El copiloto del avión Airbus A320 de Germanwings que se estrelló en Francia el pasado martes con 150 personas a bordo bloqueó la puerta blindada de la cabina, impidió la entrada del comandante e hizo descender el aparato “voluntariamente”, según explicó este jueves el fiscal de Marsella, Brice Robin. Unos minutos después, el fiscal ha anunciado la apertura de una investigación por homicidio involuntario a la luz de nuevos datos sobre el comportamiento del copiloto: un alemán de 27 años que se llama Andreas Lubitz.

El fiscal Robin fue muy directo durante la rueda de prensa: “Creemos que el copiloto tuvo la voluntad de destruir el avión”. A continuación, proporcionó información basada en el contenido de los 30 minutos de audio que quedaron grabados en la primera caja negra que se ha recuperado.

Durante los primeros 20 minutos, el comandante y el copiloto mantuvieron una conversación normal. Luego el comandante sale “voluntariamente” de la cabina y el copiloto, cuyo nombre no se encuentra en ninguna lista terrorista, le impide volver a entrar. El testimonio del fiscal es tajante: “Creemos que el copiloto voluntariamente permitió la pérdida de altitud del avión de una forma totalmente anormal y sin ninguna razón. Bloqueó deliberadamente la puerta e impidió la entrada del comandante de la nave. No tenía ninguna razón para no lanzar una llamada de emergencia o para no emitir un código”.

Una vez que se quedó solo y a los mandos del aparato, el copiloto no vuelve a hablar en la cabina. “Sólo se le oye respirar y respira con normalidad hasta el final”, dice el fiscal Robin, que también indicó que en la cabina se activó una alarma que indicaba que el avión se estaba acercando a tierra mientras se oían golpes fuertes en la puerta de la cabina del avión”.

En este modelo de avión es posible comunicarse con la cabina desde fuera a través de un interfono. Hay un procedimiento de emergencia que permite a otros miembros de la tripulación abrir la puerta con una contraseña que pueden teclear en un panel.

“Justo antes del impacto final, se puede escuchar un ruido que parece el impacto con un talud”. añadió el fiscal, quien afirmó: “Creo que las víctimas sólo se dieron cuenta en los últimos minutos. Los gritos sólo se escuchan en el último momento y en impactos así la muerte es instantánea”.

Lo que sabemos:

La identificación del avión. El vuelo siniestrado es el 4U9525 (o GWI9525) de Germanwings, que unía las ciudades de Barcelona y Düsseldorf. A bordo viajaban 150 personas, de las que 144 eran pasajeros -entre ellos dos bebés- y seis miembros de la tripulación, según confirmó el consejero delegado de Germanwings, Thomas Winkelmann. Aena ha confirmado que a bordo había españoles.

El avión es un Airbus 320 con matrícula D-AIPX, entregado en 1991 a la compañía Lufthansa. La aerolínea alemana se lo traspasó a su filial Germanwings en 2010. Se trata, por tanto, de un avión fabricado hace 25 años, con aproximadamente 58.300 horas de vuelo en 46.700 vuelos. La última revisión rutinaria tuvo lugar este lunes por parte de técnicos de Lufthansa. Airbus hizo el último gran chequeo al aparato en el verano de 2013.

Horas antes del accidente, el aparato había realizado el trayecto contrario, de Düsseldorf a Barcelona. Según la compañía, uno de los pilotos tenía más de una década de experiencia y 6.000 horas de vuelo con este modelo de avión. El otro fue contratado en septiembre de 2013 y tenía 630 horas de experiencia.

El lugar del accidente. El aparato se estrelló en el departamento de Alpes de Alta Provenza, cerca del pueblo Prads-Haute-Bléone y del macizo de los Tres Obispos.

El momento del accidente. El avión despegó de Barcelona a las 10.01 de la mañana. A las 10.53, el control aéreo francés declaró “una emergencia” por la perdida de contacto con el aparato. El aparato bajó hasta los 1.520 metros desde la altura de crucero habitual, es decir, unos 11.500 metros. El descenso del avión duró aproximadamente ocho minutos, según Germanwings.

Los pasajeros. El ministro del Interior de Francia, Bernard Cazeneuve, afirmó el martes a media tarde que los pasajeros eran “sobre todo españoles y alemanes”. Fuentes de Lufthansa informan de que aún no hay una lista oficial. El alcalde de Haltern, Bodo Klimpel, ha confirmado al diario británico The Guardian que 16 estudiantes y dos profesores de un instituto de la ciudad iban a bordo, en viaje de regreso de una excursión de una semana en España.

Lo que dice el presidente francés. Hollande calificó el siniestro de “tragedia” y teme que no habrá supervivientes. En un mensaje breve a la nación, Hollande había anunciado que iba a hablar con el rey Felipe VI y la canciller alemana, Angela Merkel. El monarca español canceló su primera visita de Estado a Francia y participó en la reunión de crisis en París.

Un dia después del siniestro, el propio Hollande, Angela Merkel y Mariano Rajoy visitaron Seyne-les-Alpes, desde donde se coordina la labor de rescate de los restos del sinestro.

Lo que no sabemos:

El número exacto de víctimas españolas. El Gobierno ha dado tres cifras distintas sobre el número de españoles fallecidos en el siniestro. Este jueves dijo que eran 50. El miércoles había fijado la cifra en 51. Unas horas antes, el secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, había situado la cifra “provisional” en 49 y había señalado que esas personas habían sido identificadas “con nombre, apellidos y DNI”.

La causa real. Existen investigaciones abiertas, una judicial y otra técnica. Una de las cajas negras fue localizada enseguida: la que graba las voces de cabina. En el contenido de este dispositivo se ha basado el fiscal de Marsella para describir el comportamiento del copiloto. Un primer análisis de la segunda caja negra hallada posteriormente, la que registra los parámetros técnicos del vuelo, apunta a una acción deliberada del copiloto ya que señala que Andreas Lubitz recurrió al piloto automático para iniciar el descenso y lo modificó en varias ocasiones para aumentar la velocidad del aparato.

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Imagen de la caja negra recuperada. (Fuente: BEA)

Las razones del descenso. En estos momentos sólo el copiloto que estrelló el aparato las sabría. El sitio web especializado Flightradar24 ha proporcionado más datos sobre el descenso, y los datos en bruto del transpondedor indican que el copiloto modificó la altitud en el piloto automático de la nave en torno a las 9.30 horas de 38.000 pies a 100 pies, prácticamente el nivel del mar. El avión estaba controlado durante ese descenso y la meteorología era bastante buena.

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Gráfico de la altitud y velocidad del vuelo de GermanWings siniestrado. Fuente: FlightRadar24


Teléfono para familiares de los pasajeros (España): 900 838 450

Teléfono para familiares de los pasajeros (fuera de España): 001 407 362 0632

Oficina de atención a las víctimas de accidentes aéreos. Sitio web.

Teléfono del Ministerio de Fomento: 91 597 52 27

Teléfono y correo del Ministerio de Exteriores: 91 394 89 00 / unidaddecrisis@maec.es