Las cinco claves de la debacle del PP valenciano

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El Partido Popular, aunque sigue siendo la fuerza más votada, se hunde en la Comunidad Valenciana mientras que la coalición Compromís surge como la gran vencedora de los comicios del 24M. ¿Qué ha pasado? Éstas son las claves

El Partido Popular, aunque sigue siendo la fuerza más votada, se hunde en la Comunidad Valenciana mientras que la coalición Compromís surge como la gran vencedora de los comicios del 24M. ¿Qué ha pasado? Éstas son las claves:

1. El hundimiento.

Es muy probable que el Partido Popular pierda el poder en la Generalitat y en las tres capitales de provincia. Su lista fue la más votada pero sin la mayoría absoluta. Los partidos de izquierda podrán unirse y mandar a sus gobernantes a la oposición. Pocos dudan de ese acuerdo porque el clamor de la oposición por apartar al PP del poder era unánime en los debates electorales. Entre los conservadores hay un inmenso desconcierto: gobiernan la Generalitat desde 1995 y la ciudad de Valencia desde 1991. Casi siempre con apabullantes mayorías absolutas, también la convocatoria de 2011. En apenas cuatro años, sus resultados se han achicado como una prenda de algodón en agua caliente. El PP ha pasado de 55 a 31 escaños en el Parlamento regional. En Valencia ha pasado de 21 concejales a sólo 10. Las cifras totales son también muy elocuentes. En 2011 logró el 46% de los votos emitidos en la comunidad. En 2015, apenas el 29%.

2. La sombra de la corrupción.

“Es una cleptocracia, un Gobierno de ladrones”, resumió Ignacio Blanco, líder de IU. El partido tiene decenas de imputados en las tres provincias, lo que incluye un presidente de la Generalitat (José Luis Olivas), una alcaldesa (Sonia Castedo) o una presidenta de las Cortes Valencianas (Milagrosa Martínez). Se investiga el robo de dinero público por parte de dirigentes del PP de una depuradora, de la organización de la Fórmula 1, de una visita del Papa o incluso de fondos para la cooperación. El último escándalo ha sido el de Alfonso Rus, alcalde de Xátiva y presidente de la Diputación de Valencia. Se hizo pública una grabación en la que se le oía contar billetes de una supuesta comisión. Sus conciudadanos le han pasado factura: apenas logró un 21% de los votos y quedó tercero en su localidad.

3. El triunfo de Compromís.

La coalición nació en 2010 como una suma del nacionalismo valenciano (el Bloc) y una escisión de IU llamada Iniciativa del Poble Valencià. Desde el principio, su pegamento y su principal valor fue la diputada Mónica Oltra. Durante años ha denunciado la corrupción del PP en debates sonados con líderes como Juan Cotino o Francisco Camps.

De su mano, la coalición ha pasado de seis escaños en el Parlamento regional en 2011 a 19 en estas elecciones y la previsión es que forme gobierno junto al PSOE (23 escaños) y Podemos (13). Con un pacto semejante, Compromís puede gobernar la ciudad de Valencia. No obstante, la medida del éxito de la formación se aprecia en algunos detalles: por primera vez, han conseguido entrar en municipios tradicionalmente reticentes ante el nacionalismo como Alicante y Benidorm.

4. El fracaso de Rita Barberá.

Una simpatizante la llamó “la alcaldesa de España” durante la campaña y Mariano Rajoy dijo de ella que era “la mejor”. Pero Barberá ha perdido la mitad de los 20 concejales que obtuvo en 2011 y con ellos la mayoría absoluta. Eso supone abrir el camino para el acuerdo de las fuerzas de izquierda. Entre las causas de la caída de Barberá, destacan las sospechas de corrupción.

Barberá no está imputada en ningún caso judicial pero sí el que fuera su segundo, Alfonso Grau. Un miembro de su lista electoral, María José Alcón, tuvo que renunciar recientemente por sospechas de irregularidades.

Es presumible que Barberá estará especialmente dolida con su derrota en el barrio del Cabanyal. Muchos de sus vecinos luchan desde hace años para evitar el proyecto de Barberá de hundir 1.600 casas para hacer una avenida. La pelea se ha convertido en un símbolo de la izquierda. La alcaldesa siempre lució como una medalla las mayorías que ese distrito le otorgaba en cada elección. Esta vez, sin embargo, el barrio le ha dado la espalda: el PP tuvo el 21% de los votos frente al 50% de 2011.

5. El PSOE disimula su derrota.

El ambiente anoche era de alegría en la sede del PSPV, la marca de los socialistas valencianos. Circulaban las camisetas con el lema “Ximo Puig president”. Puig es el candidato a la Generalitat Valenciana y consiguió que su partido sea el más votado de la izquierda. Lo hizo por muy poco: sus 23 escaños son poco más que los 19 de Compromís. Pero son suficientes para aspirar a la presidencia de la comunidad. Ese logro oculta la derrota de los socialistas, que han obtenido el 20,31% de los sufragios. En 2011 el partido obtuvo el 27,58%. Un porcentaje que en ese momento fue considerado una derrota humillante. Ahora los socialistas logran siete puntos menos. Pero el fin del bipartidismo, el hundimiento del PP y la aparición de nuevas fuerzas en el Parlamento regional (Ciudadanos y Podemos han obtenido 13 escaños respectivamente) maquillan el resultado.

Así te contamos la noche electoral

Todos los detalles de la jornada con la opinión de Pedro J. Ramírez, la información de nuestros reporteros y los gráficos de Antonio Delgado, Patricia López y David Domínguez. 

Todos los detalles de la jornada con la opinión de Pedro J. Ramírez, la información de nuestros reporteros y los gráficos de Antonio Delgado, Patricia López y David Domínguez.