Pablo Iglesias reaparece para poner orden en Podemos

Pablo Iglesias

Moreno, sonriente y decidido a poner orden en Podemos para recuperar terreno. En su primera comparecencia ante la prensa, Iglesias ha matizado la estrategia de la formación y ha endurecido el tono, sin dudar en contradecir a los portavoces y dirigentes de la formación que en su ausencia han hablado en nombre del partido.

Pablo Iglesias

Moreno, sonriente y decidido a poner orden en Podemos para recuperar terreno. Así ha vuelto de sus vacaciones Pablo Iglesias, el líder político que más alejado ha estado de los focos en el último mes. Iglesias ha estado “por ahí”, según él, leyendo y viendo series de televisión como House of Cards, que narra las bajezas de la política estadounidense.

En su primera rueda de prensa tras el verano, Iglesias ha matizado la estrategia de la formación y ha endurecido el tono, sin dudar en contradecir a los portavoces y dirigentes que en su ausencia han hablado en nombre del partido.

1.- Ganar las elecciones

El 24 de mayo de 2014, Pablo Iglesias comparece para celebrar, con semblante muy serio, los resultados del partido en las elecciones europeas. Según la mayoría de encuestas, el partido lograría uno o ningún eurodiputado. La formación se hizo con cinco, irrumpiendo en la política española. “Podemos no nació para ser testimonial. Vamos a por todas. No nos conformamos”, dijo entonces Iglesias, anunciando que aquello era solo el principio.

Poco más de un año después, pocos niegan el bajón o, al menos, el estancamiento de las expectativas electorales del partido. El Centro de Investigaciones Sociológicas calcula una caída desde el 23,9% al 15,7% en estimación de voto entre enero y julio. Al conocer los resultados, Pablo Bustinduy, portavoz de la Ejecutiva, aceptó un “ligero retroceso con respecto al anterior [estudio], un dato claramente insuficiente”. En el entorno de Podemos se reconoce, desde hace semanas, una pérdida de entusiasmo en sus bases atribuida entre otros factores a Grecia y la transición desde el activismo y la protesta hacia un partido más clásico e institucional. Superar al PSOE, que parece recuperarse, se antoja lejano, por el momento.

Después de las vacaciones, Iglesias ha tratado de romper con la apatía. Su equipo ha hecho circular en redes sociales la etiqueta #PabloIglesiasALaMoncloa y el líder ha sugerido que los sondeos se equivocan, como lo hicieron en las europeas.

“Desearía que el PP y el PSOE se crean las encuestas, que estén tranquilos y no se preocupen”. Según ellos, subestimar a Podemos es lo que va a “llevar en volandas” al partido a La Moncloa, como antes ha sucedido con líderes asociados a su marca, como Manuela Carmena en Madrid, Ada Colau en Barcelona, Xulio Ferreiro en A Coruña o José María González, Kichi, en Cádiz. Vuelve el Podemos inconformista pese a las encuestas.

2.- No pactar con el PSOE

Si hace tan solo unas semanas Íñigo Errejón, secretario de Política de Podemos, abría la puerta a un posible pacto con el PSOE con esta declaración:

“[Si] el PSOE decide concurrir a la senda del cambio político, esto es, de poner las instituciones al servicio de la mayoría empobrecida, de abrir puertas y ventanas… Entonces es posible que pueda haber entendimiento”.

El entendimiento ya se ha producido en ayuntamientos y comunidades autónomas donde PSOE y Podemos no han dudado en pactar para evitar que gobierne el PP.

Sin embargo, este lunes Pablo Iglesias aseguró que un pacto con el PSOE es “absolutamente improbable”. El líder de Podemos desplegó el discurso del partido sobre la casta, aunque sin referirse a un término que en la organización ha caído en desuso. Llamó a PP y PSOE “cobardes” y “colaboracionistas” con los poderes financieros y con las élites políticas europeas y denunció la intención de ambos de establecer una gran coalición tras las generales.

“El PSOE tiene voluntad de gobernar con el PP. Nosotros salimos a ganar y no está en nuestra agenda plantearnos cualquier otra cosa. El pacto del que habría que hablar es del pacto del PP y del PSOE”, zanjó.

3.- Abierto a pactos con IU

¿Cómo pactar con IU sin pactar con IU? ¿Cómo contar con Alberto Garzón en una candidatura conjunta sin integrarse en Ahora en Común, la marca que patrocina el diputado por Málaga? La pregunta pareció quedar resuelta este lunes con una vuelta de tuerca a la estrategia de pactos de Podemos.

“No va a haber por nuestra parte ningún acuerdo con ninguna organización política a nivel estatal”, advirtió Iglesias. Podemos sí está abierto a pactos en todas las circunscripciones, siempre que sea una por una. Es lo que Iglesias ha llamado “diferentes procesos descentralizados” para lograr la “unidad popular”. En otras palabras: una única candidatura (al estilo de Ahora Madrid o Barcelona en común en las municipales) sigue descartada para las generales. Sin embargo, puede haber una candidatura Podemos-IU o Podemos-Ahora en común en las provincias donde las formaciones logren entenderse. Del “no” absoluto a provincia por provincia. El gesto ha sido visto como una cesión por el propio Garzón.

4.- Matizar a los críticos en la organización

Teresa Rodríguez, la líder de Podemos en Andalucía y una de las referentes del ala más izquierdista del partido, expresó la semana pasada su miedo a que Podemos ceda a las presiones. “Me aterroriza el temblor de piernas de Tsipras tras haber conseguido un no claro de la ciudadanía para ser desobedientes a la Troika”, dijo antes de rectificar públicamente.

Según Iglesias, sólo “a las personas valientes les tiemblan las piernas”. El líder de Podemos aseguró que a él mismo le pasa cuando da ruedas de prensa. Y que Alexis Tsipras ha hecho lo que debía al aceptar un rescate “que no gusta a nadie” para a continuación convocar elecciones por eso mismo.