Núria

Nombre de una virgen catalana particularmente venerada, de alguna que otra heroína de Marsé y del Estatuto de Autonomía de Cataluña de 1932. Fue este Estatuto, el primer instrumento de autogobierno catalán de la Edad Moderna, una ley ESPAÑOLA aprobada durante la Segunda República. Obviamente con Alfonso XIII no había colado. Se estará a favor o en contra. Pero queda en pie el hecho de que España no siempre dice que no. Y eso que el Estatut de Núria introducía hechuras federales en un Estado que se soñaba unitario, creaba una ciudadanía catalana, entronizaba el catalán como lengua oficial única, daba el derecho de autodeterminación por reconocido, etc. Unamuno y Ortega y Gasset se tiraban de los pelos. Hubo tsunamis en las Cortes. Hizo falta el golpe de Sanjurjo para cerrar filas y votarlo de una vez (algo así como los pactos de la Moncloa después de lo de Tejero) y Azaña lo rubricó jugándose el tipo como español. Pensando que así ganaba tierra y corazón a la patria en lugar de perderlos. ¿De verdad España es y ha sido siempre tan intratable?

Olimpiada

La de Barcelona en 1992 tuvo la suerte de empezar y de acabar bastante mejor que la Olimpiada Popular celebrada en la misma ciudad en el año 1936, para contraprogramar los Juegos Olímpicos nazis de Hitler, y que finalizaron con atletas de muchos países saliendo por patas al oír por las Ramblas los primeros tiros de nuestra guerra. Con un Pasqual Maragall entonces pletórico al frente, el sueño olímpico de los 90 marca el punto más alto de compromiso (sentimental y financiero) de toda España con Cataluña, aunque parte de ésta saliera hosca y reservona y soñando grandes pitadas en los estadios donde algún cachorro de las primeras familias catalanas, empezando por la Pujol-Ferrusola, llegó a valerse de su condición patricia para introducir de matute los pitos y las estelades. Al final hubo que abortar todo porque no estaba el horno para bollos. Baltasar Garzón detuvo hasta al apuntador tratando de hacer una limpia previa de independentistas, les dio trato de etarras, como a tales los mandó a Madrid en sombrías furgonas de la Guardia Civil, acabó acusado por el Tribunal de Estrasburgo de indiferencia a la tortura y Pujol le advirtió, seguramente con razón, de que estaba dando alas a lo que hasta entonces nunca las había tenido en serio. Lo mejor, la marca Barcelona que desde entonces goza en todo el mundo de un prestigio incluso exagerado. Lo peor…pues eso, no haber sabido estar a la altura desde entonces de nuestra propia exageración.

Pactos del Majestic

¿Por qué lo llaman hacer Historia cuando quieren decir bajarse los pantalones? Hasta la dimisión de Alexis Tsipras encierra algo más de coherencia política de la que acreditaron José María Aznar, Jordi Pujol y sus respectivas huestes cuando una noche de primavera de 1996 se sentaron en el hotel Majestic de Barcelona a cenar y a negociar cómo dejar de sacarse los ojos con los dedos sucios, cómo redescubrirse repentina y mutuamente tal que grandiosísimos hombres de Estado. ¿Todo ello sin ingesta de marihuana o, por lo menos, de LSD? Se nos vendió entonces que PP y CiU habían visto la luz. Que estaban refundando España. A la vista de la evolución posterior de todo, la cena en cuestión se nos queda en yantar de trepas y mafiosos. Atención, pregunta: ¿cuántos de los comensales están pendientes de investigación y quién sabe si de ir a la cárcel? ¿Con un beso de la Udef me traicionas?

Pacto del Tinell

Pacto no para comprometerse a hacer nada bueno ni constructivo, sino sólo para NO hacer algo que todos los firmantes consideran malísimo: les nenes no es toquen y el PP tampoco. Peperos go home, fuera de la política, de las instituciones, de la galaxia. No hace falta ser del PP (aunque ayuda) para notar que algo huele a podrido, que hay cierto tufillo antidemocrático. Sí hace falta ser del PP para quedarse mirando como un pasmarote, sin ni idea de cómo reaccionar… ¿Pero a estos tíos no les habíamos dado el 30 por ciento del IRPF?

Peajes

La soga en casa del ahorcado. El pañuelo sin sangre en la boda gitana. Brilla el cuchillo de Norman Bates en la oscuridad. Grita la rubia desnuda en la bañera. Sin duda el karma de los catalanes existe, y tiene que ser muy malo: un pueblo que tanto miedo patológico tiene de pagar, sobre todo de pagar por lo que a otra gente le sale gratis, y prácticamente no hace otra cosa desde el principio de los tiempos. Bien cara ha salido la impaciencia por tener autopistas cuando otros iban en burro y tartana por el polvo de los caminos. La impaciencia de unos y la ya anteriormente mencionada genialidad gestora de otros. Qué cruz. Y qué atraco.