Cataluña es opaca en Bruselas

Amadeu Altafaj en la delegación catalana en Bruselas. / JUAN SANHERMELANDO

Es imposible saber la cifra que invierte Cataluña a través de la Secretaría de Asuntos Exteriores en Bruselas ni sobre qué asuntos presiona porque esta delegación no se encuentra inscrita como lobby en el Registro de Transparencia de la Unión Europea. 

Atrás quedo el día en el que Artur Mas estrenaba tímidamente en Bruselas su agenda exterior con una reunión junto José Manuel Durao Barroso, entonces presidente de la Comisión. Ocurrió un 3 de marzo de 2011 Mas pidió comprensión a todo el mundo” con la crisis económica y los recortes aplicados por la Generalitat. Cuatro años después de aquel encuentro, el presidente de la Generalitat ha tejido sin transparencia y con dinero público una red de influencia política en la Unión Europea.

El término lobby no tiene por qué ser negativo. Como señala Eva Belmonte, periodista y autora del libro Españopoly, es lógico que empresas y administraciones públicas luchen por sus intereses: La clave está en que todos conozcamos esa información para controlar que los intereses de terceros no pasan por encima del interés público.

En el caso del lobby catalán, lo poco que se sabe es que la Generalitat cuenta con una Delegación de Asuntos Exteriores con 30 empleados instalada en un edificio de la Rue de la Loi de Bruselas. Un vistazo a los presupuestos catalanes desvela que el alquiler de esta sede cuesta un millón de euros al año al erario catalán: más que los 832.000 euros que desembolsaba en 2012.

Pero es imposible saber la cifra que invierte Cataluña a través de la Secretaría de Asuntos Exteriores en Bruselas ni sobre qué asuntos presiona porque esta delegación no se encuentra inscrita como lobby en el Registro de Transparencia de la Unión Europea. Esta tarea aún no es obligatoria, pero debería serlo según Vicky Cann, miembro del Corporate Europe Observatory, una organización de referencia a la hora de denunciar la opacidad en la toma de decisiones europeas. 

El Registro señala la necesidad de que todas las autoridades públicas subnacionales declaren el gasto que hacen en lobby, las reuniones que llevan a cabo y el número de personas que llevan a cabo esta actividad, pero les deja la puerta abierta a hacerlo o no, añade Cann.

La excusa de Mas

El Consejo de Municipios y Regiones de Europa (CMRE), organización que agrupa a gobiernos locales y regionales de Europa, apunta que los gobiernos locales, directamente electos por los ciudadanos europeos para prestar servicios públicos esenciales, no deben ser tratados de la misma manera que los grupos de presión comerciales y corporaciones multinacionales. A esta máxima se ciñe la Secretaría de Asuntos Exteriores de la Generalitat para justificar su ausencia en el registro. Si el día de mañana el registro pasa a ser obligatorio y así lo aconseja el CMRE, entraremos a formar parte encantados, señalan desde su oficina de prensa de la institución.

Eva Belmonte, responsable de Civio, no piensa lo mismo: Cualquier Gobierno que de verdad quiera ejercer su influencia de forma transparente tiene que apostar por levantar la cortina sobre el lobby.

Los que sí están registrados son los organismos catalanes cuya función explícita es realizar funciones de promoción de Cataluña. El Instituto Catalán de las Empresas Culturales (ICEC) y la Agencia Catalana de Turismo son un buen ejemplo. También el Ayuntamiento de Barcelona, que durante el mandato de Xavier Trias hizo público su gasto aunque con datos muy poco precisos. Barcelona declaró tener 50 lobistas acreditados en 2013 pero sólo informó en el registro de un gasto inferior a 10.000 euros en concepto de lobby. Ada Colau por ahora no ha aclarado esta incongruencia.

Un diplomático en Bruselas

La Generalitat cuenta para sus tareas de lobby en Europa con un nuevo jefe diplomático en la UE: el periodista Amadeu Altafaj.

Altafaj tiene un sueldo de 80.589,54 euros y conoce al dedillo las instituciones europeas. Ejerció como portavoz del comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios Olli Rehn después de haber trabajado como portavoz del comisario de Desarrollo y Ayuda Humanitaria Louis Michel.

Ha sido designado por ser la persona más preparada que había y en base a [sic] su experiencia profesional, dice Jaume Clotet desde la Secretaría de Asuntos Exteriores de la Generalitat.

Altafaj ha esgrimido problemas de agenda para no hablar con EL ESPAÑOL.

“El delegado catalán se mueve muy bien”, explica un portavoz del grupo europeo de Los Verdes. “Es activo a la hora de facilitar información sobre Cataluña y pedir reuniones”.

“Publicar cuánto cobra un funcionario público no es suficiente, dice Eva Belmonte. En mucho casos es mucho más relevante conocer las agendas y el contenido de sus reuniones.

El dinero de Diplocat

Los únicos datos disponibles para hacerse una idea del gasto en representación exterior del Gobierno catalán son los que se hacen públicos en los presupuestos en relación  on Diplomàcia Pública de Catalunya (Diplocat): un consorcio público-privado diseñado para construir relaciones de confianza entre los ciudadanos de Cataluña y el resto del mundo. El presupuesto de este organismo en 2015 fue de 2,6 millones: casi el doble del que tenía en 2012. La causa de este aumento es uno de los aspectos que tampoco ha querido aclarar la Secretaría de Asuntos Exteriores.

 

El aumento de este presupuesto en los últimos tres años permitió a la Generalitat contratar en 2013 a un lobby anglosajón para recabar apoyos internacionales: Independent Diplomat (ID). Esta entidad sin ánimo de lucro tiene sedes en Bruselas y en Estados Unidos. Al contrario de la embajada catalana, ID sí está inscrita en el Registro de Transparencia de la Unión Europea. Gastó entre 200.000 y 299.000 euros en 2013, cuenta con cuatro lobistas para desarrollar sus funciones, tres con acreditación directa ante las instituciones europeas). Su presupuesto total fue de 3,5 millones de euros. La información que aparece en el registro no aclara ni el número ni el nombre de sus clientes

Es imposible saber lo que paga el Gobierno catalán a este lobby. Al ser consultado por este periódico, un portavoz de Independent Diplomat derivó todas las preguntas sobre el tema a la Secretaría de Exteriores de la Generalitat, cuya única respuesta es la siguiente: No comentamos nada sobre Independent Diplomat porque ya se ha publicado en otros medios todo lo que había que publicar. No queremos cansar al público con las mismas cosas repetidas indefinidamente.

Se refieren a los artículos publicados en la prensa catalana y nacional que informan de la contratación de un lobby por parte de Artur Mas.

Hasta ahora han trascendido los pagos que la Generalitat llevó a cabo hace dos años. El portavoz del Gobierno y consejero de Presidencia, Francesc Homs, reconoció en 2013 que se hizo un pago de 360.000 euros a Independent Diplomat. Pero todo forma parte de un entramado opaco.

Según señala el diputado popular Santi Rodríguez, existen dos pagos más. Los expedientes de contratación del Departamento de Presidencia a los que Rodríguez tuvo acceso reflejan un pago de 720.000 euros en 2014. Mediante la respuesta a una pregunta parlamentaria, el diputado averiguó que había 600.000 euros en facturas en 2015. En total, casi 2 millones de euros. Los datos no son públicos porque no aparecen en el extracto quincenal de la Generalitat, dice Rodríguez. “También también deberían ser públicos los informes que cada mes entrega el lobby anglosajón como fruto de su acuerdo con la Generalitat.

El asesoramiento de Independent Diplomat ha recibido grandes críticas de la oposición catalana, que reprocha a Artur Mas su decisión de esconder su gasto y su misión. En 2014, la mayoría del Parlament (CiU, ERC, ICV-EUiA y CUP) rechazó una moción del PP apoyada por Ciutadans que exigía la ruptura de los contratos con Independent Diplomat.

El Partido Popular y Ciutadans denunciaron en 2014 la influencia que ID había tenido en la publicación de algunos editoriales en medios internacionales. Independent Diplomat recibió un pago de 7.800 dólares de la Delegación del Gobierno catalana en Estados Unidos meses antes de que el Financial Times reclamara en uno de sus editoriales a Mariano Rajoy que actúe rápido en la crisis con Cataluña” en marzo de 2014. Según dice su página web, una de las tres áreas de especialización de Independent Diplomat es el uso de medios de comunicación para difundir el mensaje de sus clientes.

Portazo europeo

Bruselas ya dio un portazo a Mas a principios de 2014 y le exigió comunicarse con la Unión Europea a través de la representación española. Así lo afirma el eurodiputado por Ciudadanos, Juan Carlos Girauta: No corresponde a las comunidades autónomas esta tarea y menos, cuando las cifras están ocultas y disfrazadas.

La Secretaría de Asuntos exteriores deja muy claro que ninguna de las delegaciones del Gobierno de Cataluña son embajadas: No pueden serlo dado que Cataluña no es un estado y sólo los estados tienen embajadas, apunta su secretario de prensa, Jaume Clotet.

La opacidad que la Generalitat practica en Bruselas contrasta con la ley de transparencia catalana que entró en vigor antes de verano y que incluye la obligación de regular los lobbies. Aunque esta ley, como señala Eva Belmonte, tiene algunos defectos: no acepta solicitudes de información por correo electrónico y veta el derecho de acceso a la información a los menores de 16 años

Si el Gobierno catalán no tiene nada que ocultar en Europa y sus intereses no tienen nada que ver con promover la independencia con dinero público, ¿por qué no hace pública toda la información?

Todo lo que debes saber sobre las elecciones griegas

Grecia puede convertirse en el primer país en desafiar abiertamente la orientación económica de la eurozona, impulsada por Alemania en los últimos años y basada en la austeridad para sanear las cuentas y salir de la crisis.

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¿Por qué son importantes?

Grecia puede convertirse en el primer país en desafiar abiertamente la orientación económica de la eurozona, impulsada por Alemania en los últimos años y basada en la austeridad para sanear las cuentas y salir de la crisis.

Las posibles consecuencias del voto heleno convierten a la cita en clave. Los mercados financieros podrían castigar de nuevo al país y desestabilizar a la moneda única (en Bruselas y en Berlín se ha invocado una salida de Grecia del euro para evitarlo). La probable victoria de Syriza es deseada en otros países con partidos anti-establishment. En España, Podemos aspira a emular el resultado. En Francia, Marine le Pen ha dicho que se “alegraría” de su victoria porque significaría oponerse a una UE “totalitaria”.

¿Ganará Syriza?

Según todas las encuestas, sí. La pregunta es por cuánto. El parlamento heleno tiene 300 escaños, pero el partido ganador obtiene automáticamente 50 más para facilitar la estabilidad parlamentaria.

Los últimos estudios de opinión otorgan a Syriza la mayoría y sitúan a la formación entre tres y seis puntos por delante de Nueva Democracia, el partido de centro derecha por el que se presenta el actual primer ministro, Antonis Samaras. Si Syriza consigue la mayoría, bien por sí misma o pactando con otros partidos, habrá nuevo Gobierno griego en cuestión de días. Si no, el presidente de la República podría nombrar un Ejecutivo en funciones hasta que se convoquen nuevas elecciones. Ocurrió ya en 2012, cuando ni Nueva Democracia ni Syriza ni Pasok (socialistas) fueron capaces de formar gobierno. En las nuevas elecciones, un mes después, Nueva Democracia salió reforzada y formó una coalición con los socialistas.

¿Qué propone Syriza?

“El lunes, la humillación nacional se habrá acabado. Acabaremos con las órdenes desde el extranjero”, dijo Tsipras en su multitudinario mitin del jueves por la noche, en el que participó Pablo Iglesias, líder de Podemos.

“Pedimos una primera oportunidad para Syriza. Puede que sea la última para Grecia”, dijo Tsipras, que apuesta por un mensaje de ilusión y dignidad frente a lo que él considera una intervención extranjera que ha llevado al país a la ruina.

Entre sus propuestas concretas (puedes ver en su web el programa en inglés), está la reestructuración de gran parte de la deuda griega. Es decir, renegociar sus plazos, rebajar sus intereses o reducir la cifra que queda por pagar.

La deuda de Grecia se encuentra ahora en torno al 175% del PIB (la española roza el 100%, las reglas europeas exigen un 60%). Los países del euro y el FMI tienen un 80% de la deuda griega después de haber prestado al país hasta 240.000 millones ante la imposibilidad de que éste se financiase por sí solo.

Syriza quiere una “conferencia europea de la deuda” similar a la que en 1953 perdonó gran parte de sus obligaciones a una Alemania devastada tras la II Guerra Mundial. Además, Syriza propone el fin de las políticas de austeridad para volver al crecimiento y un plan de inversión de al menos 4.000 millones de euros para crear puestos de trabajo y mejorar la protección social de los más desfavorecidos.

¿Qué opina la Unión Europea?

En Bruselas se da por descontada una victoria de Syriza y no se ve con recelo una mayoría holgada de Tsipras, ya que lo contrario abriría la vía de las coaliciones inestables. “Somos conscientes de que va a haber que cambiar la estrategia claramente” porque el volumen de deuda griega es “insostenible”, dicen a EL ESPAÑOL fuentes europeas que piden no ser identificadas. “Ya casi nadie pide la salida de Grecia del euro, más bien al contrario”.

Bruselas se prepara para suavizar las exigencias a Grecia, pero no para perdonarlas. Atenas está pendiente de un último tramo de ayuda financiera cuya negociación se ha visto interrumpida por las elecciones. “Grecia no podrá financiarse en primavera y gane quien gane, tendrá que negociar un nuevo programa de reformas, aunque sea el último”, aseguran las mismas fuentes. O eso, o la bancarrota, aseguran. Bruselas tiene una lista de deberes pendientes de hacer en Grecia que van desde la reforma del IVA al sistema de pensiones, incluyendo un “derrape presupuestario”. Por eso creen que, con “concesiones de todos”, puede llegarse a un acuerdo, incluso con Tsipras como primer ministro.

“Esperamos que el domingo el tono sea más conciliador por parte de Tsipras, pero también de Merkel”, confían en Bruselas. Lo contrario sería tensar la cuerda, algo que de todos modos ocurrirá en varios países. Finlandia celebra elecciones legislativas el 16 de abril con la solidaridad con Grecia como uno de los temas de campaña. Por si fuera poco, tres países (Finlandia, Países Bajos y Alemania) deben ratificar en sus parlamentos una ayuda financiera nueva como la que necesitará Grecia tras las elecciones. Un voto que se antoja complejo a ojos de Bruselas.

Nueva Democracia

¿Qué alternativas hay?

Antonis Samaras, el primer ministro, es la principal alternativa. Su partido, Nueva Democracia, pertenece al PP Europeo y tiene el apoyo de la mayoría de los Gobiernos de la UE. El presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker, defendió en público la victoria de “caras conocidas” y no de “extremistas” que podrían sacar a Grecia del euro, una posibilidad aireada en círculos de Berlín, pero nunca expresada como un ultimátum.

Samaras exhibe una hoja de servicios que se inspira en las reformas españolas: recortes del gasto, relativa calma en los mercados y vuelta al crecimiento, aunque sea débil. Como en España, las cifras macroeconómicas no se han traducido aún en una mejora significativa de la economía real.

Otros partidos aspiran a ser decisivos. El Río (To Potami), de izquierdas pero partidario de cumplir los compromisos con Bruselas, se ofrece a ser bisagra. El Pasok (socialistas), lucha por lograr su plaza en el parlamento, mientras que la formación del ex primer ministro Yorgos Papandreu, un histórico de la política helena, es una discreta incógnita.

¿Cuál es la situación del país?

Dramática. El PIB de Grecia ha encogido más de un 25% desde que comenzó la crisis. El paro roza el 26%. Más de un quinto de la población vive al borde de la pobreza. Para sanear las cuentas públicas, el Gobierno ha impuesto un recorte en prestaciones sociales y subidas de impuestos. Según cálculos citados por el Wall Street Journal, unos 100.000 científicos han tenido que dejar el país para trabajar en el extranjero.

En estos gráficos, hechos por el Economist, puedes ver algunos datos clave sobre la situación griega comparados a los de la eurozona.

— The Economist (@EconBizFin) enero 23, 2015

¿Cuál puede ser el impacto en España?

Es incierto. Podemos aspira a convertirse en una Syriza a la española que gane las elecciones generales previstas para final de año. “Tanto Samaras como Rajoy forman parte del pasado”, dijo Pablo Iglesias en el cierre de campaña de Syriza. Izquierda Unida, tradicionalmente el socio español de Syriza, lucha por capitalizar el efecto contagio que esperan que se produzca en los países del sur de Europa. 

Una gran victoria de Syriza sería buena para Podemos e Izquierda Unida y probaría, según Iglesias, que “la democracia significa que cuando algo no funciona se puede cambiar”. Pero de llegar al poder, Syriza tendría que entenderse con los socios europeos a los que se ha enfrentado hasta ahora. Un desgaste de Syriza como consecuencia del poder podría volverse en contra de los partidos que en España aspiran ahora a emular a la formación helena. 

¿Quién se presenta?

Syriza (Coalición radical de la izquierda). Liderada por Alexis Tsipras, propone un mensaje sencillo: el fin de la austeridad, la renegociación de la deuda helena y gasto público, sobre todo para proteger a los damnificados por la crisis.

Nueva Democracia (centro derecha). Liderada por el premier Antonis Samaras, que llegó al poder en junio de 2012 y es el rostro de la austeridad. Pide creer en el resultado del esfuerzo, que se refleja en algunas cifras macroeconómicas, y pide no caer en soluciones fáciles.

El Río (To Potami, centro izquierda). Stavros Theodorakis, un conocido periodista televisivo, fundó este partido meses antes de las elecciones europeas y ahora aspira a convertirse en la llave de un Gobierno liderado por Syriza o Nueva Democracia. De centro izquierda, anticorrupción y europeísta, el partido promete vender caro su apoyo en caso de ser decisivo.

PASOK (centro izquierda). El otrora partido de referencia de la política griega lucha por hacerse un discreto hueco. Evangelos Venizelos, actual ministro de Economía y un viejo conocido de los griegos, lidera un partido escindido.

Kinima (Movimiento de los socialistas democráticos), fundado este año, prometiendo aire fresco y aprovechando la marca personal de su líder, Yorgos Papandreu, el sufrido primer ministro del Pasok que negoció el primer rescate (es hijo del fundador del Pasok y nieto de un célebre primer ministro )

Amanecer dorado (extrema derecha). Partido filonazi, fue el tercer partido en las europeas, quiere renunciar al pago de la deuda y al rescate, además de hacer gala de una política migratoria extrema.

Otros partidos, como el Partido Comunista, los Independientes Griegos o Izquieda Democrática, podrían lograr puestos en el Parlamento, aunque sin poder determinante.

(Fotos: Syriza y Nueva Democracia)