– Elaboró un complejo plan para invertir el dinero del 5% en países como Turquía, Argentina, México o Irak

– Intentó asociarse a un médico colombiano contra la calvicie, fundar escuelas del Barça en Latinoamérica o abrir granjas para cerdos en Uruguay 

Jordi Pujol Ferrusola elaboró un complejo plan para blanquear sus comisiones en medio mundo. EL ESPAÑOL ha tenido acceso al documento original que elaboró el hijo mayor del ex president y en el que diseñó con todo lujo de detalles dónde invertir los fondos cobrados de grandes contratistas de la Generalitat. El dinero lo cobraba a través de dos empresas tapadera: Iniciatives, Marketing i inversions, SA, y Project Marketing Cat, SL. Entre sus destinos priorizaba el continente americano con países como México o Argentina. Pero se planteaba también desarrollar operaciones muy diversas en Turquía, Irak, Gabón, Etiopía o Inglaterra.

Con esas entidades instrumentales, Pujol Jr. ha percibido en los últimos años más de ocho millones de euros en comisiones que han sido camufladas con falsos trabajos de asesoría. La Audiencia Nacional ya ha advertido indicios de que estas prácticas son constitutivas de un delito fiscal y otro de blanqueo de capitales y mantiene imputado al primogénito de Pujol, que llegó a percibir comisiones del 5% de grandes contratistas públicos como la familia Sumarroca.

Pujol Ferrusola planificó una ambiciosa estrategia inversora que se fijaba como principal objetivo Latinoamérica. Tal y como dejó por escrito el propio vástago del histórico dirigente nacionalista, su intención pasaba por concentrar sus fondos en México con la “implantación”, en compañía de un “inversor” por determinar, de un “centro dermatológico” dirigido por el doctor colombiano Giovanni Bojanini. Este médico es especialista en tratamientos para la calvicie, dispone en su país de más de 40.000 clientes y se ha expandido por otros países latinoamericanos como Panamá, Venezuela, República Dominicana o Perú.

Y sin embargo los planes empresariales de Jordi Jr. para esta región no terminaban ahí. En México se planteaba el desarrollo de proyectos “eólicos y fotovoltaicos” así como la instalación de “minicentrales hidráulicas” y de “contadores de agua” en la ciudad mexicana de La Paz. También expresaba su intención de participar en la instalación de “puertas automáticas” para la línea de metro de México DF e introducirse en negocios vinculados a los “residuos” y “la iluminación pública” de “ayuntamientos” mediante la alianza con la empresa francesa Citelum. A su vez dejó por escrito que tenía en mente la construcción de “aparcamientos de hospitales” y hasta la posibilidad de “introducir” en México a la empresa National Geographic.

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Escuelas del Barça

Entre las posibles líneas de negocio de Pujol Ferrusola en México, figuran la “búsqueda de colaboración entre empresas españolas y mexicanas para la gestión de residuos y mantenimiento de depuradoras”. Para ello escogió como “emplazamientos” predilectos “Puerto Vallarta, México DF, Querétaro y Acapulco”. Junto a todas estas iniciativas, llegó a poner en marcha el desarrollo urbanístico de Azul de Cortez en el sur de la península de Baja California, ideó introducirse en el sector sanitario implantando tecnología para “diagnosticar por imágenes el cáncer de mama” y llegó a destinar al menos 1,2 millones de euros a un supuesto negocio de envío de dinero entre Estados Unidos y México.

En Argentina, además de la adquisición del puerto fluvial de la ciudad de Rosario, que fue su iniciativa estrella y en la que Hacienda ya ve indicios claros de blanqueo de capitales, Jordi Jr. planteó la posibilidad de incorporar a este boyante negocio a una serie de “inversores chinos”. Su intención era ampliar esa iniciativa a los “contenedores de automóviles y cítricos”.
IdeasEmpresasPujol
Gráfico: Luis Sevillano

En América también estudió la posibilidad de “montar granjas de cerdos con la genética de España en Brasil o en Uruguay” y analizó la “búsqueda de minas” para producir carbonatos de calcio en alianza con la empresa española Reverté. Pero también examinó la posibilidad de “crear escuelas del FC Barcelona” y el desarrollo de proyectos de “biodiésel” y de “importación hacia España del grano argentino para piensos”.

El hijo de Pujol intentó extender sus tentáculos también a países como “Turquía o Irak”, donde meditó la posibilidad de desarrollar “proyectos en asuntos de seguridad, ferrocarriles, gas natural y petróleo”.

En Inglaterra sopesó invertir en “plantas de reciclaje” con la empresa Zerowaste y llegó incluso a África, donde desembarcó en Gabón para “instalar líneas eléctricas” y en Etiopía, donde meditó “presentar empresas españolas al lobby etíope para realizar trabajos en el país”.

Este gran esquema, elaborado por el propio Pujol Ferrusola, sirve de guía ahora a los investigadores para determinar a cuánto asciende realmente la fortuna de la familia y dónde se encuentran diseminados los fondos procedentes de la corrupción.

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