Diez medidas europeas para atajar la crisis de los refugiados

“Ha llegado la hora de adoptar medidas para gestionar la crisis de los refugiados”, dijo el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, en el discurso sobre el Estado de la Unión el 9 de septiembre. Se trata de habilitar medidas legales y seguras que eviten las travesías mortales a las que se arriesgan las personas que huyen de la guerra, la persecución, la pobreza y el caos.

1.  “Hacen falta normas obligatorias y competencias distribuidas”

El asilo es un derecho fundamental y su concesión una obligación internacional con arreglo a la Convención de Ginebra de 1951. Desde 1999, la Unión Europea trabaja en la creación de un Sistema Europeo Común de Asilo para establecer un espacio de protección y solidaridad compartido, basado en un procedimiento y un estatuto uniforme para estas personas en peligro.

“Estamos legislando, pero hay que aplicar en su totalidad estas normas, algo que no está sucediendo”, lamenta Juncker. Sólo cinco estados miembros aplican correctamente la legislación comunitaria en materia de asilo. Ninguno es España. Hasta el momento hay setenta y cinco procedimientos de infracción abiertos por este motivo.

“Los estándares mínimos están regulados, pero no están funcionando porque cada estado miembro aplica un sistema de asilo distinto”, asegura la portavoz del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), María Jesús Vega. Uno de los procedimientos abiertos contra España es por no adaptar la Directiva que armoniza criterios básicos como los que determinan quién debe ser considerado refugiado y, por tanto, ser protegido.

“Europa tiene que llegar a un acuerdo para poner en práctica una política común. Tienen que establecerla ya, con normas obligatorias y competencias distribuidas”, concluye Fernando Mariño, catedrático de Derecho Internacional Público en la Universidad Carlos III de Madrid.

2.  “Habilitar las embajadas para acelerar los trámites de asilo”

La acogida en las embajadas es posible. Implica otorgar asilo de facto, como ocurre con el caso de Julian Assange, fundador de Wikileaks, en la embajada de Ecuador en Londres. Cuestión distinta es la capacidad, o incapacidad, de embajadas y consulados para acoger a un gran número de personas, como serían todos los sirios que huyen de la guerra.

Los embajadores no tienen competencia para conceder asilo. “En la práctica no están concediendo un pasaporte que les permita llegar a un país seguro para solicitar asilo. Les dicen: nosotros no se lo podemos dar, pero vamos a enviar su petición a la capital y ahí van a estudiar su caso”, explica Fernando Mariño, miembro del Comité contra la Tortura de Naciones Unidas.

Ante el retraso en la respuesta, el silencio o la negativa, muchas personas deciden alcanzar por su cuenta, o recurriendo a los traficantes de personas, las fronteras europeas.

Aunque algunas normas dejen abiertos pequeños resquicios, en la práctica estas personas sólo pueden solicitar asilo si llegan a la frontera del país Europeo en cuestión, lo cual se desprende del artículo 3 del Convenio de Dublín.

Sólo pueden pedir ayuda en las embajadas localizadas en terceros países de los que no sean nacionales, según el artículo 38 de la Ley de Asilo española. Así, los sirios, para pedir asilo en España, tendrían que trasladarse a otro país donde haya representación española. No pueden solicitarlo en Damasco.

Fernando Mariño cree que la situación podría mejorar si se estableciesen en el extranjero embajadas específicas ad hoc, delegaciones u oficinas de la Unión Europea en los países en conflicto que se encargasen de las solicitudes directamente: “Si se pusieran de acuerdo, podrían habilitar las embajadas para acelerar los trámites de asilo y tomar todas las medidas necesarias para proteger a estas personas”.

“De ese modo, estas personas vendrían al continente europeo con su solicitud de asilo ya hecha y no se arriesgarían a todo lo que estamos viendo”, apoya José Javier Sánchez Espinosa, director de inclusión social en Cruz Roja.

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Una niña sostiene una flor tras ser detenida por cruzar de forma ilegal la frontera húngara./ Dado Ruvic/ Reuters
3. “Si tuvieran un visado se podrían pagar un vuelo a Europa”

Para viajar a un país europeo legalmente, necesitan un pasaporte y un visado.

En estos momentos, las embajadas ofrecen un visado común para todos, sin diferenciar en función de las circunstancias personales de cada uno. Sánchez Espinosa explica que éste “exige acreditar recursos económicos, demostrar que tienes intención de volver a tu país, mostrar billete de ida y vuelta, tener un seguro médico”. Unos requisitos que ningún asilado puede probar, partiendo de que estas personas no pueden volver a su país sin arriesgar su vida, su integridad física o moral. “Por eso, cuando estas personas solicitan un visado normal, se les deniega”, concluye Cruz Roja.

En busca de una protección más amplia, se proponen los visados por razones humanitarias. Este permiso se concedería siempre que exista un conflicto armado (como el de Siria) o un peligro grave para la seguridad (las amenazas del Estado Islámico), sin necesidad de demostrar que existe un riesgo específico y personal (como la muerte). Este visado les permitiría llegar a nuestro país, o a suelo europeo, de forma legal. Una vez aquí, solicitar asilo.

Pero lo que está ocurriendo es lo contrario, explica Sánchez Espinosa: “Están obligados a entrar de forma irregular. Están pagando un precio muy alto a los traficantes de personas, cuando, con ese dinero, si tuvieran un visado, se podrían pagar un vuelo a Europa”.

4.     “No romper la unión familiar es un principio de humanidad”

A las mesas de ACNUR se acercan unos padres que tienen a sus hijas, ambas menores de diez años, solas en Jordania. A ellos no les dejan moverse. No pueden reunirse. También un hermano que, por haber cumplido dieciocho años, no puede estar con su familia.

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Una niña juega con su muñeca cerca de la frontera entre Serbia y Hungría./ Stoyan Nenov/ Reuters

La portavoz de la agencia de la ONU para los refugiados, María Jesús Vega, apuesta por una reunificación flexible y ágil.

Flexible.

Reformando el Convenio de Dublín, el cual establece que el solicitante está obligado a tramitar su asilo en el primer país europeo que pisa, aunque no quiera quedarse en él. Esto da lugar a devoluciones muchos años después: “El país en el que te asientas, que sabe que has pasado por uno anterior, te devuelve al primero. Hay refugiados establecidos en un país junto a decenas de familiares durante más de diez años, que trabajan, que tienen casa, y que son devueltos al primer país por el que pasaron, donde ni ahora ni nunca tuvieron absolutamente nada ni a nadie”.

Ágil.

“No puedo esperar tres años a que venga mi mujer y mi hijo porque para entonces puede que estén muertos por una bomba en Siria, o puede que a mi hija la hayan dado en matrimonio para dar de comer al resto de la familia si está en Jordania o en Líbano”, continúa la responsable de ACNUR.

Para Fernando Mariño este es un factor determinante, sobre todo si se trata de niños pequeños o mujeres embarazadas: “No romper la unión familiar es un principio de humanidad”.

5.      “Acogerlos con los brazos abiertos”

La Comisión Europea propuso en un principio establecer un mecanismo permanente de reubicación y fijar cuotas de reparto obligatorias por países. En este punto hay que diferenciar entre reubicación y reasentamiento. Reubicar es trasladar hasta un país de la Unión Europea a aquellas personas que ya están dentro de la Unión. A refugiados que ya han llegado y que se encuentran en los principales países de entrada a Europa.

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Niñas sirias dan clase en un colegio de Unicef en el campamento de Jordania./ Muhammad Hamed/ Reuters

Son las 160.000 personas a las que los estados miembros deben “recoger con los brazos abiertos”, dijo Juncker. Los 120.000 de Grecia, Hungría e Italia, y los 40.000 más que ya solicitaron protección en mayo y cuya reubicación fue aprobada el 14 de septiembre.

Una mayoría cualificada ha llegado también a un acuerdo para el reparto en dos años de los 120.000. Un acuerdo al que se oponen Hungría, Rumanía, República Checa y Eslovaquia. Éstos no están dispuestos a cumplir con lo adoptado y recurrirán la decisión.

Ya hay acuerdo también para los 120.000, aunque con el voto en contra de Hungría, Rumanía, República Checa y Eslovaquia. El primer año se trasladará a 66.000 personas procedentes de los centros de acogida de Grecia (50.400) e Italia (15.600). En un segundo año se reubicarán las 54.000 restantes.

El Alto Comisionado de la ONU advierte de que las 120.000 personas sólo equivalen al número de refugiados que llegan a Europa en veinte días. Nuria Díaz, portavoz de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR), insiste en la necesidad de que éste sea un mecanismo permanente, y no puntual, para evitar “discusiones eternas cada vez que nos encontremos con esta situación en nuestras fronteras mientras al otro lado haya vidas humanas en riesgo”.

6.     “No se trata de números en una tabla de excel”

“Estas personas tienen que ser escuchadas. No se puede hacer una tabla de excel y enviar a unas personas para un lado y a otras para el otro sin ningún criterio”, señala la jefa de misión de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), María Jesús Herrera, quien apuesta por que sean organizaciones como la suya quienes identifiquen y determinen quiénes son los más vulnerables y a dónde deben ir.

¿Quiénes van a ser estas personas a distribuir en el seno de la Unión?, se pregunta ACNUR. “Si se encarga la UE, probablemente, por agilizar los trámites, se va a tratar de aquellas personas cuya nacionalidad goza de un alto reconocimiento en todos los países miembros y sobre las que existe consenso sobre su estatuto de refugiado: los eritreos, los sirios y los afganos. Los chechenos, por ejemplo, no tienen el mismo reconocimiento”, adelanta María Jesús Vega.

CEAR defiende que el reparto del número de refugiados se debe basar en la solidaridad de todos los estados por igual. Entiende que se puedan tener en cuenta una serie de criterios como la riqueza o los ingresos de un determinado país, pero insiste en que la única manera de homogeneizar el mapa consiste en trabajar para que “en todos los estados, las acogidas sean dignas, porque se les haya dotado de los medios necesarios y de reconocimientos parecidos”, reclama Nuria Díaz.

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Unos refugiados consultan un mapa al llegar a una estación de tren en Suecia./ Ola Torkelsson/ Reuters
7.     “Estamos hablando de personas y de realidades diferentes”

La OIM considera que es fundamental realizar un registro, una identificación y un análisis de las circunstancias de cada una de estas personas. Cree que es el único modo de dar garantías al proceso.

“Estamos hablando de personas y de realidades diferentes”, indica María Jesús Herrera. “Son muchas en números globales, pero dentro de Europa no son tantas: podemos permitirnos realizar una aproximación más directa de estas personas, seres humanos, víctimas de conflictos”.

ACNUR también cree que las medidas a desarrollar sólo serán exitosas si sabemos exactamente “quiénes están entrando y qué perfiles tienen” para lo que “tiene que haber una movilización de la Oficina de Asilo Europea, las agencias europeas de inmigración y de protección civil. La dimensión del fenómeno lo requiere”.

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Una joven siria a su llegada a la isla griega de Lebos./ Alkis Konstantinidis/Reuters
8.  “El 86% de los refugiados está en los países más pobres”

A diferencia de la reubicación, las tareas de reasentamiento pretenden trasladar a las personas refugiadas en terceros países fuera de la Unión Europea, y en los cuales no pueden permanecer por problemas de seguridad, escasez de recursos o porque necesitan atención psicosocial o un tratamiento básico que no existe. Y es que, según CEAR, “el 86% de los refugiados se encuentran en los países más pobres del planeta”.

Estos casos suelen ser detectados por ACNUR, quien propone su reasentamiento: “Hay 60 millones de personas en el mundo desplazadas por conflicto. No estamos pidiendo reasentamiento para todas, estamos hablando de una pequeña parte de esa población”.

Tal y como ha recordado Juncker, “en Líbano, los refugiados suponen el 25% de la población en un país que sólo posee un quinto de la riqueza de la que disfrutamos en Europa”. Las 160.000 personas que necesitan ayuda europea sólo representan el 0,11%.

9.     “Tener en cuenta la voluntad de regreso”

El presidente de la Comisión Europea ha defendido la creación de una lista de países seguros como una medida que aceleraría los procedimientos de asilo “al determinar cuántos pueden volver a sus países”. “Sería una simplificación del procedimiento, que en ningún caso elimina el derecho fundamental de los solicitantes de asilo”.

La responsable de la OIM, María Jesús Herrera, interpreta la propuesta en positivo: “Es bueno tener en cuenta la voluntad de estas personas, que pueden querer regresar a su país si la situación lo permite”.

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Dos niños se asoman a una valla en el campo de tránsito de Gevgelija, Macedonia. Ognen Teofilovski/ Reuters

La lista de Juncker también pretende “dar prioridad a aquellos que están huyendo de países más peligrosos, como Siria”. Ante eso, Herrera apuesta por el criterio de la vulnerabilidad: “podemos aceptar que en determinadas circunstancias haya colectivos considerados más vulnerables: los menores no acompañados, los enfermos, las víctimas de trata… o los ciudadanos sirios; lo importante es que esto no vaya nunca en perjuicio del resto”.

10.   “Pedir asilo no puede ser como jugar a la lotería”

Aunque, como ya hemos repetido, existe una regulación común europea, la política migratoria es competencia de cada uno de los estados miembros. Si no se alcanza un acuerdo comunitario, cada uno aplica su sistema y toma sus decisiones.

“Es necesario que pedir asilo no sea una lotería”, dice la portavoz de CEAR, Nuria Díaz. Hoy no es lo mismo pedir asilo en España que en Alemania, donde el reconocimiento es mayor. Esto ocurre en los veintiocho estados, que no se ponen de acuerdo sobre quién se considera refugiado, las condiciones de acogida, los plazos de resolución, “lo cual demuestra la dirección en la que debemos seguir trabajando: en hacer realidad un sistema común europeo de asilo”.

Además, “las medidas que cada país tome de forma individual sólo agravarán el problema”, completa ACNUR, que se muestra especialmente preocupada por las reformas de Hungría, con leyes que permiten al Ejército emplear pelotas de goma y gas lacrimógeno contra los migrantes y que prevén penas de entre tres y cinco años de cárcel por cruzar de forma ilegal sus fronteras, en las que ha levantado alambradas con cuchillas.

“Ha llegado la hora de adoptar medidas para gestionar la crisis de los refugiados”, dijo el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, el 9 de septiembre. Se trata de habilitar medidas legales y seguras que eviten las travesías mortales a las que se arriesgan las personas que huyen de la guerra, la persecución, la pobreza y el caos.

En la imagen, un niño hace la señal de victoria al llegar a un centro de atención para refugiados en Bruselas. Yves Herman/ Reuters

Cataluña es opaca en Bruselas

Amadeu Altafaj en la delegación catalana en Bruselas. / JUAN SANHERMELANDO

Es imposible saber la cifra que invierte Cataluña a través de la Secretaría de Asuntos Exteriores en Bruselas ni sobre qué asuntos presiona porque esta delegación no se encuentra inscrita como lobby en el Registro de Transparencia de la Unión Europea. 

Atrás quedo el día en el que Artur Mas estrenaba tímidamente en Bruselas su agenda exterior con una reunión junto José Manuel Durao Barroso, entonces presidente de la Comisión. Ocurrió un 3 de marzo de 2011 Mas pidió comprensión a todo el mundo” con la crisis económica y los recortes aplicados por la Generalitat. Cuatro años después de aquel encuentro, el presidente de la Generalitat ha tejido sin transparencia y con dinero público una red de influencia política en la Unión Europea.

El término lobby no tiene por qué ser negativo. Como señala Eva Belmonte, periodista y autora del libro Españopoly, es lógico que empresas y administraciones públicas luchen por sus intereses: La clave está en que todos conozcamos esa información para controlar que los intereses de terceros no pasan por encima del interés público.

En el caso del lobby catalán, lo poco que se sabe es que la Generalitat cuenta con una Delegación de Asuntos Exteriores con 30 empleados instalada en un edificio de la Rue de la Loi de Bruselas. Un vistazo a los presupuestos catalanes desvela que el alquiler de esta sede cuesta un millón de euros al año al erario catalán: más que los 832.000 euros que desembolsaba en 2012.

Pero es imposible saber la cifra que invierte Cataluña a través de la Secretaría de Asuntos Exteriores en Bruselas ni sobre qué asuntos presiona porque esta delegación no se encuentra inscrita como lobby en el Registro de Transparencia de la Unión Europea. Esta tarea aún no es obligatoria, pero debería serlo según Vicky Cann, miembro del Corporate Europe Observatory, una organización de referencia a la hora de denunciar la opacidad en la toma de decisiones europeas. 

El Registro señala la necesidad de que todas las autoridades públicas subnacionales declaren el gasto que hacen en lobby, las reuniones que llevan a cabo y el número de personas que llevan a cabo esta actividad, pero les deja la puerta abierta a hacerlo o no, añade Cann.

La excusa de Mas

El Consejo de Municipios y Regiones de Europa (CMRE), organización que agrupa a gobiernos locales y regionales de Europa, apunta que los gobiernos locales, directamente electos por los ciudadanos europeos para prestar servicios públicos esenciales, no deben ser tratados de la misma manera que los grupos de presión comerciales y corporaciones multinacionales. A esta máxima se ciñe la Secretaría de Asuntos Exteriores de la Generalitat para justificar su ausencia en el registro. Si el día de mañana el registro pasa a ser obligatorio y así lo aconseja el CMRE, entraremos a formar parte encantados, señalan desde su oficina de prensa de la institución.

Eva Belmonte, responsable de Civio, no piensa lo mismo: Cualquier Gobierno que de verdad quiera ejercer su influencia de forma transparente tiene que apostar por levantar la cortina sobre el lobby.

Los que sí están registrados son los organismos catalanes cuya función explícita es realizar funciones de promoción de Cataluña. El Instituto Catalán de las Empresas Culturales (ICEC) y la Agencia Catalana de Turismo son un buen ejemplo. También el Ayuntamiento de Barcelona, que durante el mandato de Xavier Trias hizo público su gasto aunque con datos muy poco precisos. Barcelona declaró tener 50 lobistas acreditados en 2013 pero sólo informó en el registro de un gasto inferior a 10.000 euros en concepto de lobby. Ada Colau por ahora no ha aclarado esta incongruencia.

Un diplomático en Bruselas

La Generalitat cuenta para sus tareas de lobby en Europa con un nuevo jefe diplomático en la UE: el periodista Amadeu Altafaj.

Altafaj tiene un sueldo de 80.589,54 euros y conoce al dedillo las instituciones europeas. Ejerció como portavoz del comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios Olli Rehn después de haber trabajado como portavoz del comisario de Desarrollo y Ayuda Humanitaria Louis Michel.

Ha sido designado por ser la persona más preparada que había y en base a [sic] su experiencia profesional, dice Jaume Clotet desde la Secretaría de Asuntos Exteriores de la Generalitat.

Altafaj ha esgrimido problemas de agenda para no hablar con EL ESPAÑOL.

“El delegado catalán se mueve muy bien”, explica un portavoz del grupo europeo de Los Verdes. “Es activo a la hora de facilitar información sobre Cataluña y pedir reuniones”.

“Publicar cuánto cobra un funcionario público no es suficiente, dice Eva Belmonte. En mucho casos es mucho más relevante conocer las agendas y el contenido de sus reuniones.

El dinero de Diplocat

Los únicos datos disponibles para hacerse una idea del gasto en representación exterior del Gobierno catalán son los que se hacen públicos en los presupuestos en relación  on Diplomàcia Pública de Catalunya (Diplocat): un consorcio público-privado diseñado para construir relaciones de confianza entre los ciudadanos de Cataluña y el resto del mundo. El presupuesto de este organismo en 2015 fue de 2,6 millones: casi el doble del que tenía en 2012. La causa de este aumento es uno de los aspectos que tampoco ha querido aclarar la Secretaría de Asuntos Exteriores.

 

El aumento de este presupuesto en los últimos tres años permitió a la Generalitat contratar en 2013 a un lobby anglosajón para recabar apoyos internacionales: Independent Diplomat (ID). Esta entidad sin ánimo de lucro tiene sedes en Bruselas y en Estados Unidos. Al contrario de la embajada catalana, ID sí está inscrita en el Registro de Transparencia de la Unión Europea. Gastó entre 200.000 y 299.000 euros en 2013, cuenta con cuatro lobistas para desarrollar sus funciones, tres con acreditación directa ante las instituciones europeas). Su presupuesto total fue de 3,5 millones de euros. La información que aparece en el registro no aclara ni el número ni el nombre de sus clientes

Es imposible saber lo que paga el Gobierno catalán a este lobby. Al ser consultado por este periódico, un portavoz de Independent Diplomat derivó todas las preguntas sobre el tema a la Secretaría de Exteriores de la Generalitat, cuya única respuesta es la siguiente: No comentamos nada sobre Independent Diplomat porque ya se ha publicado en otros medios todo lo que había que publicar. No queremos cansar al público con las mismas cosas repetidas indefinidamente.

Se refieren a los artículos publicados en la prensa catalana y nacional que informan de la contratación de un lobby por parte de Artur Mas.

Hasta ahora han trascendido los pagos que la Generalitat llevó a cabo hace dos años. El portavoz del Gobierno y consejero de Presidencia, Francesc Homs, reconoció en 2013 que se hizo un pago de 360.000 euros a Independent Diplomat. Pero todo forma parte de un entramado opaco.

Según señala el diputado popular Santi Rodríguez, existen dos pagos más. Los expedientes de contratación del Departamento de Presidencia a los que Rodríguez tuvo acceso reflejan un pago de 720.000 euros en 2014. Mediante la respuesta a una pregunta parlamentaria, el diputado averiguó que había 600.000 euros en facturas en 2015. En total, casi 2 millones de euros. Los datos no son públicos porque no aparecen en el extracto quincenal de la Generalitat, dice Rodríguez. “También también deberían ser públicos los informes que cada mes entrega el lobby anglosajón como fruto de su acuerdo con la Generalitat.

El asesoramiento de Independent Diplomat ha recibido grandes críticas de la oposición catalana, que reprocha a Artur Mas su decisión de esconder su gasto y su misión. En 2014, la mayoría del Parlament (CiU, ERC, ICV-EUiA y CUP) rechazó una moción del PP apoyada por Ciutadans que exigía la ruptura de los contratos con Independent Diplomat.

El Partido Popular y Ciutadans denunciaron en 2014 la influencia que ID había tenido en la publicación de algunos editoriales en medios internacionales. Independent Diplomat recibió un pago de 7.800 dólares de la Delegación del Gobierno catalana en Estados Unidos meses antes de que el Financial Times reclamara en uno de sus editoriales a Mariano Rajoy que actúe rápido en la crisis con Cataluña” en marzo de 2014. Según dice su página web, una de las tres áreas de especialización de Independent Diplomat es el uso de medios de comunicación para difundir el mensaje de sus clientes.

Portazo europeo

Bruselas ya dio un portazo a Mas a principios de 2014 y le exigió comunicarse con la Unión Europea a través de la representación española. Así lo afirma el eurodiputado por Ciudadanos, Juan Carlos Girauta: No corresponde a las comunidades autónomas esta tarea y menos, cuando las cifras están ocultas y disfrazadas.

La Secretaría de Asuntos exteriores deja muy claro que ninguna de las delegaciones del Gobierno de Cataluña son embajadas: No pueden serlo dado que Cataluña no es un estado y sólo los estados tienen embajadas, apunta su secretario de prensa, Jaume Clotet.

La opacidad que la Generalitat practica en Bruselas contrasta con la ley de transparencia catalana que entró en vigor antes de verano y que incluye la obligación de regular los lobbies. Aunque esta ley, como señala Eva Belmonte, tiene algunos defectos: no acepta solicitudes de información por correo electrónico y veta el derecho de acceso a la información a los menores de 16 años

Si el Gobierno catalán no tiene nada que ocultar en Europa y sus intereses no tienen nada que ver con promover la independencia con dinero público, ¿por qué no hace pública toda la información?

Diccionario satírico burlesco (V)

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Con la D de Diada comienza el quinto fascículo del afilado diccionario de Anna Grau. Duran i Lleida también queda atrapado en sus páginas. El retrato del político de Unió Democràtica da paso a términos tan sugerentes en Cataluña como el de embajadas.  

Diada

Fiesta patriótica catalana en clave trágica, precursora de otros desastres nacionales de gran calado, todos acaecidos en un Once de Septiembre. En tal fecha cayeron el golpe de Pinochet en Chile, las Torres Gemelas en Nueva York, etc. En el caso catalán hablamos de una atroz derrota militar de hace tres siglos convertida en innecesaria e indeleble derrota política por aquellos que se equivocaron entonces de pretendiente al trono de España y ahora de pretensión, sin plantearse rendirse a tiempo ni rectificar nunca. Lo más interesante es que los estrategas de la derrota de antaño se murieron todos de viejos en la cama (como Rafael de Casanova) mientras se dejaba la piel en las calles y en las trincheras el pueblo llano por ellos fanáticamente enardecido. Bueno, se la dejó el pueblo llano y el no tan llano. El verdadero héroe de aquella resistencia tristemente deslumbrante, de aquel espectáculo de sacrificio y de valor digno de mejor causa, que presagiaba la terrible e inútil matanza entre hermanos de 1936, fue un militar nacido en Barcelona pero sin una gota de sangre catalana, tanto su padre como su madre eran de fuera: Antonio de Villarroel y Peláez. Exsoldado borbónico pasado al austriacismo, acabó al frente de la defensa imposible de Barcelona, advirtió a los políticos de la que se les -¡nos!- venía encima, suplicó capitular por humanidad, no le hicieron ni cochino caso, dimitió, ante el espanto del ataque final de Berwick volvió a ponerse al frente de la tropa, resultó gravemente herido y de cabeza a la cárcel. Se creyó en principio que había sido rescatado y pensionado por Carlos VI pero otros historiadores apuntan que pudo pudrirse en una mazmorra gallega donde entraba el agua de las mareas, provocándole la parálisis de ambas piernas… Sería el primer caso de charnego conmovido y arrastrado por la cruel desgracia general de Cataluña. Y por imperdonables errores históricos de bulto de los catalanes de raza.

‘Dret a decidir’

Dulce pájaro de juventud. Esplendor en la hierba de la democracia que pudo haber sido y no fue. LSD que te convierte en invencible campeón antifascista. Única kryptonita capaz de darle la vuelta de una tacada a la Guerra de Sucesión Española, la Guerra Civil, la Constitución de 1978 y todas las Ligas de Fútbol y hasta Copas de Europa ganadas alguna vez por el Real Madrid. Ábrete Sésamo de un futuro perfecto donde no habrá paro ni impuestos ni celulitis ni tetas caídas ni Rajoy. Los Reyes serán los padres de los españoles pero ya no, nunca más, de los catalanes. Bula papal, patente de corso, pasaporte diplomático para salir de un país y entrar en otro a voluntad y a la carta. Unos lo hacen legalmente, otros en patera y otros dando el cambiazo de la soberanía nacional por la de su comunidad de vecinos.

Duran

No es que le tengamos manía a Josep Antoni Duran i Lleida y por eso le regateemos aquí el nombre propio -compuestísimo-, el segundo apellido y la inolvidable “i” que lo coaliga con el primero cuando el titular es un catalán de pura cepa, así haya nacido en la Franja y no haya pronunciado en su vida la vocal neutra. Que Duran es mucho Duran. Es casi medio grupo de rock. Del sexo y de las drogas ni hablamos. Quitando a Miquel Roca, Duran debe de ser el político catalanista que más ha sufrido en lo que va de siglos (éste y el anterior) sin ver cumplidos JAMÁS sus máximos sueños. A Roca lo emparedó vivo Pujol negándole la dicha de ser ministro de Felipe González. Duran pudo serlo de Aznar de no ser por Josep Piqué. Ya es mala pata que, igual que en Hollywood sólo cabe una diva latina por vez, llámese Salma Hayek o llámese Penélope Cruz, en Madrid históricamente sólo haya habido sitio para un macho alfa catalán por vez, y que Duran probara fortuna cuando todavía no se había desatado el éxtasis por los calvos. Definitivamente Dios da pan a quien no tiene dientes y democracia cristiana a quien no sabe qué hacer con ella: que un megaconseguidor como Duran nunca haya atinado a conseguir lo que más anhelaba para él mismo tiene un punto dickensiano. El divorcio de CDC está bien pensado y hasta rebosa dignidad, pero le pilla con la próstata política en franco decaimiento. ¿A estas alturas, ya, para qué? Se tenía que haber ido de casa muuuuuuuucho antes…

Els Països Catalans

Apasionante territorio entre secamente político y fabulosamente mítico. Los días de buena visibilidad patriótica abarca de Fraga a Maó y de Salses a Guardamar y en cambio hay otros días en que a duras penas rebasa el despacho de Artur Mas en la Generalitat. Hablar de Països Catalans y no de Cataluña a secas permite estirar en el tiempo y en el espacio una identidad histórica que ciertamente ha resistido todos los embates que la invitaban a desaparecer… pero, por lo mismo, no ha dejado de mezclarse estrechamente con otras. No siempre resulta de ello la deseada armonía. Por ejemplo en Valencia y en las Baleares hay quien se siente orgullosísimo de hablar la misma lengua que se habla en Cataluña y hay quien no soporta el chulocentralismo de Barcelona en el cogote. Ciertamente todos los territorios que han desarrollado vínculos por la vía siempre trepidante de la conquista -y de la reconquista no digamos-, tienden a tener sus más y sus menos. En el caso que nos ocupa, lo divertido para muchos es la tendencia esquizoide de algunos que ante Madrid marcan paquete independiente en plan Astérix, pero que, como se les desmande la Vall d’Aran, gritan: a mí la legión y las botas de Julio César… Por cierto, no sólo refunfuñan de estas cosas fuera de las cuatro provincias catalanes inmaculadamente originales. Del Ampurdán para arriba a los de Barcelona les llaman “los de Can Fanga”. No es un piropo.

Embajadas

Diplomática manera de empezar el país por el tejado: primero se abren legaciones en el extranjero y luego se explica que uno no tiene exactamente un país. Alguien lo entenderá. Mientras el dinero del contribuyente fluya a espuertas, especialmente de espuertas para fuera, ¿quién se va a quejar? Otro tanto hicieron los socialistas para embutir a Bibiana Aído en la ONU: apoquinar como dementes. Claro que hay quien se conforma con buscarle un apaño a una exministra y hay quien tiene que dar faena a todo el clan Kennedy de Cambrils. No contentos con pagarle a Josep-Lluís Carod-Rovira un sueldazo de vicepresident de Catalunya (con derecho a coche oficial para irse a ver a ETA), ¡hubo que colocar a su hermano Apel.les en la embajada catalana de París! ¡Éramos pocos y la abuela volvió a olvidarse de tomar la píldora! Si por lo menos este sobrehumano esfuerzo presupuestario sirviera para algo. Pero nunca se ha visto nada más enigmáticamente desierto que una embajada catalana. Es como la cara oculta de la Luna. No va nunca nadie a no ser que la visite, pongamos por caso, el propio Carod-Rovira. Cuando abrieron la de Nueva York, en un garito de nada al ladito del Rockefeller Center, Carod montó en cólera con el corresponsal de La Vanguardia porque éste le preguntó por el precio del alquiler y por el presupuesto de la oficina. Cuando llevaba un buen rato sulfurándose, la corresponsal de Efe, tras excusarse humildemente por no pillar ni jota de catalán, le rogó pasarse al castellano. Carod, herido en lo más vivo, se negó. Lo malo fue cuando la informadora española, tratando de dar facilidades, sugirió: “Bueno, ¿pues qué tal si da la rueda de prensa en inglés, que aquí lo entendemos todos?”. Tanto como todos, todos… el vicepresident se puso como la grana y cambió, ya que no de idioma, de tema.

El deshielo desde un bar castrista en la Costa del Sol

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Detrás de la barra, con una mirada profunda y sufrida, cansada y algo nerviosa, Liset cuenta cómo se enteró por las páginas del Granma de que Cuba y Estados Unidos comenzarían un proceso para restablecer las relaciones diplomáticas. A más de 7.000 kilómetros de la isla y a través de la pantalla de su ordenador, supo que el penúltimo bloque de hielo estaba a punto de derretirse.

El murmullo de una plaza que está a punto de bullir contrasta con la paz que transmite el pequeño local. Aquí lo único que se escucha es una suave voz, con un dulce acento caribeño, y las melodías latinas que emana el altavoz de la radio a un volumen muy agradable. El cuadro del Che Guevara de la pared y la gran bandera cubana que da la bienvenida a la estancia terminan de configurar un espacio en el que parece haberse detenido el tiempo.

Detrás de la barra, con una mirada profunda y sufrida, cansada y algo nerviosa, Liset cuenta cómo se enteró por las páginas del Granma de que Cuba y Estados Unidos comenzarían un proceso para restablecer las relaciones diplomáticas. A más de 7.000 kilómetros de la isla y a través de la pantalla de su ordenador, supo que el penúltimo bloque de hielo estaba a punto de derretirse. Que su país y aquel al que tanto había espiado de pequeña, cuando vivía junto a la base naval de Guantánamo, a través de una tele que su madre no quería que viese, estaban cerca de entenderse.

Salió de Cuba licenciada en Educación Física y Psiquiatría. Y hablando inglés, francés e italiano. Ahora, desde hace poco más de un año, compatibiliza el limpiar casas con manejar un bar en la Costa del Sol para sobrevivir y mandar algo de dinero a su madre y sus dos hijos, de 21 y 25 años, que viven en Santiago.

Liset confiesa que nunca hubiera abandonado su país y que más pronto que tarde volverá, pero aceptó la invitación de una amiga que había logrado establecerse en Finlandia. Quería ver mundo. Allí, en dos años, aprendió el idioma y se ganó la vida con su pasión: dar clases de salsa. Reconoce que a su madre no le hacía mucha gracia la idea de que estuviera todo el día bailando, “pero eso lo llevo en el corazón”, apunta.

Nunca tuvo problemas ni para salir ni para entrar en la isla. Sí cuando voló al Reino Unido. Cuenta que, en un aeropuerto inglés, al bajarse del avión, dos policías se le acercaron y le pidieron el pasaporte. Ella, sorprendida, les dijo que no lo tenía: antes de embarcar le dijeron que con el permiso de residencia permanente expedido por Cuba que poseía, era suficiente. La tuvieron retenida durante una hora hasta que se aclaró todo. Los agentes se disculparon y le llevaron una taza de café. Y cuenta que le dijeron: “Estas son las leyes que tienen los americanos con Cuba”.

De su país entró y salió tres veces. Le ayudó el cambio de mentalidad de unos dirigentes que terminaron por comprender que los que se marchaban no lo hacían por traición a la patria, que muchos se iban por necesidad. Porque el bloqueo asfixiaba, la miseria se multiplicaba y las familias sangraban.

De pronto, Liset quiebra su dulce y sosegado tono de voz para soltar una exclamación que trasluce todas las penurias sufridas:

– ¡Hemos pasado mucha hambre! Cuando los americanos cerraron, nadie tenía el coraje de ir a hacer negocios con Cuba. Pero Europa es un continente viejo, ¿por qué tienen que esperar a que ellos les den permiso?

“Ahora todo irá mejor”

Con la apertura de las embajadas, que encamina los pasos a poner fin a cincuenta y cinco años de embargo, la guantanamera cree que todo irá a mejor. No tiene ninguna duda, porque confía en que el desbloqueo de los americanos supondrá una oportunidad para mucha gente que está esperando invertir en Cuba: canadienses, franceses, alemanes y, por supuesto, españoles.
También muestra una firme convicción en que el pueblo cubano no se arrodillará ante los yanquis:

– Cuba no es hoy el país que cogieron cuando lo dejaron los españoles. Ahora, la mayoría de la gente tiene estudios y son profesionales. Los americanos no pueden venir a imponer sus cosas. No van a coger el jamón que cogieron antes.

Siente lástima por aquellos que abandonaron la isla rumbo a Miami porque, aunque no compartan el punto de vista, sabe que es gente que ha dejado mucho atrás: una casa, una familia, una patria. Y presiente que el acercamiento entre los países los dejará en una posición difícil, que perderán la causa por la que luchan cuando Obama abrace a Castro.

Y aunque es partidaria de la Revolución, reconoce que se tiene que adaptar al nuevo tiempo, modernizarse: “Necesita un cambio”. Se siente orgullosa al enumerar los logros cubanos desde aquel 1 de enero de 1959: la educación que les permitió prosperar a ella y a su familia y que acoge cada año a miles de jóvenes del Tercer Mundo, y esa sanidad universal que está probando la primera vacuna contra el cáncer de pulmón y que ha eliminado la transmisión del virus VIH de madre a hijo. Admite, de todas formas, que el sistema y sus dirigentes se han encontrado con muchos problemas que han sido incapaces de resolver.

– Sé que Fidel no ha hecho todas las cosas perfectas, pero es que el hombre no es perfecto. Yo estoy satisfecha con él al 70%. Y más cuando vengo aquí y veo que hay niños que no pueden estudiar. Eso me da pena, porque hay mucha gente gastando dinero en tonterías.

En lo que sí disentía del castrismo antes de salir de la isla era en las dificultades y las restricciones para regentar un negocio propio. Pero sabe que desde 2010 es más sencillo. Puede que el fin del bloqueo que se vislumbra próximo le dé a Liset el empujón que necesita para volver a Cuba y cumplir su sueño de montar un paladar en su casa santiaguera. Mientras llega ese día, sigue atendiendo con dulzura a sus clientes a más de 7.000 kilómetros de su hogar.