El PP logró su victoria más amarga en las andaluzas de 2012. Su candidato, Javier Arenas, ganó en votos y en escaños y batió a un rival invencible durante tres décadas, pero no alcanzó una mayoría suficiente para gobernar. Necesitaba 55 diputados y se quedó en 50. Acorralado por la corrupción y por el desgaste, el PSOE no alcanzó esa cifra pero llegó a un acuerdo con Izquierda Unida y formó un Gobierno presidido primero por José Antonio Griñán y luego por Susana Díaz. Ella es la clave del nuevo escenario y la dominadora de una escena política más incierta que nunca.

1. Lo que está en juego.



Más de seis millones y medio de andaluces están llamados a las urnas. Las elecciones se celebran un año antes de que se agote el curso natural de la legislatura. Andalucía es la comunidad más poblada de España: 8,4 millones de habitantes y casi una quinta parte de la población del Estado.

En estos comicios no se dirime sólo la composición de un Parlamento autonómico. Es la primera de las cuatro citas electorales del año: están previstas municipales y autonómicas en mayo, catalanas en septiembre y generales en otoño. Es también el primer ensayo del nuevo escenario político, con la supuesta ruptura del bipartidismo y la irrupción de Podemos y Ciudadanos. Lo que ocurra en Andalucía repercutirá en la política nacional y tendrá un gran impacto en los juegos de poder del socialismo español.




2. Susana sin mayoría

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Salvo descalabro de las encuestas, Susana Díaz ganará las elecciones. A esta cita llega después de ser presidenta durante 18 meses. Todos los sondeos le dan una victoria clara pero le niegan la mayoría absoluta y le auguran un ligero descenso respecto a los resultados del PSOE en 2012. A Susana la conocen como el ciclón o el torbellino político por la rapidez con que ha pasado de ser una joven promesa aupada por Griñán a ser la gran baronesa del PSOE andaluz. Hasta ahora nunca ha ganado unas elecciones. Pero se ha convertido incluso en la referencia en el PSOE nacional desde que juró el cargo como presidenta de Andalucía el 7 de septiembre de 2013.

Susana en Utrera

Susana Díaz en Utrera (Fuente: PSOE Andalucía Flickr con licencia CC by-nd 2.0)

Queda margen para la sorpresa. Las encuestas apuntan a un alto porcentaje de indecisos: según el CIS hasta el 40% del electorado. El PSOE apenas cae con respecto a su ‘suelo’ de 2012. Podemos se posiciona como tercera fuerza política y Ciudadanos es un partido llamado a irrumpir con fuerza y tener un papel determinante. IU no avanza, UPyD tiene pocas opciones y el Partido Andalucista es un partido marginal. ¿Qué dudan los indecisos? Muchos votantes oscilan entre la abstención y el voto de castigo al Partido Popular.

3. El bastión socialista

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Andalucía es el penúltimo reducto del poder autonómico del PSOE. El otro es el Principado de Asturias. Lo que ocurra este domingo puede marcar el futuro inmediato del partido y del liderazgo de Pedro Sánchez. Algunas encuestas nacionales sitúan al PSOE como tercera fuerza política. El secretario general quedaría muy tocado si Susana Díaz salva la papeleta en Andalucía y los socialistas naufragan en las elecciones de mayo.

4. Ojo con los tiempos

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Susana Díaz ha sabido marcar los tiempos. Su decisión de adelantar las elecciones dejó a todos descolocados: Podemos apenas tenía estructura en Andalucía y El PP aún intentaba afianzar a su líder Juanma Moreno, designado por Rajoy 10 meses antes de la convocatoria electoral. A nadie se le escapa que la presidenta andaluza tiene un ojo en Sevilla y otro en Madrid. La distancia entre Díaz y Sánchez es pública y se ha constatado durante la campaña.

Cualquier cálculo político debe tener en cuenta otra variable: el embarazo de Susana Díaz. Sale de cuentas en julio. Si gana en marzo, tiene tiempo de formar gobierno, dar a luz y decidir después de las municipales si entra o no en la carrera por ser candidata a la presidencia del Gobierno.

5. El PP se desploma

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El PP designó como líder a Juanma Moreno el 11 de febrero de 2014. Era el candidato de la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría y desbancó al favorito, José Luis Sanz, propuesto por la secretaria general del partido, María Dolores de Cospedal.

Juanma Moreno es un hombre de partido. Se afilió al PP con 19 años y desde entonces ha sido presidente de Nuevas Generaciones, concejal en Málaga, diputado regional y nacional y secretario de Estado de Servicios Sociales e Igualdad.

Juanma Moreno

Juanma Moreno (Fuente: PP Andalucía Flickr. Con licencia C y permiso del partido)

Al principio de la campaña, Moreno era un auténtico desconocido. No lo ha hecho mal en los debates y sacó de sus casillas a Díaz, que adoptó con él una actitud demasiado agresiva. Los sondeos le auguran unos 30 parlamentarios, muy lejos de los 50 escaños que logró Javier Arenas en los comicios de 2012. Esa cifra podría crecer por el voto oculto y por el temor de los descontentos del PP a un acuerdo entre PSOE y Ciudadanos. Moreno tiene el respaldo de Rajoy pero le persiguen rémoras importantes. Por ejemplo, su cercanía a la ex ministra Ana Mato o la polémica en torno a su currículum.

6. IU en los márgenes.

Izquierda Unida amortizó de sobra los 11 escaños obtenidos en 2012. Con un PSOE derrotado y un PP sin mayoría absoluta, Diego Valderas se hizo con la vicepresidencia de la Junta y con dos consejerías más. José Antonio Griñán (PSOE) se vio obligado a aceptar esas condiciones: era la única forma de seguir en el poder.

IU

Acto de IU. Miran a cámara Antonio Maíllo, Julio Anguita y Alberto Garzón. (Fuente: Facebook de IU Andalucía)

De la mano de su candidato Antonio Maíllo, IU aspira a presentarse como una opción nueva. Pero los sondeos indican que Podemos se quedará con muchos de sus votos y que su líder no saldrá bien parado de la noche electoral. IU dejará de ser la tercera fuerza política y se tendrá que conformar con un discreto quinto puesto. Aun así, la aritmética le podría otorgar un papel decisivo después de la noche electoral. ¿Aceptaría su líder un nuevo acuerdo con el PSOE? Por ahora no lo ha aclarado.

7. Un Podemos más débil.

La candidata de Podemos se llama Teresa Rodríguez-Rubio Vázquez y está en política desde que iba al instituto. Con 18 años ya apareció en una lista por Izquierda Unida, donde llegó a ejercer cargos orgánicos a nivel federal. Desde entonces, se ha presentado varias veces en las listas del grupo Izquierda Anticapitalista. En 2014 fue la número dos de Podemos en las elecciones europeas y en febrero ganó las primarias andaluzas de Podemos con el 80% de los votos.

Podemos

Acto de Podemos (Fuente: Cyberfrancis Flickr. Licencia CC by-nc-nd 2.0)

Los expertos adscriben a Rodríguez a la corriente crítica de Podemos. Sus actos de campaña han dejado claro que no tiene el tirón mediático de Pablo Iglesias. Pero tanto él como los otros líderes nacionales la han apoyado durante la campaña. Una de sus debilidades se encuentra en el voto de los pueblos pequeños, donde el PSOE es más fuerte que ningún otro partido. El votante de Podemos es sobre todo urbano. Un extremo que sus líderes han intentado subsanarlo incorporando al proyecto a viejas glorias de la izquierda jornalera como Diego Cañamero o Juan Manuel Sánchez Gordillo.

8. El coste de la corrupción.

Griñán y Chaves declararán en abril como imputados en el Tribunal Supremo por la causa de los ERE. Pasarán también por el juzgado los ex consejeros Gaspar Zarrías y María del Mar Moreno y políticos como José Antonio Viera, Francisco Vallejo, Manuel Recio, Antonio Ávila y Carmen Martínez Aguayo. La instructora Mercedes Alaya ha imputado por esa causa a más de 200 personas, la mayoría afines al PSOE. Otros juzgados investigan las subvenciones a las empresas (caso Invercaria), a los cursos de Formación (operación Edu), a las ayudas a UGT y a las oficinas de empleo (caso Utedlt).

Los casos de corrupción cercan a quienes han gobernado Andalucía durante las últimas dos décadas. Y sin embargo el PSOE vuelve a ser la primera fuerza política. La indulgencia del electorado con los gobiernos corruptos no es exclusiva de Andalucía. Se dio también en la Comunidad Valenciana o en Madrid, donde el PP logró mayorías absolutas pese a los escándalos. Hoy la corrupción no perjudica especialmente al PSOE andaluz pero sí crea un escenario de desconfianza del que se benefician partidos nuevos como Podemos o Ciudadanos. Los escándalos del PP en otros lugares amortiguan el coste de los casos que afectan a los socialistas.



9. Red de favores.

El voto cautivo es uno de los tópicos de la política andaluza. Sindicatos de funcionarios han cifrado en más de 25.000 personas lo que muchos definen como una administración paralela de la Junta de Andalucía. Se trata de un entramado de sociedades, fundaciones, institutos, consorcios y organismos donde se ingresa al margen de los criterios de transparencia e igualdad a los que está obligada la administración pública.

El Gobierno regional mantiene una opacidad absoluta sobre estos organismos, su personal y su funcionamiento. Susana Díaz se comprometió a reducir esa opacidad pero no ha cambiado nada durante esta legislatura.

A esa administración paralela de la Junta habría que sumar los enchufados que acogen muchas instituciones provinciales y locales de la región, donde el PSOE ha tenido buena parte del poder en las últimas tres décadas. En la región con más paro de España (34% en el cuarto trimestre de 2014) la posibilidad de ofrecer un empleo otorga un poder importante en una cita electoral. También un sistema administrativo que permite repartir dinero a capricho sin “el mínimo rigor exigible”, según dice un informe de la Intervención General del Estado incluido en la causa de los ERE.

Esos detalles se suman a otras prácticas corruptas como la instrumentalización partidista de las ayudas a la dependencia. Unas 158.000 familias reciben pagas por valor de más de 1.000 millones de euros. “El PP se las quiere cargar”, dijo Díaz en el último debate televisado.

El paro agrícola deja en los pueblos millones de euros en subsidios y el PSOE lo ha convertido en uno de los temas de la campaña. Un jornalero lo cobra si ha echado 35 peonadas. Pero este año un gran porcentaje no ha alcanzado ese número y se ha quedado sin paro por la mala cosecha de aceituna. El Gobierno prometió reducir el número a 20 peonadas. Justo antes de que lo aprobara el Consejo de Ministros, varios alcaldes socialistas montaron una acampada junto a La Moncloa y presentaron la medida como una cesión de Rajoy ante su presión. 

10. Las alianzas.

Susana Diaz disolvió el Parlamento y convocó elecciones argumentando que con Izquierda Unida en el Gobierno no tenía estabilidad. Pero el escenario después del 22M puede ser aún más inestable. De un hemiciclo con tres grupos se pasará a uno de cinco como mínimo. Podrían ser necesarios acuerdos a tres bandas para superar los 55 escaños que marcan la mayoría en el Parlamento andaluz. No será el mejor momento para pactar: los partidos seguirán en campaña porque se avecinan las municipales y las generales.

gráfico 2

Todos los candidatos se han mostrado reacios a un pacto durante la campaña. Podemos y Ciudadanos podrían tener la llave. La suma de PSOE y Ciudadanos puede ser suficiente: ambos partidos gobiernan juntos en Sanlúcar de Barrameda, donde ejerce como concejal Juan Marín, cabeza de cartel de Ciudadanos. Pero parece difícil que haya pactos estables (al menos públicos) hasta que se celebren todas las elecciones de 2015. Apoyar al PSOE en Andalucía podría arruinar las opciones de los nuevos partidos en el resto de España.