Grünenthal, que ingresó 466 millones en 4 años, no indemnizará a las 305 víctimas españolas de la talidomida

Las 305 víctimas españolas de la talidomida vieron ayer esfumarse la esperanza de que la Grünenthal Pharma S. A., la filial española de los laboratorios alemanes Grünenthal GmbH, les indemnice por los severos daños incurables causados por el fármaco. El Tribunal Supremo ha confirmado, por 8 votos frente a 1, la prescripción del derecho a reclamar. La farmacéutica, que ha ingresado en los últimos cuatro años 466 millones de euros por sus ventas en España, sí ha indemnizado, en cambio, a los afectados alemanes. 

En la imagen, el vicepresidente de la Asociación de Víctimas de la Talidomida en España (Avite), Rafael Basterrechea, este miércoles ante el Tribunal Supremo. Mariscal / EFE

GRA033 MADRID, 23/09/2015.- El vicepresidente de la Asociación de Víctimas de la Talidomida en España (Avite), Rafael Basterrechea, hoy ante el Tribunal Supremo, donde se celebra la vista del recurso de las víctimas del medicamento Talidomida contra la sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid que anuló sus indemnizaciones. EFE/Mariscal
El vicepresidente de la Asociación de Víctimas de la Talidomida en España (Avite), Rafael Basterrechea, este miércoles ante el Tribunal Supremo. Mariscal / EFE

La Sala Civil del Tribunal Supremo acordó este miércoles desestimar el recurso interpuesto por la Asociación de Víctimas de la Talidomida en España (Avite) contra la sentencia dictada el pasado octubre por la Audiencia Provincial de Madrid, que declaró prescrita la acción de responsabilidad civil emprendida por los afectados contra Grünenthal Pharma S.A. Ha sido un fallo contundente: 8 votos en contra del recurso de Avite y sólo uno a favor, emitido por el magistrado Francico Arroyo.

Los recurrentes contaban con el apoyo de la Fiscalía. El fiscal de Sala José María Paz escribió en su informe favorable a las víctimas que el hecho de que Grünenthal “pidiera perdón en el año 2012, reconociendo su culpa pero no queriendo indemnizar por su conducta, nos parece un hecho gravísimo para la conciencia de la humanidad”.

El Supremo, sin embargo, ha confirmado el criterio de la Audiencia de que los afectados debieron reclamar mucho antes, en concreto antes de que transcurriera el plazo legal de un año desde que cada uno de ellos alcanzó la mayoría de edad. Los magistrados han estimado que los daños que las víctimas de la talidomida padecen quedaron determinados al nacer. Conocían, por tanto, el alcance de sus secuelas, que son permanentes y están consolidadas, por lo que debieron reclamar como máximo dentro de los 365 días siguientes a cumplir los 18 años.

Al no haber presentado una inicial demanda de conciliación hasta junio de 2011 y una posterior reclamación conjunta en el Juzgado en febrero de 2012, la acción de responsabilidad civil se ha considerado prescrita. La prescripción extingue el derecho a ser indemnizados al no haber sido ejercido en el plazo fijado por la ley, que en este caso era de un año.

El contraste con los afectados alemanes

A salvo de lo que pueda ocurrir con el recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional anunciado de inmediato por Ignacio Martínez, abogado de Avite, las víctimas españolas de la talidomida no van a ser indemnizadas con un solo euro por Grünenthal Pharma. Según sus propias cifras, la filial española del grupo alemán Grünenthal GmbH ingresó por ventas en los últimos cuatro años 466 millones de euros, de los que 109 millones corresponden a 2014. En todo el mundo, la cifra más reciente de ventas corresponde al año 2012 y asciende a 973 millones de euros.

Avite asegura que durante las negociaciones celebradas antes de la presentación de la demanda Grünenthal ofreció una indemnización de 120.000 euros para el conjunto de las 305 víctimas españolas. Una cuantía “ridícula” si se tiene en cuenta que los laboratorios han destinado a los afectados alemanes unos 500 millones, afirma.

El procedimiento judicial ofrece otros motivos de agravio. El medicamento, utilizado para el tratamiento de las náuseas y vómitos de las mujeres embarazadas, fue retirado por Grünenthal en Alemania en diciembre de 1961, pero no lo hizo en España hasta mayo de 1962. La sentencia dictada en noviembre de 2013 por la jueza de la primera instancia, Gemma Fernández, afirmaba que los primeros casos de afectados por la ingesta de talidomida en España ya habían empezado a evidenciarse en el primer trimestre de 1960 y señalaba que “conociendo los efectos nocivos del medicamento que ya estaba en el mercado y su gravedad se optó por no ponerlo en conocimiento de los profesionales médicos [españoles] y por informar parcialmente a los colaboradores externos, que son, precisamente, los que tratan con los médicos y farmacéuticos en el proceso de distribución y venta para el consumo”.

La talidomida tenía efectos teratogénicos (producía malformaciones en el feto) y fue el origen de polineuritis en muchos bebés nacidos de madres que la tomaron durante la gestación. Las malformaciones afectaban fundamentalmente al acortamiento de los brazos y antebrazos, aunque también se produjeron alteraciones en otros órganos, incluidos los internos. “La demandada ni siquiera niega este presupuesto básico”, indicó respecto a Grünenthal la sentencia de la primera instancia, revocada por la Audiencia de Madrid en lo referido a la prescripción.

La tesis del Juzgado de Primera Instancia, que rechazó la prescripción, ha sido apoyada por un solo magistrado de la Sala Civil del Supremo. Arroyo, que ha anunciado que plasmará sus argumentos en un voto discrepante, considera que la decisión de la mayoría se aparta de la doctrina de la Sala, que en numerosos precedentes ha establecido que el plazo de prescripción debe empezar a computarse a partir de la declaración -judicial o administrativa- de incapacidad del afectado. En el caso de la talidomida, el real decreto 1006/2010, de 5 de agosto, puede ser considerado una declaración administrativa de incapacidad ya que reconoció oficialmente a las víctimas de la enfermedad y estableció la concesión de ayudas de la Administración (un pago único de entre 30.000 y 100.000 euros). Desde esa perspectiva, la demanda de conciliación de las víctimas (junio de 2011) no habría prescrito.

La compañía ha declinado valorar la decisión del Supremo “hasta recibir la sentencia oficialmente”. En un comunicado de prensa, la empresa ha reiterado que, “con independencia de la resolución”, ya existen “medios satisfactoriamente establecidos” para que todos aquellos afectados por un producto que contuviese talidomida de Grünenthal, o de su distribuidor local en España, puedan beneficiarse de ayudas económicas.

En conversación telefónica con EL ESPAÑOL, un portavoz de la compañía afirma que los afectados españoles por el fármaco pueden recibir “hasta 7.000 euros mensuales” a través de las dos fundaciones habilitadas para gestionar sus ayudas, la Fundación Contergan y la Fundación Grünenthal, ambas en Alemania.

Sin embargo, Avite asegura que sólo uno de los más de 300 afectados españoles que pertenecen a la asociación es pensionista de una de las fundaciones alemanas, ya que del resto “se han rechazado las solicitudes con las excusas más arbitrarias”. La sentencia de la Audiencia de Madrid alude a cinco víctimas españolas que reciben la pensión de la fundación alemana, cuatro de las cuales no pertenecen a Avite.

Respecto a su culpabilidad, la empresa la reconoce: “Lo hemos hecho públicamente y hemos pedido perdón”. Sin embargo, apunta a un dato que reconocen también las propias víctimas: Medinsa, la representante del laboratorio en aquella época, comercializaba cuatro de los siete medicamentos que contenían el principio activo talidomida. Otros tres los vendían los laboratorios U.C.B. Pevya (hoy UCB Pharma) y Farmacobiológicos Nessa. “El porqué no se piden indemnizaciones a estas empresas además de a Grünenthal es algo que habría que preguntar a las víctimas”, concluye el portavoz del laboratorio en España.

Triunfa la Europa de la fortaleza frente a la crisis de los refugiados

A Hungarian policeman looks at migrants, as they wait to enter Hungary near the village of Horgos, Serbia, September 14, 2015. Hungary has closed off a railway track used by tens of thousands of migrants to enter the European Union on foot, launching a crackdown promised by the right-wing government to tackle Europe's worst refugee crisis in two decades.  REUTERS/Marko Djurica

La UE ha vuelto a cambiar el rumbo en su respuesta a la crisis de refugiados. La prioridad ya no es el reparto entre los estados miembros de los demandantes de asilo, que volvió a fracasar este lunes en la reunión extraordinaria debido al bloqueo de los países del este, sino reforzar las fronteras exteriores y acelerar las repatriaciones de inmigrantes irregulares. España acogerá, en total, 35.000 refugiados este año.

Foto: REUTERS / Marko Djurica

 

Un policía húngaro vigila, este lunes, la llegada de refugiados en la frontera de su país con Serbia. REUTERS / Marko Djurica

La Unión Europea ha vuelto a cambiar el rumbo en su respuesta a la crisis de refugiados. La prioridad ahora ya no es el reparto entre los estados miembros de los demandantes de asilo, que volvió a fracasar en la reunión extraordinaria de ministros del Interior celebrada este lunes debido al bloqueo de los países del este, sino reforzar las fronteras exteriores y acelerar las repatriaciones de inmigrantes irregulares. La UE quiere además que Italia y Grecia pongan en marcha cuanto antes centros de registro en los que los refugiados podrían quedar retenidos a la espera de ser identificados.

El volantazo lo ha vuelto a marcar Alemania con su decisión de reintroducir el 13 de septiembre los controles fronterizos con Austria tras varias semanas dejando entrar a los refugiados. Es la primera vez que se cierran las fronteras en la UE por motivos migratorios desde la puesta en marcha del espacio Schengen en 1995. Le ha seguido la propia Austria y otros países como República Checa, Eslovaquia y Holanda reforzarán los controles. El ministro de Asilo e Inmigración belga, Theo Francken, ha avisado de un “efecto dominó” que podría poner en riesgo la libre circulación de personas, una de las principales conquistas de la UE.

Los 28 estados miembros coinciden en que “es imperativo un control fronterizo eficaz para la gestión de los flujos migratorios”, según figura en las conclusiones adoptadas por la presidencia luxemburguesa de la UE tras la reunión del lunes. “Francia y Alemania consideran que no se puede garantizar la sostenibilidad en la acogida de refugiados sin un dispositivo organizado, poderoso y eficaz de control de las fronteras exteriores de la UE”, ha subrayado el ministro del Interior francés, Bernard Cazeneuve. Para ello, los estados miembros quieren reforzar la Agencia Europea de Protección de Fronteras (Frontex) y encomendarle la tarea de “organizar la repatriación a los países de origen de los inmigrantes económicos irregulares”.

“Decir que se cierran las fronteras y se deja a todo el mundo fuera es poco realista, populista y simplemente imposible. Decir que se abren las fronteras y se deja entrar a todo el mundo tampoco es realista porque dañaría seriamente el modelo social europeo”, ha admitido el vicepresidente primero de la Comisión, Frans Timmermans.

Centros de retención de inmigrantes en Italia y Grecia

Italia y Grecia deberán montar de inmediato en sus territorios centros de registro de inmigrantes (‘hot spots’, en la jerga comunitaria), cuya función será identificar, registrar y tomar las huellas dactilares de las personas que llegan. Se trata de diferenciar entre los que necesitan protección internacional y los inmigrantes económicos, que serán repatriados a sus países de origen. En estos campos de registro se aplicarán “medidas de detención” a los refugiados si es necesario, señalan explícitamente las conclusiones.

“Un mecanismo de solidaridad permanente no puede ponerse en marcha hasta que se creen los centros de registro”, ha avisado el ministro del Interior francés. París y Berlín reclaman además destinar fondos comunitarios a los campos de Turquía, Jordania y Líbano con el fin de que los refugiados se queden allí y no traten de llegar a territorio europeo.

De hecho, los ministros aspiran a poner en marcha nuevos centros de refugiados en los países de tránsito, por ejemplo en África, para evitar que estas personas viajen a Europa. “Se debe empezar a aplicar una estrategia a medio plazo basada en este enfoque integrado, con el objetivo de desarrollar capacidades de recepción seguras y sostenibles en las regiones afectadas y proporcionando perspectivas duraderas y procedimientos adecuados para los refugiados y sus familias hasta que sea posible el retorno a su país de origen”, señalan las conclusiones.

División entre este y oeste

Si la crisis del euro agravó las divisiones entre la Europa del sur y la del norte, la de los refugiados ha mostrado una nueva fractura entre el este y el oeste. Los ministros del Interior de la UE han fracasado este lunes en su intento de repartir a 120.000 demandantes de asilo llegados a Grecia, Italia y Hungría, tal y como había propuesto la Comisión Europea. República Checa, Eslovaquia, Polonia, Letonia, Rumanía y la propia Hungría han sido los países que han bloqueado el plan de Bruselas, según han desvelado dos fuentes diplomáticas a EL ESPAÑOL. “Es verdad que el mensaje que se lanza a la opinión pública europea no es el que desearíamos”, ha admitido el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, al término de esta nueva reunión fallida.

“Las cuotas no resuelven el problema”, alegaba el ministro del Interior eslovaco, Robert Kalinak. En su opinión, los demandantes de asilo “no quieren quedarse” en Eslovaquia, Hungría o ni siquiera en Austria y “no se les puede obligar a la fuerza”. “Al cabo de dos días sabemos que se irán a Alemania o Suecia”, ha dicho. Los países del este culpan a Berlín de haber desencadenado la última oleada de refugiados al anunciar que aceptaría a todos los demandantes de asilo sirios que llegaran a su territorio. Y apuestan por el cierre de fronteras. El caso más extremo es el de Hungría, que ha construido una valla en su frontera con Serbia y rechaza incluso ser beneficiaria del plan de Bruselas. Y es que la Comisión proponía repartir entre el resto de estados miembros 54.000 refugiados llegados a Hungría, 50.400 de Grecia y 15.600 de Italia.

Los países que creen que las cuotas son parte de la solución tampoco ahorran reproches para los socios del este. “Desde hace muchos años hemos sido muy solidarios con los países del este”, ha resaltado el ministro belga, “y para mi está claro que ahora ellos deben ser solidarios también”. Por su parte, el luxemburgués Jean Asselborn reclamaba a Hungría “ser parte de la solución y no parte del problema”.

El ministro alemán, Thomàs de Maizière, y el francés Cazeneuve, presentaron durante el encuentro una posición común de máxima dureza contra la inmigración irregular en un intento final de convencer a los países del este. Pero su alianza fue esta vez contraproducente. Los dos ministros anunciaron a media tarde, en rueda de prensa conjunta, que ya había un principio de acuerdo sobre el reparto de los 120.000 inmigrantes, lo que acabó de enfadar a los más reticentes. Esta comparecencia prematura “no ayudó” a fraguar el compromiso, ha explicado un diplomático europeo.

Al tratarse de un acuerdo político, se necesitaba el apoyo unánime de los estados miembros para aprobarlo. El veto de los países del este obligó a que las conclusiones quedaran plasmadas en un texto firmado únicamente por la presidencia luxemburguesa, que no tiene carácter vinculante. El plan ahora es aprobar el reparto en la próxima reunión de ministros del Interior que se celebra el 8 de octubre en Luxemburgo por mayoría cualificada, dejando en minoría a los socios del este. De momento se descarta convocar una cumbre extraordinaria de jefes de Estado y de Gobierno. Pero no está claro que estos países vayan a aceptar unas cuotas aprobadas contra su voluntad y vayan a acoger efectivamente a estos refugiados.

España acogerá a 35.000 refugiados en 2015

A diferencia de lo que ocurrió en el anterior encuentro del 20 de julio, España no ha puesto esta vez “ningún problema” y ha aceptado sin discutir la cuota de casi 15.000 refugiados que le ha adjudicado Bruselas. A esta cifra hay que sumar los 2.800 que ya admitió en el anterior reparto de julio (de los 5.800 que le pedía Bruselas). Aparte de las cuotas de la UE, el Gobierno de Mariano Rajoy prevé tramitar este año 17.000 solicitudes de asilo. Así que en total, España acogerá a 35.000 refugiados en 2015. “Es un esfuerzo importante para España. Lo hacemos con gusto porque somos un país solidario y somos conscientes del drama humanitario”, ha asegurado Fernández Díaz. Sin embargo, España tampoco se plantea aceptar ahora a los 3.000 refugiados que rechazó en el reparto de julio.

Por qué la crisis de los refugiados paraliza y enfrenta a la UE

Refugiados sirios y afganos llegan a la isla de Lesbos. / REUTERS / Dimitris Michalakis

En lugar de solidaridad y acogida, el agravamiento de la crisis de los refugiados este verano ha provocado parálisis y enfrentamientos entre los estados miembros de la UE, que no se ponen de acuerdo sobre un sistema de cuotas obligatorias para repartirse a los demandantes de asilo. A continuación explico las claves de esa parálisis y de lo que puede ocurrir a partir de ahora. 

En la imagen, refugiados sirios y afganos llegan a la isla de Lesbos. / REUTERS / Dimitris Michalakis

Gráficos de Patricia López

La foto de la vergüenza de Europa / La muerte, en alejandrinos

“Por favor, no vengan”. Es el mensaje que ha lanzado desde Bruselas a los refugiados que tratan de llegar a Europa el primer ministro húngaro, Viktor Orbán. Ha sido su respuesta a la foto del niño sirio ahogado en una playa de Turquía. En lugar de solidaridad y acogida, el agravamiento de la crisis de los refugiados este verano ha provocado parálisis y enfrentamientos entre los estados miembros, que no se ponen de acuerdo sobre un sistema de cuotas obligatorias para repartirse a los demandantes de asilo.

El crecimiento de partidos populistas y de ultraderecha en muchos países europeos dificulta cualquier solución. Está además en riesgo uno de los principales logros de la UE, la libre circulación de personas en el espacio Schengen ya que países como Austria empiezan a reintroducir controles fronterizos. Para el 14 de septiembre se ha convocado una reunión extraordinaria de los ministros del Interior de los 28 en un intento de desbloquear la situación.

¿Por qué aumenta la llegada de refugiados a la UE?

Unos 340.000 inmigrantes y demandantes de asilo han sido detectados en las fronteras de la UE tratando de entrar de forma irregular entre enero y julio de este año, una cifra que casi triplica la registrada en el mismo periodo de 2014: 123.500 personas en los siete primeros meses y 280.000 en el total del año, según los datos de la Agencia Europea de Control de Fronteras (Frontex). Pese al fuerte aumento, esta cifra apenas representa el 0,06% de la población de la UE. Pero el incremento ha provocado una “presión sin precedentes” para las autoridades de control fronterizo de Grecia, Italia y Hungría, según admite la propia agencia.

La guerra civil en Siria, que ha entrado ya en su quinto año, el caos en Libia tras la intervención de la OTAN, el avance del Estado Islámico, la inestabilidad en Irak o Afganistán o los regímenes represivos en países africanos como Eritrea son las principales causas que explican el constante agravamiento de la crisis de refugiados.

Refugiados sirios y afganos llegan a la isla de Lesbos. / REUTERS / Dimitris Michalakis
Refugiados sirios y afganos llegan a la isla de Lesbos. / REUTERS / Dimitris Michalakis

¿Cuáles son las principales rutas de entrada?

Los inmigrantes y los traficantes de personas van ajustando las rutas en función de las dificultades y controles que encuentran en cada punto. En estos momentos, la principal ruta de entrada a la UE es la del Mediterráneo oriental, por donde han llegado 132.000 personas en los siete primeros meses del año. Se trata sobre todo de sirios y afganos que acceden a Grecia por mar desde Turquía. Por Hungría han entrado, a través de los Balcanes, más de 100.000 refugiados que vienen de Afganistán y Siria pero también de Kosovo. En tercer lugar, está Italia, que en lo que va de año ha recibido a 90.000 inmigrantes, en su mayoría de Eritrea y Nigeria, que realizan la peligrosa ruta por mar desde Libia. En contraste, a España sólo han llegado este año alrededor de 7.000 inmigrantes, sobre todo por Ceuta y Melilla, según Frontex.

En estos viajes para llegar a Europa, los refugiados se juegan la vida. En lo que va de año, alrededor de 2.400 inmigrantes han muerto en el mar al tratar de llegar a las costas europeas, según los cálculos de la Organización Internacional para las Migraciones. El último ejemplo, el niño ahogado encontrado en una playa de Turquía. A ello hay que sumar casos como el de los más de 70 inmigrantes hallados muertos en un camión en Austria.

Refugiados sirios rezan al llegar a la isla griega de Lesbos. / REUTERS / Dimitris Michalakis
Refugiados sirios rezan al llegar a la isla griega de Lesbos. / REUTERS / Dimitris Michalakis

¿Cuál ha sido la respuesta de la UE hasta ahora?

La política europea en materia de inmigración y asilo sólo ha avanzado a golpe de crisis y tragedias migratorias. Y ello por las diferencias entre los países con frontera exterior, sobre todo los del sur (que viven el problema directamente) y los del centro y este (que hasta ahora no lo han considerado urgente).

La crisis de los cayucos en España en 2006 fue el primer impulso para empezar a reforzar Frontex en su función de coordinar patrullas de vigilancia marítima de varios países de la UE, aunque el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero ya experimentó las dificultades para concretar la solidaridad de los demás estados miembros. El naufragio de una barcaza procedente de Libia cerca de la isla italiana de Lampedusa en octubre de 2013 provocó la muerte de 366 inmigrantes y movilizó a los líderes europeos. Pero el impacto de la tragedia apenas se tradujo en medidas concretas.

Un nuevo naufragio en Lampedusa de una embarcación con 700 inmigrantes en abril de este año forzó a los jefes de Estado y de Gobierno a explorar nuevas soluciones. Los líderes acordaron triplicar el presupuesto y los barcos y aviones de las patrullas de Frontex por el Mediterráneo con el fin de detectar y asistir a las embarcaciones de inmigrantes en peligro.

En los siete primeros meses del año, 95.000 inmigrantes han sido rescatados en el Mediterráneo central. La UE también ha decidido lanzar una misión militar para destruir las embarcaciones que utilizan los traficantes de inmigrantes. De momento, los expertos de la UE se limitan a reunir información sobre las mafias porque todavía no cuentan con una resolución de Naciones Unidas que les autorice a actuar en territorio libio.

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Gráficos de Patricia López

¿Por qué han fracasado las cuotas de Bruselas?

La medida más novedosa propuesta la Comisión de Jean-Claude Juncker en abril fue un plan para repartir a 60.000 refugiados entre los Estados miembros con dos componentes. En primer lugar, Bruselas pretendía redistribuir, mediante un sistema de cuotas obligatorias, a 40.000 demandantes de asilo llegados a Italia y Grecia con el objetivo de aliviar la presión que sufren los dos países (lo que en la jerga europea se denomina reubicación). A ellos se sumarían otros 20.000 refugiados que se traerían a la UE desde el norte de África y Oriente Medio para abrir canales legales de inmigración y evitar que estas personas tengan que lanzarse al mar (reasentamiento). A diferencia del primero, este segundo componente tendría un carácter voluntario. Los criterios de reparto eran cuatro: la población de cada país (que contaba un 40%), su nivel de riqueza (40%), la tasa de paro (10%) y las peticiones de asilo tramitadas en el pasado (10%). A España le correspondía acoger en total a 5.837 refugiados. Al final sólo aceptó acoger a 2.749.

El plan, que contaba con el respaldo de Francia y sobre todo Alemania, quedó descafeinado en la última reunión de los ministros del Interior de los 28 celebrada el 20 de julio por la oposición de España, Reino Unido y los socios del este. Estos países lograron, en primer lugar, que el reparto no fuera en ningún caso obligatorio ni impuesto por Bruselas. Después ofrecieron cuotas muy inferiores a las sugeridas por la Comisión. El caso más extremo es precisamente el de Hungría, que se ha negado a participar. El resultado es que de momento los países de la UE sólo acogerán a 32.000 solicitantes de asilo procedentes de Italia y Grecia en lugar de 40.000. En contraste, sí que se ha logrado alcanzar la cifra de 20.000 refugiados reasentados.

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¿Por qué España no acepta más refugiados?

 El elevado paro, la posibilidad de que se genere un efecto llamada o los esfuerzos que hace España para controlar sus fronteras y frenar la inmigración irregular son algunos de los argumentos que ha esgrimido el Gobierno de Mariano Rajoy para justificar su negativa a las cuotas propuestas desde Bruselas. El ministro de Exteriores, José Manuel García-Margallo, ha alegado en una entrevista al periódico alemán Die Welt que la tasa de paro y los esfuerzos en inmigración “no se tienen en cuenta de forma suficiente” a la hora de calcular el reparto. “Con una tasa de paro tan alta como la de España, del 22%, no se puede ofrecer a la gente una oportunidad justa de integración”, ha dicho.

Para el Gobierno de Mariano Rajoy, la UE debería ir a la raíz del problema y reforzar la cooperación con los países de origen y tránsito de inmigrantes y refugiados, como hace España con Mauritania y Senegal.

Pese a que España ha sufrido varias crisis migratorias en los últimos años, en particular en las islas Canarias y en Ceuta y Melilla, sigue siendo uno de los países de la UE que tramita y acepta menos solicitudes de asilo. Durante el primer trimestre de 2015, España registró únicamente 2.035 demandas de asilo, el 1,1% del total en la UE, cuando su población es alrededor del 9% del total. En 2014 sólo concedió protección a 1.600 personas: el 0,8% de decisiones positivas en la UE.

Un grupo de refugiados protesta en la estación de tren de Bicske (Hungría). / REUTERS / Bernadett Szabo
Un grupo de refugiados protesta en la estación de tren de Bicske (Hungría). / REUTERS / Bernadett Szabo

¿Cuál ha sido el papel de Alemania?

Alemania ha tenido que asumir de nuevo, junto con la Comisión, el liderazgo en la crisis de los inmigrantes. La canciller, Angela Merkel, ha admitido que se trata de un “desafío mayor” que la crisis de Grecia y está multiplicando los llamamientos a la solidaridad, sobre todo los dirigidos a los países del este. Pero también ha avisado de que “si no se logra un reparto justo de refugiados dentro de Europa, entonces algunas personas querrán poner [el espacio sin fronteras] Schengen en la agenda”. Berlín prevé recibir este año 800.000 solicitudes de asilo y ha dicho que acogerá a todos los refugiados sirios que lleguen a su territorio.

Pero los vecinos de Alemania, en particular Hungría y Austria, se quejan de que estos anuncios están provocando un efecto llamada que está destrozando a sus propios países. El premier húngaro Orban ha llegado a decir que la crisis de refugiados es un “problema alemán” porque es allí donde quieren dirigirse todos los demandantes de asilo.

Por lo demás, la crisis ha provocado también cruces de reproches entre Francia y Reino Unido a cuenta de los inmigrantes que se acumulan en Calais (a la entrada del canal de la Mancha) o entre Francia e Italia por los que están en la ciudad fronteriza de Ventimiglia. El Gobierno francés ha criticado también la construcción por parte de Hungría de una valla en su frontera con Serbia.

¿Qué medidas prepara la Comisión? 

El presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker, tiene previsto anunciar el próximo 9 de septiembre una nueva batería de medidas para hacer frente a la crisis migratoria. En primer lugar, Juncker planteará repartir entre los países de la UE a otros 120.000 inmigrantes llegados a Italia, Grecia y esta vez también Hungría, según ha adelantado el periódico italiano La Reppublica. Para evitar que los países del este o España bloqueen de nuevo el reparto, permitirá no obstante que los estados miembros que no deseen participar se excluyan, aunque tendrán que dar explicaciones a sus socios y opiniones públicas. El Ejecutivo comunitario pretende además poner sobre la mesa un sistema permanente de reparto que se activaría de forma automática cuando se superen determinados umbrales de llegada de refugiados.

La Comisión plantea también acelerar la puesta en marcha de centros de registro de inmigrantes y refugiados en Grecia e Italia y elaborar una lista de países seguros para facilitar la deportación de aquellos inmigrantes irregulares que se considera que no corren ningún riesgo en su país de origen. Esta lista es una petición de Alemania, que se ve desbordada por solicitudes de asilo de inmigrantes procedentes de los Balcanes. Las deniega casi todas pero su tramitación consume muchos recursos. Otra pista en la que se trabaja es la creación de un fondo para ayudar a los países de origen.

No está claro si esta nueva batería de medidas podrá salir adelante. Mariano Rajoy se ha mostrado dispuesto a reconsiderar su cuota de refugiados pero mantiene muchas reservas y los países del este (en particular Polonia, Hungría, Eslovaquia y República Checa) se han propuesto reforzar su alianza contra las cuotas. Pero la creciente presión de Alemania y de la opinión pública podría obligarles a flexibilizar su posición. 

La semana en la que EL ESPAÑOL dio la vuelta al mundo

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Pasaban exactamente 15 minutos de la primera medianoche del año cuando Pedro J. Ramírez anunció en Twitter que este periódico “será universal pero se llamará EL ESPAÑOL”. Aún antes de nacer, nuestro proyecto ha logrado ya dar la vuelta al mundo.

Pasaban exactamente 15 minutos de la primera medianoche del año cuando Pedro J. Ramírez anunció en Twitter que este periódico “será universal pero se llamará EL ESPAÑOL”. Aún antes de nacer, nuestro proyecto ha logrado ya dar la vuelta al mundo.

En la última semana han informado del lanzamiento el Financial Times, uno de los periódicos más prestigiosos del mundo, los económicos de referencia en Alemania –Handelsblatt– y Francia –Les Echos-, The Times y The Guardian en Reino Unido, el Diario de Noticias en Portugal, la radiotelevisión pública de Austria y hasta una web de noticias en Australia, las antípodas de la madrileña Avenida de Burgos donde la redacción del periódico poco a poco comienza a llenarse de periodistas.

La publicación en el Financial Times, que tituló la información “El periódico español que envía una señal desafiante en medio de temores sobre la libertad de la prensa”, creó una auténtica bola de nieve informativa. El diario es de obligada lectura en la élite empresarial y política en todo el mundo, por lo que sus textos son habitualmente reseñadas en la prensa internacional. Pero además, el rotativo reservó una de sus páginas nobles (la 3) para el amplio artículo firmado por el corresponsal en Madrid, Tobias Buck.

“Los fundadores de EL ESPAÑOL, que han contratado a los mejores periodistas de investigación de medios rivales, aspiran a enviar una señal desafiante en un momento en el que gran parte de la prensa española sigue maniatada por la crisis”, dice el texto, que al final incluye una pregunta clave: “¿Hay gente que debería tener miedo de EL ESPAÑOL?. ‘Depende de lo que hayan hecho”, resuelve el presidente y director, Pedro J. Ramírez.

Este eco global coincide con el absoluto silencio de la prensa de ámbito nacional en España, que no ha dedicado una sola línea al lanzamiento periodístico de mayor envergadura desde 2007.

Muchos medios han publicado en los últimos meses informaciones sobre el lanzamiento, entre ellos la agencia Bloomberg y la revista especializada Columbia Journalism Review.

Esta semana, además, el equipo de EL ESPAÑOL celebraba que 9.000 suscriptores han dado ya su confianza al proyecto, cuyos detalles ultiman ya decenas de periodistas, técnicos y el equipo de gestión en una redacción que no se ha ido de vacaciones.

Medios internacionales que han informado del lanzamiento esta semana:

Además, en EL ESPAÑOL:

Sr. Sánchez, cinco dudas sobre si Europa quiere más Europa

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El Partido Socialista aprovechó este martes el debate sobre Grecia para presentar una propuesta de resolución ante la Mesa del Congreso que pretende un cambio de calado en la estructura de la Unión Europea y se resume en una frase: “Más Europa pero también otra Europa”. Bajemos a la tierra, ¿son factibles estas propuestas?

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El Pisuerga pasó ayer por el Congreso de los Diputados en el pleno dedicado a debatir el tercer rescate a Grecia, un acuerdo que implica avalar a escote otros más de 86.000 millones de euros en préstamos a la nación helena (10.000 millones por parte de España) que irán a recapitalizar su banca y cubrir las necesidades de financiación del Gobierno de Alexis Tsipras. El Partido Socialista aprovechó el encuentro para presentar una propuesta de resolución ante la Mesa del Congreso, tal y como había avanzado El País, que pretende un cambio de calado en la estructura de la Unión Europea y se resume en una frase: “Más Europa pero también otra Europa”. La formación que lidera Pedro Sánchez se quiere así colocar en línea con el movimiento liderado por François Hollande desde Francia y Matteo Renzi desde Italia en busca de recuperar el espacio perdido por la socialdemocracia durante la crisis con un cambio de política a nivel europeo.

Bajando a los puntos concretos de la propuesta de los socialistas españoles, ¿son factibles? ¿Quiere Europa una mayor unión? Hace tiempo que todos parecen de acuerdo en que el proyecto común no tiene mucho más tiempo ni hueco para más parches para solucionar los problemas con los que nació su estructura pero aquí van cinco puntos que los socialistas deberían tener en cuenta para hacer una proposición realista que no suene a grandes titulares de etapa electoral.

1. Igualar los impuestos a las empresas: la bicha

Dice el documento socialista:

La fragmentación tributaria en la Unión Europea constituye una fuente permanente de fraude y elusión fiscal (…) y provocan la percepción ciudadana de que el esfuerzo fiscal y tributario en los diferentes Estados no es homogéneo (…). Es necesario avanzar hacia la armonización del tipo mínimo del impuesto de sociedades.

Armonizar el Impuesto de Sociedades en Europa, es decir, poner un impuesto mínimo igual en todos los países que se cobre a las empresas por su beneficio, es el ejemplo de libro a la hora de hablar de intereses divergentes de los miembros de la Unión Europea. Es la línea roja que se atrevió a trazar Irlanda, con amenaza incluida de salirse del euro, cuando negociaba las condiciones de su rescate. Aceptaba básicamente todo menos que le tocasen su flamante impuesto del 12,5% que atrae a tanta multinacional (en España está actualmente al 28%). Como además tenía el respaldo del Reino Unido, el impuesto irlandés no se tocó.

Si un país con la espada de Damocles de un rescate puede plantear semejante pulso y ganarlo, quién puede albergar esperanzas de una armonización máxime cuando los impuestos directos (y el de sociedades está entre ellos) exigen unanimidad de los Estados para su modificación. Ese sueño tiene además una larga historia.

Como recuerda Francisco de la Torre, inspector de Hacienda y responsable del programa fiscal de Ciudadanos, “Europa no ha sido capaz en casi 15 años de ponerse de acuerdo ni siquiera en una propuesta de base imponible armonizada común”. Es decir, no ha logrado aprobar ni qué se considera beneficio empresarial tributable y cómo se define el reparto de impuestos entre países cuando una misma empresa opera en varios Estados miembros (propuesta de Directiva de armonización de la base consolidada común, o BICCIS, a cuya aprobación también hace referencia el documento socialista).

Como explicó De la Torre ante el Comité Económico y Social Europeo en 2014, al que acudió en calidad de experto, “lo que hay que hacer son planteamientos de mínimos, como establecer normas comunes contra los paraísos fiscales, es decir, lograr que al menos el dinero se quede en Europa”.

Y hay que reconocer que se está avanzando en frenar la competencia desleal entre Estados pero por otra vía que no es la armonización y gracias a un motivo claro: la presión, tanto de la opinión pública como de EEUU. Para empezar, la Comisión Europea la preside hoy Jean Claude Juncker, primer ministro de Luxemburgo cuando se firmaron buena parte de los acuerdos secretos con multinacionales para minimizar su factura fiscal destapados por el Consorcio Internacional de Investigación Periodística (ICIJ) y contados en España por El Confidencial. Para seguir, Estados Unidos se ha cansado de que sus multinacionales usen a países europeos (como Holanda o Irlanda) para crear puentes a paraísos fiscales gracias a los que no pagan impuestos prácticamente en ningún sitio. El caso Apple fue un antes y un después.

De ahí vienen un buen número de investigaciones abiertas pero también los acuerdos de intercambio de información entre países (a nivel europeo y también mundial) que pretenden dar herramientas a las agencias tributarias para investigar si las empresas pagan por lo que ganan en cada país o si los Estados cierran acuerdos secretos con multinacionales que supongan competencia desleal con otras arcas públicas comunitarias. España tiene ya lista, a falta de aprobación en Consejo de Ministros, la normativa para que las multinacionales con sede en este país informen de sus datos país por país a partir de 2016.

2. Para las cajas alemanas no hay MUS

Dice el documento socialista:

La unión bancaria es un elemento fundamental de la unión monetaria para reforzar el sistema financiero, garantizar que contribuya al crecimiento de la economía real y hacer frente a futuras crisis financieras. (…) Se asienta sobre tres pilares: regulación europea, supervisión y resolución únicos para la zona euro.

Uno de los grandes orgullos que exhiben los gobiernos derivado de la crisis financiera y dirigido a estrechar lazos en la Unión Monetaria es el Mecanismo Único de Supervisión del Banco Central Europeo (BCE), el MUS, al que también alude el documento de los socialistas españoles recordando que “ya está en funcionamiento”. Ni mención hacen al alcance limitado del mecanismo.

Este policía común de la banca, que es el reconocimiento explícito de que los supervisores nacionales no son lo bastante independientes, existe para supervisar directamente a las entidades financieras, los riesgos que asumen, la calidad de sus órganos de gobierno y los procesos de toma de decisiones. Pero no mira a todas las entidades y no es casualidad. Como no lo es que fuesen Alemania y Austria quienes pusieran más empeño en defender que el BCE no iba a ser capaz de abarcar con la suficiente diligencia la supervisión de las miles de entidades financieras que operan en Europa (como si las cajas de ahorros no tuvieran capacidad de liarla parda).

Son precisamente el equivalente alemán de las cajas de ahorros españolas, las sparkassen, las que quedaron fuera del umbral fijado para pasar a control directo del BCE. Dicho umbral implica, a saber: tener bajo gestión activos con un valor superior a 30.000 millones de euros, representar el equivalente al 20% del PIB del país o haber recibido ayuda del Mecanismo Europeo de Estabilidad, es decir, haber sido rescatado.

El resultado de ese umbral es que, aunque Alemania por tamaño es el país que más entidades pasan a estar supervisadas por el MUS (21), ha logrado que el 48% de su sistema financiero quede fuera de la supervisión directa.

No son pocas las voces que han señalado los desequilibrios que este juego de tamaños puede generar a medio plazo.

3. Deuda común cuando más pesa la deuda

Dice el documento socialista:

Proponemos la creación de un Tesoro Europeo para la zona euro (…) con capacidad para emitir eurobonos y mutualizar parcialmente la deuda pública de los Estados miembros.

El de los eurobonos es otro de los temas recurrentes que ha mantenido dividida a Europa y en el que, hasta la fecha, ha resultado vencedora la posición en contra, con Alemania en cabeza. El economista jefe del Nomura, Richard Koo, entre otros, ha pasado años alertando a Europa de lo que estaba ocurriendo por el hecho de tener bonos de diferentes países emitidos en la misma moneda. Su explicación es sencilla: cuando un gran fondo de inversión reduce o aumenta su exposición a deuda pública en dólares lo único que puede hacer es vender o comprar títulos del Tesoro de EEUU. Sin embargo, reducir o aumentar su exposición a deuda pública denominada en euros puede hacerse vendiendo todos los bonos de un país y refugiándose en los de otro sin salir de la moneda única. Ese arbitraje, que ya fue dañino al comienzo de la crisis, es incluso más lógico ahora que la recesión y las medidas adoptadas han disparado los niveles de deuda sobre PIB de numerosos países. Alemania se negó incluso a la propuesta del prestigioso think tank Bruegel, con sede en Bruselas, de crear eurobonos (o bonos con respaldo europeo) que cubriesen solo hasta el equivalente al 60% del PIB de cada país cuando muchos países (incluida España entonces) no alcanzaban ese nivel y mucho menos el actual.

La propuesta de mínimos planteada desde diferentes círculos económicos en este punto se refiere a emitir deuda común para fines concretos, como los planes de inversión destinados a estimular la economía.

4. Salario Mínimo común… ¿sólo?

Dice el documento socialista:

El mercado de trabajo, al menos en la zona euro, debe estar más integrado (…). Ello implica construcción de un mercado de trabajo integrado en la zona euro que incluya la portabilidad de las contribuciones a la Seguridad Social, el desarrollo de políticas activas de empleo de dimensión europea y el establecimiento de un salario mínimo para la zona euro en base al salario mediano de cada Estado.

Para José García-Montalvo, catedrático de Economía de la Universidad Pompeu Fabra, no tiene sentido ponerse a plantear medidas comunes en el mercado laboral cuando los europeos no consideran que Europa sea un mercado laboral único. “En los países del sur se sigue tomando como un drama salir a trabajar a otro país y países del norte, como Alemania, legislan para que quien va a buscar trabajo se tenga que volver a su país de origen si en un plazo determinado no lo encuentra”.

Pero además son los propios sindicatos los que durante la crisis han pedido que no se ponga el foco de forma aislada en los costes laborales sin atender al resto de factores que influyen en la economía, ¿no sería esta una medida en la misma dirección y sentido inverso?

El ejemplo más claro de lo que ocurre cuando te centras aisladamente en todo lo que afecte al coste laboral es el sector del automóvil español, que en la última década ha tenido que ir renunciando a un número cada vez mayor de sus conquistas en materia laboral para lograr atraer producción a sus fábricas. La lucha por el coste laboral, además de la calidad de las líneas de producción, se ha encontrado un obstáculo constante en el precio de la electricidad en España o la mala conexión para el transporte de mercancías (en el país con más kilómetros de AVE por habitante). En un mundo en que las fábricas de una misma compañía compiten por hacerse con producción, modificar un parámetro sin atender al resto puede ser más perjudicial que beneficioso.

5. Es la política, estúpidos

El documento del PSOE repasa toda una serie de argumentos que han creado grietas entre las dos ideologías predominantes en Europa, como “la reforma del BCE para incorporar objetivos de crecimiento económico y creación de empleo, en pie de igualdad con los de inflación”; “armonizar la edad de jubilación en la zona euro” o establecer “un seguro de desempleo europeo”. Sin embargo, ¿no sería necesario avanzar ideologicamente en la visión de Europa para ver si hay recorrido hacia una mayor unión económica?

Javier Flores, jefe de Estudios de Asinver, señala que el problema que hay que solventar en Europa no es económico sino político y tiene su origen, de nuevo, en la propia creación de la Unión. “Francia la apoyó para recuperar la grandeur, para colocarse en el centro de una moneda capaz de ser reserva nacional y defender los ideales que históricamente había abanderado. Alemania pretendía participar en la creación de un área de comercio e influencia. Cuando la economía acompañaba no hubo conflicto entre ambas ideas. Ahora ambos deben darse cuenta de que no hay ideales que defender sin una economía fuerte ni Europa sin defensa de unos derechos comunes”. Y eso no se consigue “llevando a la opinión pública visiones nacionalistas”, como que el norte es una panda de usureros y el sur un montón de vagos, y utilizándola en los procesos electorales. “Hay una labor enorme que hacer desde la educación para hacer que Europa se una”.

Los cinco gráficos que Rajoy no quiere que veas

El crecimiento del PIB

Mariano Rajoy presentó este viernes ocho gráficos para demostrar hasta qué punto la economía había mejorado durante su mandato. La mayoría estaban mal dibujados, omitían detalles relevantes o destacaban datos erróneos. A continuación presentamos los datos del presidente bien presentados, acompañados de contexto y despojados de la propaganda oficial.

Mariano Rajoy presentó este viernes ocho gráficos para demostrar hasta qué punto la economía había mejorado durante su mandato. La mayoría estaban mal dibujados, omitían detalles relevantes o destacaban datos erróneos. A continuación presentamos los datos del presidente bien presentados, acompañados de contexto y despojados de la propaganda oficial.

1. Las exportaciones. 

¿Se han triplicado las exportaciones en España desde 2011? Así lo sugiere este gráfico del Gobierno español, que trunca el eje vertical en el 27% y presenta una subida mínima  como un aumento notable.

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La realidad es más compleja de lo que sugiere el gráfico del presidente del Gobierno. Las exportaciones españolas empezaron a subir durante el mandato de Zapatero y su crecimiento se ha frenado durante el mandato de Rajoy.

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2. El déficit.

El gráfico elaborado por La Moncloa sugiere que el Gobierno ha reducido el déficit público poco a poco desde 2011 e incluye un año que no ha terminado (2015) y tres que ni siquiera han empezado (2016, 2017 y 2018).

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La clave está en la letra pequeña del gráfico, que indica que sus cifras excluyen el impacto del rescate bancario de junio de 2012. Esas cifras sí están incluidas en este otro gráfico, que ofrece una visión más fiable de la realidad.

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3. El crecimiento.

El Gobierno destaca en este gráfico la previsión de crecimiento de varios estados desarrollados para 2015 y presenta a España como el país que más crecerá. La fuente de  estas cifras es la OCDE.

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Este otro gráfico ofrece más información sobre la evolución de la economía española desde el principio de la crisis. España está un 5% por debajo del PIB de 2007. La economía de otros países (salvo la de Italia) ha evolucionado mejor que la nuestra: Alemania ha ganado un 5% y Estados Unidos, un 8%. España no ha alcanzado el nivel de renta que tenía al principio del mandato de Mariano Rajoy.

El crecimiento del PIB

4. El gasto social. 

El Gobierno destaca que el gasto social supone un 53% de los presupuestos de 2016. Esa cifra la presenta sin desglosar el gasto en las pensiones y en la prestación por desempleo en esta tarta tridimensional.

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Este otro gráfico refleja la evolución del gasto social del Gobierno español desde 1980 y de la tasa de paro desde 1987. En este caso, el gasto social se expresa como un tanto por ciento del PIB y proviene del agregado de la OCDEAquí se aprecia la relación entre ambas variables durante la crisis de los años 90 y durante la recesión actual. El gasto social sube sobre todo porque sube el número de ciudadanos que solicitan la prestación por desempleo. 

El gráfico refleja además que el gasto social se ha mantenido estable desde el principio de la crisis y no ha aumentado desde que llegó al poder el Partido Popular.

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5. La evolución del PIB. 

Este gráfico enfatiza que España ha encadenado ocho trimestres consecutivos de crecimiento desde julio de 2013.

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Este otro gráfico presenta la evolución del PIB español desde 1996. España encadenó 50 trimestres de crecimiento antes de la crisis durante los mandatos de José María Aznar y José Luis Rodríguez Zapatero. evolucion-pib-trimestral

También en EL ESPAÑOL: 

La Grecia que no cambiará el referéndum en 17 gráficos

El triunfo del no en el referéndum abre un nuevo escenario en la pugna entre Alexis Tsipras y las instituciones europeas. Pero no cambia los problemas políticos y económicos del país, inmerso en una de las crisis más profundas de su historia. A continuación explicamos el contexto que rodea a las negociaciones con 17 gráficos. 

El triunfo del no en el referéndum abre un nuevo escenario en la pugna entre Alexis Tsipras y las instituciones europeas. Pero no cambia los problemas políticos y económicos del país, inmerso en una de las crisis más profundas de su historia. A continuación explicamos el contexto que rodea a las negociaciones con 17 gráficos. Los datos que los sustentan están extraídos en su mayoría de organismos internacionales como la OCDE, la Unión Europea y el Banco Mundial.

Un país noqueado por la crisis

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Un país con un PIB menor que Madrid

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Un país donde muchos no pagan impuestos

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Un país sin apenas alta tecnología

Exportaciones alta tecnologia

Un país que gasta más en el Ejército que en I+D

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Gasto en i+d

El 37% de los griegos no paga a tiempo sus facturas

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Un 36% está al borde de la pobreza

Riesgo de pobreza

La mitad de los jóvenes no encuentran empleo

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Nacen menos bebés que antes de la crisis

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Uno de los países más corruptos de Europa

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Así habría descrito el rescate ‘Buzzfeed’     comparacion-01

La Moneda de Irás y No Volverás

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Que Luis de Guindos dijera el lunes a las 8,55 en Radio Nacional que no había riesgo de que la crisis griega contagiara a España y que a las 9,05 el Ibex cayera un 5% y la prima de riesgo subiera un 40 no tiene nada de particular. Lo de siempre: los políticos engañando al personal y los mercados abofeteándonos con la realidad.

Que Luis de Guindos dijera el lunes a las 8,55 en Radio Nacional que no había riesgo de que la crisis griega contagiara a España y que a las 9,05 el Ibex cayera un 5% y la prima de riesgo subiera un 40 no tiene nada de particular. Lo de siempre: los políticos engañando al personal y los mercados abofeteándonos con la realidad. El ciudadano lo tiene descontado. Otra cosa es que la UE disponga ya de mecanismos para amortiguar el contagio y que sea más fácil hacerlo en la parte expansiva de un ciclo económico, como es el caso.

Mucho más me llamó la atención la sentencia campanuda del ministro de Economía, descartando la salida o expulsión de Grecia de la moneda única, por la que tantas voces siguen apostando: “En el euro se entra pero no se sale“. Si esto fuera así estaríamos asistiendo a una gran farsa en la que el irresponsable gobierno Tsipras–Varoufakis trataría de doblarle el pulso a la UE para dejar de pagar sus deudas, mientras la señora Merkel y la Comisión Europea intentarían cargarse al irresponsable gobierno Tsipras–Varoufakis para mantener a los griegos atrapados en un modelo inviable.

Rubén Lapetra, jefe del área de Economía de EL ESPAÑOL, citaba el otro día el informe del Royal Bank of Scotland según el cual la salida de Grecia de la moneda única costaría a los demás miembros de la UE 240.000 millones de euros, casi el doble que la opción más onerosa que se baraja para reestructurar su deuda. Pero mucho más importante todavía que el coste económico, sería el político. Y así quedó de manifiesto en la llamada de Obama a Merkel. Su sentido fue muy claro: cuidado con desestabilizar el vientre oriental de Europa. Si una Grecia repudiada por la UE saliera de la OTAN y se arrojara en brazos de Rusia, el equilibrio geopolítico mundial se tambalearía en este momento crítico en el que el jihadismo golpea a las sociedades libres desde fuera y desde dentro.

La salida de Grecia de la moneda única costaría a los demás miembros de la UE 240.000 millones de euros, casi el doble que la opción más onerosa que se baraja para reestructurar su deuda. Pero mucho más importante todavía que el coste económico, sería el político.

Esa llamada apelaba al pacto tácito que supuso el respaldo norteamericano a la reunificación de Alemania. No se trataba de auspiciar la reaparición de una superpotencia continental sino de impulsar definitivamente la unidad política de Europa. El papel de Alemania consistía en asumir esa tarea como propia, haciendo de gozne entre el este y el oeste, y Grecia queda obviamente dentro del perímetro de su responsabilidad.

El problema es que el camino elegido en el tratado de Maastricht no sólo supuso iniciar la casa por el tejado sino que privó al edificio del más elemental dispositivo contra incendios: los fusibles de las monedas nacionales que a falta de una política económica homogénea protegían cada habitación, cada Estado nación, frente a los errores y tonterías de sus gobernantes o sus debilidades estructurales específicas.

La ortodoxia constructora requería un proceso inverso, de forma que la progresiva democratización de las instituciones europeas hubiera propiciado la transferencia de competencias y la adopción de políticas fiscales comunes, según el principio de “no taxation whitout representation”. Solo entonces, una vez emanado de las urnas un auténtico gobierno federal europeo,  con autoridad para imponer la disciplina presupuestaria y mecanismos de intervención preventiva sobre las economías nacionales, tenía sentido crear la moneda única como escaparate de la realidad y expresión final de la soberanía compartida.

Eso implicaba también, naturalmente, la mutualización final de la deuda de cada país como deuda europea. Era la contrapartida a la dote que en forma de territorio, consumidores y contribuyentes aportaba cada socio a ese matrimonio múltiple. A corto plazo unos habrían salido ganando y otros perdiendo pero al final todos se habrían beneficiado de la creación de una potencia mundial como los Estados Unidos de Europa, capaz de prolongar la concentración de riqueza y la tutela del Estado de bienestar en el viejo continente. Para España habría supuesto además la dilución del oxidado problema nacionalista del siglo XIX en una construcción política acorde con la globalización del siglo XXI.

Ilustración: Javier Muñoz
Ilustración: Javier Muñoz

Desgraciadamente, aunque los grandes desafíos son planetarios, los mercados políticos son nacionales –a menudo regionales– y la proclividad de los políticos mediocres no es otra que estimular el egoísmo miope de los votantes. En la Europa contemporánea faltan líderes con la envergadura y valentía necesarias para impulsar el gran proyecto federal transnacional que fortalecería las libertades y garantizaría la prosperidad del solar de las civilizaciones clásicas. Deberían ser Tony Blair, Sarkozy, Aznar, González o la propia Merkel –o sea los políticos más conocidos del continente– quienes compitieran en las urnas por liderar unas instituciones europeas de indiscutible primacía sobre las nacionales.

La ambigüedad del papel del BCE, teóricamente encargado de velar tan sólo por la estabilidad monetaria pero en la práctica obligado a servir de bombero con sus diversas modalidades de manguerazo, ilustra bien la indefinición del proyecto europeo. Es verdad que algo se ha avanzado en la definición de la unión bancaria que desembocará –ya veremos cuando– en la dotación del Fondo Europeo de Garantía de Depósitos. Pero en conjunto cualquiera diría que todos los convocados al proyecto comunitario están siendo víctimas de una europarálisis, equivalente a la que sufrían los salpicados por el polvo de la hechicera que gobernaba el Castillo de Irás y No Volverás en uno de nuestros más subyugantes cuentos infantiles.

Con la señora Merkel al frente, la moneda única se ha convertido en ese recinto del que, como dice Guindos, “se entra pero no se sale”, pues si permanecer en su interior puede ser muy desagradable, la salida o expulsión de un miembro tendría un coste inasumible para el afectado y desencadenaría probablemente explosiones en cadena que desembocarían en la propia destrucción del castillo. La respuesta a los “shocks asimétricos” de los últimos años -Portugal. Irlanda, España, Chipre y por supuesto Grecia- ha pasado siempre por la dura terapia de los rescates en los que la liquidez y la solvencia se han pagado en forma de ajustes y recortes.

En conjunto cualquiera diría que todos los convocados al proyecto comunitario están siendo víctimas de una ‘europarálisis’, equivalente a la que sufrían los salpicados por el polvo de la hechicera que gobernaba el Castillo de Irás y No Volverás.

Algunas veces esos ajustes y recortes han venido acompañados de medidas estructurales positivas –la reestructuración bancaria y la reforma laboral en España– pero no han dejado de suponer una huida hacia adelante en la medida en que no han cambiado ni las reglas del juego en la UE ni los fundamentos de unos Estados ya habituados a doparse con el déficit y la deuda pública. Si examinamos con ecuanimidad el balance económico de esta legislatura en España, veremos que la disminución del déficit se ha compensado con el incremento de la deuda y que en materia de paro e impuestos Rajoy está ya cerca de alcanzar el inmenso logro de volver al que para él fue el punto de partida.

Pese a que sus necesidades han sido en términos relativos mucho mayores que las de los otros países que han necesitado ayuda –algo así como el 130% de su PIB–, la dimensión de Grecia hacía digerible el esfuerzo de mantenerla con la respiración asistida del segundo rescate y permitía afrontar incluso un tercero. Hacia ello iban encaminadas las negociaciones dinamitadas por la abrupta convocatoria del referéndum de este domingo. Según explica Juan Sanhermelando –recién fichado por EL ESPAÑOL como corresponsal europeo– los acreedores estaban dispuestos a hacer “importantes concesiones” a Grecia, pese al mal estilo faltón y bocazas de Varoufakis, hasta que Tsipras dio una patada al tablero con el todo o nada de lo que en realidad es un plebiscito sobre su gobierno.

Se trata de un órdago que ha encendido todas las alarmas en la medida en que pone en riesgo el propio modelo artificial de una unión monetaria sin unión política. Si hoy ganara el “No” y eso conllevara la salida de Grecia del euro, quedaría establecido un precedente que estimularía a los tiburones financieros a abalanzarse sobre los países más endeudados como Italia o España, bajo la presunción de que en un determinado momento también podrían ser abandonados a su suerte.

Estamos ante una situación límite y en cierto modo insólita. ¿Qué hacer cuando dos de los instalados en el castillo de la bruja no han quedado lo suficientemente narcotizados por los polvos de la corrección política y, además de protestar, comienzan a dar patadas al mobiliario y a romper vidrios y jarrones? Mi enmienda es a la totalidad del proceso, pero si nos atenemos a sus reglas es el gobierno de Syriza y no la UE quien está actuando con intransigencia suicida, utilizando a los ciudadanos de su país como rehenes. Como ha escrito otra habitual de los pasillos de Bruselas,  nuestra subdirectora María Ramírez, “por una vez hasta Juncker suena sereno”.

Llegados a este punto lo que busca Bruselas no es echar a Grecia del euro sino echar a Tsipras y Varoufakis de Grecia. Esa sería la consecuencia de que hoy ganara el “Sí” y se convocaran nuevas elecciones, tras las que se recompensaría la vuelta al realismo. Todos los gobiernos que tendrán que vérselas en las urnas con alternativas populistas, desde luego el de Rajoy, respirarían aliviados.

Lo que busca Bruselas no es echar a Grecia del euro sino echar a Tsipras y Varoufakis de Grecia. Esa sería la consecuencia de que ganara el “Sí” y se convocaran nuevas elecciones, tras las que se recompensaría la vuelta al realismo.

El triunfo del “No” nos abocaría por el contrario hacia una imprevisible terra incógnita. El dilema sería terrible para la Unión Europea pues una mayor flexibilidad ante una Syriza reforzada mostraría la utilidad del radicalismo y la confrontación a la tremenda, elevando la factura de los demás países y alimentando el euroescepticismo en Alemania y la eurofobia en Francia. El contexto perfecto para que el Reino Unido abandonara la UE.

Mantener por el contrario la firmeza tras un “No”, implicaría la implosión de la economía griega –del corralito solo saldrían dracmas para pagar deudas en euros– y con ella la del mito de la irreversibilidad de la hoja de ruta iniciada contra natura con la moneda única. Si se demostrara que en el Castillo de Irás y No Volverás también hay una puerta de salida, pronto contemplaríamos desmoronarse sus almenas, derrumbarse sus torres y derruirse sus paredes hasta verlo desvanecerse por entero en el aire como toda convención consciente fruto de la fantasía humana.

Los sondeos sugieren que unos miles de votos inclinarán la balanza. Pocas veces tan pocos nos han tenido tan en vilo a tantos.

 

Pensiones que pagan bombas saudíes

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La empresa alemana Rheinmetall está respaldada por inversores occidentales como los fondos de jubilación de Noruega o el estado de Nueva York. Sus bombas, fabricadas y exportadas desde Europa, cruzan el Mediterráneo desde Italia y son arrojadas sobre Yemen por la coalición liderada por Arabia Saudí.

La empresa alemana Rheinmetall está respaldada por inversores occidentales como los fondos de jubilación de Noruega o el estado de Nueva York. Sus bombas, fabricadas y exportadas desde Europa, cruzan el Mediterráneo desde Italia y son arrojadas sobre Yemen por la coalición liderada por Arabia Saudí.

Una investigación exclusiva del medio digital reported.ly ha rastreado la fabricación y el envío de componentes de bombas desde la Unión Europea a los Emiratos Árabes Unidos. Esta investigación ha descubierto que bombas construidas por fabricantes europeos han sido utilizadas por la coalición liderada por Arabia Saudí en sus ataques en Yemen, donde han sido documentadas muertes de civiles que podrían ser ilegales de acuerdo con el Derecho internacional.

El fabricante de componentes de bombas es la empresa alemana Rheinmetall AG: una empresa que cotiza en Bolsa y entre cuyos principales accionistas se cuentan firmas financieras de Wall Street. También el fondo de pensiones del estado de Nueva York, el programa de ahorros de la Universidad de Virginia y el fondo noruego de pensiones, el mayor fondo soberano del mundo.

A través de sus inversiones en Rheinmetall, estas instituciones se están beneficiando de la venta de las bombas que ahora están cayendo en Yemen.

Documentos y telegramas diplomáticos filtrados por un grupo que se hace llamar Ejército Cibernético de Yemen y que fueron enviados a reported.ly rastrean los envíos más recientes de componentes de bombas desde el puerto italiano de Génova a Jeddah (Arabia Saudí). Esos componentes continúan hasta el puerto Jebel Ali en Dubai y llegan luego por tierra a una planta de montaje de bombas en Abu Dhabi.

Fabricadas por RWM Italia (la filial de Rheinmetall en la pintoresca isla de Cerdeña), las bombas en cuestión se conocen como MK82 y MK84. Después del largo viaje desde Génova, los componentes para estas municiones los monta la empresa Burkan Munitions Systems para el Ejército de los Emiratos Árabes Unidos, uno de los que ha bombardeado Yemen desde marzo como parte de la coalición liderada por Arabia Saudí contra los rebeldes hutíes.

Además de los recientes envíos de componentes de bomba de clase MK82/MK84, reported.ly también ha confirmado la exportación de otra bomba fabricada por RWM Italia (la MK83) entre 2012 y 2014. La relación entre esta bomba y la campaña de Yemen la ha establecido Ole Solvang, un investigador de Human Rights Watch que ha fotografiado este modelo con la marca de RWM Italia en Yemen en mayo de este año.

Diseño de las bombas de la serie MK80.

Artefactos sin explotar

Los metadatos GPS en las fotografías de Solvang muestran cómo las bombas sin explotar alcanzaron varios puntos de un complejo gubernamental en Sa’dah, una fortaleza hutí en el norte de Yemen. Reported.ly ha verificado de manera independiente la ubicación del ataque cruzando referencias con un vídeo que subió un usuario de YouTube de Sa’dah y que muestra el bombardeo de la fortaleza en el mes de abril.

Entre los documentos obtenidos por reported.ly hay una carta del 21 de abril del 2015 de la empresa Burkan Munitions Systems. Esta carta pide a las fuerzas armadas de los Emiratos Árabes Unidos que organicen un permiso de tránsito para que las municiones puedan pasar en mayo por el puerto de Jeddah en Arabia Saudí. La sede militar mandó esta carta a la embajada de los Emiratos Árabes en Riad, que pidió “permiso diplomático para facilitar procedimientos de entrada [en el puerto de Jeddah] al barco Jolly Cobalto, contratado por las fuerzas armadas de los Emiratos Árabes Unidos”.

Marcado como “muy urgente”, el comunicado fue enviado por el Ministro de Exteriores a varios ministros. También al rey Salman, al príncipe heredero y al ministro de Transporte, que también es el presidente de la autoridad portuaria general en Arabia Saudí.

El barco en cuestión, Jolly Cobalto, es el carguero más grande del mundo. Salió de Génova el 12 de mayo y llegó a Dubai el 5 de junio, según los archivos de  MarineTraffic.com y los documentos de embarque del propietario italiano del buque, el grupo Messina.

Ruta que siguió el carguero ‘Jolly Cobalto’ en mayo de 2015 de Génova a Jeddah y Emiratos Árabes Unidos.

La lista de embalaje para el envío enumera seis contenedores de 12 metros que contenían los componentes de las bombas MK82 y MK84 y que había fabricado RWM Italia. El comunicado señala que el buque contenía componentes de bomba y no explosivos.

La empresa Burkan Munitions Systems presenta su serie de bombas MK80 (que incluye las bombas MK82, 83 y 84) como “perfectas para situaciones donde se requiere una máxima explosión”. Las bombas MK83 que han aparecido en Yemen pesan 453 kilos y están “diseñadas para infligir daño, muerte y heridas graves a través de la explosión y el efecto de fragmentación”, según dice el experto Mark Hiznay de Human Rights Watch. Los artefactos se pueden lanzar en caída libre o equipados con un paquete de orientación para mejorar la precisión. La bomba MK84, que aparece en el documento filtrado del envío, pesa aproximadamente 907 kilos, dependiendo de la espoleta y de la configuración de la aleta.

“En Sa’dah documentamos varios ataques que creemos que son ilegales”, dice Ole Solvang de Human Rights Watch. “Casas residenciales y mercados fueron destruidos y murieron decenas de civiles”.

“Es bastante probable que la coalición liderada por los saudíes esté utilizando bombas similares en áreas donde han muerto civiles”, continúa Solvang. “Sin embargo, no podemos confirmarlo”. Human Rights Watch también ha documentado el uso ilegal de bombas de racimo en Yemen.
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Miles de exportaciones 

Reported.ly ha revisado licencias de exportación italianas que valen más de 100 millones de euros y que se han concedido a RWM Italia desde 2012 para vender bombas MK82/83/84 y otras municiones. Armas que cuestan millones de euros fueron enviadas a Australia y Arabia Saudí en 2012.

Los documentos filtrados a reported.ly establecen una línea de suministro con los Emiratos Árabes Unidos. Italia concedió licencias de exportación en 2013 y 2014 para componentes de la bomba MK83 que incluían un contrato de 62 millones de euros por 3.650 bombas. Pero el destino de esas municiones no está previsto en las licencias de 2013 y 2014.

La empresa Burkan Munitions Systems era propiedad de Rheinmetall hasta que fue transferida a los Emiratos Árabes. Pero Burkan sigue “dependiendo de la tecnología europea para montar bombas”, según Pieter Wezeman, un investigador de armas en el Stockholm International Peace Research Institute.

“Burkan depende de componentes extranjeros para montar bombas”, explica Wezeman. “Se ensamblan en los Emiratos Árabes y se llenan con explosivos. De dónde sacan los explosivos, eso no lo sé, pero dudo que los hagan en los Emiratos. Yo creo que los hacen en Europa y los mandan de una manera u otra”.

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¿Un negocio legal?

Más allá de las cuestiones morales que suscita la fabricación de armas, los Emiratos Árabes Unidos y la empresa Burkan Munitions Systems parecen estar operando dentro de las normas internacionales, explica el experto Pieter Wezeman, que lo describe como “un buen ejemplo de cómo el país está implementando un sistema organizado de importación y exportación de armas en acuerdo con los estándares internacionales. De lo contrario, el riesgo es más grande que las armas se desvíen hacia la esfera ilegal”.

Dicho esto, la concesión de licencias por el gobierno italiano plantea importantes cuestiones. Los miembros de la Unión Europea tienen que seguir ciertas normas en lo referente a la exportación de armas, según explica el investigador de Amnistía Internacional Patrick Wilcken: “[Los tratados internacionales obligan a Italia a realizar una evaluación rigurosa caso por caso sobre el riesgo de cada proposición de transferencia de armas para determinar si hay un riesgo sustancial de que las armas se utilicen para cometer o facilitar violaciones serias de los derechos humanos. Si hay un riesgo sustancial, Italia debe negar la licencia de exportación”.

En colaboración con Giorgio Beretta, un analista del Permanent Observatory on Small Arms (OPAL), reported.ly revisó todas las licencias de exportación expedidas a RWM Italia por el Gobierno italiano en 2012, 2013 y 2014. Reported.ly descubrió que el Gobierno italiano sólo expidió una licencia de exportación para componentes MK82/84 en 2012 como parte de una compra de 8.5 millones de euros realizada por Arabia Saudí. ¿Se exportaron correctamente los componentes de las bombas MK82/84 del envío de mayo y los restos de las bombas MK83 que se encontraron en Yemen esta primavera?

Es posible que la licencia de exportación del envío de mayo sea tan nueva que todavía no haya salido o que las bombas fueran exportadas como parte de un acuerdo bilateral y no estuviesen incluidos en los comunicados oficiales. Reported.ly ha preguntado por este asunto al Gobierno italiano pero aún no ha recibido respuesta.

La empresa alemana

Rheinmetall AG, con sede en Alemania, opera la filial italiana que fabrica los componentes de las bombas. La empresa tuvo unos beneficios modestos en 2013 y 2014. Pero Bloomberg augura que este año tendrá unos beneficios de 130 millones de euros: seis veces más que en el ejercicio anterior.

El negocio general de Rheinmetall está divido en dos sectores: defensa y automotor. El informe anual de la empresa en 2014 documentó más de 2.200 millones de euros en ventas relacionadas con defensa en 2014, casi la mitad de las ventas totales para ese año. Según un análisis de JP Morgan, Rheinmetall cuenta con una cartera de pedidos de más de 6.500 millones de euros en pedidos de defensa. Unas cifras que seguramente aumentarán su valor en bolsa.

JP Morgan Chase & Co era hasta hace poco uno de los mayores inversores en Rheinmetall, según uno de los informes de accionistas de Rheinmetall y según los datos reunidos por Bloomberg.

El foco de atención durante la junta anual de Rheinmetall fueron los 120 millones de euros de reclamo de compensación que la empresa había presentado ante el Gobierno alemán por haber perdido un contrato con Rusia debido a los embargos relacionados con Ucrania. Activistas contra las armas han criticado la reubicación de la producción de la empresa en países como Sudáfrica, Indonesia y Arabia Saudí, donde dicen que la actividad empresarial es cada vez más difícil de regular. Rheinmetall fue multada con 37 millones de euros en diciembre de 2014 por los sobornos pagados por una de sus filiales en Grecia.

Rheinmetall también ha despertado polémica por su relación con el Gobierno de Bahréin, donde los derechos civiles son reprimidos. A través de activistas locales, John Horne y la ONG Bahrain Watch han documentado muchas veces el uso de gases lacrimógenos que fueron fabricados por Rheinmetall Denel, una filial de la empresa con base en Sudáfrica. En una declaración al medio alemán Deutsche Welle, Rheinmetall ha dicho que no ha ofrecido ni suministrado cartuchos de gas lacrimógenos al Gobierno de Bahréin.

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En la guerra de Yemen

JP Morgan no es la única institución financiera que ha invertido en Rheinmetall en los últimos años. Allianz, Hartford, BlackRock, Dimensional Fund Advisors LP y HSBC son algunas de las casi 200 instituciones financieras y fondos que han invertido en la empresa alemana durante este año. Estas inversiones se agrupan en fondos y bonos que se incluyen en fondos de pensiones.

Un fondo soberano (el fondo noruego de pensiones) también se ha beneficiado de Rheinmetall. A finales de 2014 era propietario de 1.87% de la empresa, cuando el valor de su participación era 243,5 millones de coronas noruegas, unos 27 millones de euros. El fondo noruego de pensiones estuvo presente y ejerció su derecho a voto en la última junta de accionistas de Rheinmetall, que se celebró en el mes de mayo.

JP Morgan era hasta hace poco un importante accionista de Rheinmetall, pero en las últimas semanas se ha reducido su participación en la empresa. Activistas en Alemania han iniciado una campaña que pide a otros accionistas de Rheinmetall que salgan del capital de la empresa y que el Gobierno federal retire el permiso para las exportaciones a Indonesia, Qatar y Arabia Saudí.

Detrás de los documentos

Los documentos obtenidos por reported.ly fueron filtrados por un grupo que se denomina a sí mismo como el Ejército Cibernético de Yemen y que asegura haber hackeado al Gobierno saudí. Este grupo apoya a los rebeldes hutíes de Yemen.

Los hackers subieron una muestra de documentos para probar su ataque y declararon que “los documentos y correos electrónicos secretos” se irán publicando gradualmente. El grupo también dijo que había hackeado los ministerios de Defensa y de Interior saudíes y que haría pública la información.

Wikileaks publicó unos documentos que podrían ser los telegramas diplomáticos obtenidos por el Ejército Cibernético de Yemen. En el momento de escribir este artículo, no parece que los documentos examinados aquí estuviesen incluidos en el tramo inicial de las filtraciones de Wikileaks. El Ejército Cibernético de Yemen publicó el 28 de mayo que los documentos se mandaron a Wikileaks “como copia de seguridad”. Wikileaks no ha relevado la fuente de sus documentos. Otros documentos a los que reported.ly ha tenido acceso coinciden con los que Wikileaks ha publicado, lo que sugiere que las filtraciones son las mismas.

La conclusión 

No es una sorpresa que bombas fabricadas por una empresa alemana se envíen a fuerzas armadas de todo el mundo: ésa es la naturaleza del comercio de armas. Lo interesante aquí es que se han revelado filtraciones sobre la cadena de suministros de armas: desde su fabricación en Europa a su envío a países que se encuentran envueltos en algún tipo de conflicto.

Es importante que quienes tienen sus ahorros en un plan de pensiones o en un fondo de inversión que incluye acciones de Rheinmetall sepan si  se están beneficiando involuntariamente del comercio de armas.

Las autoridades italianas aún tienen que contestar quién otorgó licencias de exportación a RWM Italia. Diputados italianos pueden presentar preguntas parlamentarias y tenemos la intención de presentarlas con la ayuda de Giorgio Beretta.

Reported.ly seguirá investigando a Rheinmetall: su impacto en el conflicto de Yemen y las entidades que invierten en esta empresa. Como hemos señalado, Wikileaks ha publicado un tramo inicial de filtraciones obtenidas por el Ejército Cibernético de Yemen. Nuestra intención es analizar estas filtraciones para conseguir más información que pueda iluminar otros aspectos de esta historia. También publicaremos actualizaciones a medida que recibamos respuesta de las empresas que invierten en Rheinmetall.

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Editado por Andy Carvin y traducido por Julia Tena.

Muchas gracias a John Horne, Bahrain Watch; Margot Williams, investigadora de The Intercept, Ole Solvang, HRW; Mark Hiznay, HRW; Pieter Wezeman, SIPRI; Giorgio Beretta, OPAL; Patrick Wilcken, Amnistía Internacional; analista financiero anónimo.

Muchas gracias también a Marina Petrillo de reported.ly, al igual que a Conor Fortune  y a la División del Golfo de Amnistía Internacional por su asistencia con las traducciones. Gracias también a Jenny Hauser y a nuestros traductores de árabe voluntarios que prefieren seguir en la anonimidad por su propia seguridad. Por último gracias a Polish Seaman en YouTube, quien proporcionó imágenes de vídeo del puerto de Génova.

Respuestas de las empresas

Hemos contactado con Rheinmetall, JP Morgan Chase, Credit Suisse, The Hartford, Capital Group y Dimensional para que comenten nuestro informe. Todos han admitido haber recibido nuestras preguntas, pero ninguno ha comentado nada. 

Reported.ly también ha contactado por e-mail y por teléfono a la empresa Burkan para pedir un comentario pero no hemos recibido respuesta. 

El Banco de Noruega, representando al fondo noruego de pensiones, contestó: “La inversión responsable es una parte integrada de la gestión de los fondos de pensiones. De acuerdo con las directrices, el fondo no podrá invertir en empresas que produzcan o cuyas filiales produzcan armas que violan principios humanitarios fundamentales a través de su uso”. El Banco de Noruega nos refirió entonces al consejo de ética para preguntas relacionadas con el supuesto incumplimiento de estas directrices.

BlackRock dijo que “los valores de esta compañía se tienen/mantienen en nombre de los clientes y la mayoría son fondos pasivos que replican índices, cuya composición (o cartera) está determinada por el proveedor del índice, que es quien fija y refleja los índices de referencia que nuestros clientes buscan analizar/seguir”.

HSBC y el estado de Nueva York, que gestiona el Fondo de Retiro del Estado de Nueva York, no han respondido en el momento de la publicación de este artículo.

Allianz dio una respuesta detallada que hemos incluido aquí debajo:

Allianz aplica una política de exclusión en inversiones en armas prohibidas. Esto incluye bombas de racimo, minas antipersona y armas químicas y biológicas de acuerdo con las convenciones internacionales.

La exposición de la que habla el artículo puede estar relacionada con inversiones en nombre de un tercero. En esos casos es nuestro deber fiduciario seguir los requerimientos de inversión de nuestros clientes. La capacidad de aplicar esta política de exclusión varía en algunos tipos de inversiones cuando: 

-las empresas restringidas están incluidas en grandes índices bursátiles y pueden ser parte de otros productos financieros. 

-Allianz invierte en fondos de inversión que ya existen y donde las inversiones se llevan a cabo de acuerdo con el prospecto de cada fondo. 

-Allianz usa temporalmente activos registrados para establecer un fondo para terceros y la composición del fondo está basada en requerimientos específicos de esos clientes. 

Estamos conversando con nuestros proveedores para integrar esos criterios en nuestros productos financieros, que hemos desarrollado con varias ONG en 2012 y 2013 y que aplicamos desde enero de 2014. Más detalles aquí.

El retorno envenenado de Hitler

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‘Mein Kampf’ volverá el 1 de enero del año que viene a las librerías de Alemania. Siete décadas después del suicidio del ‘fuhrer’ y en medio del auge repentino de los ‘ultras’ de Pegida, no todos ven con buenos ojos su reedición.

‘Mein Kampf’ volverá el 1 de enero del año que viene a las librerías de Alemania. Siete décadas después del suicidio del ‘fuhrer’ y en medio del auge repentino de los ‘ultras’ de Pegida, no todos ven con buenos ojos su reedición.


Frunce ligeramente el ceño. Se aplasta el pelo y lo deja caer del mismo lado, un mechón liso color azabache que nace en la parte derecha de la cabeza, cruza la frente y coquetea con la oreja izquierda. Achica la boca hasta casi esconder los labios y se atusa un pequeño bigote que apenas asoma por debajo de la nariz. Gira suave la cara y mira de reojo. Clic.

Dos años después, Lutz Bachmann pediría perdón por aquella fotografía caracterizado de Hitler. No fue suficiente. Ni siquiera para el líder de Pegida: Patriotas Europeos contra la Islamización de Occidente según su acrónimo alemán. Unas semanas antes, este movimiento había reunido hasta 25.000 personas en Dresde “en contra de la aceptación de refugiados económicos”. Un eufemismo que empleó el propio Bachmann para justificar el racismo que inspiran sus convocatorias. “Hay que reírse de uno mismo de vez en cuando”, alegó en el diario sensacionalista Bild.

La dimisión fue la única salida para quien había jugado a resucitar la figura histórica del dictador alemán. Hitler es aún un tabú para la sociedad alemana y por eso la censura fue unánime: incluso los conservadores euroescépticos de Alternativa por Alemania (AfD) mostraron su disconformidad mientras abandonaban Pegida otros cinco dirigentes, entre ellos su portavoz Kathrin Oertel. Si hay algo que en Alemania no admite bromas es el führer.

Y sin embargo el espíritu de Hitler regresa justo en este momento de la mano de una efemérides. El 30 de abril se cumplen 70 años de su muerte y la República Federal ha encendido todas las alarmas porque el dictador no vuelve solo. Lo hace acompañado de su libro, Mein Kampf, que por primera vez queda liberado para nuevas ediciones.

Al invadir Alemania, el Ejército de EEUU requisó el patrimonio de la editorial nazi Eher Verlag, que tenía los derechos de la obra. Al final de la ocupación, los derechos pasaron al Gobierno de Baviera, que ha custodiado Mein Kampf durante un periodo que expira el primer día de enero de 2016.

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El alcalde y los ultras

“Se trata de mis hijos y de mi esposa, que desde nuestras ventanas han visto con miedo cómo se acercaban los neonazis del NPD. No lo soporto más”. Así cuenta su experiencia Markus Nierth, que dijo ‘basta’ el 5 de marzo de 2015, cuando un centenar de ultras le obligaron a dejar su puesto de alcalde en Tröglitz, al Este de Alemania. Apostados frente a su vivienda, vociferaban contra su política de inclusión.

Su dimisión, lamentada a través de Facebook, recordaba la historia más negra de un municipio de menos de 3.000 habitantes que durante el nazismo tuvo su propio campo de concentración. Dos meses después, el democristiano Nierth reflexiona sobre el auge de este fenómeno en todo el país. “Cada vez más personas se atreven a articular un racismo o una misantropía antes encubiertos”, me dice. “El temor hacia lo nuevo es comprensible pero debe ser atajado, explicado y mitigado rápidamente, antes de que los radicales de derecha acaparen estos temas”.

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Markus Nierth.

El albergue para refugiados de Tröglizt sufrió un incendio intencionado a principios de abril. Un suceso que según Nierth evidencia el poder de un fenómeno que es “un desafío global de la sociedad”.

“Hay personas que han endurecido sus corazones y se han convertido en racistas modernos”, dice el ex alcalde. “No van directamente contra una raza sino contra una cultura o una religión. Ahora lo dicen abiertamente y sin tantos rodeos. Las encuestas sugieren que estamos hablando de alrededor del 20% de la población”.

Dos nuevos ataques neonazis, esta vez en Berlín, corroboran que el odio sigue ahí, tan grosero como de costumbre. No es generalizado pero tampoco un hecho aislado: las agresiones se triplicaron el año pasado con respecto a 2013, según ha revelado el rotativo liberal Der Tagesspiegel con datos del Gobierno federal. “Es una tendencia creciente en el interior de la democracia. En sus diferentes tonalidades, se está generalizando entre la población y también se extiende por la política, y no sólo en la derecha. Es incluso un fenómeno cultural”, me dice el criminólogo alemán Bernd Wagner, cofundador de Exit Deutschland, la iniciativa que pretende rescatar del extremismo a los fanáticos de derecha.

De la cárcel a los mítines

Los 25.000 manifestantes que sacaron a las calles en la capital de Sajonia los líderes de Pegida a finales de 2014 mermaron hasta el par de miles a principios de este año. Pero las cifras han vuelto a crecer y ya están cerca de los 8.000.

El estudio ‘¿Qué y cómo piensan los manifestantes de Pegida?’, del politólogo de la facultad de Filosofía de la Universidad Técnica de Dresde Werner J. Patzelt, divide a sus seguidores en tres grupos: ‘nacionalistas xenófobos de derecha” (un tercio), ‘bienintencionados preocupados’ (menos de dos tercios) y “bienintencionados indignados” (la décima parte).

El estudio de Patzelt traza el siguiente retrato robot de los seguidores de Pegida: alrededor de 50 años, con un salario ligeramente superior a la media y sin creencia ni afiliación política concreta. Sus líderes personas como Lutz Bachmann, un condenado por 16 robos con violencia que volvió sobre sus pasos en febrero y vuelve a tener el micrófono de Pegida en la mano. O por Kathrin Oertel, la portavoz que huyó de Pegida tras la polémica por el disfraz de Hitler y que ha repetido, espantada con el movimiento que fundó para resarcirse, Democracia Directa para Europa (DDfE).

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Miles de simpatizantes de Pegida se manifiestan en la calle de una ciudad alemana. / PEGIDA

Pegida, AfD, NPD, DDfE, Dügida (en Düsseldolf), Legida (en Leipzig)… Son siglas que confluyen en analizar la inmigración como un grave problema sin procedentes para Alemania. Las cifras oficiales de la Oficina Federal de Migración y Refugiados muestran un ascenso de los solicitantes de asilo que acoge el país en los últimos años: de 28.018 en 2008 a los 202.834 en 2014. Una panorámica más completa desmonta el argumentario de los ultras: el pico se registró en 1992 con 438.191 solicitantes.

El ex regidor de Tröglitz sigue convencido de que la hospitalidad es la mejor de las políticas: “Ya es hora de que los alemanes seamos agradecidos por todo. También por haber podido salir tan bien de nuestro fatídico pasado; ayudar ahora a los demás no nos hace más pobres sino más ricos”.

Un simple ‘clic’

Relegado en Alemania a mercadillos de segunda mano, copias manoseadas y lomos desgastados, Mein Kampf regresa a las librerías y escaparates en un contexto convulso.

El Instituto de Historia Contemporánea (IfZ en sus siglas alemanas) ha tomado la delantera y está preparando una nueva edición comentada de un texto que dejó de estar prohibido en 1979. El beneficio económico parece asegurado: la biblia del nazismo ha sido un éxito de ventas desde 1925. Se estiman unas ventas de más de 50 millones de ejemplares.

El cuidado de esa versión académica no ha apaciguado las dudas. El partido izquierdista Die Linke ha mostrado públicamente su oposición a la reedición. También la comunidad judía. “Se trata de uno de los peores escritos inflamatorios contra los judíos. Construyó la postura ideológica básica que llevó al Holocausto. La obra no merece atención. Es una chapuza de resentimiento y odio. No tiene justificación alguna en una democracia libre”, me dice Charlotte Knobloch, presidenta de la Comunidad de Culto Israelí en Múnich y Alta Baviera.

Hasta ahora se podía leer y difundir Mein Kampf. De acuerdo con la Ley de Derechos de Autor, expira el copyright de la obra, vigilado hasta ahora por el Estado Libre de Baviera, la región al sureste donde el canciller tuvo su última residencia.

¿Tiene sentido censurar un título que se puede conseguir por internet? Knobloch piensa que no: “Soy consciente de que se puede conseguir con un simple clic y en otros lugares. Pero acceder legalmente y en masa tendría un poder simbólico diferente. Claro que confío en el juicio de la gente. Sobre todo porque nuestra sociedad es lo suficientemente madura como para resistirse y poner en su sitio este panfleto. Pero tenemos un problema creciente con el antisemitismo y su difusión no ayuda a revertir la tendencia. Alemania tiene que mantener echado el cerrojo”.

No es una respuesta unánime. De hecho, la comunidad académica se inclina más bien por desmitificar el libro. “No hay ningún peligro. La obra está tan relacionada con el contexto de los años 20 que no imagino cómo la extrema derecha actual puede sacar algo de ahí”, me explica el historiador alemán Sönke Neitzl, que da clases en la London School of Economics.

Miedo al tabú

La revisión bibliográfica en la que trabaja el instituto muniqués tendrá dos tomos y sumará unas 2.000 páginas llenas de comentarios frente a los dos volúmenes y 800 folios del texto original, escrito por Hitler durante su estancia en prisión después del golpe fallido de 1923.

Mein Kampf detalla las líneas ideológicas del nacionalsocialismo, centrado en la “lucha de razas” y con centro en la “Gran Alemania”. El texto incluye numerosas referencias antisemitas y detalles autobiográficos. Como cuando se refería a sí mismo como ‘superhombre’.

Velar por un análisis científico e histórico de la obra y al mismo tiempo controlar su reedición son las motivaciones del IfZ. “Más allá de ofrecer una gran cantidad de información y de contexto histórico, nuestro proyecto quiere establecer normas para futuras ediciones. Sobre todo contra aquellas matizadas ideológicamente por editores de derecha o por especuladores dudosos que quieran ganar dinero rápido”, me dicen indican los responsables de la institución.

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Hitler sostiene un ejemplar de ‘Mein Kampf’ en una viñeta de la revista satírica ‘Témoin’.

“Es bastante absurda la idea de que un lector actual se convierta en neonazi sólo por la lectura de Mein Kampf”, insisten los responsables del IfZ. “Ocurre justo lo contrario: cuanto más se atormente uno con este texto, más pequeño parecerá su autor y su visión cruda del mundo. El peligro es más bien mantenerlo como un tabú, otorgándole un significado místico que no se merece”.

El 30 de abril de 1945 Hitler se suicidó con un disparo en el búnker que le sirvió de guarida durante sus últimos meses. De aquel escondrijo queda sólo un cartel en la esquina de la calle Gertrud Kolmar, una más en el centro de Berlín. Pero la extrema derecha asoma en Alemania siete décadas después.

“Es importante tener miedo”, me recuerda el ex alcalde Nierth. Le pregunto si le ha vencido el racismo. Si los extremistas se han salido con la suya.

“Conmigo no han logrado su objetivo”, asegura. “Mi esposa y yo, junto con un grupo de simpatizantes, seguimos acogiendo calurosamente a los refugiados. A esas personas las apoyan también los políticos importantes, que ahora sí se preocupan por estos temas”.