CIS: ¿Quién apoya a cada partido? Radiografía de los votantes

CIS partidos Kiko Llaneras

El barómetro del CIS ha confirmado esta semana que nuestro sistema de partidos se está transformando en tripolar. PP y PSOE tienen un electorado envejecido, mientras que Podemos cala más entre los jóvenes, algo que también logran, aunque en menor medida, UPyD, Ciudadanos e IU. 

Los datos nos dicen que el PP logra votos entre todas las clases sociales pero apenas entre los desempleados. El PSOE se está convirtiendo en un partido de clase que conserva su voto obrero y el de muchos desempleados. En competencia, y quizás construido sobre el desencanto, emerge Podemos, un partido transversal.

El barómetro del CIS ha confirmado esta semana que nuestro sistema de partidos se está transformando en tripolar. Tres partidos superan el 20% de voto estimado. Nos dirigimos así hacía un nuevo escenario que deja sobre la mesa una pregunta: ¿quién apoya ahora a cada partido?

A continuación hago una radiografía de los votantes del PP, Podemos, PSOE, IU, Ciudadanos y UPyD según su edad, su profesión, su nivel de estudios y su clase social.

1. Edad, estudios y clase social

El primer gráfico muestra el porcentaje de votantes o simpatizantes que logra cada partido en diferentes categorías de edad, estudios, origen y clase social.

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El PP y el PSOE aparecen como dos partidos de electorado envejecido. Podemos, IU, Cs y UPyD tienen en cambio más éxito con los menores de 54 años. Podemos es particularmente popular entre los más jóvenes.

El PP y el PSOE son los partidos con más apoyo de ciudadanos con estudios básicos. Podemos destaca entre aquellos con estudios superiores igual que Ciudadanos, UPyD e IU.

En cuanto a clase social, vemos que cada partido tiene un perfil diferente. El PSOE se destaca como un partido de clase obrera y pierde muchos votos entre clases medias/altas y altas. El PP tiene un perfil marcadamente transversal —tiene apoyos similares entre obreros, asalariados y clases medias/altas— y sólo se caracteriza por la simpatía que sienten por él las clases medias que incluyen a autónomos y dueños de pequeños negocios. Podemos, por su parte, logra de momento un perfil transversal, aunque con forma de “U”. Es decir, combina un gran apoyo obrero con un éxito insólito entre clases medias/altas y clases altas. De todos modos, cabe recordar que entre las clases medias/altas se incluye a directivos, pero también profesionales y técnicos subordinados.

Para observar los perfiles de IU, Ciudadanos y UPyD, he elaborado este gráfico en el que los datos de cada partido están normalizados. Así, cada línea representa el ratio de votos que logra el partido en una categoría respecto a su media. Por ejemplo, un valor de 1,4 en el segmento ’de 18 a 34 años’ significa que en ese tramo de edad Podemos logra 1,4 veces más votos —un 40% más— de los que logra entre la población general.

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2. La situación profesional

Para completar el cuadro de la clase social, he revisado los porcentajes de votos y simpatizantes que logra cada partido según la situación profesional de los encuestados.

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El primer dato destacado es el apoyo de los parados. La gente sin empleo simpatiza sobre todo con el PSOE o con Podemos y son muy pocos los que apoyan al PP. Podemos también es particularmente exitoso entre los estudiantes —lo que era de prever dado su perfil de edad— y los jubilados prefieren al PSOE y al PP.

En cuanto a las profesiones, vemos que los obreros y el personal administrativo o de servicios prefieren a Podemos y al PSOE, los trabajadores domésticos al PSOE y al PP y los pequeños empresarios al PP y a Podemos. Los profesionales asalariados a Podemos y los empresarios, altos funcionarios, profesionales y ejecutivos se debaten entre Podemos y el PP.

Merece la pena subrayar que hay algunas discrepancias entre estos datos de profesiones y los de clase social que he mencionado antes. Un detalle que probablemente se debe a que la profesión es una característica individual y la clase social depende de los empleos de todas las personas del hogar.

3. El empleo y la edad, decisivos

A mi juicio, todos estos datos dibujan un cuadro complejo de la relación entre los partidos y sus votantes. Más complejo que el que muchos teníamos en la cabeza. Pero los partidos no son una coalición monolítica de electores, sencillamente porque no existe una única característica que nos defina a todos como votantes.

Aún así los datos apuntan al menos a dos transformaciones.

La primera atañe a la clase social y en particular al desempleo. Los datos nos dicen que el PP logra votos entre todas las clases sociales pero apenas entre los desempleados. El PSOE en cambio se está convirtiendo en un partido de clase que conserva su voto obrero y el de muchos desempleados. En competencia con ambos emerge Podemos, con un perfil transversal, quizás construido sobre el desencanto, que le permite recoger votos de obreros y parados y a la vez ser el partido con más simpatías entre las clases medias/altas.

La segunda transformación, todavía más clara, es la generacional. Las encuestas nos dicen que el PSOE y el PP son partidos con un electorado envejecido. En cambio, partidos nuevos como Podemos, UPyD, Ciudadanos e Izquierda Unida funcionan mejor entre los más jóvenes.

Estos dos cambios que observamos en las encuestas apuntan las dos tensiones que vive nuestra sociedad: el efecto de la crisis y el desempleo endémico y un soterrado conflicto generacional.

 

(*) Nota. En este artículo me refiero a votantes y simpatizantes como la misma cosa porque la variable que he usado para el análisis es la denominada “voto+simpatía” del CIS. Esta variable es útil para los propósitos de este artículo, pero cabe recordar que no es una buena predicción del voto (hacer predicciones ahora mismo es una pesadilla). También es importante tener en cuenta que alrededor del 30% de encuestados no declara voto o simpatía por ningún partido, de forma que estos datos se refieren solo al 70% restante.