadores. Naturalmente, la segunda cifra incluye a la primera pues todos los accionistas -a menos que renuncien a ello- recibirán su suscripción con un 50% de descuento con carácter vitalicio. Pero aunque no sea el millón de abonados de The New York Times, este dato es de por sí un tesoro.

En la campaña de captación con 40% de descuento que siguió a nuestra Junta General y se extendió durante el mes de julio se han incorporado ya por lo tanto más de 3.200 Suscriptores Fundadores. Una cifra muy superior a cualquier expectativa y es justo señalar el mérito del equipo de Marketing y atención al suscriptor que encabeza Leticia Lombardero.

El descuento ha pasado a ser ahora del 30%, pero la oportunidad sigue abierta, a pesar de la natural desmovilización agosteña. De hecho, ya está disponible nuestra página de concursos -anticipo de lo que será la Zona Ñ- y antes de que termine el mes espero estrenar con docena y media de suscriptores el Palco de EL ESPAÑOL en el Bernabeu, patrocinado por la aseguradora Axa. Ya compartí el Don Carlos de Boadella en El Escorial con dos accionistas y pienso hacer lo mismo en cada estreno de la temporada de ópera del Teatro Real.

También sigue en pie la posibilidad de que los 5.624 accionistas hagan extensivas sus condiciones privilegiadas a aquellos familiares o amigos que consideren oportuno. Pueden hacerlo fácilmente a través de este link y les animo encarecidamente a ello. Quedarán mejor que bien con esos afortunados que se conviertan en suscriptores a mitad de precio.

10.000 suscriptores, la próxima meta

Después de batir el récord mundial de crowdfunding periodístico, EL ESPAÑOL será también el diario que nazca con más suscriptores en tres siglos de actividad editorial en este país. Estoy seguro de que en el momento del lanzamiento superaremos la barrera de los 10.000 y eso serán ya palabras mayores.

Se trata de un indicador muy importante pues EL ESPAÑOL basa su independencia en un modelo mixto en el que los ingresos por suscripciones deben complementar los ingresos por publicidad. De ahí que la estructura de nuestra oferta informativa, básicamente en abierto, es decir de acceso gratuito para todos, incluya también productos y ofertas restringidas a los suscriptores.

Esperamos que millones de usuarios naveguen gratuitamente a través de nuestra web responsive -adaptable a todos los dispositivos y diseñada pensando en los móviles- y se descarguen gratuitamente nuestras aplicaciones para los sistemas IOS y Android. Pero también esperamos que decenas de miles de españoles identificados con EL ESPAÑOL se unan a vosotros como suscriptores.

La suscripción os da derecho a acceder a todas nuestras historias sin el límite de 25 al mes que regirá para el resto, a descargaros todas las noches LA EDICIÓN de EL ESPAÑOL -es decir nuestro producto estrella con las exclusivas del día siguiente-, a beneficiaros de todas las ventajas de la Zona Ñ -palcos del Bernabéu o del Teatro Real incluidos- y a publicar en el Blog del Suscriptor bajo la supervisión profesional de la redacción. En cada una de estas parcelas descubriréis importantes innovaciones respecto a lo que hasta ahora han hecho los demás medios españoles. Este alto nivel de exigencia es precisamente lo que nos está obligando a buscar soluciones tecnológicas necesariamente complejas y sofisticadas en un tiempo récord.

La periodista Carolina Villegas trabajando en la redacción de EL ESPAÑOL

Afortunadamente contamos con la profesionalidad y entrega del equipo técnico que encabeza Mabel Cobos, de Salugral Adriana y sus diseñadores y de David Domínguez como hombre puente con la redacción y responsable de nuestro desarrollo. Esta docena y media larga de personas lleva trabajando durante todo el verano, fines de semana incluidos, en jornadas interminables -sólo interrumpidas por improvisadas partidas de ping pong- para que EL ESPAÑOL esté listo en las fechas previstas. Todos los accionistas debemos estarles muy agradecidos por su titánico esfuerzo.

A los proveedores del sistema editorial o CMS –Bit Ban-, a los proveedores de las aplicaciones para móviles –4andgo y Alten-, a los proveedores del muro de pago –MPP– y a los proveedores del servicio de Big Data –Stratio– les estamos pidiendo la misma implicación y celeridad.

Estamos en cierto modo en sus manos y es justo reconocer que han recogido el guante y asumido el desafío. Saben que están participando en un proyecto que va camino del éxito y que nos marcará para siempre positivamente a todos.

Mientras el equipo de Audacity Partners -nuestros diseñadores en Londres- va culminando brillantemente su trabajo en áreas tan dispares como la animación o la imagen corporativa, en los últimos días hemos recibido ya algunas de las herramientas tecnológicas prometidas y versiones preliminares de otras. Pese a que todavía somos pocos, la redacción es un hervidero de experiencias de uso en el que la frustración propia del método de prueba y error da paso al entusiasmo cada vez que un problema queda resuelto. Hay que vivirlo.

Nos sentimos muy orgullosos del entorno participativo que estamos creando en nuestra sede de la Avenida de Burgos. A ello está contribuyendo desde el primer día el audaz planteamiento de Aguirre Newman, basado en mesas redondas altas de colores rutilantes que en la práctica convierten cada puesto de trabajo en un lugar de reunión. Las imágenes de nuestro Defensor Civitatis -el León de EL ESPAÑOL- y la enumeración de sus atributos -“libre, independiente, valiente, protector, guardián…”- ocupan los vinilos de las mamparas de vidrio que separan los despachos. Son un motivo de inspiración constante, en la medida en que nos recuerdan la esencia de nuestro compromiso.

Incorporaciones a la redacción

Nada hay tan fascinante como el ambiente de un grupo de periodistas fundando un diario nuevo y diferente. Soy muy afortunado de vivir ahora la misma experiencia impregnada de vitalidad, idealismo y concurso de ideas sin límite del otoño del 89. Los requerimientos tecnológicos son endiabladamente complicados pero como ocupamos una planta alargada de 800 metros cuadrados y todos hablamos con todos se ha establecido un servicio de transporte en patinete desde la puerta de mi despacho en un extremo, hasta los dominios de Mabel Cobos en el otro. Salugral, la jefa de diseño, es la principal usuaria pues tiene a su mesnada lejos de su propia silla curul pero todos hemos compartido ya –en Twitter hay constancia– la experiencia de tan placentero deslizamiento.

Cuando llegué a Diario 16 me encontré con que teníamos una multicopista grande bautizada como la “rotativa de la señorita Pepis” y en los inicios de El Mundo el jefe de talleres nos reprochaba que le pedíamos que interpretara una sinfonía de Beethoven “con un pito y un tambor”. Teniendo en cuenta los precedentes, con un proyecto intelectual, editorial, tecnológico y financiero de tanta envergadura como este, sólo nos faltaba un buen patinete para que las metas más insospechadas parezcan ya a nuestro alcance .

Pedro J. Ramírez y la Jefa de Tecnología Mabel Cobos revisando una de las apps de EL ESPAÑOL

A falta de algunos últimos fichajes la redacción de EL ESPAÑOL está bastante perfilada. Tras las incorporaciones escalonadas de estos meses, será el lunes 17 y el lunes 24 cuando llegue el grueso de la plantilla. Aguardo con ansia e ilusión ese momento. Para entonces debemos ultimar unas Normas de Estilo de EL ESPAÑOL que incluyan aspectos relacionados con el uso del lenguaje, la edición, la deontología o la línea editorial . Estoy seguro de que la suma de jóvenes y veteranos, la combinación de talentos muy diversos, dará resultados de los que todos podremos sentirnos orgullosos. Algo hemos ido mostrando ya en este blog con exclusivas de impacto, perfiles bien escritos y buenos ejemplos de periodismo de datos.

La incorporación de Alejandro de Vicente al frente del área comercial ha supuesto en las últimas semanas una gran alegría para mí pues ya estuvimos juntos en Diario 16 y El Mundo.

Su solvencia y credibilidad abren todas las puertas. Hemos presentado el proyecto ante las principales agencias y anunciantes y la acogida no ha podido ser mejor. En todas esas reuniones ha impresionado mucho el dominio de lo que tenemos entre manos y el conocimiento del sector de nuestra consejera delegada Eva Fernández. ¡Menudo desafío el que afronta ahora al tener que ensamblar contra reloj tantas cosas diversas!

Creamos más de 100 puestos de trabajo

En el momento del lanzamiento seremos al final unas 70 personas en redacción y algo más de 100 en el conjunto de la compañía NoHaceFaltaPapel. Estamos muy orgullosos de protagonizar así la mayor creación de empleo en los medios de comunicación españoles al menos desde 2007. Sabemos que es una apuesta importante y que partimos con unos costes superiores a los de los demás medios nativos en el momento de su lanzamiento pero también disponemos de un capital humano, de un apoyo social y de unos recursos financieros sin precedentes.

No elegí aquella frase por casualidad. Siempre he creído a pies juntillas que “es poco atractivo lo seguro y en el riesgo está la esperanza”. ¿Les suena, verdad? Habrán podido despojarme de muchas cosas, pero el lema es mío. Bueno, mío y de un tal Tácito. También la metáfora de la gorra que lanzaremos de nuevo al otro lado del muro. Por eso la fe volverá a mover montañas.

Por eso lo que pusimos en marcha hace 26 años no será nada comparado con lo que haremos ahora. La semana que viene os daré un nuevo parte de novedades. Un abrazo y feliz descanso a todos.

Postdata.- Seguimos ultimando la transformación definitiva de Sociedad Limitada en Sociedad Anónima pues, según nuestros abogados, el Registro Mercantil nos exige que todos y cada uno del puñado de inversores extranjeros que participaron en el crowdfunding exhiba su correspondiente NIE para convertir la inscripción provisional en definitiva. Según noticias de última hora ya sólo nos falta cazar a lazo a una ciudadana norteamericana y a un ciudadano polaco que cometieron la osadía de desembolsar 100 euros cada uno sin tener antes todos sus papeles en regla. ¡Dos accionistas entre 5624! ¡Doscientos euros en un capital de 18 millones!

Así pervive la burocracia de los golillas en pleno siglo XXI. Así se fomenta la creación de empresas en España. O se resuelve rápido o tendremos que ponernos serios.

Además, en EL ESPAÑOL:

Unos Presupuestos con anzuelos electorales

rajoySubida del gasto en pensiones, aumento de las becas, de las ayudas al cine o del fomento del empleo. Incluso un incremento de la financiación a Cataluña, que acaba de convocar elecciones de cara al próximo 27 de septiembre. El Gobierno de Mariano Rajoy ha puesto sobre la mesa un proyecto de Presupuestos Generales del Estado (PGE) difícil de ejecutar y con múltiples anzuelos con los que pescar votos en las próximas elecciones. Irreales, irrealizables y con fachada de cartón piedra.

Subida del gasto en pensiones, aumento de las becas, de las ayudas al cine o del fomento del empleo. Incluso un incremento de la financiación a Cataluña, que acaba de convocar elecciones de cara al próximo 27 de septiembre. Con aspecto de cartón piedra, el Gobierno de Mariano Rajoy ha puesto sobre la mesa un proyecto de Presupuestos Generales del Estado (PGE) con múltiples anzuelos con los que pescar votos en las próximas elecciones.

Uno de los grandes caladeros electorales a los que pretende acudir el partido en el gobierno son los pensionistas. Con 8,4 millones de votantes se convierte en un colectivo determinante para las próximas citas con las urnas. Pese a la crisis de los últimos años, la pensiones públicas se han mantenido al margen de los recortes. Los continuos mensajes sobre la seguridad de sus políticas económicas y las referencias a lo sucedido en Grecia van en la misma dirección de asegurarse un voto masivo del pensionista.

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Para 2016 experimentarán un aumento del 2,8% (3.800 millones de euros), hasta 135.448 millones, un 20% más que al inicio de la legislatura y un 48% más que en 2007. Esto no se traducirá en revalorizaciones (de apenas el 0,25% para 2016). Su peso en el conjunto de los presupuestos se elevará al 31%, convirtiéndose en la partida a la que hay que destinar más dinero. El Gobierno pasa de puntillas sobre la llamada ‘hucha de las pensiones’ pese a que volverá a extraer más de 6.000 millones en 2016. Desde que Rajoy llegó al poder su nivel ha bajado a la mitad de los 66.000 millones que había en 2011.

¿Bajada de impuestos?

No ha faltado la promesa más habitual antes de unas elecciones: la insinuación de una bajada de impuestos en cuanto haya margen presupuestario. El ministro Montoro se apoya aquí en las recientes rebajas del IRPF y señala que el Gobierno apuesta por seguir bajando impuestos. Todo se apoya en la incipiente recuperación económica y la mejora de la recaudación.

Juega en contra de esta idea, sin embargo, la necesidad de cumplir con el objetivo de déficit fiscal del 2,8% para 2016 y abandonar el celo de Bruselas a las cuentas públicas españolas por superar el protocolo de déficit excesivo. Desde la capital comunitaria ya han advertido a las autoridades españolas que deben revisar y dar su visto bueno a las hojas de presupuesto.

Guiño a Cataluña

Otro de los mensajes contenidos en los presupuestos se dirige a Cataluña, en pleno debate soberanista y a poco más de un mes de las elecciones autonómicas más importantes de su historia. El Gobierno ha elevado un 12% la financiación a la Generalitat, hasta 17.225 millones, el mayor incremento autonómico que la coloca por delante de Andalucía (17.121 millones) y Madrid (12.425 millones). El Gobierno usará Fondo de Suficiencia Global para inyectar otros 747,78 millones a la Generalitat, el 20% del total del fondo.

Cine, cultura y RTVE

Los Presupuestos tiene también un gesto con algunos de los sectores más hostiles con las políticas del Gobierno en los últimos tiempos. A la cabeza, la corporación RTVE. La televisión pública recibirá 331 millones de euros, un 17% más o 50 millones en términos absolutos. El cine recibirá un 54% más fondos, hasta 74 millones, mientras que el sector de la música, danza y teatro obtendrán 143 millones, en línea con el pasado año.

Educación

becas

Castigada en presupuestos anteriores, la partida de Educación contará para 2016 con 211 millones más, lo que supone una subida del 9,3% respecto al anterior. La Ley Orgánica de Mejora de la Educación (LOMCE) se integrará en el gasto de Secundaria y supone 363 millones, el 80% del mismo. Por su parte, la subida de becas anunciada por Méndez de Vigo fue del 0,2% y alcanza la cifra más alta de la última década (1.472 millones). El número de becarios en educación universitaria, estudios postobligatorios y necesidades especiales se sitúa en los 717.561, la misma cifra que entre 2014 y 2015. La partida en becas es la más importante del programa en Educación, el 59,3% del total.

Empleo y desempleo

grafico 10Pero la variación más destacada que contiene el proyecto de presupuestos es el desplome en las prestaciones por desempleo: un 21%, hasta 19.820 millones de euros. Desde 2011 ha descendido un 35%. Esto ocurre por el menor número de beneficiarios de la prestación, el descenso de población y la progresiva creación de empleo registrada en el último año.

Sin embargo, el número de parados se mantiene por encima de los 5 millones con más de un millón de hogares con todas las personas en situación de desempleo, más que cuando Rajoy llegó a la presidencia. Los Presupuestos evitan ampliar el gasto social para este amplio grupo de población. No es un caladero electoral para el PP.

Sí lo harán con las llamadas políticas activas de empleo, que alcanzarán los 5.214,9 millones de euros, un 10% más que en 2015. Crecen las bonificaciones a la contratación (135 millones de euros), la orientación profesional (129 millones) y la formación profesional para el empleo (117 millones) o el programa Prepara (219 millones de euros), destinado a personas que han agotado todas sus prestaciones.

También en EL ESPAÑOL:

Abril-Martorell, el rey de los despidos

Es experto en ejecutar el trabajo sucio en tiempos de crisis. Lo mismo cierra un negocio, vende una filial, pilota una salida a bolsa o refinancia un conjunto de créditos. Pero su especialidad es reestructurar, despedir y poner patas arriba a empresas de gran tamaño para salvarlas de su desaparición o quiebra. Nadie, probablemente, tiene un historial como el suyo.

En la imagen, Fernando Abril-Martorell, presidente de Indra.

Fernando Abril-Martorell, presidente de Indra.

Es experto en ejecutar el trabajo sucio en tiempos de crisis. Lo mismo cierra un negocio, vende una filial, pilota una salida a bolsa o refinancia un conjunto de créditos. Pero su especialidad es reestructurar, limpiar, despedir y poner patas arriba a empresas de gran tamaño para salvarlas de su desaparición o quiebra. No hay un historial como el suyo.

Fernando Abril-Martorell, de 53 años, va camino de firmar como ejecutivo un récord difícil de valorar: 14.000 despidos en tres empresas distintas (Telefónica, Prisa, Indra) en los últimos quince años. Justo ahora, afronta su tercer plan de bajas masivo al frente de Indra, la multinacional española de defensa y tecnologías de la información que tiene cerca de 40.000 empleados en todo el mundo.

Hijo del que fuera vicepresidente económico con Adolfo Suárez, Abril-Martorell es un banquero de inversión de larga trayectoria que comenzó su carrera en JPMorgan y ha liderado también la filial en España del suizo Credit Suisse. Es el hombre de confianza de la gran banca y de algunas de las mayores fortunas españolas cuando tienen grandes problemas que solucionar.

Un accionista: “No eche a nadie a la calle”

“Señor presidente, permítame que le dé mi opinión: no eche a nadie a la calle. Salvemos entre todos esta sociedad, tanto los administradores, la plantilla y los accionistas. Porque la congoja que tendrán 1.500 familias debe ser gorda. Yo le pido a ustedes que, posiblemente con ese 20% que va a disminuir (la retribución) del consejo y a los trabajadores, que lo analicen y que a veces merece la pena ganar menos con tal de que nadie se vaya a la calle”. Abril-Martorell sabe que no va a ser posible, por eso ni pestañeó ante las palabras de Ángel Cereceda, un veterano y habitual protagonista en las juntas de otras empresas del Ibex 35 (Mapfre, Enagás, Bankinter…).

Inauguró el turno de intervenciones en la pasada Junta General de Accionistas del 25 de junio, que fue copada por los sindicatos. Todavía falta negociar con los representantes sindicales, pero el máximo responsable de Indra ha puesto sobre la mesa una plan de bajas para 1.850 empleados solo en España, la mayoría del área de consultoría y en sus sedes centrales en Madrid. Es el 8,5% del equipo en el país (21.800 trabajadores), que supone a su vez casi la mitad de su plantilla global.

Sus grandes reestructuraciones

Sin embargo, el de Indra será el menor de sus tres grandes trabajos como reestructurador. Hasta 2013 fue consejero delegado de Grupo Prisa. El grupo de medios de comunicación acumuló una deuda de 5.000 millones de euros tras la compra de Sogecable y estuvo al borde de la quiebra. Abril-Martorell aterrizó allí de la mano de los acreedores de la mayor parte de ese dinero (Telefónica, Santander, Caixa, HSBC…) para salvar el barco. Entre las medidas que planteó estuvo la venta de Canal+ a Telefónica, de Santillana a Pearson, la refinanciación de la deuda de 5.000 millones, la conversión de parte de esos préstamos en acciones de la sociedad… y el temido ERE.

Hoy la empresa sigue en pie, pero se ha quedado irreconocible. Antes de su plan, las familias fundadoras Polanco y Pérez controlaban el 70% del grupo. Ahora apenas tiene un 10% de la empresa. También tuvo que despedir a más de 2.000 empleados, en su mayoría periodistas  de El País, Cadena Ser, As o Cinco Días.

No ha sido la primera, ni la última vez que había recibido esa clase de encargo. El ex banquero de JPMorgan y Credit Suisse también realizó esa labor para empresas terceras como, por ejemplo, en el ERE de Deoleo (SOS Cuétara) tras la crisis provocada por sus anteriores dueños (los hermanos Salazar) y antes de su venta al fondo de capital riesgo CVC. La banca, una vez más, volvió a recurrir a Abril-Martorell para salvar la actividad de una empresa al borde del abismo.

Stocks options’ y el ERE de Telefónica

Con Prisa e Indra, Abril-Martorell vuelve a repetir el trabajo del ‘Señor Lobo’, ese personaje que en Pulp Fiction encarna Harvey Keitel y que sabe en todo momento lo que hay que hacer, aunque no sea apto para todos. Su ‘gran trabajo’ en la sombra se produjo en Telefónica entre finales de los años 90 y principios de los 2000. Entonces se registró el que está considerado como el mayor ERE (Expediente de Regulación de Empleo) de la historia en España. Fueron 10.000 empleados los que salieron de la operadora entre jubilaciones anticipadas, bajas voluntarias y despidos.

Abril-Martorell -contaba entonces  38 años- comenzó a diseñar aquel plan como director general financiero de Telefónica a las órdenes de Juan Villalonga, el entonces presidente de la mayor empresa española. Después lideró una de las filiales en su salida a bolsa (TPI), pero dimitió de su cargo poco tiempo antes del cese de Villalonga. Su sucesor, César Alierta, volvió a llamar a la puerta de Abril-Martorell (junio de 2000) para terminar el trabajo iniciado desde la posición de consejero delegado de Telefónica (2000-2003).

De nuevo, el encargo fue reestructurar, vender y sanear, en este caso, la herencia que había dejado Villalonga en Telefónica. La compañía firmó unas pérdidas récord de 5.600 millones de euros en 2002 por las desorbitadas inversiones que se habían realizado en Terra Lycos o las licencias móviles en Europa. Fue además uno de los cerebros -como máximo responsable del área financiera- detrás de las famosas ‘stock options‘ de Telefónica, que trascendieron a los círculos económicos por la cuantía de las mismas. También para aquello hubo que buscar soluciones. Y Fernando volvió a ser  el solucionador.

Mohamed Cepero vive de pie

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Mohamed Cepero, loco o revolucionario, según se mire, sobrevive con lo poco que recibe de los que se acercan a escuchar su historia. No tiene más techo que su furgoneta ni más ley que sus banderas. Un día lo dejo todo y todo lo dejó a él. Desde entonces vive en su vieja furgoneta y saluda a todos los coches que pasan por el kilómetro 224 de la autovía del Mediterráneo, a la altura de Arroyo de la Miel (Benalmádena, Málaga). 

 

 

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La cafetería de la gasolinera está tranquila para ser sábado. Son las once de la mañana, y apenas un turista extranjero rebusca entre las estanterías el tentempié perfecto que le revitalice para continuar su camino. Su mujer le espera en la puerta. Cuando por fin se decide por la bolsa verde de patatas y se dirige al mostrador, se siente incapaz de reprimir más su curiosidad.

–Sorry, ¿quién es el hombre que está de pie sobre la furgoneta? –interpela, en un torpe castellano, a la tierna muchacha que le atiende tras la repisa.

–No es más que un loco.

Las desgarradas banderas resisten a duras penas. Sus jirones, que ondean con violencia tras cada embestida del viento, revelan el tiempo que llevan prendidas a aquellos rudimentarios mástiles fabricados con el palo de una escoba. A su lado, Mohamed Cepero se eleva con los puños en alto, como intentando custodiarlas. Ni el violento vendaval, ni la fina y molesta lluvia que empieza a caer le hacen bajar del vehículo. Ha comenzado su lucha.

Mohamed ni pide dinero, ni quiere fama. Vive de lo poco que recibe de los curiosos que se acercan a conocer su historia. No tiene más techo que su furgoneta ni más ley que sus banderas.

Cada mañana, después de pasar la noche acurrucado en el interior del vehículo, se levanta temprano. Se pone las gafas de sol y se cala el sombrero de vaquero sobre su puntiagudo pelo rizado, que junto a su larga perilla hace una combinación más propia de los años 70 que de la segunda década del siglo XXI. Si puede, se acerca a desayunar algo a la cafetería de la estación de servicio. No más de un café. Y si ese día la suerte no le acompaña, no se desanima: trepa hasta el techo de su vieja furgoneta y saluda a todos los coches que pasan por el kilómetro 224 de la autovía del Mediterráneo, a la altura de Arroyo de la Miel Benalmádena, Málaga).

Después, Mohamed deja que el azar lo arrastre. No sigue una rutina concreta. A veces, la noche lo caza sin que apenas haya variado su triunfal pose; a veces, baja al pueblo a compartir su visión del mundo en cualquier plaza, o extiende su protesta hasta la calle Larios.

No hace mucho que comenzó su nueva vida. Antes, Cepero, nacido en Cádiz pero residente en Málaga desde los siete años, era un hombre corriente: padre de familia y autónomo dedicado a la construcción, con varios trabajadores a su cargo. Hasta que sintió en su cuello los colmillos de la crisis económica. Todos perdieron el empleo, aunque la empresa sigue dada de alta. Más tarde llegó el divorcio. Se mudó aquí hace tres años. Durante más de dos estuvo encerrado en su furgoneta, aislado de ese mundo que le había desgarrado el alma. Era un ermitaño. Hasta que un día reventó. Con el poco dinero que tenía, compró la única arma con la que pretende desarrollar su pacífica revolución: una bandera republicana con una gran estrella roja en el centro. Más adelante, en una manifestación, le regalarían una andaluza del SAT. Después llegarían algunas más.

“Soy un revolucionario”

Su refugio es un reflejo de su espíritu. Dos grandes retratos del Ché Guevara presiden el parabrisas del vehículo. En la chapa, ha ido escribiendo poco a poco mensajes que, puestos en común, dibujan los principales acontecimientos políticos internacionales que han sucedido en los últimos años. También hay escritas consignas revolucionarias. Las más reveladoras están escritas en la parte de delante y en la de atrás. Sobre las fotografías del Ché aparece su frase más conocida: “Prefiero morir de pie que vivir arrodillado”; en uno de los cristales traseros, Mohamed se autodefine con crudeza: “Kamikaze social contra el poder”.

Con la bolsa de patatas casi comprimida entre el resto de provisiones de la pequeña mochila roja, que queda algo ridícula en comparación con su gran cuerpo, el extranjero se dirige hacia aquel tipo que tanto le había llamado la atención. Aprovecha que la lluvia ha cesado y que el viento es un poco menos fiero. Su mujer le esperará en el coche. No ha quedado satisfecho con la respuesta de la dependienta; ha visto muchos locos en Suecia, y ninguno tenía la actitud de aquel hombre. Él se ajustaba más a otro perfil: el del revolucionario.

Se acerca a la furgoneta y Mohamed, sonriente, le saluda.

–¿Qué hace ahí arriba? –pregunta intrigado.

El cowboy se arrodilla para atenderle. De pronto da un salto hasta el suelo, y confirma las sospechas del forastero.

–Soy un revolucionario. Lucho por los derechos de todas las sociedades, tanto nacionales como internacionales. A mí no me importa que seas cristiano, judío, musulmán o budista, yo estoy por ti. Estoy retando al Estado: mi objetivo es derrocar este Gobierno y su mala fe.

La comunicación es complicada, pues el sueco domina poco el castellano. Pero los ojos de ambos hablan el mismo idioma.

La conversación se hace cada vez más distendida. A pesar de que sus aspectos, tan opuestos, jamás lo dirían, descubren que ambos tienen 47 años y un pensamiento muy parecido. El sueco, que resulta llamarse Niklas, confiesa que se acercó atraído por la bandera. Recuerda que su abuelo integró las Brigadas Internacionales durante la Guerra Civil, y que él fue el que le enseñó el poco español que sabe. También le cuenta que su protesta le recuerda a las que muchos hombres hicieron en su país en los años 70.

De máquinas e ideas

La cara de Mohamed se ilumina. Saca de su bolsillo una cartera desgastada, rebusca un poco en ella y le extiende una foto. Es Mateo Palmquist, compatriota de Niklas que lideró algunos movimientos de protesta contra la Guerra de Vietnam en su país. Vive en Casares desde hace unos años, y lo visitó intrigado por su lucha. Mohamed confiesa que admira mucho a los escandinavos, por su espíritu de lucha contra las desigualdades y por su alto sentido de la democracia.

Aprovecha también para contarle que han venido a hacerle varios reportajes, que su lucha está alcanzando una dimensión internacional, y que está muy orgulloso. Le extiende la tarjeta de Agudeza Visual, una de las productoras que preparó un documental sobre él. El lema, escrito al dorso, resulta revelador: “Lo que conduce y arrastra al mundo no son las máquinas, sino las ideas”.

–Mira, yo ya no creo en el sistema, es un engaño. Esta Europa es una mentira. Y nos está reventando a todos. Yo no soy un criminal, pero como sigan haciéndoles esto a los niños, a los jóvenes, a los padres de familia y a los ancianos, lo van a pagar. Yo ya lo he perdido todo y voy a dar mi vida por ellos – afirma con fuego en los ojos.

–Oye, amigo, pero ahora no estáis tan mal. ¡Podemos tiene mucha fuerza! – espeta Niklas.

Mohamed no medita la respuesta:

–Es la sociedad. La sociedad está ya harta. Comenzó con la Primavera Árabe; cayó Gadafi, Mubarak, el otro… A Gadafi lo mató su pueblo en la calle como a un perro. Porque era un borrico y estaba masacrando a su pueblo, y aquí va a pasar igual. Lo tengo publicado en mi página desde hace tiempo…

Se refiere a una web gratuita, proteman.webs.tl, que gestiona como puede. En la furgoneta no tiene internet, pero consigue conectarse a través del WiFi de la cafetería. En ella, difunde sus ideas y desafía a los poderes. “Reto al Estado a que me mate o me meta en la cárcel”, reza bajo una imagen de Juan Carlos I. Comenta que antes tenía el dominio oficial, proteman.com, pero que lo tuvo que dejar porque no paraba de recibir ataques informáticos por parte del Estado. El servidor de su nueva página está alojado fuera de la Unión Europea. También tiene cuenta en Twitter y en Facebook, con la misma marca, que tiene algo de romántico. Proteman; el hombre protesta.

“Me da igual que me llamen loco”

Llega el momento de la despedida. La mujer de Niklas se impacienta dentro del coche. Es hora de que continúe el camino que lo conducirá al Rincón de la Victoria. Antes de irse se intercambian los números de teléfono y prometen seguir en contacto. Niklas no puede resistir el impulso de contarle a Mohamed la respuesta que había recibido por parte de la dependienta.

–No te preocupes, hombre. A mí me da igual que me digan loco, porque los grandes locos han sido quienes han cambiado la Historia: Mandela, Gandhi, Luther King, el Che Guevara. Incluso Jesucristo, ¡y eso que yo soy de origen musulmán! Cada uno lo hizo a su estilo, yo lo hago al mío. No voy a parar, – responde Mohamed con una sorprendente serenidad.

Cae la noche. Desde el techo de su furgoneta, Mohamed se entretiene mirando las luces que desprenden los faros de los coches que no dejan de pasar en dirección a Málaga o a Cádiz. Parece una lluvia de estrellas que adorna el firmamento de asfalto que es la autovía del Mediterráneo. La imagen es curiosa. El vaquero no deja de saludar, a pesar de que ya nadie puede verle. Se queda allí con su locura, en el techo de la furgoneta y junto a las banderas. De pie, siempre de pie.

Mohamed2

Qué es Podemos en nueve gráficos

Podemos: radiografia

Desde la irrupción de Podemos, una de las preguntas recurrentes es quiénes son sus simpatizantes. La cuestión es tan simple como complejo resulta darle una respuesta. Pero es imprescindible cuando menos esbozarla para comprender mejor la tensión a la que se verá sometido el partido si pretende definir un programa que ponga en común a todas sus fuentes de votos potenciales.

Gráficos: Kiko Llaneras

Desde la irrupción de Podemos, una de las preguntas recurrentes es quiénes son sus simpatizantes. La cuestión es tan simple como complejo resulta darle una respuesta. Pero es imprescindible cuando menos esbozarla para comprender mejor la tensión a la que se verá sometido el partido si pretende definir un programa que ponga en común a todas sus fuentes de votos potenciales.

Si queremos averiguar quiénes son y cómo son los simpatizantes de Podemos, un buen punto de partida es dibujar su perfil sociodemográfico. Lo haremos a partir de los datos del barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) de enero de 2015 (pdf).

En este primer gráfico se representa el porcentaje de votantes y simpatizantes que logra Podemos en diferentes segmentos de la población: por franjas de edad, niveles de estudios, tamaños de municipios y clases sociales. Por ejemplo, un porcentaje del 100% en el sector “18 a 24 años” significaría que todos los ciudadanos en esa franja de edad lo apoyan.

Podemos: radiografia

Estos datos ofrecen una radiografía de los simpatizantes de Podemos: son relativamente jóvenes, tienden a tener estudios y son más numerosos en la ciudad que en el campo. Consiguen apoyos entre todas las clases sociales, pero especialmente entre los obreros y las clases altas y medias-altas. No obstante, antes de elaborar más sobre el perfil de los votantes de Podemos, conviene compararlo con el del resto de los partidos.

A continuación ofrecemos el perfil de los simpatizantes de cada partido según su edad, nivel de estudios, tamaño del municipio en el que viven y clase social. El primer gráfico muestra el porcentaje de votantes o simpatizantes que logra cada partido en diferentes categorías. En el segundo los datos están normalizados, porque así podemos observar mejor los perfiles de IU, Ciudadanos y UPyD.

Otros partidos

Grafico 5

(En el gráfico normalizado, cada línea representa el ratio de votos que logra el partido en una categoría respecto a su media; por ejemplo, un valor de 1,4 en el segmento “de 18 a 34 años” significa que en ese tramo de edad Podemos logra 1,4 veces más votos -un 40% más- que entre la población general.)

Podemos, más popular en los jóvenes

Respecto a la edad, El PP y el PSOE aparecen como dos partidos de electorado envejecido. Podemos, IU, Ciudadanos y UPyD funcionan mejor entre los menores de 54 años. Podemos es particularmente popular entre los más jóvenes.

La variable campo-ciudad muestra unos patrones similares, aunque mucho menos determinantes: el PSOE y el PP son marginalmente más exitosos en los municipios pequeños, mientras que UPyD, IU, Ciudadanos y Podemos tienden a ser más competitivos en las ciudades de más de 100.000 habitantes.

También se observan diferencias en lo que respecta a los estudios. El PP y el PSOE son los partidos con más apoyo de ciudadanos sin estudios o con estudios básicos. Podemos, en cambio, destaca entre quienes tienen estudios superiores, igual que Ciudadanos, UPyD e IU.

En cuanto a la clase social, vemos que cada partido tiene un perfil diferente. El PSOE se destaca como un partido de clase obrera y pierde muchos votos entre las clases medias/altas y altas. El PP tiende claramente al alejamiento del voto de clase -cuenta con apoyos similares entre obreros, asalariados y clases medias/altas- y solo se caracteriza por la simpatía que sienten por él las clases medias, que incluyen a autónomos y propietarios de pequeños negocios. Podemos, por su parte, presenta un perfil en forma de “U”; es decir, combina un gran apoyo obrero con un éxito enorme entre las clases medias/altas y las clases altas.

Para completar este cuadro de la clase social, vamos a revisar los apoyos de cada partido según la situación profesional de los encuestados. Los resultados del siguiente gráfico indican entre qué colectivos es particularmente exitoso cada partido.

Gráfico 6

Podemos es popular entre los parados (que simpatizan con el nuevo partido o con el PSOE, pero apenas con el PP); también entre los estudiantes, mientras que los jubilados prefieren al PSOE y al PP. En cuanto a las profesiones, Podemos logra muchos apoyos de obreros y personal administrativo o de servicios, en competencia con el PSOE. Es el favorito de los profesionales asalariados, y además logra amplios apoyos de empresarios, altos funcionarios, profesionales y ejecutivos, que se debaten entre Podemos y el PP.

Así pues, las estadísticas compiladas corroboran la idea de que Podemos está logrando ser transversal en lo que respecta a la clase social. Esto es algo que comparte con los dos grandes partidos, PSOE y PP, que también son capaces de obtener amplios apoyos entre personas en situaciones muy diferentes. Sin embargo, y dicho esto con la cautela a la que obligan los acontecimientos (Podemos acaba de llegar a las encuestas y la opinión pública), el perfil de clase/situación de Podemos parece aún más transversal, o, como mínimo, más que el PSOE en cuanto a clase social y más que el PP a efectos de la situación profesional. Esto era previsible.

PP y PSOE se han enfrentado durante décadas y es normal que el equilibrio refleje un cierto reparto de los intereses y las preferencias (el PP es una coalición donde, por ejemplo, abundan los empresarios, mientras que el PSOE aglutina más obreros). Podemos no solo no ha participado (aún) de este equilibrio, sino que además se presenta como una alternativa a ambos, un argumento casi necesariamente transversal.

En resumen, los últimos datos disponibles confirman la popularidad de la formación de Pablo Iglesias entre los jóvenes, los estudiados y los estudiantes, los parados, los obreros, los profesionales asalariados y las clases medias/altas. Se trata de un electorado variado, que sigue la tradición del sistema de partidos español de alineamiento alejado de categorías clásicas de clase ocupacional. En cambio, sí representa una novedad en términos de apoyo según la clase económica.

El PP logra votos entre todas las clases sociales, pero especialmente entre las viejas clases medias, y apenas entre los desempleados. El PSOE se está convirtiendo en un partido de clase que conserva su voto obrero y el de muchos desempleados, pero pierde apoyos conforme sube la escala socioeconómica. En competencia con ambos emerge Podemos y su perfil transversal en forma de “U”; un perfil quizás construido sobre el desencanto o las ganas de renovación, que le permite recoger votos de obreros y parados y, al mismo tiempo, ser el partido con más simpatías entre las clases medias/altas.

Los simpatizantes de Podemos y su ideología

En la sección anterior hemos visto cómo son los simpatizantes de Podemos según su edad o su clase social; a continuación, analizaremos cómo son en términos ideológicos. Como Podemos es una formación nueva, empezaremos por mostrar a qué otros partidos votaron sus simpatizantes en elecciones pasadas. Este gráfico proporciona esa información: la procedencia de los partidarios de Podemos según su voto en las elecciones generales de 2011.

Gráfico 7

Los simpatizantes de Podemos provienen principalmente del PSOE, ya que hasta un 29% de ellos votaron a los socialistas en las últimas elecciones generales. Detrás vendrían los ex votantes de Izquierda Unida, que suponen un 14%. El resto de los simpatizantes de Podemos que votaron por otros partidos se reparten entre el PP (8%), UPyD (3%) y todos los demás (10%). Estas mismas transferencias se ven diferentes si tomamos la otra perspectiva, la de los partidos que pierden votantes en favor de Podemos. Así, los ex votantes del PSOE que apoyarán a Podemos representan un 5% del total del censo e implican una caída considerable para los socialistas, pero no una sangría espectacular. Peor son las cosas para Izquierda Unida, pues su fuga de votos representa un 3% del censo y le supone perder una parte considerable del total de sus apoyos.

Por último, cabe destacar que hasta un 22% de los simpatizantes de Podemos —¡muchos!— afirman que no votaron por ningún partido en 2011. Son lo que podríamos llamar desafectos, personas descontentas con las formaciones existentes, que no votaron, votaron en blanco o votaron nulo.

Estos datos dan una primera idea de cómo son políticamente los votantes de Podemos. En su gran mayoría son antiguos abstencionistas, ex votantes de IU o ex votantes del PSOE. Serán, cabe pensar, gente a la izquierda de la escala ideológica. Pero ¿cuánto a la izquierda? El siguiente gráfico representa la autoubicación en el eje izquierda/derecha de aquellos que simpatizan con cada partido.

gráfico 8

Podemos tiene un perfil de centro-izquierda, que se asemeja al del conjunto de los ciudadanos, pero algo desplazado a la izquierda. La mitad de sus simpatizantes proceden del 3 y el 5 ideológico, y en eso coincide con el PSOE, pero Podemos también recoge amplios apoyos de la extrema izquierda: un 21% de sus simpatizantes se ubican allí, frente al 7% de los del PSOE. Lo paradójico es que este éxito en el extremo no le penaliza entre los votantes más centrados, donde Podemos es igual de competitivo que el PSOE. La centralidad de Podemos se encuentra ahí, en el entorno del 2-4. Esto significa que el partido de Pablo Iglesias está consiguiendo esa centralidad que pretende, aunque en realidad es una centralidad escorada a la izquierda.

En resumen, los datos aquí recogidos sirven para precisar una idea muy repetida por Pablo Iglesias: la búsqueda de la centralidad en la política española. Se ha visto que Podemos sí logra una cierta transversalidad entre clases y situaciones profesionales, pero al mismo tiempo es evidente que el grueso de sus votantes viene desde la izquierda y se consideran de izquierdas.

El objetivo de Podemos no es (y, si lo era, no ha funcionado) convertirse en una propuesta “ni de izquierdas ni de derechas”. Tampoco han pretendido (o no han logrado) alinearse totalmente con el conjunto del electorado en nuestro país, que les queda todavía algo a la derecha. La suya es, por tanto, una centralidad en la izquierda.

Podemos, ¿un camaleón ideológico?

No hay semana que no se critique a Podemos por su falta de propuestas específicas. Se le acusa de no concretar sus acciones en caso de llegar al gobierno y es verdad que algunas de sus propuestas han ido cambiando a lo largo de los meses. La pregunta de cuál es el proyecto de Podemos para España tiene una respuesta vaga… y, al mismo tiempo, tremendamente definida para muchos: otra cosa.

Podemos ha recogido el “no nos representan” y una suerte de “que se vayan todos”, y les ha dado un nombre: casta. Convierte así aquellos gritos en un diagnóstico con el que muchos puedan coincidir. Pero la cosa no acaba aquí. Podemos también ha identificado una serie de aspectos concretos donde cree que las demandas de la mayoría de la sociedad son o pueden ser bastante similares (al menos para ese grueso de población en el centro de la izquierda al que llega). Se trata de áreas donde se puede clamar por lo que se pide sin necesidad, de momento, de explicar exactamente qué se propone. Así ocurre, por ejemplo, con los servicios públicos, sobre todo sanidad y educación.

Podemos insiste de manera constante en su defensa a capa y espada. Pero cabe subrayar que es una defensa, claro, porque de lo que se trata es de articular un acuerdo de demandas. Todos (o casi todos) los españoles desean sanidad y educación financiadas con dinero público (así lo constatan diversas encuestas). Cómo financiarlas, de qué manera ofrecerlas (modelo universal, contributivo, asistencial, con privatización, sin ella…), eso queda fuera del debate. El trabajo necesario para concretar un consenso de propuestas, ya sea parcial, resulta difícil, evidentemente. Podemos se articula entonces como una especie de acuerdo ambiguo.

Esta descripción del acuerdo ambiguo ha tenido predicamento en el debate público y nos parece una hipótesis razonable para interpretar el éxito de este partido. No solo es compatible con el perfil social e ideológico de la nueva formación, sino que además podemos encontrar, entre los datos del CIS, otros indicios que la sostienen.

Pensemos primero en la idea de acuerdo. Ya se vio al principio del capítulo que Podemos logra ser atractivo en capas bien diferentes de votantes (algunos particularmente castigados por la crisis, y otros no tanto). También se ha constatado que sus simpatizantes comparten un diagnóstico. Por ejemplo, manifiestan un descontento (genérico) con la situación económica y política actual. Como se observa en el siguiente gráfico, sus simpatizantes coinciden en que nuestra política no funciona, sienten que la situación económica está mal y creen que empeorará.

Gráfico 9

De aquí parte la idea de ambigüedad. Algunos datos de las encuestas del CIS sugieren que, en efecto, la coalición que aglutina Podemos está poco definida en términos ideológicos. El primer indicio lo ofreció Pepe Fernández-Albertos, cuando escribió que Podemos tiene algo de “camaleón ideológico”.

Como se observa en este gráfico, el partido de Pablo Iglesias logra algo infrecuente: consigue que lo perciban muy de izquierdas los muy de izquierdas, pero sustancialmente más moderado los más moderados. Es el único partido de izquierda con esta propiedad camaleónica. Es más, al resto de los partidos les ocurre lo contrario, los más extremistas los perciben como más moderados y los más moderados los perciben como más extremistas. En realidad, eso es lo que uno esperaría; que alguien muy de izquierdas vea a un partido determinado como más de derechas que una persona de centro. Al fin y al cabo, todos ubicamos los partidos tomándonos como referencia.

Podemos logra lo contrario: consigue que la gente de izquierdas lo perciba más de izquierdas que la gente de centro, de forma que unos y otros acaban sintiendo que el partido les queda más próximo. Este resultado es un síntoma de que Podemos es ambiguo e indefinido en términos ideológicos, o de que sus votantes aún no conocen bien sus posiciones y rellenan los huecos a su gusto.

gráfico 10

Un segundo indicio de la ambigüedad ideológica de Podemos lo proporcionan las etiquetas con que se definen sus propios simpatizantes. Una de las preguntas habituales del CIS consiste en pedir a los encuestados que identifiquen su ideología con una etiqueta: “liberal”, “socialista”, “conservador”, “comunista”, etcétera. Pues bien, los datos dicen que los votantes de Podemos son más variados ideológicamente que los votantes del resto de los partidos, especialmente el PP y el PSOE.

A continuación se muestran las etiquetas que escogen los votantes de cada partido para definirse. Los del PSOE se definen sobre todo como “socialistas» (42%) y los del PP como conservadores» (41%). A estos dos partidos les basta una etiqueta para definir al 35% de sus votantes; UPyD e IU, en cambio, necesitan dos etiquetas cada uno, pero Podemos necesita tres. Las más comunes entre los simpatizantes de Podemos son “progresista”, “liberal” y “socialista” (16%, 15% y 13%, respectivamente). El mismo efecto se observa cuando se aglutina al 60% de los simpatizantes del cada partido: Podemos necesita cinco etiquetas, una más que UPyD e IU, y dos más que el PP y el PSOE.

Gráfico 11

Estos datos de ubicación y etiquetas están lejos de constituir una prueba definitiva, pero sí indican que Podemos se rodea de cierta ambigüedad. Es posible que esto sea un efecto temporal debido a su juventud o a una estrategia política. Pero a día de hoy el partido de Pablo Iglesias es una suerte de acuerdo ambiguo. Un acuerdo entre votantes que comparten su preocupación por la situación política y económica del país, pero ambiguo en sus propuestas y, también, en lo que esperan del partido en caso de que llegue al poder. Gracias a ello, Podemos logra propiedades de un camaleón ideológico. Mantiene una relativa indefinición para recoger votos desde la izquierda hasta el centro; aúna a socialistas, liberales y comunistas casi por igual, y consigue que los votantes de izquierdas los perciban como muy de izquierdas y los votantes de centro, como no tan de izquierdas.

A esa heterogeneidad que observamos en el eje ideológico se añade, seguramente, una ambigüedad calculada a la hora de fijar ciertos objetivos y renunciar a otros. Es una estrategia típica de negación de dilemas, que en mayor o menor grado intentan todos los partidos. Por eso cabe pensar que, a medio plazo, Podemos tampoco podrá escapar a los dilemas del resto de las formaciones de izquierda que han visto cómo se segmentaba su electorado al ritmo de los cambios de la estructura social y laboral.

De ahí la pregunta: ¿por cuánto tiempo logrará Podemos mantener ese acuerdo ambiguo? ¿Se acabará su camaleonismo conforme pase el tiempo y la opinión pública conozca mejor sus propuestas? ¿Aparecerán conflictos motivados por la heterogeneidad de sus apoyos? ¿Podrán conciliarse esos conflictos o generarán una rápida decepción entre sus partidarios? Esas y otras preguntas las abordamos en el siguiente capítulo.

Politikon es el proyecto de un grupo de académicos y profesionales independientes entre los que se encuentran Jorge GalindoKiko LlanerasOctavio MedinaJorge San MiguelRoger Senserrich y Pablo Simón, firmantes de este análisis. El texto es un extracto del cuarto capítulo del libro ‘Podemos, la cuadratura del círculo’ (DEBATE), a la venta desde el 9 de abril.