Las 30 Obsesiones de EL ESPAÑOL

rugidoLas Obsesiones de EL ESPAÑOL son algunas dianas a las que el periódico quiere lanzar sus dardos. Hay muchas más en las que tenemos puesta la vista, pero queríamos hacer una selección para que el lector sepa a dónde apuntamos. No son sólo fijaciones de nuestra redacción. Las compartimos con miles, seguramente millones de ciudadanos. En un principio propusimos 25 y las sometimos al parecer de nuestros suscriptores. Entre el 22 de agosto y el 6 de septiembre nos remitieron 947 comentarios que han servido para mejorar el tiro y ampliar el número de blancos, que al final han llegado a 30.

Las Obsesiones de EL ESPAÑOL son algunas dianas a las que el periódico quiere lanzar sus dardos. Hay muchas más en las que tenemos puesta la vista, pero queríamos hacer una selección para que el lector sepa a dónde apuntamos. No son sólo fijaciones de nuestra redacción. Las compartimos con miles, seguramente millones de ciudadanos. En un principio propusimos 25 y las sometimos al parecer de nuestros suscriptores. Entre el 22 de agosto y el 6 de septiembre nos remitieron 947 comentarios que han servido para mejorar el tiro y ampliar el número de blancos, que al final han llegado a 30.

1.- España y las Españas

España es la morada vital de los españoles. Es también la entidad histórica y política que garantiza los derechos y libertades de todos los ciudadanos, la solidaridad entre sus habitantes y el anclaje con la Unión Europea. Tenemos mucho de lo que enorgullecernos y unas cuantas cosas de las que avergonzarnos. Debemos impulsar un patriotismo transversal basado en los valores constitucionales.

El interminable proceso de transferencias del Estado a las comunidades autónomas pone en peligro la eficacia del sistema, socava la igualdad entre españoles y amenaza la propia unidad nacional. Creemos que ha llegado el momento de cerrar el modelo territorial concretando las competencias exclusivas del Estado y las materias en que pueden asumir competencias las comunidades autónomas.

España es una realidad plural. Algunos nacionalismos excluyentes plantean la segregación de sus territorios. Consideramos que es inaceptable la independencia de cualquier comunidad sin que lo decidan el conjunto de los españoles o sus representantes.

Urge desarrollar el artículo 155 de la Constitución para garantizar la lealtad de los gobiernos autonómicos al principio de legalidad, modulando la retirada de competencias y demás respuestas del Estado en función de la gravedad de las conductas. También debería restablecerse la tipificación penal de la convocatoria de consultas ilegales.

Entendemos al mismo tiempo que todo grupo de ciudadanos debe tener la posibilidad de plantear cualquier aspiración por cauces democráticos. Sería conveniente pues que la reforma de la Constitución incluyera también la regulación del derecho de secesión, como por ejemplo ha hecho Canadá con la denominada ‘ley de claridad’. Una norma similar debería implicar a las Cortes Generales en ese eventual proceso estableciendo mayorías cualificadas y otras restricciones para que resultara válido.

2.- Otra ley electoral

Seguimos teniendo la ley electoral improvisada en 1977 cuando ni siquiera se había redactado la Constitución. Es una norma que castiga a las minorías y sobre todo deja el control de diputados y senadores en manos de las cúpulas de sus partidos.

Hay que ir a un sistema que recoja más fielmente las preferencias de los ciudadanos, de forma que exista mayor proporción entre los votos y su traslación a escaños. También debe reforzarse el vínculo entre los diputados y sus electores. El modelo alemán debería ser el ejemplo a seguir: es más proporcional y da opción a elegir de forma directa a una parte de los parlamentarios en circunscripciones uninominales.

3.- Separar al Ejecutivo del Legislativo

No hay democracia auténtica sin una división real de los poderes del Estado. Planteamos avanzar hacia un régimen presidencialista que establezca una separación entre el Gobierno y el Parlamento. Un jefe del Ejecutivo elegido directamente por los ciudadanos tendría un mandato claro para gobernar pero no para legislar a su gusto.

De la misma forma, los parlamentarios tendrían independencia para aprobar leyes y fiscalizar al Gobierno, pero no para determinar su gestión. Es el sistema de equilibrios y contrapesos, habitualmente republicano pero compatible con la Monarquía.

4.- Jueces independientes

Es imprescindible impulsar y proteger la independencia de los jueces frente a las injerencias del poder político. Hay que reformar la Ley Orgánica del Poder Judicial para restablecer el principio constitucional de que sean los magistrados quienes elijan de forma directa a la mayoría de los miembros del CGPJ. El fiscal general debería ser nombrado por una mayoría cualificada del Parlamento y no por el Gobierno.

Por otra parte, una Justicia lenta, incapaz de juzgar a su debido tiempo, no es tal. Hay que agilizar la Justicia dotándola de medios para que actúe con mayor celeridad y eficacia.

5.- Democratizar los partidos

Los partidos están controlados por sus cúpulas, elegidas a menudo a dedo. Hay que desarrollar el artículo 6 de la Constitución que establece que su “estructura y funcionamiento interno deberán ser democráticos”. Una ley tendría que supeditar las subvenciones que reciben las formaciones políticas a requisitos como la elección de sus líderes mediante el voto de los afiliados, la celebración de primarias para designar los candidatos a cargos públicos relevantes o la limitación de mandatos.

Algunas de estas exigencias habría que extenderlas a los sindicatos y organizaciones empresariales, receptores también de ayudas públicas. Al igual que los partidos, estos colectivos han perdido legitimidad social por su anquilosamiento y por cobijar prácticas irregulares.

6.- Combatir la corrupción

La corrupción encuentra el campo abonado allí donde hay opacidad. La sociedad tiene que poder examinar la gestión de los servidores públicos y debe poder acceder de forma sencilla a cualquier información relevante. Las leyes de transparencia han de hacer justicia a su nombre y transformar los muros de la Administración en paredes de cristal.

Para recuperar la confianza de los ciudadanos en las instituciones debe acometerse una reforma de la Ley de Contratos del Estado que elimine la arbitrariedad en la toma de decisiones. Hay que reforzar las garantías de imparcialidad y correcto funcionamiento de la Administración devolviendo el protagonismo a funcionarios de carrera que han sido sustituidos por personal de confianza y de libre designación.

Ningún dirigente beneficiado por la financiación ilegal de su partido debería poder volver a presentarse a las elecciones. Hay que perseguir así mismo a los corruptores, prohibiendo que las empresas que resulten condenadas con sentencia firme participen en concursos públicos.

El Tribunal de Cuentas, órgano fiscalizador de la gestión económica del Estado, del sector público y de los partidos políticos, tiene que estar formado y dirigido por funcionarios de carrera. Sólo así quedará garantizada su independencia.

Hay que acabar, por otra parte, con el aforamiento de los parlamentarios, de manera que su protección se circunscriba a su actividad estrictamente política.

7.- Adelgazar la Administración

Los gobernantes han creado un aparato elefantiásico pensando más en intereses políticos que en el servicio a los ciudadanos. El resultado es una Administración cara, sobredimensionada e ineficiente.

Se debe reducir de forma drástica la capacidad de los cargos públicos para contratar asesores.

Urge acabar con la duplicación de competencias y suprimir órganos como consejos jurídicos consultivos, tribunales de cuentas o defensores del pueblo autonómicos. Se impone la disminución del número de parlamentarios regionales y la supresión de las diputaciones provinciales.

Hay que plantear en serio la reducción de ayuntamientos, urgiendo a fusionarse a los municipios que no alcancen los 5.000 habitantes.

La Administración tiene que aprovechar las nuevas tecnologías para aligerar su aparato y ahorrar tiempo y dinero al ciudadano. La máxima debería de ser: más internet, menos ventanilla.

8.- Bajar los impuestos

Aunque la presión fiscal en España apenas llegue al 33% y sea una de las más bajas de la OCDE, la dimensión de la economía sumergida y el fraude a altos niveles hacen que el peso de la recaudación se concentre en el IRPF y el IVA. Una carga tributaria superior al 50% de sus ingresos como la que soportan muchos contribuyentes convierte los impuestos en un arma confiscatoria en manos del Estado.

Las autoridades deben aplicar criterios equitativos: ni la cultura se puede gravar con un IVA del 21% ni la prensa electrónica deber padecer una carga fiscal mayor que la prensa tradicional.

Debe suprimirse el Impuesto de Sucesiones y Donaciones. Resulta abusivo someter a tributación un patrimonio por el que ya se han satisfecho cargas impositivas desde su gestación hasta el momento de ser legado.

Hay que combatir de forma más resuelta el fraude a Hacienda y la economía sumergida. Cabe incentivar el pago con tarjeta -fiscalmente incontrovertible- en detrimento de las transacciones en efectivo.

9.- Multas de tráfico proporcionadas

La Administración ha encontrado en las multas de tráfico -tanto en vías urbanas como en carretera- una vía fácil para obtener ingresos. La mayoría de infracciones sancionadas, con cámaras, radares y controles estratégicamente situados, no suponen peligro alguno para el conductor ni para el resto de automovilistas. Lo que se persigue no es la seguridad vial sino, descaradamente, la recaudación.

Las multas tienen que recuperar su verdadero sentido como freno a las conductas imprudentes y guardar, en su cuantía económica, proporción con la falta cometida. Para lograrlo, podría establecerse que las sanciones fueran progresivas, de forma que la primera resultase menos gravosa y su cuantía fuera aumentando en adelante, con lo que se prevendría la reincidencia. Habría que señalizar bien los puntos negros y las zonas particularmente sensibles -como las escolares-, y ahí sí, ser particularmente vigilantes.

10.- Mejor enseñanza

Las leyes de educación deberían necesitar de un apoyo amplio del Parlamento para poder ser aprobadas. El listón podría situarse en dos tercios de la Cámara. Esta fórmula permitiría, en la práctica, alcanzar un gran pacto nacional por la educación, lo que evitaría modificaciones en la normativa a cada cambio de Gobierno.

España viene invirtiendo ingentes cantidades de dinero público en la enseñanza sin que ello se traduzca en una mejora de su calidad. Hay que reestructurar el sistema, garantizar la escolaridad temprana (de 0 a 3 años), moldear la secundaria según las aptitudes de los alumnos y romper la endogamia para que las universidades sean viveros de talento y cualificación profesional.

Hay que ir también a una armonización de programas. No es serio que en cada autonomía se estudie la Historia con versiones distintas o incluso opuestas de unos mismos hechos.

ilustracion espanol nueva

Ilustración: Javier Muñoz

11.- Más inglés

Uno de los síntomas del fracaso de nuestro modelo educativo es la baja capacitación en inglés de los españoles. El inglés, como lengua de comunicación internacional, debería ser una prioridad a todos los niveles.

Hay que fomentar la exhibición de películas en versión original subtitulada, tanto en cine como en televisión.

Podría implantarse un sistema de intercambio de maestros con países anglófonos, de manera que los educadores tuvieran una inmersión real. Eso facilitaría también que los niños recibieran clases con profesores nativos.

12.- Libertad en la lengua vehicular

En algunos lugares de España las lenguas han dejado de ser un instrumento de comunicación de las personas y se han convertido en una herramienta política. Para evitar imposiciones y asegurar el bilingüismo donde lo hay -ésa y no otra es la auténtica normalización- debe quedar garantizada la libre elección de lengua vehicular en la enseñanza y en las relaciones de los ciudadanos con la Administración. Es intolerable que haya comunidades en las que la lengua oficial del Estado está marginada en uno y otro ámbito.

13.- Racionalizar los horarios

Hay que legislar para lograr una jornada laboral más apropiada que favorezca el aumento de la productividad y aumente la calidad de vida de las personas.

España tiene unos horarios muy distintos al resto de Europa: se sale tarde del trabajo y se retrasan en exceso la comida y la cena. Eso condiciona la vida familiar. Hay que fomentar la jornada continua, suprimir la parada del desayuno y reducir la hora de la comida para ganar tiempo para el ocio.

Además, nuestra hora oficial no coincide con la hora solar. Utilizamos el horario de Europa central pese a que la mayor parte de España queda al oeste del meridiano de Greenwich. Habría que retomar el huso horario que nos corresponde: el mismo que Portugal y Reino Unido, y el que ya tienen las Islas Canarias.

14.- Reducir el paro juvenil

Un país que quiere mirar el futuro con confianza no puede tener a la mitad de sus jóvenes en paro. Todo Gobierno debe presentar un plan de choque que impulse la contratación de menores de 30 años. Hay que simplificar el mercado laboral con un contrato único que facilite la gestión al empresario y dé mayores garantías y seguridad al trabajador.

15.- Apoyar a los emprendedores

Ser emprendedor sigue siendo hoy en España una carrera de obstáculos: lejos de encontrar facilidades, todo son trabas y trámites burocráticos que se eternizan en los despachos. La propia historia de la creación de EL ESPAÑOL da fe de ello. Hay que simplificar de una vez los procesos administrativos para fundar empresas, que son la base de la riqueza de un país.

Cabe fomentar sistemas de financiación alternativos como el crowdfunding.

16.- Igualdad salarial para la mujer

Según un informe de la UE, la brecha salarial entre hombres y mujeres en España es del 19,3%, cuando la media de la zona euro está en el 16,6%. Ello obedece tanto a la discriminación directa -igual trabajo, menor salario- como al tipo de empleos que se conceden a las mujeres. Sin embargo el número de mujeres graduadas en educación superior en España supera ya en casi un 30% al de hombres. Estos datos reflejan una injusticia que la sociedad no debe consentir.

17.- La violencia en el ámbito doméstico

La muerte de mujeres a manos de sus parejas o ex parejas es una tragedia para la que la sociedad sigue sin enconrtrar solución. Pero la violencia de género es, además, el reflejo de un problema mayor: la violencia dentro del hogar, que también se ejerce contra ancianos, menores…

El asunto merece ser abordado con una ley integral que reforme la actual de violencia de género y que acabe con la discriminación por sexo que ésta encarna: a igual conducta debe haber igual sanción. Se necesitan más juzgados, más fiscales y mayor prevención.

18.- Atención a los mayores

Las personas mayores deben ser una prioridad, y no sólo desde el punto de vista asistencial, sino por su aportación valiosa a la sociedad. Hay que atrasar de forma flexible la edad de jubilación, estimulando la participación de los mayores en todo tipo de actividades, ya sea de tipo profesional o de carácter social.

19.- Igualdad sanitaria

Todos los ciudadanos españoles deben tener derecho a las mismas prestaciones sanitarias, independientemente del territorio en el que residan. Además, un paciente nunca tendría que sentirse desprotegido en una región que no sea la suya. Hay que implantar una sola tarjeta sanitaria en todo el país.

20.- Derecho a muerte digna

Los avances médicos posibilitan hoy alargar la vida de enfermos terminales, en ocasiones, con gran padecimiento para los afectados. En estos casos, es fundamental que los cuidados paliativos estén a disposición del paciente, porque permiten conllevar el sufrimiento y, en último término, afrontar la muerte con dignidad.

21.- Más Europa y más América Latina

España tiene que hacer causa común con los países que apuestan por dar un nuevo impulso a la Unión Europea. Sólo unidos, los europeos podrán recuperar su posición estratégica y tener voz y protagonismo en el nuevo orden mundial que se está configurando. Para ello es imprescindible superar el déficit democrático de la UE, reducir su burocracia y establecer una política económica común en la zona euro.

El compromiso con Europa no ha de ser obstáculo para intensificar las relaciones con Latinoamérica, con la que constituimos una comunidad de 400 millones de hablantes con singulares lazos históricos y afectivos. España tiene que hacer valer en Bruselas ese vínculo privilegiado.

22.- Las víctimas del terrorismo

La memoria y el respeto hacia quienes han sufrido la barbarie terrorista no pueden languidecer por el hecho de que hayan cesado el secuestro y el tiro en la nuca. Las monstruosidades que ETA y otros grupos terroristas han cometido en España y el sacrificio de sus víctimas no pueden ser amortizadas por el presentismo.

La pervivencia de la amenaza yihadista y el ascenso de fuerzas políticas que insisten en situar en un mismo plano a asesinos y asesinados, añade motivos para reforzar la protección de las víctimas. Ellas son el mejor estandarte para deslegitimar social y políticamente cualquier proyecto totalitario.

Las autoridades tienen que esforzarse por resolver los crímenes de ETA aún pendientes de esclarecer, de la misma forma que están obligadas a investigar cualquier elemento que contribuya a clarificar en todos sus extremos los atentados del 11-M.

Hay que prohibir que cualquier imputado o condenado por pertenecer a banda armada pueda acceder a un cargo público.

23.- Evitar la muerte de inmigrantes

La tragedia que supone que miles de personas desesperadas mueran cada año intentando alcanzar Europa no puede sernos ajena. España, por su situación geográfica, conoce bien el problema. El asunto hay que abordarlo con realismo: es imposible acoger a todas las personas que están dispuestas a abandonar sus países. Ningún Estado del mundo permite la libre entrada en su territorio porque los efectos serían catastróficos.

Cabe actuar en la prevención, invirtiendo en los países de origen de los inmigrantes, ofreciendo información y cerrando acuerdos con sus autoridades para regular flujos asumibles. También hay que actuar contra las mafias del tráfico de seres humanos. Se trata, pues, de una política que por su alcance y envergadura debe coordinarse dentro de la Unión Europea.

24.- Proteger el bosque, repartir el agua

Conservar la naturaleza y aprovechar bien sus recursos deben ser dos caras de una misma moneda. Recuperar masa forestal ha de ser una prioridad en un país como España, en grave riesgo de desertización. Salvar el bosque es preservar la riqueza de nuestra biodiversidad, la flora y la fauna. De la misma forma, hay que actuar en el mar, restringiendo zonas a la pesca para que nuestras aguas no acaben esquilmadas.

El agua es vital para la economía y la cohesión de un país. En España está mal repartida. Su gestión tiene que ser una competencia nacional. Sólo con visión de Estado, a través de un Plan Hidrológico Nacional, se puede contribuir a una mejor distribución de los recursos hídricos.

25.- El coche eléctrico, energía limpia

El progresivo deterioro del medio ambiente es inquietante en todo el mundo y se ha agravado como consecuencia del calentamiento global. España tiene que ser ejemplar en la reducción de emisiones y en el ahorro energético. El coche eléctrico es una opción realista. Habría que fomentar su uso dando facilidades a la compra y la recarga de baterías. Su implantación es el ejemplo de lo que debería ser la transición hacia un modelo energético sostenible desde el punto de vista económico y medioambiental.

Hay que invertir en la investigación y promoción de renovables para intentar alcanzar un modelo basado en energías limpias, en las que España es rica.

26.- Internet para todos, internet neutral

En la era de la comunicación hay que facilitar la conectividad invirtiendo en infraestructuras. Las autoridades deben hacer un esfuerzo facilitador para que la oferta de conectividad sea adecuada en cobertura y ancho de banda en todos los espacios urbanos, de manera que sea una herramienta verdaderamente útil y al alcance de los ciudadanos.

Las operadoras de telecomunicaciones deben garantizar la no discriminación en el envío y recepción de datos. Los ciudadanos y las empresas tienen derecho a que el tráfico de datos recibido o generado no sea manipulado, tergiversado, impedido, desviado, priorizado o retrasado en función del tipo de contenido, del protocolo o aplicación utilizado, del origen o destino de la comunicación ni de cualquier otra consideración ajena a la de su propia voluntad. Ese tráfico se tratará como una comunicación privada y únicamente bajo mandato judicial podrá ser intervenido.

27.- Libertad en la televisión

Los políticos tienen que dejar de contemplar la televisión como un instrumento de propaganda a su servicio. En la concesión de franjas del espacio radioeléctrico se debe fomentar el pluralismo. Habría que cerrar todas las televisiones públicas que no aporten provecho y supongan un agujero para el erario.

Hay que propiciar el aumento del ancho de banda para impulsar la distribución de contenidos televisivos a través de internet.

28.- Justicia en el deporte, ojo de halcón incluido

La tecnología se ha introducido en el deporte para hacer justicia en los lances controvertidos que pueden ser decisivos para el resultado de una competición. El baloncesto o el tenis son dos buenos ejemplos. Sin embargo, el fútbol, que moviliza más aficionados y genera un enorme negocio, sigue mostrándose refractario a incorporar los avances tecnológicos. Es un error que hay que corregir, particularmente en un momento en el que las sospechas acerca de la limpieza de la competición pueden dispararse como consecuencia del protagonismo que han adquirido las apuestas deportivas.

El ojo del halcón es así un símbolo del juego limpio y de la necesidad de modernizar el deporte. Hay que combatir el dopaje, el amaño de partidos, las comisiones ilegales y la corrupción en las federaciones y en los comités.

29.- Contra la mala educación

En España se grita en lugares públicos, se insulta en los lances de tráfico, se silban los himnos, se circula con motocicletas ruidosas incluso a horas intempestivas, se aparca por sistema en doble fila, se dejan los excrementos de los perros en la vía pública, se escupe en el empedrado, en los bares se arrojan al suelo las cáscaras de crustáceos, se olvida usar el desodorante aun en plena canícula, se tutea a cualquier desconocido, se injuria y blasfema en los recintos deportivos… Por desgracia en eso aun somos diferentes. La mejora del civismo debe ser un empeño de todos: de la Administración y de los propios ciudadanos.

30.- La Ñ

El español es la lengua que nos abre las puertas de un continente entero y nos proyecta al mundo, donde lo hablan más de 500 millones de personas. La Ñ es un símbolo de su riqueza en la medida en que representa con una sola letra un fonema para el que otros idiomas necesitan dos. A todos los españoles nos interesa que los grandes actores de internet incluyan la Ñ en sus sistemas operativos y que la Unión Europea -en contra de su actitud inicial- proteja e impulse su utilización.

La Audiencia Nacional valora reabrir la causa contra Zapata para imputarle por los tuits

ZapataGuillermoLa Sala Penal de la Audiencia Nacional se inclina por reabrir la causa contra el concejal de Ahora Madrid Guillermo Zapata por sus polémicos mensajes sobre las víctimas de ETA y de otros delitos.

“Han tenido que cerrar el cementerio de las niñas de Alcaser para que no vaya Irene Villa a por repuestos”. “Rajoy promete resucitar la economía y a Marta del Castillo”. “¿Cómo meterías a 5 millones de judíos en un seiscientos?, en un cenicero”.

Estos tuits pueden ser la causa de que el concejal del Ayuntamiento de la capital Guillermo Zapata (Ahora Madrid) tenga finalmente que acudir a declarar ante el juez Pedraz si la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional concluye -tal como baraja en este momento- que debe dar explicaciones sobre el contenido de esos mensajes y su intención al escribirlos.

La Sección Penal Segunda de la Audiencia Nacional se inclina por estimar el recurso que interpuso la Fiscalía contra la decisión de Pedraz de archivar las diligencias abiertas a Zapata, contra quien la asociación Dignidad y Justicia presentó una querella por el delito del artículo 578 del Código Penal.

Este precepto castiga la realización de actos que entrañen descrédito, menosprecio o humillación de las víctimas del terrorismo o de sus familiares. La última reforma penal ha agravado incluso la sanción, que ahora puede llegar hasta tres años de prisión (antes, dos años).

Cierre sin declaración

El pasado 2 de julio, Pedraz dictó una resolución en la que, rectificando su inicial decisión de citar a Zapata a declarar, consideró que el concejal no tuvo el ánimo de ofender a las víctimas ni incurrió en una conducta “especialmente perversa”.

El juez, que sostuvo que hacer declarar a Zapata como imputado “supondría un plus de perjuicio moral para él” debido a la llamada “pena del paseíllo” o “pena del telediario”, apreció que la calificación más apropiada para sus tuits sería la de “chistes de humor negro” y destacaba que así lo había percibido la propia Irene Villa en un escrito dirigido al Juzgado.

La Fiscalía reaccionó de inmediato frente al archivo del caso y fue directamente en apelación a la Sala de lo Penal para reclamar la reapertura de las diligencias. Su posición puede ser acogida por los magistrados, que, según ha podido saber EL ESPAÑOL, comparten el criterio del Ministerio Público de que, una vez abierto el procedimiento, no puede ser cerrado sin ni siquiera recibir declaración al imputado para que explique el sentido de los tuits y el ánimo que tuvo al escribirlos. Una intención que no puede ser determinada sin oírle y sin ver cómo responde al interrogatorio de las partes.

Las fuentes consultadas indicaron que, al igual que ocurre en otros países en los que se sancionan las burlas al holocausto o la homosexualidad, el legislador español ha querido proteger a las víctimas del terrorismo y a sus familiares incluso de los sarcasmos. Es por ello que los tuits de Zapata pudieron afectar a la dignidad de las víctimas de ETA en su conjunto y no sólo a Irene Villa.

Para los magistrados, además, es preciso valorar todos los tuits de Zapata en su conjunto y no individualizar exclusivamente el que hacía referencia a la joven mutilada por ETA.

Diccionario satírico burlesco (IV)

La letra C ocupa la cuarta entrega del glosario de Anna Grau. Términos como Calçotada, Cambó o Charnego desfilan por el escenario satírico burlesco creado por la periodista catalana. Su crítica punzante nos acompañará día a día hasta la jornada de reflexión.

Calçotada

Festín campero a base de muchas cosas, mayormente carne, pero que para hacer honor a su nombre tiene que incluir a modo de plato estrella los calçots. No son calzoncillos comestibles sino cebollinos asados que se pelan más o menos con la boca, que se embadurnan de salsa romesco y que, no me pregunten por qué, no saben igual en medio del campo que a mesa puesta, generalmente por un partido político esencialista, tipo Unió Democràtica de Catalunya (antiguo socio minoritario de CiU, antes de que CiU dejara de cotizar en Bolsa).

Camarga

Con un artículo determinado delante -en realidad es La Camarga-, y ubicado en la calle Aribau, 117, es la respuesta catalana al Embassy, restaurante-salón de té madrileño cerca de Recoletos, mítico por haber sido en su día un nido de espías. Claro que eso era más o menos coincidiendo con la Segunda Guerra Mundial. Barcelona, siempre en vanguardia de todo, se incorpora a la entrañable tradición de la Pantera Rosa con alguna década de retraso pero lo compensa con gracejo y con dedicación. En La Camarga se han producido escenas dignas de mención y de dimisión, destapando apasionantes entresijos entre los Mossos d’Esquadra, agencias de detectives privados y no tan privados, novias despechadas del primogénito de Jordi Pujol y lideresas del PP catalán que veían, oían y callaban como los monos de Gibraltar. El Aromas de Montserrat, agitado y no batido.

Cambó

Fue catalán, catalanista y ministro español. De Maura. Predicaba la Cataluña “rica y plena” dentro de una España “grande” (el pobre). La Guerra Civil, cargándose todas las sutilezas y matices, se cargó también su carrera política. Apoyó financieramente desde Suiza (¿ya entonces?…) a Franco no tanto por amor al Alzamiento, y a todo lo que de él colgaba, como por sincero horror a lo otro. Acabó amargado y exiliado en Argentina. En este país todo lo grande nos viene ídem.

Caverna

Manera informal de referirse, desde Barcelona, a la prensa madrileña, entendida como una escuadra de desinformación armada toda ella para hundir a Cataluña. La denominación de “caverna” no pretende ser tanto un guiño a Platón como a Atapuerca. Una variante etimológica es “Brunete mediática”, pero eso es más de vascos, de hecho parece que se lo inventó el mismísimo Iñaki Anasagasti, así fuese en una entrevista a La Vanguardia, donde se quejaba amargamente de que le habían llamado “racista, fanático e imbécil” en las tertulias de Madrid. Tiene mérito el haberse enterado habida cuenta de que por lo menos en Barcelona los diarios de mayor tirada y las emisoras de mayor audiencia en el resto de España no se los lee ni se las oye nadie. En Cataluña la actualidad es que se vive de otra manera. Ojo que eso tiene, para algunos, la ventaja inestimable de que la mano derecha no lee lo que escribe la mano izquierda. En Barcelona o en Madrid se acuñan inmensísimas burradas mediáticas que al otro extremo del hilo ni se llega a sospechar que han existido. Y así todo el mundo tan desconectado y tan contento, excepto los cuatro masocas de rigor que en todas partes sintonizan o leen al enemigo para “ponerse chotos“.

Charnego

Tiene en común con “gilipollas” que ofende más por cómo suena que por lo que a la hora de la verdad quiere decir. Técnicamente ser charnego no es otra cosa que haber nacido de un progenitor catalán y el otro, pues no tanto. Por extensión puede aplicarse a cualquier hijo de la inmigración nacido en Cataluña. ¿Dónde está la vergüenza? ¿Por qué retorcido, vicioso conducto puede llegar a constituir eso un insulto? El caso es que lo constituye. Jordi Pujol escribió en su juventud un revelador opúsculo donde llegaba a calificar al inmigrante de ocupante que llegaba en masa, y en trenes puestos por Franco, para diluir y arrinconar étnicamente a los catalanes de tota la vida. Este opúsculo no sólo no ha sido retirado de la circulación, como en otras partes el Mein Kampf, sino que salta a la vista que sigue circulando e inspirando a la intelectualidad y a la farandulilla del momento… Todos aplaudiendo con las orejas cuando el exmolt honorable se pasaba siete pueblos. También se pasó todo su mandato embistiendo a toda hembra catalana en edad fértil que se cruzaba en su camino a) preguntándole si estaba apareada con un macho tan catalán como ella, b) en caso afirmativo, conminándola a tener 3 hijos 3 como mínimo, para combatir la palestinización de Cataluña a manos de la exuberancia reproductiva andaluza, murciana, extremeña… De poco le valió, la verdad. Las catalanas modernas tienden más al modelo Bridget Jones que al de Marta Ferrusola, que dio al president siete vástagos (a cual más satisfactorio, pero de eso ya hablamos otro día). En esencia la demografía catalana pura es cada vez más pírrica y más anémica. Ante eso, ¿qué remedio queda, si no lanzar una valerosa ofensiva para adherir a los charnegos a la causa de la independencia, así sea tapándose en secreto la nariz? Súmate, van y les dicen. Y alguno va y se lo cree.

El libro negro del periodismo en Cataluña (II): La comunidad

El ‘president’ después de reunirse con Felipe González. / PACO JUNQUERA / COVER / GETTY IMAGES

Jordi Pujol puso a sueldo de la Generalitat a periodistas críticos como Alfons Quintà o Wifredo Espina. Pero el dinero nunca fue su único recurso para acercar a periodistas catalanes rebeldes. Los otros dos eran el miedo y Cataluña.

Lee aquí el primer capítulo: La corrupción

Jordi Pujol puso a sueldo de la Generalitat a periodistas críticos como Alfons Quintà o Wifredo Espina. Pero el dinero nunca fue su único recurso para acercar a reporteros rebeldes. Los otros dos eran el miedo y Cataluña.

El periodista Arcadi Espada entró a trabajar en la redacción de Barcelona de El País en 1991. Con 34 años cumplía uno de sus dos objetivos en la vida. El otro era publicar un libro en Anagrama y lo logró unos años después. “Llegué a El País con el convencimiento de que había llegado a la cima de mi generación”, dice Espada. Probablemente por su miopía, Espada suele mirar el mundo de arriba abajo. No le hace falta ser alto: “Cuando llegué a El País, crecido como soy, era ya la hostia. Estaba dispuesto a decir a todo el mundo que eran unos medio mierdas”.

A los pocos días de entrar, esa sensación sufrió una convulsión. Llevaba 15 minutos de charla con Enric Company, un colega de la redacción, que le dijo: “Aquí estamos sitiados”. Company recuerda un adjetivo más suave: “Aislados”. En la cima de Espada había en Cataluña redactores asustados. El origen preciso de aquella marginación era una noticia que El País había publicado el sábado 19 de mayo de 1984: Inminente querella del fiscal general del Estado contra Jordi Pujol y otros responsables de Banca Catalana. El Estado acusaba al presidente de la Generalitat de haberse lucrado ilegalmente con el banco que dirigió en los años 70.

El 29 de abril de 1984 Pujol había sido reelegido presidente con su mayor mayoría absoluta. Un mes más tarde y sólo una semana después de la querella, fue la investidura. Fuera del Parlament miles de personas coreaban “Felipe y Guerra atacan nuestra tierra” y “Fuera las fuerzas de ocupación”. A pesar de la protección de los Mossos, el líder socialista catalán, Raimon Obiols, se llevó golpes y amenazas: “Matadlo, matadlo” y “Obiols, botifler”, que es la versión catalana de “traidor”.

Los manifestantes acompañaron a Pujol y a su Gobierno en una lenta comitiva desde el Parlament al Palau de la Generalitat. Llevaban pegatinas de “Jo, Pujol”. Cuando llegó a Palau, el president salió al balcón. Dijo frases célebres: “En adelante de moral y ética hablaremos nosotros”, “Cataluña no es una cosa con la que se pueda jugar” o “Gracias por esta extraordinaria manifestación con la que apoyáis a las instituciones de Cataluña, no a mí, y sobre todo [gracias] porque apoyáis a Cataluña”. Aquel 30 de mayo de 1984 es el día que tradicionalmente se ha tomado como el inicio de la identificación de Pujol con Cataluña. Si se criticaba al president Pujol, se atacaba a Cataluña.

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Así cubrió ‘La Vanguardia’ las protestas contra la querella del ‘caso Banca Catalana’ en mayo de 1984.

El efímero cuarto poder

La madrugada del 19 de mayo en que El País imprimió la noticia de la querella contra Jordi Pujol, el periodista José Antonio Sorolla tuvo una sensación especial cuando la rotativa empezó a girar. Fue especial porque se sentía Humphrey Bogart y aún la recuerda: “Me sentí como en la película El cuarto poder”. El argumento de esa película es: “Un director de periódico decide sacar a la luz los turbios negocios de un importante mafioso”.

El director de El País Cataluña, Antonio Franco, estaba también allí. Pocas horas después, hacia las seis, el president Pujol le llamaba a casa: “Me preguntó qué locura era ésa que publicaba El País y que por qué no le había llamado anoche”, dice Franco. Ésta fue, según Franco, su respuesta a Pujol:

Pensé que usted haría cosas para interferir la publicación. He tomado la decisión de periodista. Que conste que hemos buscado siempre su opinión antes de publicar algo de Banca Catalana. Pero en esto prefiero que nos dé su opinión al día siguiente.

Franco quería impedir la contrainformación del president: el desmentido antes de la noticia. Pujol era entonces accionista minoritario de El País. Días después llegó la investidura de Pujol con las agresiones a políticos socialistas. El País sufrió también ataques: quemaron periódicos, acusaron a sus periodistas de ser anticatalanes.

Unos meses antes, Jesús de Polanco, Juan Luis Cebrián y el entonces delegado en Cataluña, Alfons Quintà, habían ido a contar a Pujol que habría edición catalana de El País. A Pujol no le gustó la idea, según Quintà: “Nos dijo que prefería que los periódicos de Cataluña estuvieran en manos de catalanes”. Pujol intuía lo que podía pasar: la mayoría de las exclusivas que han revelado los negocios de su partido y de su familia han surgido de fuera de Cataluña. En Cataluña -por dinero, patriotismo, temor o cercanía-, los medios eran menos atrevidos.

El País había empezado antes a adaptarse a su nueva edición catalana. En 1979 había tratado con admiración la aparición del libro Lo que queda de España, de Federico Jiménez Losantos: un extracto de dos páginas en el suplemento Libros, una entrevista del jefe de Cultura, Jose Miguel Ullán, y la publicación del texto entero del discurso que pronunció en la presentación Francisco Umbral, que dijo que estaba ahí ese día “para asistir al nacimiento de un extraordinario escritor español”.

Periodico

Esta querencia de El País por Jiménez Losantos se diluyó en menos de dos años. En enero de 1981 salía el Manifiesto de los 2.300, cuyos firmantes denunciaban lo que entendían como una discriminación contra el castellano en Cataluña. Jiménez Losantos, que era uno de los firmantes, se lo ofreció a El País, que lo rechazó. Su impresión es que el periódico ya se protegía ante su inminente llegada a Cataluña.

El manifiesto lo publicó Diario 16, y El País respondió con un editorial crítico. En mayo de 1981, Jiménez Losantos recibió un tiro en la pierna en un atentado reivindicado por la banda terrorista Terra Lliure. La banda reivindicó el atentado con una llamada al Avui y lo relacionó con el Manifiesto de los 2.300.

La reacción de la prensa no fue unánime en su apoyo al periodista. El Periódico tituló en portada A Jiménez Losantos no le sorprendió el atentado. Era una manera de hacer una insinuación maliciosa: si no le sorprendió ni a él, cómo les iba a sorprender a los demás. Avui decía en portada que Terra Lliure amenaza la Generalitat con un antetítulo que decía “Después de agredir a Jiménez Losantos”. En páginas interiores, la condena era más clara. Raimon Obiols, líder del PSC, publicó en Avui una carta que empezaba así: “Mi desacuerdo político e ideológico con Jiménez Losantos es total. Pero con los miserables imbéciles que han cometido la cobardía inaudita, la bajeza incalificable de anteayer, no hay discrepancia posible. Sólo desprecio”. Ya se cerraban filas en el fondo ante el rival exterior.

avui

Portada del diario ‘Avui’ al día siguiente del atentado contra el periodista Federico Jiménez Losantos. Arriba, la portada de ‘El Periódico’. 

El recuerdo de Guruceta

Las llamadas de Jordi Pujol no pillaron a Antonio Franco por sorpresa. Hacía años que se conocían. Fue el día del árbitro Guruceta en Barcelona. El 6 de junio de 1970 el Barça y el Real Madrid jugaban la vuelta de cuartos de la Copa. En la ida el Madrid había ganado 2-0. En el Camp Nou iban 1-0 y en el minuto 59 Rifé derribó a Velázquez a un metro del área. El árbitro, Emilio Guruceta, pitó penalti. El Madrid marcó y la lluvia de almohadillas llevó al árbitro a suspender el partido a 10 minutos del final.

Un joven Antonio Franco estaba en la sección de Deportes del Diario de Barcelona. En su crónica del partido citó a Felipe V, el rey que sometió a Cataluña en 1714. “Esto entusiasmó a Pujol”, dice Franco. “Al cabo de una semana me llamó y me dijo que había un grupo de periodistas con los que hacía unas reuniones. Yo le dije que no era de los suyos”.

Pujol insistió y quedaron a solas en un restaurante: “Me llevó a un Piolindo. Era un sitio de pollo. Ibas con una bandeja y te daban a escoger entre pata y ala”. A Franco le sorprendió la frugalidad de Pujol: “Yo llegué a cubrir el Salón Náutico donde nos invitaban a comer caviar en platos soperos y allí había un banquero que me llevaba a comer pollo”.

Las comidas básicas de Pujol son una leyenda confirmada. Alfons Quintà, primer delegado de El País en Cataluña, comió varias veces con Pujol en la cafetería Tropezienne, cerca del despacho del president en el Paseo de Gracia: “Pujol inevitablemente comía una ensalada de tomate maduro y poco aceite y de segundo dos salchichas de Frankfurt y puré. De postre, un flan sin jugo. Agua, si podía ser, del grifo”.

Quintà fue el primer periodista que habló de los problemas de Banca Catalana. El 29 de abril de 1980 El País publicó Dificultades económicas del grupo bancario de Jordi Pujol. Quintà había mandado 12 folios a Madrid. El director, Juan Luis Cebrián, tardó unos días en dar el visto bueno. Cuando lo hizo, se lo pasó al redactor jefe de Economía, José Antonio Martínez Soler, que decidió publicarlo en dos entregas. “Le pedí que no lo hiciera”, dice Quintà. “Si salía la primera parte, no iba a salir la segunda”. Así fue. Alguien llamó a la dirección o a la propiedad para evitar que Banca Catalana se despeñara. El origen de la presión pudo ser alguien desde Cataluña o el Banco de España, al que no le interesaba naturalmente que un banco cerrara.

El origen de las presiones es importante porque la cercanía es clave. La información de la querella contra Pujol iba firmada desde Madrid. El director en Barcelona, Antonio Franco, no recuerda qué ocurrió pero admite que pudo ser una decisión premeditada. Era una forma de proteger a los catalanes. Pujol se atrevía a abroncar a Franco en Barcelona, pero no a la redacción de Madrid: ni tenía tanta confianza ni le tomarían tan en serio. Franco recuerda una llamada donde la estrategia de Pujol era clara:

Al margen de Banca Catalana, me llamó para otros temas. Hubo un editorial donde salía su padre. Me dijo que debía haber intervenido porque eso era indecente: “Y tú lo sabes”, añadió. “No es indecente”, le dije, “es el inicio de Banca Catalana”. Él insistió: “Debes pararles cuando los de Madrid proponen”. Yo le contesté que ese editorial se había escrito en Barcelona.

Todos los directores de periódico catalanes con quienes he hablado han recibido llamadas de Pujol o de sus consellers, aunque no todos igual ni con el mismo tono ni con las mismas consecuencias. Esas llamadas del president eran sólo una de las estrategias de presión que usaba el Gobierno catalán.

Quintà: de crítico a aliado

La historia de Alfons Quintà es una de las más fascinantes del inicio del pujolismo. Quintà fue Premio Ondas en 1977 por el programa Dietari de Radio Barcelona, el primero en catalán. En los años 70 fue también stringer (o periodista local a expensas del corresponsal) en Cataluña del New York Times y la agencia AP. Compaginó ambas labores con la delegación de El País en Barcelona desde 1976.

Quintà no era un periodista más. Su padre había sido buen amigo del escritor Josep Pla. Tenía fuentes fiables en el entorno de Tarradellas, a quien había tratado de joven: fue el primero en publicar que el president de la Generalitat negociaba su vuelta con Adolfo Suárez. Sacó también detalles sobre el caso de corrupción del padre de Javier de la Rosa en la Zona Franca de Barcelona y sobre la polémica del legado de Salvador Dalí. Pero hubo un caso que le hizo famoso: Banca Catalana.

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Alfons Quintà en Barcelona en 1977. / MANEL ARMENGOL

Pujol llamó a Quintà un día a las ocho de la mañana justo después de ganar sus primeras elecciones en 1980. No era para echarle bronca. Quería verle. Ya se conocían: “Había hecho salir a Pujol un par de veces en el New York Times”, recuerda Quintà. (En el archivo digital del Times hay cuatro artículos donde aparece Jordi Pujol entre 1976 y 1979.)

Quintà y Pujol tuvieron varias reuniones entre 1980 y 1981. Tarradellas ya había ofrecido a Quintà la dirección general de la que dependería la “tele de la Generalitat”. Quintà se negó: “Yo creía que la Generalitat no debía crear una televisión sino conceder un canal con unas normas”. Es lo que hizo Pujol, que quería como fuera que Quintà se pusiera a su servicio: “Pujol me dijo un día: ‘Deberías asesorarme en algo’. Quería ponerme a sueldo”. Era fácil imaginar por qué: “No había ningún periodista tan crítico con Pujol como yo”, dice Quintà. La pregunta sin responder en Cataluña es por qué Quintà accedió.

En aquella época El País quería abrir la delegación en Cataluña y sondeó a quien ya era su delegado: “Entre 1980 y 1981 Cebrián decía sin parar que debíamos hacer una versión catalana. Hablé con él, hablé con Polanco. Era una cosa hecha, pero no concretada”, dice Quintà. En el verano de 1981, Cebrián y Quintà se vieron varios días en el Empordà, en una casita que Quintà había alquilado en el pueblo de Regencós. Hubo algo en aquel verano que les distanció. Quintà nunca recibió una explicación y sólo tiene intuiciones.

Cuando supo que Cebrián no iba a contar con él, no aceptó nada a cambio. Un día Cebrián llamó a Quintà: “Tú eres la persona más odiada por los enemigos de este periódico después de mí”, le dijo, siempre según Quintà. Cebrián le ofreció lo que quisiera de redactor jefe para arriba en el periódico: “La única cosa que no aceptaba es que me fuera”, dice Quintà, que tenía claro qué ocurría: “Me quería matar hacia arriba”, dice. Pero ya no había nada que hacer: “Mi postura es que me iba. Me iba a la calle”.

Antonio Franco -que fue el último en intentar que Quintà se quedara en el periódico: en una corresponsalía en Asia, no en Barcelona- confirma esta versión. Quintà salió de El País sin trabajo, pero en menos de un mes había aceptado la oferta de Pujol. Quintà usa esta metáfora: “Tú puedes casarte con una chica porque tenga un gran encanto o porque te haya dejado otra y tengas necesidades afectivas. Mi ida a TV3 sólo se explica por mi salida de El País. Yo no salí de El País para ir a TV3”.

Quintà cree que nadie presionó a El País para que le sacaran de la delegación de Cataluña pero hay algo obvio: “Me quedé sin trabajo. ¿Quién me lo iba a ofrecer? Si La Vanguardia me hubiera contratado de gran reportero, me habría ido”. Pero sólo había alguien dispuesto a contratarle: el protagonista del escándalo de Banca Catalana, que era también president de la Generalitat.

Una vez en la tele, Quintà tomó decisiones que marcaron el futuro de la cadena: la tele iba a ser sólo en catalán, iba a tener una red de repetidores propia y no iba a ser un canal folclórico.

Contrató a unos americanos a quienes llamaban “los mormones” para que les enseñaran a hacer una tele. En febrero de 1984, el primer director del telediario de mediodía, Salvador Alsius, estuvo un mes en Nueva York para ver cómo hacían los informativos las grandes cadenas.

“Pujol quería hacer programas ultra adoctrinantes en castellano”, dice Quintà. “Yo le dije: ‘Esto no lo verá ni el realizador que lo haga’”. La etapa de Quintà en TV3 acabó mal: “Fui manipulado desde el primer día, pero siempre pensé lo mismo: me toca hacer una obra, debo hacerla bien. ¿Hice una tontería? Sí. ¿Estoy arrepentido? Aún más”.

Años después, en un viaje a Bruselas, el presidente Pujol reconoció a Lluís Foix, director adjunto de La Vanguardia, que buena parte del mérito del éxito histórico de TV3 era de su primer director.

Quintà aguantó algo más de dos años. Su dedicación al proyecto fue notable: en el despacho guardaba una carpeta con la etiqueta “Barbería”, donde guardaba documentos que quería leer en algún momento. Cuando su secretaria insistía que debía cortarse el pelo, subían a su despacho a hacerlo. Entonces Quintà tenía un rato donde podía leer.

Un ejemplo del dominio del Gobierno de Pujol en Cataluña es el reguero de cargos que su hombre de confianza, Lluís Prenafeta, ofreció a Quintà cuando salió de la tele: “Director general de Catalunya Ràdio, delegado del Gobierno en Madrid, director del Avui”. Quintà iba diciendo que no y que iba a dedicarse al Derecho. Prenafeta respondió rápido: “Te puedo colocar en el bufete de Joan Piqué Vidal”.

Piqué Vidal fue el abogado de Pujol en Banca Catalana y acabó condenado en 2005 a siete años de cárcel por extorsionar a empresarios. Quintà dijo a Prenafeta que las concepciones del derecho de Piqué y las suyas eran distintas. Al poco tiempo se convirtió en juez de distrito en el Prat de Llobregat, cerca de Barcelona.

Jordi Pujol en enero de 1983. / PACO ELVIDA / COVER / GETTY IMAGES
Jordi Pujol en enero de 1983. / PACO ELVIRA / COVER / GETTY IMAGES

Abducidos por Pujol

Quintà no fue el único periodista célebre al que Pujol captó para sus causas. Wifredo Espina escribía una columna leída en El Correo Catalán en pleno franquismo. Era la típica lectura que entre líneas contaba más de lo que el régimen admitía en los 60 y 70. Pujol se había hecho con El Correo Catalán en los 70 y no dejaba a los periodistas hacer  el periódico tranquilos: “Las presiones de Pujol iban dirigidas ya en el franquismo a ‘hacer país’: entrevistar a gente de Cataluña, que salieran más catalanes”, dice Espina.

Pujol no tenía ningún problema en dar órdenes al entonces director de El Correo, Andreu Roselló: “Ahora mando el editorial, esto mañana no se publica, el titular debería ser éste”, le decía, según Espina.

El columnista aguantó en El Correo hasta su cierre en 1985. Luego se fue al paro. El director del banco donde iba a cobrar el subsidio le reconoció: “Señor Wifredo, ¿qué ha pasado?”. Espina se avergonzaba de su situación. Empezó a colaborar en La Vanguardia, pero las columnas no cuajaron. Hubo presuntas presiones políticas. Jaime Arias, entonces subdirector, le llamaba para advertirle si algo era demasiado atrevido.

En julio de 1987 dejó La Vanguardia. Josep Faulí, director de Avui, le sugirió ser columnista político en las elecciones de 1988. Iba a decir que no porque sabía que no le iban a dejar escribir lo que quisiera. Sin haberse decidido, a los dos días recibió una llamada de Pujol. “Me invitó a cenar en la Casa dels Canonges [la residencia privada de la Generalitat]”, recuerda.

“Mire qué estofado nos han hecho en su honor”, recuerda que le dijo Pujol. Parece que con Espina Pujol tenía un apetito mejor. “Sabía hacerse el simpático cuando quería”, dice el periodista. “Pujol sabía que yo no era nacionalista político”.

El president le dijo durante la cena que en esto del periodismo y de los medios de comunicación había tanta irresponsabilidad que no ayudaban a hacer país. “Quería decir que el problema era que no le ayudaban”, dice Espina. Había que hacer algo. “Ya le llamará Prenafeta [el secretario general de Presidencia de la Generalitat]”, dijo Pujol.

Pregunté a Espina si no temía que le engatusaran para sacarle de los medios. “Sí, claro. Estaba en el paro. Luego he ido pensando: estos tíos dicen que no nos interesa tener otro enemigo conocido en el mundo de la prensa precisamente ahora. Quizá sí, pero Pujol nunca me lo dijo así”, dice Espina. Como con Quintà, primero ofrecieron a Espina otra cosa: ser abogado del gabinete jurídico de la Generalitat. “Me dijo Prenafeta que llamaba al jefe del gabinete jurídico y era ya miembro si quería”, dice Espina, que se negó.

Prenafeta creó para Espina el Centro de Investigación de la Comunicación. Espina pidió redactar el decreto del Diario Oficial que firmó Pujol. Espina aún tenía miedo: “En los tres o cuatro primeros meses vivía en vilo por si recibía una llamada que me dijera si eso sí o eso no, o que fuera a ver a Pujol”. Pero no ocurrió. Le dejaron hacer durante una década hasta que Espina tuvo más de 65 años: montaba conferencias, daba becas, publicaba estudios. Entonces le pidieron que se jubilara y clausuraron el Centro para siempre. Pujol no recibió a Espina para explicarle por qué lo cerró.

Ramón Pedrós, jefe de prensa de Jordi Pujol entre 1988 y 1998, cree que la estrategia de captación era más bien de Prenafeta: “Él me llegó a preguntar por algunos periodistas”.

La teoría de Prenafeta era simple, según Pedrós: “Si yo le hacía un análisis [de los periodistas] bastante próximo o positivo para la Generalitat, no le interesaba tanto. Si era al contrario, ya le interesaba más, y llegó a hacer ofertas en dos ocasiones”. La Generalitat ganaba así dos veces: “Compraba al periodista y revestía los nombramientos de una cierta independencia y pluralidad”, dice Pedrós. El mismo Pedrós, que había sido corresponsal de ABC y la agencia Efe, cree que ése pudo ser su caso.

Una comunidad y punto

El dinero nunca fue el único recurso de la Generalitat para acercar a periodistas catalanes rebeldes. Tenía otros dos recursos: el miedo y Cataluña.

La mayoría de los periodistas de los años 80 en Cataluña eran de izquierdas. Pero Pujol gobernó sin apenas oposición en la prensa. Carles Pastor, redactor jefe en El País y en El Periódico, tiene una teoría del origen de aquella docilidad: “La prensa en Barcelona, al contrario que en Madrid con el Gobierno franquista, nunca había tenido relación con un poder político real. El alcalde había sido lo máximo”. Cuando llegó el poder de verdad, eran inexpertos y tragaron. Pudo ser por miedo, por afinidad con la causa catalana -una prensa crítica hubiera perjudicado las aspiraciones de autogobierno-, pero claudicaron.

Txema Alegre, redactor jefe en La Vanguardia, dice: “Hicimos el pardillo. Era intangible. Muchos en aquella época no lo veíamos, no lo creíamos o no queríamos creerlo. Pero luego decías ‘madre mía, imbécil’. Hay un ejercicio de autocrítica que una generación de periodistas catalanes debe hacer”.

Arcadi Espada tiene una visión similar pero con su toque rimbombante. Espada veía dos maneras de reaccionar: “Una, el orgullo, que era la mía: ‘Nos atacan porque es el mejor diario del país y eso hace daño’. Y luego otra que decía: ‘Nos están haciendo el cordón sanitario’”. Ese cordón era compartido por mucha gente que votaba socialista: “Todos claudicaron”, dice, y sigue:

El gran problema de toda esta gente es que se sentía al borde de la expulsión. No eran valientes porque no tenían necesidad de serlo. Creían que el valor estaba en otro lugar. Decían: ‘Pujol debe caer’. No estaban contentos con el ‘pujolismo’. Pero esta oposición debía desarrollarse con unas reglas del juego nítidas: no podías salir de la comunidad moral, lingüística.

El Gobierno de Pujol había creado el marco: los críticos eran menos o peores o apenas catalanes. Era sólo el principio.

Este lunes, el tercer capítulo: La prensa amiga

Lee aquí el primero: La corrupción

Diccionario satírico burlesco (III)

REUTERS/GUSTAU NACARINO

La tercera entrega del vocabulario satírico de Anna Grau comienza por Boadella, el actor y dramaturgo barcelonés proscrito de los escenarios catalanes por sus críticas al nacionalismo, y se cierra con caganer, la figurita irreverente típica de los belenes en los hogares de Cataluña.

Aquí puedes leer las entregas anteriores

Boadella

¿Se acuerdan de aquella serie americana de televisión de los años 60, El fugitivo, que andado el tiempo inspiraría una película protagonizada por Harrison Ford? Pues El fugitivo de aquí es Albert Boadella. Siempre hay alguien persiguiéndole para meterle en la trena o para devolverle al redil, pero él siempre corre más rápido. Primero se fugó de la cárcel Modelo de Barcelona (cuando le promovieron consejo de guerra por supuestamente injuriar al Ejército español con su obra La torna) y luego de Cataluña entera, donde se pasan el día declarándole botifler supremo y persona non grata máxima, sin quererse enterar de que él ya hace rato que se ha ido. Que se considera poco menos que excatalán. Lo cual, qué quieren que les diga, es una putada. Muertos Josep Pla y Salvador Dalí no se crean que quedaba tanto donde elegir. La ley de fugas del talento catalán es implacable. ¿Han oído hablar de que allá por los años 70 toda la rebeldía, toda la imaginación, toda la subversión fueron o parecieron posibles en las playas de Barcino, junto al mar? Pues eso, que ya no. Y una voz inflexible grita: ¡en marcha!

Botifler

Histórica denominación infame inicialmente aplicada a los catalanes partidarios de Felipe de Anjou, y no del Archiduque Carlos, en la Guerra de Sucesión Española que tan mal sabor dejaría en Cataluña. Equivale a ser declarado enemigo de tu patria, traidor a tu tribu, cipayo, colaboracionista. Para entendernos: un botifler es un catalán que piensa como un facha español… en opinión de otros catalanes que no admiten discrepancias en el seno de la raza. Ejemplo: si a Pere le parece que la independencia está a la vuelta de la esquina, y que además trae un pan debajo de cada brazo, y a Pep le parece que no, que ni de coña, pues no es que Pere piense blanco y Pep negro, y a ver aquí qué hacemos. Es que aquí el único que piensa es Pere y Pep es una rata a sueldo de Madrid.

Burguesía catalana

Entelequia que sólo sobrevive entre los lectores de Karl Marx, si alguna vez los hubo, y los de Juan Marsé, si alguno queda. Descolorida, despistadísima élite que una vez fue ambiciosa, emprendedora, motor de la Renaixença, y que a día de hoy se pone de uñas a la libertad de horarios comerciales, acepta que le rotulen el negocio como le da la gana al poder y empuja al hijo del tendero a hacerse funcionario. Queda algún gran burgués catalán, castellanohablante de toda la vida, por cierto. Pero no es fácil de encontrar; más cuando no se sabe si están a setas o a Rolex.

Consell Audiovisual de Catalunya (CAC)

Por las mismas, y sin variar ni una sigla, podrían llamarlo Comité de Actividades Anticatalanas (también CAC). Supuesta autoridad independiente de regulación de la comunicación audiovisual de Cataluña. En realidad es tan independiente como, vamos a suponer, el Consejo General del Poder Judicial, que se elige de manera muy parecida: a pachas entre los grupos parlamentarios dominantes en el momento. Tiene potestad reguladora, sancionadora y sobre todo la tiene señaladora y acusica. Ha elaborado listas negras de malos comunicadores catalanes y de algunos españoles que, según su leal saber y entender, propugnan discursos de odio contra Cataluña. Recientemente sorprendió a propios y extraños criticando algún pequeño exceso de euforia de los medios de comunicación públicos catalanes al informar del decreto de convocatoria del 27-S. Mucha y muy subida tuvo que ser la tal euforia, de cautivo y desarmado el ejército… para arriba. Hay que tener en cuenta que todo esto se produce en un contexto de dependencia cada vez más dramática de casi todos los medios de las subvenciones de la Generalitat. Sólo así se entiende que haya, no ya discurso único, sino editoriales únicos.

Caganer

Figura entrañable de los pesebres catalanes (los de Navidad, no los otros…) que ha alcanzado fama discretamente universal y que se asocia con un espíritu catalán libre, iconoclasta, irreverente, que de verdad que una vez existió. Algunos lo seguimos buscando. La pública analidad desafiante puede ser la última rendija de libertad frente al poder.

Aquí puedes leer las entregas anteriores

Tres palizas distintas y un solo odio verdadero

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Agresiones físicas al grito de ‘fascista’, ‘maricones’ o ‘puto sin techo’ a una dirigente de Vox, una pareja homosexual y un indigente, respectivamente, en menos de 24 horas con “el odio al diferente” como eje común. Esta brutalidad hace saltar las alarmas entre asociaciones y colectivos que reclaman “aunar fuerzas” para luchar contra los delitos de odio: “El problema es mayor de lo que estamos viendo, esto sólo es la punta de un iceberg que va a demandar medidas integrales”.

En la imagen, Inma Sequí, la dirigente de Vox brutalmente agredida.

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Inma Sequí, la dirigente de Vox brutalmente agredida.

Por “fascista”.

Una patada por la espalda al grito de “fascista de los cojones” sirvió para tirarla al suelo. Una vez noqueada, mientras que uno de los tres agresores le propinaba una ristra de puñetazos en el pómulo y en la boca, el otro le agarraba del cuello y un tercero la desafió con un “a ver si ahora eres tan valiente”.

La agredida es Inma Sequí, dirigente de Vox en Cuenca, y como resultado de la paliza que recibió el martes, contusiones abdominales, medio pómulo roto, un esguince de muñeca y el labio destrozado: “Pero sin puntos”, parece excusarse la dirigente política a EL ESPAÑOL.

Por “maricones de mierda”.

Horas antes de la agresión a Sequí, en la Feria de Almería, una pareja de homosexuales sufrió “una agresión brutal” -según señala el colectivo Colegas Almería- a la salida de una caseta.

En esta ocasión, los agresores utilizaron el “maricón de mierda” para acompañar los puñetazos y patadas que hicieron que uno de los agredidos acabará con “la mandíbula rota, uno de los brazos fracturados, además de dientes rotos y contusiones”, según recoge el parte médico.

Por “puto sintecho”.

“Me hicieron una encerrona, me vi rodeado, me pegaron y me quedé ciego después de escuchar ‘Mátalo, dale en la cabeza al puto sintecho”, relata Marcos, un indigente de 36 años que pasa las noches a la intemperie en Granada.

Los causantes en este caso eran dos jóvenes de 20 y 23 años que ya han sido detenidos y otros cuatro menores que también ha sido identificados.

Tres palizas, tres agredidos, tres motivos

Tres palizas, tres agredidos y tres motivos en distintos puntos de la geografía que según explican las víctimas -o los colectivos que dicen representarlos- tienen su germen “en el discurso del odio al diferente”. Y en apenas 24 horas.

Lo analiza para EL ESPAÑOL la presidenta de la Comisión de delitos de odio del colegio de abogados de Málaga, Charo Alises: “No se ataca sólo a una persona, sino que el ataque va dirigido a una comunidad que piensa igual que el vejado. Es un mensaje para intentar callar a todo el colectivo”.

“Callar”. Algo que no han conseguido con Sequí, quien, sin que le tiemble la voz a pesar de sus 18 años, dice en declaraciones telefónicas no tener ningún miedo porque va a seguir “luchando por las ideas en las que cree”, las del argumentario del partido creado por Santiago Abascal.

“Siempre he debatido, siempre he defendido mis ideas y lo voy a seguir haciendo. No me van a amedrentar”, argumenta después de la paliza que considera “premeditada” y que iba dirigida, a su juicio, a todos sus compañeros. “Aunque prefiero que me haya pasado a mí que a ellos”, asegura al mismo tiempo que aprovecha -ha seguido la actualidad entre entrevistas-  para condenar las otras dos agresiones en Almería y Granada.

1.285 delitos de odio en 2014

Los tres incidentes, que se han producido con un lapso de 24 horas, se enmarcan en las categorías que el Ministerio del Interior está recopilando desde hace dos años como “delitos de odio contra la ideología, orientación sexual y situación de pobreza”, respectivamente; en 2014 fueron 1285, entre los que también se incluyen aquellos que tienen cuestión de raza, religión o discapacidad.

Por ello, los colectivos y observatorios consultados, piden al unísono “aunar fuerzas” para luchar contra los delitos de odio “en un momento en el que la confrontación política y social está a la orden del día”. Son palabras de la abogada especialista en vulnerabilidad y derechos humanos Violeta Assiego, quien añade que en estos momentos “en los que el nivel de violencia es especialmente llamativo, hay una ausencia de valores que en otros tiempos estaban presentes como son el diálogo y la integración”.

Para la letrada, estos tres casos, no tienen tanto que ver con un tema de “tomarse la justicia por tu mano”, sino con “la intolerancia”, con el mandar mensajes que creen distinguir “lo bueno de lo malo” a través de una brutal violencia.

Un hecho que, a su juicio, debe hacer saltar las alarmas “ya que no tenemos constancia de lo que realmente está sucediendo porque sólo denuncian aquellas personas que se sienten amparadas por la sociedad”.

Los argumentos de Assiego están respaldados en un informe de la Agencia Europea de Derechos Fundamentales en el que se señala que entre un 10 y un 40 por ciento de las víctimas de delitos motivados por sentimiento de odio no denuncian su caso por “miedo” o porque “creen que nada va a cambiar”.

En el caso de agresiones contra el colectivo LGTB (Lesbianas, gais, transexuales y bisexuales) el handicap radica en “la visibilidad”, ya que el hecho de denunciarlas supone “poner sobre la mesa tu orientación sexual”, por lo que muchas agresiones “caen en saco roto” -explican desde los colectivos-: “Los datos de Interior sólo hacen un recuento de las denuncias, no de la realidad”, se quejan.

Rubén López, portavoz de Arcopoli, advierte que “tener que identificarse” a la hora de interponer una denuncia por homofobia supone para la víctima conectar con su pasado. “En muchas ocasiones, marcado por el maricón o bollera del colegio. Es desvelar tu intimidad más íntima”.

agresion Granada Marcos
Marcos, el sintecho agredido en Granada.

Más allá van desde el Observatorio de delitos de odio contra personas sin hogar ‘Hatento’. Según su coordinadora técnica, Maribel Ramos, los ataques a los sintecho no se dirigen hacia una vulnerabilidad “que forma parte de la identidad de una persona”, como puede ser el caso de los homosexuales o el pertenecer a una raza concreta. “No tener hogar puede ser algo transitorio, no algo que te acompaña toda la vida”, aclara.

De este modo, Assiego manifiesta que “el problema es mucho mayor de lo que estamos viendo. A medida que se denuncia se irá viendo la realidad, la punta de un iceberg que va a demandar medidas integrales”.

De momento, con la reforma del Código penal que entró en vigor el pasado 1 de julio, a estas agresiones les sería aplicado el artículo 510 -sustancialmente modificado-, que endurece las penas de prisión de uno a cuatro años y multa de seis a doce meses a quienes fomenten, promuevan o inciten al odio contra una persona o grupo por motivos ideológicos, de orientación sexual o discapacidad.

La norma no recoge ninguna referencia a la situación de pobreza o exclusión social, como sí hace Interior en sus estadísticas, por lo que asociaciones como Hatento reclaman un cambio “urgente” que permita incluir este agravante.

Las 25 obsesiones de EL ESPAÑOL

ilustracion espanol nueva

Dice el Diccionario que una obsesión es “una idea que con tenaz persistencia asalta la mente”. Si esa idea es maligna -apoderarse de algo, dañar a alguien- o peligrosa -los deportes de alto riesgo- la obsesión desemboca a menudo en el delito o la desgracia. Pero si esa idea genera belleza, bienestar, justicia o libertad la obsesión se convierte en la mejor palanca de la creación artística, el progreso científico o el avance de la civilización porque la obsesión alimenta la fe, mantiene viva la esperanza e incita a la acción…

UN AGOSTO EN LA AVENIDA DE BURGOS (III)

Queridos accionistas y suscriptores:

Dice el Diccionario que una obsesión es “una idea que con tenaz persistencia asalta la mente”. Si esa idea es maligna -apoderarse de algo, dañar a alguien- o peligrosa -los deportes de alto riesgo- la obsesión desemboca a menudo en el delito o la desgracia. Pero si esa idea genera belleza, bienestar, justicia o libertad la obsesión se convierte en la mejor palanca de la creación artística, el progreso científico o el avance de la civilización porque la obsesión alimenta la fe, mantiene viva la esperanza e incita a la acción.

En el debate intelectual toda obsesión aporta el idealismo inconformista de quien aspira a perfeccionar las cosas. Frente a impulsos tan legítimos como egoístas, es un sentimiento generoso y altruista. El gran artista gráfico Alfred Stieglitz distinguía entre su “pasión” por la fotografía y su “obsesión” por la búsqueda de la verdad. Algo así como la famosa dicotomía de Isaiah Berlín entre el zorro que sabe muchas cosas y el erizo que sabe una gran cosa.

Nosotros, los fundadores de EL ESPAÑOL, no aspiramos a alcanzar ninguna certeza absoluta pero además de unos principios liberales, una conciencia cívica y un sentido solidario, fáciles de proclamar y compartir por la mayoría de nuestros conciudadanos -empezando por el resto de los medios de comunicación-, creemos tener una serie de ideas concretas que servirían para mejorar la calidad de nuestra democracia. Un agenda de propuestas capaces de impulsar en ámbitos diversos el progreso espiritual y material de los españoles.

Y si queremos transformarlas en obsesiones es porque la mayoría de ellas afectan a intereses creados, poderes constituidos e incluso a genes tan nefastos y arraigados en España como el inmovilismo y la pereza, que no bastaría con enunciarlas una o dos veces al año. Con eso no lograríamos nada. A lo sumo a escuchar la reverberación de una voz en el vacío.

No, es preciso “machacar y machacar”, como proponía Ramón Pérez de Ayala en su memorable artículo “Sobre la tontería”, publicado exactamente hace cien años en el número 35 de nuestra mater et magistra, la revista “España”. “Machacando se forja la reja del arado y se llega a la impalpable hoja o panal de oro. Machacando se consiguen los empeños, se ganan las batallas”.

Nosotros, los fundadores de EL ESPAÑOL, no aspiramos a alcanzar ninguna certeza absoluta pero […] creemos tener una serie de ideas concretas que servirían para mejorar la calidad de nuestra democracia.

El que sería considerado -junto a Ortega y Marañón- como uno de los tres “padres intelectuales” de la Segunda República pedía beligerancia constante frente al “monstruo enervante, fiero, espantoso, abrumador de la tontería… que en España tiene su madriguera”. ¿Cómo no sentir la actualidad de su diagnóstico cuando explicaba que el problema de nuestro país -y no digamos de nuestra clase política- es que “todos los tontos juntos parecen un sólo tonto” porque “cuando tropezamos con un nuevo tonto nos parece que es el mismo tonto con que antes habíamos tropezado innumerables veces”?

Ilustración: Javier Muñoz
Ilustración: Javier Muñoz

Basta recalar en los aborregados predios del Congreso y el Senado, no digamos de los parlamentos autonómicos, y escuchar a sus ortopédicos portavoces o a ministros, subsecretarios, consejeros, consellers o conselleiros para tener esa sensación tan coral como unívoca. Parafraseando a Espríu “diversas son las hablas, diversas las palabras”, pero “han convenido todas” en una misma lengua de madera: la de la cupulocracia. Se manda desde arriba, se obedece desde abajo, a costa del secuestro de nuestros derechos de participación política.

Por eso hay que “machacar y machacar”, por eso llamamos a nuestras prioridades “obsesiones”; porque ellos tienen las televisiones públicas y privadas, la prensa empapelada y todos los resortes del poder económico a su servicio. Nosotros, sólo la fuerza contagiosa de un movimiento ciudadano. Esta melodía regeneracionista -ni revolución ni inmovilismo, reformas radicales- debe sonar dos o tres veces por mes, dos o tres veces por semana, dos o tres veces por hora, dos o tres veces por minuto hasta ir calando como un chirimiri pertinaz y oxigenante en los huesos de la España que necesita el cambio.

Desde que el 1 de enero anuncié la fundación de EL ESPAÑOL vengo diciendo que lo haremos juntos. Ha llegado el momento de pasar a la acción. Aquí están nuestras 25 obsesiones a modo de ponencia. Si sois accionistas o suscriptores tenéis dos semanas para valorarlas, comentarlas, enmendarlas o completarlas. Puesto que seremos vuestra voz, esperamos vuestra ayuda para moldearla y modularla.

 

1.- España y las Españas

España es la morada vital de los españoles. Es también la entidad histórica y política que garantiza los derechos y libertades de todos los ciudadanos, la solidaridad entre sus habitantes y el anclaje con la Unión Europea. Tenemos mucho de lo que enorgullecernos y unas cuantas cosas de las que avergonzarnos. Debemos impulsar un patriotismo transversal basado en los valores constitucionales.

El interminable proceso de transferencias del Estado a las comunidades autónomas pone en peligro la eficacia del sistema, socava la igualdad entre españoles y amenaza la propia unidad nacional. Creemos que ha llegado el momento de cerrar el modelo territorial blindando en la Constitución las competencias exclusivas del Estado y fijando el techo de las competencias autonómicas.

España es una realidad plural. Algunos nacionalismos excluyentes plantean la segregación de sus territorios. Consideramos que es inaceptable la independencia de cualquier comunidad sin que lo decida el conjunto de los españoles o sus representantes.

Urge desarrollar el artículo 155 de la Constitución para garantizar la lealtad de los gobiernos autonómicos al principio de legalidad, modulando la retirada de competencias y demás respuestas del Estado en función de la gravedad de las conductas. También debería restablecerse la tipificación penal de la convocatoria de consultas ilegales.

Entendemos al mismo tiempo que todo grupo de ciudadanos debe tener la posibilidad de plantear cualquier aspiración por cauces democráticos. Sería conveniente pues que la reforma de la Constitución incluyera también la regulación del derecho de secesión, como por ejemplo ha hecho Canadá con la denominada ‘ley de claridad’. Una norma similar debería implicar a las Cortes Generales en ese eventual proceso estableciendo mayorías cualificadas y otras restricciones para que resultara válido.

2.- Otra ley electoral

Seguimos teniendo la ley electoral improvisada en 1977 cuando ni siquiera se había redactado la Constitución. Es una norma que castiga a las minorías y sobre todo deja el control de diputados y senadores en manos de las cúpulas de sus partidos. Hay que ir a un sistema que recoja más fielmente las preferencias de los ciudadanos, de forma que exista mayor proporción entre los votos y los escaños. También debe reforzarse el vínculo entre los diputados y sus electores. El modelo alemán debería ser el ejemplo a seguir: es más proporcional y da opción a elegir de forma directa a una parte de los parlamentarios en circunscripciones uninominales.

3.- Separar al Ejecutivo del Legislativo

No hay democracia auténtica sin una división real de los poderes del Estado. Planteamos avanzar hacia un régimen presidencialista que establezca una separación entre el Gobierno y el Parlamento. Un jefe del Ejecutivo elegido directamente por los ciudadanos tendría un mandato claro para gobernar pero no para legislar a su gusto. De la misma forma, los parlamentarios tendrían independencia para aprobar leyes y fiscalizar al Gobierno, pero no para determinar su gestión. Es el sistema de equilibrios y contrapesos, habitualmente republicano pero compatible con la Monarquía.

4.- Jueces independientes

Es imprescindible impulsar y proteger la independencia de los jueces frente a las injerencias del poder político. Hay que reformar la Ley Orgánica del Poder Judicial para restablecer el principio constitucional de que sean los magistrados quienes elijan de forma directa a la mayoría de los miembros del CGPJ. Por otra parte, el fiscal general debería ser nombrado por una mayoría cualificada del Parlamento y no por el Gobierno

5.- Democratizar los partidos

Los partidos están controlados por sus cúpulas, elegidas a menudo a dedo. Hay que desarrollar el artículo 6 de la Constitución que establece que su “estructura y funcionamiento interno deberán ser democráticos”. Una ley tendría que supeditar las subvenciones que reciben las formaciones políticas a requisitos como la elección de sus líderes mediante el voto de los afiliados, la celebración de primarias para designar los candidatos a cargos públicos relevantes o la limitación de mandatos.

6.- Combatir la corrupción

La corrupción encuentra el campo abonado allí donde hay opacidad. La sociedad tiene que poder examinar la gestión de los servidores públicos y debe poder acceder de forma sencilla a cualquier información relevante. Las leyes de transparencia han de hacer justicia a su nombre y transformar los muros de la Administración en paredes de cristal.

Para recuperar la confianza de los ciudadanos en las instituciones también debe acometerse una reforma de la Ley de Contratos del Estado que elimine la arbitrariedad en la toma de decisiones. Hay que reforzar las garantías de imparcialidad y correcto funcionamiento de la Administración devolviendo el protagonismo a funcionarios de carrera que han sido sustituidos por personal de confianza y de libre designación. Hay que perseguir también a los corruptores: las empresas condenadas con sentencia firme no deberían volver a participar en concursos públicos. Ningún dirigente beneficiado por la financiación ilegal de su partido debería poder volver a presentarse a las elecciones.

7.- Adelgazar la Administración

Los gobernantes han creado un aparato elefantiásico pensando más en intereses políticos que en el servicio a los ciudadanos. El resultado es una Administración cara, sobredimensionada e ineficiente. Urge acabar con la duplicación de competencias y suprimir órganos como consejos jurídicos consultivos, tribunales de cuentas o defensores del pueblo autonómicos. Se impone la reducción de parlamentarios regionales y la supresión de las diputaciones provinciales.

8.- Bajar los impuestos

Aunque la presión fiscal en España apenas llegue al 33% y sea una de las más bajas de la OCDE, la dimensión de la economía sumergida y el fraude a altos niveles hacen que el peso de la recaudación se concentre en el IRPF y el IVA. Una carga tributaria superior al 50% de sus ingresos como la que soportan muchos contribuyentes, convierte los impuestos en un arma confiscatoria en manos del Estado. Por otra parte, las autoridades deben aplicar criterios equitativos: ni la cultura se puede gravar con un IVA del 21% ni la prensa electrónica deber soportar una carga fiscal mayor que la prensa tradicional. También hay que combatir más resueltamente el fraude a Hacienda.

9.- Menos multas de tráfico

La Administración ha encontrado en las multas de tráfico -tanto en vías urbanas como en carretera- una vía fácil para obtener ingresos. La mayoría de infracciones sancionadas, con cámaras, radares y controles estratégicamente situados, no suponen peligro alguno para el conductor ni para el resto de automovilistas. Lo que se persigue no es la seguridad vial sino, descaradamente, la recaudación. Las multas tienen que recuperar su verdadero sentido como freno a las conductas imprudentes y guardar, en su cuantía económica, proporción con la falta cometida.

10.- Mejor enseñanza con más inglés

España viene invirtiendo ingentes cantidades de dinero público en la enseñanza sin que ello se traduzca en una mejora de su calidad. Hay que reestructurar el sistema, garantizando la escolaridad temprana, de 0 a 3 años, moldeando la secundaria según las aptitudes de los alumnos y rompiendo la endogamia de las universidades para que sean viveros de talento y cualificación profesional. Hay que ir también a una armonización de programas. No es serio que en cada autonomía se estudie la Historia con versiones distintas o incluso opuestas de unos mismos hechos. Uno de los síntomas del fracaso de nuestro modelo educativo es la baja capacitación en inglés de los españoles. El inglés, como lengua de comunicación internacional, debería ser una prioridad a todos los niveles.

11.- Libertad en la lengua vehicular

En algunos lugares de España las lenguas han dejado de ser un instrumento de comunicación de las personas y se han convertido en una herramienta política. Para evitar imposiciones y asegurar el bilingüismo donde lo hay -ésa y no otra es la auténtica normalización- debe quedar garantizada la libre elección de lengua vehicular en la enseñanza y en las relaciones de los ciudadanos con la Administración. Es intolerable que haya comunidades en las que la lengua oficial del Estado sea excluida de facto de uno y otro ámbito.

12.- Reducir el paro juvenil

Un país que quiere mirar el futuro con confianza no puede tener a la mitad de sus jóvenes en paro. Todo Gobierno debe presentar un plan de choque contra esta lacra. Hay que dar facilidades para la contratación de menores de 30 años y se tiene que simplificar el mercado laboral con un contrato único que facilite la gestión al empresario y dé mayores garantías y seguridad al trabajador.

13.- Igualdad salarial para la mujer

Según un informe de la UE la brecha salarial entre hombres y mujeres en España es del 19,3%, cuando la media de la zona euro está en el 16,6%. Ello obedece tanto a la discriminación directa -igual trabajo, menor salario- como al tipo de empleos que se conceden a las mujeres. Sin embargo el número de mujeres graduadas en educación superior en España supera ya en casi un 30% al de hombres. Estos datos reflejan una injusticia que la sociedad no debe consentir.

14.- Apoyar a los emprendedores

Ser emprendedor sigue siendo hoy en España una carrera de obstáculos: lejos de encontrar facilidades todo son trabas y trámites burocráticos que se eternizan en los despachos. La propia historia de la creación de EL ESPAÑOL da fe de ello. Hay que simplificar de una vez los procesos administrativos para fundar empresas, que son la base de la riqueza de un país.

15.- Igualdad sanitaria con muerte digna

Todos los ciudadanos españoles deben tener derecho a las mismas prestaciones, independientemente del territorio en el que residan. Además, un paciente nunca tendría que sentirse intruso en una región que no sea la suya. Hay que implantar una sola tarjeta sanitaria en todo el país.

Los avances médicos permiten hoy mantener con vida a enfermos terminales que se hallan en una situación irreversible. Por encima del deber médico de luchar por la vida creemos que está el derecho del paciente a morir dignamente sin que se empleen con él medios desproporcionados que alarguen su agonía. En España debe abrirse, como ocurre ya en otros países, el debate de la despenalización del suicidio asistido en determinados supuestos.

16.- Más Europa

España tiene que sumarse a quienes apuestan por dar un nuevo impulso a la Unión Europea. Sólo unidos, los europeos podrán recuperar su posición estratégica y tener voz y protagonismo en el nuevo orden mundial que se está configurando. Para ello es imprescindible superar el déficit democrático de la UE, reducir su burocracia y establecer una política económica común en la zona euro.

17.- Las víctimas del terrorismo

La memoria y el respeto hacia quienes han sufrido esa barbarie no puede languidecer por el hecho de que hayan cesado el secuestro y el tiro en la nuca. Las monstruosidades que ETA y otros grupos terroristas han cometido en España y el sacrificio de sus víctimas no pueden ser amortizadas por el presentismo. La pervivencia de la amenaza yihadista y el ascenso de fuerzas políticas que insisten en situar en un mismo plano a asesinos y asesinados, añade motivos para reforzar la protección de las víctimas. Ellas son el mejor estandarte para deslegitimar social y políticamente cualquier proyecto totalitario. Las autoridades tienen que esforzarse por resolver los crímenes de ETA aún pendientes de esclarecer, de la misma forma que están obligadas a investigar cualquier elemento que contribuya a clarificar en todos sus extremos los atentados del 11-M.

18.- Evitar la muerte de inmigrantes

La tragedia que supone que miles de jóvenes desesperados mueran cada año intentando alcanzar el Primer Mundo no puede sernos ajena. España, por su situación geográfica, conoce bien el problema. Es un asunto que hay que abordar con realismo: es imposible acoger a todas las personas que están dispuestas a abandonar sus países. Ningún Estado del mundo permite la entrada libre de inmigrantes en su territorio porque sus efectos serían catastróficos. Cabe actuar en la prevención, invirtiendo en los países de origen de los inmigrantes, ofreciendo información y cerrando acuerdos con sus autoridades para regular flujos asumibles. También hay que actuar contra las mafias del tráfico de seres humanos. Se trata, pues, de una política que por su alcance y envergadura debe coordinarse dentro de la Unión Europea.

19.- Proteger el bosque, repartir el agua

Conservar la naturaleza y aprovechar bien sus recursos deben ser dos caras de una misma moneda. Recuperar masa forestal debe ser una prioridad en un país como España, en grave riesgo de desertización. Salvar el bosque es preservar la riqueza de nuestra biodiversidad, la flora y la fauna. De la misma forma, hay que actuar en el mar, restringiendo zonas a la pesca, para que nuestras aguas no acaben esquilmadas.

El agua es vital para la economía y la cohesión de un país. En España está mal repartida. Su gestión tiene que ser una competencia nacional. Sólo con visión de Estado, a través de un Plan Hidrológico Nacional, se puede contribuir a una mejor distribución de los recursos hídricos.

20.- El coche eléctrico

El progresivo deterioro del medio ambiente es inquietante en todo el mundo y se ha agravado como consecuencia del calentamiento global. España tiene que ser ejemplar en la reducción de emisiones y en el ahorro energético. El coche eléctrico es una opción realista. Habría que fomentar su implantación dando facilidades para su compra y para la recarga de baterías.

21.- Internet para todos, internet neutral

En la era de la comunicación hay que facilitar la conectividad invirtiendo en infraestructuras. Las autoridades deben hacer un esfuerzo facilitador para que la oferta de conectividad sea adecuada en cobertura y ancho de banda en todos los espacios urbanos, de manera que sea una herramienta verdaderamente útil y al alcance de los ciudadanos.

Las operadoras de telecomunicaciones deben garantizar la no discriminación en el envío y recepción de datos. Los ciudadanos y las empresas tienen derecho a que el tráfico de datos recibido o generado no sea manipulado, tergiversado, impedido, desviado, priorizado o retrasado en función del tipo de contenido, del protocolo o aplicación utilizado, del origen o destino de la comunicación ni de cualquier otra consideración ajena a la de su propia voluntad. Ese tráfico se tratará como una comunicación privada y únicamente bajo mandato judicial podrá ser intervenido.

22.- Libertad en la televisión

Los políticos deben dejar de contemplar la televisión como un instrumento de propaganda a su servicio. Hay que cerrar todas las televisiones públicas que supongan un agujero para el erario. También hay que fomentar el pluralismo en vez del duopolio en la concesión de franjas del espacio radioeléctrico y, sobre todo, propiciar el aumento del ancho de banda que impulse la distribución de contenidos televisivos a través de internet.

23.- El ojo de halcón en el fútbol

La tecnología se ha introducido en el deporte para hacer justicia en los lances controvertidos que pueden ser decisivos para el resultado de un encuentro. El baloncesto o el tenis son dos buenos ejemplos. Sin embargo, el fútbol, el deporte que más aficionados moviliza y mayor negocio genera, sigue mostrándose reacio a incorporar los avances tecnológicos. Es un error que hay que corregir, particularmente en un momento en el que las sospechas acerca de la limpieza de la competición pueden dispararse como consecuencia del protagonismo que han adquirido las apuestas deportivas.

24.- Contra la mala educación

En España se grita en lugares públicos, se insulta en los lances de tráfico, se silban los himnos, se circula con motocicletas ruidosas a horas intempestivas, se aparca por sistema en doble fila, se dejan los excrementos de los perros en las calles, parques y jardines, se escupe en el empedrado, se arrojan cáscaras de crustáceos al suelo de los bares, se olvida usar el desodorante incluso en plena canícula, se tutea a cualquier desconocido, se injuria y blasfema en los recintos deportivos. Por desgracia en eso aun somos diferentes. Por eso, la mejora del civismo debe ser un empeño de todos: de la Administración y de los propios ciudadanos.

25.- La Ñ

El español es la lengua que nos abre las puertas de un continente entero y nos proyecta al mundo, donde lo hablan más de 500 millones de personas. La ñ es un símbolo de su riqueza en la medida en que representa con una sola letra un fonema para el que otros idiomas necesitan dos. A todos los españoles nos interesa que los grandes actores de internet incluyan la ñ en sus sistemas operativos y que la Unión Europea -en contra de su actitud inicial- proteja e impulse su utilización.

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¿Castigar o no la prostitución? 4 razones en contra y 4 a favor

prostitucion

La organización de derechos humanos Amnistía Internacional ha planteado una pregunta casi tan vieja como el oficio más antiguo del mundo. ¿Es la prostitución un crimen que debería ser penalizado?

La organización de derechos humanos Amnistía Internacional ha planteado una pregunta casi tan vieja como el oficio más antiguo del mundo. ¿Es la prostitución un delito que debería ser penalizado?

El comité directivo de Amnistía ha aprobado este martes adoptar la despenalización de la prostitución como su postura oficial. Durante las últimas semanas esta propuesta ha suscitado una batalla de declaraciones por parte de numerosas organizaciones, trabajadores sexuales y hasta celebridades cómo Emma Thompson o Meryl Streep.

Para elaborar este documento, Amnistía ha entrevistado a trabajadores sexuales de cinco países y se ampara en investigaciones de las Naciones Unidas y la Organización Mundial de la Salud. Su conclusión es que criminalizar el trabajo sexual aumenta la probabilidad de discriminación, acoso y violencia de las personas que se dedican a estas actividades. Por lo tanto, a partir de ahora Amnistía defenderá formalmente descriminalizar la prostitución, siempre que sea entre adultos y consentida.

EL ESPAÑOL ha hablado con organizaciones y plataformas activas en el debate, que defienden desde considerar la prostitución un crimen bajo cualquier circunstancia hasta despenalizar la actividad de todos los participantes de la industria del sexo, incluyendo clientes y proxenetas.

4 argumentos en contra de castigar la prostitución

Descriminalizar la industria del sexo protege a los trabajadores sexuales

Más de 800 personas, entre las que se incluyen numerosos trabajadores sexuales, académicos y miembros de instituciones de derechos humanos han firmado una carta iniciada por el Comité Internacional sobre los derechos de los trabajadores sexuales en Europa (ICRSE) apoyando la iniciativa de Amnistía “de proteger a los trabajadores sexuales de la violencia y discriminación”.

La organización Red Global de proyectos de trabajadores sexuales (NSWP) también ha comenzado una petición en Change.org a favor de la despenalización de la prostitución, firmada por 10.073 personas.

El coordinador del ICRSE y trabajador sexual desde hace diez años Luca Stevenson afirma que descriminalizar el trabajo sexual sería beneficioso para los trabajadores sexuales. “El trabajo sexual no es violento de por naturaleza, pero existe mucha violencia en la industria”, asegura. Para Stevenson, “el gran nivel de violencia y abuso es culpa de la criminalización del negocio del sexo y del estigma que tiene”.

Pye Jackobsson es la presidenta de NSWP, vive en Suecia y es una trabajadora sexual desde hace 27 años. “La única mala experiencia que he tenido en la industria del sexo fue hace muchos años en Grecia (antes de que Grecia legalizase la prostitución)”, afirma. “Me contrataron para un trabajo de diez días en un club, y los dueños me encerraron en un apartamento que había encima del local. Si el trabajo sexual fuese reconocido como cualquier otra profesión habría podido ir a la Policía y hubiese habido una respuesta legal. Como la prostitución era un crimen, no dije nada”.

Criminalizar a los clientes no es suficiente

El conocido como modelo nórdico, aplicado con matices en Suecia, Noruega, Islandia, Canadá e Irlanda del Norte, es considerado por muchos cómo el mejor para regular la prostitución, ya que criminaliza a clientes y terceras personas que participan en la industria del sexo, como burdeles y proxenetas, pero no a los que la ejercen.

Sin embargo coordinador de ICRSE Luca Stevenson afirma que cuando ser cliente es un crimen hay menos demanda, por lo que los trabajadores sexuales tienen que trabajar más horas y en condiciones menos seguras. “Criminalizar la fuente de ingresos hace más probable la violencia”, concluye.

Pye Jackobsson también está en contra del modelo nórdico. “Yo soy de Suecia, y puedo decirte que este modelo no funciona. La Policía vigila los apartamentos de los trabajadores sexuales y muchas veces no hace distinción entre el que compra y el que vende el sexo. Los trabajadores sexuales no confían en los agentes y no acuden a ellos si están en peligro”, asegura.

Un recurso contra el tráfico sexual

Luca Stevenson considera que de todos los países que ha legalizado la prostitución, Nueva Zelanda es el único que realmente ha descriminalizado la industria del sexo. “En Nueva Zelanda no existen pruebas concluyentes de que haya aumentado el tráfico de personas”, declara Luca Stevenson. “En Noruega se ha alcanzado un número récord de víctimas de tráfico en los últimos años, pero en este país los clientes son criminalizados, lo que puede reforzar la explotación de los trabajadores sexuales ya que siguen teniendo que esconderse”.

El coordinador de ICRSE añade que en aquellos países donde la prostitución es legal (Alemania, Países Bajos) es más fácil identificar el número de trabajadores sexuales que están siendo explotadas, lo que puede crear la ilusión de que el tráfico ha aumentado.

La prostitución: un trabajo como cualquier otro

Jacobsson afirma que ella ejerce como trabajadora sexual porque quiere. “Respeto las experiencias de todo el mundo y entiendo que hay trabajadores sexuales que no han tenido buenas experiencias. Sin embargo, hay muchas personas que piensan que la prostitución debería ser un crimen desde un punto de vista ideológico. Yo te estoy hablando de mi vida. Ellos piensan que saben que es lo mejor para nosotros, pero eso es condescendiente y ofensivo”.

Stevenson cree que “el trabajo sexual suele estar relacionado con la pobreza, la desigualdad y la opresión, por lo que minorías, inmigrantes y mujeres forman la mayor parte de los trabajadores sexuales.”. Pero eso no significa que estas personas no tengan capacidad de decisión, añade el coordinador.

4 argumentos a favor de castigar la prostitución

 La industria del sexo es violenta por naturaleza

En las últimas semanas, más de 400 personas de distintas organizaciones feministas y de derechos humanos han firmado una carta de la organización Coalición contra el tráfico de mujeres (CATW en inglés) en la que piden que Amnistía no adopte una política que “se posiciona a favor de los compradores de sexo, proxenetas y otros explotadores en vez de con los explotados”. El texto ha sido apoyado por actrices como Meryl Streep, Emma Thompson y Anne Hathaway.

La institución también ha iniciado una petición de Change.org en contra de la descriminalización del negocio del sexo, que en el momento de publicar este artículo ya tiene 8.769 firmantes.

Taina Bien-Aime, directora ejecutiva de CATW, afirma que el sexo a cambio de dinero siempre es un acto de violencia, aun cuando es consensual.

“La industria del sexo es causa y consecuencia de la desigualdad de género”, afirma Bien-Aime. “No todas las mujeres que participan están siendo explotadas, pero la prostitución siempre es violenta y discriminatoria de por sí. Este negocio significa que un hombre tiene el derecho a comprar un acto sexual, y realizar sus fantasías más oscuras con otro ser humano. Mientras una mujer pueda ser comprada por un servicio sexual nunca habrá verdadera igualdad”.

Asunción Miura, la representante de CATW en España, considera que ejercer la prostitución genera muchos efectos secundarios, como por ejemplo el daño psicológico. “La mujer que participa en este negocio es una víctima”, defiende.

Castigar, pero al cliente

Según la directora de CATW el modelo nórdico es el único posible para regular la prostitución, ya que el que mejor protege las mujeres que venden su cuerpo. “Los resultados en los países donde se ha aplicado este modelo (por ejemplo en Suecia) han sido muy positivos”, afirma.

Taina Bien-Aime añade que “los seres humanos que se compran y venden en el comercio sexual, que son en su mayoría mujeres, no deben ser criminalizados”. Sin embargo, CATW está a favor de castigar a clientes, burdeles y proxenetas. “La responsabilidad penal la tienen los explotadores, no los explotados”, asegura.

Luchando contra la prostitución se lucha contra la trata

Asunción Miura declara que “hay trata porque hay prostitución”. “La trata es la globalización de la prostitución”, dice. “Tienen las mismas raíces, y las razones por las que existen los dos fenómenos son los mismos”.

“Amnistía dice que la prostitución y el tráfico sexual son fenómenos distintos, pero están unidos intrínsecamente”, explica la directora ejecutiva de CATW. “Es imposible evitar el tráfico sexual sin abordar el mercado del sexo comercial”.

Taina Bien-Aime asegura que la legalización de la prostitución tiene efectos catastróficos. “El crecimiento legal de burdeles en Alemania ha provocado un aumento en el tráfico sexual. También en los Países Bajos”, afirma.

Una realidad basada en eufemismos

La directora de CATW se niega a usar el término “trabajador sexual” para referirse a las personas que ejercen la prostitución. “Nosotros preferimos llamarlas ‘mujeres en prostitución’”, explica. “El término ‘trabajador sexual’ es un invento de la industria del sexo para ocultar el daño que hace e intentar compararlo con cualquier otro trabajo normal”.

Bein-Aime se basa en datos de SPACE International, una organización que representa a “supervivientes de la industria del sexo”, para afirmar que la mayor parte de mujeres en prostitución son objeto de violencia física y mental.

Asunción Miura afirma que “nadie ejerce la prostitución porque quiere”.

“La prostitución no es una opción si no hay ninguna otra opción”, dice Ben-Aime. “El consentimiento no legitima la industria del sexo”.

 

Foto: Flickr/Surlzar

Adam Goodes, el fútbol y el racismo en Australia

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Adam Goodes, el número 37 de los Sydney Swans, jugador aborigen de fútbol australiano, ha pasado de tener a todo su país dividido en un debate sobre el racismo a unirlo en una campaña sin precedentes para que vuelva a los campos de juego. Goodes, dos veces campeón de Liga y dos veces mejor jugador del campeonato, además de Australiano del Año 2014, amenazó con dejarlo, harto de los insultos racistas que le gritan partido tras partido. 

En solo una semana Adam Goodes, jugador de fútbol australiano, el número 37 de los Sydney Swans, ha pasado de tener a todo su país dividido en un debate sobre el racismo a unirlo en una campaña sin precedentes para que vuelva a los campos de juego. El deporte, tan propio del país oceánico, ha actuado una vez más como reflejo de una sociedad a la que incomoda sobremanera todo lo relacionado con el racismo. Hace unos días el que fue nombrado ‘Australiano del Año 2014’, de raza aborigen, se planteaba retirarse debido a la actitud abiertamente racista de determinados seguidores rivales; incluso se negó a jugar un partido con su club.

Ahora, y tras recibir numerosas muestras de ánimo por parte de aficionados, prensa, otros indígenas, celebridades del país y australianos en general, Goodes ha regresado y está dispuesto a volver a jugar. Lo sucedido, un capítulo más en la historia del futbolista, pone de manifiesto la controversia que existe en el país ante una pregunta que no para de provocar escalofríos: ¿es Australia un país racista?

Tras los abucheos recibidos en el anterior encuentro frente a los West Coast Eagles, el deportista aborigen, todo un emblema para los suyos, se negó a jugar el pasado fin de semana con permiso de su equipo, los Sydney Swans. Una situación que Goodes lleva viviendo cada semana durante meses, y que ha trascendido las fronteras de su país por los insultos racistas a todo un defensor de los derechos de los indígenas.

Llevan pitándole años pero los abucheos se han visto incrementados desde que este año festejase un lance del juego con una danza de la guerra. La estrella australiana ha sido dos veces ganador de la liga y nombrado en otras dos ocasiones mejor jugador del torneo, pero no se ha librado nunca ni de las críticas ni de la polémica.

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Adam Goodes, en un partido reciente.

Un pasado que no gusta recordar

Algunos de sus compatriotas le acusan de ir de víctima y de que los pitos son por su actitud, no por su raza. A sus 35 años, es conocido por sus posturas y celebraciones extravagantes, siempre haciendo gala de sus orígenes, presumiendo de ello. Por eso y por sus acciones fuera del campo, combatiendo la discriminación, es considerado un quijote de la lucha contra el racismo. Esto es algo que no gusta a los australianos, que no desean que les recuerden los errores cometidos en el pasado contra los nativos.

Durante más de 200 años, hasta mediados del siglo pasado, a los originarios del país se les negaron los derechos básicos. Un trato que llegaba después de que los colonizadores ingleses casi les exterminaran, y muchos niños fuesen apartados de sus familias. Una situación dolorosa que tiene todavía eco en la Australia actual, generando resentimientos, y que Goodes recuerda a su manera, realizando bailes propios de los aborígenes o imitando el ataque con una lanza a los espectadores. De hecho el ‘arma’ imaginaria que ‘utilizó’ se puso a la venta en eBay por 20.000 dólares australianos (unos 13.500 euros).

Pero el futbolista lleva años tomando partido y dando la cara para mostrar su posición en este tema. El que seguramente sea el momento más famoso en esta historia contra el racismo se vivió en 2013, y tiene como coprotagonista a una niña de 13 años. Durante un partido de la Liga de Fútbol Australiana (AFL), mientras Goodes corría por la línea contigua a los aficionados, oyó una voz que le llamó “simio”. La ofensa venía de una niña a la que el australiano no dudó en señalar, provocando que los encargados de seguridad la echasen de la grada. La actuación del futbolista fue aplaudida y también criticada, por enseñar una lección y por humillar a una niña. “El racismo tiene una cara y anoche esa cara fue la de una niña de 13 años” comentó Goodes al día siguiente. Afirmó que ella no era culpable, que era la que más apoyo necesitaba, al mismo tiempo que responsabilizaba al entorno por permitir que algo así ocurriese.

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Goodes, Australiano del Año 2014.

Desde entonces se creó un debate que ahora se ha vuelto a intensificar. Por un lado quienes aseguran que pitar a Goodes muestra una actitud racista y quienes defienden que se le pita como a cualquier otro deportista, y que lo contrario sería discriminación positiva. Sostienen además que su actitud, acusando a su país de racista en declaraciones tras ser nombrado Australiano del Año, es merecedora de los abucheos: “El Día de Australia es como el ‘Día de la Invasión’”. Él mismo quiere ser reconocido por su lucha y asegura que si sólo se le recuerda por su fútbol “habrá fallado en la vida”. Señalan además sus detractores el comportamiento provocador ante aficionados rivales, llegando a pautas violentas como la famosa lanza imaginaria.

Se trata de un tema que no asusta a los políticos del país y el líder de la oposición, Bill Shorten, se ha atrevido a dar su opinión: “No hay duda de que la reacción que ha recibido se debe a su raza, y más gente se ha unido a los abucheos contra él porque es lo que otros hacen”. Hace falta sensibilidad, dijo, para que los abucheos e insultos no se conviertan en una moda. A una parte de la población australiana le ha causado un profundo malestar que Goodes recibiese premios precisamente por criticar a su país, y cree que las condecoraciones solo dan más importancia a un problema que ellos no consideran tal.

De Doug Nicholls a Cathy Freeman

No es el primer caso de discriminación en el fútbol australiano. Hace casi un siglo Doug Nicholls, que practicó además otros deportes, tuvo que abandonar el Carlton sin llegar a debutar porque a sus compañeros de equipo no les gustaba su olor. Se marchó al Northcote donde años más tarde sería campeón de la Liga. Ya en los años 70 se convirtió en el primer caballero aborigen y gobernador de Australia Meridional. Pasó a convertirse en un símbolo de integración, como también fue el caso de Cathy Freeman, campeona olímpica en 400 metros lisos en Sydney 2000. Fue la encargada de prender la antorcha en aquella edición de los Juegos Olímpicos y a pesar de tener sangre siria, escocesa y china, siempre se ha sentido orgullosa de su origen nativo.

Pero Goodes no está siendo tan respetado como Freman. El locutor australiano Alan Jones le acusaba de “hacerse la víctima” y de que los abucheos no tienen nada que ver con el racismo. Le llamó “estúpido” y criticó su puesta en escena previa a los lanzamientos. Muchos de los que abuchean al jugador indígena comparten su opinión, pero en el fútbol australiano otros actúan de esa manera, y no son pitados. Incluso otros como Hayden Bellantine, que también genera ira entre los aficionados, no son pitados de la misma manera. Del mismo modo también hay otros jugadores indígenas en la misma liga y no se les abuchea por ello. La conclusión es que Goodes, que aúna ambos elementos, forma un cóctel que estimula los insultos racistas por parte de la grada.

Tampoco agrada a sus críticos su forma de acusar de racistas a los australianos. Aunque una gran mayoría le aplaude precisamente por ello, ya que consideran que es necesario que alguien saque el problema a relucir y actúe de embajador para los indígenas, que se sienten discriminados. Fruto de ello ha sido la campaña que ha servido para que Goodes vuelva a jugar o que incluso dos periódicos líderes como The Age y The Sydney Morning Herald hayan regalado a sus lectores un póster suyo para apoyarle. Muchos aficionados se sumaron a la iniciativa colgando en redes sociales fotos con el dorsal 37, el del jugador australiano, pintado en brazos, espalda o carteles.

Aprovechando el Garma Festival, una convención anual para tratar las dificultades de los indígenas, miembros del clan Gumatj se pintaron el mismo dorsal en el cuerpo. También celebridades australianas como Cate Blanchett o Hugo Weaving dejaron unas palabras en forma de vídeo para agradecer a Goodes que diese voz a los indígenas. Su compañero de equipo Lewis Jetta, durante el encuentro en que el aborigen estuvo ausente, imitó su celebración de la danza de la guerra y la lanza invisible. Muestras muy simbólicas que han llevado a Goodes a volver a los campos, y que le animarán en su lucha contra un problema que no parece tener una cura rápida y al que Daniel Hick, en el Garma Festival, se refirió de forma clara: “El racismo siempre tiene el mismo efecto, duele”.

@diegonzalez86

Ángela González, 12 años pidiendo justicia… sin suerte

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En enero de 2014 la ONU condenó al Gobierno español por primera vez por un asunto de violencia de género. El organismo considera que se cometió un error fatal al permitir que la ex pareja de Ángela González (en la foto), un maltratador condenado y con orden de alejamiento, tuviese el derecho de visitas sin supervisión con su hija Andrea. Durante una de estas visitas, Andrea, de siete años, fue asesinada por su padre.  Este lunes Women’s Link ha recibido de Justicia la desestimación de un recurso de revisión en el que argumenta que no otorgarán a Ángela ninguna indemnización ni reparación económica. 

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Imagen de Ángela González.

El sistema de justicia español le falló a Ángela. Así lo afirma el grupo internacional de derechos humanos Women’s Link Worldwide, que llevó su caso a las Naciones Unidas. Esta organización (y el Comité para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer de las Naciones Unidas) consideran que el Estado español cometió un error fatal al permitir que la ex pareja de Ángela González, un maltratador condenado y con orden de alejamiento, tuviese el derecho de visitas sin supervisión con su hija Andrea. Durante una de estas visitas, Andrea, de siete años, fue asesinada por su padre, quien luego se suicidó.

Ángela estuvo litigando durante ocho años para conseguir que el Gobierno admitiese su parte de responsabilidad en el crimen. Sin embargo, ningún tribunal español quiso reconocer que el asesinato de Andrea había sido evitable. En 2011, Ángela contactó con Women’s Link Worldwide y la organización de derechos humanos denunció a España ante las Naciones Unidas. En una decisión sin precedentes, el Comité para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer condenó al Gobierno español por primera vez por un asunto de violencia de género en agosto de 2014. El comité también solicitó que España implementase acciones proactivas que evitasen que el caso de Ángela pudiese suceder otra vez.

Sin embargo, lo que parecía una victoria tras once años de largas litigaciones ha resultado ser otra desilusión para el equipo de Ángela González. Gema Fernández, la abogada de Women’s Link Worldwide que llevó el caso de Ángela a los tribunales internacionales, afirma en una entrevista para EL ESPAÑOL que en el informe que España ha enviado al comité de la ONU en enero de este año no se cumplen ninguna de las recomendaciones solicitadas por el organismo internacional. Women’s Link ha mandado su propio informe al comité de las Naciones Unidas en las que denuncia esta falta del cumplimiento por parte del Estado español.

“El Gobierno se niega a reconocer a Ángela como una víctima de violación de derechos humanos y no admite su responsabilidad por el grave daño que le ocasionó”, declara la abogada de Ángela. “Tampoco admite que exista un problema estructural en cómo el ordenamiento jurídico español trata el tema de la violencia de género”.

La abogada afirma que en cuestiones de violencia de género España tiene mucho que mejorar. Según el boletín estadístico anual del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad sobre violencia de género, 53 mujeres murieron asesinadas a manos de sus parejas o exparejas en 2014. De estas 53 mujeres, 17 (el 32%) habían presentado una denuncia por delitos de violencia de género, pero sólo cuatro estaban siendo protegidas cuando fueron asesinadas.

mayoria de las victimas

El Consejo General de Poder Judicial (CGPJ) define “orden de protección” cómo una resolución judicial que, en los casos en que existan indicios fundados de la comisión de delitos o faltas de violencia doméstica y exista una situación objetiva de riesgo para la víctima, ordena la protección de la víctima mediante la adopción de medidas cautelares civiles y/o penales, además de activar las medidas de asistencia y protección social necesarias. Según datos del CPGJ, las órdenes de protección sobre el total de solicitadas han pasado del 72.7% en el primer trimestre de 2009 al 57% en el mismo periodo del año 2015, lo que supone una reducción de 15 puntos.

ordenes de proteccion

La abogada de Women’s Link afirma que un grave fallo estructural en el sistema español es el régimen de visitas cómo en el que Andrea fue asesinada por su padre. Esta medida deriva de una orden de protección u otras medidas cautelares de seguridad y protección. Los datos del CGPJ muestran que el régimen de visitas a hijos de acusados por violencia de género se suspendió tan solo en el 3% de los casos en casi todos los años entre 2007 y 2015 (con la excepción de 2008).

suspension visitas

“En España tenemos el concepto estereotipado de que la violencia es un asunto privado”, dice Gema Fernández. “Todavía conservamos el mito de que una persona puede ser un maltratador y un buen padre, y consideramos que el derecho de un padre a estar con su hijo (o hija) es sacrosanto. Además, no se toman suficientemente en cuenta las opiniones de los hijos. Estos estereotipos influyen en la decisión de los jueces a la hora de suspender el régimen de visitas a los maltratadores y por eso se suspenden tan poco”.

En sus recomendaciones, la ONU pidió que el Estado español tomase medidas adecuadas para que los antecedentes de violencia fueran tenidos en cuenta en el momento de otorgar derechos de custodia y de visitas. Sin embargo, el Gobierno ha hecho todo lo contrario, afirma Women’s Link. En su comunicado a las Naciones Unidas, esta organización afirma que las medidas adoptadas por el Estado no son suficientes para proteger a las mujeres y a sus hijos.

“No hay ninguna legislación en este momento que cambie este régimen de visitas. De hecho, algunas de las leyes que el Gobierno quiere desarrollar se posicionan totalmente en contra de los consejos del Comité”, dice Fernández. La abogada se refiere al Anteproyecto de Ley de corresponsabilidad parental, un proyecto que según denuncia Women’s Link está en contra de las solicitudes que hizo la ONU “al permitir que se autoricen visitas a maltratadores condenados por violencia de género cuando la autoridad judicial lo considere conveniente para el niño o la niña”.

El Comité de Naciones Unidas también solicitó que el Estado español proporcione formación obligatoria al poder judicial y al personal administrativo para luchar contra los estereotipos de género. Women’s Link afirma en su informe “que el Estado no aporta información sobre cómo va a proporcionar formación obligatoria a jueces y juezas y al personal administrativo”, y que en la formación proporcionada por el estado en su nota no aborda los estereotipos de género. La organización de derechos humanos añade que ahora mismo la formación a jueces y a personal administrativo no es obligatoria ni continua, no se encuentra sujeta a evaluación, cuenta con muy pocas horas lectivas y se brinda a un número muy reducido del personal de la judicatura.

Estado Al Comité CEDAW-Caso Ángela González

En un escrito publicado este marzo, Ángela González escribe: “Los asesinatos por violencia de género siguen siendo invisibles, se olvidan rápido”. Su abogada de Women’s Link afirma que el Estado no informó ni a Ángela ni a Women’s Link sobre las medidas que dice haber adoptado para cumplir las solicitudes de la ONU.

Este lunes 27 de julio Women’s Link recibió del Ministerio de Justicia la desestimación de un recurso extraordinario de revisión interpuesto por las abogadas de Women’s Link. El Ministerio argumenta que no otorgarán ninguna indemnización ni reparación económica a Ángela ya que los Dictámenes de los Comités de Naciones Unidas no son vinculantes para el Estado español.

“Para Ángela no sólo está en juego la indemnización que el estado se niega a darle”, dice su abogada. “También quiere que cambie la legislación vigente sobre las visitas a sus hijos por parte de maltratadores. Esto va más allá de la reparación que pide al Estado. Es muy importante para Ángela que lo que ella ha sufrido no lo vuelva a sufrir nadie más”.

Ángela y Women’s Link han interpuesto nuevos procedimientos para reclamar la reparación e indemnización que recomienda el Comité de la ONU. “Estamos reclamando la responsabilidad patrimonial al Estado”, dice la abogada de Ángela. “Pediremos al Comité que haga un seguimiento hasta que el Estado cumpla”.

“Llevo 12 años pidiendo justicia”, escribió Ángela tras conocer la respuesta de España a las Naciones Unidas. “Yo también tengo dignidad, sólo espero que me la devuelvan”.