El ilustrador Javier Muñoz busca ‘los entresijos de la realidad’

Captura de pantalla 2015-06-15 a las 10.54.29

Maestro de la ilustración más mordaz, Javier Muñoz es, sobre todo, periodista. Sus composiciones han desembarcado en EL ESPAÑOL con un estilo diferente, identificable, casi icónico. La realidad del momento se filtra en sus composiciones a veces siniestras, a veces incómodas, pero siempre sinceras. Será el jefe de ilustración de EL ESPAÑOL a partir de septiembre.

Será el jefe de ilustración de EL ESPAÑOL a partir de septiembre

Captura de pantalla 2015-06-15 a las 10.54.29

Maestro de la ilustración más mordaz, Javier Muñoz es, sobre todo, periodista. Sus composiciones han desembarcado en EL ESPAÑOL con un estilo diferente, identificable, casi icónico. La realidad del momento se filtra en sus composiciones a veces siniestras, a veces incómodas, pero siempre sinceras.

Muñoz recuerda sus inicios y su trayectoria. Él mismo define su obra como “una realidad paralela hiperrealista”, que prefiere denominar “los entresijos de la realidad”.

¿Recuerda su primera ilustración?

No recuerdo mi primera ilustración, pero recuerdo cómo empecé a ser ilustrador. Mi hermano Juan Andrés dibujaba todo lo que le pedíamos. Por entonces, tener una caja de rotuladores era un privilegio. Juan Andrés se acomodaba en el pupitre y nos preguntaba, ahora qué. Le bombardeábamos con nombres de personajes de series, dibujos animados y películas. Su favorito era E.T. Alberto (mi otro hermano) y yo mirábamos absortos su trazo temblequeante. Nos parecía espléndido todo lo que hacía. Admirábamos a mi hermano mayor, era un mago.

Con cuatro años, en parvulario, nos apuntaron a clases de pintura. Me sentía importante porque iba a pintar al colegio de los mayores. Hacíamos bodegones, paisajes y retratos a la cera sobre friselina. Los profesores, Javier y su mujer, eran inseparables y arreglaban nuestros estropicios en un santiamén, aunque a mí no me hacía ninguna gracia que retocasen mis trabajos. Asistimos a esas clases durante dos años, Alberto y yo. Luego ellos dejaron de dibujar. Creo que encontraron cosas mejores que hacer. Quedó vacante la plaza de artista en casa así que tomé el relevo, hasta hoy.

¿Cuál ha sido su trayectoria hasta la fecha?

He colaborado con muchos medios, y no ha sido un camino fácil. No puedo incluir aquí a todos mis clientes pero estoy orgulloso de todos y cada uno: CNN, Variety, National Journal, WWD, Le Monde, Gulf News, The Guardian, Folha de S.Paulo, Etiqueta Negra, la Tempestad, El País, ABC, El Correo, la Voz de Galicia, Rolling Stone, Forbes, Interviú, Cambio 16…

El 14 de febrero de 2000 publiqué mi primera ilustración, en la sección de rarezas de CNNenespanol.com, de eso no me olvidaré nunca.

¿Qué ilustraciones le hacen sentir especialmente orgulloso?

Me gustan, sobre todo, las más pictóricas. Disfruto trabajando con tintas, acrílicos, acuarelas, gouache, collage… mezclarlo todo.

¿Cómo definiría su estilo?

Lo que me gusta del buen periodismo es el contacto con la realidad, con la historia en presente. Como ilustrador que trabaja con medios de comunicación, me gusta hacer algo con esa realidad y darle un sentido. Para ello, cojo la realidad y construyo otra paralela, hiperrealista, más real que la misma realidad. Los entresijos de la realidad, lo llamo. Prefiero trabajar con personajes concretos que con conceptos. Presto atención a la humanidad de los protagonistas con sentido del humor e intentando no juzgarlos. La idea es: “Todos tenemos dignidad pero, a la vez, todos somos un poco patéticos”.

¿Hasta qué punto se implica en cada ilustración?

Mis ilustraciones son reflejo de la visión y comprensión que tengo del mundo, de lo que ocurre a mi alrededor… No soy diseñador, soy periodista y artista, no busco específicamente la belleza, el equilibrio, la perfección. Busco transmitir, contar, comunicar. Ésta es mi vocación, la de comunicador: cuando ilustro, quiero contar algo, quiero contar lo que pienso respecto de un tema. El problema surge cuando la cuestión que se trata en un texto me es indiferente.

“No soy diseñador, soy periodista y artista, no busco específicamente la belleza, el equilibrio, la perfección”

Pero no soy un ‘hombre-objeto’, no soy un programa de diseño que ejecuta las instrucciones de otro: pienso en las páginas como lugares expositivos. Hay quien comunica con palabras, con imágenes, con gráficos, con vídeo… Yo comunico con ilustraciones.

¿Qué características ha de tener una buena ilustración?

Creo que, en la actualidad, hay un renacer de la ilustración como recurso expresivo -no meramente estético- para contar historias o para sintetizar las ideas de artículos de opinión , reportajes… Nunca lo he visto,  pero me gustaría que las ilustraciones, por ejemplo, pudiesen refutar los argumentos que expone un artículo de opinión.

Pienso que el propio ilustrador es un creador de opinión: no me gusta verme como mero acompañante de un artículo o de una noticia sino que la ilustración alcanza una importancia equivalente a la de la palabras y, por tanto, el ilustrador a la del periodista. Al menos, eso es lo que a mí me gustaría y es en lo que yo estoy trabajando.



¿A quién admira? ¿Quiénes son sus maestros?

Hay quien me ha hecho pensar, reir, disfrutar mucho: Quino, Chumy Chúmez, El Roto, Oroz, Liniers, Charles M. Schulz, Patrick McDonnel…

¿Qué significa un proyecto como EL ESPAÑOL para usted?

Una inmensa página en blanco por rellenar. ¿No es ese mi trabajo?


Hemos seleccionado las ilustraciones más comentadas de Javier Muñoz, publicadas en las cartas de El arponero ingenuo de EL ESPAÑOL.

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Esta ilustración, con Mariano Rajoy y Pablo Iglesias bailando, pertenece a la carta titulada ‘El PPP’. [/su_content_slide]
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Felipe VI expulsa a su hermana Cristina y a su cuñado del ‘paraíso’. Corresponde a la carta ‘Los Ciudadanos las prefieren rubias (pero honradas)’.
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Ilustración: Javier Muñoz
Rajoy aparece como un desvencijado maniquí para acompañar la carta ‘Las bolas del Estafermo’. [/su_content_slide]
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Ilustración: Javier Muñoz.
Pablo Iglesias ajusticia a Juan Carlos Monedero para ilustrar ‘Cuando Robespierre guillotina al verdugo’.
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Ilustración: Javier Muñoz
El PP celebró una ‘mansa’ Junta Directiva Nacional. Así se ilustró en la carta ‘En el melonar horrendo’. [/su_content_slide]
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Ilustración: Javier Muñoz
Una de las ilustraciones más comentadas fue la que acompañó a ‘La maza se Mariano en la nuca de Rodrigo’. [/su_content_slide]
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Rajoy, Unamuno y la noluntad
Miguel de Unamuno abronca al presidente del Gobierno en ‘Rajoy o la noluntad’. [/su_content_slide]
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Cómo debatir sobre la ‘piratería’ en internet sin perder los nervios

Un escritor, un abogado y un empresario se juntan para hablar de ‘piratería’ digital. No hay insultos, ni guerras de cifras ni salidas de tono. Los protagonistas coinciden en proponer diálogo para mitigar las descargas ilícitas. Diálogo y concienciación.

Debate ‘Piratería en internet’.

Un autor, un abogado y un empresario se encuentran en un hotel de Madrid para hablar de piratería digital. Se sumergen en un debate  sereno. No hay insultos, ni faltas de respeto, ni guerras de cifras de origen incierto ni salidas de tono. Los protagonistas coinciden en proponer diálogo para mitigar las descargas ilícitas. Diálogo y concienciación.

El Confidencial ha abordado la espinosa cuestión de la propiedad intelectual en la Red con un debate moderado por el periodista Peio H. Riaño. En esta ocasión el triángulo ha sido de lujo: el escritor Lorenzo Silva, muy activo en internet; Carlos Sánchez Almeida, abogado especialista en nuevas tecnologías; y Juan Carlos Tous, fundador de la plataforma Filmin, pionera en oferta de contenidos de pago por internet en España.

El título del debate era toda una declaración de intenciones: ‘Piratería en Internet, ¿Cómo poner puertas al campo?’. Sobre todo en un año especialmente prolífico en reformas legales, como las que afectan a la Ley de la Propiedad Intelectual -con un refuerzo de la llamada Ley Sinde contra los sitios de enlaces a descargas ilegales- y el endurecimiento de los castigos que prevé la del Código Penal (hasta seis años de prisión en los casos más graves y extremos). Unas reformas que, en palabras del propio moderador, dejan “poco margen”. ¿Unas auténticas puertas al campo?

Las reformas son “un paso adelante más” para el fundador de Filmin. “Hemos visto cómo plataformas que operaban en una impunidad total han cerrado o han cambiado su orientación hacia la información de series o películas sin apuntar a la descarga libre de contenido”, añadió Juan Carlos Tous nada más empezar su intervención, y apuntó: “Las reformas han suscitado concienciación y debate”.

“Nos han quitado derechos políticos y ciudadanos, se ha bajado la calidad de esos derechos en toda la legislatura”

Sin embargo, Almeida consideró que “el debate no se puede aislar de la evolución del país en los últimos cuatro años”. “Nos han quitado derechos políticos y ciudadanos, se ha bajado la calidad de esos derechos en toda la legislatura”, aseguró el abogado.

Mientras, Lorenzo Silva pidió a Almeida que no mezclara “actuaciones en las que el Estado realiza restricciones a las libertades publicas con un asunto privado y una vulneración de derechos”. “El campo es Cervantes, Calderón, dentro de poco Lorca… pero no Javier Marías, no hay un derecho a pisotear la obra de los autores”, afirmó el escritor.

Silva razonó que no es partidario de la Ley Sinde o Sinde Wert, pero recordó que la propiedad intelectual merece protección “como cualquier derecho legítimo”. “La respuesta civil no es efectiva, por lo que para eso está la protección penal, como último recurso; para ello tiene que haber una norma que advierta de la gravedad de la misma”, añadió.

“En el mundo del libro, la sensación que hay es que puedes crear un sitio web y poner 4.000 enlaces con libros”

“En el mundo del libro, la sensación que hay es que puedes crear un sitio web y poner 4.000 enlaces con libros”, comentó Silva. En ese momento, el escritor sacó su móvil y enseguida encuentró una página “de un tal Jordi” en el que aparece un libro suyo (Y al final, la guerra) que implicó dos años de trabajo. “En multiformato, o sea, esto está mangado, y Jordi que queda tan ancho”, lamentó el autor.

¿Los responsables?

Almeida puso el acento en lo que a su juicio es el verdadero problema de la piratería: “Se va contra pequeños piratas, pero contra los grandes, que tributan en Irlanda, no se va”, comentó el abogado. “Quienes más ganan en internet son las telefónicas, pero no revierten nada en la creación cultural suficiente”.

“Los hábitos sociales son los que son, porque hay agentes económicos que quieren que esto sea así”, afirmó Almeida, que concluyó: “Cuando todo es gratis, quizá el producto eres tú”.

Sin embargo, Silva contraatacó y argumentó: “Para mí es más transparente que la gente se retrate, que pague por cada producto y que sea el mercado que decida, se necesita una ley”. “Mira el carnet por puntos o la prohibición de fumar en los bares, la gente reacciona de esta manera”, afirmó el escritor. “No veo a la gente reaccionar de otro modo”.

Diálogo y concienciación

El debate, por su título, giró sobre todo en torno a las reformas legislativas de este año. No obstante, Almeida fue tajante: “Una vez que la ley está en el BOE, poco debate hay, y el combate tendrá lugar en los juzgados”, comentó, al referirse a los casos que se abrirán sobre todo a partir del 1 de julio, fecha en la que entra en vigor la reforma penal.

“Es muy importante que se recupere el diálogo entre autores y público”, apuntó el abogado como una solución, y recordó que en los últimos años “las industrias culturales han usado a los autores como carne de cañón, como escudos humanos”.

“La cultura y la Red están llamados a ser cómplices, pero es necesaria la concienciación”

“La cultura y la Red están llamados a ser cómplices”, coincidió Lorenzo Silva, “pero es necesaria la concienciación”. El autor afirmó, por ejemplo, que a veces “es que el profe en el colegio quien pone películas pirateadas a sus alumnos, y si es muy enrollado se las graba”.

“Si miramos la sociología del pirata español tiene una tableta de 500 euros, tiene dinero, lo hace porque no pasa nada”, aseguró Silva, y dijo: “Por eso es importante la legislación, para actuar contra las contadísimas personas que se saltan la norma y, sobre todo, para concienciar al resto”.

¿Y la industria?

Ya se han endurecido las leyes ‘antipiratería’, está claro que hay que incidir en la educación en le respeto a la propiedad intelectual… ¿Qué puede hacer la industria de contenidos?

“Filmin no ha tenido respaldo de las entidades que tenían que haberlo hecho”, desveló Tous, pese a que su plataforma lleva funcionando nueve años, una eternidad comparada con otras que sucumbieron por falta de negocio.

Por su parte, Lorenzo Silva criticó el papel de la industria de contenidos frente a las nuevas tecnologías: “Arrastraron los pies todo lo que pudieron, eso fue un error letal; yo digitalicé en su momento 20 libros míos de golpe -sin DRM, para mí los libros no son un producto sino un servicio-, mientras los editores pensaban que el margen de beneficio estaba en el papel”. “Hay que ofrecer los libros en condiciones ventajosas: si alguien se lo quiere prestar a alguien, es legítimo y tolerable”, apuntó el escritor, que afirma que la industria sí que se ha movido.

No obstante, el autor insistió en que “ha habido una regulación deficiente de la propiedad intelectual que dura hasta hoy”. “¿Qué haces cuando vendes libros a un euro sin DRM y te los piratean? ¿O a dos euros? ¿Qué más se puede hacer?”, se preguntaba.

La fórmula Filmin

Para Juan Carlos Tous, “hay puertas al campo”, y para él la cuestión clave es “cómo satisfacer esas ansias de consumir contenidos donde y cuando quiera”. Y parte de una premisa: ve la piratería como un competidor, no como amenaza.

Tous dijo que ha de haber una parte normativa y judicial. “Aquí cualquiera puede montar un chiringuito, y tiene que haber unas sanciones, como en cualquier negocio físico”, comentó Tous. También ha de existir conciencia. “La gente tiene que decidir si quiere apoyar a los creadores o el todo gratis”, afirmó el empresario

Por último, la industria debe adaptarse. “El modelo hasta ahora ha sido útil y válido hasta ahora pero ya no funciona, no puedes hacer al público esperar seis meses para ver una película: tiene que adaptarse”, concluyó Tous.

Lorenzo Silva propuso en el debate una solución para garantizar el acceso de la gente a la lectura, que pasa por que “el Gobierno español lance un programa para editar digitalmente el dominio público español, y eso se puede hacer mañana y por muy poco dinero”. “Lo que no es dominio público que vaya a la biblioteca pública digital, que debe cubrir las necesidades de gente que no tiene recursos, naturalmente con una remuneración”, sugirió.

El fiscal pide más de 5 años de cárcel para la cúpula española de Anonymous

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Cuatro años después de la detención de tres personas como presunta ‘cúpula’ de Anonymous en España, el fiscal les acusa de daños continuados y pertenencia a grupo criminal. Estas son las claves.

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Foto: William David Thomas

Cuatro años después de la detención de tres personas como presunta ‘cúpula’ de Anonymous en España, el fiscal pide penas que superan los cinco años de prisión por daños continuados y pertenencia a grupo criminal.

El escrito del fiscal, fechado el pasado 11 de mayo de 2015, les imputa la responsabilidad de ataques informáticos que tumbaron, entre otras, la página web de la Junta Electoral Central (JEC) en mayo de 2011. Los daños causados fueron valorados en apenas 700 euros, según un informe del propio organismo remitido hace pocos meses al juzgado.

El caso entra ahora en una fase crítica, el juicio oral, cuyo auto de apertura tiene fecha de 21 de mayo de 2015.

¿Qué?

El 6 junio de 2011, la Policía Nacional anunciaba la detención de tres personas y los describía como “la cúpula de Anonymous en España”, supuestos responsables últimos de múltiples ataques informáticos a diferentes sitios web públicos y privados, entre ellos al de la Junta Electoral Central (JEC).

Ahora, el Ministerio Fiscal considera que los tres acusados pertenecen al colectivo Anonymous y que este grupo preparó al menos dos ciberataques en los que los sospechosos pudieron tener responsabilidades. De esta forma, les considera coordinadores de la Operación Spanish Revolution, un ataque DDoS -peticiones masivas a un servidor hasta colapsarlo- contra “el entorno informático de la JEC”, el sitio web de UGT y el del Congreso de los Diputados.

También les achaca responsabilidad en la Operación V de Votaciones, un ataque frustrado por la Policía Nacional a los sitios web de PP, PSOE y CiU que iba a tener lugar el 20 de mayo de 2011 a las 16:00 horas.

¿Quién?

Los acusados son tres hombres que fueron detenidos y a continuación puestos en libertad en 2011.

R. T. S. (que usaba los nicks Tuerinator y Devnuller), marino mercante, fue arrestado en Almería aunque tiene su domicilio en Gijón. En su casa, siempre según los informes policiales, se hallaron “los equipos informáticos que soportaban los servidores caseros creados por el acusado y utilizados para dar soporte a los ataques”.

J. M. Z. F. (nicks Mugen, Seraf y Sipias), según  la Fiscalía, “era uno de los principales administradores del canal IRC (chat) ‘Anonymous annonet’, donde se ejecutaban los ataques previamente planificados”. En el escrito de acusación se identifica el apodo Seraf como el coordinador del canal al que los usuarios se conectaban para poner a disposición del operador sus conexiones durante el ataque a la página web de la JEC. También se le acusa de haber dado la orden de iniciar ese ataque.

Y. D. L. I. (apodado Wicker, Némesis e Irae) aparece como otro de los administradores del mencionado canal de IRC ‘Anonymous annonet’. La Fiscalía le señala además como “coordinador” del ataque a la JEC y como “gestor de servidores, creador de canales en el sistema de chat, fijar objetivos, analizar vulnerabilidad de sitios web para facilitar los ataques y dirigir los ataques planificados”.

¿Cuándo?

Los ataques informáticos tuvieron lugar en vísperas de las elecciones autonómicas y municipales de 2011. De hecho, el sufrido por la página web de la JEC la dejó parcialmente inoperativa durante los días 18, 19 y 20 de mayo de aquel año.

La página web de la JEC, una herramienta informativa separada de los sistemas de recuento de votos, se vio afectada de forma “intermitente”. También consta la recepción de 480.000 correos electrónicos en las cuentas del secretario general y del director de la Secretaría Técnica de la JEC, una técnica llamada mail bombing.

Los daños al sitio web de la Junta Eletoral Central a los que se refiere la acusación ascendieron a apenas 700 euros

Los daños a los que se refiere la acusación ascendieron a apenas 700 euros (“dos jornadas de trabajo de un consultor externo”), según un informe de la propia Junta Electoral Central incluido en el sumario de la causa tras una reciente petición de la Fiscalía.

Durante estos años, la Policía ha tratado de vincular la supuesta actividad delictiva de los acusados con las acampadas del 15M en la Puerta del Sol en Madrid. De hecho, uno de ellos fue identificado allí, en la misma plaza, después de que un agente encubierto en la red contactara -con el apodo ‘Sprocket’- con J.M. Z. F. y se ganara su confianza. El escrito de la Fiscalía no hace alusión a las famosas acampadas de Sol.

El proceso contra estas tres personas dura ya cuatro años.

¿Dónde?

Los acusados fueron detenidos en Almería, San Vicent del Raspeig (Alicante) y Arenys de Mar (Barcelona). El caso ha sido instruido en el juzgado número 4 de Gijón a cargo de la magistrada Ana López Pandiella, la misma que ordenó escuchas telefónicas a uno de los acusados “por la gravedad de los hechos”.

Del sumario se ordenó, hace cuatro años, la eliminación de las transcripciones de conversaciones entre uno de los acusados y su abogados después de que se este extremo hiciera público este hecho.

Las actuaciones presuntamente delictivas de los acusados tuvieron lugar, naturalmente, en la Red.

¿Por qué?

La Fiscalía les acusa de dos delitos, uno de ellos de especial gravedad. Por un lado, para R. T. S. y Y. D. L. I. pide cuatro años y cinco meses de prisión por daños continuados -artículo 264.2 del Código Penal, que prevé penas de dos a cinco años-, y 11 meses de cárcel por integración en un grupo criminal (artículo 560 ter 1c del Código Penal, hasta un año). Por otro lado, para J. M. Z. F. solicita las mismas penas menos dos meses.

Ya desde el anuncio de la detención de los acusados en junio de 2011, la Policía Nacional consideraba a los tres acusados no sólo miembros de Anonymous, sino su ‘cúpula’ en España. ¿Tiene Anonymous ‘cúpula’? La propia naturaleza de este difuso grupo -un colectivo íntegramente formado en internet, de fronteras difusas y actividad intermitente- dificulta bastante establecer quién está al frente. Las jerarquías no son claras precisamente por su carácter atomizado.

De hecho, el delito que se les achaca relacionado con Anonymous es el de integrar un grupo criminal “con la intención de perpetrar reiteradamente delitos leves”, y pide que se aplique la pena en su mitad superior al estar en grupo criminal -Anonymous- “formado por un elevado numero de personas” (Artículo 570ter 1c y 2a del Código Penal).

¿Y ahora qué?

Tras la presentación del escrito de acusación por el Ministerio Fiscal, la Ley de Enjuiciamiento Criminal establece que se debe dar traslado de copias de las actuaciones a los abogados de los acusados para que presenten escrito de defensa, en el que propongan sus propias pruebas.

Una vez presentados dichos escritos, el Juzgado de Instrucción remitirá la causa a un Juzgado de lo Penal de Gijón para su enjuiciamiento y fallo.

“Será un caso donde puede ser decisiva la prueba pericial informática”, manifiestan los letrados de dos de los acusados, David Maeztu y Carlos Sánchez Almeida.

Por qué no puedes votar en internet con el DNI electrónico

anabel

Con el DNI electrónico se pueden firmar digitalmente documentos con la validez jurídica de la firma manuscrita, interactuar las administraciones públicas y comprar y vender bienes a distancia. ¿Pero por qué no se puede usar ese documento para votar por Internet? ¿Merece la pena hacerlo?

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Por qué es tan difícil votar desde el extranjero

Ha pasado ya casi una década desde que Anabel Vicente recogiera el primer DNI electrónico de España, que prometía una forma segura de autenticación digital para facilitar muchos trámites a través de la Red. “Sobre todo lo he utilizado para contactar con las administraciones públicas: Hacienda, la Seguridad Social… y para consultar saldos en cuentas de bancos”, dice por teléfono.

Esta empresaria burgalesa de 48 años reconoce que el DNI electrónico no es fácil de utilizar: “Una vez que descargas el programa, tienes que poner un lector que se necesita para insertar la tarjeta. Una vez hecho esto, pues… bueno, la verdad es que cuesta un poquito”, confiesa. Pero se siente segura al realizar gestiones con el documento en internet.

Anabel se ha preguntado alguna vez si se podría ejercer el voto por internet con su DNI electrónico. “Sería muy cómodo”, reconoce. No obstante, le genera una duda: “Que viesen mi voto”. Quizá sin saberlo, esta ciudadana ha dado con la clave del problema del voto electrónico remoto: cómo validar un voto sin que deje de ser anónimo y con un respeto a todas las garantías que exige una votación democrática.

¿Qué es el DNI electrónico?

El DNI electrónico (DNIe) es la evolución de nuestro viejo documento nacional de identidad y comenzó a distribuirse en 2006. A fecha de hoy, Interior asegura que ha expedido más de 43,3 millones de unidades. El formato elegido por España para digitalizar el documento fue la introducción de un chip en el propio carné que encierra los datos personales del titular y dos certificados electrónicos: uno para la identificación y otro para la firma electrónica.

Si uno posee un DNI electrónico, puede acreditar con él su identidad electrónicamente y sin lugar a dudas. De esta forma, su titular puede autenticarse online para hacer gestiones, realizar compras e incluso operaciones financieras de casi cualquier cuantía económica.

Los certificados que incluye el DNI electrónico permiten enviar de forma confidencial la firma del titular y que ésta llegue íntegra y no manipulada. El documento no cifra el mensaje sino que lo envía mediante la apertura de un canal de comunicaciones seguro de origen a destino. En este documento (PDF) se especifica toda la información pública sobre el DNIe.

¿Cómo funciona el voto en España?

El artículo 23 de la Constitución establece que el voto en España es universal. La LOREG obliga a que sea personal, único y secreto. El voto también tiene que ser anónimo y no coaccionado. Esa misma ley orgánica impone unas normas muy claras de procedimiento en cuanto al escrutinio de votos.

El voto presencial tradicional (es decir, el que exige acudir a un colegio electoral a depositar una papeleta dentro de un sobre en una urna) cumple con todas las garantías previstas por la ley. Es un sistema difícil de manipular precisamente por su estructura dispersa: en cada colegio hay varias mesas y en cada mesa hay un presidente y una serie de vocales, elegidos al azar entre ciudadanos capaces de entre 18 y 70 años. Además, existen interventores y apoderados. Es decir, representantes de los partidos políticos que controlan mesa a mesa el transcurso de la votación.

“El sistema electoral nace de la desconfianza de los partidos políticos durante la Transición, y eso es positivo porque supone que nuestro sistema es muy seguro, casi a prueba de fraude”

Fernando Acero es experto en seguridad informática y criptografía, y fue miembro del comité científico del Observatorio de Voto Electrónico (OVE).  “El sistema electoral del que gozamos hoy en día, muy garantista, nace de la desconfianza de los partidos políticos durante la Transición, y eso es positivo porque supone que el sistema es muy seguro, casi a prueba de fraude”, dice.

“Si queremos desarrollar un voto remoto o telemático”, añade el profesor Luis Panizo, de la Universidad de León, “es muy probable que tengamos que sacrificar alguna de sus características ya que sabemos que la tecnología no es 100% fiable”.

¿Por qué no puedo votar con mi DNIe?

El DNI electrónico usa una serie de tecnologías perfectas para su función: autenticar la identidad de las personas. Hablo con Fernando Aranda, jefe de la división de documentación de la Policía Nacional, órgano encargado de la tramitación y gestión del DNIe. “Intentamos proteger al ciudadano frente a fraudes y a la vez proteger los propios documentos frente a posibles falsificaciones”, afirma Aranda. “La votación se nos escapa”.

El problema es que en un sistema con tantas garantías como el nuestro hay que separar del todo la identidad del votante de lo que realmente ha votado. Hoy el voto telemático por Internet mediante el uso del DNIe no es posible precisamente porque este documento sirve exclusivamente para identificar al titular del documento, no para garantizar un voto anónimo.

No es el único problema. Tal y como apunta Justo Carracedo, catedrático jubilado y profesor Ad Honorem de la Universidad Politécnica de Madrid, “el voto desde cualquier lugar por Internet presenta tres amenazas para las que aún no hay solución: la posible coacción al votante, el riesgo de suplantación de personalidad y la venta de voto”.

¿Sería posible votar ‘online’ con el DNIe?

En teoría sí, aunque sería complejo. El principal problema es la separación entre la autenticación del votante y el anonimato del voto, recuerda Jesús Díaz, ingeniero del Centro Nacional de Ciberseguridad (INCIBE) y experto en anonimato en la Red.

“En una votación telemática toda esta información tiene que estar de alguna forma contenida en el propio voto”, dice el ingeniero Díaz. “Esos dos fragmentos de información deben combinarse de alguna forma, de modo que se pueda autenticar sin revelar la identidad de la persona y que esta relación no se pueda manipular a posteriori“.

¿Es el cifrado de datos una solución?

Para Jesús Díaz, el cifrado de datos “puede y debe ser una solución pero tampoco sería suficiente, ya que habría que incluir mecanismos de seguridad informática: ¿de qué serviría utilizar un cifrado irrompible si luego se puede meter un virus en la máquina que hace el recuento o procesa los votos?”.

Este experto recuerda que los sistemas de votación electrónica propuestos se basan en tres tipos de sistemas criptográficos: redes mix, firmas ciegas y cifrado homomórfico.

– Las redes mix hacen que sea difícil relacionar a la persona que origina una comunicación con la persona que la recibe. “Por ejemplo, con una red mix, yo podría enviarte un mensaje de forma que ni tú ni ninguna otra persona supiera que soy yo quien está enviando el mensaje”, explica Díaz.

– Las firmas ciegas permiten que alguien pueda firmar digitalmente una información pero sin necesidad de saber qué está firmando. Las firmas ciegas se utilizan para dificultar la relación entre votante y voto. Pero a diferencia de las redes mix, esta relación se evita a nivel de la información enviada (el voto en sí mismo) en lugar de a nivel de las comunicaciones establecidas (quién vota desde dónde).

– El cifrado homomórfico permite realizar cálculos sobre información cifrada sin necesidad de descifrarla.

¿Funcionaría el cifrado homomórfico?

El experto Fernando Acero considera que el cifrado homomórfico aplicado al DNIe sería necesario para implementar el voto electrónico remoto, sin depender de las soluciones de fabricantes de sistemas de voto y de su seguridad.

“En términos generales”, explica Acero, “un conteo homomórfico de votos es un proceso mediante el cual los votos cifrados capturados en el sistema son combinados, sin ser descifrados, para producir un recuento de los resultados de la elección”.

“Este recuento cifrado es descifrado luego para obtener los resultados de la elección en claro sin descifrar jamás los votos individuales”, afirma Fernando Acero, que apunta esta sencilla regla: “La suma de los cifrados (votos individuales) es igual al cifrado de la suma (resultado de la votación)”. El usuario puede localizar luego su voto y comprobar que ha sido contado y que no ha sido manipulado. Todo ello sin comprometer su identidad.

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Imagen del último modelo de DNI eletrónico.

Hoy por hoy El DNIe no incluye este tipo de cifrado en ninguno de sus certificados. Pero en cualquier caso no sería suficiente. Para dar con un sistema robusto de voto electrónico remoto, habría que combinar de alguna manera los tipos de sistemas descritos (cifrado homomórfico, redes mix y firmas ciegas).

¿Cómo crear un sistema de fiar?

Un sistema de votación por internet tendría que generar confianza. El profesor Carracedo dice que un sistema que se utilice en elecciones oficiales debe ser público, conocido y auditable: “Deben darse a conocer tanto los algoritmos utilizados como los códigos fuente de los programas que se ejecutan. No hay otra solución. La seguridad está en la robustez de los algoritmo (no en su secreto) y en el secreto de las claves”, afirma el experto.

Carracedo plantea una serie de necesidades adicionales: “Hay que garantizar que los sistemas informáticos que gestionan la autenticación no puedan comunicarse con los que gestionan el depósito del voto. También es necesario que el votante adquiera una prueba que le garantice que su voto ha sido tenido en cuenta adecuadamente. Pero al mismo tiempo hay que asegurar que el votante no pueda usar esa prueba para demostrar ante terceros qué opción ha votado”,  extremo que desembocaría en la venta de votos.

Existe un riesgo añadido para las votaciones telemáticas: los ataques informáticos que pueden impedir a ciertas personas votar.

¿Merece la pena votar ‘online’ con el DNIe?

Al final, ésa es la pregunta clave. Desde hace años existen informes que consideran claramente que la votación electrónica remota “introduce nuevos riesgos” y que “los beneficios para el electorado son marginales” (PDF). Riesgos como una reciente vulnerabilidad en iVote, un sistema que se está usando en la región australiana de Nueva Gales del Sur.

Algunas compañías que desarrollan voto telemático no recomiendan este tipo de votación remota en procesos electorales públicos

Algunas compañías que desarrollan sistemas de voto telemático no recomiendan este tipo de votación remota en procesos electorales públicos. Es el caso de Helios Voting, por ejemplo, en cuyo sitio web dice claramente que “las elecciones ‘online’ son apropiadas cuando no se espera un intento masivo de defraudar o coaccionar a los votantes”.

DNIe
El nuevo DNIe 3.0 incluye tecnología NFC para interactuar con móviles

“Sólo la criptografía no puede ofrecer una solución completa a un proceso tan  exigente como es una votación electrónica”, dice Luis Panizo, quien investiga sobre el voto electrónico desde hace más de una década. Y añade: “No se ha podido demostrar que el voto telemático mejore la participación”.

Panizo cree que el voto telemático puede ser una opción en procesos de elección internos de empresas o partidos políticos. Aunque en el caso de las primarias de Podemos se generó una cierta polémica por la presunta falta de garantías.

Quizá en un futuro…

El voto por internet tendría que plantearse como una opción para el ciudadano, no como una imposición. El profesor Carracedo sostiene que proponer ahora la sustitución del voto con  papeletas por una votación telemática es “un despropósito”.

Ahora bien, el propio Carracedo afirma que el voto remoto será un proceso creciente e imparable: “En algún momento la votación telemática será lo natural, pero hay ser prudentes y esperar hasta que la ciudadanía esté preparada y los desarrollos tecnológicos maduren”.

Anabel, la empresaria burgalesa que inauguró hace nueve años la era del DNIe en España, lo tiene muy claro: “Si tuviera la seguridad de que no se sabe mi voto, entonces sí lo haría de esa forma: sería muy cómodo”. Por ahora, en España no se puede.

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Los alrededores de Monago

José Antonio Monago, presidente de la Junta de Extremadura que aspira a repetir mandato como candidato del PP, ha protagonizado una campaña electoral a la altura de lo que se esperaba: espectáculo y titulares. Trazamos su perfil a partir de las descripciones de sus contrincantes políticos.

Monago
Monago hace ‘spinning’ en un gimnasio. Foto: Hacemos Extremadura

José Antonio Monago, presidente de la Junta de Extremadura, aspira a repetir mandato como candidato del PP. Ha protagonizado una campaña electoral a la altura de lo que se esperaba: espectáculo y titulares. Muy cercano al pueblo pero no a la prensa nacional.

El candidato popular tiene muchas caras: el bombero, el llano, el barón rojo, el verso suelto del PP. Ha generado música en forma de rap y pop, ha pedaleado un rato en una bicicleta estática, ha conducido el Citroën 2CV de campaña, ha pilotado drones.


 

Todos los datos de Extremadura


Su campaña, omnipresente en la región, presume de cerca de 1.000 propuestas (PDF), se separa de la línea tradicional del Partido Popular, se centra en su persona -las siglas son casi invisibles- y abandona el azul ‘corporativo’ por un verde ‘extremeño’. Ni rastro de Canarias, por cierto.

Desde su entorno más cercano indican que no concede entrevistas. Por eso hemos decidido darle la vuelta a la tortilla: serán sus contrincantes quienes nos hablen de Monago.


 

Guillermo Fernández Vara (PSOE)

Vara
Guillermo Fernández Vara. Foto: P. Romero

Es el cabeza de cartel socialista y aspira a volver a presidir la Junta de Extremadura, cargo que desempeñó entre 2007 y 2011. El CIS le sitúa por delante en intención de voto. Es médico y tuvo una dilatada carrera política que le llevó a ser durante años consejero de Sanidad.

Hablamos en un rincón del bar del hotel Wellington de Madrid. Fernández Vara escoge una mesa, la del fondo, porque le da suerte, dice. Le pregunto por un posible pacto con Podemos para alcanzar la presidencia y desbancar a Monago. “Dicen que tienen una foto del día de la reunión y todo”, responde el candidato socialista. Y añade: “Es falsa la foto y es falsa la reunión”.

¿Desde cuándo conoce a Monago?

Monago, aunque quiera aparecer como alguien nuevo, lleva 25 años en política. Fue primero concejal del Ayuntamiento de Badajoz (1991), ha sido diputado autonómico durante muchos años y ha sido senador… Por tanto, lo conozco desde hace muchísimos años, pero no de forma especialmente personal. Hubo un tiempo en el que yo era consejero y él, teniente de alcalde. Ya entonces coincidimos en algunos actos. ¿Relación personal, de hablar? Pues cuando fue elegido presidente del PP de Extremadura en 2008.

¿Cómo es como persona?

No lo conozco lo suficiente. Yo mantenía con él una buena relación, fluida, cuando yo era presidente y él era líder de la oposición. Hasta que unos meses antes de la campaña anterior se dedicó a producir información sobre mí que era falsa. Cuando yo le demostraba que era falsa, él me decía que sí, que lo sentía mucho, pero que la política era así. Y me di cuenta de que era una persona que estaba dispuesta a todo.

¿Hubo alguna información de ese tipo que le doliera especialmente?

Sí. Algo que dijo en un programa de la Cope en el que dijo que yo había llamado a una concejala del PP que era del sector sanitario -yo había sido consejero de Sanidad durante muchos años- para tratar de convencerla de que no fuera en las listas del Partido Popular. Le llamé y le dije que era falso, que yo en mi vida me hubiera atrevido a hacer eso. Comprobé que era mentira y ella misma me dijo que estaba dispuesta a trasladárselo así a Monago. Yo le dije a Monago que tenía la prueba de que lo que había dicho era falso. Su respuesta fue: “Es que da igual, en política vale todo”. Y ese día me di cuenta de que había personas así, que creen que en política vale todo. Y yo soy de los que piensan que si en política vale todo, lo que no vale para nada es la política.

¿Cómo es como personaje?

Creo que hay un Monago antes y otro después de ponerse en manos de una empresa de marketing. Ojo, yo creo en la utilización de medios modernos, creo en nuevos modelos de comunicación, creo que la política ya no se puede hacer como se hacía… Pero de ahí a que abandones la persona y te conviertas en el personaje… Yo creo que ahí está la clave. Han intentado ir tan lejos en la mercadotecnia del personaje que a la persona la han convertido en un personaje. Y yo creo que Monago es ya esclavo de ese personaje.

¿Y como político?

En el ámbito ideológico yo creo que es una persona bastante conservadora a la que le han dicho que tiene que parecer lo contrario. Y cuando no te sale de dentro, pues eso se nota y tienes que estar todo el día inventando, todo el día anunciando, siempre con las luces de neón. La política, que es algo muy serio porque consiste en ayudar a resolver los problemas de la vida de las personas, Monago la ha convertido en un espectáculo. La política en Extremadura es un espectáculo. Cada semana se cambian los decorados. Cada semana hay que anunciar algo nuevo, hay que producir una noticia. Hay que decir que todo es histórico. En Extremadura todo es histórico porque han querido hacer creer que la historia de Extremadura empezaba con ellos. Creo que al final es un error porque la gente ha dejado de tomarle en serio.

¿Y como contrincante?

Alguien que dice que en política vale todo es un contrincante peligroso.

¿Qué le parece su campaña?

Si fuera para elegir el presidente infantil de Extremadura me parece perfecta. Irse a un gimnasio a decir que vas a bajar su precio mientras que hay gente en Extremadura cuyos hijos van al colegio con libros de texto fotocopiados porque no tienen para comprarlos… La comarca de las Hurdes ha perdido 100 estudiantes universitarios en los últimos cuatro años. Eso es el 50%. ¿Vas a decirles a esos estudiantes universitarios, a los que les has bajado las becas, que en lugar de subirles las becas les vas a bajar un porcentaje el precio del gimnasio? Me parece frívolo. El objetivo de Monago es acaparar titulares, pero creo que la sociedad española es suficientemente madura como para no votar por titulares. La gente vota por emociones y las emociones nacen de tus vivencias personales en relación con la política.

¿Por qué cree que lo tienen tan blindado, por qué no accede a dar declaraciones a diarios nacionales?

En política es necesario un mínimo de ingenuidad respecto del entorno. desde el entorno de Monago ya no confían en nadie ni en nada. Creen que todo el mundo va a hacerles daño. Ten en cuenta que Extremadura es una región en donde el presidente ha denunciado a la patronal, a los sindicatos, me ha denunciado a mí, ha denunciado a la policía que le protege -por presunto espionaje-, ha denunciado a las personas desahuciadas que han ido a manifestarse en la urbanización en la que vive… Han perdido la referencia y la confianza en todo el mundo. No se fían de nadie.

[su_box title=”Tres propuestas de Guillermo Fernández Vara”]”Lo primero, el plan de choque que planteo para los primeros meses de gobierno, en forma de estímulo directo sobre la economía. Es algo parecido a lo que se ha hecho con el ‘plan renove’ de vehículos pero planteado para 17 sectores”.

“En segundo lugar, cambiar la actitud ante los desahucios. Yo me planteo que en Extremadura se acaben y voy a lograrlo, que nadie tenga la más mínima duda”.

“La tercera tiene que ver con la pobreza energética, algo de lo que Monago no quiere oír hablar. Cree que no hablando de los pobres desaparecen. En Extremadura hay mucha gente que ha pasado frío este invierno pasado y yo me planteo hacer una ley de mínimos vitales para que nadie pase frío en su casa”.

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María Victoria Domínguez (Ciudadanos)

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María Victoria Domínguez. Foto: Ciudadanos.

Abogada en Plasencia, comenzó su carrera política como concejal del PP de su ciudad en 1999. Llegó a fundar su propio partido (Unión del Pueblo Extremeño) y ahora es la candidata de Ciudadanos a presidir la Junta de Extremadura. Hago la entrevista por teléfono a primera hora de la mañana del jueves. Hemos tenido que cerrar la llamada mientras viaja en coche desde Plasencia a Jerez de los Caballeros, al sur de Badajoz, con varias paradas para realizar mítines. Estará todo el día en la carretera. María Victoria contesta tranquila, mide sus palabras, trata de ser lo más breve posible a petición del periodista. “Estamos en plena carretera. Si se corta, te vuelvo a llamar”, me dice. No será necesario: la conversación dura unos cuatro minutos y medio.

¿Desde hace cuándo conoce a Monago?

Lo conozco desde hace 15 años. Siendo yo candidata del Partido Popular, que lo fui en el año 2003, él era secretario general del partido en Extremadura.

¿Cómo es como persona?

Intenta ser cercano pero es un poco arrogante.

¿Como personaje?

Pues se ha querido hacer un personaje a imitación de Ibarra pero no lo ha conseguido.

¿Como político?

Improvisa. Ocurrente pero ahí se queda.

¿Y como contrincante?

Pues no lo sé, no lo conozco, no he tenido ocasión de medirme con él. Conmigo está siendo cauteloso. Y creo que está siendo cauto precisamente de cara al 25 de mayo (el día siguiente a las elecciones). Y no porque no tenga ganas de meterse conmigo, que seguro que las tiene (se ríe).

¿Qué le parece su campaña?

Me parece que está en la linea de los cuatro años de legislatura que ha tenido, muy mediática, de publicidad pura y dura, de marketing. Es más de lo mismo.

¿Por qué cree que lo tienen tan blindado, por qué no accede a dar declaraciones a diarios nacionales?

Mide mucho sus apariciones públicas. Creo que en estos momentos quiere controlarlo todo, y exponerse a un medio o a un periodista que no pueda controlar o que no lo tenga controlado no le apetecerá lo más mínimo. Es una impresión que me da. Creo que él sale cuando sabe que tiene el mensaje preparado, que cause un efecto nacional, y entonces él lo dirige. Si no lo dirige, no quiere.

[su_box title=”Tres propuestas de María Victoria Domínguez”]”Lo primero, una decidida apuesta por la regeneración política y democrática de Extremadura y sus instituciones”.

“Otra diferencia es que nosotros llevamos en el programa la reducción de cargos de libre designación y la profesionalización de nuestros funcionarios y de la gente que se dedica a la administración pública en Extremadura. Que haya la menor politización posible”.

“Por último, destacaría el programa económico y de empleo que tiene Ciudadanos a nivel nacional. Creo que es un programa que hemos presentado con mucha valentía a la opinión pública para abrir el debate. Un ejemplo claro son los impuestos, de los que no nos da miedo hablar porque hay que pagarlos y hablar claro a los ciudadanos”.

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Pedro Escobar (IU)

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Pedro Escobar. Foto: IU

Este veterano político, profesor de carrera y coordinador de IU desde 2007, tiene una amplia carrera política. Primero como concejal en Badajoz allá por el 87 y luego como diputado en el Parlamento extremeño. Su formación hizo posible que el Partido Popular se hiciera con el poder en la Junta en 2011 al abstenerse en la sesión de investidura de Monago. No se arrepiente de aquello y niega que fruto de aquella abstención hubiera pacto de gobierno. “Ha triunfado la versión de que yo he gobernado con Monago, lo cual es obviamente mentira, no tenemos ni un maldito director general, ni siquiera un jefe de servicio”, comenta por teléfono. “Lo que hicimos nosotros es lo que piden ahora los socialistas en Andalucía, que dejen gobernar a Susana, que para eso es la lista más votada, ¿no? Aquí, después de 28 años ininterrumpidos de Gobierno socialista nos parecía que la alternancia podía ser interesante para esta comunidad”.

¿Desde hace cuándo conoce a Monago?

Desde hace unos 20 años, porque yo era concejal en el Ayuntamiento de Badajoz con Izquierda Unida y él era concejal con el PP. Y así fue durante ocho años.

¿Cómo es como persona?

Es bastante cordial y afable, pero también es muy mandón. Y eso define quizá también el espacio político en el que se le sitúa. Pero es cordial, es cordial.

¿Como personaje?

Creo que es producto de una campaña digamos perfectamente preparada. Él ha tomado como modelo mediático a Juan Carlos Rodríguez Ibarra, el anterior presidente socialista. Algo como muy patriótico, alguna que otra mención más o menos punzante hacia los catalanes, etcétera. Esa imagen de hombre fuerte y rudo creo que la copió un poco de Ibarra.

¿Como político?

Creo que es bastante hábil, maneja bien los tiempos y sabe provocar titulares y separarse, distanciarse, de la parte más negativa de la gaviota [en referencia al símbolo del PP].

¿Y como contrincante?

Me parece que difícilmente hay encaje con sus políticas económicas y de empleo, ya que en ese sentido él es neoliberal. Es más de la derecha liberal que de la derecha confesional.

¿Qué le parece su campaña?

La campaña no la sigo mucho, la verdad. Creo que tiene muchas ocurrencias. Desde el famoso vídeo hasta salir corriendo y haciendo footing por ahí. En fin, se vende como alguien hecho a sí mismo. Recuerda mucho que su padre era guardia civil de pueblo y creo que eso le gusta exhibirlo.

¿Por qué cree que lo tienen tan blindado, por qué no accede a dar declaraciones a diarios nacionales?

Es que por eso digo que en buena medida es un producto de una campaña de imagen, de una compañía de marketing. Lo controla todo. Todo. Se trata de Iván Redondo [experto en comunicación política y actualmente el jefe de gabinete de Monago]. Él vino aquí para hacerle la campaña y le dio resultado: la suya fue la lista más votada en las elecciones anteriores y se quedó. Este asesor de imagen lo controla todo. Desde la vestimenta hasta el chascarrillo o la foto que quieren hacer.

[su_box title=”Tres propuestas de Pedro Escobar”]”Mientras él propone una política de empleo muy previsible, neoliberal, de emprendedores e incentivos, nosotros proponemos una política de empleo más intervencionista y que sea parte de la planificación demográfica”.

“En cuanto a la política fiscal, la nuestra es radicalmente distinta. Hay que recaudar más y mejor”.

“En tercer lugar, quizá la actitud frente al Gobierno central. Él ha conseguido titulares y nosotros queremos ser más autónomos en Extremadura. Él está más de acuerdo con el Gobierno central que yo con mi dirección en Madrid”.

[Añade horas después otra propuesta doble que los diferencia: ‘Energía y medio ambiente’. “No queremos Almaraz -la central nuclear- y no compartimos la obsesión de Monago por el AVE a Extremadura”].

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Álvaro Jaén (Podemos)

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Álvaro Jaén. Foto: Podemos

Politólogo y alumno de Juan Carlos Monedero en la Universidad Complutense, el candidato de Podemos a presidir la Junta de Extremadura es el más joven de los aspirantes. Nació y se crió en Madrid (1981), sus padres son extremeños. Vivió el inicio del movimiento 15M y su salto a la política viene precedida de un amplio abanico de trabajos. Desde profesor particular a recolector de aceitunas. No tiene ninguna experiencia política más allá de su militancia en una formación que se presenta en Extremadura bajo la marca Claro que Podemos. Hacemos la entrevista en apenas dos minutos y medio por teléfono. Es rápido en sus respuestas.

¿Desde cuándo conoce a Monago?

A Monago personalmente no lo conozco nada más que de haberle visto en la tele, como cualquiera. Y sobre todo por haber sufrido sus políticas. Pero nada más.

¿Cómo es como persona?

Bueno, es una persona que lleva el marketing por bandera. Cuando actúa, sobreactúa. Da una imagen de sí mismo que está muy alejada de lo que realmente es.

¿Como personaje?

Es un personaje que ha devastado económicamente la región. Está convencido de que es un hombre que está hecho a sí mismo, que da a entender que todo lo que tiene lo ha conseguido a base de trabajo, cuando en realidad es un privilegiado a base de pasarle la factura a las costillas y al sudor de la frente de los extremeños y las extremeñas.

¿Como político?

Está claro que es una persona muy coherente. Cree en la desigualdad y su lucha contra la pobreza es una lucha contra los pobres. Él se mete un sueldo de 80.000 euros al año pagado por los contribuyentes mientras que tiene a una mayoría de la población en la pobreza. Es una persona que cree en la desigualdad y, por tanto, parece coherente.

¿Y como contrincante?

Marketing. Imagen. Es un gran actor asesorado políticamente para serlo. Creo que actúa bastante bien.

¿Qué le parece su campaña?

Dinero. Ahí se nota que hay financiación de bancos y es lo que tiene por bandera. Lejos de ocultar su opulencia, parece que está orgulloso de ella.

¿Por qué cree que lo tienen tan blindado, por qué no accede a dar declaraciones a diarios nacionales?

Porque llegan al punto de ocultar sus propias siglas para que la gente se olvide de quiénes son realmente, dan muestra de la mala conciencia que tienen de saber quiénes son. La gente no quiere tener nunca más como representantes.

[su_box title=”Tres propuestas de Álvaro Jaén”]”Transparencia, acabar con el enchufismo y con la red clientelar que tejió durante muchísimos años, sobre todo, el Partido Socialista”.

“Renta básica, para que la gente tenga un mínimo cuando pierdan el empleo, y con la cual para poder llenar la nevera o mantener la casa”.

“Mejorar la política de dependencia, la atención sanitaria y, sobre todo, la educación, que ha sufrido las embestidas neoliberales en los últimos años aquí, en nuestra tierra”.

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Los partidos, perdidos en la Red

Pocos partidos políticos ofrecen novedades sustanciales en internet y casi todos reconocen que reproducen estrategias tradicionales, a pesar de las inmensas posibilidades que ofrece la red.

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Imagen del acto en el Ateneo de Madrid

En plena campaña electoral, el Ateneo de Madrid convocó este lunes a varios responsables de comunicación de los principales partidos para analizar sus estrategias digitales. El resultado fue revelador: pocos partidos políticos ofrecen novedades sustanciales en internet y casi todos reconocen que reproducen estrategias tradicionales, a pesar de las inmensas posibilidades que ofrece la red.

El acto fue presentado por Enrique Mut, presidente del Foro Digital del Ateneo, quien remarcó que el asunto, las campañas electorales en la Red, “encaja plenamente con la actualidad”. No obstante, en un debate con intervenciones demasiado largas y sin apenas ideas nuevas, quedó claro que los partidos tienden a reproducir en Internet lo que llevan años haciendo en el mundo analógico: lo que sea para reproducir consignas y que el mensaje llegue.

Mientras los partidos tradicionales parecen adaptar sus viejas estrategias al nuevo panorama, los nuevos presumen de ser “nativos digitales”, aunque el resultado no difiere demasiado de sus contrincantes. Algo destacable y común a todos los partidos convocados al acto es el uso de WhatsApp como una herramienta más de comunicación tanto entre los militantes como con los ciudadanos. UPyD, por ejemplo, lo usa para mantener un diálogo “sincero” con algunos votantes, que se muestran menos intimidados que en Twitter o en Facebook.

César Ramos, coordinador del Gobierno Abierto del PSOE, entonaba un tímido mea culpa en nombre de su formación. “Los partidos usan la tecnología de forma inadecuadas, tratan a los ciudadanos como si actuaran como clones”, afirmó, y añadió: “Antes llenábamos los muros de la calle de carteles, y ahora llenamos con ellos los muros de Facebook.

“Creemos que la red es conversación, no sólo mensajes unidireccionales”, dijo Ramos, que reconoció que “se desaprovechan muchas herramientas de lo que hay. Internet se usa para todo, no sólo para comunicación: para dialogar, debatir, compartir, comprar…”.

Ramos lanzó quizá la idea más interesante del debate: “La gente usa internet para co-crear y compartir, y eso tenemos que hacer: lanzar ideas para que los ciudadanos las mejoren”. Sin embargo, reconocía la ausencia de innovación en las campañas: “No he visto ninguna técnica nueva, ni siquiera en los partidos nuevos”, concluyó. Una reflexión que bien podría aplicarse a su propio partido.

Isabel Díaz Ayuso (PP), miembro del equipo de Pablo Casado y  responsable de la campaña online de Cristina Cifuentes, afirmó que toda la campaña de la candidata madrileña está orientada a internet y a fomentar el diálogo. Para ilustrarlo destacó que en la cartelería tradicional, en los spots de campaña, siempre aparece el sitio web de Cifuentes o su cuenta en Twitter. Frente a los ataques en la Red -los políticos están muy expuestos, dado que la comunicación es bidireccional- Díaz Ayuso reconocía que su equipo se arma de “mucha paciencia” y trata de contestar “uno a uno, mensaje a mensaje”.

Equipos reducidos apoyados por una multitud de voluntarios y simpatizantes trabajan a destajo para rellenar de contenidos sus cuentas en redes sociales, reconocen todas las formaciones.

Desde Izquierda Unida, su responsable de comunicación, Clara Alonso, contó cómo en la formación la estrategia de la comunicación digital se encuadra dentro de la comunicación en general. “Entendemos que son inseparables”, afirmó. No obstante, Alonso cree que su partido se ha adaptado bien a los cambios que supone la existencia de Internet. “Nuestros programas, por ejemplo, se han elaborado siempre mediante debate y participación incluso antes de la Web 2.0”, comentó.

Los nuevos partidos

Ricardo Megías, responsable de comunicación de Ciudadanos para la Comunidad de Madrid, afirmaba que su formación se mueve “como pez en el agua” por las redes sociales. “Ahí mostramos programa y agenda diaria, damos relevancia a las noticias importantes para el partido, tenemos webs, blogs, incluso una aplicación que incluye realidad aumentada”, comentaba. Y subrayó que, “como partido nuevo y pobre”, cuentan con las redes “sí o sí”. “Twitter es un campo de batalla inmenso, las batallas se convierten en trending topic“, opinó, y recordó el ejemplo de Naranjito como una forma de dar la vuelta a una crítica en beneficio propio.

Por parte de UPyD, Íñigo Ybarra presumía de que su partido nació en la red a finales de 2007. “Gracias a las redes sociales empezamos a existir, hasta entonces nadie nos tenía en cuenta, los medios de comunicación no nos hacían caso al principio, por eso lo debemos todo a las redes sociales”, añadió. Reveló algunos trucos de la formación para hacerse oír, como el uso de ingenio y el humor o engancharse a los hashtag de ciertos programas de televisión en Twitter para participar de la conversación. “Nosotros en redes planteamos soluciones de programa, pero ahí rehuimos de la agresividad política que impera actualmente. Nuestra gente intenta no sobrepasarse, y a veces es muy difícil: hay que mantener la compostura, Keep Calm and Tweet on”, comentó.

La ausencia de Eduardo Fernández Rubiño, responsable del área de redes sociales de Podemos (quizá la formación con la estrategia más interesante y activa en redes sociales), restó interés al debate. Rubiño, que fue miembro del movimiento Juventud sin Futuro y vivió en primera fila las movilizaciones del 15M, no pudo asistir por un problema familiar de última hora.

El Foro Digital del Ateneo, que nace con este acto, quiere ser un centro o foro de opinión en torno al mundo digital que está cambiando la sociedad. Carlos García, secretario primero de este foro y moderador, recordó la función primordial del Ateneo: la difusión de las ciencias y las artes. “Tenemos interés en potenciar las posibilidades y disminuir los posibles riesgos de la vida digital”, afirmó.

Lo que es (y lo que no es) el ‘derecho al olvido’

El llamado ‘derecho al olvido’ es la solución propuesta a una de las consecuencias de la digitalización masiva de datos y el irresistible desarrollo de Internet: nunca antes hemos estado tan expuestos en línea.

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Foto: Santeri Viinamäki

El llamado ‘derecho al olvido’ es la solución propuesta a una de las consecuencias de la digitalización masiva de datos y el irresistible desarrollo de Internet: nunca antes hemos estado tan expuestos en línea. Es el derecho a impedir la difusión de información personal por internet, incluso si la publicación original es legítima, si ya no tiene relevancia ni interés público.

La expresión ‘derecho al olvido’ proviene de una traducción más o menos afortunada de la expresión del ámbito anglosajón ‘the right to be forgotten’. No es un derecho absoluto: tiene límites como el respeto al derecho a la información, siempre que ésta sea de relevancia pública y veraz. Y en principio no afecta a las publicaciones originales, sólo a su difusión. En concreto, a los buscadores y sus índices.

En realidad, el ‘derecho al olvido’ no es un derecho en sí sino un conjunto de derechos; es parte de una protección mucho más amplia, la protección de los datos personales.

España cuenta con una normativa, la Ley Orgánica de Protección de Datos (LOPD), que desarrolla el artículo 18.4 de la Constitución. Al respecto, se reconocen cuatro derechos ‘personalísimos’, es decir, que sólo los puede ejercer su titular: los de acceso, rectificación, oposición y cancelación. El ‘derecho al olvido’ realmente no incorpora nada nuevo sobre el contenido de estos derechos -que ya estaban reconocidos en España- sino que se entiende como una proyección del derecho de cancelación y el derecho de oposición, dependiendo de cada caso.

Otra cosa son las dificultades que surgen a la hora de aplicar esos derechos en un mundo cada vez más digitalizado. Existe un riesgo de que se generen situaciones contrarias a la libertad de información -la imposibilidad de recuperar información relevante ‘online’-, pero también puede suceder que los ciudadanos se vean indefensos a la hora de construir su identidad digital y de controlar la enorme cantidad de información que habita en la red.

En este sentido, la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD), la Sala de lo Contencioso-Administrativo de la Audiencia Nacional -si hay recurso contra la decisión de la citada agencia- y en ultima instancia el Tribunal Supremo son quienes establecen los límites del ‘derecho al olvido’ y el equilibrio que ha de guardar con otros derechos.

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Foto: Jeff Sheldon / Unsplash

Hace justo un año, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) dictó una sentencia clave relacionada con el llamado caso Costeja, y que establecía tres criterios para aplicar el llamado ‘derecho al olvido’:

1) Cualquier ciudadano puede dirigirse a un buscador de Internet para que cancele o modifique los datos que ‘indexa’. Normalmente los buscadores son la puerta de entrada a internet para cualquier usuario medio, y en el caso de España es mayoritariamente Google.

2) Los buscadores sí realizan un tratamiento de datos. “La propia presentación de datos personales en una página de resultados de una búsqueda constituye un tratamiento de tales datos”, dice la sentencia.

3) Se aplica la normativa comunitaria a cualquier buscador que disponga de oficinas en la Unión Europea. En el caso de Google, que como buscador sí realiza un tratamiento de datos, sus filiales en Europa son consideradas “establecimientos”. Aunque la actividad de búsqueda no realiza tratamiento de datos personales en España, el TJUE considera sí se realizan “en el marco de las actividades” de dicho “establecimiento”.

El TJUE consideró que los derechos de los afectados prevalecen sobre el interés económico de los buscadores y sobre el interés de los internautas en acceder a información personal por ese cauce. Pero también reconocía se ha de abordar caso por caso para encontrar un “justo equilibrio”, que depende sobre todo de la naturaleza de los datos, del interés público por que se conozcan y del papel que el afectado desempeñe en la vida pública.

Esta sentencia fue clave para entender cómo se están resolviendo los casos de ciudadanos que ejercen el ‘derecho al olvido’ digital.

Desde el 29 de mayo de 2014, fecha en la que Google puso en marcha una herramienta ‘online’ para facilitar a los ciudadanos la solicitud de retirada de direcciones del índice del buscador, de los resultados de Google para España se han retirado 23.771 enlaces, un 37,5% de las solicitudes.

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Fuentes de la AEPD informan de que hasta la fecha la Audiencia Nacional ha dictado 72 sentencias en los recursos que se encontraban pendientes de resolución como consecuencia de la decisión del TJUE. En un total de 54 de ellas se ordenó la desindexación de la información a la que se refería el recurso. En 14 ocasiones la Audiencia Nacional estimó el recurso y en 4 de ellas se produjo la estimación parcial.

“A estas cifras hay que sumar que Google ha desistido de 136 recursos que estaban pendientes de resolución”, comentan desde la AEPD, “lo que supone la confirmación de las resoluciones de la Agencia en más de un 90% de los casos que estaban pendientes”.

Terremoto de Nepal: responde el geólogo español que sobrevivió a otro seísmo en el Everest

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Ha pasado apenas una semana después del terremoto de Nepal, que deja decenas de miles de afectados en uno de los países más pobres del mundo. El doctor Jerónimo López-Martínez, profesor de geología y experto montañero, aclara una serie de claves acerca de este fenómeno de consecuencias catastróficas.

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Pulse la imagen para acceder al mapa de réplicas de USGS.

Ha pasado apenas una semana después del terremoto de Nepal, que deja hasta el momento más de 7.000 muertos, más de 14.000 heridos y decenas de miles de damnificados en uno de los países más pobres del mundo. Jerónimo López-Martínez, geólogo y experto montañero, aclara una serie de claves acerca de este fenómeno de consecuencias catastróficas.

López-Martínez es profesor de Geodinámica de la Universidad Autónoma de Madrid y es presidente del Comité Científico para la Investigación Antártica. Ha participado en decenas de expediciones, algunas de ellas al Himalaya. Además de otras muchas montañas, ha escalado tres cumbres de más de 8.000 metros, entre ellas el Everest. López-Martínez conoce muy bien la zona del seísmo y es uno de los más reputados geólogos en todo el mundo.

El experto responde a cuatro preguntas sobre el terremoto, sobre sus consecuencias geológicas, sobre el riesgo de habitar en zonas sísmicas y sobre cómo sobrevivir a una situación como la que han sufrido tanto la población local como los montañeros en las faldas del Everest, en donde han muerto al menos 22 por las avalanchas causadas por los temblores en plena temporada alta en el Himalaya.

P. Nepal es una zona azotada de vez en cuando por temblores de mayor o menor magnitud.  En términos generales, ¿qué ha sucedido ahora en Nepal? ¿Por qué ha sido tan violento en esta ocasión?

R. Nepal se encuentra en una zona de notable actividad sísmica debido al dinamismo geológico existente en el frente sur del Himalaya. Allí el choque de las placas Índica y Euroasiática produce una concentración de esfuerzos tectónicos que se traducen en la existencia de importantes fallas. Esas fallas van acumulando tensiones porque el empuje hacia el norte de la placa Índica continúa en la actualidad. Con frecuencia liberan dichas tensiones de modo brusco, lo que da lugar a terremotos que en ocasiones alcanzan magnitudes importantes. Eso es lo que ha ocurrido en este caso y también lo que pasó en los dos terremotos anteriores más destructivos en Nepal, los de 1934 y 1988.

El último seísmo ha sido tan fuerte (magnitud 7,8 en la escala de Richter) y los efectos tan destructivos porque se ha liberado mucha energía y porque el foco, es decir, el lugar en el interior de la Tierra donde se ha originado el temblor, se ha situado a una profundidad moderada (unos 15 kilómetros). A esto se ha unido que el epicentro -es decir, la proyección en la superficie del terreno de ese foco- y la dirección de propagación de las ondas han afectado a zonas especialmente pobladas y sensibles, entre ellas Katmandú y sus alrededores.

P. No sólo en Nepal sino en muchos lugares del planeta existen aglomeraciones humanas cercanas a zonas de intensa actividad sísmica. ¿Es predecible una catástrofe de estas características?

R. Efectivamente en la Tierra hay muchas zonas con actividad sísmica y en ocasiones coinciden con lugares densamente habitados, incluso con importantes ciudades. Eso se debe a que habitamos un planeta dinámico en el que los procesos geológicos, que también han ocurrido en otras etapas de su historia, siguen activos. Sí es algo predecible y conocido en qué zonas es más probable que se produzcan terremotos. Se puede también evaluar el riesgo existente, teniendo en cuenta las estructuras geológicas y la población, infraestructuras y bienes expuestos.

Por otra parte, se pueden realizar estudios y mantener redes de observación de movilidad cortical, así como estar atentos a otros signos precursores de la actividad sísmica. Sin embargo, en la actualidad no se puede predecir en qué momento concreto se va a producir un terremoto. Por ello, es importante investigar para conocer mejor estos procesos y la geología de las zonas expuestas, así como mantener redes de observación.

Esa observación es importante en relación con los terremotos, pero también con otros procesos geológicos como las erupciones volcánicas, los movimientos de ladera o las inundaciones, que también suponen riesgos. Lo que ocurre es que las investigaciones y las medidas para minimizar los efectos (por ejemplo con infraestructuras adecuadamente construidas) y actuar en caso de catástrofes no están igual de desarrolladas e implantadas en todos los países: se encuentran mucho más expuestos los menos desarrollados.

P. ¿Es posible que el monte Everest en particular haya aumentado o disminuido su altura a raíz de este temblor?

R. Por su situación respecto al epicentro del terremoto, probablemente no se habrá visto afectada la altitud del Everest debido al efecto directo de este terremoto. Sin embargo, su altitud, al igual que la del conjunto del Himalaya, sí se ve afectada por el contexto general de levantamiento debido al choque de las placas tectónicas, el cual es a su vez responsable de que se haya producido este terremoto. El Himalaya es una zona con una importante actividad geodinámica, en la que coinciden un levantamiento -debido a los efectos tectónicos mencionados- y una intensa erosión debida a la acción de la atmósfera, los glaciares, los ríos y los procesos gravitacionales. Por eso, en unas zonas puede ser que haya aumento de altitud y en otras lo contrario.

P. Usted estuvo en el campo base del Everest durante otro gran seísmo. ¿Cuál fue esa experiencia allí? ¿Sufrió aludes? ¿Cómo se sobrevive a este tipo de fenómenos?

R: El anterior gran terremoto en Nepal se produjo estando yo allí y por eso lo ocurrido ahora me ha hecho revivir aquella experencia. Fue en agosto de 1988 durante la primera noche que pasábamos en el campamento base del Everest, a unos 5.300 metros de altitud. Todos nos despertamos porque el terreno se movía y el temblor duró bastante tiempo. En medio de la noche, abrí la cremallera de mi tienda que miraba hacia la montaña y con la luz de la luna vi que una gran masa de hielo se desprendía del glaciar colgado en la abrupta pared del West Shoulder del Everest, unos 2.000 metros por encima de nosotros.

Pensé que lo mejor era protegerme dentro de la tienda, así que apilé mi petate, la mochila y todo lo que tenía en el lado por el que llegaría la avalancha y me protegí detrás. Finalmente llegó un fuerte viento que casi arrancó la tienda. Afortunadamente los bloques de hielo y las rocas arrastradas se detuvieron algo antes de llegar al campamento.  Al salir al exterior pude ver que todo estaba tapizado de nieve, incluidos los compañeros y sherpas que habían decidido correr a protegerse tras los bloques cercanos al campamento.

Luego supimos que fue un terremoto de magnitud 6.9 en la escala de Richter, que duró unos 50 segundos y que provocó 1500 víctimas, pero no en nuestra zona. Esos recuerdos se han reactivado ahora con lo que está ocurriendo en la zona, que sin duda tiene consecuencias mucho más graves, que lamento muchísimo y que me hacen solidarizarme con el extraordinario pueblo nepalí.

¿Cuánto sabes de ciencia?

Sol

La Encuesta de Percepción Social de la Ciencia mide el conocimiento científico básico de los españoles. Proponemos al lector de EL ESPAÑOL que conteste ahora a las preguntas sobre cultura científica que propone dicha encuesta.

Sol
Imagen del Sol. (Foto: SOHO – EIT Consortium, ESA, NASA)

La Encuesta de Percepción Social de la Ciencia mide, entre otros hechos, el conocimiento científico básico de los españoles. Proponemos al lector de EL ESPAÑOL que conteste ahora a las preguntas sobre cultura científica que propone dicha encuesta.

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La encuesta, elaborada por el Ministerio de Economía a través de la Fundación Española para la Ciencia y Tecnología, es una fotografía que  refleja el interés de los ciudadanos por la cultura científica.

Los resultados de este estudio son sorprendentes. Se pueden consultar en el sitio web de la citada fundación, y en medios como El País. No queremos desvelarlos aquí para no condicionar las respuestas.

En cualquier caso, parece que los españoles saben un poco más que en 2006. En el gráfico siguiente se muestra la evolución del acierto en las mismas preguntas:

Encuesta de la Fundación para la Ciencia y Tecnología

El estudio, cuantitativo, se basa en 6.355 entrevistas personales a domicilio realizadas entre el 14 de noviembre y el 30 de diciembre de 2014, con un mínimo de 350 entrevistas por comunidad autónoma. Los resultados se han ponderado para que las entrevistas de cada región se ajustasen a su poblacion real. El error muestral es de +- 1,25% para un nivel de confianza del 95%, según la ficha del mismo.

“Juan Carlos I es un rey en el crepúsculo, no parece un papel digno para él”

Ana Romero

Fotografía: Diego Sinova

No ha sido fácil de escribir ni de publicar, reconoce Ana Romero, autora de una crónica en forma de libro llamada ‘Final de partida’ que narra los últimos cuatro años del reinado de Juan Carlos I. No obstante, la propia autora reconoce durante su presentación, en el muy republicano Ateneo de Madrid, que en España “las cosas están cambiando”, afortunadamente.

No ha sido una historia fácil de escribir ni de publicar, admite Ana Romero, autora de una crónica en forma de libro llamada ‘Final de partida’. No obstante, la periodista reconoce durante su presentación, en el muy republicano Ateneo de Madrid, que en España “las cosas están cambiando”, afortunadamente.

El libro narra, con un estilo claro y periodístico, los últimos años del reinado de Juan Carlos I, desde mayo de 2010 -primeros signos de agotamiento- hasta su abdicación (2 de junio de 2014) y la proclamación de Felipe VI (19 de junio de 2014). Son cuatro años vistos a través de los ojos de esta reportera, entonces corresponsal en la Casa Real, en una época tan convulsa para la Corona que la propia institución se vio en peligro.

La deteriorada salud del monarca, sus viajes privados, sus parejas y amantes secretas, los escándalos en su familia como el ‘caso Urdangarin’, la situación de profunda crisis en España y el papel del rey como ‘embajador económico’ hundieron su popularidad en tiempo récord, algo inimaginable hace un lustro. Como dijo una persona de su entorno que se menciona en el libro, “el clavel se le marchitó”. El peligro de que arrastrase a la institución, con la que se había identificado su persona desde la Transición, precipitó su abdicación.

Ana Romero cuenta sus experiencias, lo que vio “con sus propios ojos”. Reportera y gran entrevistadora -como muestra, el libro contiene datos de más de 100 entrevistas dentro y fuera de España-, me da un titular por teléfono el día antes de la presentación: “En mi libro no ataco ni defiendo al rey Juan Carlos I, simplemente relato”. Y a pesar de que en España ya se ha terminado ese manto de silencio mediático del que ha gozado el propio monarca durante casi todo su reinado, la publicación de este libro no ha sido fácil por presiones más o menos veladas. “Presiones bondadosas”, reconoce la autora. “En España las cosas están cambiando, pero todavía tienen que cambiar más”.

¿Esperaba mucha concurrencia en la rueda de prensa?

No. Y me ha sorprendido. ¿A ti no? Lo primero que he hecho ha sido usar el método para contar la asistencia en manifestaciones, contar los que había en primera fila y luego multiplicar por las filas de asientos. Me salía como 50 personas y pico. Medio centenar. Me ha sorprendido positivamente, porque eso quiere decir que, como la canción de Bob Dylan, The Times They Are a-Changin’, las cosas están cambiando…

¿Ha sufrido presiones mientras escribía este libro?

Sí, claro que sí. Hay un tipo de presión que yo llamo la ‘presión bondadosa’, y es la que procede de la persona que te dice que “no es bueno para ti”. Ya me pasó con el libro de Carmen Díez de Rivera, también hubo gente que me dijo: “No es bueno para ti”. Ahora también ha habido estas ‘presiones bondadosas’ y otro tipo de presiones [que la autora no quiere comentar en la entrevista]. Pero nunca nadie me ha dicho abiertamente “no hagas ese libro”, por supuesto. Presiones en plan película de miedo, muy directas, no he tenido. Es verdad que ha habido que hacer esfuerzos para que el libro saliera porque, como he dicho antes, las cosas están cambiando en España, pero todavía tienen que cambiar más. Estamos como en una transición… Fíjate que creo que lo que ha habido más es una especie de ‘autocensura’. Es decir, gente que actúa motu proprio sin recibir peticiones expresas, gente que se pone las pilas inmediatamente y piensa: “¿Esto estará bien? ¿Estará mal? ¿Me afectará a mí o no me afectará? ¿Será bueno o será malo?” Es muy diferente a la reacción inmediata que tienen en EEUU, que es: “¿Esto es una historia o no es una historia? ¿Es interesante o no?”.

Ese temor de algunos, esa ‘autocensura’ de la que habla… ¿En dónde la ha encontrado? ¿En los alrededores más inmediatos del rey Juan Carlos? ¿En las instituciones?

He creído percibir más preocupación por cómo quedan otras personas, no tanto por la figura de Juan Carlos I. Una vez que ha abdicado, creo que esta figura ha pasado a un segundo plano por completo, como me decía una persona cercana a él. A nadie le interesa ahora tanto como cuando estaba en la primera fila. Sí he percibido que hay personas a las que les preocupa mucho cómo quedan ellos mismos; se disfrazan o protegen tras la imagen del rey, pero en realidad lo que les preocupa es su propia persona. Cuando cuento que muchas de las fuentes son anónimas, en muchos casos es porque a nadie le gusta decir cosas que no sean perfectas y maravillosas de don Juan Carlos, como ha sido habitual. En otros casos, porque piensan que ellos van a quedar mal al haber estado ahí cuando las cosas se deberían haber hecho de otra manera. Hubo gente que tenía que haberle dicho al rey ‘no’, y no lo hizo.

En el libro destaca eso, precisamente: ¿dónde estaba la gente que tenía que haberle dicho ‘no’ al rey?

Claro. No estoy tratando de disculparle, pero sí es verdad que un rey tiene que estar como un presidente o un director, rodeado de gente que le diga que no.

Cuenta con todo detalle la intrahistoria de su entrevista en exclusiva con Corinna zu Sayn-Wittgenstein. Es una mujer clave en los últimos años del reinado de Juan Carlos I. Otra es la reina Sofía y su mala relación con su marido. Al final, ninguna de las dos sale muy bien paradas en el libro. ¿Se ha sentido usted incómoda describiendo lo que cuenta de ellas? ¿Tiene la sensación de que este libro le ha cerrado puertas?

Ha sido difícil. Quiero decir que es mucho más fácil para un periodista agradar. Si agradas, todo es mucho más sencillo: te invitan a todos los sitios, te sonríen, te cuentan cosas, te dan exclusivas, te dan papeles, te dan de comer, existes… Todo lo que nos gusta a los periodistas. Es más fácil, pero es tramposo. Cuando me preguntan si es verdad todo lo que cuento en el libro respondo que deseo que todo sea verdad. Pero, sobre todo, respondo que no hago trampas. Eso es lo fundamental. Un periodista puede querer no mentir, le pueden contar algo que no es verdad, pero no hay que hacer trampas. Seguramente este libro me ha cerrado puertas. A mí me han acusado de ser la portavoz de Corinna, su lavadora de imagen… ¡Y para nada! Que lean el libro.

¿Cuál ha sido el pasaje más difícil de escribir?

Ese pasaje no existe, y creo que con eso lo digo todo. Lo que más trabajo me ha costado, algo que pudiera pensar “cómo estoy escribiendo yo eso”… No, eso no existe.

¿Y cuál ha sido la experiencia más divertida mientras trabajaba en el libro?

No lo puedo contar porque de la misma manera que me comprometí a no desvelar la identidad de varias personas, también me comprometí a no explicar dónde hablo con esas personas, cómo son esas conversaciones y las maneras. Y si lo cuento, estoy dando pistas. Para un periodista es importante la palabra dada. No por bondad ni por honorabilidad sino por puro trabajo. Yo me comprometí a no describir mis fuentes. Eso sí, ha habido situaciones divertidísimas dentro y fuera de España, en las que yo misma me decía: “No me lo puedo creer, esto no puede estar pasando, esto se cuenta y nadie se lo cree porque es mitad trágico, mitad cómico, qué mamarracho…”.

¿Y qué es lo que más le ha inquietado?

Pues haber tenido la ocasión de comprobar que en lo más alto del poder, en las instancias más altas, las emociones, las pasiones y los deseos son tan básicos como en lo más bajo. Y eso para mí ha sido inquietante porque siempre uno se siente más protegido al pensar que hay alguien ahí. Lo más inquietante para mí en estos años fue preguntarme: “¿Quién está al cargo? ¿Quién controla esto? ¿Quién se está ocupando de este país?”. Y a continuación sentir que no había nadie…

¿Y lo más triste?

¿Triste? Ha sido comprobar lo que es capaz de hacer la gente por interés. Eso para mí es lo más triste. O llámalo inocencia…

Llaman la atención en el libro las versiones falsas que el entorno de la Casa Real facilitaba a los periodistas. Algo especialmente grave en el caso del tristemente famoso viaje del rey a Botswana, cuando se informó a los medios de que estaba trabajando en su despacho mientras volaba de regreso a Madrid con la cadera rota. Aquello era mentira. ¿Cómo reacciona a eso?

También ha sido un gran descubrimiento que, además, me trajo muchos problemas. De alguna manera yo era mucho más inocente cuando empecé a cubrir Casa Real: pensaba que uno no debía mentir profesionalmente. Ahora he descubierto que personas muy serias y muy importantes, representativas… pues mienten. Y eso, para un periodista, es casi un momento Nixon: “¡Es que es mentira!” Es impactante. No sólo mienten, sino que alguno es capaz de montarte el número en función de una mentira; es capaz de intentar insultarte o humillarte o acusarte o ridiculizarte cuando es mentira lo que te está diciendo. Eso para mí fue un bautizo. Pero, por otro lado, no quiero ser inocente. Es un poco ‘Heidi’ creer que el poder es eso…

Y eso que tiene una larga trayectoria como periodista…

Exacto, tengo una larga trayectoria. Lo más cercano que he vivido a este tipo de situaciones fue la etapa de Felipe González, durante los años 90, cuando fui corresponsal diplomática para El Mundo. Ahí, en menor medida, también noté lo que provocaba tocar un poco las narices al poder, las famosas preguntas en las ruedas de prensa de Felipe González y la reacción de mis propios compañeros. Me di cuenta de que hay dos maneras de hacer las cosas en nuestra profesión: la fácil y la difícil.

¿Qué papel debería tener ahora Juan Carlos I?

Ése es el problema, su emeritud crepuscular; es un rey en el crepúsculo. No me parece un papel que sea digno para él. Es un poco un semiexilio, y recuerda de alguna manera a la situación de su abuelo Alfonso XIII. Lo que pasa es que en la época de su abuelo el mundo era Europa occidental (y sus balnearios, sus casinos… por los que se paseaba) y ahora el mundo es ‘el mundo entero’. Entonces tan pronto estás en Palm Beach como en Berlín, en Riad, en Barbados, en Los Ángeles o en Botswana, donde él mismo ha vuelto recientemente. No me parece un destino ni feliz ni digno para un hombre que ha hecho tanto por este país.

¿Qué se puede hacer con él? Parece que está viviendo la vida que no ha tenido, o al menos creo que así se desprende del libro…

Es muy difícil. Si hubiera tenido otra vida, pues estaría ahora al frente de una fundación para ayudar a niños discapacitados, por ejemplo. Pero claro, como tuvo la vida que tuvo… Hubo un intento frustrado, que cuento en el libro, de hacer para él un cargo en la Fundación Cotec. Y ahora es muy complicado porque la Casa Real actual no quiere verse muy cercana a él, no quiere tenerlo muy cerca. Por lo tanto, no sé la respuesta. Es una patata caliente. Algo habría que inventarse.

Habla mucho de las relaciones del rey Juan Carlos con los países del Golfo Pérsico y sus monarquías, que él siente muy cercanas. ¿Qué va a pasar ahora con las relaciones con estos países y, en general, con los países árabes?

Es que todos llevan reinando durante periodos similares. Juan Carlos I conoce a la familia real saudí y su complicado árbol genealógico. Esto debería utilizarse. ¿Pero cómo? Ése es el problema. Ahí veo un papel importante que podría desempeñar. Hace muy poco le llevaron a ICAI a presentar la cátedra América Latina con Felipe González. Yo creo que tendría más sentido hacerle presidente de la Casa Árabe, ¿no? O bien que se ocupara de esa parte del mundo, de actividades entre España y el mundo árabe. Yo lo veo más así que paseando por ahí. Creo que lo haría fenomenal, se siente muy cómodo con esa cultura.

Al final, ¿monarquía o república?

[Silencio] Indistintamente, me siento igual de cómoda en ambos sistemas, tanto en una monarquía como en una república, siempre y cuando ambos funcionen bien. Lo que sea, pero que funcione bien. No una monarquía o una república imperfecta. Estoy muy bien en el Reino Unido y estoy muy bien en Francia. Pero que funcione, que exista control.

 

[su_box title=”Las cinco claves del libro ‘Final de partida'”]

Corinna zu Sayn-Wittgenstein

Personaje clave en la vida de Juan Carlos I durante la última década -la conoció en febrero de 2004-, Corinna zu Sayn-Wittgenstein está presente en casi todo el libro bajo sus siglas, CSW. Ana Romero explica que es la forma que tuvo de acabar con polémicas: “Si la llamo Corinna Larsen, me acusan de criticar sus orígenes; si la llamo Corinna zu Sayn-Wittgenstein, me acusan de querer ensalzarla como princesa”. Llegó a mantener una relación de pareja con el monarca hasta el punto de “multiplicar sus peticiones para que [el rey] se decidiera de una vez a ‘aclarar y dignificar’ su relación con ella”. No sale muy bien parada en el libro: gracias a su relación con el rey -al que le daba ‘vidilla’, confiesan incluso algunas de las personas que intentaban separarlos- CSW se afianzó en su papel de persona influyente en la esfera de los High Net Worth Individuals, los más ricos entre los ricos.

Botswana

Las consecuencias del polémico safari están narradas en detalle en el libro. Esta escapada privada fue un detonante frente a la opinión pública y provocó el fin definitivo del silencio mediático alrededor de la vida del monarca: la prensa no volvería a callarse más ante su doble vida. La caída y fractura de cadera del rey, su viaje de vuelta a España, las mentiras que se contaron a la prensa, el hecho de que ni siquiera Mariano Rajoy supiera dónde estaba el monarca… El momento que escogió para su escapada no pudo ser peor: el país estaba al borde del rescate, la prima de riesgo se disparaba por encima de los 400 puntos, Argentina había nacionalizado YPF contra los intereses de Repsol y su nieto mayor, Felipe Juan Froilán, se había disparado en un pie.

El golfo Pérsico

Los países árabes, especialmente los del golfo Pérsico, eran el escenario en el que don Juan Carlos parecía más cómodo y podía desplegar toda su influencia. No en vano, su último viaje como monarca fue a estos países hermanos. El libro describe la relación preferente del rey emérito con Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos. Aporta valiosos datos que explican el porqué de esta relación, y recopila los rumores del posible enriquecimiento de Juan Carlos I durante años, a base de comisiones, por mediar entre empresas, inversores y dichos países, en los que nada se mueve sin el visto bueno de sus monarcas. ¿Un secreto a voces? No hay pruebas. “No existen ni existirán”, decía Ana Romero durante la presentación de su libro. La periodista apunta que el papel de “embajador económico” de España que asumió el monarca a partir de 1992 fue “negativo”. Al final, la percepción púbica era que el Rey parecía un representante ‘semipersonal’ de los grandes empresarios del Ibex 35.

El declive físico

El libro arranca, cronológicamente, con los problemas de salud de don Juan Carlos que se evidenciaron el 7 de mayo de 2010 durante una visita a España del vicepresidente de EEUU Joseph Biden. El rey “no consigue concentrarse en la conversación”. A partir de ese momento, los problemas físicos y el agotamiento del monarca son cada vez más evidentes, algunas veces fruto de accidentes silenciados -como la caída en su barco en Mallorca en 2007, en la que se fracturó un hombro- y otras veces directamente culpa de “hábitos poco saludables”. El doctor Villamor, prestigioso traumatólogo, se convirtió a partir de 2011 en “el médico del rey” y en su confidente tras una exitosa operación en la rodilla. La relación entre don Juan Carlos y el doctor no era vista con buenos ojos por Rafael Spottorno, entonces jefe de la Casa del Rey, que desconfiaba del exitoso traumatólogo. La escenificación de la ruptura con Zarzuela quedó patente tras la infección de la prótesis de cadera, que el propio Villamor, le había colocado, en agosto de 2013. El libro cuenta cómo el propio Spottorno “no podía permitir que un complaciente advenedizo pudiera poner palos en las ruedas de una delicadísima operación de Estado”. Hoy, el rey y el doctor han retomado el contacto.

La abdicación

Quizá la parte del libro más intensa es la que lleva por título ‘Ni un minuto más’. Cuenta los hechos que precipitaron la abdicación de don Juan Carlos en junio de 2014. El capítulo arranca con la celebración de la Pascua Militar el 6 de enero de ese año. Su intervención tartamudeante en una ocasión tan solemne acaparó toda la atención del país y disparó dudas sobre su capacidad. En esa ocasión, la mentira oficial fue que al rey le faltaba luz en el atril, cuando en realidad se había ido fuera de España a celebrar su cumpleaños el día anterior y su avión se retrasó por la niebla londinense. Al día siguiente, la infanta Cristina fue imputada por el juez Castro. Ana Romero navega entre la versión oficial (una decisión personalísima del rey) y la oficiosa (Juan Carlos I se vio forzado por presiones de personas con sentido de Estado que veían peligrar la institución), y resume nueve hechos conocidos “a ciencia cierta” relacionados con la abdicación. Hubo tres personajes clave en este proceso: Rafael Spottorno, Félix Sanz Roldán -director del Centro Nacional de Inteligencia- y Felipe González, “el único político en el que rey ha confiado”. El historiador Paul Preston opina en el libro: “Creo que el proceso de convencerlo para que abdicara ha tenido que ser muy difícil. Pero al final lo hizo y eso es lo importante. […] En 2014, aun sin querer dejar el trono, entendió que era la única manera de asegurar la supervivencia de la dinastía que representa”.[/su_box]