Estimación andaluzas - marzo_ok2

Susana Díaz ganaría claramente las elecciones en Andalucía, pero sólo podría gobernar con nuevos y complejos pactos. La presidenta se impondría en los comicios del 22 de marzo, los primeros a los que se presenta como cabeza de lista, según la estimación de Jaime Miquel & Asociados para EL ESPAÑOL. Lograría 42 de los 109 escaños del parlamento autonómico, cediendo cinco de los que tiene ahora. Díaz comienza la campaña oficial con una clara ventaja frente al PP y mejora su posición respecto a la estimación de hace tan sólo un mes, que le otorgaba dos diputados menos.

El PP se desploma. De ser la primera fuerza, con 50 escaños, pasaría a tener 36. Podemos irrumpe como tercer partido con 22 diputados. A mucha distancia se sitúan Ciudadanos (5) e IU (4), por lo que las opciones de gobernar la comunidad pasan sólo por los tres primeros partidos.

Con la campaña electoral recién comenzada, te ofrecemos cinco claves para entender la crucial batalla política por Andalucía.

Díaz, la socialista que gana elecciones

Cuando casi todas las encuestas sitúan al PSOE como tercera fuerza en el conjunto de España, la presidenta acaricia una victoria que la confirma como líder indisctutible en Andalucía y figura clave en el PSOE.

El PSOE recibiría la confianza de 1.359.000 electores, perdiendo alrededor de 170.000 votos respecto a las elecciones de 2012. El PSOE se desgasta, también en Andalucía. Y pierde votos pese a que hay más gente que acude a las urnas. Según la estimación, la participación rondará el 65%, casi cinco puntos más que en 2012.

Sin embargo, Susana Díaz consigue lo que no logran otros líderes socialistas, empezando por Pedro Sánchez. La irrupción de Podemos (de 0 a 22 escaños) no provoca un descalabro del PSOE sino tan sólo una mínima erosión que le permite mantener su posición en medio de la creciente fragmentación del electorado. El PSOE se impone en todas las provincias salvo en Almería, donde gana por uno el PP, y en Granada, donde ambos partidos empatan.

El PP no sólo pierde: se desploma

Ya nadie da por segura una amplia victoria del PP, como ocurrió en 2012. Entonces, no pocos cargos públicos socialistas se despidieron de sus equipos a la espera de una inminente mayoría absoluta del PP que no se produjo. En estos comicios, lo que se espera es un duro batacazo. Juan Manuel Moreno Bonilla situaría a los populares como segunda fuerza con una fuga de 450.000 votos respecto a lo cosechado por Javier Arenas. La caída es de 13 puntos respecto al 40% logrado en 2012. 36 escaños frente a los 50 que el partido obtuvo en 2012.

El PP pierde diputados en todas las provincias, pero las caídas son más abultadas en Málaga y en Cádiz, donde cede tres escaños.

Podemos irrumpe como tercer partido

Los escándalos de Juan Carlos Monedero e Íñigo Errejón no parecen haber pasado factura a la formación de Pablo Iglesias, que se presenta en Andalucía con la eurodiputada Teresa Rodríguez como cabeza de cartel. Podemos lograría 22 diputados. Son los mismos escaños que Jaime Miquel & Asociados preveían hace un mes pero con medio punto porcentual más en intención de voto.

Podemos pasa de ser un partido inexistente a tener representación en las ocho provincias. Sus mejores datos están en Cádiz, Málaga y Sevilla: cuatro escaños en cada provincia. En las demás obtiene dos. Sus votos vienen, sobre todo, del PSOE y de Izquierda Unida.

Ciudadanos emerge y supera a IU

De ser el socio imprescindible en el Gobierno de la Junta, Izquierda Unida pasa a ser el quinto partido. Y sus votos se traducen en cuatro escaños repartidos en las provincias de Málaga, Sevilla, Córdoba y Cádiz. La coalición que lidera Antonio Maíllo pierde un escaño por provincia y se quedaría en un tercio de los que tiene en la actualidad. Sus votos, además, no sirven para coronar a ningún candidato. Sumados a los del PSOE no garantizan la mayoría absoluta. Tampoco podrían hacer presidenta a la candidata de Podemos, Teresa Rodríguez.

Ciudadanos confirma su fulgurante ascenso. En la anterior estimación, sólo había cuatro partidos en liza. Podemos era la gran novedad. Ahora, en la cámara hay cinco fuerzas políticas y Ciudadanos supera a IU en votos y escaños. Sus cinco escaños proceden en su mayoría de provincias muy pobladas, donde es más fácil que las formaciones pequeñas logren representación. Pero también logran uno en Almería, la única provincia donde el PP se impone al PSOE.

“En la primera estimación sobre Andalucía, en febrero, Ciudadanos aún era una quimera. Un mes después, se alimenta de los votos de Rajoy en 2011, hasta ahora desmovilizados en la abstención. Ciudadanos, a las primeras de cambio, se convierte en proyecto de reemplazo del PP como Podemos ya lo es del PSOE”, señala Jaime Miquel, autor del estudio, que asegura que la formación de Albert Rivera recogería 154.000 votos del PP aunque no sería un actor decisivo.

Andalucía, campo de pruebas del nuevo tablero

Con una victoria clara pero sin mayoría absoluta, Susana Díaz sólo podrá ser investida presidenta si logra el apoyo explícito o la abstención de Podemos o del PP. Andalucía será la avanzadilla del fin del bipartidismo. Hace tan solo tres años, PP y PSOE convencían al 80% del electorado. Según la estimación, en estas elecciones sumarán en torno a un 60% y Podemos se estrenará con casi un 20%.

Tácita o implícitamente, el escenario poselectoral será el que todos los partidos niegan en campaña. Podemos, que asegura salir a ganar, tendrá que decidir si apoya al PSOE, partido al que considera casta, enfadando así a parte de sus votantes. Oponerse a él podría significar alinearse con el PP y tumbar la posibilidad de un Gobierno de izquierda en Andalucía.

El PSOE, por su parte, ya ha demostrado que puede gobernar con IU. Si el pacto con Podemos no es posible, tendría que decidir si corteja al PP y establece una gran coalición en Andalucía, aunque sea por la vía de una abstención de los conservadores en la investidura y en las decisiones clave. Ese acuerdo facilitaría a Podemos la labor de oposición y posiblemente mejoraría las expectativas electorales del partido de Pablo Iglesias de cara a las múltiples citas electorales de 2015.

Puedes ver aquí el estudio completo.