El TC ampara a un farmacéutico que por motivos de conciencia no quería vender la píldora abortiva

Captura de pantalla 2015-07-06 a la(s) 16.52.14El Tribunal Constitucional ha revocado la decisión de la Junta de Andalucía de sancionar con una multa de 3.300 euros a un farmacéutico de Sevilla que alegó motivos de objeción de conciencia para no contar en su establecimiento con la llamada ‘píldora del día después’.

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El Tribunal Constitucional ha revocado la decisión de la Junta de Andalucía de sancionar con una multa de 3.300 euros a un farmacéutico de Sevilla que alegó motivos de objeción de conciencia para no contar en su establecimiento con la llamada ‘píldora del día después’. Se trata de un producto cuyo principio activo es el levonorgestrel, que tiene efectos abortivos. Está incluido en la lista mínima de medicamentos de los que deben disponer obligatoriamente las farmacias de la comunidad andaluza.

En esa relación se encuentran también los preservativos, de los que tampoco disponía el farmacéutico sancionado. Fue precisamente una denuncia de una persona que quiso comprar profilácticos la que desencadenó el expediente administrativo contra el farmacéutico, dado que los inspectores comprobaron que no sólo faltaban preservativos sino también la píldora del día después.

La sanción que le impuso la Administración autonómica fue confirmada por los tribunales andaluces. En una sentencia de la que ha sido ponente el magistrado Andrés Ollero, el Pleno del Constitucional la ha anulado ahora, en contra del criterio del fiscal y por mayoría. Los magistrados propuestos por el PSOE han formulado votos discrepantes.

Sentencia pionera

Es la primera vez que el guardián de la Constitución se pronuncia sobre la objeción de conciencia de los farmacéuticos (sí lo ha hecho sobre los médicos). El TC ha considerado que la negativa del demandante a disponer de la píldora postcoital está amparada por el artículo 16 de la Norma Fundamental -que protege la libertad ideológica de los ciudadanos- a la vista de las concretas circunstancias del caso.

El tribunal ha dado una particular importancia al hecho acreditado de que el profesional sancionado había formalizado por escrito ante el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Sevilla su condición de objetor de conciencia. Según él, disponer como profesional farmacéutico de la píldora del día después contrariaba sus convicciones éticas sobre el derecho a la vida.

El TC ha observado que la sanción no derivó estrictamente de su negativa a dispensar el medicamento a alguien que se lo hubiera solicitado sino de haber incumplido el deber de contar con el mínimo de existencias establecido normativamente. En el procedimiento no se constató riesgo alguno de que la dispensación de la ‘píldora del día después’ se viera obstaculizada porque sí la almacenaban otras oficinas de farmacia cercanas.

Andalucía, sin norma específica

A diferencia de otras comunidades, Andalucía carece de una regulación específica de rango legal sobre la objeción de conciencia de los profesionales farmacéuticos, pero ese derecho sí está expresamente reconocido como “básico”en los estatutos del Colegio de Farmacéuticos de Sevilla, que fueron aprobados en 2008 por la Consejería de Justicia y Administración Pública de la Junta de Andalucía.

De esta forma, señala el Constitucional, el demandante actuó bajo la legítima confianza de ejercitar un derecho cuyo reconocimiento estatutario no ha sido objetado por la Administración.

En cambio, la no existencia de preservativos en esa farmacia ha merecido una respuesta distinta porque, a diferencia de lo que sucede con la píldora postcoital, el TC no aprecia un conflicto de conciencia con relevancia constitucional en el hecho de no disponer de esos productos. El tribunal ha acordado devolver el procedimiento a la Junta de Andalucía para que decida sobre si la falta de preservativos debe ser sancionada.