Juan Cotino utilizó a su hermano y a su sobrino como testaferros en Banco Madrid

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Juan Cotino, ex presidente de las Cortes valencianas y ex director general de la Policía ocultó más de un millón de euros en Banco Madrid empleando como testaferros a su hermano Vicente Cotino Ferrer y a su sobrino José Cotino Escrivá. Así lo refleja el expediente interno del Banco Madrid sobre el político popular, al que ha tenido acceso en exclusiva EL ESPAÑOL. 

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Juan Cotino, ex presidente de las Cortes valencianas y ex director general de la Policía ocultó más de un millón de euros en Banco Madrid empleando como testaferros a su hermano Vicente Cotino Ferrer y a su sobrino José Cotino Escrivá. Así lo refleja con todo lujo de detalles el expediente interno del Banco Madrid sobre el político popular, al que ha tenido acceso en exclusiva EL ESPAÑOL. La documentación de la entidad financiera tilda abiertamente al ex alto cargo del PP como el “titular real” de los fondos bajo sospecha al tiempo que sitúa como “administradores y apoderados” a sus familiares para camuflar su presencia.

El Banco de Madrid, filial de la Banca Privada de Andorra intervenida por el Banco de España el pasado mes de marzo, confeccionó una “ficha de cliente” el 18 de febrero de 2014 para dar entrada a la familia Cotino a través de su promotora inmobiliaria Alquería Dolores, S.L.

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Tras analizar a su nuevo cliente, el banco -investigado por blanqueo de capitales- dejó constancia de que daba entrada a “una sociedad patrimonial propiedad de José Cotino Escrivá -sobrino del político- aunque finalmente veremos que él es el administrador o apoderado y el titular real es otro”, en referencia a su tío. No en vano, junto a esta ficha “preliminar”, la entidad bancaria incorporó al expediente una “declaración del titular real”, en la que el ex alto cargo del PP se reconoce como el verdadero dueño de los fondos.

Beneficiario real

Según este documento, el más conocido de los Cotino sería el propietario de todos los bienes, inmuebles y dinero en efectivo custodiado a nombre de Alquería Dolores, S.L., que oficialmente rondan los tres millones de euros. Sin embargo, el propio banco augura en su expediente que su nuevo cliente se encontraba en disposición de ingresar una cantidad mucho más importante en poco tiempo.

“El objetivo de la relación de negocio sería abrir un GDC [Gestión Discrecional de Carteras] por un millón de euros”, explican los empleados del Banco de Madrid. No obstante, añaden a continuación que esta empresa patrimonial dispone de “un potencial de 13 millones”. A su vez, recalcan que el titular real es PEP -persona políticamente expuesta- y, por tanto, por sí solo es de alto riesgo”.

Pese a admitir por escrito que el ex conseller valenciano se escondía tras varios familiares que hacían las veces de hombres de paja, el Banco Madrid le autorizó a abrir una cuenta sin ponerle una sola objeción. “En principio el cliente va a realizar operaciones de inversión en la entidad, por lo que la operativa, a priori, no presenta riesgos”, se justificaban los analistas del banco, que se curaban en salud apostillando al responsable de Banca Privada de la oficina en Valencia: “Os debéis comprometer a que vais a hacer un seguimiento continuo de este cliente”.

Expropiación de terrenos

Tras certificar que el verdadero dueño de los fondos era Juan Cotino, el expediente bancario incorporó la declaración de bienes presentada por él en abril de 2010 ante las Cortes Valencianas. En ella, el político, imputado en una de las piezas separadas de la denominada Operación Gürtel, reconoce un patrimonio de 1,9 millones de euros que se queda corto frente a los datos que obran en poder del Servicio Especial de Blanqueo de Capitales (Sepblac).

Tras la intervención de la entidad financiera, el que fuera alto cargo del Ejecutivo valenciano aclaró a través de un comunidad de su sociedad que el dinero que depositó en el Banco de Madrid no tiene un origen ilícito sino que proviene de las ganancias obtenidas por una expropiación de terrenos así como por su participación en fondos de inversión. Por contra, los investigadores consideran que la procedencia del dinero es “desconocida”.

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