El libro negro del periodismo en Cataluña: un epílogo con datos

Captura de pantalla 2015-09-23 a las 10.42.37

La prensa catalana ha tratado la corrupción con recato. Es difícil visualizar en unos gráficos algo tan cualitativo. Éste es nuestro intento. Hemos escogido el estallido de tres casos relacionados con posible corrupción política y las portadas durante los 30 días siguientes. 

La prensa catalana ha tratado la corrupción con recato. Es difícil visualizar en unos gráficos algo tan cualitativo. Este es nuestro intento. Hemos escogido el estallido de tres casos relacionados con posible corrupción política y las portadas durante los 30 días siguientes. Los gráficos sólo tienen en cuenta las menciones en portada, no su tamaño o contenido, que también es importante y aclaramos algo en el texto que acompaña.

Son tres casos de épocas distintas: Banca Catalana, Adigsa o el 3% y Palau. Los tres ejemplos tienen rasgos distintos. Banca Catalana fue un boom que provocó reacciones y manifestaciones inmediatas. Adigsa explotó a partir de la investigación fiscal causada por la frase célebre del presidente Pasqual Maragall -“ustedes tienen un problema y este problema se llama 3%”. Palau fue un temblor relacionado con una institución cultural catalana que al principio no tuvo connotaciones políticas.

1. Banca Catalana.

La fiscalía general del Estado se querelló en mayo de 1984 contra el presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, y otros 22 dirigentes de Banca Catalana. Les acusaba de haber usado una caja B para intereses propios durante la década anterior. La exclusiva de la querella la dio El País el 19 de mayo, unos días antes de que se presentara. Hacía una semana que Jordi Pujol había sido reelegido president de la Generalitat por primera vez con su mayor mayoría absoluta.

En los días siguientes hubo muestras de apoyo y una gran manifestación el día de la investidura. La Vanguardia anunció la querella el mismo día que se iba a interponer, el 24: “Probable: hoy se presenta la querella contra dirigentes de Banca Catalana”. Pujol no aparecía. Al día siguiente La Vanguardia ya no se hablaba del contenido, sino de las “reacciones”. Avui editorializaba desde el primer día: “La querella contra Pujol desestabiliza Cataluña”. Era la opinión de Miquel Roca. Al día siguiente, también según Roca, “González está detrás de la querella”, decía el Avui. El Periódico fue el primero en reaccionar tras El País, pero daba desde el principio la defensa de Pujol: “Pujol, tranquilo ante el rebrote del ‘caso Catalana’”.

En el gráfico todos estos titulares cuentan como menciones, pero su perspectiva, tamaño y objetivo no tienen relación.
[is_not_handheld]

[/is_not_handheld]
[is_handheld]

[/is_handheld]

2. Adigsa y el 3%

El caso del 3% y Adigsa no fue exclusiva de nadie, pero sí lo provocó El Periódico. Había un pleno el 24 de febrero de 2005 en el Parlament sobre el accidente del túnel del Carmel en Barcelona. El Periódico escribió un editorial con mención a las presuntas comisiones del 3%. Desde sus escaños, el president Maragall y el jefe de la oposición, Artur Mas, discutían. Maragall, en un momento de exaltación, acusó sin pruebas a los convergentes de cobrar el 3% de obra pública.

La polémica tomó dos caminos: uno, una crisis política. Dos días después, La Vanguardia titulaba “La acusación de Maragall a CiU amenaza la legislatura”. Había cuatro subtítulos y ninguno mencionaba el 3%. Un titular aislado, abajo, dice: “El fiscal abre una investigación para ver si hubo comisiones”. Este es el segundo camino del 3%: el fiscal José María Mena buscó y acabó por encontrar comisiones de hasta un 20% a través de la empresa pública de vivienda social Adigsa. Ese tema no apareció en la portada de La Vanguardia ni en el Avui. El Periódico lo sacó por abajo. El Mundo y El País tardaron unos días. Fue esta vez un cuentagotas más constante, pero acabó también por apagarse. La prensa no es la única responsable. El empresario que denunció las comisiones del 20%, Juan Antonio Salguero, sigue a la espera del juicio.
[is_not_handheld]

[/is_not_handheld]
[is_handheld]

[/is_handheld]

3. El ‘caso Palau’

El caso Palau tardó unas semanas en despegar. La intervención judicial inicial no pareció implicar lo que ha acabado siendo. Los periódicos intervinieron e insistieron poco durante ese verano. La confesión de Fèlix Millet llegó a mediados de septiembre. “Fèlix Millet confiesa”, titulaba La Vanguardia. Como es habitual, puso la noticia en las páginas de Economía. Las portadas de los días siguientes se centraban en Millet, su papel y su relevo.

Fue otro caso que nadie vio venir.

[is_not_handheld]

[/is_not_handheld]
[is_handheld]

[/is_handheld]

Nota metodológica

Para este análisis se han seleccionado 586 portadas de las hemerotecas de cinco medios nacionales y regionales: El País, El Mundo, El Periódico, La Vanguardia y el Avui. El período de tiempo se ha ajustado de acuerdo al estallido del caso en los medios de comunicación. El análisis recorre el mes posterior a la primera mención del caso en los diarios.

Los casos seleccionados han sido escogidos por su relevancia mediática. Banca Catalana en mayo de 1984, Adigsa (o el 3%) en febrero de 2005 y Palau en julio de 2009.

En el análisis de Banca Catalana, desde el 19 de mayo de 1984 hasta el 19 de junio de 1984, el diario Avui no se publicaba los lunes y El Mundo no existía.

El caso Adigsa coincidió con la Semana Santa de 2005. En este caso algunos diarios no publicaron el 26 de marzo, festividad del Sábado Santo.

Las sospechas de corrupción acorralan al ‘conseller’ Puig

5635487108_2570b595ba_o

Felip Puig con el ex alcalde de Barcelona, Xavier Trias.

Al ‘conseller’ de Convergència le han rodeado varios escándalos pero nunca ha sido imputado. Durante esta campaña ha mantenido un perfil muy bajo. Algunos dicen que porque se avecinan problemas con la Justicia. EL ESPAÑOL desveló este sábado que Puig intercedió por Jordi Pujol Ferrusola con funcionarios de la Generalitat.

También en EL ESPAÑOL: 

Al ‘conseller’ de Convergència le han rodeado varios escándalos pero nunca ha sido imputado. Durante esta campaña ha mantenido un perfil muy bajo. Algunos dicen que porque se avecinan problemas con la Justicia. EL ESPAÑOL desveló este sábado que Puig intercedió por Jordi Pujol Ferrusola con funcionarios de la Generalitat.

Cuentan en Convergència que el partido siempre tuvo dos almas. El sector negocios y el sector política. Cuando las cosas iban bien, el sector negocios se imponía sobre el resto. Cuando el viento soplaba en contra, la parte política tomaba las riendas para atraer a los votantes. Felip Puig (Barcelona, 1958) siempre formó parte del llamado sector negocios, formado por dirigentes de la talla de Lluís Prenafeta, Macià Alavedra y Oriol Pujol. Todos ellos menos Puig están imputados por varios delitos.

La sombra de Puig ha sobrevolado sobre diversos casos de corrupción en Cataluña, pero nunca nadie ha probado que hiciera nada ilegal. Íntimo amigo de Jordi Pujol Ferrusola, con quien compartió colegio desde los seis años, milita en CDC desde que cumplió la mayoría de edad en 1976. Durante estos años ha ocupado todo tipo de cargos de responsabilidad tanto en la Generalitat como en Convergència. Ha sido cuatro veces conseller -Medio Ambiente, Obras Públicas, Interior y Empresa-, secretario general adjunto del partido y portavoz de la Generalitat.

Fue durante su etapa como consejero de Obras Públicas, entre 2001 y 2003 cuando la empresa pública Adigsa presuntamente cobró mordidas que alcanzaron el 20% del importe de las adjudicaciones. El juez, que cerró la instrucción en 2014, imputó a siete personas por malversación, tráfico de influencias, prevaricación y falsedad documental. Entre estos siete imputados se encuentran tres ex cargos de la empresa cercanos a Puig: Josep Antoni Fondevila, Xavier Sala y Jordi Huguet. Durante la investigación, un empresario acusó a Puig y a Oriol Pujol de estar al corriente de las irregularidades de Adigsa. Este empresario, sin embargo, se desdijo y no ratificó ante el juez lo que había afirmado ante la Fiscalía.

Muy unido a los Pujol

La relación de Puig con la familia Pujol va mucho más allá de esa amistad de pupitre entre el ex consejero y el primogénito de Pujol. Ambas familias han mantenido una estrecha amistad que alcanza a otras personas con los mismos apellidos. En Cataluña son conocidos los negocios que hicieron durante años Jordi Pujol Ferrusola y Jordi Puig, hermano del político convergente. Les llamaban los Jordis fueron socios en diversas inversiones y negocios desde mediados de los 90 hasta 2009.

En septiembre del año pasado un juez de Barcelona imputó por blanqueo de capitales a dos hermanos del conseller Puig: Jordi y Oriol. La investigación, sin embargo, circunscribió ese caso a la actividad privada de los hermanos de Puig y no encontró relación con los negocios de Pujol Ferrusola ni con la Generalitat.

El nombre de Puig y el del primogénito volvieron a emerger este sábado cuando EL ESPAÑOL desveló que el conseller había hecho gestiones a favor de Pujol Ferrusola en relación con la concesión de un distintivo de calidad a un hotel en el Pirineo catalán. 

Ni rastro 

A Felip Puig se le ha considerado durante años una de las personas con más influencia dentro de CDC. A través de la colocación de personas afines en diversos ayuntamientos e instituciones territoriales, ha tenido un enorme poder que según cuenta una fuente de CDC brotaba de su control sobre las adjudicaciones municipales en pueblos y ciudades de todo el territorio. Él mismo reconoció durante la comisión de investigación del Parlament sobre fraude fiscal que cuando una empresa acudía a ofrecerle sus servicios enviaba a sus responsables a los ayuntamientos convergentes. “Pero nunca dije a un alcalde que contratara a una empresa en concreto”, se excusó.

En el caso de Torredembarra, por ejemplo, el nombre de Puig aparece en un gran número de documentos del sumario judicial. El conseller empezó a aparecer por el municipio cuando su alcalde, Daniel Masagué, decidió que quería ser diputado en el Parlament. Una persona que trabajaba para el alcalde asegura que éste le dijo que si quería ser diputado debía acercarse a Puig. Hoy Masagué está imputado por varios delitos relacionados con la corrupción en el municipio.

Puig también le pidió a Artur Mas que le diera un cargo a Jaume Vila, el coordinador de urbanismo que envió a Torredembarra en 2010 y que también está imputado por un delito contra la Administración pública.

A muchos les sorprende que uno de los líderes más poderosos del partido haya desaparecido del panorama durante la campaña. Durante esta legislatura, Puig ha sido consejero de Empresa y Ocupación. Ahora no va en las listas del 27-S y ha mantenido un perfil muy bajo en los últimos días. Algunos atribuyen este silencio a una imposición de ERC a la hora de elaborar la lista conjunta. Otros creen que fue él mismo quien dio un paso atrás al ver cada vez más cerca el brazo de la Justicia.

También en EL ESPAÑOL: