El recuento enfría la fiesta soberanista

Supporters of secessionist group Junts Pel Si (Together for Yes) react after polls closed in a regional parliamentary election in Barcelona, Spain, September 27, 2015.  Separatists have won a clear majority of seats in Catalonia's parliament, an exit poll showed on Sunday, in an election that could set the region on a collision course with Spain's central government over independence.     REUTERS/Andrea Comas

Andrea Comas / Reuters

La celebración de los resultados de Junts Pel Sí ha perdido fuerza a medida que avanzaba el escrutinio. Lo que al principio era una euforia desatada se ha convertido en una victoria agridulce al constatar que el soberanismo no se imponía en votos.

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La celebración de los resultados de Junts Pel Sí ha perdido fuerza a medida que avanzaba el escrutinio. Lo que al principio era una euforia desatada se ha convertido en una victoria agridulce al constatar que el soberanismo no se imponía en votos.

Cualquiera podría decir que se trataba de una celebración de un título del Barça o de un concierto de fiesta mayor, pero era la noche electoral de Junts Pel Sí. Unas 2.000 personas se han acercado a los aledaños del mercado del Born para celebrar, en un ambiente de euforia y alegría, la victoria de la coalición que reúne a ERC, CDC y miembros de la sociedad civil.

“¡Hemos ganado en escaños y en votos, y tenemos una mayoría más que suficiente para tirar adelante este proyecto!”. El líder de ERC, Oriol Junqueras, desataba la euforia entre los presentes al pronunciar estas palabras con un 70% de votos escrutados. A medida que avanzaba el recuento, sin embargo, se constataba que las fuerzas soberanistas no obtenían más del 50% de los votos y algunos empezaban a dudar de la bondad del resultado.

Supporters of secessionist group Junts Pel Si (Together for Yes) react after polls closed in a regional parliamentary election in Barcelona, Spain, September 27, 2015.  Separatists have won a clear majority of seats in Catalonia's parliament, an exit poll showed on Sunday, in an election that could set the region on a collision course with Spain's central government over independence.     REUTERS/Andrea Comas
REUTERS/Andrea Comas

Familias enteras, grupos de gente joven y algunos turistas se han agolpado alrededor del escenario montado delante del mercado. A partir de las ocho han empezado a llegar los primeros simpatizantes, la mayoría de ellos ataviados con esteladas y todo tipo de objetos soberanistas. Los congregados han seguido de cerca la conexión en directo de TV3, que se emitía a través de una pantalla gigante.

Entre el mar de esteladas se encontraban personas como Iván Villanueva, un peruano que lleva 15 años viviendo en Barcelona y que llevaba una camiseta de la ANC y una estelada a modo de capa. También había familias enteras como los Ballús-Carrius, que no se querían perder un “momento histórico” y han optado por seguir el escrutinio en directo desde la plaza y no desde el sofá de su casa. Otros, como Frank Scothson, un británico de visita en Barcelona, pasaban por allí y decidieron entrar.

Después de Junqueras ha comparecido Artur Mas, que ha empezado celebrando la victoria en catalán, castellano, francés e inglés. El president de la Generalitat en funciones ha reafirmado el carácter plebiscitario de los comicios destacando la alta participación (más del 77 %) y ha pedido a los que han perdido que respeten el resultado.

A medida que avanzaba el escrutinio y los líderes acababan sus discursos, las dudas sobre el proyecto soberanista asaltaban a muchos de los presentes. En los corrillos los seguidores de Junts pel Sí comentaban si el resultado era bueno o malo y cada uno hacía su propia interpretación. Algunos restaban los votos de CSP del bando unionista para afirmar que también se había ganado en votos. Otros consultaban los resultados de 2012 para ver cuántos diputados alcanzaba el soberanismo en la anterior legislatura. Una mayoría despreocupada no atendía al escrutinio y bailaba y cantaba los hits que un DJ pinchaba desde el escenario.

Supporters of secessionist group Junts Pel Si (Together for Yes) react after polls closed in a regional parliamentary election in Barcelona, Spain, September 27, 2015.  Separatists have won a clear majority of seats in Catalonia's parliament, an exit poll showed on Sunday, in an election that could set the region on a collision course with Spain's central government over independence.     REUTERS/Andrea Comas
REUTERS/Andrea Comas

Cuando TV3 ha empezado a proyectar los discursos de las otras formaciones, la gente ha abucheado la comparecencia de Inés Arrimadas. También han celebrado los malos resultados de Unió y han gritado “botifler” (traidor) al ver la comparecencia de Duran.

Los aledaños del mercado del Borne se vaciaban paulatinamente. Mucha gente no acababa de saber si el resultado era bueno o malo. Al final TV3 ha retransmitido la comparecencia del líder de la CUP, Antonio Baños. Lo primero que ha dicho ha sido que requerirán un “plan de choque de rescate ciudadano” antes que cualquier otra cosa. “Después hablamos de lo que sea”. La gente ha empezado a aclamar a Baños al ver las imágenes del Casino de l’Aliança del Poblenou, donde se celebraba la noche electoral de la formación anticapitalista.

Dos jóvenes con esteladas empezaban a enfilar el camino hacia su casa sobre las 11 y media de la noche. Preguntados por qué no se quedaban, uno de los dos se ha sincerado: “Hoy la fiesta estaba en la sede de la CUP”.