El porqué de un verano inusitadamente sangriento

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El día 15 de septiembre se celebrará en la localidad de Tordesillas el controvertido Toro de la Vega. Este polémico ‘torneo’ tendrá lugar tras uno de los veranos más dramáticos para los festejos taurinos de los últimos 15 años: 13 personas han perdido la vida en estas fiestas populares desde el mes de junio.

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Este verano de 2015 ha sido uno de los más negros para los festejos taurinos. En el espacio de tres meses, 13 personas han perdido la vida en estos eventos populares, la cifra más alta en lo que va de siglo. De estas muertes, cinco tuvieron lugar en la Comunidad Valenciana, dos en Castilla y León y dos en la Comunidad de Navarra.

EL ESPAÑOL ha hablado con ganaderos de distintas regiones de España, al igual que con expertos taurinos y anti taurinos, que analizan las razones por las que los festejos de 2015 han sido inusualmente sangrientos.

1/Los toros de los festejos son ahora más peligrosos

Según un artículo de The Economist publicado a finales de agosto, una teoría sin probar que podría explicar el aumento de muertes en festejos taurinos este año es el descenso del toreo tradicional en plazas de toros. “Al declinar el toreo de las plazas de toros, los ganaderos están proveyendo reses más grandes y peligrosas a los festejos populares”, escribe la revista semanal.

Los datos del Ministerio de Cultura muestran que el número de corridas de toros ha descendido a nivel nacional en los últimos años: en 2010 se celebraron 611 corridas de toros, mientras que en 2014 este número fue 398. Sin embargo, Vicente Noveroles, Presidente de las Peñas de Toros en la Calle de la Comunidad Valenciana, discrepa con la afirmación de The Economist “ya que el toro de la plaza de toros es el mismo toro que el del festejo”.

“Los toros de la plaza son más grandes, más despampanantes y más agresivos a la vista, pero son igual de agresivos que los que se utilizan en los festejos”, afirma Noveroles.

La ganadería Cebada Gago es una de las proveedoras de toros de Villaseca de la Sagra (Castilla La Mancha) y de Blanca (Murcia), dos de las poblaciones donde los festejos taurinos se han cobrado vidas este verano. El representante de la ganadería afirma en conversación telefónica que “los toros que van a festejos populares y van a plazas de toros son del mismo origen”.

“Los toros se crían igual y pasan por el mismo proceso de selección”, afirma el representante. “En principio los toros siempre se seleccionan para la lidia. A los festejos van animales con defectos, ya que para la lidia tienen que pasar un test veterinario. Estos defectos pueden ser una punta rota, un bultito, falta de peso, o que sea mayor de 5 años. Pero que sea mayor de 5 años no quiere decir que sea más peligroso. De hecho al ser mayor pierde cualidades físicas”.

La Ganadería Hermanos Camionero, una de las proveedoras del ayuntamiento de Peñafiel, donde también ha fallecido un hombre en estos festejos taurinos, declara que “hasta que no se cata un toro no se sabe cómo de peligroso va a ser”.

José Enrique Zaldivar, veterinario y Presidente de AVATMA (Asociación de Veterinarios  Abolicionistas de la Tauromaquia y del Maltrato Animal) tampoco cree que el declive del toreo tradicional sea el causante de las muertes en los festejos. “La peligrosidad del toro es bastante impredecible. No son más peligrosos los toros de la plaza de toros que los de los festejos,” dice el veterinario.

2/Los toros que ‘repiten’ en los encierros

Miguel Reta, ganadero de Navarra y dueño de la ganadería Reta de Casta Navarra, explica que en algunas comunidades está permitido “alquilar un toro y devolverlo”. “Esto se hace en algunas regiones de Cantabria, Rioja, País Vasco, Navarra, Comunidad Valenciana, Aragón y Cataluña”, asegura el ganadero.

“En mi ganadería se tiene en cuenta la localidad a dónde va el toro. Nosotros no mandaríamos un toro muy resabido a un festejo popular en una localidad pequeña”, declara Reta.

Fernando Sánchez Arjona, copropietario de la ganadería Sánchez-Arjona y notario de Madrid, afirma que “menos en el Levante y en Navarra el reglamento de las comunidades obliga la muerte del toro tras el festejo”.

José Enrique Zaldivar afirma que los toros tienen mucha capacidad para aprender, por lo que “reutilizar un toro hace que el festejo sea mucho más peligroso. Un claro ejemplo es el famoso Toro Ratón. Cuanta más gente mataba y hería más subía su demanda en los festejos”.

“Podría ser una explicación a las muertes que han sucedido este verano, aunque habría que ver las circunstancias de cada caso”, especula.

EL ESPAÑOL ha contactado a varios de los ayuntamientos donde los festejos taurinos han terminado en tragedia este año para averiguar si las ganaderías que abastecieron toros para las fiestas tienen como costumbre volver a utilizar estos animales. Villaseca de la Sagra compró toros de las ganaderías Fuente Ymbro, Cebada Gago y Saltillo para los festejos de calle. Las tres han confirmado que los toros no se vuelven a utilizar, ya que una vez vendido un toro no vuelve a la ganadería, y a menos que haya sido perdonado debe ir a un matadero.

El ayuntamiento de Blanca utilizó las ganaderías Cebada Gago y Torrestrella para los encierros de este verano. La ganadería Torrestrella afirma que tampoco vuelven a usar los toros una vez vendidos para un festejo.

El ayuntamiento de Peñafiel, en Castilla y León, solicitó los servicios de las ganaderías Hermanos Caminero y Sánchez Herrero. La representante de Hermanos Caminero afirma que “tal y como manda la legislación de Castilla y León, no se vuelven a admitir ni vender toros que han salido de la ganadería”.

El ayuntamiento de Pedreguer, en la Comunidad Valenciana, utilizó toros para los festejos de ganaderías especializadas en lidiar en las calles: La Paloma, Benavent, Els Coves, Crespo e Ifach. Todas estas ganaderías han confirmado que los toros que proveen son “toros de alquiler”, por lo que son devueltos a las ganaderías tras los festejos. El propietario de la ganadería Benavent afirma que “en la comunidad Valenciana los toros que se mandan a los festejos suelen ser de alquiler, por lo que se vuelven a utilizar en otros festejos”.

Según Sánchez Arjona, “en un encierro podrían ser más peligrosos los toros que se han usado antes, aunque no creo que sea un factor decisivo. Es uno de los argumentos que han utilizado las comunidades que han prohibido esta práctica, aunque no está demostrado que esto aumente la peligrosidad del toro”.

“En mi opinión, influye más la naturaleza del toro que si ha estado antes en un encierro”, declara Arjona.

Vicente Noveroles afirma que en la Comunidad Valenciana “volver a usar los toros se lleva haciendo desde siempre. Esto no explica por qué han aumentado las muertes en los festejos taurinos este año”, concluye.

3/El aumento de los festejos populares

Nacho Lloret, empresario de la plaza de Toros de Alicante, explica que ha habido un crecimiento importante de este tipo de celebraciones. “Los costes de producción que tienen las novilladas o encerradas hace que estos eventos sean sustituidos por festejos de toro en la calle”, explica.

Los datos del Ministerio de Cultura corroboran esta afirmación. En 2013 se celebraron 13.815 festejos populares en España, mientras que en 2014 se celebraron 15.848.

Lloret afirma que para muchos ganaderos, los festejos populares se han convertido en la única posibilidad de vender toros. “Imagínate que un ganadero en 2007 cría 100 animales. En 2013/2014 ve que el número de encierros en plaza de toros ha descendido y se ve con dos opciones: o mandar los toros al matadero o destinarlos a los festejos populares”.

“Si hay más festejos taurinos que antes, es normal que el peligro sea mayor”, dice el empresario.

En la Comunidad Valenciana, la región con más muertos este año, el número de festejos también ha aumentado. Según el Ministerio de Cultura, en 2014 se celebraron 7.866 fiestas de este tipo, mientras que en 2013 fueron 6.139.  La Valenciana es la autonomía donde más festejos populares se celebraron en España en 2014, seguida por Castilla y León.

“¿Por qué ha habido más muertos en la Comunidad Valenciana? Por la naturaleza del festejo. En cada comunidad hay festejos distintos. Madrid tiene más encierros en plaza de toros, en Valencia es tradición la suelta de toro en la calle. Obviamente la suelta de toro en la calle es más peligrosa”, dice Nacho Lloret.

“Es importante tener en cuenta que el número de festejos populares ha aumentado estos últimos años, especialmente en la Comunidad Valenciana”, dice Sánchez Arjona. “Esta podría ser una posible explicación al incremento de muertes este año”.

El veterinario José Enrique Zaldivar también considera que la causa de las muertes de este año “es una mezcla de factores, en las que pueden incluirse el aumento de festejos y utilizar toros que ya tienen experiencia en festejos”.

4/El azar

Vicente Royuela, economista de la Universidad de Barcelona, afirma que “la principal razón por la que ha aumentado el número de fallecidos este año es el azar, ya que la evolución del número de fallecidos es muy errática”.

José Enrique Zaldivar declara que “no ha habido un aumento exponencial entre 2014 y 2015”. “La tauromaquia se cuestiona más, por lo que la prensa le presta más atención y eso hace pensar que ha habido un número desmedido de muertes”, dice el Presidente de AVATMA.

Leonardo Anselmi, portavoz de Prou!, la organización que logró la abolición de las corridas de toros en Cataluña, también afirma que el aumento de muertes es simplemente “fortuito”. “Realmente no ha habido más accidentes este año, solo que las personas no han sobrevivido”, asegura.

Según la Unión de Criadores de Toros de Lidia, en la Comunidad Valenciana ha habido dos muertos menos que el año pasado. “No hablamos, por tanto, de un repunte significativo, sino de una estadística que oscila a lo largo de los años”, declaran en un comunicado oficial.

“Los estudios de la Policía Autonómica de la Comunidad Valenciana apuntan que la concurrencia media en festejos populares asciende a 5.000 personas por celebración, con 1.000 participantes y 4.000 espectadores. En 2014 se dieron 7.886 celebraciones de este tipo. La tasa de mortalidad sería, por tanto, del 0,00006%”, argumenta el informe.