Montoro prohíbe que Google encuentre la lista de morosos

Hacienda hará pública la ‘famosa’ lista de morosos, pero poco. Google, igual que el resto de motores de búsqueda, no devolverá resultados ligados a la lista si se buscan, por ejemplo, los nombres de los deudores. El BOE establece que los nombres serán públicos sólo durante tres meses y no podrán ser localizados mediante buscadores. 

Foto: Sergio Barrenechea / EFE

GRA251. MADRID, 16/09/2015.- Montoro es aplaudido por su grupo tras aprobar los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2016 después de las votaciones realizadas hoy en el Pleno del Congreso de los Diputados. Después de un debate de tres días, el Congreso ha aprobado las cuentas de los ministerios, ha rechazado las enmiendas de la oposición y ha incorporado una enmienda del PP así como una transaccional referidas al complemento de las pensiones por maternidad. EFE/Sergio Barrenechea
Montoro es aplaudido por sus compañeros de filas tras aprobar los Presupuestos Generales del Estado para 2016. Sergio Barrenechea / EFE

Hacienda hará pública la ‘famosa’ lista de morosos, pero poco. Google, igual que el resto de motores de búsqueda, no devolverá resultados ligados a la lista si se buscan, por ejemplo, los nombres de los deudores. La principal puerta de entrada a la información en Internet no los verá. Se la ciega por Ley. Además, incluso aunque se acuda directamente a la dirección de Internet en la que se cuelgue la lista, su contenido desaparecerá a los tres meses de ser publicado. Fundido a negro.

La normativa aparecida esta semana en el Boletín Oficial del Estado (BOE) de reforma de la Ley General Tributaria incluye un párrafo que así lo establece y que muy poco tiene que ver con la intención de “publicidad y transparencia” que se recoge en el preámbulo y con la que tantas veces ha sacado pecho el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro. Y van unas cuantas veces desde la primera vez que habló de su idea de publicar la lista, allá por diciembre de 2012.

De 100.000 a 1.000.000

Desde entonces a su forma definitiva, la norma se ha ido relajando, pasando de la intención de publicar los nombres de todo el que debiese más de 100.000 euros, al millón de euros fijado finalmente. La pérdida de aristas no ha eliminado sin embargo del BOE todo el léxico de las buenas intenciones. Desde crear “una sociedad democrática avanzada”, al “desarrollo de una auténtica conciencia cívica”, del uso de “instrumentos preventivos y educativos”, “publicidad activa”, “información”…

Lo que dice en concreto el texto definitivo sobre los límites a la publicación de lista de morosos es que “la publicación se efectuará por medios electrónicos”, es decir, estará en la Red, pero “deberán adoptarse las medidas necesarias para impedir la indexación de su contenido a través de motores de búsqueda en Internet”. Además, “los listados dejarán de ser accesibles una vez transcurridos tres meses desde la fecha de publicación”.

Adiós a la posibilidad, por ejemplo, de utilizar las búsquedas para cruzar datos en el futuro de empresas contratadas por administraciones públicas que tuviesen deudas tributarias. La única opción será almacenar los listados.

La explicación que ofrecen desde Hacienda es que, de permanecer el resultado de la búsqueda, podría devolver eternamente como moroso el nombre de alguien que ya hubiese regularizado su situación con las arcas públicas. De momento, los morosos han tenido todo el primer semestre de 2015 para regularizar su situación. Quienes no hayan atendido el requerimiento y siguieran manteniendo la deuda a 31 de julio aparecerán en el primer listado, que se hará público a final de este año. A partir de ese momento, cada nuevo listado, referido al cierre del ejercicio anterior, se publicará en el primer semestre de cada año.

Mucho más allá del “derecho al olvido”

Al margen de que cada lista se referirá a la situación en una fecha concreta y que, de regularizar su situación, el moroso no volverá a aparecer en la siguiente, resulta incoherente con el espíritu protector que demuestra Hacienda que la norma no permita evitar que te saquen en los papeles pagando la deuda cuando te notifiquen que tu nombre va a aparecer en el listado. Esa notificación sólo sirve para “formular alegaciones en el plazo de 10 días contados a partir del día siguiente al de recepción de la comunicación”. Es para aclarar “errores materiales, de hecho o aritméticos” en los datos.

Hacienda va más allá incluso de lo que está protegido hasta ahora dentro de lo que se conoce como “derecho al olvido” en Internet, la posibilidad de que un ciudadano pueda exigir que se hagan opacos para Google resultados que enlacen con páginas en las que aparezca mencionado.

Por el momento no existe una normativa que regule dicho derecho. Europa sigue rigiéndose, en lo que a protección de datos se refiere, por la regulación de 1995, cuando Internet no era ni sombra de lo que es ahora. Lo que existe es una sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea de mayo de 2014 en la que se reconoció el derecho de un ciudadano español a exigir que Google eliminase de sus resultados las informaciones que le mencionaban, referidas a unas deudas económicas que el aseguraba haber pagado ya. Los artículos siguen estando en la web de La Vanguardia donde aparecieron, pero, al buscar por el nombre de la persona referida, no aparecen en los resultados de la búsqueda.

Cómo evitar que Google te vea

A raíz de la sentencia, Google creó un formulario para acogerse al “derecho al olvido” pero no lo aplica de forma automática. Siguiendo el espíritu de la sentencia, se estudia cada caso concreto y se eliminan aquellas informaciones que se consideran irrelevantes, obsoletas o inapropiadas. Por ejemplo, no se eliminan las referidas a personas con relevancia pública, algo que sí ocurrirá con la no indexación que ha establecido Montoro, puesto que afectará a la totalidad de la lista. Además, con la eliminación del contenido de su lugar original a los tres meses, también se va más allá del simple bloqueo de la búsqueda de un contenido.

Evitar que Google, o cualquier otro motor de búsqueda, detecte un contenido es relativamente sencillo para el gestor de una página en Internet. No hay más que utilizar un archivo robots.txt, que es un protocolo que indica al motor de búsqueda que pase de largo ante esa información. Una de las páginas que mayor uso hace de este tipo de archivos es precisamente el Boletín Oficial del Estado.