Triunfa la Europa de la fortaleza frente a la crisis de los refugiados

A Hungarian policeman looks at migrants, as they wait to enter Hungary near the village of Horgos, Serbia, September 14, 2015. Hungary has closed off a railway track used by tens of thousands of migrants to enter the European Union on foot, launching a crackdown promised by the right-wing government to tackle Europe's worst refugee crisis in two decades.  REUTERS/Marko Djurica

La UE ha vuelto a cambiar el rumbo en su respuesta a la crisis de refugiados. La prioridad ya no es el reparto entre los estados miembros de los demandantes de asilo, que volvió a fracasar este lunes en la reunión extraordinaria debido al bloqueo de los países del este, sino reforzar las fronteras exteriores y acelerar las repatriaciones de inmigrantes irregulares. España acogerá, en total, 35.000 refugiados este año.

Foto: REUTERS / Marko Djurica

 

Un policía húngaro vigila, este lunes, la llegada de refugiados en la frontera de su país con Serbia. REUTERS / Marko Djurica

La Unión Europea ha vuelto a cambiar el rumbo en su respuesta a la crisis de refugiados. La prioridad ahora ya no es el reparto entre los estados miembros de los demandantes de asilo, que volvió a fracasar en la reunión extraordinaria de ministros del Interior celebrada este lunes debido al bloqueo de los países del este, sino reforzar las fronteras exteriores y acelerar las repatriaciones de inmigrantes irregulares. La UE quiere además que Italia y Grecia pongan en marcha cuanto antes centros de registro en los que los refugiados podrían quedar retenidos a la espera de ser identificados.

El volantazo lo ha vuelto a marcar Alemania con su decisión de reintroducir el 13 de septiembre los controles fronterizos con Austria tras varias semanas dejando entrar a los refugiados. Es la primera vez que se cierran las fronteras en la UE por motivos migratorios desde la puesta en marcha del espacio Schengen en 1995. Le ha seguido la propia Austria y otros países como República Checa, Eslovaquia y Holanda reforzarán los controles. El ministro de Asilo e Inmigración belga, Theo Francken, ha avisado de un “efecto dominó” que podría poner en riesgo la libre circulación de personas, una de las principales conquistas de la UE.

Los 28 estados miembros coinciden en que “es imperativo un control fronterizo eficaz para la gestión de los flujos migratorios”, según figura en las conclusiones adoptadas por la presidencia luxemburguesa de la UE tras la reunión del lunes. “Francia y Alemania consideran que no se puede garantizar la sostenibilidad en la acogida de refugiados sin un dispositivo organizado, poderoso y eficaz de control de las fronteras exteriores de la UE”, ha subrayado el ministro del Interior francés, Bernard Cazeneuve. Para ello, los estados miembros quieren reforzar la Agencia Europea de Protección de Fronteras (Frontex) y encomendarle la tarea de “organizar la repatriación a los países de origen de los inmigrantes económicos irregulares”.

“Decir que se cierran las fronteras y se deja a todo el mundo fuera es poco realista, populista y simplemente imposible. Decir que se abren las fronteras y se deja entrar a todo el mundo tampoco es realista porque dañaría seriamente el modelo social europeo”, ha admitido el vicepresidente primero de la Comisión, Frans Timmermans.

Centros de retención de inmigrantes en Italia y Grecia

Italia y Grecia deberán montar de inmediato en sus territorios centros de registro de inmigrantes (‘hot spots’, en la jerga comunitaria), cuya función será identificar, registrar y tomar las huellas dactilares de las personas que llegan. Se trata de diferenciar entre los que necesitan protección internacional y los inmigrantes económicos, que serán repatriados a sus países de origen. En estos campos de registro se aplicarán “medidas de detención” a los refugiados si es necesario, señalan explícitamente las conclusiones.

“Un mecanismo de solidaridad permanente no puede ponerse en marcha hasta que se creen los centros de registro”, ha avisado el ministro del Interior francés. París y Berlín reclaman además destinar fondos comunitarios a los campos de Turquía, Jordania y Líbano con el fin de que los refugiados se queden allí y no traten de llegar a territorio europeo.

De hecho, los ministros aspiran a poner en marcha nuevos centros de refugiados en los países de tránsito, por ejemplo en África, para evitar que estas personas viajen a Europa. “Se debe empezar a aplicar una estrategia a medio plazo basada en este enfoque integrado, con el objetivo de desarrollar capacidades de recepción seguras y sostenibles en las regiones afectadas y proporcionando perspectivas duraderas y procedimientos adecuados para los refugiados y sus familias hasta que sea posible el retorno a su país de origen”, señalan las conclusiones.

División entre este y oeste

Si la crisis del euro agravó las divisiones entre la Europa del sur y la del norte, la de los refugiados ha mostrado una nueva fractura entre el este y el oeste. Los ministros del Interior de la UE han fracasado este lunes en su intento de repartir a 120.000 demandantes de asilo llegados a Grecia, Italia y Hungría, tal y como había propuesto la Comisión Europea. República Checa, Eslovaquia, Polonia, Letonia, Rumanía y la propia Hungría han sido los países que han bloqueado el plan de Bruselas, según han desvelado dos fuentes diplomáticas a EL ESPAÑOL. “Es verdad que el mensaje que se lanza a la opinión pública europea no es el que desearíamos”, ha admitido el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, al término de esta nueva reunión fallida.

“Las cuotas no resuelven el problema”, alegaba el ministro del Interior eslovaco, Robert Kalinak. En su opinión, los demandantes de asilo “no quieren quedarse” en Eslovaquia, Hungría o ni siquiera en Austria y “no se les puede obligar a la fuerza”. “Al cabo de dos días sabemos que se irán a Alemania o Suecia”, ha dicho. Los países del este culpan a Berlín de haber desencadenado la última oleada de refugiados al anunciar que aceptaría a todos los demandantes de asilo sirios que llegaran a su territorio. Y apuestan por el cierre de fronteras. El caso más extremo es el de Hungría, que ha construido una valla en su frontera con Serbia y rechaza incluso ser beneficiaria del plan de Bruselas. Y es que la Comisión proponía repartir entre el resto de estados miembros 54.000 refugiados llegados a Hungría, 50.400 de Grecia y 15.600 de Italia.

Los países que creen que las cuotas son parte de la solución tampoco ahorran reproches para los socios del este. “Desde hace muchos años hemos sido muy solidarios con los países del este”, ha resaltado el ministro belga, “y para mi está claro que ahora ellos deben ser solidarios también”. Por su parte, el luxemburgués Jean Asselborn reclamaba a Hungría “ser parte de la solución y no parte del problema”.

El ministro alemán, Thomàs de Maizière, y el francés Cazeneuve, presentaron durante el encuentro una posición común de máxima dureza contra la inmigración irregular en un intento final de convencer a los países del este. Pero su alianza fue esta vez contraproducente. Los dos ministros anunciaron a media tarde, en rueda de prensa conjunta, que ya había un principio de acuerdo sobre el reparto de los 120.000 inmigrantes, lo que acabó de enfadar a los más reticentes. Esta comparecencia prematura “no ayudó” a fraguar el compromiso, ha explicado un diplomático europeo.

Al tratarse de un acuerdo político, se necesitaba el apoyo unánime de los estados miembros para aprobarlo. El veto de los países del este obligó a que las conclusiones quedaran plasmadas en un texto firmado únicamente por la presidencia luxemburguesa, que no tiene carácter vinculante. El plan ahora es aprobar el reparto en la próxima reunión de ministros del Interior que se celebra el 8 de octubre en Luxemburgo por mayoría cualificada, dejando en minoría a los socios del este. De momento se descarta convocar una cumbre extraordinaria de jefes de Estado y de Gobierno. Pero no está claro que estos países vayan a aceptar unas cuotas aprobadas contra su voluntad y vayan a acoger efectivamente a estos refugiados.

España acogerá a 35.000 refugiados en 2015

A diferencia de lo que ocurrió en el anterior encuentro del 20 de julio, España no ha puesto esta vez “ningún problema” y ha aceptado sin discutir la cuota de casi 15.000 refugiados que le ha adjudicado Bruselas. A esta cifra hay que sumar los 2.800 que ya admitió en el anterior reparto de julio (de los 5.800 que le pedía Bruselas). Aparte de las cuotas de la UE, el Gobierno de Mariano Rajoy prevé tramitar este año 17.000 solicitudes de asilo. Así que en total, España acogerá a 35.000 refugiados en 2015. “Es un esfuerzo importante para España. Lo hacemos con gusto porque somos un país solidario y somos conscientes del drama humanitario”, ha asegurado Fernández Díaz. Sin embargo, España tampoco se plantea aceptar ahora a los 3.000 refugiados que rechazó en el reparto de julio.

La semana en la que EL ESPAÑOL dio la vuelta al mundo

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Pasaban exactamente 15 minutos de la primera medianoche del año cuando Pedro J. Ramírez anunció en Twitter que este periódico “será universal pero se llamará EL ESPAÑOL”. Aún antes de nacer, nuestro proyecto ha logrado ya dar la vuelta al mundo.

Pasaban exactamente 15 minutos de la primera medianoche del año cuando Pedro J. Ramírez anunció en Twitter que este periódico “será universal pero se llamará EL ESPAÑOL”. Aún antes de nacer, nuestro proyecto ha logrado ya dar la vuelta al mundo.

En la última semana han informado del lanzamiento el Financial Times, uno de los periódicos más prestigiosos del mundo, los económicos de referencia en Alemania –Handelsblatt– y Francia –Les Echos-, The Times y The Guardian en Reino Unido, el Diario de Noticias en Portugal, la radiotelevisión pública de Austria y hasta una web de noticias en Australia, las antípodas de la madrileña Avenida de Burgos donde la redacción del periódico poco a poco comienza a llenarse de periodistas.

La publicación en el Financial Times, que tituló la información “El periódico español que envía una señal desafiante en medio de temores sobre la libertad de la prensa”, creó una auténtica bola de nieve informativa. El diario es de obligada lectura en la élite empresarial y política en todo el mundo, por lo que sus textos son habitualmente reseñadas en la prensa internacional. Pero además, el rotativo reservó una de sus páginas nobles (la 3) para el amplio artículo firmado por el corresponsal en Madrid, Tobias Buck.

“Los fundadores de EL ESPAÑOL, que han contratado a los mejores periodistas de investigación de medios rivales, aspiran a enviar una señal desafiante en un momento en el que gran parte de la prensa española sigue maniatada por la crisis”, dice el texto, que al final incluye una pregunta clave: “¿Hay gente que debería tener miedo de EL ESPAÑOL?. ‘Depende de lo que hayan hecho”, resuelve el presidente y director, Pedro J. Ramírez.

Este eco global coincide con el absoluto silencio de la prensa de ámbito nacional en España, que no ha dedicado una sola línea al lanzamiento periodístico de mayor envergadura desde 2007.

Muchos medios han publicado en los últimos meses informaciones sobre el lanzamiento, entre ellos la agencia Bloomberg y la revista especializada Columbia Journalism Review.

Esta semana, además, el equipo de EL ESPAÑOL celebraba que 9.000 suscriptores han dado ya su confianza al proyecto, cuyos detalles ultiman ya decenas de periodistas, técnicos y el equipo de gestión en una redacción que no se ha ido de vacaciones.

Medios internacionales que han informado del lanzamiento esta semana:

Además, en EL ESPAÑOL: