Así son los votantes de cada comunidad autónoma

El sistema de partidos está cambiando. Aún no entendemos bien en qué dirección ni hasta qué punto, pero todas las encuestas así lo reflejan. El ascenso de dos partidos nuevos y el mantenimiento de los tradicionales asegura una reconfiguración de los votantes. Sociólogos y analistas nos estamos peleando por identificar los ejes de esta reconfiguración. A día de hoy, parece que la edad y la ideología de los votantes están desempeñando un papel clave.

Sabemos, por ejemplo, que el PP está perdiendo apoyos del centro-derecha mientras Ciudadanos lo está ganando alrededor del centro. Observamos que Podemos ha encontrado una barrera a su intento inicial de ser una iniciativa transversal. Por otro lado, mientras las nuevas formaciones -sobre todo Podemos- triunfan entre los más jóvenes, el PSOE y el PP ven envejecer a sus electorados. Se asume que estas tendencias son iguales en lo largo y ancho del territorio español. ¿Pero de verdad lo son?

Para responder a esta pregunta analizaremos cinco comunidades autónomas. Utilizamos los datos de los estudios preelectorales del CIS para investigar la distribución por edad e ideología de cada partido en cada región.

La ideología en cada región

El primer gráfico muestra los perfiles ideológicos de los votantes en cada comunidad. Representa el lugar donde se ubican a sí mismos en el eje izquierda/derecha aquéllos que tienen intención de votar a un partido o simpatizan con él.

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Lo primero que salta a la vista es que las comunidades autónomas confirman grosso modo las tendencias nacionales. El PP obtiene la mayoría de su electorado del lado derecho del espectro ideológico, el PSOE y Podemos hacen lo propio por la izquierda y Ciudadanos tiene una presencia más centrada.

¿Pero qué pasa si observamos cada comunidad con más detalle? Para ello usaremos un gráfico diferente a partir de los mismos datos: los perfiles ideológicos de los votantes en cada comunidad. Para facilitar la comparación, en la columna de la izquierda hemos representado la distribución del conjunto de los ciudadanos en cada región.

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Los simpatizantes del PP tienen un perfil más de derechas en algunas comunidades. En Madrid y Aragón dominan los votantes de derecha “pura” (7). En Valencia, en cambio, tienen un perfil más heterogéneo. Allí los populares buscan y consiguen votos en el (6) e incluso en el (5) si bien menos que en anteriores comicios.

Todavía más variada es la composición del PSOE. En Asturias es la izquierda la que nutre a los socialistas mientras en Madrid el partido consigue votos incluso del centro-derecha. Esta circunstancia refleja el contraste entre un partido socialista de base obrera (y minera) y otro en un entorno más urbano. En la Comunidad Valenciana, el PSOE mantiene un único granero de votos: el centro-izquierda (4). Seguramente porque la huella del PP y de Compromís -la coalición liderada por Mónica Oltra- es profunda.

Podemos compite por los mismos espacios que el PSOE. Así, el partido de Pablo Iglesias es el favorito de los votantes de izquierda (3) en Aragón y en Madrid. En ninguna de las cinco autonomías estudiadas está tan escorado a la izquierda como en Aragón. Algo que quizás se explica por su candidato y por la organización que allá se está conformando.

Pero lo más llamativo de los cinco perfiles de Podemos es su transversalidad en Asturias. Allí logra muchos votos del centro e incluso del centro-derecha (6). Más incluso que el PSOE o Ciudadanos. Resulta ilustrativo el hecho de que el Podemos asturiano esté obteniendo, según el propio CIS, casi tantos apoyos de ex-votantes del PSOE como del FAC de Álvarez-Cascos y de UPyD.

Ciudadanos, por el contrario, tiene una presencia territorial de momento homogénea. En Madrid y en otros lugares el partido está construyendo una plataforma relativamente centrada. La mayor excepción ocurre en la Comunidad Valenciana, donde el partido es más fuerte en el centro-izquierda. Allí le resulta seguramente más fácil crecer entre ese electorado porque hasta hace poco era el PP quien mantenía el liderazgo en ese segmento de la población.

El peso de la edad

Para complementar la radiografía vamos a revisar el perfil de edad de los votantes. De nuevo analizaremos cada partido en las mismas cinco autonomías, dividiendo el voto y simpatía por franjas de edad de en torno a una década, siguiendo la pauta del CIS.

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El envejecimiento de los electorados del PP y del PSOE es evidente. El partido conservador destaca especialmente por el apoyo de los mayores de 65 años: sólo con ellos consigue un 7% del censo total en las cinco autonomías. En el PSOE esta tendencia es algo menos acusada. Pero a cambio tiene más éxito entre quienes tienen más de 55 años y menos de 64. Es decir, la generación nacida entre 1949 y 1959.

Podemos y Ciudadanos tienen perfiles más jóvenes. El primero destaca por sus apoyos en la franja que va de los 18 y a los 34 años. Ciudadanos tiene más éxito con personas entre 35 y 44.

Estas tendencias generales tienen matices en cada región. Para apreciarlos usaremos el siguiente gráfico, que reordena los mismos datos.

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En gris hemos representado la distribución por edad de los electores de cada comunidad. Es un dato importante que nos informa sobre el peso relativo de cada franja de edad. Así podemos observar que Aragón y sobretodo Asturias tienen una población más envejecida. Excepto Madrid, que tiene un perfil ligeramente más joven, todas las regiones comparten una característica: la franja con más población es la de los mayores de 65 años.

El caso de Asturias es muy llamativo: allí el PSOE logra las simpatías del 15% del censo sólo con votantes mayores de 55 años. En cambio, los más jóvenes están apoyando a Podemos. Además, ya vimos que la nueva formación ha logrado en Asturias llegar a personas de ideología más moderada. Es muy posible que esto ponga en peligro la sostenibilidad de la actual estrategia socialista.

Parece claro que la cuestión generacional está impulsando a Ciudadanos y Podemos pero no igual en todas partes. En Madrid, por ejemplo, eso significa que los dos partidos podrían sacar partido de la estructura demográfica no tan envejecida de la población madrileña. En la Comunidad Valenciana, Ciudadanos cuaja más entre votantes de mediana edad y Podemos entre los más jóvenes. En Castilla-La Mancha, los jóvenes parecen preferir a Ciudadanos y en Asturias a Podemos.

Entretejer un partido

Hemos visto que los simpatizantes de cada partido no son homogéneos en todas partes. Existen elementos comunes a todas las regiones. Pero hay variaciones en cada una que podemos relacionar con su estructura demográfica e ideológica. Los partidos se adaptan a las particularidades de cada comunidad y tienen éxito también en función de su posición y su actitud frente a asuntos locales.

No es una sorpresa. Al fin y al cabo, las elecciones funcionan como un mercado en el más amplio sentido de la palabra. Los partidos (la oferta electoral) se adaptan a la demanda (los votantes) y también al resto de partidos (su competencia). El equilibrio de este juego entre votantes y partidos no es igual en toda la geografía española.

El PSOE y el PP tuvieron que encontrar formas para hacerse un nicho de votantes en cada lugar. Quizás mineros y sindicalistas en Asturias para el PSOE o asociaciones de amas de casa y agrupaciones falleras en Valencia para el PP. Ciudadanos y Podemos tendrán que hacer lo mismo si quieren perdurar, incluso en estos tiempos de redes sociales y democracia por televisión.

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Nota. En este artículo nos referimos a votantes y simpatizantes como la misma cosa porque la variable que hemos usado para el análisis es la denominada “voto+simpatía” del CIS. Esta variable es útil para los propósitos de este artículo, pero cabe recordar que no es una buena predicción del voto. También es importante tener en cuenta que alrededor del 25% de encuestados no declara voto o simpatía por ningún partido. Por último, cabe recordar que los datos provienen de una encuesta y que pequeñas variaciones estarán dentro de los márgenes de error de la muestra.