Un terremoto bursátil con una magnitud de 43.000 millones

Foto: VWMediaEl terremoto bursátil provocado Volkswagen ha acabado por producir fuertes réplicas en el resto de compañías del sector. Las grandes automovilísticas han lastrado hoy a todos los mercados, provocando importantes pérdidas en las principales bolsas del mundo.

¿Por qué se ha contagiado con tanta virulencia el problema de Volkswagen a sus competidoras? La realidad es que la sombra de la sospecha se ha extendido por todo el sector, lo que ha propagado la incertidumbre en el mercado.

Los inversores temen que este tipo de prácticas hayan sido generalizadas, lo que podría hacer que los problemas de Volkswagen se convirtiesen en los de otra automovilística en el futuro.

Las acciones del fabricante alemán se han desplomado hoy casi un 20%, un descenso incluso superior al que sufrió el lunes, después de que la propia compañía anunciase que provisionará 6.500 millones de euros contra los resultados del tercer trimestre del año.

Sólo esta primera cifra de provisiones ser comerá prácticamente la totalidad de los beneficios que se estimaban para la compañía este año. Desde que la Agencia de Protección Medioambiental de Estados Unidos (EPA) revelara el fraude el pasado viernes, se han perdido 10.200 millones de euros de capitalización de Volkswagen.

La salida de inversores ha sido masiva, lo que ha provocado dos días de un gran volumen de negociación, el de hoy ha sido el más elevado desde octubre de 2010.

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La importancia del sector automovilístico en Alemania ha provocado que el Dax 30, el índice de las principales cotizadas del país, se desplomase hoy casi un 4%. Al descenso del 20% de los títulos de Volkswagen se ha unido la caída del 7% de las acciones de Daimler y el 6% que perdieron los títulos de BMW.

El desplome de las automovilísticas no se quedó en Europa, sino que se extendió al resto del mundo. En Estados Unidos, las acciones de General Motors y Ford sufrían pérdidas superiores al 3% durante la sesión y en Japón, Toyota, Honda y Nissan se dejaron entre un 1 y un 3%. Este terremoto entre los grandes fabricantes de vehículos ha provocado que se hayan perdido 43.000 millones de euros en bolsa en tan solo dos días.