La empresa alemana Rheinmetall está respaldada por inversores occidentales como los fondos de jubilación de Noruega o el estado de Nueva York. Sus bombas, fabricadas y exportadas desde Europa, cruzan el Mediterráneo desde Italia y son arrojadas sobre Yemen por la coalición liderada por Arabia Saudí.

Una investigación exclusiva del medio digital reported.ly ha rastreado la fabricación y el envío de componentes de bombas desde la Unión Europea a los Emiratos Árabes Unidos. Esta investigación ha descubierto que bombas construidas por fabricantes europeos han sido utilizadas por la coalición liderada por Arabia Saudí en sus ataques en Yemen, donde han sido documentadas muertes de civiles que podrían ser ilegales de acuerdo con el Derecho internacional.

El fabricante de componentes de bombas es la empresa alemana Rheinmetall AG: una empresa que cotiza en Bolsa y entre cuyos principales accionistas se cuentan firmas financieras de Wall Street. También el fondo de pensiones del estado de Nueva York, el programa de ahorros de la Universidad de Virginia y el fondo noruego de pensiones, el mayor fondo soberano del mundo.

A través de sus inversiones en Rheinmetall, estas instituciones se están beneficiando de la venta de las bombas que ahora están cayendo en Yemen.

Documentos y telegramas diplomáticos filtrados por un grupo que se hace llamar Ejército Cibernético de Yemen y que fueron enviados a reported.ly rastrean los envíos más recientes de componentes de bombas desde el puerto italiano de Génova a Jeddah (Arabia Saudí). Esos componentes continúan hasta el puerto Jebel Ali en Dubai y llegan luego por tierra a una planta de montaje de bombas en Abu Dhabi.

Fabricadas por RWM Italia (la filial de Rheinmetall en la pintoresca isla de Cerdeña), las bombas en cuestión se conocen como MK82 y MK84. Después del largo viaje desde Génova, los componentes para estas municiones los monta la empresa Burkan Munitions Systems para el Ejército de los Emiratos Árabes Unidos, uno de los que ha bombardeado Yemen desde marzo como parte de la coalición liderada por Arabia Saudí contra los rebeldes hutíes.

Además de los recientes envíos de componentes de bomba de clase MK82/MK84, reported.ly también ha confirmado la exportación de otra bomba fabricada por RWM Italia (la MK83) entre 2012 y 2014. La relación entre esta bomba y la campaña de Yemen la ha establecido Ole Solvang, un investigador de Human Rights Watch que ha fotografiado este modelo con la marca de RWM Italia en Yemen en mayo de este año.

Diseño de las bombas de la serie MK80.

Artefactos sin explotar

Los metadatos GPS en las fotografías de Solvang muestran cómo las bombas sin explotar alcanzaron varios puntos de un complejo gubernamental en Sa’dah, una fortaleza hutí en el norte de Yemen. Reported.ly ha verificado de manera independiente la ubicación del ataque cruzando referencias con un vídeo que subió un usuario de YouTube de Sa’dah y que muestra el bombardeo de la fortaleza en el mes de abril.

Entre los documentos obtenidos por reported.ly hay una carta del 21 de abril del 2015 de la empresa Burkan Munitions Systems. Esta carta pide a las fuerzas armadas de los Emiratos Árabes Unidos que organicen un permiso de tránsito para que las municiones puedan pasar en mayo por el puerto de Jeddah en Arabia Saudí. La sede militar mandó esta carta a la embajada de los Emiratos Árabes en Riad, que pidió “permiso diplomático para facilitar procedimientos de entrada [en el puerto de Jeddah] al barco Jolly Cobalto, contratado por las fuerzas armadas de los Emiratos Árabes Unidos”.

Marcado como “muy urgente”, el comunicado fue enviado por el Ministro de Exteriores a varios ministros. También al rey Salman, al príncipe heredero y al ministro de Transporte, que también es el presidente de la autoridad portuaria general en Arabia Saudí.

El barco en cuestión, Jolly Cobalto, es el carguero más grande del mundo. Salió de Génova el 12 de mayo y llegó a Dubai el 5 de junio, según los archivos de  MarineTraffic.com y los documentos de embarque del propietario italiano del buque, el grupo Messina.

Ruta que siguió el carguero ‘Jolly Cobalto’ en mayo de 2015 de Génova a Jeddah y Emiratos Árabes Unidos.

La lista de embalaje para el envío enumera seis contenedores de 12 metros que contenían los componentes de las bombas MK82 y MK84 y que había fabricado RWM Italia. El comunicado señala que el buque contenía componentes de bomba y no explosivos.

La empresa Burkan Munitions Systems presenta su serie de bombas MK80 (que incluye las bombas MK82, 83 y 84) como “perfectas para situaciones donde se requiere una máxima explosión”. Las bombas MK83 que han aparecido en Yemen pesan 453 kilos y están “diseñadas para infligir daño, muerte y heridas graves a través de la explosión y el efecto de fragmentación”, según dice el experto Mark Hiznay de Human Rights Watch. Los artefactos se pueden lanzar en caída libre o equipados con un paquete de orientación para mejorar la precisión. La bomba MK84, que aparece en el documento filtrado del envío, pesa aproximadamente 907 kilos, dependiendo de la espoleta y de la configuración de la aleta.

“En Sa’dah documentamos varios ataques que creemos que son ilegales”, dice Ole Solvang de Human Rights Watch. “Casas residenciales y mercados fueron destruidos y murieron decenas de civiles”.

“Es bastante probable que la coalición liderada por los saudíes esté utilizando bombas similares en áreas donde han muerto civiles”, continúa Solvang. “Sin embargo, no podemos confirmarlo”. Human Rights Watch también ha documentado el uso ilegal de bombas de racimo en Yemen.

Miles de exportaciones 

Reported.ly ha revisado licencias de exportación italianas que valen más de 100 millones de euros y que se han concedido a RWM Italia desde 2012 para vender bombas MK82/83/84 y otras municiones. Armas que cuestan millones de euros fueron enviadas a Australia y Arabia Saudí en 2012.

Los documentos filtrados a reported.ly establecen una línea de suministro con los Emiratos Árabes Unidos. Italia concedió licencias de exportación en 2013 y 2014 para componentes de la bomba MK83 que incluían un contrato de 62 millones de euros por 3.650 bombas. Pero el destino de esas municiones no está previsto en las licencias de 2013 y 2014.

La empresa Burkan Munitions Systems era propiedad de Rheinmetall hasta que fue transferida a los Emiratos Árabes. Pero Burkan sigue “dependiendo de la tecnología europea para montar bombas”, según Pieter Wezeman, un investigador de armas en el Stockholm International Peace Research Institute.

“Burkan depende de componentes extranjeros para montar bombas”, explica Wezeman. “Se ensamblan en los Emiratos Árabes y se llenan con explosivos. De dónde sacan los explosivos, eso no lo sé, pero dudo que los hagan en los Emiratos. Yo creo que los hacen en Europa y los mandan de una manera u otra”.

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¿Un negocio legal?

Más allá de las cuestiones morales que suscita la fabricación de armas, los Emiratos Árabes Unidos y la empresa Burkan Munitions Systems parecen estar operando dentro de las normas internacionales, explica el experto Pieter Wezeman, que lo describe como “un buen ejemplo de cómo el país está implementando un sistema organizado de importación y exportación de armas en acuerdo con los estándares internacionales. De lo contrario, el riesgo es más grande que las armas se desvíen hacia la esfera ilegal”.

Dicho esto, la concesión de licencias por el gobierno italiano plantea importantes cuestiones. Los miembros de la Unión Europea tienen que seguir ciertas normas en lo referente a la exportación de armas, según explica el investigador de Amnistía Internacional Patrick Wilcken: “[Los tratados internacionales obligan a Italia a realizar una evaluación rigurosa caso por caso sobre el riesgo de cada proposición de transferencia de armas para determinar si hay un riesgo sustancial de que las armas se utilicen para cometer o facilitar violaciones serias de los derechos humanos. Si hay un riesgo sustancial, Italia debe negar la licencia de exportación”.

En colaboración con Giorgio Beretta, un analista del Permanent Observatory on Small Arms (OPAL), reported.ly revisó todas las licencias de exportación expedidas a RWM Italia por el Gobierno italiano en 2012, 2013 y 2014. Reported.ly descubrió que el Gobierno italiano sólo expidió una licencia de exportación para componentes MK82/84 en 2012 como parte de una compra de 8.5 millones de euros realizada por Arabia Saudí. ¿Se exportaron correctamente los componentes de las bombas MK82/84 del envío de mayo y los restos de las bombas MK83 que se encontraron en Yemen esta primavera?

Es posible que la licencia de exportación del envío de mayo sea tan nueva que todavía no haya salido o que las bombas fueran exportadas como parte de un acuerdo bilateral y no estuviesen incluidos en los comunicados oficiales. Reported.ly ha preguntado por este asunto al Gobierno italiano pero aún no ha recibido respuesta.

La empresa alemana

Rheinmetall AG, con sede en Alemania, opera la filial italiana que fabrica los componentes de las bombas. La empresa tuvo unos beneficios modestos en 2013 y 2014. Pero Bloomberg augura que este año tendrá unos beneficios de 130 millones de euros: seis veces más que en el ejercicio anterior.

El negocio general de Rheinmetall está divido en dos sectores: defensa y automotor. El informe anual de la empresa en 2014 documentó más de 2.200 millones de euros en ventas relacionadas con defensa en 2014, casi la mitad de las ventas totales para ese año. Según un análisis de JP Morgan, Rheinmetall cuenta con una cartera de pedidos de más de 6.500 millones de euros en pedidos de defensa. Unas cifras que seguramente aumentarán su valor en bolsa.

JP Morgan Chase & Co era hasta hace poco uno de los mayores inversores en Rheinmetall, según uno de los informes de accionistas de Rheinmetall y según los datos reunidos por Bloomberg.

El foco de atención durante la junta anual de Rheinmetall fueron los 120 millones de euros de reclamo de compensación que la empresa había presentado ante el Gobierno alemán por haber perdido un contrato con Rusia debido a los embargos relacionados con Ucrania. Activistas contra las armas han criticado la reubicación de la producción de la empresa en países como Sudáfrica, Indonesia y Arabia Saudí, donde dicen que la actividad empresarial es cada vez más difícil de regular. Rheinmetall fue multada con 37 millones de euros en diciembre de 2014 por los sobornos pagados por una de sus filiales en Grecia.

Rheinmetall también ha despertado polémica por su relación con el Gobierno de Bahréin, donde los derechos civiles son reprimidos. A través de activistas locales, John Horne y la ONG Bahrain Watch han documentado muchas veces el uso de gases lacrimógenos que fueron fabricados por Rheinmetall Denel, una filial de la empresa con base en Sudáfrica. En una declaración al medio alemán Deutsche Welle, Rheinmetall ha dicho que no ha ofrecido ni suministrado cartuchos de gas lacrimógenos al Gobierno de Bahréin.

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En la guerra de Yemen

JP Morgan no es la única institución financiera que ha invertido en Rheinmetall en los últimos años. Allianz, Hartford, BlackRock, Dimensional Fund Advisors LP y HSBC son algunas de las casi 200 instituciones financieras y fondos que han invertido en la empresa alemana durante este año. Estas inversiones se agrupan en fondos y bonos que se incluyen en fondos de pensiones.

Un fondo soberano (el fondo noruego de pensiones) también se ha beneficiado de Rheinmetall. A finales de 2014 era propietario de 1.87% de la empresa, cuando el valor de su participación era 243,5 millones de coronas noruegas, unos 27 millones de euros. El fondo noruego de pensiones estuvo presente y ejerció su derecho a voto en la última junta de accionistas de Rheinmetall, que se celebró en el mes de mayo.

JP Morgan era hasta hace poco un importante accionista de Rheinmetall, pero en las últimas semanas se ha reducido su participación en la empresa. Activistas en Alemania han iniciado una campaña que pide a otros accionistas de Rheinmetall que salgan del capital de la empresa y que el Gobierno federal retire el permiso para las exportaciones a Indonesia, Qatar y Arabia Saudí.

Detrás de los documentos

Los documentos obtenidos por reported.ly fueron filtrados por un grupo que se denomina a sí mismo como el Ejército Cibernético de Yemen y que asegura haber hackeado al Gobierno saudí. Este grupo apoya a los rebeldes hutíes de Yemen.

Los hackers subieron una muestra de documentos para probar su ataque y declararon que “los documentos y correos electrónicos secretos” se irán publicando gradualmente. El grupo también dijo que había hackeado los ministerios de Defensa y de Interior saudíes y que haría pública la información.

Wikileaks publicó unos documentos que podrían ser los telegramas diplomáticos obtenidos por el Ejército Cibernético de Yemen. En el momento de escribir este artículo, no parece que los documentos examinados aquí estuviesen incluidos en el tramo inicial de las filtraciones de Wikileaks. El Ejército Cibernético de Yemen publicó el 28 de mayo que los documentos se mandaron a Wikileaks “como copia de seguridad”. Wikileaks no ha relevado la fuente de sus documentos. Otros documentos a los que reported.ly ha tenido acceso coinciden con los que Wikileaks ha publicado, lo que sugiere que las filtraciones son las mismas.

La conclusión 

No es una sorpresa que bombas fabricadas por una empresa alemana se envíen a fuerzas armadas de todo el mundo: ésa es la naturaleza del comercio de armas. Lo interesante aquí es que se han revelado filtraciones sobre la cadena de suministros de armas: desde su fabricación en Europa a su envío a países que se encuentran envueltos en algún tipo de conflicto.

Es importante que quienes tienen sus ahorros en un plan de pensiones o en un fondo de inversión que incluye acciones de Rheinmetall sepan si  se están beneficiando involuntariamente del comercio de armas.

Las autoridades italianas aún tienen que contestar quién otorgó licencias de exportación a RWM Italia. Diputados italianos pueden presentar preguntas parlamentarias y tenemos la intención de presentarlas con la ayuda de Giorgio Beretta.

Reported.ly seguirá investigando a Rheinmetall: su impacto en el conflicto de Yemen y las entidades que invierten en esta empresa. Como hemos señalado, Wikileaks ha publicado un tramo inicial de filtraciones obtenidas por el Ejército Cibernético de Yemen. Nuestra intención es analizar estas filtraciones para conseguir más información que pueda iluminar otros aspectos de esta historia. También publicaremos actualizaciones a medida que recibamos respuesta de las empresas que invierten en Rheinmetall.

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Editado por Andy Carvin y traducido por Julia Tena.

Muchas gracias a John Horne, Bahrain Watch; Margot Williams, investigadora de The Intercept, Ole Solvang, HRW; Mark Hiznay, HRW; Pieter Wezeman, SIPRI; Giorgio Beretta, OPAL; Patrick Wilcken, Amnistía Internacional; analista financiero anónimo.

Muchas gracias también a Marina Petrillo de reported.ly, al igual que a Conor Fortune  y a la División del Golfo de Amnistía Internacional por su asistencia con las traducciones. Gracias también a Jenny Hauser y a nuestros traductores de árabe voluntarios que prefieren seguir en la anonimidad por su propia seguridad. Por último gracias a Polish Seaman en YouTube, quien proporcionó imágenes de vídeo del puerto de Génova.

Respuestas de las empresas

Hemos contactado con Rheinmetall, JP Morgan Chase, Credit Suisse, The Hartford, Capital Group y Dimensional para que comenten nuestro informe. Todos han admitido haber recibido nuestras preguntas, pero ninguno ha comentado nada. 

Reported.ly también ha contactado por e-mail y por teléfono a la empresa Burkan para pedir un comentario pero no hemos recibido respuesta. 

El Banco de Noruega, representando al fondo noruego de pensiones, contestó: “La inversión responsable es una parte integrada de la gestión de los fondos de pensiones. De acuerdo con las directrices, el fondo no podrá invertir en empresas que produzcan o cuyas filiales produzcan armas que violan principios humanitarios fundamentales a través de su uso”. El Banco de Noruega nos refirió entonces al consejo de ética para preguntas relacionadas con el supuesto incumplimiento de estas directrices.

BlackRock dijo que “los valores de esta compañía se tienen/mantienen en nombre de los clientes y la mayoría son fondos pasivos que replican índices, cuya composición (o cartera) está determinada por el proveedor del índice, que es quien fija y refleja los índices de referencia que nuestros clientes buscan analizar/seguir”.

HSBC y el estado de Nueva York, que gestiona el Fondo de Retiro del Estado de Nueva York, no han respondido en el momento de la publicación de este artículo.

Allianz dio una respuesta detallada que hemos incluido aquí debajo:

Allianz aplica una política de exclusión en inversiones en armas prohibidas. Esto incluye bombas de racimo, minas antipersona y armas químicas y biológicas de acuerdo con las convenciones internacionales.

La exposición de la que habla el artículo puede estar relacionada con inversiones en nombre de un tercero. En esos casos es nuestro deber fiduciario seguir los requerimientos de inversión de nuestros clientes. La capacidad de aplicar esta política de exclusión varía en algunos tipos de inversiones cuando: 

-las empresas restringidas están incluidas en grandes índices bursátiles y pueden ser parte de otros productos financieros. 

-Allianz invierte en fondos de inversión que ya existen y donde las inversiones se llevan a cabo de acuerdo con el prospecto de cada fondo. 

-Allianz usa temporalmente activos registrados para establecer un fondo para terceros y la composición del fondo está basada en requerimientos específicos de esos clientes. 

Estamos conversando con nuestros proveedores para integrar esos criterios en nuestros productos financieros, que hemos desarrollado con varias ONG en 2012 y 2013 y que aplicamos desde enero de 2014. Más detalles aquí.