El ilustrador Javier Muñoz busca ‘los entresijos de la realidad’

Será el jefe de ilustración de EL ESPAÑOL a partir de septiembre

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Maestro de la ilustración más mordaz, Javier Muñoz es, sobre todo, periodista. Sus composiciones han desembarcado en EL ESPAÑOL con un estilo diferente, identificable, casi icónico. La realidad del momento se filtra en sus composiciones a veces siniestras, a veces incómodas, pero siempre sinceras.

Muñoz recuerda sus inicios y su trayectoria. Él mismo define su obra como “una realidad paralela hiperrealista”, que prefiere denominar “los entresijos de la realidad”.

¿Recuerda su primera ilustración?

No recuerdo mi primera ilustración, pero recuerdo cómo empecé a ser ilustrador. Mi hermano Juan Andrés dibujaba todo lo que le pedíamos. Por entonces, tener una caja de rotuladores era un privilegio. Juan Andrés se acomodaba en el pupitre y nos preguntaba, ahora qué. Le bombardeábamos con nombres de personajes de series, dibujos animados y películas. Su favorito era E.T. Alberto (mi otro hermano) y yo mirábamos absortos su trazo temblequeante. Nos parecía espléndido todo lo que hacía. Admirábamos a mi hermano mayor, era un mago.

Con cuatro años, en parvulario, nos apuntaron a clases de pintura. Me sentía importante porque iba a pintar al colegio de los mayores. Hacíamos bodegones, paisajes y retratos a la cera sobre friselina. Los profesores, Javier y su mujer, eran inseparables y arreglaban nuestros estropicios en un santiamén, aunque a mí no me hacía ninguna gracia que retocasen mis trabajos. Asistimos a esas clases durante dos años, Alberto y yo. Luego ellos dejaron de dibujar. Creo que encontraron cosas mejores que hacer. Quedó vacante la plaza de artista en casa así que tomé el relevo, hasta hoy.

¿Cuál ha sido su trayectoria hasta la fecha?

He colaborado con muchos medios, y no ha sido un camino fácil. No puedo incluir aquí a todos mis clientes pero estoy orgulloso de todos y cada uno: CNN, Variety, National Journal, WWD, Le Monde, Gulf News, The Guardian, Folha de S.Paulo, Etiqueta Negra, la Tempestad, El País, ABC, El Correo, la Voz de Galicia, Rolling Stone, Forbes, Interviú, Cambio 16…

El 14 de febrero de 2000 publiqué mi primera ilustración, en la sección de rarezas de CNNenespanol.com, de eso no me olvidaré nunca.

¿Qué ilustraciones le hacen sentir especialmente orgulloso?

Me gustan, sobre todo, las más pictóricas. Disfruto trabajando con tintas, acrílicos, acuarelas, gouache, collage… mezclarlo todo.

¿Cómo definiría su estilo?

Lo que me gusta del buen periodismo es el contacto con la realidad, con la historia en presente. Como ilustrador que trabaja con medios de comunicación, me gusta hacer algo con esa realidad y darle un sentido. Para ello, cojo la realidad y construyo otra paralela, hiperrealista, más real que la misma realidad. Los entresijos de la realidad, lo llamo. Prefiero trabajar con personajes concretos que con conceptos. Presto atención a la humanidad de los protagonistas con sentido del humor e intentando no juzgarlos. La idea es: “Todos tenemos dignidad pero, a la vez, todos somos un poco patéticos”.

¿Hasta qué punto se implica en cada ilustración?

Mis ilustraciones son reflejo de la visión y comprensión que tengo del mundo, de lo que ocurre a mi alrededor… No soy diseñador, soy periodista y artista, no busco específicamente la belleza, el equilibrio, la perfección. Busco transmitir, contar, comunicar. Ésta es mi vocación, la de comunicador: cuando ilustro, quiero contar algo, quiero contar lo que pienso respecto de un tema. El problema surge cuando la cuestión que se trata en un texto me es indiferente.

“No soy diseñador, soy periodista y artista, no busco específicamente la belleza, el equilibrio, la perfección”

Pero no soy un ‘hombre-objeto’, no soy un programa de diseño que ejecuta las instrucciones de otro: pienso en las páginas como lugares expositivos. Hay quien comunica con palabras, con imágenes, con gráficos, con vídeo… Yo comunico con ilustraciones.

¿Qué características ha de tener una buena ilustración?

Creo que, en la actualidad, hay un renacer de la ilustración como recurso expresivo -no meramente estético- para contar historias o para sintetizar las ideas de artículos de opinión , reportajes… Nunca lo he visto,  pero me gustaría que las ilustraciones, por ejemplo, pudiesen refutar los argumentos que expone un artículo de opinión.

Pienso que el propio ilustrador es un creador de opinión: no me gusta verme como mero acompañante de un artículo o de una noticia sino que la ilustración alcanza una importancia equivalente a la de la palabras y, por tanto, el ilustrador a la del periodista. Al menos, eso es lo que a mí me gustaría y es en lo que yo estoy trabajando.



¿A quién admira? ¿Quiénes son sus maestros?

Hay quien me ha hecho pensar, reir, disfrutar mucho: Quino, Chumy Chúmez, El Roto, Oroz, Liniers, Charles M. Schulz, Patrick McDonnel…

¿Qué significa un proyecto como EL ESPAÑOL para usted?

Una inmensa página en blanco por rellenar. ¿No es ese mi trabajo?


Hemos seleccionado las ilustraciones más comentadas de Javier Muñoz, publicadas en las cartas de El arponero ingenuo de EL ESPAÑOL.

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Esta ilustración, con Mariano Rajoy y Pablo Iglesias bailando, pertenece a la carta titulada ‘El PPP’.
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Felipe VI expulsa a su hermana Cristina y a su cuñado del ‘paraíso’. Corresponde a la carta ‘Los Ciudadanos las prefieren rubias (pero honradas)’.
Ilustración: Javier Muñoz
Rajoy aparece como un desvencijado maniquí para acompañar la carta ‘Las bolas del Estafermo’.
Ilustración: Javier Muñoz.
Pablo Iglesias ajusticia a Juan Carlos Monedero para ilustrar ‘Cuando Robespierre guillotina al verdugo’.
Ilustración: Javier Muñoz
El PP celebró una ‘mansa’ Junta Directiva Nacional. Así se ilustró en la carta ‘En el melonar horrendo’.
Ilustración: Javier Muñoz
Una de las ilustraciones más comentadas fue la que acompañó a ‘La maza se Mariano en la nuca de Rodrigo’.
Rajoy, Unamuno y la noluntad
Miguel de Unamuno abronca al presidente del Gobierno en ‘Rajoy o la noluntad’.